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Me Cago En Mi Vida

Cannon Fodder... ¡Fodder Qué Frío!

Cannon Fodder... ¡Fodder Qué Frío!

¡Madre del Amor Hermoso! ¡Vaya nochecita me ha tocado!.

Y es que se venía venir, cuando, a la hora de hacer el relevo, te encuentras a miles de personas venidas de toda España (o eran miles o dieron vueltas una y otra vez al rededor de la puerta de mi instalación para convencerme de que eran un huevo) gritando consignas contra Zapa, las cosas sólo pueden ir a peor. Al menos Mauricio aparcó lejos, porque los alrededores estaban cortados por la Policía. ¡Y es que hacen trampa! Cuando yo iba a manifestaciones, siendo estudiante, se manifestaba en cada ciudad la gente de esa ciudad... éstos se trasladan todos a Madrid en autobuses para darse la impresión de que son un montón: Si todos los Vigilantes de España hiciésemos una manifestación en La Puerta del Sol pidiendo más pasta y menos horas, el televidente medio diría eso de ¡Joder! ¿Cómo es posible que la gente robe en supermercados con la de seguratas que hay?

Caminaba del metro a mi destino observando la cantidad de gente que se me cruzaba camino de la Plaza de Colón... todo banderas constitucionales, excepto un bakala, que iba dando bocinazos en su coche enarbolando por la ventanilla la insignia del toro de Osborne... lo mejor las pegatinas: Todos somos la COPE, decía una... sí, y Jiménez Losantos vive en una pirámide a orillas del Nilo.  Habrá que mirar en El Manifestómetro, a ver cuántos eran.

Los gritos de Zapatero Dimisión, dieron paso a una serie de consignas gloriosas del tipo es un orgullo ser español, Ser español es un orgullo (que tiene un matiz diferencial respecto a la anterior: Cambia el orden del Sujeto respecto al Predicado), ¡11-M Queremos saber! (a veces pienso que es mejor que no lo sepan... los muros de su realidad se vendrían abajo), ¡Vascongadas es España! (sólo dos colectivos denominan así a la Comunidad Autónoma Vasca: Uno es la extrema derecha –que no cree en las autonomías- y otro el Movimiento Vasco de Liberación Naciona –como burla hacia dicho sistema-); ¡España!-¡España! (llegué a creer que iban al fútbol... casi salgo a gritar ¡Arbitro! ¡Cabrón!), y mi preferida: ¡Para qué vamos a ir a Colón si ya está lleno de gente!... porque a una manifestación se va a hacer bulto para las imágenes de Telemadrid... al fin y al cabo la izquierda se lo hizo a Aznar, así que ellos lo mismo pero al revés... y si hacen mal, pues la izquierda lo hizo primero.

Sobre las diez, considerando colarme en la sala de reuniones para ejecutivos a ver Los Simpsons, me decido por ser un buen Vigilante y hacer un uso correcto de la instalación, es decir, limitarme a subir por un café... vuelvo con mi vasito de plástico lleno de un líquido humeante color caca (y de sabor a juego con su color),   cuando ¡Oh Mierda! Compruebo que ya la tenemos liada...

Alguna productora de televisión debería considerar la idea de hacer un programa tipo Cops, pero con Vigilantes de Seguridad... el nombre de Justo lo que necesitaba este país podría ser mi pequeña contribución a ese exitoso reality show... con casos reales del tipo: El otro día entra uno en mi instalación, le pregunto dónde va y me dice “Al Tercero”, y le respondo “Pues bueno, pos ná... en mi caso el episodio podría titularse La Caja de la muerte y yo. Era la primera vez desde mediados de diciembre que utilizaba el ascensor. Más que nada por miedo a quedarme atrapado dentro... imagino el titular: Estúpido vigilante de seguridad queda atrapado en ascensor de alta tecnología y es rescatado quince horas después por amplio dispositivo de emergencia.  El caso es que, entré en el piso donde está la máquina de café, conseguí mi humeante objetivo cafeinómano, y al salir noté algo raro... ¿Porqué este cajón letal no ha vuelto solito a la planta baja? Lo llamé desde todas las jodidas plantas del edificio, incluso mi mente desequilibrada podía oír las risas de los 108 escalones y las 2856 baldosas, lo revisé, lo examiné por dentro y por fuera... ¡Nada! ¡No parece ocurrirle ninguna maldita cosa! ¡Sencillamente es un ascensor parlante de alta tecnología! ¡Elevator E-1800 debe haber tomado conciencia de sí mismo, aprendido en progresión geométrica y decidido, medio nanosegundo después, gastar la primera broma consciente de su vida al primer segurata que vio con un vaso de café en la mano... con tanto estrés he pensado escribir al sindicato para que nos abastezcan de donuts.

