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Me Cago En Mi Vida

EVENTO IMPORTANTE

EVENTO IMPORTANTE

Cuando se es el fundador, presidente y único miembro de un club de fans, suele ser importante cualquier evento relacionado con con la entidad admirada.

Cuando además, se coincide en un curso con una amistad de la pareja de la entidad admirada, la casualidad se retuerce hasta extremos indescriptibles.

El caso es que mi admirado Raúl Meda va a contraer matrimonio y le deseo muchas felicidades por ello.

Me han prometido una foto firmada (que será a día de hoy la primera imagen en la red del glorioso presentador de informativos) De ir a la boda mejor no hablemos... esto es un asunto de coña, no se nos debe ir la pinza.

BULGARIA (2)

BULGARIA (2)

No había terminado de flipar con Sofía cuando me vi en un autobús camino de la SEGUNDA capital que tuvieron los búlgaros como estado, lo que la convertía en la primera capital del primer estado eslavo. El ávido lector se preguntará por qué dejó de ser la capital. La respuesta es que por una cuestión administrativa: Fue arrasada por los turcos, eso sí, después de innumerables intentos. Veliko Tarnovo está situada en una zona montañosa idónea para construir castillos de esos, de los que cuesta conquistar.

Nos esperaba una pedazo de habitación en una casa de huéspedes, que bien merecería el nombre de hotel... pero con mayúsculas: HOTEL. Tele por cable, calefacción central... todo lujo y fantasía. Además, se aplicó la norma (supongo que ya derogada) de que los nacionales pagan la mitad del precio, lo que supuso un abaratamiento de costes teniendo en cuenta que nos acompañaba el hermano pequeño de Baby a modo de carabina.


Yo he sido carabina (escopeta en Canarias) con mis dos hermanas, y no pude más que sorprenderme con la incorruptibilidad del pequeño cuñadito: Cuando por la noche, tras gloriosa cena en restaurante tradicional (tenían una especie de puchero maravilloso y un vino nada despreciable) le dije eso de "Te doy 20 levs (unos diez euros) y te pierdes" no sólo no me respondió lo de "Y una mierda por menos de 100" sino que rechazó cualquier clase de soborno. Para que luego digan de la corrupción en ese pequeño país. En mis tiempos de adolescente habría acabado, en su situación, borracho y abrazado a una fuente, o en la habitación del hotel rodeado de furcias, pero el niño no. Él tenía que cumplir su deber de nadie se tirará a mi hermana... por lo menos en mi territorio.


Veliko Tarnovo tiene, en su castillo, un espectáculo de luces y sonido digno de verse, a parte de un montón de tiendas de artesanía tradicional, restaurantes y demás instalaciones para que el turista se sienta realizado por haber visitado tan preciosa ciudad. Lo único que se nos escapó fue avisar al propietario de la casa de huéspedes, porque se ofrecía a irnos a buscar a la estación.


Terminada la maravillosa visita, emprendimos camino del Mar Negro para ver una oferta turística más tradicional ¿Sol y Playa? ¡Cierto! Despejé todos mis tópicos de isleño acerca de que en Europa, más allá del Mediterráneo, todo era nieve y bosque, lobos negros gigantescos y hooligans.

 


Pasamos una noche en Varna, principal puerto búlgaro del Mar Negro, probablemente por el pique existente entre sus habitantes y los de Sofía (algo parecido a lo de Barcelona y Madrid) Nos quedamos en la casa de una abuela (debido a la improvisación... habíamos llegado a la ciudad sin reservas) y, aunque sigo creyendo que se trataba de la peor habitación de toda la región, la imagen de Nessebar (conocido por sus dos principales playas Golden Sands y Sunny Beach -efectivamente no son nombres tradicionales búlgaros-) y la ilusión por mojar mis huevos en un nuevo mar (en el Mar Negro) eclipsaron todo posible temor de que la abuela arrendataria tuviese un oscuro negocio de esclavitud, tráfico de órganos o secuestro express.

