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Cuando se trata de mi cabello soy un amante de los clásicos. No me refiero al corte clásico, con raya y gomina, sino del placer de que te corte el pelo un barbero de los de toda la vida. De los que tienen ese “turulo” blanco con rayas azules y rojas dando vueltas en la puerta. Ese tipo de hombres inmutables ante cualquier acontecimiento, que adornan su trabajo llevando una especie de batín sobre la ropa, y ocultan sus pensamientos tras una nube de tabaco negro.


El caso es que hoy, mientras descargaba mi cabeza de pelo, ha tenido lugar uno de los momentos más raros que recuerdo desde que llegué al barrio. Entra un señor ya mayor, al parecer viejo amigo del barbero (y al parecer de la misma quinta) y empieza a admirar el trabajo que su amigo realiza con mi cabellera. ¡Joder! ¡Yo quiero uno igual! Decía el “abuelete”, ante el que el profesional de profesionales –con el Coronas sin despegarse de los labios- le respondía que ojalá pudiera. ¡Tú lo que estás es muy acostumbrado a hacer lo que te da la gana! ¡Quiero un “pelao” así, como el de este hombre y tú me lo vas a hacer!
El sabio y tranquilo barbero trataba de hacer comprender al buen hombre que no hacía otra cosa que luchar contra la realidad. Contra los molinos de viento que le habían dejado “como una bola de billar” y que, como mucho, podría disimularle un poco el brillo del casco moviendo los pelos que le quedaban en las sienes y el cogote.


¡Mucha cara tienes! ¡Quiero algo así porque estoy harto de ver a los jovenzuelos llevar el pelo como yo “estoy obligado a llevarlo”! ¡Rapados por arriba y con melena en el cogote! ¡Yo quiero un “pelao como el de este señor” –Me encanta que me llamen “señor” peor en este caso me ha llamado la atención porque es la primera vez que alguien con más de diez años lo hace- ¡Te voy a decir cómo quiero el pelo! ¡Voy a hacerte un dibujo!
Traté de no partirme de risa ante la discusión. Sobretodo cuando el barbero le explicó al amigote que llevaba cortándole el pelo desde los dieciséis años, y que hay que adaptarse a los tiempos. Sobretodo cuando los tiempos te dejan casi sin pelo en la cabeza.
¡Pues muy mal! ¡Soy tu cliente y siempre llevo la razón! ¡Mira el dibujo para que veas cómo quiero el pelo! –El barbero observa el dibujo sin inmutarse (sólo he visto hacer esto a Eugenio y a este hombre) La ceniza del Coronas aguanta “in extremis” para no caer sobre el ejemplar de La Razón (¿Dónde se ha visto un barbero o un sastre que no sea conservador?) en el que su amigo ha dibujado el boceto- ¿Y a esto lo llamas dibujo? ¡Esto son cuatro rayas! ¿Qué son? ¿Tus cuatro pelos?
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El hombre se acerca a mi y me dice ¿Sabe usted que yo soy sastre? (una vez más la alianza del sastre y el barbero) ¡A mí algunos me piden trajes “de los que casi no se pueden abrochar”! ¡Y otros “de los que dejan correr el aire”! ¡El cliente manda y se hace lo que él pide! ¡Y se hace a la medida del cliente!
El Coronas del barbero cobra vida y explica al caballero que hay clientes y clientes, que no hay dos personas ni dos gustos iguales, pero que hay cosas que no se pueden hacer.
El Coronas, entre medias, también le pregunta al caballero si mide a sus clientes con la misma cinta métrica con la que se mide sus pelos.
Al momento, el barbero acaba su labor, y el Coronas me informa del precio. Muy poco por un corte de pelo con espectáculo. Mi amigo Jose cerró su tienda de prensa, pero en ningún momento me quedé huérfano de lugares donde encontrar una divertida conversación.
Una vez más, he de dedicar una entrada en este blog al principal obstáculo para llevar una vida cómoda y sencilla. El mayor grano en el culo, el tumor maligno que crece alimentándose de mis tejidos. Vuelvo a hablar de los comerciales y sus estrategias para evitar que vivamos con tranquilidad.
Basta que llames a una compañía de telecomunicaciones, como he hecho yo hace un rato, para encontrarse con la última estrategia de confusión del consumidor. La he denominado Estrategia Snatch, por su parecido a la estrategia de negociación que tenían los gitanos irlandeses (la banda de Brad Pitt) en dicha película. La clave para entender la Estrategia Snatch en la completa confusión del consumidor es que al comercial no se le entienda una mierda cuando habla.

“L’nformo q’tenems n’ferta n’ampliación d’ su pack-duo q’cduca’díad’hoy pr’cincnt’neve c’noventa euros.
¿Lqda alguna duda, sñor Golfo?”
Sí. Tras pedirle que repitiese tres veces entendí la palabra “euros”. Compárese con uno de los momentos estelares del gitano interpretado por Brad Pitt en “Statch, cerdos y diamantes”:

“Quierrunacarrvana... ¡Unacarrvana! Amarillmelcotón.
No-é pa’mí... é-pa’mi’mami...”
Encima, te piden que no cuelgues porque te van a hacer una encuesta de calidad.
Ante semejante atentado a la dignidad y la estabilidad mental del ciudadano consumidor, propongo una acción directa y contundente que disuada a estos enemigos de Dios (el Corán ordena aterrorizarlos, pero estoy convencido que el primer requisito para ser comercial es desconocer el miedo... el miedo al ridículo) Propongo algo más allá de los consejos de los Prosepsicólogos para evadir las tensiones acumuladas (lea la entrada anterior) Propongo...
Caso real
(a los seguratas nos encantan los casos reales)
Hace unas semanas llamó a mi puerta uno de estos socios de Satán para venderme una conexión a Internet. Vengo a instalarle una conexión a... me decía el incauto comercial, desconocedor de su futuro inmediato (esa es sólo una cosa que desconocen... en realidad desconocen muchas más cosas... cosas como la vergüenza, la dignidad o la honestidad)
Deme uno de sus recibos de teléfono y...
Hay una cosa que odia todo comercial: Que le den una lección. Vienen a la puerta de tu casa a venderte la burra aunque esté coja. A aprovecharse de ti. Por eso odian que te aproveches de ellos.
Chico, la tuya es una oferta muy tentadora
(pese a los cuernos en la frente y el olor a azufre)
pero primero voy a llamar a mi operadora de telefonía para ver si les puedo sacar algo.
Dame una tarjeta de visita y, si eso, te llamo yo...

*Error 404.
Reinicie el sistema e inténtelo de nuevo
porque a tu procesador no le da la gana de funcionar*
El chico se quedó así. Colgado. Como mi ordenador cada veinte minutos. Algo en su disco duro no pudo identificar las palabras que le solté y fue incapaz de procesarla sin soltar un galimatías de gruñidos e incoherencias.
- Eeeeh... yo soy comercial... he venido a instalarte el Internet, no a que le saques regalos a tu operadora de telefonía...
- ¿Eres comercial y no tienes tarjeta de visita?
- Sí... sí. Toma...
El chico me dio un papelito en el que ponía “Seleccionamos jóvenes para trabajo estable” Supongo que ese flyer era su tarjeta de visita. Uno que le dieron y cuyo texto se creyó. Después agachó las orejas y decidió irse del edificio. Posiblemente en busca de un árbol alto y una cuerda.
Ya sabe, querido lector. Sea sincero y asertivo con los comerciales. Cuando le den la mano y le llamen amigo, no les de tiempo a comentarle su interesante oferta inigualable. Dígale que se beberá su sangre y se aprovechará de los mejores años de su vida. No hará ningún mal, sólo le dará un empujoncito para que cambie de vida y se reinserte en la sociedad buscando un trabajo de verdad.
Nunca hasta la pasada Nochevieja me había planteado lo confusas que son las recetas de cocina. Sobretodo en lo relativo a las proporciones. Sin embargo, me dispuse obcecado a dar de cenar decentemente a mi parienta y a mi suegra, ataviado de delantal y estúpido gorrito, y con toda la intención de expresar mi talento y genialidad frente a la vitro. Fueron horas y horas de corta-trocea-cuece, sofrito incluido, aprovechando parte de los manjares contenidos en la cesta de Navidad (obra y gracia del señor cliente... que si es por mi empresa me como los doce panchitos en lugar de las doce uvas) para preparar la madre de todas las paellas. Los vinos estaban bien seleccionados. El postre a punto (será por turrón...) e incluso los aperitivos salados me habían salido bien.

Es ahí donde quería llegar. Todos conocemos historias de personas que –dicen- ganaron una demanda a McDonald´s porque se quemaron con el café o el té, dado que en el vaso no había ninguna advertencia acerca de la temperatura de la bebida. Incluso una vez oí la historia de un tipo que trató de secar a un loro en el microondas y luego le ganó la demanda al fabricante por no advertir que un horno no es el lugar más adecuado para secar a un pájaro de compañía (... pobre loro). A todos nos ha pasado que, al ir a preparar un combinado de cualquier clase, echamos las dos cucharadas que indican las instrucciones... pero ante la duda de si deben ser cucharadas de café o soperas, mejor que sobre a que falte.
Esto último me ocurrió hace años preparando una infusión de valeriana.
Aun sigo bostezando.
Iniciado el debate sobre las proporciones, dígame usted lector: Cuando en el paquete de arroz indica dos vasos y medio de arroz por uno de agua... ¿Por qué narices no especifican el contenido del vaso?

ALIMENTE A TODO UN REGIMIENTO DEL VIETCONG
CON LA CENA DE NOCHEVIEJA QUE PREPARÓ GOLFO
Sí. Aquella infusión de valeriana le costó a la malvada bruja años de investigación y desarrollo en cuestión de manzanas somníferas, en lugar de invitar a Blancanieves a una sencilla infusión.
Aquel Colacao que preparé con ocho años se levantó, me miró y me dio una colleja.

Va para tres días que pasó la nochevieja y todavía sigo teniendo paella en la nevera.
Y a mi me encanta el arroz. Y si es paella mejor. Cuando estaba en la facultad, organizaba la semana para comer en las cafeterías de distintas facultades de la Ciudad Universitaria, de manera que pudiese comer paella a diario. Era maravilloso: Cada día de la semana una cafetería de facultad incluía este almuerzo de los dioses, y ahí estaba yo con la servilleta al cuello. Golpeando a mesa con los mangos de los cubiertos.

El caso dio otro giro de tuerca cuando Baby llegó a casa cargando una bolsa. Venía contenta ella hasta que entró en la cocina. Resulta que había pasado por El horno de la abuela, una tienda de comidas caseras para llevar que hay en el barrio, y por comprar una ración de paella le habían regalado otra.
Solemne, dejó la bolsa sobre la encimera de la cocina, me miró muy seria, tras echar un vistazo a la enorme cazuela llena de arroz amarillo con cosas y me preguntó:

“Bubú (van a pasar siete años que llevamos juntos y aun no sé por qué demonios me llama así)
¿Has vuelto a convocar una manifestación para apoyar el Plan Hidrológico o qué?”
Gracias a Dios, su señora madre no trajo paella cuando llegó a casa...
A la mañana siguiente, la primera del año, se impuso un desayuno fuerte. Es algo que admiro en los gringos: Su capacidad de zamparse unos huevos con salchichas, tostadas, café y zumos. Por eso dominan el mundo.
Deseé a Baby que disfrutara de su desayuno de destrucción masiva. Sobretodo de la variedad de sabores y colores, porque queda claro qué es lo que vamos a almorzar y cenar durante las próximas semanas. Como para hacer un documental y llamarlo “Super paella me”.

¡Trágate esa Morgan Spurlock!

Ayer ha sido el cumpleaños de Baby y, felicitaciones a parte, una auténtica odisea de día para quien suscribe esta entrada. Vea la fotografía. Digiérala. Después lea el texto y, quizá, logre comprender lo que he tenido que aguantar.
Cuando era joven, en el colegio, nos dieron a leer el famoso artículo costumbrista de Larra, "Vuelva usted mañana". Un texto que me traumatizó, más que divertirme, y que me ha formado como el hombre menos organizado que conozco. Básicamente intento devolvérsela a esa panda de vagos que, sin duda, intenta por todos los medios sabotear mis objetivos, sean cuales sean. ¿Por qué comprar un regalo con antelación cuando se puede hacer el día antes? Y de hecho: ¿Por qué comprarlo el día antes cuando se puede comprar la mañana misma del cumpleaños?
Si ha pensado en por qué comprarle un regalo de cumpleaños a la parienta, pese a haber cimentado una relación en la costumbre y la omnipotente rutina (une tanto a la pareja como una hipoteca) sepa que le tengo un especial cariño a mis testículos, y no me gustaría separarme de ellos. Como dijo el Gran Moff Tarking "El miedo mantendrá en orden los sistemas locales... el miedo a esta estación de combate".

Fase Uno: Regalos.
Salir disparado al FNAC. Llegar cuarenta y cinco minutos antes de la hora de apertura y esperar dando vueltas al edificio mientras se contempla a un montón de gente que no tiene otra cosa que hacer un domingo por la mañana que... ¡Ir al FNAC! Partirse de risa al leer un cartel en la puerta que reza "ABRIMOS 24 HORAS" y aguantar el choteo de los PROSEcompañeros que están allí de servicio, en particular cuando uno salió de una puerta y me preguntó:
"¿A que busca usted esto? Es por una apuesta con mi compañero...".
Entrar, ir a la sección de libros, agarrar los dos últimos títulos de Terry Pratchett (nada mejor para quedar bien con una dama) ojear, pillar para mí uno de Anthony Beevor y volver a casa antes de que la niña se despierte.

¡Ja! ¡Soy un genio! ¡Tanto que la pillo tomando café y hablando por Skype con su señor hermano.
FASE Dos: Comestibles festivos.
Pese a que la niña había comprado un pack para preparar la Galleta Oreo más grande del mundo, ¿Qué clase de gallardo varón sería yo si me presentase en casa sin una tarta y un ramo de florecillas?

Pitando otra vez para la calle. Voy al puesto de flores que está junto al metro, pero debieron pensar que nadie importante cumpliría años ese día porque estaba cerrado a cal y canto. Objetivo secundario: Floristería de las de toda la vida. Una vez compré allí un terrario de cactus para mi señora madre y se lo mandé por Interflora así que el señor dependiente, que en absoluto aparenta tener pluma, será la solución a mis problemas.
La solución de mis problemas se dio de bruces con la dura realidad. Miento. Quien se dio de bruces fui yo, y la dura realidad era el cierre de metal de la floristería, que tampoco consideraba que nadie importante fuese a cumplir años ese día.
¡A la mierda! ¡Una tarta y va que arde! Entro en la pastelería más cercana y observo una serie de gloriosas tartas con el tamaño perfecto, no tan grande como para que diga "Felicidades pedazo de gorda", ni tan pequeña como para decir por sí misma "Opino que tu país necesita ayuda humanitaria urgente". ¡Era perfecta! ¡Y de fresa! ¡Con lo que le gusta a ella el color rosa!
Una dependienta latinoamericana me sonríe y me pregunta "¿Qué le pongo, ah?" Mi frustración por las flores y la contrarreloj para conseguir los libros me han sacado de mis casillas. Barajo la posibilidad de responder "¡Me pone usted enfermo! ¡Fea!" pero, dado que es un día muy especial, opto por pedir simplemente una moneda de chocolate tipo Euro Gigante, una barra de pan y la tarta de fresas. No es plan de ponerse borde ni de hacer comentarios racistas que me harían degenerar, del energúmeno lleno de odio que soy, a un energúmeno lleno de odio realmente imbécil.
Pago, salgo de la tienda feliz, pensando en mi recompensa (en forma de sexo salvaje) cuando, al ir a cruzar la calle alguien decide que no estoy ahí, en medio, en su camino y... ¡TCHAFF! Un trozo de acera se convierte en segundos en arte moderno.
Con las venas de la cabeza hinchadas entro de nuevo en la pastelería -"Hola, soy yo otra vez..."- para darme cuenta de que no tienen más tartas de fresas. De hecho no les queda nada de color rosa. "¿Qué le pongo ahora, ah?"
¡Trufas! ¡Trufas y chocolate! Idóneos para una tarta de cumpleaños. Así que omito el improperio destinado hacia la pobre dependienta de la pastelería, que ha tenido la decencia de no reírse al verme entrar de nuevo, hago el pedido, lo pago, y me dirijo a casa pensando en que, al menos, un pedazo de esta tarta tan cojonuda me hará olvidar la mañana de mierda que estoy teniend...
¡TCHAFF! ¡¡¡NIÑO ME CAGO EN TU PADRE!!!
He chocado con dos gilipollas
que han arruinado mis dos tartas.
Se lo dije a mi ira y mi ira cesó.
Contemplé la acera junto al paso de peatones
Una forma de arte moderno
que haría que Andy Warhol me alabase
...
Se lo dije a mi ira...
Mi ira me pidió por favor que ignorase el hecho de que las chicas de la pastelería se estaban meando de la risa.
"Sí, sí, soy yo de nuevo. Hoy podréis cerrar temprano. Gracias por intentar dejar de reírte"
Ya no había tartas de fresa. Ya no había tartas de chocolate. ¡Qué demonios! ¡La de limón! Por lo menos las tartas de limón tienen un color amarillo estival que siempre puede alegrar el día o, por lo menos, provocar sensación de hambre. Cuando la chica dejó de convulsionarse por la risa me cobró la tercera tarta de la mañana. Supongo, querido lector que quieres que te ahorre la descripción del breve momento en el que INTENTÉ llegar a mi casa con la tarta. También le ahorraré el ¡TCHAFF! El arte moderno y el plagio a William Blake...

Si Rowan Atkinson pudiese verme me denunciaría por plagio.
Pensé en los cerca de cincuenta euros
que llevaba gastados en tartas...
Pensé en William Blake
partiéndose de risa a mi costa.
Se lo dije a mi ira. Mi ira aumentó.
Entré una vez más en la pastelería de las mil carcajadas...
- Paresse que a alguien le gustan mucho los dulsess...
- ¡PUES A MÍ ME PARECE QUE LO QUE HAY ES MUCHO IMBÉCIL SUELTO POR LA CALLE PARA SER UN PUTO DOMINGO POR LA MAÑANA!
A estas alturas, con el mostrador vacío, mis opciones se reducían a tres clases de donuts gigantes y a una ¿Tarta de ensalada? ¿Qué cojones es eso de una tarta de ensalada? ¿Una tarta con tomates y lechuga? ¿Eso blanco es nata o mahonesa?
"¡Señorita! ¡Deje de reírse, coño!"
Evidentemente cambié de tienda. No por las risas de las dependientas, la encargada y las cinco abuelas que habían venido a comprar el pan y se habían quedado los últimos quince minutos sólo para ver qué me pasaba a continuación. Sencillamente cambié de tienda porque, si me presentaba en casa con una tarta de ensalada, Baby me la metería por el culo. Nada de hacérmela tragar, no.

Vuelva a mirar la foto del principio. Ahora lo comprenderá todo
Así que me dirigí a un establecimiento que no visitaba desde que subieron los precios de los cereales. Pedí, pagué, apliqué todos mis conocimientos de skeletor en el trayecto de vuelta a casa y, cuando Baby me abrió la puerta le dije:

"Cariño, te presento a tu pizza de cumpleaños"
Estoy harto de que tantos momentos maravillosos, momentos que deberían volcarse de cabeza en este blog, se pierdan como lágrimas en la lluvia. Me ha ocurrido hace un par de horas, cuando tomábamos unas cervezas en el bar de Miguel, Baby,Murci, Moni (una amiga) y yo.
A todo esto, entra una pedazo de piba con un modelito que quita el hipo: Un top de tirantes escotadísimo y de los que permiten que el ombligo respire con unos shorts que deberían calificarse más como lencería que como pantalones. Pregunta por la máquina de tabaco. Todo el bar enmudece. Y justo cuando reina el mayor silencio, cuando resuena el eco de los crijudos de cuellos (cuellos femeninos incluidos) por girar la cabeza para ver lo más parecido que hay en este mundo al culo de Dios, va Moni y dice:

"... Y si se pone tonta me la tiro hasta yo..."
Recuerdo una clase del Máster en la que un analista nos hablaba de Líbano y Afganistán. Decía que la clave para la solución estaba en marcar el ritmo del conflicto, en imponer la propia estrategia al enemigo. Que por eso íbamos perdiendo. Porque ellos partían de haber perdido y tenían la paciencia de seguir "erre que erre" durante décadas. Hombre blanco no tener tanto tiempo.
La paciencia es la madre de toda victoria. Al menos la de toda victoria por desgaste. Ayer, El corrupto ha claudicado: Después de cinco años tendremos sillas nuevas.
La historia empezó como quien no quiere la cosa, con la típica obra molesta de todos los veranos. La típica obra del tipo os jodéis porque hay que cambiar todas las cañerías del edificio. El típico convertiremos las zonas comunes de tu edificio en Beirut. Hace un mes petó un pozo bajo el edificio. ¿Cortes de agua en Julio? Bueno, en enero me dejaron sin agua caliente. Ajo y agua es lo que recomiendan en estos casos: A JOderse Y AGUAntarse. Al fin y al cabo, vivo en una zona que está permanentemente en obras. Así son los sufridos propietarios de viviendas en alquiler. Claro que ahora la coyuntura ha cambiado:
Ahora el precio de tu vivienda está por los suelos. La subida del alquiler que nos calzó no cubre la subida de su hipoteca (trágate esta cerdo) y, si nos vamos, pierde incluso más. Ahora es cuando mi casero tiene la lengua marrón de tanto lamerme el culo. Y no ha hecho falta denunciarle por ser un poli corrupto, ni ir a Hacienda a comentarles cuántas casas tiene en Madrid, ni soplarle a su mujer lo de sus amantes. No. Ha sido la crisis.
¡Y que viva la crisis! ¡Y que no se acabe nunca!
Cada vez que hay una crisis alimentaria baja el precio de un alimento básico: Que si la carne de vaca, que si el pollo, que si el pescado. Las crisis actúan como reguladores de la economía, y me parece que debería haber una cada cierto tiempo para controlar los precios. No sé quién es el responsable de lo que le está pasando a la economía. Ignoro si es culpa de Zapatero, de Solbes o de . Si son los chinos consumiendo petróleo como si se tratase de cerveza, los moros o los especuladores del petróleo. Sólo sé lo que les quiero decir:
¡A trabajar! ¡Que no se acabe la crisis!