Tras dos horas de sesuda investigación (y haced el favor de no reíros). Tomo la decisión menos estúpida de toda la noche: Pedir ayuda a la central. Imagino la cara de pasmo del telefonista al otro lado de la línea, una imagen mental formada a través de las ondas sonoras de su perplejo ¿Cómo? ¡Y qué quieres que haga macho! ¡Llama al servicio técnico o a un empleado de mantenimiento! Cierro con un gracias, todo lo demás sin novedad... estaba a punto de colgar pensando que dan igual mis años de carrera universitaria: Soy demasiado estúpido para este trabajo, cuando oigo una voz semi-varonil, algo emplumada... con más plumas que el disfraz que la reina del Carnaval Latino de Las Palmas (tenía que colarlo... ¡Tenía que colarlo!) ¡No me cierreees! ¡Que vuelvo enseguidaaaa!

En mi mente, una frase acaparaba toda la memoria virtual disponible: Éramos pocos y parió la abuela!, pero me quedo de piedra al comprobar que una luz llama mi atención por el rabillo del ojo izquierdo: Es la luz del ascensor, que se ha arreglado justo después de que hiciese constar la avería en mi parte diario y lo hubiese comunicado a la central... esa luz brillante que, a su manera, simboliza una sonora carcajada del ascensor. Cuando el moderno regresa le pregunto cómo coño ha arreglado el ascensor, supongo que, en el fondo, los modernos tienen poderes mentales, una especie de fuerza psíquica anti-Murphy que les permite salvar los pequeños y estúpidos problemas que tenemos los varones blancos heterosexuales de más de 25 años... o eso o tiene problemas más graves que un estúpido ascensor inteligente (sé que parece contradictorio, pero lo que trato de decir es que el jodido elevador ha desarrollado ese tipo de inteligencia artificial que le convierte en un bastardo electrónico).

A las tres de la mañana, una especie de colleja del destino me lleva a mirar fuera de mi garita de vigilante y... no me extraña que el ascensor volviese a funcionar voluntariamente... había previsto, con su electrónica clarividencia., que esa noche iba a pasar algo incluso más divertido (para él... para mí no tenía puta gracia). Mirad las imágenes: Nevaba con mala hostia. Es como si los dioses del panteón grecolatino lanzaran bolas de nieve contra la calle... con toda la mala leche que llevan reservándose desde que cayó Troya. Me quedo de piedra en la puerta, observando cómo el cielo se desploma sobre nuestras cabezas cuando vuelvo a escuchar esa voz cubierta de brea y plumas de faisán: Cierra los ojos y la boca, y tú no has visto nada... antes de volverme, sólo pienso en un va a ser que no, y como note algo caliente cerca de mi cara te voy a anestesiar... llevaba razón Trancaman: ASDC... Acabará sobresaliendo de tu culo. En ese momento tengo demasiado frío como para despollarme de la risa, pero ahí estaba el moderno, que venía de hablar sólo en el ascensor (o con el ascensor) vestido de señora de 50 años... menos mal que los de la mani pepera ya se han ido, si no todo degeneraría en un linchamiento, guadañas, antorchas, fajines y boinas  incluidos. Me pregunta cómo va y le respondo: vas preciosa, Manolo, espero que te hayas abrigado. La imagen mental que creé a partir de su respuesta tranquilo, llevo leotardos bajo la falda sustituirá a la Araña Gigante en mis peores pesadillas.

Creía que no podía pasar nada más surrealista esa noche, pero llegaron las cuatro menos cuarto de la mañana, y un tipo con chaqueta y bigote aparcó justo frente a mi puerta... y no paraba de mirarme mientras aparcaba... Tenía que ocurrir ¡Me cago en Murphy!