UN AMIGO GAY

UN AMIGO GAY

A Baby le ha dado por ser moderna. Y no me refiero a llevar el pelo corto, a escuchar rock duro o a practicar deportes de riesgo, no. Eso ya lo hacía antes de querer ser moderna. Lo que Baby exige ahora es un amigo gay. Alguien glamuroso, con estilo y amaneramiento en sus gestos que la lleve a lo que ella denomina sitios guays (en realidad sigo creyendo que quiso decir sitios gays... peor ella pronunció una “U”)

El caso es que está muy atareada con esto de trabajar en una gran compañía multinacional, por lo que no tiene tiempo de salir por Chueca con sus amigas para conocer gays, ni para trastear por la red en busca de entendedores que la entiendan (y con entendedores me refiero a entendedores-macho) razón por la cual se ha fijado en el elemento varón más cercano con un comportamiento heterosexual menos activo. Y el Gurú da gracias a los dioses por no haber estado en casa en ese momento.

 

¿Zabéi a quién l’ha tocadong?

 

Exacto. Baby quiere que Murci sea su amigo homosexual. Es su última ida de pinza. Y eso que he tratado de quitarle esa idea de la cabeza a base de tópicos:

 

Gay Típico

Murci

Pulcro, extremadamente limpio

Los bichos huyen de su habitación por lo sucia que está. Su única razón para ducharse una vez a la semana (y sale a correr todos los días... ¡Por lo menos he conseguido que no se bañe!) es lo que él llama “Gastar el agua de Aragón”

Refinado en sus maneras

Puede parecerlo cuando no eructa, se pellizca los granos o se saca los mocos en público y de manera inconsciente

Muy educado al hablar

¡Me cago’n diosss! ¡Cuánta’ vece tengo que decitte que no me atosigueh con sa’ P-P-P-Puta gilipollé!

Culto (al menos en cosas gays como la literatura, la pintura o la danza)

¿Mandeng?

Fundamentalmente urbanita

Más de pueblo que el buen embutido

 

Pero cuando a Baby se le mete algo en la cabeza generalmente se cumple, aunque tenga que ganarte por cansancio. ¡Así lograron los

búlgaros dominar tres mares! Así que ya veo a Murci vestido con prendas ceñidas, de diseño... llevando una idílica relación con su madre,

bailando bien, y por supuesto... por supuesto fijándose en los cachas, los chulazos, los leñadores y los de aspecto aniñado.

 

 

Sólo añadir que mi sugerencia de buscar ayuda profesional para convertir a Murci en una auténtica reinona del desierto fue calificada inmediatamente

como nazi y homófoba... ¿Mi idea? ¡Entregarlo a manos de César Millán (el del programa "El encantador de perros") para que convierta a nuestro

agreste murciano en todo un apolíneo seductor para quienes prefieren el plátano al fruto de la higuera.

 

Al fin y al cabo, Murci es mi mascota.

BULGARIA (1)

BULGARIA (1)

Bueno, pues ocurrió en mi año de gloria, con todo eso de los libros, las presentaciones y las conferencias, cuando Il Edittore trataba de convertirme en estrella mediática y Joan Tarzian me entrevistó para The Economist. Por empeño de Baby, pillé algo de ropa y mis fotos con el Rey y tomamos el primer avión que salía para Bulgaria. Sin pensarlo demasiado. Con un par.

Allí estaba yo flipando. Mi primera impresión sobre Bulgaria es que, pese a ser un país pequeño, todo era a lo grande. Me explicaré: Todos sabemos el tamaño que tienen los botes de refrescos o cerveza en los aviones... ¡Y que de un tiempo a esta parte los cobran! Pues bien, nada como un país anclado en los años cincuenta para que la comida del avión sea gratis, y los botes sean de 33cl. La cosa pintaba pero que muy bien, siempre que, una vez en tierra, no me separase de Baby, o como se supone que debería llamarla durante el viaje, Babiova.