Tengo que retirar los carámbanos de mi nariz para poder escribir esto sobre un teclado helado debido a una situación que me tiene hasta las narices. Odio, y siempre he odiado a quienes se quejan de los inquilinos y de las duras condiciones que, al parecer tienen que soportar los que ponen en alquiler una vivienda de su propiedad. ¡Pobrecillos! ¡Tienen que arriesgar su patrimonio para poder comer! Y los malvados arrendatarios quieren aprovecharse de ellos porque el malvado gobierno protege a quienes no tienen un techo propio, pese a La Constitución dice que tienen derecho a ello.
Sí. Seguro que en mi situación tú también querrías tener un arma de fuego a mano.
Es enero. Hace frío, y yo no tengo calefacción ni agua caliente. Hace un año que no tengo sillas, y gracias a una amiga, pude cambiar el sofá de tortura que nuestro casero nos encasquetó (una verdadera máquina de romper espaldas) por otro más cómodo, y una tele ridícula (debía ser japonesa por lo pequeña que era) por otra que le sobraba la chica. Hace más de un año que hay problemas en casa para recibir visitas porque nuestras sillas se jodieron. Se desarmaron, sencillamente. Más de una no soportó el peso del gordo-gordo culo del Gurú... otra petó porque tenía encima el culito peso-pluma de Baby. El caso es que, cuando vienen a casa familiares de Baby o de Murci, alguno tiene que comer sentado en el puto suelo.
Sí, como otro propietario de vivienda en alquiler se queje de sus penosas condiciones me lo cargo a hostias.
Aquí, en mi exilio siberiano, trato de arreglar unas putas persianas llenas de mierda que tienen más años que el mayor de mis sobrinos (que en verano cumple su primera década... Ooooh verano. Calor...) Mientras trato de hacer funcionar el sencillo mecanismo, deseo estar en el jodido desierto del Sahara. A ser posible de día, porque si anochece no voy a notar la diferencia.
¿Cómo? ¿Que no puedo recibir ayudas al alquiler ni desgravaciones fiscales porque El Hijoputa no ha depositado la fianza en el IVIMA? ¡Qué majo! ¿No? ¡Me gustaría comprobar cómo reacciona al efecto de los explosivos!
Cada vez que nos quejamos al casero, a ese munipa corrupto y explotador que tira por el WC cada céntimo que ingresa, porque si no, no me explico que alguien que tiene más de una casa en Madrid, otra en Extremadura, una tienda de bicicletas y yo qué sé que más, no llegue a fin de mes; nos dice que no tiene pasta, que en el contrato viene especificado que ese es nuestro problema o, sencillamente, que no le sale de los cojones. Cada vez que les digo a mis compañeros de piso que le denunciemos, o que nos agenciemos un mortero de 81mm y bombardeemos la casa de su puta madre, me dicen que no es para tanto. ¡Ese flipado de Golfo! ¡Descuídate y te monta una guerrilla en Carabanchel Bajo! Pero cuando hay problemas, me vienen con que hable yo con el casero, que mejor que lo solucione yo.
Cualquier día, chicas y chicos, me saco el carnet de conducir, me compro ropa de cuero, agarro a Verdi y me echo a la carretera a asaltar a los viajeros y a robarles gasolina... ¡Mad Golfo Max!
Poco antes de verano hubo una revisión de Gas Natural. La caldera estaba bien, sólo una filtración de agua en el manómetro. Sustituirlo costaba unos 40 pavos; pero Pepe Gotera, por ahorrárselos, trató de arreglarlo y se lo cargó. Seis meses de sobrepresión después, en una caldera con diez años, la cosa se jodió. Ahora es invierno. Hace un frío de cojones. No tenemos calefacción ni agua caliente, y la avería de 40 pavos ha subido a 400 por culpa de no sé qué válvula. Al corrupto le han dicho que lo mejor es que sustituya la caldera por otra nueva, de 1000 pavos. ¿Sabéis con qué ha saltado ahora? ¡Con que tenemos que pagar la mitad! ¿Sabéis qué me dice el trío maravilla con el que comparto el frío techo lleno de carámbanos? ¡Que hable yo con el casero!
Eso, sabiendo que Simo Häyhä no necesitaba calor artificial para enseñarle a los soviéticos que no eran bienvenidos en Finlandia.

¡Y una puta mierda!
¡Bienvenidos a la edad de hielo!
¡Bienvenidos a la supervivencia urbana!
Creo que era la noche después de Navidad cuando, al despertarme, pude ver mis regalos. ¡Como un niño me sentí, coño! Tras tan larga espera, tras tres turnos de noche en fechas tan señaladas, tras derramar lagrimones por los detallazos de la empresa cliente: Que te regalen una navaja multiusos con las tres iniciales de la empresa que proteges, un lote de Navidad -botella de Cardhu de 12 años incluida- y una botella de cava para aderezarlo es algo que me llega al corazoncito.
Pero fue lo de ver el contenido de aquella preciosa caja envuelta en papel de regalo (y lacito chorra adherido) lo que me hizo volver a la infancia. Sí, ya habían llovido las coñas del tipo "A tu mujer se la está tirando Santa... nunca debiste pedirle un Volvo..." las llamadas y SMS de felicitación de aquellos que libraron porque yo pringué, de la familia lejana. Fue entonces cuando abrí aquella caja impregnada con los colores de la bandera soviética. Eran de esperar los discos, me sorprendió qué coño hacían allí unos auriculares con micrófono, pero lo principal que llamó mi atención fue un cascote. ¡Un auténtico pedazo del Muro de Berlín! ¡Con su ZERTIFIKAT de autenticidad y todo! Imaginad de qué se trata... ojito a este trailer tipo Black Hawk Down!

Joder... seguro que incluso tiene restos de cerebro de alguien que trató de saltarlo
No logro imaginarme cuánto voy a disfrutar con este juegazo. ¡Todo un detalle Santa! ¡Te perdono que me calentaras la cama con la coña del Volvo! Sólo echad un vistazo al trailer de Navidad que han hecho para promocionarlo. Imagino esa batalla narrada por Pérez Reverte, tal y como hizo en La sombra del Águila o en Cabo Trafalgar:
"Al otro lado de la colina todo el 519 regimiento de fusileros motorizados del Ejército Rojo aguardaba lo inevitable, calados hasta los huesos, con carámbanos de nieve colgándoles de las narices, cuando le hijo de puta relamido y enchufadísimo del Coronel Alexeyev se puso en pie, señaló al centro de aquel pequeño pueblo del Estado de Washintong y gritó ¡DavaiCamarradas! Enseñemos a esos perros lo que es el socialismo!
Sintiéndose abrumado, y sin tiempo para pensar en lo que hacía, el joven Piort, elevó el tubo de su mortero y empezó a lanzar granadas contra las viviendas de aquellos pacíficos civiles al grito de ¡Tomad estopa hijos de perra!
¡RAAAAACA! ¡ZAS! ¡RAAACA! ¡Esta va por la Navidad! ¡Esta por la Cocacola! ¡Y esta por vuestro decadente Rock and Roll!”
Cómo me lo voy a pasar con este juegazo. En agradecimiento quiero obsequiar a Santa Claus con un tatuaje, gracias a esta coña que he encontrado en Yonkis.com, y de paso, felicitaros a todos la entrada en 2008.
No me lo puedo creer.
Padezco una lesión de frikis.
Y no es gonorrea, cabrones.
Es mucho peor.
¡PADEZCO WIITIS!
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A ver cómo explico esto en PROSEGUR
Yo estaba acostumbrado a la normal tendencia que he seguido desde niño:

Pero los japos son muy listos. ¡Son como el Krill! Primero lo intentaron a lo cazurro en Pearl Harbour, y como salió mal, se dedicaron a fabricar cosas pequeñitas y eficaces (como ellos) con el sencillo objetivo de superar a esos malvados occidentales pollilargos y de ojos redondos. ¡Maldito sea su complejo de inferioridad!
Digamos que el último año la buena de Baby me dio la brasa con la jodida Wii, eso ya lo sabéis. Además, descubrí recientemente que lo de las macizas en topless era de coña... no cabían en la caja y tal, así que me resigné a jugar con mi sagrada pareja.

Como sólo tengo el Wii Sports, supuse que la cosa no iría a tanto, pero en mi camino se interpusieron mi afán de superación con los minijuegos de boxeo y baseball. Mi primera impresión fue acalorada... ¡Joder lo que se suda con este trastito! ¿No tenían en la tienda una de esas consolas normales? ¿De esas que te hacen pasar mucho tiempo sentado y engordando? Pero lo peor vino a la mañana siguiente...

¡JODER! ¡QUÉ DOLOOOOOOOOOR!

¡Debería haber hecho como Baby, que se limitó a los bolos, el tenis y el jodido golf! ¡Miradla! ¡Tan sana y sin dolores! ¡Y yo jodido de los brazos y los muslos!
¿Pero cómo coño pueden dolerme los muslos? ¡He dado batazos y puñetazos! ¡He lanzado bolas de baseball a 200 kilómetros por hora! ¡Sé que Dios existe porque la correa del mando se mantuvo firme y el instrumentito blanco no salió disparado para acabar en Murcia! El único daño que sufrieron mis piernas fueron los rodillazos que daba en el suelo con los batazos bajos, ¿Cómo en el nombre de Dios pueden dolerme los muslos? ¡Exijo respuestas!

Lo peor de todo es ponerse a investigar y descubrir que, ciertamente, ya se han diagnosticado un mogollón de variantes de la tendinitis por culpa de la jodida consola... ¡Cómo se deben estar riendo los malditos japoneses! ¡Seguro que los ingenieros de Nintendo que diseñaron la Wii son veteranos de la Unidad 731!

Cercanas las fechas navideñas, he decidido invertir en hacerle a Baby el típico regalo que luego también disfrutaré yo. La principal diferencia es que, en esta ocasión, no se trata de lencería.
Inspirado por esta especie de campaña publicitaria que he visto en yonkis.com, en los anuncios de la tele, y en la brasa que me ha dado los últimos doce meses, me he ido al centro comercial más cercano y le he comprado la Wii de las narices.
Sé que no veré su cara de satisfacción al abrir el regalo, porque, para variar, trabajo en Navidad. De hecho trabajo casi hasta el Día de los Inocentes (menuda broma... como para encontrarme con Rotenmeyer) pero ardo en deseos de disfrutar de mi recompensa navideña...

Está claro lo que dicen: En la vida hay dos cosas seguras: La Muerte y los Impuestos. Hoy, uno de los administrativos de mi caja de ahorros de confianza (es una forma educada de decirlo) me lo ha comentado a lo American Style: “Hay dos verdades en la vida: Dios y los Impuestos”.
Reconozco que entré provocando, llega un tipo con la cabeza rapada, sin afeitar y con una camiseta en la que pone Creo que voy a tomar otra cerveza, y dice:
Hola, venía por lo de quedar en paz con Dios y con Hacienda.
Supongo que ese buen hombre pilló la gracia, o debí caerle bien, porque el proceso ha sido de todo menos breve. Digamos que en los tres últimos meses, mis dos grandes preocupaciones han sido la muerte y los impuestos. Añadamos que, de un tiempo a esta parte la muerte no me preocupa tanto. Eso sí, cuando le dije al tipo que este tipo de cosas, cómo hacer la Declaración de la Renta para más señas, deberían enseñarlas en el colegio, me respondió que bastante caña le damos ya a los niños como para volverles locos con esto.
Present Day, a cualquier hora, entra un tipo en una caja de ahorros y le pregunta a la primera administrativa que se encuentra que si puede hacer lo de los impuestos. La administrativa, reina de la sutileza, ni le mira... de hecho empieza a contar más alto tratando de expresar con los modales de un mayordomo británico que no es buena idea tocarle los ovarios. El estilo de trabajo de los administrativos de banca es un ejemplo universal de amor al trabajo. Cuando trabajaba en el Burger King, una vez me encontré un fajo de billetes troceados. Los cogí y los guardé en mi gorra pensando ¡Dólares! Esos 130.000 Won resultaron ser del mismo color (supongo que serían del Sur) pero no he podido comprobarlo porque, de sucursal en sucursal ¡Pasan de mi culo! ¡El último chupatintas me recomendó viajar a Corea para comprobarlo...
La señorita Chupatintez trató de mandarme a tomar por saco y, finalmente, me dice que hable con el compañero que se sienta a su espalda. Tras pensar en escribirle un e-mail al Solitario recomendándole una sucursal donde gastar su munición del 45 ACP, levanto la mirada y... ¿Qué ven mis ojos? Calvo, con gafas, viste un traje barato... ¡Ese es mi hombre! Si fuese Eliot Ness y visitase una sucursal del Banco Capone, le secuestraría sin pensarlo dos veces. ¡Tiene pinta de contable! ¡Dígame su nombre para ponérselo a mi primer hijo varón!
Tras una sesuda charla, en la que trató de aclararme que los de la Agencia Tributaria no hablan otro idioma, sino que sólo intentan darse importancia usando palabras complicadas, intercambiamos tarjetas de visita. Ahí exclamó: ¡Periodista y Escritor! ¿Qué diablos hace usted de segurata?
Como para que encima me salga a pagar...

Circulan centenares de teorías del comportamiento en los grandes mamíferos relacionadas con su entorno natural, en particular con el espacio personal que les rodea. Yo hoy os hablaré de mi espacio personal, de cómo ha cambiado y de cuánto me estresa todo ello.
Vivir en frente de un taller de chapa y pintura, junto a una calle perpetuamente en obras y pobladas por adolescentes gilipollas con motos trucadas para que hagan más ruido puede parecer molesto. Cuando el Salón de Bodas de al lado decide que clavar a las jóvenes parejas que contraen matrimonio con un kilo por banquete aporta un margen de beneficios insuficiente, y crea el pack panchito para que toda la comunidad latinoinmigrante se coja un pedo de los que harían vomitar a Boris Yesltin (de modo que puedan resultar aun más molestos) sólo nos puede llevar a interpretar cualquier tormenta inesperada, de éstas que están asolando Madrid este verano, como un acto divino... el acto de Dios tirando de la cadena del WC.
Mi casa está superpoblada. Todos sabíais que comparto piso en alquiler con Baby (y con Verdi, pero él es más un gasto que un aporte), y casi era un secreto a voces que El Gurú había decidido compartir parte del coste (gato a parte)... mi suegra era parte del lote, pero...
¿Zabéi quién fartaba par duro?¿Zabéi quién z´á venío a viví con nozotrong?
Os lo juro, hay mañanas en las que desearía invadir Polonia.
Invadiría Polonia si no estuviese tan llena de polacos enormes y de polacas con las tetas grandes.
Invadiría Portugal si no estuviese tan llena de inútiles imposibles de esclavizar.
Invadiría el Lejano País de Oz si supiese dónde demonios está.
Para más INRI nos han regalado un sofá, una tele enorme, una mesa y una estantería (que no le gustó a Baby). Eso significó que, después de cargarlos desde el Centro de Madrid hasta Carabanchel, después de subirlos a pulso dos pisos, después de soltarlos delicadamente en el salón para luego coger mi uniforme e irme a currar, Baby decidió que regalaría la estantería.
Me intedeza la eztantedía
¡Pedazo de cabrón! ¿Y no te interesaba madrugar y cargarla desde la jodida Plaza Mayor hasta Carabanchel Bajo?
Solventada la discusión, me despierto de nuevo en mi infierno doméstico lleno de gente. Todavía estará ese cabronazo de Trancaman exigiéndome que escriba más, como si fuese mi porculatto editore. ¿No se da cuenta la gente de que para poder escribir hace falta intimidad? ¿Un castillo de quietud? ¿Una fortaleza de silencio?
Pues intentad componer una entrada diaria en una calle constantemente excavada, cruzada sin descanso por postpúberes en ruidosas minimotos; con un Salón de Cochabambabodas emborrachando a futuros votantes de Evo, Hugo, y Tupac Amaru; con un gatito que ha descubierto que con el frío necesitaba ser más cariñoso (razón por la que no pusimos la calefacción en invierno) pero que las temperaturas están subiendo de un día para otro; mientras mi suegra llama a la puerta todos los días; mientras mi novia tiene dos curros e insiste en hablarme de ellos cuando arriva a casa; mientras un zegudata intedectual inzizte en hazed moddacez comentadioz zobde cada coza que hago; mientras un agricultor murciano de madera (que algún día será un niño de verdad) planta su nariz sobre mi hombro para enterarse de qué pasa, mientras que uno de mis vecinos canta como si tratase de parecer un barítono; mientras que otro –varias décadas más joven- le responde tratando de demostrar que el Death Metal es otra emotiva manera de expresar hermosos sentimientos... todo esto mientras Dios parece estar estreñido...
Todo esto mientras todos los habitantes de mi casa (incluso el gato... todos menos yo) desayunan los cereales que compré, sobre la mesa que cargué hasta el salón un día que fui a hacer un turno de noche de doce horas sin haber dormido, viendo la enorme tele que me causó más callos en las manos que Sylvia Saint y Marlene Mourreau juntas en una charca de barro... ocupando mi espacio, respirando mi aire... Es ahí, en el suelo, mientras tengo que aguantar un episodio de Walker Texas Ranger, cuando cojo el teléfono:
Herr Guderian, que sus panzers calienten motoren... Portugal va a dejar de existir.
Miradlo. Han sido seis días muy duros. Seis días de encarnizada lucha en los que he acabado hasta las narices del puñetero pavo.
Pero, una vez más, el hombre se ha impuesto a las aves de corral.
No sintáis lástima por él. Tuvo la oportunidad de defenderse. Sabía a lo que venía.
Las reclamaciones al maestro armero: Si no quería acabar en los huesos debería haber traído un arma más grande que la mía.
¿Hace una ensaladita?
La Navidad es esa época tan fría del año en la que todos podemos hacer una titánica gilipollez y salir de rositas... más o menos de manera impune. ¿En qué se diferencia entonces del verano? Se dirá el agudo lector. Comparemos ambas etapas del año: Impera el buen rollo, solía tener vacaciones pero ahora tengo que pringar... hojas de calendario a parte, la principal diferencia es que la Navidad está en el semestre de vino y el verano en el de la cerveza, más que nada por la temperatura que es sutilmente diferente (el puñetero signo que va delante del numerito... eso que me complicaba las matemáticas en el instituto). Eso y la comida. En verano nunca se me ocurriría comprar un pavo.
Anduve yo en pleno éxtasis consumista, algo que suele ocurrir cuando no tienes ni idea de qué comprarle a la parienta y sales a dar una vuelta para inspirarte. Estaba en el supermercado ojeando compactos packs de polvorones cuando lo vi. Tenía que adoptarlo, meterlo en el horno y comérmelo.
Propongo nuevas definiciones para “Pavo”:- Ave enorme que los gringos (que tienden a ser grandotes) suelen comerse en Navidad.
- Plato típico de Pascua que, desde la perspectiva del comensal que no ha pasado antes del pollo asado, le hace creer que vuelve a la infancia debido a la nueva perspectiva (ave enorme = comensal pequeño).
- Solución para la lucha contra el hambre criada en corrales de Chernobyl que, una vez salido del horno parece no acabarse nunca.
- Alimento que genera sentimientos de solidaridad y generosidad cuando te llevas una ración para comer en el trabajo, debido a que suscita frases del tipo “¿Alguien quiere un poco?” o “¿Nadie va a ayudarme con esto?”
Han pasado cinco días y aun queda pavo en casa. Lo digo por si alguien quiere, dado que, tras aplicar mi sentido soviético de la previsión, resultó que ese pedazo de ave nos lo hemos tenido que comer entre Baby y yo. Verdi ayudó en la medida de sus posibilidades, pero si un gatito pasa de dos a cuatro kilos en tan poco tiempo sus esperanzas de dominar el mundo y esclavizar a la humanidad pueden verse seriamente mermadas.
La solidaridad murió con la Guerra Fría, una frase de la que he podido dar cuenta cuando la madre de Baby entró en casa y puso una compleja excusa para no ayudar en la causa común, en la lucha contra el ave (algo del tipo “No hasta que esos cabrones de Washington DC. reconozcan que la Guerra Fría la ganamos nosotros... al fin y al cabo no nos conquistaron”). La señora parece haber roto el Pacto por las Libertades y el Pavo Navideño y, consecuentemente, he tenido que tragarme yo el problema... y su relleno.
Le pregunté al Señor Lobo (me tocó trabajar con él en Nochebuena... y el día anterior y el posterior) si tenía experiencia con este gigantesco animal (para él debe ser una especie de pajarito frito porque el tipo es enorme) y me contó una historia de su pueblo, allá en Galicia: Efectivamente, había preparado y consumido enormes pavos (enormes para los mortales no para este Mazinger Z de la seguridad privada)... lo curioso es que me dijo que le tocó “emborracharlo”. ¿Qué coño le hacen a los pavos en Galicia? No daré detalles sobre nuestra improvisada receta (Baby podría enviar a un chino cachas para que me diese más leches que el hijo de puta de Neo)... sólo daré una pista sobre lo que nos inspiró: *

Se preguntará el lector por qué demonios he decidido titular esta reflexión con un número. Ponga la tele ahora mismo y razone. La clave es el terror. El terror por no haber comprado lotería de Navidad. Ocho de cada diez españoles juega a la lotería de Navidad y ardo en deseos de conocer al otro.
Y mirad que me lo han advertido, incluso han tratado de crear cierta disuasión, miedo a que pueda ir en un par de horas al bar del Miguel y encontrarme a todo el barrio descorchando botellas de champán (el chico sigue sin creer en el cava) para celebrar que de todos los jodidos números ha tenido que tocar el suyo... todos felices y yo con cara de gilipollas.
Claro, todo varía en función de la perspectiva. Bajo el astuto camuflaje de un buen vecino que acude al local a compartir la alegría de sus conciudadanos, de quien baja de su casa a felicitar a los premiados, se esconde un gorrón cuya intención es cogerse una interesante castaña por la patilla. ¿Quién se negaría a invitar al rascado que no compró Lotería de Navidad? A milloncejo por vecino, se les podría ver el bonito detalle de invitar a cualquier quitapenas.
Esa es mi intención si cae el gordo en el Tres Columnas: Fingir imbecilidad, beber de gorra y felicitar a los premiados que, ante la disyuntiva de ceder algo de pasta, no tendrán objeción en convidar a algo. Ni cerveza ni leches... hoy toca algo caro.
A lo tonto: Feliz Navidad (que a mí me toca currar) y Feliz Año Nuevo.
Como si fuese un diplomático, me he visto envuelto al poco de llegar a casa en un complicado proceso de promoción de nuestra lengua, nuestra cultura y nuestros valores. Sin comerlo ni beberlo. Public Diplomacy, creo que lo llaman los estadounidenses (que de esto saben un huevo y parte del otro).
Regreso al calor del hogar tras recibir unas clases magistrales (cosas de estudiar un Master) y me encuentro, en el salón, a Baby enseñando español a su madre. ¿Cómo demonios explicar la diferencia entre “Ser” y “Estar” a una persona cuya cultura no diferencia los dos verbos? Para empezar, deberíamos preguntarnos por qué demonios los españoles diferenciamos entre “Ser” y “Estar”. Y sobretodo: ¿Estoy yo en estos momentos en condiciones de solucionar una duda tan sesuda?
Si algo podemos aprender los españoles de nuestra clase política es que, frente a un dilema, es más cómodo dar una respuesta rápida que una respuesta correcta. De lo contrario, que Baby haga uso de los gloriosos diccionarios que un día compré y que no cumplen, hoy por hoy, otra función que la de atraer el polvo (y me refiero a esa sustancia gris tan molesta).
La primera explicación que di a la señora no fue otra que de índole laboral. Conociendo al español medio, queda muy claro que no es lo mismo trabajar (“Ser”) que “Estar” en el trabajo... al fin y al cabo cobramos por estar en el trabajo y no por trabajar. Claro que, viniendo de lejanas y frías tierras en donde nuestra concepción de “ninguna cerveza sin su tapa” se traduce por “ningún vodka sin su ensalada”, en donde la gente va al trabajo a trabajar, la diferencia entre “Ser” y “Estar” no queda tan clara.
Ya había probado lo de diferenciar la existencia de la presencia... pero tampoco. ¡Joder! ¡El Funcionalismo! Si existen dos palabras diferentes ¿No cree usted que tendrán una acepción distinta en según qué casos? Pues tampoco. Quien viene de un país comunista, donde da igual la funcionalidad, belleza plástica o eficiencia de una construcción siempre y cuando ésta sea... grande. Sobra decir que tamaña gilipuertez tampoco cuajó. Y mira que era convincente.
¿Cómo colar un argumento carente de sentido y lograr que sea aceptado con un respetuoso silencio? Pero con silencio me refiero a una respuesta muda del tipo “Oh, me has hecho pensar... el brillo de tus ojos denota inteligencia”. ¡Joder! ¡Pues con la Religión! La religión tiene mucho peso en los países del Este de Europa desde la caída del Muro. Además es incontestable (incluso para nosotros... los ateos) principalmente porque carece de sentido... es más una excusa, una forma de coerción ideológica, que una explicación de la realidad.
¡Señora! ¿Ha oído hablar de la Santísima Trinidad[1]? En su cultura, Padre, Hijo y Espíritu Santo son tres entidades distintas... ¡Son y están independientemente la una de las otras! En la nuestra se aplica el “Principio del 3 en 1”, los tres son la misma entidad, por lo que son y están los tres a la vez. ¡De ahí que en la Católica España diferenciemos entre “Ser” y “Estar”!
La cara de la señora era un poema vivo. Como la de la criatura Gollum cuando habla de lo duro que es ser becario (digamos “estar becado”). Una cara que me miraba haciendo un “contrapicado”, que trataba de asentir fingiendo la comprensión de un complejo y elevado concepto... que sólo puede expresar una pregunta: “¿Lo qué?”.
Parece mentira. Tras diez años de colegio de curas de los que salí ateo convencido (me refiero a dos de preescolar y ocho de EGB... tampoco soy tan burro) ahora resulta que le he encontrado una utilidad a la Religión. ¡Por eso escribo su nombre con mayúsculas!
[1] En este momento me sentí como quien descubre una mina de oro. Por fin hallé una respuesta del tipo “He venido a hablar de mi libro...”, “Me alegra que me haga esa pregunta...” o “La figura de Nelson Mandela en Sudáfrica...”; un argumento que resulta incontestable precisamente porque no viene a cuento.