Cuando le abría me dijo: Soy de Inspección, pero a mí me sonó a Hola, soy tu menstruación... justo lo que me faltaba. Bonita noche para una inspección: Una mani corta el tráfico, se jode el ascensor, acaba de irse un travesti pidiéndome que le guarde el secreto... ¡Cada noche de guardia es una noche de fiesta! ¡Cada Formación un desfile! ¡Cada paga una fortuna! ¡Cada galleta que me como a escondidas un banquete! ¡ME ENCANTA ESTE PUTO TRABAJO!

Sin embargo, Mr.Murphy, temeroso por que mi turno acaba en dos o tres horas y podía salir a buscarle para darle de leches, decidió que mejor que el inspector estuviese hasta las narices de tener que recorrer la ciudad durante una nevada apocalíptica... ese señor se interesó más por cómo me encontraba y cuántas horas hacíamos que por el estado de mi instalación. Incluso ignoró el libro de Terry Pratchet hábilmente escondido o el receptor de radio (eso sí... apagado) que estaban delante de sus narices... de hecho frente a su bigote tipo Partido Baaz. Estuvo cosa de diez minutos es conmigo...Cuando llegó Mauricio y se enteró, me preguntó cómo fue la inspección. Le comuniqué al inspector que necesitábamos una linterna (estoy usando una mía) y partes para los informes diarios de servicio... me dijo que todos los inspectores llevan material en el coche, y que él ya los había pedido hacia Octubre. No saben ni dónde estamos ni cómo, ni nada.

En fin, que para cuando llegué a casa ya se había derretido toda la nieve... y sólo podía pensar en una cosa: Somos carne de cañón... Cannon Fodder, como el videojuego de Sensible Software... ¡Fodder qué frío!

 

¡Saludos oh pueblo de la Tierra! Veníamos por lo de la OPA...

¡Saludos oh pueblo de la Tierra! Veníamos por lo de la OPA...

Una de las cartas más sorprendentes que he recibido en mi vida. Me llegó mucho correo el otro día: La cuarta tarjeta ID de Das Bunker, facturas, cartas del banco, y una de... ¿BBVA? ¡Yo no tengo cuenta ahí! Abro el sobre esperando ver publicidad y me entero de la noticia.
El quiosquero se partió de risa cuando se lo dije: ¡TENGO ACCIONES DE ENDESA! Al parecer me avisaban para que fuese a la famosa junta de accionistas de hoy... y yo sin enterarme. Yo que pensaba que un sector estratégico español no debería caer en manos de una corporación extranjera que controla gran parte del sector en Europa. Yo que veía con ojos extraños el famoso boicot anticatalán (para evitar un monopolio nacional) y no comprendía cómo los mismos que se negaron a comprar productos catalanes no boicoteaban las salchichas de Frankfurt y la cerveza germana, ahora comprendo el meollo del cogollo... ¡Y quieren que proteste contra una medida de gobierno que, creo, me beneficia!

 Si se amenaza con una intervención de la administración, supongo que a Herr Fritz le entrará la prisa y pagará más por mi puñado de acciones (cuya propiedad desconocía)...
¡Pero falta gente por proponer OPAs! En respuesta a Gas Natural, entró E.ON, contra la oferta de éstos se añadieron dos conglomerados, uno italiano y otro francés... ¡Junior! ¡Volodia! ¡Moveos! Vale que Mijail Jodorkovski está picando piedras en una mina de uranio siberiana, pero seguro que hay grandes multinacionales del sector energético gringas y ruski dispuestas a hacer ofertas públicas de adquisición que engorden el precio de mis acciones. Sólo falta que un enorme OVNI vuele estacionario sobre la madrileña calle de Ribera de Loira, un haz de luz azul brillante se proyectará a través de la cúpula de cristal del salón de actos y un hombrecillo verde con nariz de trompeta hará el saludo de Star Trek a los accionistas allí sentados...

 ¡Saludos! Pueblo de la Tierra, veníamos por lo de la OPA sobre Endesa...

Soy el Ama de Casa del Futuro

Soy el Ama de Casa del Futuro

Soy Homeworker 2000, el amo de casa del futuro. Trabajador, limpio, ordenado y siempre abierto al sexo para mi señora, que hace duras jornadas laborales de cinco horas en una Biblioteca universitaria jugando al solitario y bebiendo café con leche.