 

La Primera en la Frente

 

Es hora de hacer un chiste del estilo de Les Luthiers. “Al llegar a los Estados Unidos mis primeras impresiones fueron digitales... ¡Me las tomaron con tinta blanca!” En mi caso descubrí que, en Bulgaria, todo el tema de aduanas lo lleva una empresa privada de capital británico, o al menos ese era el rumor de la época. El hecho es que me encontré con un gigantón uniformado que me paró hablándome en búlgaro y luego en inglés (lo que hoy llamaría un compañero de otro país...) Primero me pidió el pasaporte y después me hizo... LA PREGUNTA

 

 

¿CUÁNTO DINERO LLEVAS?

 

Ya me estaba preparando para la primera mordida cuando Baby volvió sobre sus pasos y se puso a hablar con tooooooodo aquel tipo (abarcaba bastante de mi campo visual) Resultó que se entra en el país con más de 3000 € es obligatorio declararlo. Yo apenas llevaba 300, lo que allí suponía entonces un buen sueldo mensual.

No volví a hacer ese chiste de “pienso comprarme este país y poner a sus habitantes a picar piedra para darle forma de toro”. Desde ese mismo instante renuncié a cualquier sueño de faraonizar la República de Bulgaria, de cambiarle el nombre por el de Faraonato de Golfia, de hacerme construir pirámides y alicatarlas hasta el pincho de arriba.

 

Bienvenidos a la República Popular de Bulgaria

 


El tío de Baby, tito Misha, nos recogió en el aeropuerto, y nos llevó a su casa, una especie de dacha en las afueras que, a decir verdad, estaba muy, pero que muy bien.

Dar vueltas por Sofía se convirtió en toda una experiencia. Más que nada porque no estoy acostumbrado a ver tantas armerías, cochazos y tipos armados. Las fuerzas de seguridad, tanto pública como privada, no se cortaban en mostrar que estaban armados. Incluso los que vestían traje en los bancos y oficinas de cambio.

También recuerdo haber montado en tranvía. En un tranvía a juego con una inscripción que encontré dentro: MADE IN CHECOSLOVAQUIA. Traté de calcular cuánto hacía que no existía ese país para hallar la edad aproximada del trasto. Montar después en trolebús no aumentó mi sensación sobre la modernidad de Bulgaria. Cuando se lo comenté a mi madre, ella me preguntó si había viajado a Europa del Este o si había viajado en el tiempo.

Finalmente visitamos, entre parque y parque dedicado al libertador Ejército Ruso, la casa de los padres de Baby, en un barrio obrero al norte de la capital. El paisaje me recordó a las imágenes que había visto de Sarajevo, pero sin impactos de bala en las fachadas de los edificios. Una vecina reconoció a Baby de inmediato (lo típico de ¡Oh! ¡Tú eres la hija del Señor Babiov!) Tras lo que, acto seguido, me miró y dijo: Tú debes ser español. ¡Bienvenido a la República Popular de Bulgaria! De golpe, mi reloj se atrasó cincuenta y cinco años. Vi soldados con abrigos y gorros de piel de oso, muros levantándose de golpe, y tanques y misiles desfilando por las calles mientras en mi cabeza retumbaba el repetitivo Yo-ho-ho-ho de “Los remeros del Volga”.

 

 

La entrevista suegro-yerno más tensa de la Historia

 

Apenas había despejado de mis pensamientos los recuerdos residuales de la Guerra Fría (ellos siguen diciendo que ganaron... al menos en ese barrio) cuando caí en la cuenta de que Baby se había ido a comprar comida con su hermanito, y que yo estaba sentado en una terraza en mitad de unos bloques de viviendas de estilo soviético (cuadrados, con ventanas cuadradas y puertas cuadradas... y con un omnipresente color gris) En frente tenía al señor padre de Baby mirándome a los ojos, y a un camarero que parecía perder la paciencia.

