HABILITACIÓN PARA SER VIGILANTE DE SEGURIDAD. FASE 1: LAS PRUEBAS FÍSICAS
Os preguntaréis qué coño hace falta para ser vigilante de seguridad. A priori te lo dejan claro: Haga un curso, mediante una empresa o en una academia, y que la institución le presente al examen de habilitación. Hasta ahí clarito. Un graduado escolar como mínimo, un papelito del INEM que diga que estás solicitando un empleo, no haber sido condenado en los dos últimos años por violar los derechos fundamentales de nadie, que no te hayan expulsado de la policía o del ejército... sí parece fácil.
Después se complica.
Fase 1: Las Pruebas FísicasPara empezar, la empresa o academia que te presenta ha de entregar una fotocopia de tu DNI o NIE, y unos veinte euritos en concepto de tasas. Una vez ahí, con un chándal y unas zapatillas de deporte, te toca pasar unas sencillas pruebas físicas. Sencillas para quien esté habituado a hacer algo de ejercicio físico.
Haga el candidato de tres a una dominadas (en función de su edad), corra 50 metros en un mínimo de entre 8,5 segundos a 11 (11,5 en el extremo de las mujeres de 51 a 54 años), salte un mínimo de 40 centímetros, los más jóvenes, y 25 las más mayores... ah, y recorra un puto kilómetro en 4,30 (los chavalines) y 6,25 (las damas senior).
Con esto, y sentido común, preséntese y supere un test de 80 preguntas que abarcan las cinco áreas temáticas del curso de seguridad privada[1].
Tras una noche lluviosa, hacía un bonito día para realizar unas pruebas físicas. Ahí andaba yo, es decir PROSEGolfo, intercambiando anécdotas que nunca habían ocurrido en los destinos a los que no estábamos asignados y con los compañeros freaks que no teníamos, con varios conocidos de mi promoción. Llamaba la atención el Profesor Kick (resulta un tipo enorme, y no sólo cuando deja comentarios), contándonos la de horas que había echado, todos los retenes que había tragado, y todas las sustituciones que había hecho... como las historias del Sargento de Hierro, pero sin sexo con mozas vietnamitas. También andaba por allí cierto latin lover, por culpa del cual no hay quien vaya a entrenar al gimnasio de la empresa sin que le tomen por gay... ¡Cabrón con suerte! ¡Y yo ofreciendo mi ayuda a todos los compañeros que no pasaban las putas dominadas! ¡A ver quién arregla esto ahora!
La primera reacción fue de decepción. Un alegre compañero de promoción, jovencillo él, fue eliminado debido a su inexperiencia en la prueba de los 50 metros... cuidado, la pista está resbaladiza, chicos... la moral se nos habría caído por los suelos hasta que él decidió irse a casa. Fue entonces cuando empezamos a comentar lo de su caída de cara contra la pista, y que el juez de pista le decía a todos los que corrieron después (un par de miles, que mirasen hacia delante, no hacia el suelo... la inercia es muy traicionera, y luego hay que limpiar la pista de restos de piel... el cabroncete lo decía riéndose, y no puedo evitar esbozar una sonrisa hijoputesca al recordarlo... menuda hostia tuvo que darse el pobre. Del polideportivo a Youtube.com en cuestión de segundos.
No, me equivoco, la primera reacción fue de náusea: En la instalación de al lado estaban poniendo música a toda hostia. Que si La Bomba, que si el Aserejé... ¡Joder1 ¡Entre eso y que nos pegaban un papel con un número en el pecho aquello parecía el casting de Operación Vigilante! ¡Si no hubiese habido agentes de la UIP armados en aquel polideportivo me habría puesto a bailar y a imitar a King África.
Encima, cuando fallabas una prueba, un policía se te acercaba con cara de mala madre y te arrancaba el dorsal (o el pectoral... o como coño se llame) de un tirón. Sólo les faltaba romper tu defensa sobre sus rodillas ante ti y entregarte una caja con cuatro plumas blancas... lo de las plumas lo desestimaron ante la posibilidad de demandas por trato moralmente lesivo, lo de romper la porra dejó de tener gracia desde el Incidente Gutiérrez, en Febrero del 2003, cuando un candidato con muy mala leche, a sabiendas de que no pasaría las pruebas, se llevó una defensa rígida, de fibra de vidrio, enfundada en la pielecilla reglamentaria de cuero negro. Aquel pobre policía tuvo que volver a aprender a caminar cuando la fractura de su fémur volvió a soldarse.

El caso es que las pruebas son sencillas si uno está en forma. Claro, que si estás trabajando 60 horas a la semana, o haciendo horas extras, o de noche, pues pasa lo que pasa: Tipos cachas colgando de la barra de las dominadas que tratan de subir a pulso, con los brazos, y que patalean inútilmente en el aire... para grabarlo en vídeo y recibir luego una justa paliza por cabrón. Eso sí, algunos lo conseguían sin doblar las piernas. ¡Eso es tener fuerza en la espalda y los brazos! Levantarse en peso, (me refiero al peso de los cojonazos que hay que tener para intentar hacer así las dominadas). Testosterona a parte, sólo por intentarlo así merecerían que se les diese la prueba por buena.
Respecto al salto, cabe decir que nos dividían en cómodos grupos de cinco o diez... y que en el mío estaban las dos torres gemelas: Dos tipos enormes que hicieron que esa prueba pareciese un concurso de mates. Unas flexiones de rodilla, un leve balanceo (con cuidadín de no caerme) y ¡Toma ya! ¡50 centímetros! Eso significa que, en el campo de batalla, pordría saltar a Mandingo, siempre que se tumbase horizontalmente y estuviese razonablemente erecto.
¿Las carreritas? No sé. En los 50 metros nunca me dijeron qué tiempo hice... en el kilómetro, me limité a seguir a un tipo que parecía correr mucho... y cuando me cansé de soplar en su nuca (entre esto y lo del gimnasio de PROSEGUR empiezan a entrarme dudas...) metí la primera y ¿Tres con ochenta? Siempre creí que un minuto sólo tenía sesenta segundos, pero me había tocado un juez teradimensional... o eso o había hecho tres minutos y ochenta centésimas de segundo. Quedé cuarto o quinto, así que al primero le dio tiempo de tomarse algo en lo que acababa la carrera. Un truquillo para hacer un buen tiempo en las pruebas de velocidad y carrera de fondo en las pruebas físicas para ser Vigilante de Seguridad: Sólo hay que imaginar que te persigue un inspector.














Estoy pensando en crear otra sección sobre el curro de Vigilante de Seguridad. Podría llamarse Requisitos imprescindibles, o Nunca serás un auténtico Vigilante si no... si no dices marica de mierda en lugar de gay, si no te han denunciado, o si no dices le di su merecido a ese imbécil en lugar de hube que advertir, con uso de mi limitada autoridad, a ese ciudadano descarriado. 