 

Mi Semana laboral es maravillosa: ¡61 horas fuera de casa! Más hacer las comidas, limpiar, fregar, poner lavadoras, tender la ropa y cuidar del pequeño bastardo y su síndrome de falta de atención... de hecho creo que tiene una solitaria en las tripas del tamaño de la Anaconda de la película, porque, teniendo su cuenco lleno de pienso y paté, sigue pidiendo más y más comida. Probablemente planea crecer hasta alcanzar el tamaño de un tigre y devorar mi cuerpo muy hecho... es por lo de estar algo quemado. Lunes y Viernes hago 17 horas entre los dos curros, de Martes a Jueves cinco diarias, y Viernes y Sábados el turno normal (para Apu, el de Los Simpsons) de doce horitas.

 

¿Y qué hace mi Ella mientras tanto? Lee a Terry Pratchet, ve la tele, rellena mis crucigramas de Mambrino (probablemente para obligarme a contar baldosas en el curro). Entre eso y su tocado pelirrojo estoy empezando a tener ganas de llamarle Peggy, sólo me faltaría sentarme en el sofá al llegar del curro, poner la tele, abrir una lata de cerveza y meterme una mano en el pantalón. Llamadme Al... no es culpa mía.

 

Sólo escribo esto para desahogarme, así que lo expresaré con una imagen, de ésas que valen más de mil palabras... Es la portada del próximo disco de Baby: La culpable de marujizarme y de que acabe en la Bahía de Guantánamo oyendo a Metallica a todo volumen: Trash, sol, playa, monos naranjas... ¡Parece el paraíso! Ya lo decía el protagonista de Platoon: El infierno es la imposibilidad de la razón... ¡Estoy tan cansado abuela!

Voy a adoptarle como Abuelo

Voy a adoptarle como Abuelo

Quiero adoptarle como abuelo. Quiero hacerlo porque, desde que no es un gordo bigotudo con uniforme caqui, tiene pinta de intelectual... de escritor. Y los escritores tienen algo que...

 

No tengo opinión sobre lo que ha hecho en política, ni lo justifico ni nada. No me parece bien ordenar asesinatos en masa, ni lo juzgo ni lo justifico: Esa parte no me interesa. Quizá él no quiera, pero considero que los abuelos saben cosas que las abuelas no conocen. Él tenía familia, pero creo que sus hijos murieron a bombazos... y como parecían tan golfos, seguro que no tiene nietos.  Y... bueno, no vendría mal una herencia a costa del patrimonio saqueado en Iraq.

 

No parece un fanático, más bien parece un señor inteligente, capaz de publicar sus memorias y que se conviertan en best seller.  Sin embargo, preferiría no comprarlas... preferiría que me las contara las tardes de domingo frente a unas tazas de humeante chocolate y una bandeja llena de pastitas. En este caso sería mejor que no me contase nada sobre cómo su amigo Alí el Químico ordenó gasear a kurdos e iraníes, mejor algo de las Mil y una Noches... alguien que ha vivido tanto tiempo en Bagdag debe saber cientos de cuentos sobre lámparas maravillosas y alfombras que vuelan.

 

De todos modos, si no pudiese salir de la cárcel, siempre podría ser un abuelo a distancia, que escribiría largas cartas con perfecta ortografía que comenzasen con querida nieta adoptiva, hoy en Abu Graib... Me parece que le vendría bien ¿No? Tan sólo desear que, además de árabe, hable español, o inglés... ¡O búlgaro!

 

Dice Golfo que cada vez que va a trabajar pasa ante la embajada de EEUU, y que en la puerta ve camiones y furgonetas Ford, de color blanco y con las lunas tintadas... y que probablemente un día se encuentre una de esas furgonetas al lado de casa porque me han oído decir que mi abuelito preferido me parece un hombre afable e inteligente. ¡Hombres!