Mi señor suegro se había pedido un vodka y una tónica, y tanto él como el camarero trataban de preguntarme qué demonios quería beber yo (claro que un servidor tiene limitado su búlgaro a saludos, insultos y amenazas... y ellos no hablaban ni inglés ni español) En ese momento pude recordar de la memoria colectiva qué no hay que hacer ante un suegro búlgaro:

- No demostrar debilidad: Eso significa que hay que fumar y beber.

- No mezclar el alcohol con nada

- No despreciar la belleza de su hija: Es decir no mirar a otras mujeres delante de él.

- No hacer nada que le haga pensar que eres homosexual: Lo que significa fumar, beber, no mezclar el alcohol con otras bebidas, reír ruidosamente, cantar en la mesa después de comer, aguantar el alcohol como si se tuviesen genes cosacos y tratar de hacer que mirarías a otras mujeres de manera descarada pero, por respeto, no lo haces dado que probablemente él va armado.

- Evitar cualquier referencia a la victoria de Occidente en la Guerra Fría: Algo muy difícil cuando se es occidental y bocazas.

Por alguna razón me pedí el vodka con limón... más que nada por no parecer demasiado homosexual al poner la cara de El Fary al beber un sorbo de tónica (algo que me pasa siempre) Si queréis ver a un par de búlgaros a cuadros y con cara de pasmo, sólo hay que pedir limón con el vodka. Menos mal que no lo mezclé. La situación se descongeló cuando el señor Babiov le dijo al camarero (sin dejar de mirarme a los ojos)

 

 

“PSÉ... ES QUE ES ESPAÑOL”

 

Así pasamos unos cuarenta y cinco minutos. En silencio. Mirándonos a los ojos en un duelo de voluntades (casi me cago encima) y dando sorbos de vodka y de (gracias a Dios no pedí tónica) limón. El interrogatorio más raro de la Historia, y la entrevista suegro-yerno más tensa de la que jamás se haya tenido noticia.

NEXT TRAIN TO MÁLAGA

NEXT TRAIN TO MÁLAGA

 

Debió ser hace cosa de un año que el señor Nick Cave decidió pasar por España en su gira. Para variar, me vi arrastrado por las ganas de Baby de viajar detrás de ese señor de bigote para hacer turismo de concierto. Descartado Tenerife por cuestiones de precio y particularidades que sólo entenderían los muy fanáticos de este rockero, el destino elegido para ir al concierto fue Málaga. Nuestro amigo JL se apuntó (y de paso nos devolvía la visita) y para aderezar Murci se vino en plan hooligan. Con ánimo de emborracharse y sin entrada.

 

My name is Cave

El primer detalle divertido fue previo al viaje. Enseñar a JL las particularidades de mi barrio para que, la volver a Bruselas, pudiese decir eso de “He estado en Oporto, Madrid” (no en Madrid, España ni en Oporto, Portugal...) Las exquisiteces del Miguel hicieron las delicias de este gran belga, que apenas se inmutó cuando Murci empezó a insistir en si era de Flandes o de Valonia (Eh boy, belgium means belgium) La velada estuvo completada con mi amigo Hoon, un chaval coreano que había venido ese año a estudiar a Madrid.

Belgas, coreanos, españoles (incluyendo al innombrable murciano) y búlgaros unidos por el submarino de Miguel (me refiero al cóctel de cerveza con Jack Daniels) y los celebérrimos huevos rotos.

 

Welcome to Beirut... (Sorry it’s Málaga)

Aun recuerdo la impresión de salir de Barajas (T-4) y llegar al postmoderno aeropuerto de Bruselas. En esta ocasión ocurrió a la inversa. Viajar de Madrid a Málaga en avión es una experiencia opuesta. De hecho, si hubiésemos cruzado una frontera internacional me habría sentido orgulloso de ser español.