La clave para sobrevivir a los turnos de noche, me solía decir Mauricio (mi antiguo compañero) es hacer una vida normal... sólo que durmiendo. Esta podría ser una de las frases más gloriosas de este blog, pero en realidad el curtido veterano se refería a respetar los horarios de comida, intercalándolos por periodos de sueño. Es decir: Llegas a casa a primera hora, desayunas y a dormir. Te despiertas a mediodía, comes y a dormir. Te despiertas por la tarde, comes y al curro.
¿Es esto posible en mi casa? Trataré de demostrar que no: Llego a primera hora. Estoy desayunando cuando contemplo aterrado que Hassan y Rashid están instalando su equipo bajo mi ventana para dar comienzo a ocho horas diarias de “Yihad Acústica” (quiero decir ruido de perforación en una calle que está constantemente en obras... ¡Encontrad ya el puto tesoro!) Trato de conciliar el sueño, pero los colegas del taller de Manolo´s Chapa&Pintura, ha decidido tomar por consigna el “¡España pa´ los españoles! ¡Coño ya!“ y se lían a martillazos y a hacer funcionar herramientas obscenamente ruidosas para que los malvados extranjeros no les ganen a la hora de hacer ruido.
Por otro lado El pequeño cabrón está tomándose un respiro en su periodo diario de 18 horas de sueño y ha decidido que es hora de jugar, destruyendo un poco más el mobiliario del hogar, y tratando de devorar los dedos de mis pies. Al par de horas se despierta todo el mundo, incluyendo un amigo de la familia de Baby al que he bautizado como Troncho, que vino a pasar una noche y lleva en casa dos semanas. ¡Incluso el Gurú! Que también hace turnos de noche, ha decidido despertarme alguna vez con una perfecta imitación de Ignatius J. Reilly (el de “La Conjura de los Necios”) eructo va y eructo viene... (Es que había pasado por una fábrica de Coca Cola la noche anterior y...) Hay tanta gente dentro de mi casa que estoy considerando la posibilidad de anexionarme los Sudetes e invadir Polonia.
Para rematar, los vecinos de al lado vuelven a estar de obras (una obra al mes... o la casa de al lado es una prolongación de mi puta calle o mi vecino se apellida Gallardón) y el de arriba ha decidido conversar con su mujer utilizando el idioma más español que existe: El Puñetero Grito Pelao.
¿Y la empresa quiere que duerma de día y que respete las comidas? ¿Y que lo haga de modo natural? ¿Es que no hay drogas para eso o qué?
No puedo ni pensar. Necesito una solución: Granadas Pensantes.

Acabo de llegar del banco. Pagar recibos viene a ser la forma moderna de una peculiar tortura (o mejor ejecución) expuesta en una película de Tarzán, en la que se ataban dos palmeras con una liana, cruzándolas la una con la otra, luego se ataba a las mismas al condenado (un brazo y una pierna a cada palmera) se le dejaba gritar un rato, y luego ¡Machetazo a la liana! ¡Recojamos los pedazos de ese cabrón! Llamemos a esto “Palmerización”.
Si estoy de tan mala leche no es sólo porque haya llovido, cruzarse con un tipo que iba en una barca de madera de quince codos de eslora que apestaba a jaula de zoológico ha sido toda una experiencia, e ignoro si se trataba de Noé o del barbitas de Bricomanía. Tampoco es por haber esperado una cola sólo comparable a las de las panaderías de Europa del Este a finales de la Guerra Fría (máxime cuando la mayoría de los pacientes expectantes en dicha cola eran seniors que buscaban guarnecerse del diluvio con la excusa de actualizar sus libretas de ahorro) La cosa apunta más a la ecuación
LLUVIA
+
SENIORS CON PARAGUAS
+
YO QUE TENGO PRISA PORQUE MOJARSE CON ESTA LLUVIA ES JODIDAMENTE INCÓMODO Y CORRO EL RIESGO DE SER ENTUERTADO POR LAS VARILLAS METÁLICAS DE LOS PUTOS PARAGUAS
Tampoco ha sido eso. Lo que más ha ofendido a todo lo que representan la Teología y la Geometría (toma intertextualización) ha sido una amable familia que esperaba en la cola delante de mí. No he podido evitar reparar en ellos:
Tía joven, gorda y bajita que dice: “Sí, et-ta é mi mare (señala a una senior sonriente... la típica que antes de irse DEBE despedirse de toda la plantilla presente en la caja de ahorros)... y et-ta é mi hija la mayó... (y tanto... como que parecía mayor que ella) que tié vintiséi ” Digo que no he podido evitar reparar en ella porque lo feo es estimulante. Pasa como con las arañas: Un bicho feo de cojones, y aunque nos pudieran dar pánico, cuando tenemos una delante no podemos evitar mirarla... ahí, con sus ocho ojos... como diciendo “¿Y tú qué demonios miras imbécil?”. Como esa araña –tamaño centollo- que me aterroriza en mis sueños, algo desagradable centró mi mirada. Esa tipa que andaba de plantón en el puñetero centro de esa sucursal atestada de gente llevaba un chándal. Un chándal horrible... con la palabra “SEXY” plantada justo en el culo. Me recordó a una noticia que he visto hoy.
Horrorizado, pagué el clavo que debía en recibos varios y volví a casa con la imagen de la araña gigante vistiendo un chándal feísimo con la palabra “SEXY” en el culo, y pensando dónde deberían meterse sus ideas los diseñadores de prendas informales con cierta capacidad de innovación. De acuerdo con que lo desagradable a la vista llama a atención y logra lo que en comunicación de masas se denomina “crear un impacto” (básicamente que todos nos acordemos del anuncio... como los del coche con la disertación de Bruce Lee o Júbilo con la maldita palabra “senior” que no se me va de la cabeza) Lo desagradable fija nuestra atención, nos llama... de ahí lo que hoy denominamos “Arte Moderno”... pero el chándal con la palabra “SEXY” en el culo se ha pasado tres pueblos.
EXIJO LA INMEDIATA “PALMERIZACIÓN” del responsable

Toda la tensión a la que me he visto sometido este mes de octubre, me ha hecho descubrir fórmulas de desahogo alternativas a las listas de enfermedades venéreas que merecen contraer mis coordinadores. Toda la presión que suponían el riesgo de quedarme fuera del master, el no tener un servicio fijo, los problemas que Baby insiste en contarme y los ruidos generados por un taller de chapa y pintura (tan cercano como madrugador), y por una comunidad de vecinos tan integradas en la sociedad madrileña que han de expresarlo (como el Ayuntamiento y la Comunidad) con constantes obras, han desembocado en una actividad orientalizante.
Orientalizante porque no conozco a gente más tranquila que los japoneses y chinos. Cuando uno de estos pone cara de estar estresado es porque pasa algo realmente serio, y si no mirad a Akira, que por un ataque de estrés empezó a crecer a nivel molecular y engulló medio Tokio (población incluida) Por ello, nada más expresivo de la creatividad y las ganas de no sufrir por problemas que, seamos serios, no son para tanto, como las formas geométricas de los jardines japoneses (Nihon Teisen) donde se combinan las formas imaginativas del arte floral (Ikebana) con un meticuloso y original rastrillado de algo tan sencillo (y a la vez valioso) como la arena.
Problema: En casa no tengo sitio más que para dos macetas canijas, y ya están ocupadas por el cactus (símbolo junto al gato y al coordinador de servicios[1] de autosuficiencia) y por algo que Baby dice haber plantado hace tiempo (sólo ella sabe si es perejil o marihuana) Descartada la idea de crear y cuidar siquiera un terrario pequeñajo, he inventado otra cosa que, aunque huele peor (una mezcla de atún y amoníaco), no sólo me quita los nervios y las ganas de practicar un ritual de santería dirigido contra a salud de mis superiores directos, sino que además tiene utilidad. ¡Utilidad higiénica!
El Kagagami
Esto es muy facilito de explicar: Suena el teléfono y escucho cosas como: “¡Qué pasa metrosesuarl”! o “Dice que van doh-caballoh por la finca de Bonanzaaaarl” y ya sé que son malas noticias. Probablemente un turno en una puta obra, alejada de cualquier forma de transporte público y a decenas de kilómetros de mi casa. Si hay un problema con las listas de enfermedades venéreas o infecciosas de todo tipo, es que la ciencia no avanza a la misma velocidad que mi rencor, por lo que todos esos hongos, sarpullidos y herpes acaban por agotarse o se ven condenados a repetirse y combinarse. Eso es lo que soluciona el Kagagami.
Mientras hablo con el jefe, agarro la palita y el rastrillito del Kit de Castillos de Arena del Pequeño Bastardo (comprado a unos chinos muy majos del barrio) y me dirijo a la caja de arena de Verdi. Una a una, recojo las deposiciones del minino sin dejar de hablar con el jefe usando un tono sosegado, monótono... un tono del tipo “domino la situación, tranquiliza tu culo... el Señor Lobo va para allá”; y coloco las caquitas en el contenedor de basuras. Después, mientras continúo la conversación, agarro el rastrillito y dibujo formas geométricas que las zarpas del gatito destruirán tras la próxima deposición.
Esas formas geométricas expresarán mi templanza de ánimo y mi estabilidad a la hora de afrontar situaciones difíciles o estresantes en lugar de los túmulos que el pequeño cabrón peludo organiza constantemente a lo largo del día. Ahora sólo falta plantarle el cactus en medio para que se pinche su peludo culo. Hacer esto mientras hablas con tu jefe es como aparecer en una imagen en blanco y negro hablando en clave, a lo Bruce Lee, para anunciar un puto coche. Tengo que morderme la lengua para no soltarle al jefe lo de:
“Empty your mind... by form... awanajander-klander-now[2]... be water, my friend”
Problemas de estrés, ¿Piensa que su vida es un asco? Adopte a un pequeño cagador cómprese un kit de hacer castillitos en la playa y cree formas geométricas en la arena donde el bichito hace de vientre. ¡No falla!
[1]¿Que en qué se parecen un gato o un cactus a un coordinador de servicios? Pues en que sólo necesitan un par de cosas para sobrevivir, y el modo o consecuencias de conseguirlas les importa más bien poco.
[2] Esto por si alguien tenía dudas de mi nivel de inglés

Creo que toca hablar de fútbol. Tanta referencia a Pfaff no podía traer nada bueno, pero es que en los últimos días nos hemos parado de hablar del deporte rey, tanto en la parroquia como durante nuestras oraciones matinales (léase todos sentados en el sofá viendo a Buffy la Cazavampiros... ideas del Gurú que tampoco podían traer nada positivo)
Pasarse el otro día por donde Miguel a ver el derby madrileño fue del todo revelador. Más allá del apoyo incondicional de los madridistas a Raúl, cuando, enfundados en varias camisetas del equipo, con bufanda y todo (supongo que así el equipo juega mejor...) gritaban copazo en mano ¡Que se entere Luis Aragonés de lo que es un jugador! ¡Eso pasa por poner de seleccionador a un borracho! Subrayo lo de “copazo en mano”.
Otra de las frases más repetidas fue la de ¿Es eso una aplicación rigurosa del reglamento? En este caso referida a la expulsión de Sergio Ramos. Por alguna razón, cuando el árbitro pita contra el propio equipo nadie está de acuerdo con él, y a mí se me ha ocurrido una solución a la invisible crisis del fútbol.
La invisible crisis del Fútbol
Quizá los agudos lectores de Me Cago en Mi Vida se habrán percatado de una máxima constante en el fútbol español desde que este deporte empezó a ser practicado en nuestro país a nivel profesional: Tenemos los mejores jugadores del mundo (eso ni se duda) pero por alguna razón nunca ganamos nada. ¿Envidias históricas por parte del resto del mundo? ¿No será quizá que nuestros jugadores están sobrevalorados porque los ingresos por merchandising (si es que se escribe así... no hay quien se fíe del corrector ortográfico del Word) son superiores a los de las entradas?
Minefield Football
Hace un tiempo que me rondaba una solución para aumentar el espectáculo de este juego de una forma barata y compatible con el sueldazo que cobran los jugadores. ¿Cómo lograr que esa panda de vagos valgan lo que cuestan? Está tirado: ¡Sembremos los campos de juego con minas anti-persona! ¿Acaso no aseguran sus piernas? ¡Demos auténtico valor a ese seguro! Incluso se le podría dar un toque exótico y ahorrar a los equipos modestos el gasto en minas (en el momento de su prohibición en casi todo el mundo uno de estos artefactos costaba unas cien pesetillas aunque como todo ha subido con el Euro, supongo que ahora estarán a un pavo la pieza) se podría sustituir los artefactos explosivos por estacas punji (todo conocedor de las Guerras de Vietnam sabrá de qué hablo) ¿Quién se quejaría por el coste de un palo puntiagudo impregnado en mierda?
Para evitar que los jugadores (algunos de ellos desarrollan una notable inteligencia) se limiten a pisar sólo donde ya ha explotado una trampa para tontos, se procedería a minar de nuevo el césped en el descanso (sí cuando las animadoras bailan semidesnudas) y, por supuesto, a retirar los restos humanos del mismo, aunque pudiesen servir de abono natural.
Claro que todos los futbolistas profesionales (y sus engordados talonarios) se apresurarían a comunicar su retirada de tan noble deporte. ¿A alguien se le ocurre algo mejor? Yo caí en la cuenta este fin de semana.
Un precedente porno (para variar)
Estando en mi primer año de facultad, cuando se estrenó el famoso concurso Gran Hermano, alguien en Andalucía (creo) tuvo la genial idea de emitir una versión porno, El Gran Polvo, que además incluía la posibilidad de aceptar llamadas en antena (a una de esas líneas de pago desmesurado) para que los espectadores propusiesen qué debían hacer las actrices y actores que participaban. Conocí a un tipo en mi facultad que se dejaba su pasta en llamar sólo para putear a los actores chulos.
Una imbecilidad extrema, pero cuando se le reprochaba su actitud el se limitaba a responder “¿Y lo que me río qué?” Hay que tener mucha mala leche, mucho dinero y mucho tiempo disponible para desperdiciarlo todo en esto, pero este amigo decía que habría pocas cosas en el mundo más divertidas que pedir que a un cachas que se acababa de tirar a dos tías monumentales a la vez, le metiesen cosas por el culo. Muchas cosas. Y muy grandes.
¿En desacuerdo con el árbitro?
De un tiempo a esta parte todo el mundo realiza votaciones a través del SMS. Es un negocio increíble, e incluso he oído que Alejandro Agag se ha puesto las botas con esto. Pues bien, ¿Cómo aprovechar los rugidos de la audiencia durante un partido de fútbol televisado? Lo primero sería modificar el reglamento y sustituir al árbitro por una banda de matones enormes, llenos de tatuajes y armados hasta los dientes (ese tipo de personas con las que ningún futbolista querría discutir una decisión arbitral). Después habría que llenar el pie de pantalla con mensajes como los de las cotizaciones de bolsa que hay en algunos telediarios:
¿Cree que ha sido falta? Envíe “HA SIDO FALTA DEL HIJO DE PUTA DE” seguido del nombre del jugador al 0506
La cosa podría ir a más, podríamos añadir una serie de mensajes de los que satisfacen de verdad a la afición.
¿Desea que algún jugador sea expulsado y además le persiga una manada de chacales salvajes? Envíe CHACALES seguido del nombre del jugador al 0506
Será el Complejo de Tesla, porque creo haber descubierto una mina de oro inagotable con esto. ¿Desea que a la esposa de Beckham se le implante a la fuerza un enorme pene para que se levante la falda cuando la enfocan las cámaras al grito de “¡CHUPADME LA POLLAAAAAAA!”? Envíe RABO-VICKYBECKHAM al 0506. De esta me forro. Y además salvo el fútbol.
¡Échame un cable Agag! ¡Que casi hemos sido vecinos! Y si... ¿Desea que Petrov le dé un beso de tornillo a Casillas? envíe PETROV-TORNILLO-CASILLAS al 0506

Es increíble cómo la falta de una persona, de la discusión diaria, de los gritos y amenazas, puede cambiar todo un barrio. Incluso creo que tendré que cambiar la descripción de esta sección debido a este giro del destino.
Han vuelto todos de las vacaciones: El Ciego, la Bragueles, el Miguel, El Niño (ese nunca se fue)... las tiendas reabren tras el verano. ¿Todas? ¡No! El quiosquero se las ha pirado con viento fresco para conciliar el trabajo con la vida personal y familiar. Hay, nada menos, que un nuevo comercial en el sector del plástico y el juguete... ¡Justo lo que necesitaba esta ciudad! ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo ponerme cachondo –quiero decir de mala uva- por las mañanas? He probado a escuchar a Jiménez Losantos, pero no es lo mismo. No sólo no tenemos la misma confianza, sino que cada vez que pronuncia una erre (¿O era una “eggue”?)... joder, creo que podría convertirme en un adicto.
Incluso me he encontrado a La Hierbas, que me ha preguntado si me había casado o algo. Luego se me ha puesto a hablar de Bélgica (cometí el error de contarle mis vacaciones). ¿Es normal que una mujer cerca de los cincuenta te pregunte si continúas siendo soltero? Mamá, vente a Carabanchel y espántala.
Más o menos las cosas siguen igual, excepto que ya nos guardan el sitio en la tasca del Miguel cuando hay fútbol (es que se llena) y que ese ha incorporado a la parroquia una pandilla de jovencitas (paso de fijarme en los jovencitos que van con ellas) y que el Gurú ha empezado a “hacer amigos”. Con esto último quiero decir que ya tenía bastante con una novia que anima al Barça y a la escudería de Ferrari como para que el colega diga en pleno bar, y de viva voz, que tiene derecho a dirigirse a La Administración en su lengua y que, en caso de independizarse Cataluña, pediría su nacionalidad.
Son reivindicaciones muy justas para quien lo vea así –a mí ni fu ni fa- , pero cuando se gritan en un bar que es una peña madridista yo creo ver volar las jarras y temo convertirme en un daño colateral. Otra vez la guerra entre hermanos... y a los canarios de nuevo nos toca ser los primos.
Por lo demás, nuestro casero se parece, cada día más, al personaje que interpreta Joe Pesci en “El Super”. Se os ha jodido la puerta porque andáis todo el día abriendo y cerrando, abriendo y cerrando... y vuestras sillas son máquinas de tortura vertebral porque os sentáis en ellas. ¡Para que luego pongan verdes a los catalanes!
La pequeña Baby busca ídolos. Lo hace y además en todas partes, principalmente en la televisión, donde las estrellas brillan con luz propia. Empezó con una serie bastante divertida, Monk. Las aventuras de un detective con un trastorno obsesivo compulsivo que le lleva a comportarse de un modo la mar de raro. Lo cierto es que, cuando la exposición a la serie llega a cierto punto, empieza a tener su gracia (sobretodo si está doblada al alemán), no puedes dejar de verlo, y al final te engancha. Llegó a identificarse con Monk, lo que a mí me puso en una situación algo embarazosa. Pero podría ser peor, podría haberse identificado con Colombo.
Luego vino lo de adoptar a un abuelo muy peculiar. Todos sabemos de quién hablo, aquél de quien el señor Pizarroso dijo en clase que era el mejor malo de película de la Historia. El tipo tenía su gracia, y a acabado por convertirse en un ídolo mediático, llegado el momento estaba hasta en la sopa (eso sí graciosísimo... ojo a este par de vídeos 1 – 2 ), y como toda estrella tenía que meterse en el mundo de la canción ligera. Sus apariciones en la serie y la película de South Park eran geniales, pero esa furgoneta blanca con cristales tintados y una enorme antena en el techo me empujó a pedirle algo más de discreción... o en su defecto que cambiase de ídolo.
Protagonista de una serie de televisión, además tiene que cantar, incomprendido por la mayoría por ser malo, con buen corazón, pero en el fondo malo... ¿Quién pensáis que iba a ser el próximo ídolo de Baby? Tenía que pasar, joder. Tenía que ser él. Lo tengo muy claro: La próxima vez me separo. ¡Lo juro!
Además, mirad lo que le ha hecho a la memoria del pobre Kurt Cobain... ¡Madre del amor hermoso!