 

Baby

 

Ideas y Teorías para hacerse rico trabajando de becario

Ideas y Teorías para hacerse rico trabajando de becario

Currar de becario en una redacción es algo maravilloso. Veréis: Llegué acojonado con una teoría, cuanto menos cobras, más te gritan... cuando curraba en el Burger a media jornada (cuarenta horas semanales son jornada completa, treinta son media jornada sin un fin de semana libre en meses... la opción de las dieciséis horas semanales es respondida con un ¡Siguiente!) mi trabajo consistía en recibir gritos durante seis horas al día, cinco días a la semana por menos del sueldo mínimo. Currando de tarjetero era tres cuartos de lo mismo, pero cobrando mucho menos y recibiendo gritos por parte de analfabetos funcionales que aprendieron a leer en la cárcel y que se creen grandes empresarios por haber abierto un tugurio en una zona de marcha... en PROSEGUR estaba a mi bola, cobro un pastón (para mí es un pastón por currar sólo los fines de semana) y no he visto a un superior gritón desde que empecé.  Hasta la PROSEépoca la única excepción a la fórmula cobrar poco = recibir gritos era Ronaldo... y ese gordo cabrón se lo merece por vago.

Ahora paso las mañanas haciendo turnos de cinco horas por 150 al mes, sentado ante un ordenador cabezón que me recuerda a los caballos de los malos en los Westers: Llega un momento en el que no pueden caminar más, el cowboy malo se baja y, en gesto humanitario, lo cose a tiros para que no sufra. Hasta que no saque mi licencia de armas Tipo C (es broma, mamá) tendré que limitarme a darle gomazos. El hecho es que debería colgar uno de esos carteles de las pequeñas empresas americanas: Sin accidentes laborales desde..., pero en mi caso sería un Sin gritos del jefe desde hace dos semanas. ¿El secreto? Mi jefe hace el turno de tarde junto a una atractiva becaria...

Hay días en lo que lo primero que me encuentro es una nota de la bella becaria gallega dejándome trabajo pendiente (sólo una comadreja puede parar a otra comadreja... ¡Touché!) Y uno de esos informáticos que, a parte de tratar de descubrir si soy yo quien abre la puerta a una horda de gusanos informáticos (me refiero a esa especie de virus) usando el Messenger, y que me instala software de impresora para que el cabezón vaya aún más lento. ¿Otra comadreja? Se supone que entre comadrejas nos olemos a distancia...

La primera idea que se me ha ocurrido es un nuevo sistema, tipo Fight Club para saber en qué día de la semana me encuentro... en la película, el protagonista se fijaba en el color de la corbata del jefe... yo lo calculo a través del color del pantalón que me lleva culo estupendo, ese tipo de pantalones en los que las chicas entran y salen, cuando se visten y desvisten, gracias a alguna variante gigantesca del calzador.  He elaborado una tabla:

-         Lunes: Azul añil

-         Martes: Blanco semitransparente

-         Miércoles: Negro azabache

-         Jueves: Negro brillante, con matices de gris oscuro

-         Viernes: Malva claro, tipo Milka (la asociación de las posaderas de culo estupendo con el chocolate con leche suizo es meramente accidental)

 La segunda fase del Programa Estrago en la Oficina trata de montar una red de contrabando a lo patio de la cárcel en la redacción. Para ello estoy acaparando azúcar y material de oficina en el escritorio del jefe... ¿Que hay problemas? La culpa es del jefecillo. La única traba es un bol con azúcar de los bebedores de té (sabría que me traerían problemas... no como los cafeinómanos de quienes sé que no me fallarán). Una idea ha venido a mi mente: Hacer como que voy a enviar algo por FAX (porque he aprendido a usar un FAX...) y darle un codazo accidental, provocando así una crisis de desabastecimiento. ¡No queda azúcar para las infusiones! Queda... pero te va a costar una cajetilla de Malboro por cada sobrecito.

Luego se me ha ocurrido crear una empresa de venta de recuerdos artificiales a lo Desafío Total... la idea me la dio ver a un compañero, diseñador gráfico, preparar la portada del primer número de Seniornet. La mujer de la portada parecía demasiado joven y le encargaron añadirle algunas arrugas a su frente con el Photoshop... ¡Verídico! Así que se me ocurrió que, igualmente, cuando Herr Friedrich y Frau Heder viniesen a España a hacer turismo, quizá deseasen llevarse una foto de recuerdo en la playa: Él luciendo tanga fosforito y cuerpo hipermusculado, y ella con un tipito de 25 años y un par de enormes peras. Como coartada legal, para mis negocios clandestinos en la oficina, no está mal.