Todo tirado por los suelos, desorganización total y guardias con bigote, conformaban la decoración del aeropuerto malagueño (y la ciudad es bonita... pero el aeropuerto) La situación sólo se vio alegrada por el encuentro con un compañero que me indicó cómo llegar a la estación de cercanías:

“Tire utté tó recto y cuuuuando shegue al aparcamento, giiire a la isquierda donde encontrará un puente u pasarela que le condusirá a lastasión”

 

Next train to Málaga...

Primer impacto: Andén en dirección al centro de la ciudad. Miro a mi alrededor y no veo más que Fritzs y Heathers, que Klauses y Fionas... Miro al cielo angustiado y logro componer una frase en mi devaluado inglés:

SOMEBODY SPEAKS MY LANGUAGE??? SOMEBODY SPEAKS SPANISH???

Y es que todo comunicador tiende a desconfiar de los carteles cuando necesita una indicación, pese al tópico de que los heterosexuales no preguntamos cuando nos perdemos... Lo de la megafonía fue peor. Fue la tortura psicológica anexa a cuarenta minutos de espera (¿Cada cuándo sale un tren en Málaga?) Una voz de pesadilla... ¡Dos voces! ¡Como las de las pesadillas de Freddy Krueger! ¡Como para llorar acurrucado en una esquina repitiendo el mantra de la RENFE en Málaga:

 

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Next train to Málaga, Don’t stop in Plaza Mayor...

Digamos que la voz azul tenía un tonito irritante de profesora de jardín de infancia, mientras que la voz roja era el vocalista de Deicide.

 

An Idiot-proof country

(NOTA: El origen de esta expresión está en la pregunta que me hizo JL sobre qué hacer si se perdía.

Le dije que siguiera los carteles, dado que España es un país muy bien señalizado...

de hecho es un país a prueba de idiotas)

 

Sobre el viaje de Murci, sólo diré que ejerció de guía por haber llegado varias horas antes que nosotros. Él vino en autobús (o como diría él nautobú) y pasó largas y solitarias horas comiendo churros con chocolate en la peor cafetería del centro de Málaga. Después, cuando nos bajamos del tren nos indicó de manera genial dónde se encontraba el hotel: Zigue po’ el río hacia er norte...

¿Dónde está el río? ¿Dónde está el norte? Porque por río podríamos entender una especie de canal a lo Terminator 2 que cruzaba la ciudad y que identificábamos en el plano como una gran línea azul... además, a los lados, cada cierta distancia tenía unos agujeritos de los que brotaba agua, así que interpreté que estaban llenándolo y que, ya por la tarde, sería un río de los de verdad. Lo del norte lo acerté a la primera... vi el dibujito del mar y los barcos en los carteles y me dirigí en la dirección opuesta.

Más tarde le usamos como sabueso en busca de restaurantes abiertos (Smell! Smell!) Le tocó compartir habitación con JL (pobre belga) Se intoxicó... ¡Y nos esperó en la puerta del teatro como una buena mascota hasta que terminó el concierto!

 

Welcome to Closedcor

Mi impresión final de Málaga es que, por alguna misteriosa razón, no quieren turistas. Recorrer la zona de la Malagueta en busca de restaurantes o bares abiertos a las doce y media del mediodía (el belga ya tenía hambre) y no ver nada abierto. La cosa llegaba a tal punto que la cadena de supermercados OPENCOR en Málaga se llama COLSEDCOR.

Recordé los topicazos que nos soltaban en clase de Sociología sobre el fracaso (¿?) de la Isla de la Cartuja como Parque Tecnológico al leer sobre los proyectos de transformar Málaga en el Silicon Valley europeo... ¡Pero si no son capaces de abrir las cocinas en horario centroeuropeo!

Le preguntamos a un colega nativo, taxista él (uno que no se quejaba de lo deprimida que estaba su ciudad... ¡Y mirad que Málaga es una ciudad bonita!) y nos resolvió la duda sentenciando que en Málaga se come a partir de las 14:30. Con dos cojones.