Hay cosas importantes en la vida de un hombre. Descubrir que también eres sensible, gozar con la belleza de las cosas más sencillas, aprender a decir te quiero... cabe reconocer que todos tenemos que reencontrarnos, aunque sea en privado con nuestro lado femenino. Esto no quiere decir que tengamos que empezar a vestir mejor, a bailar bien y a mejorar la relación con nuestras madres... tópicos a parte, llevar a cuestas todos los días la imagen de Yo, Pedazo de machote, puede llegar a cansar y tal, pero si algo puedo llegar a pedir es que, cuando menos, no sea algo traumático. Por lo menos no echaré de menos mi dolor de espalda.
Martes, 20 de junio. Estoy a punto de sentarme en el sofá, con Baby y Gurú, para una sesión de House. Nada de chorreces bakalas, de tunning o de cortes de pelo tipo cenicero: Me refiero a la serie del médico con mala hostia. Dejo caer grácilmente mi culo sobre el asiento cuando...
¡GÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑYAAAAAARGGGGH!
No. No me senté encima del Gurú, panda de malpensados. Sin embargo algo duro, cilíndrico y, posiblemente, de metal se incrusta JUSTO entre mis nalgas, ocasionando una sensación de angustia jamás descrita en los manuales del buen comportamiento viril. Ahí estaba ese cabrón. Casi sonriendo, con los brazos como abiertos... casi tirado en el suelo, como hartándose a reír, mientras Baby y el Gurú observaban mi rostro boquiabierto con cara de pasmo. Con los ojos como platos... qué coño, como si fuesen un par de chernes debajo del mar a la espera de morder un anzuelo aderezado con la cola de una gamba.
No es del todo recomendable hablar de colas, gambas y caras de pasmo cuando se describe la horrible sensación de ser follado por un sofá. No en un sofá, sino por el jodido sofá, por ese mueble de salón que, probablemente, Félix sacó de los calabozos de alguna comisaría de munipas en la que estuvo destinado. La utilización del sofá como herramienta de extracción de información, aun sin ser reconocido como instrumento de tortura por las Convenciones de Ginebra, no es complicada. No hay que liarse con el curare, ni con electrodos o bolsas de plástico... no penséis en sumergir la cabeza del detenido en agua helada para simular la asfixia ni comerse el coco con la privación de sueño... ni en Abu Graib se les habría ocurrido lo siguiente:
- Son necesarios: Una tele, una mesita, cervezas, algo de picar y, evidentemente, el hijoputa del sodomisofá
- Se deja al reo sólo, se le da el mando a distancia de la tele (imprescindible que tenga pilas) y se marcha uno media horita a proteger y servir por ahí.
- A los quince minutos, el preso tiene tal dolor de espalda (o de culo) que acaba firmando que mató incluso a Kennedy, aportando a la línea de investigación datos desconocidos para el FBI.
Si, con el tiempo, el sujeto del experimento llega a tomar tal grado de confianza con el sofá que logra adaptar su columna vertebral a las barras rígidas del mismo, acabará haciendo lo que un servidor: Caída libre sobre la parte más dura, rígida e inamovible de la estructura del asiento. De ahí a la penetración indignante, y a un nuevo mundo de sensibilidad y gusto por el arte moderno sólo hay un paso.
De acuerdo, nadie me obligaba a sentarme en el puto sofá. Podría haber elegido cualquier otro asiento, incluso el puñetero suelo. Sólo os juro que no buscaba placer, ni experimentar. Se trataba de sentarme a ver la tele como todo hijo de vecina. Empezaban los Guiñoles y ¡Coño! ¿Por qué no posar mi trasero sobre este potro de tortura de skay?
Tengo que vengarme. Buscar algo lo suficientemente retorcido, más allá de lo de liarme a hachazos, para dar una lección a ese cabrón que tan mal me lo ha hecho pasar. No es más que un sofá, no te enfades, me decía Baby. ¡Claro! ¿Crees que esto que me ha ocurrido ha sido una coincidencia? ¿Crees que voy a cojear durante una semana sin poder sentarme y no voy a buscar venganza? Sólo el pequeño cabrón lo echará de menos... al fin y al cabo él es lo suficientemente pequeño y ligero como para que el sofá no lo considere una amenaza. Por lo demás... alguna represalia se me tiene que ocurrir: Burtal, medieval... irónica.
Una hora y cuarenta y ocho minutos. Casi dos horas de constante ruido sin interrupción, excepto para hablar por el móvil a gritos... porque dos distritos más allá aun no le han podido escuchar. ¿Hay que ahorrar energía? Pues ahorraré recursos para que los aprovechen las generaciones futuras desenchufando el despertador. Total, ya está ese hijoputa perforando la calle... ¡Mi calle! Junto a mi ventana, haciendo vibrar todo el puto edificio.
¿Nadie conoce la URL de una página de armas? Lo digo por tener unas palabras con Johnny Perforadora. Se me ha ocurrido bajar y que a Anestesia le de un poco el aire. No mucho, lo justo como para entrar por el culo de de este tipo y que la punta le rompa la nariz desde dentro. ¡Incluso Verdi parece calmado! Pero leo en sus enormes ojos verdes un mensaje de solidaridad, un “Yo también quiero verle sangrar hasta morir”.
PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
¿Por qué coño cavan una zanja en mitad de la Avenida de los Francotiradores? ¿No hay un modo más silencioso de hacer una trinchera? Pienso en buscar algo grande y pesado que lanzarle a la cabeza... luego lo creo insuficiente, necesitaría algo grande, pesado, con una carga explosiva y fragmentos de metralla... algo definitivo.
PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
Hay que ser positivo. Una de las claves para saber gestionar el estrés es buscar una salida imaginaria, un paraje idílico, paradisíaco. Un animal de poder, como decían en “El Club de la Lucha”... pensar en cosas agradables, cosas que te hagan sentir bien...
PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
El valor del silencio es fundamental. Comunicarse a través de susurros, tener almohadillas en la planta de los pies para caminar sin hacer ruido, poner la música baja... ¡ En auriculares!. El placer de la sordera es como el de cobrar el sueldo mínimo: ¡Jodeos cabrones! ¡No podéis pagarme menos! . Esto debe ser una conspiración, seguro que existe algún tipo de contubernio de masones con discapacidad auditiva que, envidiosos de la salud de los demás, paga a ese hijo de perra para que empiece a usar la perforadora a las ocho y cuarto de la mañana.
PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
SVD Dragunov, M-1 Garand, Moshin Nagant, L-95 Light Barret, M40, PSG-1, Krag-Jørgensen, M-24, el viejo Mauser modelo 98, el clásico Lee Enfield, SR-25... mantener la mente ocupada en otras cosas puede jugar malas pasadas. Incluso dejaré de comprarle el periódico hoy a José, más que nada porque seguro que arde en deseos de gritar por lo del Estatuto... ¿No sería más silencioso si usasen pico y pala?.PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
No, Golfo. Piensa en otra cosa. La sociedad postmoderna occidental es capaz de crear miles de conceptos capaces de lograr que no pienses: Tunning, fútbol, ¡Qué pasa Neng!. El señor Palahniuk debió tener la decencia de incluir la letra de la canción sacrifical en su novela Nana. En momentos como este la capacidad de matar con la mente es algo que considero de utilidad.
PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
Incluso cuando bajo a por la prensa del día, veo la crispación en los ojos de los trabajadores del mogollón de talleres de automoción que hay al rededor de mi casa. Parecen decir ¡Joder! ¡No consigo oír la ruidosa herramienta que estoy utilizando!. Una vez, cuando vivía en un zulo de 28 metros cuadrados en Cuatro Caminos, inicié una guerra de guerrillas sonora (algo que suena a Fermín Muguruza) contra los obreros de la construcción que restauraban el patio del edificio donde se ubicaba. Ellos se liaban a martillazos desde las nueve de la mañana, lo llenaban todo de polvo y cascotes. Dejaban las fiambreras abiertas después de comer, llenándolo todo de cucarachas... Yo me desconectaba escuchando (bueno... tratando de escuchar) música clásica. ¡Incluso me dejaron sin luz de un porrazo! Y yo les cortaba la digestión poniéndoles el disco Iowa, de Slipknot a toda leche cuando paraban para comer. ¡Ahora soy yo quien hace ruido! ¡A joderse cabrones!PRRRRRRRRRRRRRRRRRR
Lo tengo claro. Voy a seguir a ese par de bastardos que perfora ahí abajo haciéndome vibrar (a mí y al resto del edificio... habitantes senior incluídos). Les voy a acompañar a donde quiera que vayan cuando apaguen sus máquinas de hacer ruido: Al bar, al servicio, al restaurante de menús... me voy a colocar justo a la altura de sus orejas y a gritarles ¡ PRRRRRRRRRRRRRRRRRR! ¡Cabrones! ¡PRRRRRRRRRRRRRRRRRR! ¡A que jode! ¿Eh? ¡¡¡¡ PRRRRRRRRRRRRRRRRRR!!!Actualizo sobre las 19:00: ¿A que no sabéis qué han traído para rematar la faena? Un camioooooooooooón. Si algo necesitaba yo para conciliar el sueño era un jodido camión. Esto es una conspiración, ¡Estoy seguro!

En anteriores posts he hablado de que bajaba a ver los toros al bar del Miguel. Tan sólo una aclaración: No soy aficionado. En realidad sólo bajo a beber cerveza. Pero el caso es que me encontraba la semana pasada con el Murci en donde el Miguel y... joder, a uno casi le sacan a gorrazos. Ojo a la imagen: ¿Serán las patillas? ¿Será por su chulería? Yo ni idea, pero en mi opinión es por la seriedad que esperan los aficionados de los toreros. ¿A dónde coño va con esa montera? Joder, si parece Mickey Mouse. Nunca me había reído tanto con una corrida de toros, ni siquiera cuando otro de los diestros (un fiera para correr los 100 metros lisos) confesó que nunca había pasado tanto miedo. ¿Pero éste? Y que digan que no te puedes reír con cualquier cosa.
¡Viva Mickey!
Nota: En un intento de dar un empujoncito a mi sentido de la seriedad, he actualizado Análisis e Interpretación con un nuevo post coronado por la frase más gloriosa del Profesor Pizarroso. "Nunca ha habido un ejército sin putas y sin alcohol".
Andábamos una de esas tardes el señor Gurú y un servidor en el bar del Miguel, cerveza va y cerveza viene, viendo la tele, a la espera, quizá, de que empezasen los toros para que, cuando acabasen, poder ver una de esas pelis de tiros y gente sudando y sangrando, con las que el Padre Miguel tiende a entretener a la parroquia... en realidad, si una razón nos llevó a bajar a beber cerveza donde el bueno de Miguelón es La Rosca Ibérica, básicamente (y en lenguaje de segurata) un enorme donut relleno de embutido.
El caso, para sorpresa general, es que logramos poner atención a uno de esos estúpidos concursos en los que se encierra a un montón de famosetes en una isla paradisíaca, o en una casa enorme. En este caso era una isla. Además, era una isla con un par de tipos flacos que hacían como que pescaban, un par de macizas en tanga que tomaban el sol y una cincuentona que bailaba sin música en la orilla de la playa. Sólo faltaba que les diesen un balón a cada uno para que les pintasen una cara sonriente y les pusiesen nombre. En esto se ha convertido la tele: Lleva de vacaciones a gente que vive de vacaciones todo el año.
Una emisora de televisión, como toda empresa informativa vive de algo: La generación de impactos. Básicamente, un montón de gente viendo chorradas que no puede evitar que en el momento en el que la cincuentona que baila sola pierde el equilibrio le corten la caída para poner anuncios, tras los que puede observar cómo se ha descalabrado contra una roca dejando a un pobre cangrejo un par de meses de baja... al menos, tras los anuncios se puede ver de qué color es el cerebro de alguien que vive de no hacer nada, pero como Gurú y yo tenemos cierta formación en el sector (en el de la comunicación, el de la seguridad es algo temporal), nuestra vocación de servicio al público nos llevó a proponer nuevas ideas para mejorar la industria del entretenimiento, ese Gran Hermano, que decía Palahniuk en Nana, cuyo objetivo es que no pienses en todo el día.
Cursando las asignaturas de Lengua Vasca e Historia de la Civilización Vasca, conocí a mi amigo Gerard: Vasco él... enorme él... ingeniero químico él. Tuvo una idea interesante: Era el boom de este tipo de concursos: Del Gran Hermano se pasó al Gran Autobús, y de ahí al Hotel de los Famosos (¿Por qué crear más gente que viva sin dar ni chapa cuando ya tenemos a gentuza así?) y se le ocurrió que, si iban a ganar un premio, y a vivir de las rentas, al menos debían dar algo a cambio. Se le ocurrió una idea para un programa. Se le ocurrió EL ZULO (¿Ya había dicho que Gerard es vasco? ¿Y enorme? ¿Y lo de ingeniero químico?). La cosa iba de coger a uno de estos tipos que viven de su imagen (principalmente porque detrás no hay nada) y secuestrarle: Meterle en un agujero de dos por dos metros, con una puta bombilla para iluminarle, un par de libros de gramática vasca y mogollón de humedad... cada semana se le desafiaría a una prueba de habilidad a cambio de la cual podría mejorar su dieta (del pan y agua al pan con vinagre y todo eso). Las pruebas de habilidad consistirían en sobrevivir a sesiones de electrocución, hacer flexiones con un equipo de pelota vasca sentado sobre sus riñones o permanecer agarrado al techo de su zulo durante al menos una hora con la única ayuda de sus uñas. Una idea francamente interesante: Ahí si vale la pena trabajar con un micro o una cámara en la mano: Cobras una mierda, pero ¿Y lo que te ríes?
La tradición japonesa y la influencia vascogerarda, me llevaron a plantearle al Gurú alternativas a este tipo de concursos:
- La Isla del Predator: Se coge a una docena de famosetes y se les abandona en una isla paradisíaca, con sus palmeritas, su jungla y sus caníbales. Ellos creerán que la cosa trata de sobrevivir comiendo pescadito y verdurita, pero en la isla hay algo... y no es humano: Vamos a morir todos (como dijo el indio de Depredador... ese que moría de una forma tan gallarda y estúpida). En la isla hay una criatura fea de cojones con rayos láser y todo (no se hace invisible para camuflarse... es cuestión de timidez) .Se entretiene en viajar de un planeta a otro para cazar y recolectar cabezas: Hay quien hace turismo de mochila, ésta lo que se lleva son unas cuchillas, un disco teledirigido y el láser de encima del hombro.
- La Urbanización de Vasili Zaitsev: Dado el repelús que pueden llegar a producir los rusos en ciertos lugares de Europa, podría sustituirse al bueno del tío Vasili por Simo Häyhä (éste en Finlandia... en Rusia creo que no pueden ni verlo), Lyudmila Pavlichenko (Ucrania existe), Arron Perry (todo un recordman canadiense de los tiempos modernos), e incluso Charles Whitman, si a nadie le molesta que hiciese valer su habilidad en Austin (Tejas) en tiempos de paz volando las cabezas de estudiantes de enfermería. En este caso, la cosa va de que los famosetes de turno serán abandonados en una urbanización de esas de las afueras de cualquier ciudad, y su labor consistirá en mantenerla como debe estar una urbanización: Limpia, sin cacas de perro, y con maravillosos jardines... Pero en la urbanización hay algo... y no es humano (bueno lo es, pero el traje de Gillie da impresiones equivocadas)... vamos a morir todos. Ya imagino las quejas de esas cantantes y folla-futbolistas: ¡No es justo! ¡Ese tirador cambia de posición tras cada disparo! ¡Pitita estaba repasando las líneas del paso de peatones cuando le ha alcanzado entre los ojos!
- El campo de minas de los famosos: Con el nombre queda claro de qué va ¿no?. Un kilómetro cuadrado de desierto, un millón de minas anti-personal de diverso tipo, un grupo de famosos de la tele en chándal por una buena causa: ¡Entretenernos! ¡Jo! ¡Churri! ¡En este desierto hay algo! ¡Y no es humano! ¡Vamos a morir todos! ¡Jijijijiji!
Eso es todo. Como se acerca el verano y se me ha escapado lo de las playas paradisíacas os dejo una foto de una playa cojonuda... aderezada con el cojonudo pandero de la Sylvia Saint. ¡Viva el Tam-tam!

Sigo tratando de acostumbrarme a eso que los jubiseniors denominan “Tiempo Libre”... volver a las tertulias de la tienda de Jose, volver a desayunar con El Ciego... telefonear al Máquina para llamarle “Conserje” (es que aun no tiene placa). Y limpiar. Limpiar como un cabrón, mi plan de acabar con las palomas de Cuatro Caminos (o con la senior que les daba de comer) tengo que aplicarlo a las moscas que Verdi atrae para cazarlas. ¡Pobre! Se aburría tanto...
Estoy reorganizando mis viejos apuntes de la cátedra, he visto un máster muy interesante y cierto curso sobre Terrorismo y Comunicación con muy buena pinta... mis tarjetas de visita ya están impresas (y no he podido evitar pedirme unas de color cáscara de huevo con letras en relieve... Periodista y Escritor... ¡Menuda fantasmada! ¡He olvidado añadir lo de “segurata”). El caso es que mi idea de sacar unas pelillas extra “dejando mi huella en el mundo”, hoy El Ciego quería donar todo un huevo (literal), lo que nos ha dado de qué hablar entre café y caña: Empezó Jose recomendándome crear una fábrica de chaquetas y guardapolvos de cuero... basta con aprovechar los deshechos de las operaciones de fimosis y... ¡Ropa de diseño para los
más sibaritas! ¡Luzca un tres cuartos confeccionado con prepucio humano!.

Sin embargo la gran idea vino con el recuerdo de un amigo suyo: Antes se podía cobrar por donar sangre, lo que no estaba nada mal. Ayer vi en la facultad un cartel: “11000 ALUMNOS Y 83 DONANTES EL AÑO PASADO”, ¡Joder! ¡Pues dad algo a cambio! ¡Que la vida no está como para regalar nada! Incluso se debería legalizar la venta de órganos... al precio que alcanzan los alquileres (no ya las casas en propiedad) más de uno se pensaría para qué coño quiere un segundo riñón.
El punto divertido de la mañana lo ha puesto La Hierbas. Me ha visto y, en cuanto le he dicho que he dejado Júbilo, ha empezado con sus consejos para hacerme rico (yo tampoco quiero entenderlo...): Lo que tienes que hacer es hablar con esa amiga tuya periodista, ésa que su padre da pelotazos en Algete... ¡Que te enchufe en el Ayuntamiento! ¡En urbanismo!. Vamos, que no mete a su pareja y me va a meter a mí. Qué mundo... lo echaba de menos.


Es negativo llegar y pedirle a un psicólogo de tu empresa una evaluación psicológica voluntaria. Va de buen rollo, pero suele contar como algo negativo. Debe ser que la gente esta crispada, o los planetas alineados... o que llevo un cartel en la espalda que reza no soy mayor de 65, ni miembro de minoría alguna: Búsqueme para broncas y peleas.
Nunca me he considerado un tipo violento, pero tras el episodio de Johnny Mamaverga la cosa se acaba de repetir de un modo similar. El otro día andaba solito en casa cuando una puerta se abrió a mis espaldas. Se trataba del casero, que había llegado de un modo más sigiloso que Verdi cuando caza moscas. Tras felicitarle por su nueva hija, estuvimos hablando de planes de futuro: Los suyos son estupendos... quiere venderme la casa. El hecho es que, cuando se fue, bajé al cajero automático para pagarle unos recibos de gas, agua y luz que le debía... y de paso el teléfono e Internet (que ya tocaba).
Pagar recibos a través de un cajero es algo complejo: Pueden pagarse en caja, los martes y jueves hasta las 11 de la mañana, así que me toca ir a negociar con la jodida maquinita que, lo primero que me pregunta es ¿Tiene su recibo código de barras? Pues sí, sí que lo tiene, pero no sé por qué coño lo pregunta porque el lector no funciona, así que hay que meter los datos a mano. Andaba tecleando como un cabrón, más que nada para no equivocarme y regalarle pasta a un desconocido, cuando unos golpecitos en la puerta del cajero me desconcentraron. Dos rubias con abrigos caros perdían la paciencia...
POCA PACIENCIA + POCO CEREBRO =
NO ME DOY CUENTA QUE EN DOSCIENTOS METROS A LA REDONDA HAY OTRAS DOS SUCURSALES DE LA MISMA CAJA DE AHORROS PARA UN TOTAL DE SEIS CAJEROS AUTOMÁTICOS
Pues nada, dadle puñetazos a la puerta... debería ser blindada. Además hay ua cámara de seguridad y dentro hay un segurata de mala hostia que no libra un fin de semana desde enero (y que tiene que pagar unos recibos. ¡Es para hoy! ¡Jo! ¡Algún día tendrá que salir! Como buen Boy Scout, a cada aporreo de la puerta cometía un nuevo error y... y vuelta a empezar, que son mis recibos contra sus compritas de pijadas.

¡Coño! Si intentasen salir me lo explico, pero es para entrar ¿Acaso no ven que hay más cajeros al lado? Me desconcentran, me equivoco, me vuelven a desconcentrar... al final les oigo decir Dile algo tú, a ver si a ti note vacila...
“A ver si a ti no te vacila”... ¿No ven que trato de pagar un puto recibo? Sin embargo el comentario esa zorrita hace que empiecen a sonar las alarmas de mi cerebro, los bip-bips del enormemaromómetro empiezan a sonar de modo ensordecedor mientras un montón de lucecitas de colores chillones lanzan la señal de alarma a mi procesador neuronal: El modo de infiltración queda desconectado y da paso al modo de combate, lo que me recuerda que soy un PROSEGURator modelo P-800, con un procesador Cyberdine Systems modelo 1.01, que elige una frase para responder:
a) Vivo aquí
b) Enseguida acabo, ahora salgo
c) ¿A qué huelen las cosas que no huelen? ¿Quizá a pescado?
d) ¡¡¡QUE TE JODAN ZORRA!!! (sobra decir que elijo la opción D)
Billy Joe Enormez decide ayudar a aporrear la puerta. Aquí, noto un fallo en el Explorer que me impide tomar la decisión correcta:
Explorer ha detectado un fallo y debe cerrarse, Enviar informe de errores/no enviarc) Chorizo
En fin, que salí del cajero palpándome el bolsillo como Indiana Jones en El Templo Maldito (mierda... NOTA MENTAL: No volver al cajero sin un spray de CS). Cuando salgo, miro primero a las rubias, que están calladas como putas ante poli (acertado juego de palabras). Luego encaro al gallardo... mejor dicho al gallardón (hoy estoy sembrado con los juegos de palabras), porque he de mirar tres veces para acabar de verlo. ¡Joder que tío más grande! ¿Un spray de CS? ¡La próxima vez que venga al cajero pienso traerme un RPG!
El tipo adquiere una pose heroica y representa su papel de macho ibérico. Analizando la situación (mi sistema operativo se ha reiniciado y vuelve a funcionar) trata de aplicar su táctica de Yo pasar tres pueblos con enanito ojeroso y así poder tirarme a par de rubias pijas en orgía sin normas. Aplicar plan A (nombrarlo “Plan A” porque desconocer resto de letras, así como tiempos verbales y concepto “Decoro”). Me empieza a dar toquecitos en el hombro al grito de:
Las cosas no son así, está establecido por las normas que son cinco minutos por persona, las cajas de ahorro abren los jueves por la tarde para las gestiones ordinarias... Durante milésimas de segundo le observo, más que nada para ver dónde está leyendo lo que me está contando. Me parece increíble que un tipo tan grande y con esa cara de imbécil pueda hablar de un modo tan refinado... ¿Acaso ahora las rubias pijas se fijan en los hombres cultos? Porque Joe “quiero parecer inteligente a la par que civilizado pese a que mis gestos agresivos tratan de provocar una pelea con un tipo al que le saco medio metro por lo alto al fin y al cabo sólo intento echar un puto polvo” Quimby me está dando demasiadas explicaciones... se desinfla su ímpetu.
¿Acaso no ve los documentales de La 2 como todo el mundo? ¿Discute los simios sobre normas de cajeros automáticos? ¡Que tenga la decencia de gruñir y enseñar los dientes! ¡Vengan esos puñetazos en le propio pecho! ¡Buga-buga, hermano!Durante milésimas (pasan una a una dándome tiempo para pensar) considero la opción de que Jimmy Enormez se haya percatado de la presencia de una chivata cámara de seguridad... de ahí su resistencia a dar el primer golpe, pero que si no es que los turnos de noche me están dejando cara de Marine del caos.
El procesador de combate vuelve a funcionar... Mi visión en espectro rojo tiene al mamón en la retícula, soy como Aznar ordenando la reconquista del islote Perejil: El CNI informa de que los marroquíes se retiran ¡Ahora es el momento de atacar! En mi Head Up Display aparecen las frases que desencadenarán el intercambio de golpes: ¡Intercambiaremos un golpe mío por un estado de inconsciencia suyo! ¡Un golpe un título! Elige tu frase machote:
a) ¿Y si me he saltado las normas cómo no has llamado a la poli, imbécil?
b) Que te jodan maromo, te arrancaré la cabeza y la pondré en mi salón, justo encima de la tele
c) Jódete imbécil (gracias, oh guionistas de Terminator)
d) ¡Detrás de ti! ¡Un mono con tres cabezas!
e) ¡Tu carencia de fe resulta molesta!
f) ¡Veloci! ¡Forzaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
g) Viet-Kong! Het-Roi!
h) Perdona, amiguete...
¿Perdona amiguete? ¿Qué está pasando? ¿Va a quedar la cosa en empate? ¡Qué clase de opción de combate es Perdona amiguete! Y sobre todo ¿A dónde han ido las pijas, el imbécil enorme, la calle Camino Viejo de Leganés, el tráfico rodado... ¿Se ha detenido el tiempo o qué? ¿Por qué cojones estoy ahora en la sala de calderas del Palacio Real de Naboo?