Finalmente, la última idea me la dieron los anuncios de la Renault Kangoo con el Tren Valencia y Amunike. ¿Qué clase de de mafioso de cubículo sería sin montar un negocio de apuestas clandestinas? He propuesto hacer una porra sobre le próximo futbolista-pufo que protagonizará un anuncio de la Kangoo. Las principales apuestas señalan a Robert Prosinecki y a Christophe Dugarry.

Más información en el próximo boletín (jejeje)

Cómo combatir el aburrimiento: El Cuesco Perfecto

Cómo combatir el aburrimiento: El Cuesco Perfecto

En Jarhead, Anthony Swofford describía cómo se combatía el aburrimiento durante la Operación Escudo del Desierto... 90% masturbación + 10% celos por una novia que está a decenas de miles de kilómetros. Poco que ver con lo que nos contaba el Dr. Pizarroso en Das Bunker (trasatlánticos rebosantes de alcohol y putas). Hago turnos de noche de doce horas como segurata: Ni alcohol, ni putas, ni barcos y muy pocas ganas de que a las ocho de la mañana me llame mi coordinador de servicios cabreado porque el jefe de recurso humanos o un inspector acaba de ver una cinta de vídeo grabada la noche anterior, para decirme que me van a trasladar a cracktown por pajillero e impúdico.

No se puede fumar, ni beber, ni comer, ni dormir, ni ver la tele, ni oír la radio, ni hacer un uso indebido del teléfono o los ordenadores... vamos una putada. Ya conté hace tiempo que lo de contar baldosas parecía mala idea (sólo de pensar que tendría que invertir mi tiempo libre en evaluaciones psicológicas me da algo), pero he ideado algo... un entretenimiento sano (más sano que higiénico) que, además, mantiene en forma el organismo: La búsqueda del Santo Grial... El Cuesco Perfecto.

El Cuesco perfecto debe ser una precisa mezcla de sonido y consistencia (pero no debe pesar dentro de los pantalones una vez expulsado... eso sería embarazoso). La rítmica contracción del esfínter, aprovechando que se sale a tomar el aire para evitar la somnolencia, da la oportunidad de experimentar sobre la expulsión de gases de ésos que harían vomitar a una cabra.  Otro lugar perfecto para ensayar los disparos tienen que ver con el transporte público a primera hora de la mañana.

Cuando vas a un curro de esos de nueve a cinco (y en mi caso de nueve a dos) te tienes que encontrar con una de las peores situaciones posibles en una gran ciudad. Transporte público, hora punta, la gente va al trabajo... me siento como una sardina enlatada, hallando por fin una definición gráfica perfecta del concepto embutido, cuando algo en mi interior se revela... probablemente consecuencia de mezclar café con cigarrillos nada más despertar. Los cuatro tipos sudorosos (da igual que se hayan duchado hace veinte minutos) incluyendo el hippie de la mochila que con cada movimiento de su respiración me impide leer con comodidad un libro de Terry Pratchet, me infunden una sensación de odio sicótico que me llama a la venganza.

La parte de mi cuerpo que pierde su nombre al acabar la espada se convulsiona y... ¡Bingo! Me molesta menos cuando reconozco en el aire mi propia marca. Después, siguiendo el Golfomanual para situaciones divertidas, miro a mi alrededor con los ojos entrecerrados expresando a cualquier observador un claro ¿Quién habrá sido el bastardo que...? Generalmente funciona. Incluso, si la cantidad de gente en el vagón lo permite, me permito el lujo de moverme y cambiar de posición para lograr una mayor dispersión del gas nocivo... Alí el Químico decía que funcionaba... y a decenas de viajeros del metro se les pone la cara verde atestiguando su veracidad.

Hace unos días, de camino a la redacción, un grupo de chicas y chicos que iba a Ciudad Universitaria se lo tomó con humor. ¡Anda! ¡Alguien se ha ido despidiéndose!... esa frase era para mí, lo que un traje de guillie para un francotirador. Otro día un tipo, víctima de este ataque químico, se bajó del metro en una parada que no era la suya, y al poco de salir vomitó. Una extraña sensación recorrió mi cuerpo, es como ese sádico placer que siente un sniper tras acertarle a un oficial norcoreano en un ojo a mil quinientos metros de distancia... otra vez Jarhead: Un sólo disparo... ¡Perfecto!