Sólo decir que a la vuela, en el aeropuerto, me ofrecí en plan ONG a indicar a los extranjeros las direcciones ante al actitud de los taxistas de “Etto’é‘Paññia, auín hablamo apañó...”

Eso sí, comer se comía muy bien cuando encontrábamos un lugar abierto. A ser posible un lugar típico andaluz, con sus albondigones, sus supertortillas rellenas, su ensaladilla (totalmente libre de salmonela) y su típico vino dulce. Y los camareros se lo curraban a tope. ¡Bien por Curro!

DESCIFRANDO EL FUTURO

DESCIFRANDO EL FUTURO

Sé que hay que tener cuidado con lo que se pide, no sea que se consiga. Esta frase que me dijo la Rotenmeyer nada más llegar a Las Dos Torres (había pedido un destino tranquilo y me encasquetaron allí... así que solté que sería feliz vigilando un cementerio y punto) me ha vuelto a la mente hace poco, tras volver de un seminario en la bella ciudad de Granada. Pedí un curro apasionante... y voy por el tercer tazón.

¿Que qué es lo que ahora se me ha plantado ante mis finos morros? Pues digamos que unos señores muy serios me han pagado viaje, hotel y comida a un nivel que me hizo recordar a los Sabios de RTVE, me han dado horas y horas de charlas de formación, y luego me han encasquetado un turbante y una bola de cristal. Ahora hago predicciones de futuro.

Con dos cojones.

Definición de Wikipedia:

"La prospectiva (también conocida como futurología) es una disciplina sistemática que estudia el futuro desde una perspectiva, científica y tecnológica con la intención de comprenderlo y de poder influir en él. Gaston Berger uno de los fundadores de la disciplina la definía como la ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir en él. Aunque en ocasiones se hace referencia a otras disciplinas no basadas en el método científico como, por ejemplo, la astrología o la teología.

La OCDE define la prospectiva como el conjunto de tentativas sistemáticas para observar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad con el propósito de identificar las tecnologías emergentes que probablemente produzcan los mayores beneficios económicos o sociales.

Por otra parte, la prospectiva es una disciplina y un conjunto de metodologías orientadas a la previsión del futuro. Básicamente se trata de imaginar escenarios futuros posibles, denominados futuribles, y en ocasiones de determinar su probabilidad, con el fin último de planificar las acciones necesarias para evitar o acelerar su ocurrencia.

Según el investigador argentino Agustín Merello, la prospectiva es, además de un método sistemático, una actitud particular ante el futuro, a veces denominada actitud proactiva.

Desde tal perspectiva, la prospectiva es entendida como una sistemática mental que, en su tramo más importante, viene desde el futuro hacia el presente; primero anticipando la configuración de un futuro deseable, luego, reflexionando sobre el presente desde ese futuro imaginado, para -finalmente- concebir estrategias de acción tendientes a alcanzar el futuro objetivado como deseable."

Supongo que os ha quedado claro. Ya pensaba yo en cómo vender esta cosa, en cómo colaborar con todos mis esfuerzos... ¿Y qué va a ser? ¿Amor? ¿Trabajo? ¿El fin de ETA? ¿El paradero de Osama?

 

-No, chico, me dijo un señor apodable como Oficial Tipodúrez, "empezarás por algo más sencillito: Los cereales como elemento estratégico".

 

Ahí me quedé. Llevo tres días inmerso en cotizaciones de cereales e informes agrícolas para prever cómo habrá cambiado la vida en 2020 por la subida del barril de cerveza.

 

Como anillo al dedo. Sólo falta que encima quieran sobornarme.

LA RISA DE UN GATO

LA RISA DE UN GATO

Muchos os preguntaréis cómo se ríen los gatitos. ¿Es que acaso carecen de sentido del humor? Pues no, pues unas narices. Un gato se ríe a gusto, y utiliza su lenguaje corporal para expresar complejas emociones que sólo un amo o ama con un especial sentido de la empatía (especialmente retorcido) es capaz de interpretar. Por ejemplo, cuando me cargo algo, o me cago en el sofá para llamar la atención. Golfo se lía a pegarme gritos y yo, tan pancho, me siento, estiro una patita trasera y empiezo a lamerme las pelotas.