Veo mi lucha interior: En la esquina derecha, con uniforme color caca, defensa reglamentaria de color azul brillante y en representación del Bien Supremo, el Caballero PROSEjedi Vigilantex... en frente, vistiendo túnica negra, y con cara de haber hecho turnos de noche de doce horas, portando defensa rígida de color rojo frío y brillante, de doble cuerpo y longitud mareantemente antirreglamentaria, Lord Darth Seguratus, cuyas ansias de violencia y victoria le hacen plantearse cambiar PROSEGUR por EULEN para cobrar más y abrir unos cuantos cráneos en el Metro de Madrid.
Contemplo el combate a porrazos entre las fuerzas del bien y del mal mientras una figura vestida de demonio rojo se posa sobre mi hombro izquierdo... por alguna razón tiene la cara del Miguel (probablemente porque mi vecino Chus me contó que su conciencia es El Chino... otro barman) El pequeño demonio me apremia para que sacuda una tunda histórica al gigantón... ¿Tú estás gilipollas o que? ¡Pártele la cara! Le miro y pregunto dónde está el otro, el que va vestido de angelito y que, probablemente me sugerirá que me disculpe... En un atasco ¿Es que no ves que hay huelga de Metros y Autobuses? Ha sido despistarme, y comprobar que, por alguna razón, el tipo de marrón y cara de buen rollo está en pie, porra en mano, rezando una oración, mientras que el Sith de negro yace partido en dos y cagándose en la puta madre del bien supremo...

Soy víctima de una conspiración. No discutáis, no he visto ningún OVNI... de esto hay pruebas. O al menos la gente de El Mundo y Libertad Digital lo llamarían pruebas. Todos en mi contra dondequiera que vaya. Ya lo decía Kurt Covain en una canción: Que seas un paranoico no significa que no haya nadie detrás de ti. El pasado miércoles, acercándose la hora de la cena, andaba en casa con el Gurú, y decidí tener un detalle, tanto con él como con mi señora (ama, castigadora, dueña del mando a distancia y controladora exclusiva de mi acceso al sexo). Como en un anuncio de Cocido Litoral, me dije, ¡Todos fuera de la cocina! ¡Esta noche cocino yo! Tras sopesar lo que tenía en la cocina (spaghetti, sucedáneo de cangrejo, aceite de oliva, sal y gambas) me dije ¡Lo tengo! ¡Pasta Frutti di mare!
A lo tonto os voy a dejar una receta a mano:
Se hierve (descongela) el marisco (vendría mejor tener a mano berberechos y movidas así... cosas con pinta de ser marisco), y se aprovecha el agua para hacer la pasta. Así coge saborcillo a marisco y tal. Se le añade un poco de ajo, aceite de oliva... no tiene mucha ciencia y se parece remotamente al original italiano. ¿Que tienes poco tiempo? Pues como en la legión romana: Se cuece todo junto y si alguien se queja se le crucifica en la Via Apia.
A la niña le pareció demasiado seco (teniendo en cuenta que en Bulgaria le echan ketchup y mostaza a la pizza no es de extrañar) en cuanto al Gurú... probablemente sólo le pareció gracioso. O eso o quería decirme que cocino con el culo (esto quiere decir que cocino mal... para los extracarabancheleros). Me habría sentido menos ofendido si le hubiesen puesto salsa de tomate ¡Qué demonios! ¡Me habría sentido menos ofendido si hubiesen escupido en el plato y me lo hubiesen lanzado a la cabeza! Le pusieron...
GUACAMOLE
Aquel plato de pasta preparado con amor... ¡Mi pasta! Lograron convertir mi pasta Frutti di Mare en pasta Mecago en Sumare. ¡Y encima me dijeron que estaba rico!
Al día siguiente busqué consuelo en la redacción... sólo oí risas, excepto del moderno, que empezó diciendo a mí me gusta el guacamole, y cuando le pregunté si le parecía adecuado combinarlo con pasta frutti di mare respondió psé, habría que probarlo.

Baby defiende su derecho a experimentar... digo yo: Si tanto le gusta experimentar ¿Por qué coño no se trae a una amiga y deja de jugar con las cosas de comer?

Joder, casi me quedo sin quiosquero. Jose se dio una leche con el coche, y el aparato ha quedado para el arrastre. Por suerte él está bien, un par de magulladuras y los dedos algo chungos... pero entero. Encima es tan suyo que ha vuelto a abrir la tienda de prensa nada más volver del hospital.
¡Mejórate Quiosquero! ¡Necesito gente con la que discutir!

Baby ya tiene su propio ordenador, y cabe decir que la odisea, aunque odisea-relámpago, es digna de ser contada. Hay gente que debería pasar una oposición para salir a la calle.
Me encuentro a un chaval del barrio, hijo de unos compañeros de PROSEGUR al parecer, que se va a subir en el coche de mi ex-vecino Luisito (ya pond´re las fotos de su mudanza si eso...) Nos vamos al Cash&Converters... Le pregunto si va en serio, y le informo de que la última vez que traté de venderles algo usado, acabé con ganas de clavar una cruz en llamas en la puerta de su establecimiento: Son unos doctrinarios fundamentalistas de la teoría económica... de esos que merecen el Nobel... Compramos barato para vende ... menos barato. Un videojuego en perfecto estado que costó 20€ hacía un año me lo tasaban por tres... ¡Usureros de mierda! –debí gritar al salir de su tienda- ¡No hay más que ver la forma de vuestro cráneo para advertir que no hay que hacer negocios con vosotros!. Y es que comprar, se puede comprar barato allí pero vender no es demasiado recomendable.
El caso es que informo al chico de que mi señora (ama dominante, pelirroja pintauñas, dueña del mando a distancia y propietaria de la vocecilla que interrumpe mi concentración) busca un ordenador propio. ¡Ah! Me dice ¡Esto es un Pentium IV, se puede conectar a internet y está casi nuevo... llévatelo y lo pruebas, si lo quieres es tuyo con impresora, ratón y teclado por 200...¿Por qué tan barato? Me pregunto. Lo cojo., me lo subo a casa y compruebo que funciona... de hecho compruebo que, para variar, ni ha formateado el disco duro. Así que le doy un toque a mi pedazo de cuñado y me asesora a distancia sobre lo que he de mirar: Resulta que de Pentium IV nada, sino que es un ACD o un AMD o algo de eso... luego veo que la tarjeta gráfica y el módem están integrados en la placa base, 112Mb de RAM... Diagnóstico de Pedazo de Cuñado: Si lo compras, te gastarás más de 1000 euritos en ponerlo en forma... valen la caja y el disco duro de 120Gb, porque con el resto no puede llevar más que un Win ME... y por entre 300 y 400 tienes uno tan viejo como el tuyo, pero igual de funcional...
Aquí entra en juego el factor freak-Starwars, era como el pequeño cazarrecompensas de El Retorno del Jedi (en realidad la Princesa Leia) negociando con Jabba de Hutt:
- Udda Tutta, Solo? (No hay trato, si te compro este trasto me gastaré más de 1000 para arreglarlo)
- Ula Whala Whanga... (venga tío, que necesito la pasta... ¿Hacen 100?). Consulto la oferta con el Cuñadete y da el visto bueno: Cien no es mal precio si sólo lo vas a usar con el procesador de textos, pero recuerda que por un poquito más tienes uno más o menos actualizado- Yottó, Yottó Wookie (Va a ser que no, me estás pidiendo una cuarta parte del sueldo mensual de la niña... no es plan)
- Hutta duala ,¡DETONADOR TERMAL! (¿50?) ... consulto con Nicoman, y me dice que ese es el típico precio de los ordenadores en el mercado de segunda mano...
- Whitanna Wookie, duduá PODEROSO CHEWACCA (20, me invitas a dos cervezas y yo me encargo de llevarlo a reciclar al Punto Verde de Leganés)
- Rikki-rakka simbombaca, bim-bom-bá, alaví-alavá alabimbombá... (Tío no te pases, que lo necesito para rondar y tal...no bajo de 50...)
- Hurrá-hurrá-hurrá, LasPalmas-Laspalmasynadiemás (hecho)
- ¡Está de acuerdo! (venga, me parece poco, pero déjame el dinero donde Jose y mañana lo recojo...)Luego el chico cambió de opinión, me dijo que 60 e incluiría teclado y ratón... pero yo me hice el dormido (ventajas de negociar vía SMS)... así que cogí el móvil y mandé un mensaje a Murci:
- Tengo un ordenador para ti por 100...
No va a estar mal esto del capitalismo... si Adam Smith lo hubiese visto se le saltarían las lágrimas, y es que desde que tengo acciones de Endesa...

Una de las cartas más sorprendentes que he recibido en mi vida. Me llegó mucho correo el otro día: La cuarta tarjeta ID de Das Bunker, facturas, cartas del banco, y una de... ¿BBVA? ¡Yo no tengo cuenta ahí! Abro el sobre esperando ver publicidad y me entero de la noticia.
El quiosquero se partió de risa cuando se lo dije: ¡TENGO ACCIONES DE ENDESA! Al parecer me avisaban para que fuese a la famosa junta de accionistas de hoy... y yo sin enterarme. Yo que pensaba que un sector estratégico español no debería caer en manos de una corporación extranjera que controla gran parte del sector en Europa. Yo que veía con ojos extraños el famoso boicot anticatalán (para evitar un monopolio nacional) y no comprendía cómo los mismos que se negaron a comprar productos catalanes no boicoteaban las salchichas de Frankfurt y la cerveza germana, ahora comprendo el meollo del cogollo... ¡Y quieren que proteste contra una medida de gobierno que, creo, me beneficia!
Si se amenaza con una intervención de la administración, supongo que a Herr Fritz le entrará la prisa y pagará más por mi puñado de acciones (cuya propiedad desconocía)... ¡Saludos! Pueblo de la Tierra, veníamos por lo de la OPA sobre Endesa...
¡Pero falta gente por proponer OPAs! En respuesta a Gas Natural, entró E.ON, contra la oferta de éstos se añadieron dos conglomerados, uno italiano y otro francés... ¡Junior! ¡Volodia! ¡Moveos! Vale que Mijail Jodorkovski está picando piedras en una mina de uranio siberiana, pero seguro que hay grandes multinacionales del sector energético gringas y ruski dispuestas a hacer ofertas públicas de adquisición que engorden el precio de mis acciones. Sólo falta que un enorme OVNI vuele estacionario sobre la madrileña calle de Ribera de Loira, un haz de luz azul brillante se proyectará a través de la cúpula de cristal del salón de actos y un hombrecillo verde con nariz de trompeta hará el saludo de Star Trek a los accionistas allí sentados...

¡Me cago en mi vida! Con lo tranquilo que estaba yo y, a mi edad, me veo envuelto en esos fregados . Jose, el Quiosquero, bromeaba con pasarme una hojita de esas que no me iban a gustar… ¡Y acertó! Porque llegando a casa me la pasó mi vecino.
- Joven, pareces noble y buen mozo (joder… ni en El Lazarillo hablaban así… tres años evitándome y ahora soy noble, gallardo y la tengo de 23 centímetros) ¿Por qué no me firmas contra Barcelona?¿Ein? ¿Contra La Ciudad Condal? ¿Por qué coño iba a firmar yo contra la ciudad del equipo de mi novia? ¿Acaso quieren que deje de echar uno diario? ¿Es que se quieren reír de mi dolor de espalda por dormir en el sofá?
- Que no chico… que es contra ese masón de Zapatero… (Ah… el fumador de Yo puedo y tú no) Para que España no sea una provincia anexionada a Cataluña…
Por la A2 debe ir avanzando una columna de carros de combate en dirección hacia Madrid… ¡Y el primero debe ir comandado por el Carod! Porque, si no, no me explico yo esto…
- ¡Que firmes! ¡Leches ya! ¡Hombre…! ¿Qué pasa que eres de allí?…
Estimado y venerable vecino: Sabe usted perfectamente que soy de Gran Canaria… se lo he dicho en la tertulia de donde Jose una vez a la semana durante los últimos tres años… además tengo un Tío Abuelo que sí que vive en Barcelona, que no creo que sea nacionalista catalán (sino todo lo contrario quizá algo requeté)… y que le cosería a tiros si le hubiese hablado usted así hace treinta o cuarenta años.
Respecto a la recogida de firmas, creo que ya ronda el millón (¡Bieeeeeen! ¡Viva la derechaaaaaa!) ¿Pero no presumían de ser media España? ¿No eran diez millones? (todos sabemos que la mitad de cuarenta y tres millones –Aznar dixit- son diez millones –Losantos dixit… y yo lo oíxit cuando fuixit a comprar el periodixit -), pues va y me larga el Jose "Van diez patadas en los cojones a que consiguen más de dos millones de firmas…" porque en mi querido Barrio de Oporto no podemos apostarnos unas cañas o una cena, la cosa va por decenas de patadas en la entrepierna.
¡Pues no somos todos los que estamos! ¡Mi madre no puede ir a firmar, pero estoy seguro que lo apoyaría! Y si lo hago por internet puedo firmar por ella…
A lo tonto Jose me acaba de revelar sin querer el gran secreto. ¡Internet! ¡Puedo firmar seis millones de veces y serán seis millones de firmas distinas! ¡Basta con quitar los cookies cada vez que salgo de la página! Imagino el titular: 2.650 MILLONES DE ESPAÑOLES (¿?) APOYAN EL REFERÉNDUM CONTRA EL ESTATUT ¿Se ha nacionalizado medio planeta anoche o qué? ¡La culpa es de Zapatero! ¡Que ha dado papeles a medio mundo! (con este titular nunca mejor dicho).
No me gusta la pregunta… sólo tiene una respuesta, se trague o no a don Mariano. Así que me decido, y desde el balcón de vuestro Ayuntamiento, propongo preguntas alternativas a la papeleta del, al parecer, futuro Referéndum: Si lo que vamos a proponer son preguntas cuya única respuesta decente sea un ¡Pues claro imbécil! Vayamos más allá…- Pregunta Oficial: ¿Considera conveniente que España siga siendo una única Nación en la que todos sus ciudadanos sean iguales en derechos, obligaciones, así como en el acceso a las prestaciones públicas independientemente del lugar donde vivan? (¡Pues claro imbécil!)
- Pregunta alternativa #1: (Perfectamente del tipo ¡Pues claro imbécil!)¿Esta usted a favor de que las fuerzas del bien derroten a las fuerzas del mal?
- Pregunta Alternativa #2: (Esta va por ti, Eiro… y por todos los que tenéis algo de cultura freak)
¿Quién prefiere que gane en un combate singular? ¿Abbadon el Saqueador, Señor del Caos; o Marneus Calgar, magnánimo e incluso atractivo Comandante en Jefe de los Ultramarines?
- Pregunta Alternativa #3: (aquí es donde acabo tragándome mis palabras)
¿Prefiere usted el sabor dulce o el amargo?
A decir verdad no sé de qué modo me afecta esto del Estatut… lo más probable es que los amiguetes de coca (Coalición Canaria) traten de pillar cacho y pidan un estatuto parecido… psé, a nadie le disgusta pillar cacho. Imagino la campaña contra nuestro canarísimo Er Ehtatuto: ¡Van a obliga a todos los niños a estudiar en canarioooo! ¡Cuando los padres les hablen en español, no se entenderán con ellos porque sólo hablarán con el silbo gomeroooo! ¡Será obligatorio decir Chacho (en lugar de chico o chaval) y Guaguaaaaa (en lugar de autobús)! ¡Y nos obligarán al resto de España a comernos un plátano al díaaaaa y una peya de gofiooooo!
Sería divertidísimo un estatut canario… imagino el Preámbulo: El Archipiélago Canario se conforma como IMPERIO EXPANSIONISTA dentro de la nación española, según el artículo… la lengua oficial es el habla canaria (con mucho acento) y el vocativo obligatorio para referirse a cualquier otro compatriota será PUNTAL (¡qué pasó puntal!)
Nada, espero que no os crispéis… saludos desde el futuro Menceyato (o Faycanato… es que no nos aclaramos)
PD: Estaba buscando una foto divertida sobre el Referendum del Estatut y no encontraba nada que me hiciese gracia cuando... ¡Coño! ¡El amiguito Soria! ¡Uno de los pocos canarios que no puede sesear porque no sabe pronunciar la "S"!

Queda constatado: El ciego padece estrés por su trabajo. Sí, estar de pie durante cuatro horas al día con una ristra de cupones colgada del cuello y no tener la decencia de gritar ¡Cinco iguales para hoooooooy! Es más jodido de lo que pueda parecer, pese a que (cual Hobbit) desayuna tres veces cada mañana dejando al pobre Jose para ejercer de ciego suplente (y éste tiene una vista de lince… al menos para los culos), y que cada vez que tiene frío entra donde el quiosquero (debe haber abierto ahí la oficina porque sólo le falta traerse una tumbona).
El origen del trauma laboral de este buen señor es la vecina que tiene un balcón de que le queda justo a la altura de los ojos cuando (se supone) está trabajando. Justo encima de una caja de ahorros, una señora cuelga cada mañana (juzgue el propio lector) lo que parece una paracaídas de cuando la 101ª Aerotransportada saltó sobre Normandía. Eso lo tiene que ver el pobrecito ciego cada mañana y, claro, se queja. Cobrar casi medio kilo (dice) al mes no es suficiente para tal tortura.
Las razones (que seguro tendrá) de la señora se desconocen (vamos que yo por lo menos la desconozco incluso a ella), pero he de citar al señor Ciego: Cuando baje a por el periódico fíjate en que no las lleva… Este desconocimiento ha dado lugar a una serie de teorías por las que el vendedor de cupones preferido de América ha decidido iniciar una colecta (hay que tener la cara muy dura) para comprarle algunos tanguitas de colores a la señora con el único objetivo de que los cuelgue delante de ese saco blanco.
- Ella las cuelga todos los días excepto los Miércoles ¡Es una señal! Con ella (se cree) indica al fontanero (o bucanero… o repartidor de pizzas) que puede subir para… butragueño. Cuando cuelga los gayumbos de su señor esposo significa que mejor que no se pase, que está limpiando la escopeta.
- En realidad la señora no se ha percatado de que la guerra terminó hace décadas e indica que se rinde, que la aviación germano-italiana no tiene porqué bombardear su casa.
- Esconde en su hogar a un paracaidista, un piloto aliado derribado en los combates que sucedieron cuando la guerra en los cielos de Madrid, y trata de ocultarlo habiendo practicado tres agujeros en el paracaídas y cosiendo los bordes.
- Esta señora es la esposa de Papá Noel, y lava el saco mágico en el que el señor Noel transporta los juguetes que, una vez al año, hacen felices a los niños de todo el mundo
Hay que tener geta, y sobretodo tiempo libre, para quejarse de lo que tiende una señora en el balcón de su casa… pero es que me he reído tanto esta mañana (incluso he ido a por la cámara) que tenía que contarlo. Juzgue el lector la gravedad del problema, un problema bautizado como Los Bragueles.
Los desayunos, el primer café, las porras, los huevos con bacon… cualquier cosa que suene a primera comida del día es idónea para un programa informativo que contenga debates o entrevistas a primera hora de la mañana. El desayuno, continental o anglosajón, sigue siendo la piedra angular de la rutina alimenticia… en el caso de que El Ciego, (famoso por su resistencia pasiva a la Ley Antitabaco por su frase: Yo soy ciego y no he visto el cartel de Prohibido Fumar) tuviese su propio informativo legionario a primera hora de la mañana, se podría llamar perfectamente El Whiskito on the rocks… además, como ya he dicho alguna vez, es como un hobbit: Desayuna un par de veces cada mañana.
Andaba El Ciego desayunando (es decir escaqueándose del curro) la otra mañana mientras se le amontonaban clientas en la tienda de prensa del Jose, cuando surgió un curioso debate acerca del eufemismo del desayuno. Resulta que, en tiempos de su padre, en el negocio familiar había un empleado que, estando recién casado, se escaqueaba para desayunar todas las mañanas. Como para imaginarse la escena:
- Jefe, que voy a desayunar…A todo esto, que al bueno de Jose se le ha complicado lo del boicot. Al parecer, me ha contado cuando se nos pasó el ataque de risa sobre los desayunos de su antiguo empleado, una de sus hijas entra a currar en una importante cadena de hoteles de origen… ¡Oh Dios mío! Tu Quoque, Brutus? Lo más irónico es que antes de toda esta movida (en verano) ya me dijo que no se pidía escupir hacia arriba, porque corrías peligro de que el lapo te cayese encima. Ahora resulta que voy a llevar razón, y que esta estupidez del boicot va a perjudicar sobretodo a los trabajadores de las empresas afectadas. Si es que los jefes no pierden, y si lo hiciesen, perderán menos que las curritas y curritos. Me paree tremendamente irónico que alguien que ha boicoteado los productos catalanes pida ahora que la gente se tome las cosas con calma… como si sus idolatrados César Vidal y Pío Moa no publicasen en editoriales sospechosas de tener origen catalán…
Hoy en día todos los idiotas han pasado de esconderse a proclamar a gritos su necedad… si no fíjese el lector en lo que está ocurriendo en más de un país musulmán: Boicot a los productos escandinavos… que algunos de esos países cierren sus dependencias diplomáticas y evacuen a su población de esos territorios… ¿Por una jodida caricatura? El día que compren El Jueves en Oriente Próximo se va a declarar la Gran Yihad. Espero que pronto se den cuenta de que el único pecado, la única herejía, es privarse de algo por una excusa estúpida. Con lo cojonuda que es esa pasta naranja de huevas de bacalao… y esa especie de híbrido entre jamón cocido y chopped que viene enlatada. ¡Y la Carlsberg!
Pues que se priven de lo que quieran (bueno… de lo que no quieran) que así hay más para los demás. Yo me quedo con aquel anuncio de Carlsberg durante la Copa de Europa de Portugal: ¡Dinamarca, Dinamarca, Di-Na-Mar-Ca!