El jefazo me ha invitado hoy a comer y, como en la redacción, trato de no gasear a los compañeros. Tampoco me apetece mancillar unos cuartos de baño tan cojonudos: El otro día encendí la luz del lavabo, en lugar de la del techo, y el reflejo de esa luz débil en el chorro brillante de mi meada sobrecargada de RedBull creó un arcoiris en la pared del urinario... si no es el mejor cuarto de baño del mundo, o necesito dormir más o el moderno acababa de usarlo y no había tirado de la cadena. Por lo tanto, en base a las parrafadas tántricas de Sánchez Dragó, he ideado una forma de no parecer un cerdo de granja... la llamo El Intrapedo. Si hay gente que puede eyacular hacia dentro, yo puedo reconducir mis efluvios malolientes para quedar como un rey de la higiene y los modales. ¡Gracias sean dadas a la Ley Anti-tabaco! ¡La excusa de salir a la calle a fumar me permite soltar a la atmósfera estos gases y no estallar en mitad de la redacción creando una nube expansiva de sangre y mal olor.

Espectacular concurso de mates

Espectacular concurso de mates

Lo vi una madrugada de sábado. Todo el mundo reservando fuerzas para ver jugar a Gasol unos minutos, y yo (no os contaré cómo) ignorando el concurso de triples decido romper la rutina para no dormirme... ¡Y acabé enganchado para saber cómo diablos acababa!

 

Lo cierto es que el turno de noche quema. El primer mes aguantaba de un tirón. El segundo, notaba como mis párpados empezaban a pesar a las cinco de la mañana... pero es que este tercer mes notaba que me adormecía a las dos, la primera quincena y antes de las doce la segunda. Unos decían que por la rutina y por acostumbrarme al destino (ya no estoy tan tenso... tan alerta), otros por el exceso de café (un litro cada día de servicio)... incluso llegué a notar mareos y náuseas, probablemente por tomar tanto café sin comer suficiente.

 

El hecho es que estaba delante de una tele cuando vi volar al admirable Nate Robinson y a mi favorito en la competición e injusto subcampeón (mereció ganar) Andre Iguodala. Saltar desde detrás de la canasta y no romperse las narices contra el tablero tiene tanto o más mérito que saltar, midiendo lo que yo, a un tipo de 1,70 (El Niño Spud Webb) que ni siquiera se agachó.

 

No soy muy de deportes, pero aunque un compañero de la redacción se quejaba de que no les restaran puntos por los intentos fallidos y que les diesen tantos intentos para cada mate. Yo lo he visto bien, así tratan de hacer mates espectaculares pese a fallar dos intentos. Por algo había dejado de ver los concursos de mates: Me aburrían. Siempre lo mismo.

 

Hablando de todo, que he oído el partido del All Stars en Onda Cero (en la peor retransmisión de un partido de baloncesto para mi gusto) que Pau Gasol gana el equivalente a 2000 millones de pesetas al año... no sé qué haría mi respetable lector por ese dinero, pero yo también me dejaría barba... ¡Qué coño! ¡Por esa pasta curraría de Vigilante vestido de Dragg Queen! ¡Y si alguien se ríe le reto a comparar nuestras nóminas!

 

Días después pude ver el partido del Barcelona en Londres. Sólo eché en falta una cosa, pese a que parecía un concurso de goles en propia meta: En ese césped faltaban algunos vietcongs armados con AKs y RPGs... ¡Menudo arrozal!

Primer día de "Empalme"

Primer día de "Empalme"

Pensaréis que me he pasado 24 horas pensando en culo estupendo, pero no. Se trata de mi segundo día haciendo turno de 17 horas, doce con PROSEGUR  y cinco con Júbilo. La primera semana de curro la terminé con uno de estos días de empalme... la segunda empezó así. A las cinco de la mañana me preguntó por mi actividad Benito, el carbonero. ¿Tendrás tiempo de dormir? Psé, tuve tiempo de desayunar... incluso de desayunar en casa. No eres el primero que lo hace... ni el último que lo haga. A veces las frases de un carbonero resumen milenios de sesudo pensamiento filosófico. Viene a ser como el personaje del basurero en las tiras cómicas de Dilbert: No importa que con mi preparación yo sea sólo un basurero... lo raro es que, con la suya, sólo sea usted ingeniero.