 

No hace falta un master en comunicación humano-animal para percatarse de que le estoy comunicando al homínido con el que comparto espacio vital que me toca los cojones lo que pueda decirme: A mí, o se me hace caso o toca limpiar el sofá.

 

Respecto a la risa de un gatito, os mostraré el proceso para que comprendáis, cotejando el nivel sonoro de los ronroneos, cuándo me río y cuándo no.

 

Digamos que Golfo duerme plácidamente en uno de esos días libres en los que no le ha tocado un turno de noche. De repente, una presión de almohadillas en la cara le despierta. Mi patita. Estoy sentado en la mesilla de noche y le veo tan angelicalmente dormidito que no me resisto. Entonces estira un brazo y empieza a hacerme carantoñas.

 

¡Funciona! Es el momento de la fase dos. Empiezo a caminar al rededor de él, pasando un par de veces por encima. La zona del pecho es crítica, pero debe manipularse con cuidado. Sólo se debe oprimir el diafragma cuando, de manera combinada, se frota la cabecita contra su nariz, de manera que tenga que expulsar todo el aire, y no pueda coger más debido a que sus fosas nasales están bloqueadas por un montón de pelo felino.   En esta fase, hay que emitir ciertos ronroneos sedantes para evitar que la víctima se sobresalte.

 

Fase tres, recostarse contra la víctima, si reposa un brazo cerca, poner las patitas encima. Apoyar la cabeza y ronronear más. Es en la fase tres donde se nota la carcajada gatuna: Justo cuando la víctima (Golfo) gira la cabeza, es cuando el nivel sonoro de los ronroneos llega a límites insospechados. Sobretodo cuando ve el reloj de la mesilla de noche y se da cuenta de que son LAS CUATRO DE LA MAÑANA.

GRAN TRIUNFADA

GRAN TRIUNFADA

Qué gran triunfada. Ya soy un magister. En sólo un año me he convertido en Master del Universo y en Skeletor. Hasta ahí el juego de palabras. Temblé como un soldado francés antes de la exposición con los rumores sobre la maldad de los miembros del tribunal de tesis (bueno... de tesina) ¡Tuve caquita!  Pero al final me relajé y salió todo.

 

 

 

Hasta ahí el chiste escatológico.

 

 

 

Durante mi exposición, inspirada en la de un compañero del año pasado, también periodista, y que hizo un Alonso (léase exponer a toda pastilla) pasé una diapositiva del Powerpoint cada 24 segundos, y ante la posibilidad de quedarme sin tiempo propuse hacer lo que todo periodista: Saltarme la parte que tocaba la ética profesional.

 

 

 

Otro juego de palabras.

 

 

 

No sé si fue mi apariencia de hombre de negro (sólo hubo un chiste sobre mi corbata negra... a juego con el traje) lo novedoso del tema o sencillamente que los miembros del tribunal no tenían ni idea del contenido de mi tesina, pero en sus caras vi sorpresa, admiración... la expresión que todos ponemos en clase cuando el profesor nos sorprende. No quepo en mí de orgullo. Mi promoción ha presentado unas tesinas increíbles. Hemos levantado el listón unos cuantos metros, aunque no dudo que la siguiente promoción hará lo propio.

 

 

 

Ahora hay un par de ofertas interesantes, algo sobre adivinar el futuro a través de la prospectiva, colaboraciones en revistas, colgar el uniforme marrón para buscarme un trabajo de verdad, algo apasionante.

 

 

 

El hecho es que. Cuando se habla de terrorismo, todos hablan de manipulación de los medios de comunicación, de relación parasitaria. Pocos hablamos de simbiosis.

 

 

 

¡Y me fumé un puro!