Se trata de un corto, El Abuelito, inscrito en el concurso de la revista Fotogramas. Es el número 102, y al parecer es algo familiar (yo lo estoy viendo en este momento). Lo mejor es que te lo puedes descargar (bueno, éste y cualquier otro). Echadle un vistazo, yo aprovecharé para colgar otra foto del quiosquero.
Descarga este corto en este enlace: http://62.37.234.3/encorto2/sala/video.asp?corto=132705205
Sí, chicas y chicos, he celebrado mi cumple y me lo he pasado pipa. Para empezar Baby ejerció de cocinera y preparó un conejo relleno para chuparse los dedos (y el conejo). El gasto fue moderado (nada de tirar la casa por la ventana) pero suficiente como para unas litronas, un Reserva... y una botellita de cava catalán (sólo y exclusivamente por joder... y quien se pica ajos come). Lo aderezamos todo con unas gambas con gabardina (un kilo entero cayó...) y unos jamoncitos de pollo que parecían de avestruz (joder ¿Cómo serán los muslos de pollo en este barrio?)
Hoy es mi cumple... 27, como Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Jim Morrison o Kurt Cobain... puede parecer un mal augurio (sobretodo cuando tienes una profesión de riesgo -riesgo de caerte de la silla- y un plus de peligrosidad irrisorio) pero ahí estoy.
Esta historia es algo antigua. Se trata de cuando mi vecino Chus (conocido en el barrio como El Pato) me invitó a un partido de la Champions League, si no recuerdo mal el Real Madrid vs. Olympiakos (dudo si se escribe así). No soy particularmente futbolero, pero no me pude negar a una visita al Bernabeu con todos los gastos pagados. Mi vecino, instalador de redes de profesión, quería enseñarme cómo había quedado el estadio tras las últimas reformas. Dentro del mismo, no paraba de señalarme cámaras de seguridad y cosas por el estilo al grito de ¿A que no sabes quién las ha instalado?... incluso se lo decía a los chavales que comprobaban las entradas en los tornos.
El previo al partido resultó de lo más educativo. Litrona va y litrona viene en un parque cercano, ojo avizor por si se acercaba algún malote y con algún cigarrito aliñado de complemento. Unos caballos preciosos los que montaba la poicía, y una idea genial la de la carnicería que hay junto al estadio: Los días de partido guardan el género en la cámara y llenan los refrigeradores de embutido, pan, litronas y botellas de agua y refrescos. Respecto a ir al fútbol con Chus, cabe decir que es toda una aventura: hasta cuatro veces cambiamos de asiento. Ya lo decía un tipo que fumaba su puro con pasión: Es que os sentáis donde os da la gana.
En cada nueva localidad que ocupábamos yo tiraba una foto con mi móvil. Al final llené la memoria también con vídeos y sonidos (siempre quise guardar el grito ensordecedor del respetable cuando el equipo marca un gol... algo que últimamente no sucede demasiado. Respecto al rival sólo tres cosas: Había viejos conocidos de la afición (Rivaldo era uno de ellos), vestían parecido al Atlético de Madrid (como si eso arreglara las cosas) y alguien debió regalar a los aficionados griegos un diccionario de español, porque no paraban de gritar ¡Real-Ma-Drid-Mi-e-rda! La mejor de las anécdotas surgió cuando Chus sacó un estuche para brocas (creo que es para brocas...) y se dispuso a invitarme a su contenido. Se acababa de encender aquel cigarrito de la risa cuando uno de los enormes tipos de seguridad (trajeado y con pinganillo en la oreja) se nos puso justo al lado. Chus casi me quema con el petardo al ocultarlo, y luego casi se incendia los vaqueros. Lo divertido fue que unos segundos después, los alrededores de las localidades que ocupábamos (nunca mejor dicho porque sus números poco tenían que ver con los de nuestras entradas) se llenaron de esos chavalillos con chaleco reflectante que pasan la mitad del partido en los tornos de las puertas del estadio... y la otra mitad a pie de campo mirando hacia las gradas.
Encima he oído que ni siquiera cobran por eso. Chus estaba de los nervios. Al final agarró a uno de los chicos por el chaleco ante la mirada atónita del gigantesco tipo de seguridad para preguntarle ¿Cuándo os vais de aquí, chico? ... pasados unos minutos el trajeado de seguridad hizo una señal a los chicos que empezaron a moverse hacia el césped (se acercaba el descanso), y, como para grabarlo en vídeo y mandarlo a la tele, Chus agitó su mano derecha (entre cuyos dedos había un porro encendido) al grito de ¡Minuto cuarenta niños! ¡Largo de aquí!. No sabía dónde meterme, ya me veía expulsado de tan magna instalación cuando (para mayor sorpresa) comprobé que nadie se había fijado en el hecho... no sabía si partirme de risa o comprobar si me había cagado encima.
Por lo demás no estuvo mal la experiencia. Habrá que repetirla. He de decir que no soy simpatizante del Real Madrid, pero en un estadio como el Bernabeu, con tanta gente gritando, el entorno vence a la razón... se llega a formar involuntariamente parte del rebaño y animando al equipo local. Lo mejor de todo es que, al igual que en el bar, se puede gritar perfectamente ¡Ronaldo Gordo! ¡Guti eres un mierda! o ¡Sois todos unos jodidos vagos! y la gente que te rodea encima te da la razón... espero que nunca sepan que yo, en realidad, de madridista no tengo nada. Prácticamente todas las fotos que saqué con el móvil están disponibles en
Actualizo el 21/04/2006: Debido a als quejas del bueno de Chus, y a que en el fondo es un amiguete, he decidido cambiar la imagen que había aquí por otra en la que sea más difícil reconocerle, pero que resulte cunado menos divertida... ahí queda, y perdona colega (pqro que sepas que sí me habías dado permiso para colgar las fotos de ese glorioso día).

Empecé el anterior articulillo hablando de debilidades y demostraciones de fuerza, como el boicot a los productos catalanes, principalmente cuando lo hace gente que, dado que no confía en que su propio partido gane las próximas elecciones, suspira desde Marzo de 2004 porque alguien de un golpe de estado que devuelva al poder a alguien a quien ni siquiera conocen personalmente.
Me quedé en la cara que se le había quedado a Jose… sí estoy boicoteando una panadería, y de hecho es uno de los cinco pequeños comercios de mi barrio a los que Baby y Yo, (y algunos más aunque no lo parezca) boicoteamos. He aquí la lista y las razónes:
1) Panadería de Joe el Bastardo (evidentemente los nombres los he cambiado): Joe el Bastardo mantiene en sus panaderías (tiene varias, es una franquicia) a empleadas latinoamericanas. Esto podría empezar a parecerse a un boicot fascistoide, pero la cosa no va por ahí. A la empleada de la panadería de al lado de mi casa le ayudo cada mañana a levantar el cierre (y eso que vengo de currar doce horas en un turno de noche). Pero la cosa va a más: Una forma de vestir bien este boicot de cara a los fachas… conservadores liberales de mi barrio es decir que protesto contra la política de contratación de el señor dueño de esas panaderías, que se niega a contratar personal nativo (vamos español, como El Fari).
En realidad la cosa es más grave:
- Una amiga mía, búlgara (un bombón de tía y con un enorme par de…) le pidió trabajo. Lo primero que hizo fue romper su currículum. Después de que Jose le insistiese le echó la culpa a la empleada, y decidió leerlo. Su respuesta (de ahí el porqué he rebautizado así a sus panaderías) fue: Esta chica no está preparada para manejar este horno (en realidad el pan y la bollería son industriales y los trae un repartidor, el horno sólo hace baguettes) –Nota: La chica es Licenciada en Económicas, Empresariales y Banca por la Universidad de Sofía, me parece- y dice que antes ha trabajado en los locales nocturnos Cotton Club, Madriz Madrid (bares de copas) y Primera Toma (discoteca) ¿Ésta no sería puta?.- Por otro lado, ha dado muestras de un comportamiento normal en los pequeños negocios a la hora de contratar: Licenciados No. Le importa una mierda que este país tenga superávit de titulados universitarios, él cree que si contrata a uno se irá antes de que decida despedirle (con lo que se perderá el placer de hacerlo).
- Al ser una franquicia tiene lo peor de los dos mundos: El trato despersonalizado de una gran empresa y los tópicos a la hora de contratar del dueño de un pequeño negocio, que se cree que está salvando al país porque ha ahorrado o heredado el suficiente dinero para abrir un comercio y no quiere explotar a nadie que sepa deletrear mejor que él.
Lo dicho ¡Su pan se lo va a comprar su puta madre!
2) Lencería y Moda para Señoras La Vieja Furcia Facha
En realidad al principio no tenía nada contra ella. De hecho hace tres años, recién llegado al barrio, me gasté en su tienda alrededor de 300€ en lencería para Baby (un regalito de Navidad muy cachondo). Me hizo un sustancioso descuento y yo prometí volver. Sin embargo, pasadas las elecciones de Marzo de 2004, (apenas unas semanas) esta reencarnación de Adam Smith decía que los sociatas se habían cargado la economía (¿En dos semanas? ¡Ni haciéndolo adrede!), cuando oyó mi jocoso comentario Tranquila señora, España va bien, montó en cólera y empezó a gritar que éste es un país de subnormales, y que España habría que dividirla en dos: Mitad para el PP, mitad para los tontos… (literal).
La respuesta: En vista del escaso sentido del estado de esta individua, procedemos a boicotear su tienda para que siga creyendo que la gente no puede consumir porque es pobre, y que la culpa es de Zapatero. Ni Dios divide mi país sin permiso, y si Dios en persona quiere hacerlo que me de una buena excusa. La expresión Fachasunos la he leído hoy en A Sueldo de Moscú, y a esta gentuza le va como anillo al dedo. Encima quedo como patriota.
¡Que se busque un trabajo de verdad! ¡Boicot a sus bragas!
Para más INRI, en una de las ocasiones en las que mi pedido no estaba listo, había entrado en la tienda con un cigarrillo APAGADO. Una puta vieja se quejó del olor a tabaco que despedía mi cigarrillo APAGADO, mientras la gilipollas de la dependienta (y dueña del negocio junto a su hermano) la defendía a ella, y jugaba con los tres perritos Yorkshire (creo que se escribe así) que la puta vieja traía consigo DENTRO DE LA PUTA TIENDA. ¿Huele a tabaco? ¿Y no huele a perro hijas de puta?
Por lo tanto la Milicia de Oporto decide, por parecer civilizados y ahorrar en mecheros y bidones de gasolina) que ahí va a revelar sus fotos Rita la Cantaora.
¡Boicot a ese estudio de fotos y revelados! ¡Pico y pala para todos ellos!
4) Tienda de Regalos Somos unos hijos de perra que sólo queremos tu dinero
En realidad esta cabrona merece una granada de fragmentación o un cóctel molotov (no logro decidirme por uno de los dos), pero por ahorrar en munición y costes judiciales, lo que se va a llevar es un boicot… ¡Eso! ¡eso! ¡La gente no consume! ¡la culpa es de Zapaterooooo!
¡Tu negocio cubre bautizos y bodas! ¡Pero al paso que va la cosa pinta más bien un funeral de negocio!
5) Mi Preferido: El 24 Horas de la Esquina
Bien, una vez más estamos ante un caso del tipo: Una persona con estudios superiores no está calificada para la difícil tarea de subir y bajar cierres, ni para manejar una máquina registradora… ni siquiera para un trabajo que ni las chicas sudamericanas de 20 años quieren hacer.
Se trata de una tienda de 24 horas a la que un par de veces al mes le rompen los cristales. A partir de las diez de la noche, el empleado atiende por una pequeña ventana, no sea que encima le maten por cuatro perras.
Supongo que estos imbéciles ni me han llamado (y posiblemente han roto mi currículum… un currículum tan bonito) porque, al tener estudios superiores, no estoy capacitado para hacer el turno de noche los fines de semana. O eso o estoy demasiado preparado.
Esta excusa de estar demasiado preparado me gusta mucho más, me recuerda a esos concursos tipo gran hermano, en los que los concursantes proponen a sus compañeros para que les echen… ¡que excusas querido lector! Nomino a Manolo porque la quiero mucho y no quiero que sufra más…
- Interpretación A) El concurso se llama El Matadero y los concursantes finalistas serán convertidos en embutido ibérico
- Interpretación B) Ganar 15000 euros por hacer el idiota, después de haber sido seleccionado por una evaluación psicológica a la inversa (es decir, sólo cogemos gente con problemas mentales o emocionales, con pasados turbios, y si nos falta alguno sobran gilipollas en la sala de espera para otro casting), debe ser un sufrimiento sólo comparable a ser hervido a fuego lento durante tres horas rodeado de cebollas troceadas… y encima sobrevivir.
Curiosamente a la semana de no llamarme me llamó PROSEGUR, y me han dejado hacer un turno como el que me proponían éstos cabrones del 24 horas. Eso sí, me pagan más, y me elevan la moral diciendo que cuesto 19 millones de pesetas (por un año). No sé si será verdad, pero a mí me reconforta.
En secreto deseo que los del 24 me llamen algún día desesperados ¡Nos han quemado el local! ¡No tenemos a nadie para los fines de semana por la noche! ¡Mis dos hijos han probado los dos últimos días y están en el hospital!... Lo tengo claro, les pienso decir que cuesto 20 kilos al año, y que si me quieren allí que avisen a la empresa para la que trabajo ¡Más chulo que un ocho acostado! (que sigue valiendo ocho pero cree que vale infinito).
¿Un 24 Horas que no puede vender alcohol después de las 22h? ¡Vais a durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio!En fin, una vez desahogados, voy a bajar a por la prensa, a ver qué cara tiene el pobre Jose, porque un comerciante, por Pepero y oyente de la COPE que sea, se acojona cuando oye a alguien que no es de los suyos decir esta terrible palabra: BOICOT. A ver cuándo se les ve boicotear a las empresas que deslocalizan las fábricas, o a las automovilísticas, cuando echan a la mitad de la plantilla porque bajan las ventas… como dice Baby: Si cuando van a fabricar poco despiden a la gente, si les va bien y fabrican mucho les deberían prohibir contratar a más trabajadores.
¡A seguir bien! Y… ¡Consuma! ¡consuma!
Qué cara se le quedó ayer a mi amigo Jose cuando le ayudé a cerrar. Le dije que me iba a por el pan, me dio 80 céntimos y me dijo tráeme mis dos baguettes (o como diablos se escriba), que las he reservado… menuda cara cuando le dije no, tío, que a esa panadería de al lado la estoy boicoteando.
Generalmente las demostraciones de fuerza llevan implícitas una confesión de debilidad. Ningún acto simbólico llega a mayores, generalmente son como el último coletazo de una bestia moribunda. Si se pudiese hacer más daño, ¿Por qué quedarse en un mero acto simbólico? ¿Por magnanimidad?
La primera noticia del día para mis intoxicados contertulios (y digo intoxicados porque pasan todo el día pegados a la COPE… ¡joder! ¡Y a mi generación le echaban en cara pasar el día pegados a la tele!) fue que había roto su boicot anti-catalán, basado en el lema Porque aunque no quieran son odiosos. Cierto amigos, ahora resulta que si vas a Barcelona con un coche matriculado en Madrid te lo apedrean… bueno, he oído que lo mismo le ha pasado a vascos y catalanes cuando han venido con sus coches a Madrid, y que yo sepa nadie ha boicoteado aun el chotis y el cocido. Pero sí: Lo he roto. ¿Sabéis por qué? Pues por mis cojones que son como puños. Atención al relato:
Lo que pasó: Entré en el Súper. Hice mi compra normal de cerveza y cerdo. Pasé por la sección de licores y me dije qué demonios. Llegué a la caja, pagué, la cajera me sonrió, y entre el supermercado y mi casa… ¡no pasó nada!
Lo que conté en la tertulia: Llegué al GulamMerkat cantando para mis adentros Los remeros del Volga, rememorando aquéllos gloriosos 11 meses que estuvimos pateando culos nazis en Stalingrado. Al entrar, formé con las camaradas cajeras, los camaradas reponedores y los camaradas clientes (el encargado ha sido reasignado a un gulaj siberiano para picar piedra), y cantamos La Internacional, en ruso, de memoria y sin equivocarnos… ¡A la primera!
Recorrí las Suministriyastanteriya revisando la ideología de los bienes de primera necesidad de origen soviético y cubano, hasta encontrar una botella de cava catalán, destinada exclusivamente para celebrar la liberación de otro pueblo obrero de las garras del capitalismo colonialista americano.
Al llegar a la caja la camarada cajera me cobró unos pocos soviet-rublos (precio popular) por la botella y entonó conmigo una arenga: ¡Viva la Izquierda Nacionalista y Anarco-malvada! ¡Quememos Iglesias! ¡Y pequeños comercios!
Para culminar solicité al camarada comisario de reponedores una senyera y una foto de Carod Rovira para complementar mi botella de cava catalán.
Uno de los contertulios más mayores se me encaró y me dijo Te arriesgas a que te den una paliza. Suelo respetar las canas, pero en caso de que me la quieran dar espero que encuentren a alguien de menos de 60 años para pegarme, porque si no me dará vergüenza defenderme.
En la próxima entrega os explicaré lo de mi boicot, y una lista detallada de las cosas que se deberían boicotear.
NB: Ando un poco enviciado en mis escasos ratos libres con el PanzersII, los trucos para este juego no aparecen por ningún lado, pero yo los he encontrado en esta página: http://www.code5.de/pccheats/c/codename-panzers-phase-two.shtml son estos:
Pulsar ENTER, se abre una consola llamada "TRUCOS". Escribir esto tal cual está,
respetando mayúsculas y minúsculas.
MilestoneWasYesterday = Misión superada
KillBill = no sé qué hace, creo que destruye las unidades seleccionadas
support@stormregion.com = +100 a todos los apoyos (aéreo, artillería,
paracaidistas)
IbrahimHonestTraderOfQualityGoods = Invulnerable
BigBackPack = Carga Ilimitada (supongo que se refiere a municiones y suministros)
OfCourseIAmPresident = +1000 Prestigio (se aplican a la hora de seleccionar unidades
antes de la siguiente misión)
BlessingOfWisdom = +1000 Experiencia (las unidades hacen más daño al disparar)

Recuerdo aquel programa de Telecinco (cuando era una tele de tetas y culo) que trataba de analizar la actualidad con el formato de una pareja que discutía en el lecho conyugal… importaba una mierda lo que dijesen, todos queríamos que el imbécil con pinta de Señor Director sufriese una embolia y que su atractiva (pese a su edad) esposa le prestase primeros auxilios deshaciéndose de su camisón.
Estas conversaciones en la cama dan pie a momentos divertidos. Ayer mismo, me han contado que un vecino del barrio ha empezado el año con un infarto… no tendría mayor importancia si no fuese el marido de una señora a la que hemos bautizado como La Hierbas, porque al menos a mí m recuerda terriblemente al personaje de Aquí no hay quien viva (el que interpreta Isabel Ordaz). Aunque sea para dar apoyo moral, y por supuesto cuchichear, la maquinaria de comunicación masiva del barrio se ha puesto en marcha. Más que nada porque el señor ingresado es el hermano (y cuñado) de una pareja que regenta un pub y blablabla…
Lo más llamativo son las tiradas de tejos que me dedica esta cuarentona (y espero que no viuda…) que trata de parecer veinticinco añera… Es que no se corta ni delante de Baby. Cuando supo que en mi trabajo sustituía a un tipo que acababa de coser a tiros a su mujer o al novio de su mujer… o a los dos, ella sólo acertó a gritar ¡anda! ¡Entonces pronto iremos de entierro! Es normal que a Baby le sentara como una patada en las narices… pero es que ella estaba justo delante. ¿Vais pillando lo de La Hierbas?
Ello ha provocado que todo un señor mayor (otro contertulio de donde El Jose), al oír lo de la desgracia de este señor (y me refiero al infarto no a su mujer) me dijese en un estilo galdosiano: ¡Pues ya tiene usted plan! ¡Feliz año nuevo!. Por mi parte, venía de ver anoche la serie Roma, de Cuatro. En particular el episodio donde Cleopatra es rescatada por dos legionarios (a los que ordena que se la tiren) y pasa el asedio del palacio de Alejandría con César (aplicando una divertida técnica de resistencia pasiva a base de polvos)… con esto en mente y el Plan Hierbas sugerido por el anciano contertulio, llegó el Chus ¿Qué iba a decirle después de hola? Pues como en un chiste de romanos ¿Qué le dice Lucio a Tito cuando Cleopatra está cachonda y fumada? La Reina, que vayas a la tienda…
El hecho es que como buen compañero le he explicado la situación a Baby… antes de dormir, como para no provocar reacciones violentas… y ella se lo ha tomado muy bien, tanto que la conversación ha derivado a la traducción al búlgaro de la palabra cuñado (algo que no acabo de entender porque no era tan tarde). Al parecer en búlgaro hay una palabra especial para designar:
- Al hermano de tu marido/mujer
- A la hermana de tu marido/mujer
- Al marido de tu hermana (aun no dejan casarse a los hermanos con hombres, de hacerlo la palabra es pederast o algo parecido)
- A la esposa de tu hermano (si es el de tu hermana debe ser algo así como lesbianets…)
Dicho esto pasó a preguntarme si no había otra variación que cuñado/a… a lo que yo me salí por las ramas contando una historia de cuando iba al instituto: Resulta que dejé de salir con una chica, que al poco empezó a salir con otro compañero del instituto (y además vecino de mi barrio… como que le gustó el barrio, o al menos el vecino). El caso es que cada vez que ese chico pasaba cerca de mí, un colega (también del barrio) decía Ahí viene el novio de tu novia… para seguir con el cachondeo, yo (académico vocacional desde temprana edad) le respondía No hombre, sólo es mi concuerno.
Ahí los muros de la realidad se vinieron abajo, yo trataba de despedirme con estio, de finalizar tan constructiva conversación con un chistecillo, algo gracioso que procurara a Baby (y a Verdi, presente y atento a nuestras palabras) dulces sueños, pero es ahí donde las particularidades de un idioma eslavo salen a la luz para no dejar dormir a nadie:
- Pues en búlgaro existe esa palabra ¿N hay una palabra en español para definir a dos amigos que han estado con la misma chica?
- No lo sé, cariño, pero en mi barrio lo que hay es una palabra para definir a esa chica…
Lo dicho, y perdón a todas…
Leka Nosh!