Os preguntaréis cómo se pueden aguantar dos jornadas laborales empalmadas, cómo puedo entrar a las nueve de la mañana en una redacción cuando no duermo desde las siete del día anterior... la respuesta viene en lata y al beberlo te da alas (por elegir una marca... en realidad sólo importa el contenido de cafeína y taurina).

Sí, no rindo tanto, pero finjo ser tan eficiente como el resto de la semana. Además, cuando ofrezco al resto, sólo logro miradas de asombro. ¿A esta hora? Y una respuesta sorprendente Cuando salgo de marcha me tomo cuatro o cinco de éstos cada noche, y aun así me duermo... contesto entre bostezos que si se le añade vodka no suerte efecto, pero la conversación degenera en un diálogo, dada mi falta de sueño, de besugos.

¡Ah! Se ha publicado el primer boletín en el que he participado... de hecho, de diez noticias que trae, seis son mías. El boletín va por suscripción, así que tendréis que pagar o piratearlo.  En esta segunda semana he escrito unas diez, incluyendo la elección de la Gran Dama del Carnaval Latino de Las Palmas. La foto para la web la he conseguido hablando con el Canarias 7, en particular usando todo mi acento canario (Chaaaaacho)

... un diseñador gráfico sentado a mi lado se quedó de piedra al oírme hablar por teléfono con Las Palmas. Tío, ¿Tú hablas así sólo en la intimidad o qué? Le he respondido que es una larga historia... y que le costaría demasiada cerveza que se la contara. Muy duro... por eso PROSEGUR dice que cuesto veinte kilos al año.

Por otro lado, o había dormido mucho, o Baby, me capará definitivamente, porque culo estupendo parece responder. Ya noto ciertas miradas cargadas de libido, más cargadas de libido que las del moderno, que parece tener (gracias a los dioses) otros problemas. Incluso se acercó a mi puesto. Ese contoneo de caderas sólo puede describirse con percusión:

Tan-tatán-tataratatán, tan-tatán-tataratatán

Oye, Golfo ¿Cuál es tu extensión?

Durante unos segundos estoy a punto de responder que 23 centímetros, pero finalmente se la digo: 356

Tan-tatán-tataratatán, tan-tatán-tataratatán

Parece hurgar en el teléfono, pero lo hace agachada, como para que pueda verle mejor el culo... parece una operación artillera de bombardeo de precisión: Un cebo y un observador remoto para indicar las coordenadas donde deben caer los proyectiles... se incorpora y vuelve.

Tan-tatán-tataratatán, tan-tatán-tataratatán

Creo que lo tienes desviado...

Estoy a punto de decirle que no, que la erección es correcta: Dura como una piedra, y ligeramente curvada, formando un ángulo de al rededor de 45º...Pero no me deja: Angelicalmente se agacha sobre mi escritorio (que ya se apoya sólo sobre dos patas) y toca un botoncito del teléfono con una suavidad pornolésbica. El teléfono debería haber soltado un gemido de placer, pero para mi sorpresa se limita a un ring... supongo que no controlo lo suficiente sobre las señales sexuales de las terminales de teléfono fijo. Resulta ser un tipo que quiere colgar publicidad de un bingo en nuestra red (al parecer los jubilados son una mina... tienen pasta y tiempo libre). Le digo que espere, hago una consulta y desvío su llamada al departamento de publicidad.

Al final llega el mediodía. Me voy a casa, hago la compra y comemos Verdi y yo. Me tumbo en el sofá, y como contó Nacho Vidal cuando acabó de rodar la famosa secuencia de 100 mujeres para Rocco: Eyaculé sobre sus caras y luego me desmayé. Eso sí, yo no eyaculé sobre nadie.

Nota: Si os fijáis en la imagen (de http://www.phun.org/), y sobretodo en el parche que lleva en el brazo, el uniforme NO ES de PROSEGUR. No quiero líos con La Empresa... además yo no tomo drogas: Ni tengo tiempo ni tengo ganas.