Existe una conspiración... sé que al trabajar en el sector de la seguridad privada haciendo turnos de noche, lo primero que pensará el lector es que padezco paranoia, pero como ya dijese Kurt Cobain en una canción, que seas un paranoico no significa que no haya alguien justo detrás de ti. La conspiración es real y en el ajo hay gente muy importante (al menos para mí). ¿El objetivo de la conjura? Que aprenda búlgaro de una vez, que ya me toca... ¿Sus métodos? comparables a los de la Organiskaya (que no sé si es el nombre de alguna mafia del este pero al menos suena muy parecido).
Cada tarde que tengo libre, aparece la encantadora Baby cargando con el enorme ladrillo verde que publicó hace casi tres años Tania Laleva y unas ganas enormes de compartir conmigo sus conocimientos acerca del latín de los eslavos... y esto no es ir de tiendas, aquí la técnica Simpson de escaqueo no vale. Encima me da opciones: Puedes aprenderte esta canción ligera (al parecer pertenece al libreto de Alicia en el país de las maravillas... cuando un ratón explica a Alicia por qué no le gustan los gatos) o bien pasamos a la lección dos. En otras palabras: Memorice este texto en cirílico y recítelo con excelente pronunciación sofianski, o será enviado a las minas de sal y especias de Kessel, donde la esperanza de vida es de veinte minutos.
Lo más divertido es que no está ella sola, cada vez que vienen compatriotas suyos a casa, me veo obligado por su muéstrales lo que sabes decir en búlgaro, a convertirme en uno de esos niños de películas repipis, vestido de marinerito y con tirabuzones dorados como tocado, que toca el piano ante las visitas para orgullo de sus padres, fingida sorpresa y admiración de las visitas (qué difícil es ocultar un bostezo) y vergüenza del joven concertista, que sabe a ciencia cierta que si comete un error nadie le corregirá... o por lo menos eso quiere creer). Ya me lo hizo una vez, en Sofia, delante de sus tíos abuelos (una pareja de jubilados tan puesta en francés que entendían lo que yo decía en español... ¿?), lástima que cuando me preguntan por frases en búlgaro sólo vengan a mi mente amenazas e insultos: Lo suficiente como para viajar a ese encantador país y ser expulsado de todos los bares y discotecas a través de las ventanas... ventanas con cristal y algunas con barrotes. ¡Por favor, camarada camarero, un vodka con zumo de poya!
Lo peor es que en la conspiración está metida mi propia familia... ¡Mi madre! ¡Carne de mi carne y sangre de mi sangre! Sorprendida por la habilidad de Baby en resolver los crucigramas de Mambrino (el de El País), no sólo se empeñó en levantar más alto el pabellón español poniéndose enseguida a resolver mambrinos (Baby tendría serios problemas para hacer el crucigrama del Canarias7... necesitaría un diccionario de canarismos), sino que además me ordenó (cuando una madre dice algo no suele ser una sugerencia... más bien se trata de un imperativo sutil) que aprendiese búlgaro cuanto antes para lograr la tan ansiada paridad lingüística... Gracias a Dios Baby no nació en Xingjiang...
Así que aquí ando, entre picos y palas y rodeado de sal, a ver si progresamos un poquito con esta cosa tan rara...
do skoro vishdene!

Ayer tenía pensado contaros que habíamos capado a Verdi para luego desmentirlo... pero va a ser que no, el gato sabe dónde duermo. Después he ido a ver qué más decía el Tito Torbe en su página, y ha gastado la inocentada de que Terra la había comprado por no sé cuántos kilos, y que ahora se iba a dedicar a comprar páginas porno.
Cuando he bajado a por la prensa, el quisquero y el ciego me han regalado una botella de vino (dicen que bueno... se lo daré a probar a Baby y si sobrevive oleré por si es vinagre...), y me he ido al Tres Columnas, donde Miguel sí que me ha cazado.
Proceso de una putadilla: Entro, le saludo, le pido un botellín (porque si él boicotea la Voll-Damm yo boicoteo la cerveza con la que la ha sustituido) y me pone un huevo y un salero de tapa. lleva todo Diciembre poniendo huevos duros como tapa (por eso de la coña con los Simpsons...Miguel-Moe... empiezan por M y tal). Me ofrece un Camel, que rechazo porque traigo mi propio tabaco (¡Por suerte!)... voy a cascar el huevo y... y menos mal (como se ve en la foto) que no me he manchado...
Proceso de un putadón: ...Menos mal, porque repentinamente, estoy hablando con un vecino sobre lo cabrón que es Miguelín (que ha expuesto dos montañas de turrones -excedente navideño- en un par de bandejas sobre la barra) cuando oigo un petardo... ¡una herida! una chica incauta ha aceptado un cigarro del cabroncete de detrás de la barra y un trozo de papel (o pólvora) se le ha metido en el ojo... más adelante, cuando pase este artículo a las versiones de La Coctelera y MSN podréis ver la foto del susodicho artefasto plosivo (en jerga profesional), con el que Miguel ha tratado de atentar contra nuestra inocencia.

Este Xmas (mejor: tarjeta de felicitación navideña) fue dibujado a mano alzada y fotocopiado hasta la saciedad (en Das Bunker y entre mis amigos) durante las difíciles Navidades de 2001. ¿Recordáis? 11S, Afganistán, Choque de Civilizaciones... Al Qaeda que decide hacer un espectacular atentado tres días después de mi examen de Geopolítica... (si se hubiesen anticipado una semana no tendría que haber estudiado: Habría bastado con ver los informativos a diario).
Se firma con el nombre del Gérmen de lo que hoy es la Milicia de Oporto (Carabanchel Bajo): El Club de Fans de Samuel Huntington.
Cuatro años después las cosas no han cambiado tanto, así que ¡Feliz Choque de Civilizaciones!

Llevo mucho sin publicar una recopilación de lo oído en el barrio. He aquí lo que se ha dicho en esta cuna de la cultura:
- Jo, mi vecina se muda, cuando le he preguntado por qué me ha respondido que por mi puta culpa (El Niño… eso le pasa por espiar la ventana del baño de la vecina)
- Usted ha roto El Pacto por las Libertades, La convivencia y el Desayuno… ¿Quiere que le invite a desayunar? De acuerdo, pero tome café como todo el mundo
- ¡Desde mañana sólo tomaré vino! (Golfo, indignado por el boicot a la Voll-Damm)
- Esta mierda desengancha a los alcohólicos (El Ciego… tras probar la Rakía)
- Ich bin ein Kaiser Kitten (Verdi, dominando el mundo…)
- A ver si compras algo, que gastas menos que Portugal en espías (Golfo al Niño… viene de mirón)
- Los Estudiadores han demostrado que la película del Rey Arturo está basada en un hecho real (Máquina de Matar: Estudioso + Historiador = Estudiador)
- "Los 12 del Patíbulo está basada en un hecho real, es más al final de la película (cuando acaban los títulos de crédito) te salen los nombres de los doce héroes americanos que exterminaron a todos los mandos nazis en el Castillo de Wolfestein" (Máquina de Matar… Estudiador)
- Malditos Latin Kings, Napoleón y Hitler se equivocaron de continente (Chus… otro estudiador)
- ¿Has probado la Nueva Cocina? Una vez llevé a mi mujer a uno de esos restaurantes... se pidió un plato de pimientos de piquillo y le pusieron cuatro por 3200 pelas! ¡Qué precios! cada vez que ella se comía uno yo le decía ¡Ochocientas! ¿Y de postre? ¡Un Flan de menta del tamaño de un dedal y con una rama de perejil decorándolo! (Jose, Gourmet)

Empecé el anterior artículo hablando sobre nuestra costumbre de adaptarlo todo a nuestra estructura de pensamiento y expresión, para acabar contando mi experiencia de suplantación de personalidad y funciones (sin habilitación alguna) de un vendedor de cupones negligente (pero eso sí un cachondo de mucho cuidado).
El Ciego y Yo (desde que El Máquina volvió al sector de la seguridad privada) nos quedamos huérfanos, sin un consumidor-gastador compulsivo (ver episodio de Dilbert: La Fusión) al que gorronear, por lo que llegamos a un acuerdo: EL PACTO POR LAS LIBERTADES, LA CONVIVENCIA Y EL DESAYUNO, es decir, que cada día pagaba uno. La cosa funcionó, y como todos los pactos, funcionó hasta la intervención de dos Coroneles chinos:
En realidad los chinos ni eran dos ni eran Coroneles, tan sólo se trataba del estúpido juego de las moneditas, del que Máquina presumía ser un As, y El Ciego, de haber estafado a medio tercio legionario. (Primicia: ¿Por qué no se vigilan las fronteras de Ceuta y Melilla y los vagones de RENFE amanecen llenos de grafittis? Pues porque Legionarios y Vigilantes de Seguridad se pasan sus turnos de guardia jugando a los chinos)
Durante los días siguientes El Ciego me acosó con su aplastante ¡Saca Perras! Intentando por saturación que jugase a los chinos con él. Incluso se ofrecía a pagar las rondas ganase o perdiese pero, como suele ocurrir en política, las palabras se las lleva el viento. Cientos de veces le mandé a tomar por saco, le ignoré, incluso estuve a punto de pegarle. Llegué a decirle Vete a jugar con Kwang (Juan… por eso lo del chino en el anterior artículo) a su tienda: Ellos inventaron este juego para timarnos, pero en su tierra lo llaman jugar a los occidentales. Pero no hubo resultado, y dado que Baby empezaba a venirse a jugar también acabé cayendo.
Dado que había dicho que pagaría él me arriesgué, y contra todo pronóstico perdí todas las partidas. ¿Sabéis qué hizo ese cabrón? Acabarse su tercer whiskito y decir que lo pagaría yo. Indignado, saqué dos eurillos (me cago en la inflación) y pagué mi café y el de Baby… ya te cogerá El Miguel le dije mientras se iba riendo… y efectivamente Miguel le cogió. Al día siguiente fue tan estúpido como para volver por La Parroquia y desayunar allí… durante cinco largos días le estuvo preguntando a un carcajeante Miguel dónde estaba el cambio de los 20€ que le había dado. Querido Ciego: Donde las dan las toman.
Estimado Señor Ciego: Usted ha jugado con la estabilidad del barrio arriesgándose a provocar una situación de tensión innecesaria. Usted, y sólo usted, ha roto el PACTO POR LAS LIBERTADES, LA CONVIVENCIA Y EL DESAYUNO, y es usted también el culpable de que hable como si estuviese en el puñetero Congreso de los Diputados.
Señor Ciego, me da igual su ideología. Me la suda que pase de un trabajo en el que, no necesitando preparación académica alguna, gana cerca de 2400€ al mes. ¿Quiere que le invite a desayunar? De acuerdo, pero tome café como todo el mundo, y si quiere pillarse un pedo matinal, sufrágueselo usted, que para eso le pagan por no hacer nada en toda la mañana. Bien lo dicen los búlgaros:
HAY QUIEN BEBE POR AMOR, HAY QUIEN BEBE PARA OLVIDAR… Y HAY QUIEN BEBE POR LAS MAÑANAS.
A TODO ESTO: No me gusta hablar de política en este blog, pero con más razón que nunca Me Cago en Mi Vida. Me Cago en el Boicot, en quienes lo promueven, en el Esatut, en quienes lo promueven, y en los comerciales negligentes. Por culpa de gentuza como ésta y de su jodida lista negra me he quedado sin Voll-Damm. A Miguel le tengo un aprecio sincero, pero se está buscando mi boicot: Me gustaba esa jodida cerveza.
Ayer hemos ido al Tres Columnas Baby, Murci y Yo, y el grifo de esa excelente cerveza tostada (y de paso el de Estrella Damm) había desaparecido: ¿La explicación? El barril de Cruzcampo es 20€ más barato, el comercial de Voll-Damm es gilipollas y además la empresa que la fabrica está en la lista de empresas nacionalistas catalanas y vascas.
Miguelón trató de compensar mi berrinche a base de exquisitas tapas, probablemente por mi acalorado grito en mitad del bar: ¡Desde mañana sólo tomaré vino!, pero que se sepa que yo, a mi modo, también practico una forma de Boicot:
Existe una tienda de lencería regentada por una señora que pasa los cincuenta: Hace un año, por Navidades, se quejaba a Jose (en plena tertulia) de lo mal que andaba la economía porque la gente no compraba. Escuchó mi ingenuo Todos tranquilos: España va bien, y el extranjero no veas (made in El Jueves) y montó en cólera gritando a pleno pulmón: Deberían partir España en dos, la mitad para el PP y la otra para los tontos. Analizando la frase, estaba llamando tontos a ¾ de la población de mi amado país, y pedía su desintegración (pese a ser una demócrata conservadora y liberal).
Las anteriores Navidades me había gastado unos 300€ en lencería en su tienda (un regalo navideño para Baby) lo hice gustoso y manifesté mi intención de convertir su tienda en mi establecimiento de confianza, pero desde verla coger una rabieta como si tuviese cinco años en vez de cincuenta (incluso en las elecciones hay que saber perder), mi postura ha cambiado a: Le va a comprar su padre, me busco otra tienda aunque me quede más lejos. Ahí se hunda tu negocio y tengas que buscarte un trabajo de verdad.
Incluso Jose (también Conservador y Liberal) se desmarcó de esta mujer con un Que sepáis que yo no pienso como ella.
Yo es que creo, más que en los partidos políticos, en la convivencia y el sentido común. No me gustaba Aznar, pero reconocí que ganó, y en el fondo somos vecinos, y no tenemos que partirnos la cara por las decisiones que toma gente que gana casi 15 millones al año por (se supone) ir al Congreso a hacer como que nos representan. Al menos en Las Palmas se suele decir que da igual quién gane: son el mismo perro con distinto collar, aunque en este caso me quedo con lo que decía cierto magnate español tras las elecciones: ¿Quiénes hemos ganado esta vez?
Finalizo: A mí, lo que me ha puteado es que me quiten la Voll-Damm por una estupidez con la que ni ganamos ni perdemos nada. Os dejo con una imagen de lo que sí importa. Es a cara que se le quedó a mi amiga Dácil cuando vino a pasar unos días al barrio y la llevamos a otro local (El Lécer) en cuyo excelente menú destaca esta especialidad: Una salchicha de Frankfurt de cincuenta centímetros (un poquito más que Miniyo). No sé si pilló la indirecta, pero hay que ver lo que nos reímos. Parece mentira que pueda haber crispación en el barrio teniendo lo que tenemos.

Es conocida por todo el mundo la costumbre, muy arraigada en la cultura española, de cambiar los nombres de las cosas para hacérnoslas más cómodas. Así, decimos Londres en lugar de London, y rebautizamos a personajes históricos como Iossif Stalin, Adolf Hitler o Fiedrich II, como José, Adolfo y Federico El Grande. La cosa no para en la Historia, la tienda de chinos que hay al lado del Tres Columnas la regenta un tal Kwang, que es conocido en el barrio como Juan; de tarjetero, tuve un compañero búlgaro llamado Ognyan al que rebautizaron Julián, y al lado de la casa de mi madre había una tienda de alimentación (transformada hoy en tienda de prensa) que llevaba su vecino León Arnaldo, al que el barrio decidió llamar Leonardo para acortar.
Existe un personajillo del barrio que me parece poco explotado para las que monta. Me refiero al Ciego, así denominado por dos razones: Vende cupones de la ONCE para ganarse la vida y, aunque es cojo y no ciego, desayuna tres veces cada mañana (como los Hobbits) pero al contrario que Frodo y compañía, éste desayuna whisky. Eso sí: El día que probó al Rakía casera (un aguardiente búlgaro de más de 50º) pronunció una frase gloriosa: Esta mierda desengancha a los alcohólicos. En serio, fue el único día (y va para tres años que llevo en el barrio) que no fue a desayunar ni una sola vez.Al ciego, como a todo el barrio, le afecta la Crispación (pero no la de toda la vida, sino la que tenemos hoy por hoy por culpa de los listillos que trabajan en algunos medios de comunicación y que parecen desear que acabemos todos a palos.), y como tal se dedica a romper pactos.
El Ciego y Yo hemos llegado a hacer grandes cosas. Antes de las vacaciones de verano pateábamos al Quiosquero como si fuésemos un par de críos (lo de encerrarle dentro de su tienda de prensa fue una de las bastardadas más gloriosas que se recuerdan en el barrio) o lo de sacarle los periódicos de la tienda y colocarlos en un stand de Evax Tanga que los de la perfumería de enfrente acababan de tirar a la basura. Sobretodo no me podré olvidar jamás del día en que Sustituí al Ciego en sus labores:
El chico se había encontrado a un antiguo compañero del Tercio (si miráis la foto en la que posa con 17 añitos sabréis a qué me refiero), que le invitó a desayunar (creo que ese era el tercero o el cuarto de la mañana), y en lugar de dejar los cupones dentro de la tienda de Jose (le da vergüenza ir al bar con los cupones… o le pesan… o yo qué sé) me los colgó a mí. Máquina de Matar estaba al lado, y algo hizo zig en lugar de zag en nuestros cerebros (bueno en el mío, porque lo del Máquina…) y pasó lo que pasó:
Cogí las Rayban del Máquina (entonces parado, pero con estilo), y con los cupones colgados del cuellote puse a dar espectáculo: ¡Para Hoooooooooooooy! Gritaba sin parar ¡Ciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinco iguales para hooooooooooooooooy!. Gracias a Dios no pasó el Inspector. Máquina se refugió junto a Jose y ambos perdieron un par de kilos a base de reír. Incluso Baby bajó con la cámara para hacerme fotos (y un vídeo). Menudo Cuponazos me volví: Quince cupones en diez minutos. La gente venía a reírse, y de paso se llevaban un cuponcillo. Lo mejor fue que yo no tengo ni idea de juegos de azar, por lo que tenía que llamar al Máquina para que me tradujese lo que pedían las abuelas enganchadas a la ONCE: Lázaro, mueve tu gordo culo hasta aquí que no controlo lo del Combo… ¡Claro! Se suponía que yo era ciego, si no veo los cupones ¿Cómo saber cuáles son los del Combo?
Además: No os preocupéis por mi corte de pelo: Esto fue el pasado verano, estaba hasta las narices de mi corte de pelo de seductor convencional y decidí ahorrarme unos eurillos y quitarme algo de peso de encima con la máquina de esquilar. Cada vez que una abuela me decía que necesitaba suerte le respondía: Frote mi calva, señora. No falla.
Próximamente: La Crispación llega al barrio.
Actualizo (24-12-2005): He cambiado la foto porque salía paticorto... y para demostrar que manejo el Photoshop mejor que nadie de la Casa Real.
Desde el día 1 he vuelto a matricularme en el gimnasio más cercano a casa, tanto en musculación (para preparar las Pruebas Físicas del día 15) como en Jiujitsu (para complementar las 4 luxaciones guarras que nos enseñaron en el curso). Estuve apuntado en el mismo gimnasio y con el mismo sensei hasta Mayo... lo dejé por la cercanía del verano, por los exámenes y porque sólo podría pagar las cuotas con libros viejos. Pero la frase de Ángel (el sensei) sobre el entrenamiento que dan a los vigilantes de seguridad se quedó corta: Sólo practican durante 2 semanas y luego los meten a trabajar... No, Ángel-San, yo no he practicado defensa personal policial durante dos semanas ¡LO HE HECHO DURANTE DOS HORAS! ¡Y me pillaron como Sparring por lo que me quedaron los bracitos para el arrastre! (La empresa ofrece además un curso anual de diez horas para practicar).
Aun no he empezado con el Jiujitsu debido al puente de esta semana, pero sí con la musculación (hasta que supere las Oposiciones a Segurata del Ministerio del Interior serán más bien Sesiones de preparación para hacer dos putas dominadas). Las Dominadas o Flexiones en barra elevada son más difíciles de lo que parecen: Tanto Murci, que es corredor de cross... a pie la moto la usa para repartir pizzas, como mi exótica monitora (una pedazo de mulata colombiana o cubana que se da un aire a la de la imagen) son incapaces de hacer dos. La clave, nos dijo el Señor F, es que hay que practicarlas por mucho deporte que hagas. Cuando un vecino del barrio me dice que es capaz de hacer diez, generalmente se trata de alguien de al rededor de 18 añitos que no fuma, nada comparable con mis 26 tacos y mi media cajetilla diaria.
Tras tocarme sensualmente los músculos de la espalda, la monitora llegó a la conclusión de que estoy muy bajo de forma, así que he de hacer todo tipo de ejercicios con instrumentos (calificados como de tortura por las Convenciones de Ginebra) que han logrado que esta mañana no me pudiese mover debido al dolor de espalda... ni siquiera tras un zarpazo a traición de Verdi. Me está dando tanta caña que me ha prohibido (¡sí ama!) que haga dominadas o cualquier otro ejercicio con los músculos de la espalda a diario ... sólo cada dos días, no sea que me rompa. Le estoy cogiendo cariño a la mulata (nada fuera de lo espiritual, no sea que Baby decida convertirme en tenorino), pero los gritos y su trato rudo dentro de la sala de pesas me hacen pensar que, de ir a la Murcifiesta del día 17 me la encontraría allí. La próxima vez que pase por el gimnasio y dirija mi entrenamiento gritaré ¡VAINILLA! al primer síntoma de fatiga... de su reacción dependerán mis próximas reflexiones sobre el gimnasio.
Lo de las dominadas me recordó dos cosas:
- Un chiste de Fresonmagic sobre un chico que se apunta a un gimnasio, trata de impresionar a la despampanante monitora haciendo ejercicio con un aparto para ejercitar las piernas (creo que se llama prensa de piernas) y se le escapa un cuesco... Imaginad la angustiosa situación: Quien escribe estas líneas está colgado de ua barra a un metro del suelo, con las piernas flexionadas hacia atrás. Una mujer como la de la foto le sujeta los tobillos y le grita que siga subiendo y bajando, concentrando el esfuerzo en los brazos, y tras la sexta flexión, le suelta. Le ordena que se quede arriba y dice Vengo en seguida, voy por un café. Me quedo allí arriba, colgado como un jamón mientras mis brazos se estiran por la fuerza de la gravedad sumada al peso de mi simpático (según Baby) culo, mientras trato de evitar que la naturaleza se abriese paso a través de mi ojete. ¡Había comido Fabada! ¡Y la cara de la mulata estaba a la altura de mi culo! Una vez más, el audaz Golfo evitó una muerte segura (una muerte a hostias) a costa de correr el riesgo de una explosión interna por acumulación de gases o una combustión espontánea.
- ¿Recordáis la pregunta de cuál es el sitio más raro donde os habéis encontrado un búlgaro? Cada vez creo menos que sean sólo ocho millones, si la URSS mintió al exagerar sus efectivos y material militares a lo largo de la Guerra Fría, Bulgaria debe haber mentido acerca de su población para evitar problemas relacionados con la emigración de sus nacionales. Bueno... al menos son simpáticos.

La Milicia de Oporto se complace en comunicar que, dado el escaso número de mujeres en nuestras filas ha decidido aumentar el número de milicianas (hoy por hoy sólo tenemos a Baby y como alguien la toque redecoraré mi salón colocando la cabeza decapitada del individuo antisocial encima de mi tele). La proporción buscada es de al menos siete milicianas por miliciano, pero como no sabemos cuántos seremos al terminar Diciembre, el número de plazas convocadas para personal femenino es indefinido. Buscamos esto. La fórmula que aplicaremos para calcular el número de milicianas a partir del 31 de Diciembre es:
Número de Milicianos x 7 (Número de Milicianas) = Harén ilimitado con una al menos por día de la semana ... número ilimitado de plazas a disponibles.
La instrucción impartida será la misma que la de los candidatos varones, pero se valorarán:
- Valor y audacia, para operaciones de inserción profunda en territorio enemigo para recopilar información (como ésta)
- Conocimientos de limpieza de armas utilizando cualquier material disponible, como por ejemplo útiles de higiene femenina (gracias por el enlace Were)
- Conocimientos de Defensa Personal, Artes Marciales o Deportes de Contacto.
- Conocimientos de Logística (como -por poner un caso práctic- convencer al Miguel para que se enrrolle otra ronda gratis aunque nos vale con que se pueda pagar su propia cerveza y si eso que se invite a algo)
- Superar el Test Psicotécnico y el de Actitud
- Ciertas nociones de táctica y estrategia
- Demostrar sigilo y capacidad de camuflaje
En realida nos importa todo una mierda mientras las candidatas sean mujeres... o mientras lo parezcan tras la quinta ronda de cerveza. También las instruiremos en un curso teórico-práctico. Para que os hagáis una idea, os dejo una serie de enlaces ilustrativos, en realidad son sobre las exigencias en la capaccidad de combate cuerpo a cuerpo)
1) Danube Women Wrestling: Que para su formación teórica incluye fotos y vídeos que incluyen lucha mixta, lucha extrema, pulso de brazos, lucha erótica y el boxeo de toda la vida, en tres modalidades: Lucha desnuda, en topless, sin topless (lencería) e incluso luchan vestidas. . Respecto a lo de la buena presencia... nos da igual (al fin y al cabo hay cerveza a mano) pero si se parecen a éstas mejor.
2) Wrestlingbabe: En este caso carecen de luchadoras de origen eslavo, por lo que tienen la decencia de luchar con algo de ropa puesta. Ojo a la Galería y a los descargables (evidentemente didácticos) como From bad to Worse, Hollywood vs. Peter o Busty blood bath.Incluye curiosa especialidad de lucha en aceite
Recordad que aceptaremos todo lo que aparezca este mes de Diciembre, las plazas son ilimitadas pero el tiempo no. Abstenerse profesionales del sector.
¡Enlistaos! ¿Ah? ¡NOSOTROS PONEMOS EL BARRO!
I WANT YOU.

Para muestra de la técnica profesional para calmar y confundir a quienes hablan contigo, os pongo una trascripción de lo sucedido esta mañana en la tienda de prensa de Jose. La secuencia, de lo más surrealista que ha sucedido en ese insigne local, está estructurada siguiendo el formato de Las Frases Gloriosas, al que está acostumbrado el lector habitual de este blog.
Os juro que ésta es la trascripción de una conversación entre José (el Quiosquero), El Ciego, Baby y yo, con la momentánea aparición de la regente del vecino Pub Paréntesis (un club de dardos muy conocido en el barrio donde antes se podía practicar también tiro con arco mientras te tomabas unos cubatas). La cosa empezó por la crispación que hoy en día vive la sociedad española y degeneró en una especie de subasta para comprobar visualmente si es cierto que Miniyo mide 23 centímetros (ojalá todas las discusiones sobre la crispación fuesen así).
Lo peor de todo es que era Baby (presente en todo momento… para que luego digan que los hombres nos cortamos de hablar de nuestros temas delante de las mujeres) quien me animaba a aceptar la apuesta.- Como nos levantemos en armas los buenos –entiéndase por buenos los fachas- los rojos vais a correr como lobos… (El Ciego)
- ¿Cómo lobos? Los lobos suelen correr detrás de tu presa, si te refieres a eso (Golfo)
- También corren huyendo de los cazadores que les pegan tiros (Jose)
- Oh, Dios mío ¡Un cojo y un viejo me amenazan con matarme! Eso me parece fuera de lugar, además nosotros somos más jóvenes y más fuertes que vosotros, no tendríais ninguna oportunidad… de aquí a que se os levante el arma… (Golfo)
- ¡A la mierda! ¡Lo que llevo en la riñonera y lo del bolsillo y mis joyas son tuyos si me demuestras que tienes 23 centímetros de polla! (El Ciego)
- ¡Y yo doblo la cantidad, tomad cinta métrica y tirad los dos p´al baño! (Jose)
- ¿Sois conscientes de que, siendo dos caballeros conservadores liberales, uno de ellos exlegionario, me estáis pidiendo que me saque el rabo para medírmelo? (Golfo)
- ¡Es que no los tienes! … ¡como mucho sumamos 23 centímetros entre los tres! (El Ciego)
- Sí, siete míos, seis del ciego y el resto es tuyo (Jose)
- Veamos, llevas 200€ en efectivo, un reloj valorado en 60€, una cadena con el símbolo de La Legión valorada en 600€, unos 20€ en cupones de la ONCE… y tu abrigo sin mangas (tipo Plumas) que dices que vale 35€… todo suma 915€ (ahora más que de sacármela tengo ganas de atracarte) … más otros 915 de Jose, suman 1830€ que dos varones, presuntamente heterosexuales, están dispuestos a pagar por comprobar visualmente que mi pene mide 23cm. (Golfo)
- ¿Qué hacéis? (Loli, la del Pub Paréntesis, que entraba en ese momento)
- Calculamos cuánto dinero cuesta ver un centímetro de mi pene… ¡Sólo 80€ por centímetro? ¡Que somos amigos! ¿Qué menos que 100€ por centímetro? Además por 300 más incluso bailo (Golfo… Loli decide no comprar nada, darse la vuelta y volverse a casa muerta de risa)
- Pues yo por 50€ salgo a la calle a vender los cupones en porreta (El Ciego)
- Te diría que no tienes cojones para hacerlo, pero seguro que si lo haces te hinchas a vender cupones… (Golfo)
- Anda e iros a tomar por culo los dos, que sois unos cobardes (Jose)
- De todos modos, ciego, ten en cuenta que mi desnudo frontal , a mis 26 años vale alrededor de 2300€, mientras que el tuyo, a los 40, no vale ni 30€ (Golfo)
- ¡Vete a tomar por culo, rojo! (El Ciego)
- Hablemos de otra cosa ¿cuánto daríais por que Baby os diga que la tengo pequeña? (Golfo)
- No es lo mismo (Jose)
- Pues con eso ella realizará su labor periodística de lograr una mimesis social a través de la creación, con su mensaje, de un efecto espejo –del Doctor J.A. Ventín- … vamos que a cambio de dinero os dirá, como buena periodista, lo que queréis oír. (Golfo)
- Yo lo que quiero es comprobar insistu que tienes realmente 23 centímetros (El Ciego)
- Éste no los tiene, ella es demasiado pequeña y delgada… se habría roto (Jose)
- Pon la carita aquí (Baby, acercando su brazo a la cara de Jose con la palma de la mano abierta)
- ¡Claro que los tengo! ¿No os habéis fijado en que ella tiene el cuello desproporcionadamente ensanchado? (Golfo, un segundo antes de recibir una merecida hostia)
Finalmente no llegamos a un acuerdo, pero hay que ver lo bien que lo pasamos. En honor a la verdad, he de reconocer que los de la imagen no son mis músculos abominables, pero que estoy en ello (creo que quedarán así cuando pase las PROSEpruebas físicas, y luego volverán a su estado normal).

La escasez de fondos es el origen de nueve de cada diez disputas de pareja. Es un hecho tan claro como que el palurdo medio que trata de hacerse el listillo adorna cada discursito con una estadística recién inventada (y eso lo sabe el 40% de la gente, como dijo Homer en su momento). ¿Cuál es la solución idónea para solventar estos problemillas?
La táctica del Sí, Cariño, ha demostrado su eficiencia, el problema es que su uso continuado acaba desgastando su eficiencia. ¿Largarme al apartamento de esa rubia-platino de enormes pechos? veamos... ¿Cuánto tiempo me aguantaría? y es más ¿Cuánto tiempo pasaría hasta que una mañana al despertar encontrase a un cachas en calzoncillos desayunando en el salón y disfrutando de las únicas tres cosas que habría aportado al nuevo hogar (la tele pequeña, el cartón de leche entera y la caja de cereales)?. No, la mejor solución es una célebre legumbre, que si quieres la tomas y si no las dejas: ¡Lentejas!
RECETA PARA SOLVENTAR UNA DISPUTA DE PAREJA DURANTE UN PAR DE SEMANAS
Ingredientes:
- Agua (medio caldero)
- Entre 300 y 400 gramos de calabaza
- Una cebolla entera
- Media cabeza de ajo
- Un puñado de ¡sal gorda! (era broma)
- Una Piña de millo (los extraarchipielágicos lo llaman mazorca de maíz)
- Dos zanahorias, patatas, algo de chorizo, espinacas, calabacín y un pimiento.
Modo de empleo: Se cortan las zanahorias, el chorizo, las patatas, el calabacín y el pimiento en taquitos. Poner a hervir la calabaza (es para espesar el caldo), cuando haya hervido molerla con una batidora y volver a echarla a la cazuela junto con las papas (patatas en extraarchipielágico) y el chorizo (es lo que más tarda en cocerse) y echar un cubito de caldo concentrado. Añadir el puñado de sal. Después añadir el resto de cosas cortadas en taquitos. Añadir la cebolla y el ajo (enteros, si no te los quieres comer mejor los apartas y punto... pero me han dicho que la cebolla se queda muy dulce), después de un ratito echar las espinacas y unas cuatro tazas de lentejas (yo prefiero las pequeñas... tipo Lanzarote) hervir todo y removerlo durante cosa de media hora. Para que dure hasta final de mes echar todo el kilo de lentejas que viene en el paquete, caso de que tenga demasiada agua, quitarla con un cucharón (rara vez pasa).
No hay nada mejor para retener que un hombre que sepa cocinar, y si además de hacer huevos fritos y filetes, domina las recetas de su santa madre mejor. La madre de Baby se sorprendió de que repitiera plato (rara vez lo hace) .... a lo que respondí Debería ver lo que pasa cuándo hago Arroz a la Cubana. Ella también repitió, pese a que al parecer odia las espinacas. Joder, incluso Verdi consumió en una semana su propio peso en lentejas... quería que le diese incluso cuando estaban crudas.
Ahí queda eso, he preferido poner este suceso del barrio debido a que me parece de mal gusto hablar sobre el boicot a los productos catalanes y las listas de productos que un buen españo no debería comprar.
¡Buen provecho con esas lentejas!
Chicos, las evidencias son claras....
- ¡Con la primera trompeta ganó Zapatero!
- ¡Con la segunda trompeta dejó de llover!
- ¡Con la tercera trompeta unos fachas (sin militancia política alguna, eso sí) trataron de zumbar a Santiago Carrillo!
- Con la cuarta trompeta, Vlado Putin mandó a un tipo a Siberia! (el tipo se llama Milhail Jodorkovski y no deja de resultar un castigo irónico que el dueño de una gren empresa acabe picando piedra para extraer uranio)
- ¡Con la quinta trompeta hubo desabastecimiento debido a las huelgas de camioneros y pescadores!
- ¡Con la sexta trompeta empezó el follón de la gripe del pollo, volvió a llover, se fue la luz y no pude terminar de escribir esta chorrada!...(demasiado quizá para una sola trompeta, esto ha debido ser más bien un sólo de saxofón)
Chicos, el fin se acerca, sólo queda una trompeta. ¡Qué putada! ¡Ahora que había encontrado curro y empezaba a cogerle el tranquillo a esto de la informática! ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Volará todo en pedazos? ¿Volverá la Guerra Fría? ¿Quizá la Anarquía? pero no la anarquía que algunos describen como imperio del buen rollo y el compadreo... no, algo tipo Mad Max, con gentuza vestida con cuero y cortes de pelo a lo mohicano, poca gasolina y mucha mucha munición...
Por lo pronto todos tranquilos: La Milicia de Carabanchel velará por vuestra seguridad patrullando las calles y liándose a leches con la primera farola a la que identifiquemos como objetivo hostil. Como parte de los preparativos habíamos saqueado un almacén de armas de la Guardia Nacional (es lo que hace todo grupo de descerebrados supervivencialistas en estos casos), pero con lo del desabastecimiento nos entró hambre... así que hemos asaltado también un almacén de arroz del Viet Cong, que a mí a la cubana me queda de maravilla.
¿A caso sois como los seguratas de Cercanías-RENFE, que jugáis a los chinos mientras los madmaxes de turno llenan la estación de grafittis?, ¿Quién diablos patrullaba el distrito de Oporto cuando vosotros íbais atiborrados de cerveza y cargando arroz y armas por la calle? El Abuelo fue la solución. Gracias a este divertido enlace que me envió hace unos cuantos días, un grupo de borrachos vestidos de camuflaje urbano hemos podido hacer dos cosas a la vez:
http://elmundo.es/elmundo/2005/10/17/ciencia/1129567445.html
Como veis, las largas horas de patrulla por la selva, y las aburridas noches de guardia (¿Nos hacemos unas pajillas?), han llegado a su fin gracias a nuestra nueva Unidad Alfa (y queda claro a qué viene su nombrecito). Con Alfa y compañia controlando el barrio a ver quién es el guapo que me saca del bar.
Fue el Jueves cuando pasó el Murci por el barrio a despedirse, porque se iba de puente, y estuvimos un largo rato echando pintas de Voll Damm en el Las Tres Columnas cunado el bueno del Miguel me dijo ¿Cómo podría yo tener una página web o algo así? ¿Me costaría mucho?. Dado que creo que tiene el mismo nivel de informática que yo, es decir usuario para el CV, pero analfabético en la vida real, le dije: Hay muchos sitios para conseguir una gratis, pero lo mejor es que mpieces por un blog... así que con esta conversación tipo peli del oeste, acabamos decidiendo abrirle un blog al Miguelón, el blog: LAS TRES COLUMNAS, que os dejo ahí enlazado (a la derecha), y que espero que le sirva para contar al mundoi todo lo que llega a ver el regente de un bar que se come turnos de 12, 15 o incluso 18 horas.
¡Adelante Miguelón! ¡Una cyberbirra para empezar!
Cunado era algo más joven (y un pelín más estúpido), solía finalizar cualquier discurso con el grito ¡Viva China Nuclear!, pero estos genios del país del Rollito de Primavera nunca dejarán de sorprendernos. No sólo han construido un ferrocarril enorme (para que luego pregunten qué es lo que tiene el comunismo de bueno: ¡Obras de ingeniería gigantescas!) sino que además han llegado al espacio, y dicen que a la Luna en el 2010 (un par de años antes que tú, Junior), por lo que para cuando podamos ir a veranear allí (bueno, cuando alguien con mucha pasta y demasiado tiempo libre pueda...) tendremos que aprender chino, y comer ensalada de bambú a diario (porque seguro que no te dejan llevar ni un bocata). No contentos con estos dos impresionantes logros, los chinos (al menos los del barrio no caben en sí de gozo, esto para ellos debe ser como el fútbol porque no paran de hacernos cortes de manga al grito de ¡A Jodelse! ¡Os quedáis en Tiela!) nos han enseñado una nueva palabra, una de esas que sólo pueden crearse en grandes potencias con capacidad espacial propia: Taikonauta.
- ¡Laura me cago en tu VUDÚÚÚÚÚÚ!!!! (Golfo... tardaré en superarlo)
Sucedió hace poco que mi amigo Pepe, haciendo la típica sustitución del tipo El jefe se va a comer jamón y marisco a una boda de gente a la que apenas conoce, por lo que me toca a mí pringar aquí, cuando me habló de los preparativos de la próxima boda de su hija (a la que ya voy felicitando y tal...). El amigo tocó un tema que hizo aflorar en mí divertidos recuerdos: "Joder, qué raro es el IKEA".
Querido Diario: ¿Qué puede haber peor que, después de pasar una noche escribiendo los artículos para actualizar el blog, y ver un documental sobre la comunidad de cameruneses que desea saltar la Valla de Ceuta, te despierte el móvil a las nueve de la mañana: “Soy yo (el Máquina) que estoy donde Jose”?.
Con el final del verano el barrio ha vuelto a la normalidad. Todos han vuelto más morenos y sonrientes, y acerté al darles dos semanas para que estuviesen tan pálidos y cabreados como yo (aunque contemplar esto ha logrado que esboce la primera sonrisa del Otoño). Entre todos los presentes ha regresado mi vecino preferido: El Cagador de Oporto, cuya historia merece ser cantada por el más fino de los bardos de una horda germánica.
Querido Diario: El día de hoy ha sido de lo más desquiciante. Ha sido no parar: Banco, Metro, Carnicería, Casquería, Tienda de telefonía, Metro, Banco… cada vez que pasaba delante del ciego y el quiosquero se partían de risa.
Bueno, podríamos usar estas camisetas para jugar fuera de casa, o como mucho en verano... o si no encontramos la del técnico en explosivos... o sencillamente si el enemigo lleva una camiseta muy parecida. Están pilladas de Camisetasguapas.com, una web enlazada a Putalocura, la web de Torbe. Tan sólo decir que he escogido estas como ejemplo para no crear disensión entre los milicianos, porque en el barrio hay de todo, y no es plan llevar una que diga "Aun sigo Odiando a Aznar".
El negocio de ventas de camisetas chulas a través de internet está en auge, y eso que nunca creí que nadie pudiese comer algo más que arroz con atún de lata si se dedicaba a eso. Ejemplos como el de Torbe, el de www.putalocura.com, es un caso claro de originalidad (incluso yo he llegado a tomar prestado uno de sus diseños para cierto articulillo perdido). El caso es que hace unos meses recibí un mail con distintos tipos de camisetas chorras. Estaba la de una rubia pechugona que ponía "Ojalá estas dos fueran cerebro", o la de un tipo feo y gordo que decía: "Folllo a cambio de cerveza". Mi preferida fue durante mucho tiempo la de aquel motero que iba en su Harley, y a su espalda se podía leer: "Si puedes leer esto es que la puta se ha caído"... hasta que eché un vistazó y encontré ésta en www.phun.org.
Esto ha pasado hoy en el barrio, momento de grán interés que queda dedicado a los admiradores de Elche, es decir a los admiradores de este blog que son de Elche... y a todos: Del primero al Wereeelúltimo. Andábamos en casa viendo la tele cuando ha sucedido un momento de gran iluminación: Mi ELLA interrumpía cada dos por tres cualquier cosa que me despertase interés, cuando, acabó por llamarme la atención con uno de esos extraños puntos que la hacen tan especial. Decían en el telediario de Antena3:
Lo de esta mañana ha sido de puto infarto. No, en serio, ha sido una de esas situaciones que, cuando estás pescando... afectado por el six-pack (lo que todo pescador debe llevar consigo además de la cajetilla de tabaco: Un pack de -al menos- seis cervezas frías)... embelesado por la puesta de sol... pensando en recolocar tu dentadura postiza y pensando en... con la mente en... en lo que quiera que piensen los jubilados; te da por contar al primer desconocido con gorra y bigote que tengas al lado haciendo lo mismo que tú: Algo que hiciste en tu juventud que no tuvo puta gracia durante los siguientes cuarenta años, pero de lo que ahora te descojonas de la risa.
Debió ser por Febrero o Marzo cuando empecé en esto de los blogs, como fiel lector de mi amigo Wereprawn, cuando llegó a mi correo un anuncio, casi una oferta de trabajo, en forma de espectacular Banner. Su título Yo soy EL ARMY me hizo sospechar... ¿Será una broma? ¿Estoy siendo tentado para alistarme en el ejército más poderoso del mundo? porque me recordaba a cierto anuncio que había en el manual del Juego de Rol de Starwars, al que era aficionado cuando estaba en el cole. "Recorre la Galaxia como parte del cuerpo de élite más poderoso del Imperio, alístate en las Tropas de Asalto". Así que pinché en el banner y se abrió ante mí todo un mundo de posibilidades. El texto en español de esa página era el siguiente:
Uno de los comentarios sobre el primer artículo que trataba las peripecias de mis amigos Emo y Dancho, aquí en Carabanchel Bajo, fue que eran el típico ejemplo de comportamiento "Agrarobeckham". La palabra me gustó y le pedí al autor que me contara más sobre este exótico tipo de personaje balcánico. He aquí la primera entrega de "Romeo Agrarobeckham y Julieta Planteta-Fashion TV".
Me ha impresionado una imagen, dentro de todas las del caos de Nueva Orleans: Entre la terrible tragedia, los posibles millares de muertos y la situación de una ciudad que parece el escenario de Resident Evil Apocalipsis, (con las ventas de armas disparándose como si pudiesen disuadir a cualquier fenómeno atmosférico...) queda un rincón que resiste en la "ciudad de la alegría": El Johnny Water´s Sports Bar (eso dice EL PAIS, porque lo que yo he encontrado es Johnny White´s Sport Bar).
Pues nada, que el día 12 tengo dos exámenes. Uno a las 9:30 y otro a las 12:30, pero he consseguido cambiar el de las 9:30 por otro a las 18:30... ya os contaré
No hace falta ver palículas de Woody Allen con lápiz y papel en la mano para poder recolectar un buen surtido de frases lapidarias con las que actualizar cuando no se tiene qué decir. Con el mejor estilo del mítico programa de televisión "El Informal", os dejo una serie de lindezas que han llegado a soltar mis vecinos:
Baby está enganchada a la televisión. Eso es un hecho. Pero, evidentemente,currando como baby sitter... es decir: Como niñera, nanny o, mi pesadilla lingüística, canguro ya se sabe(una vez escribí algo en inglés sobre trabajar por horas, y nadie se creía que los mamíferos metaterios del orden de los marsupiales y el suborden de los diprotodontos cuidasen niños cuando sus padres o madres tenían una cita). Sí, y como canguro explota todos los tópicos gringos acerca del cuidado de los niños por parte de vecinas jóvenes: Derecho a nevera, sueldo mísero (lo justo para chucherías)y derecho a televisión. Claro, he ahí la madre del cordero: ¿Qué hacer por las mañanas cuando tienes un bebé ajeno a tu cargo? Pues dormirle y ver la tele, que para eso Dios creó las pistolas de dardos tranquilizantes.
Lo de la depilación masculina lleva ocurriendo bastantes años, pero es ahora cuando se ha puesto de moda... probablemente porque los hombres que se depilan por fin han encontrado una buena excusa. ¿Se metía alguien con Gordillo cuando corría por la banda del Bernabeu con las piernas depiladas? no, ni mú. ¿Se metía alguien con algún campeón de natación? ¿Con Pedro Delgado o con Induráin? ¡No! Pero si TÚ, oh querido hijo de vecina, te atrevías a experimentarlo, a dejarte llevar por la morbosa idea de ¿Cómo se comportará mi maquinilla con mis piernas? ¡Ajá! ahí te señalaban con el dedo diciendo... ¡MARICÓN!.
¿Atracos con tenderos que vuelven a casa con fractura de cráneo? ¿Asesinatos? ¿Adolescentes con motos ruidosas? ¡Llámanos! ¡La Milicia de Oporto ofrece una capacidad de despliegue estratégico casi instantáneo en todo el distrito, con capacidad de efectuar incursiones en el resto de Carabanchel! ¡Nos extenderíamos al resto de Madrid Capital, pero nos da pereza pillar el metro!.
Las Guerras las perdemos todos, eso ess evidente, y todavía me traumatiza pensar en todo el odio acumulado que debió haber en ciudades como Sarajevo, como para que vecinos de toda la vida se apostaran en ventanas y tejados para acribillar a los que pasaban a comprar el pan. Convertirse por unos días en "Petko Snipervic" puede ser divertido, pero recordemos que cuando no se trata de un juego carece de toda gracia.
Pocas cosas me han hecho reir tanto como salir de juerga con el Chus a casa de mi amiga Silvia. Una fiesta para no olvidar, Además he conocido a otro amiguete de la panda del barrio: El Roberto. Un día nos fuimos Chus y yo a la piscina privada para los ricos del barrio, aprovechando que era más barato (quizá el día del espectador?) y Roberto apareció.
"NO ENTIENDO POR QUÉ SI MATAS EN COMBATE TE LLAMAN HÉROE, PERO SI MATAS POR UN ATAQUE DE CUERNOS TE LLAMAN... ASESINO"
Me toca hablar de mi amigo Jesús, pero no: Esto no es una arenga religiosa como las de Morris Cerullo, hermanos. Gritad Aleluya.
¿Qué puedo contaros de mi amigo máquina de matar que no ocupe más de un millón de líneas? Bueno sí, que es enorme... pero con eso me quedaría corto.
Os voy a hablar de mis dos primeros (y por ahora únicos) compañeros de piso aquí en Oporto, Baby queda a parte. Se trata de los insignes Emo (Emil) y Dancho (Jordán), dos simpáticos chavales que vinieron con su título de FP a buscarse la vida a España el pasado mes de Noviembre. De entre los miles de millones de personas que no hablan mi idioma, ellos tienen el honor de ser los más cachondos que he llegado a conocer en mi joven vida.