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Me Cago En Mi Vida

AHÍ VA UN ESCRITOR

AHÍ VA UN ESCRITOR

El otro día hablábamos en la redacción sobre si la informática es o no un atraso. ¡Lo es! ¡Esa es mi opinión! Me parece más eficiente enviar doscientas o trescientas direcciones de jefes de Sociedad de todos los medios de España con el Boletín de Júbilo Noticias escrito a mano! ¡De mis jodidos puño y letra!

Sería más eficiente que liarme con el jodido Outlook, y tener que enviarlo cinco veces en una hora para asegurarme de que a las diez en punto de la mañana ya lo han recibido. Además, la única persona que, al parecer, podía ayudarme se ha ido a otra empresa...

Discutíamos sobre las alternativas cuando una luz octarina (jejeje) se encendió dentro de mi mente (que generalmente está a oscuras a esas horas... hay que ahorrar energía y sólo soy el puto becario):

¡TENEMOS QUE VOLVER AL PUNZÓN Y LA PIEDRA DE SÍLEX!

 

Mi idea no es mala, reconsideremos las consecuencias:

-         Dejarían de salir libros oportunistas como si se tratase de setas tras un día de lluvia (vamos, que mi editorial sólo se dedicaría a La Guía de Flamenco y yo no sería más que  otro estudiante en prácticas sin glamur alguno... y con la misma cantidad de pasta en el banco)

-         Se valoraría realmente el esfuerzo de escribir un libro, hoy en día cualquiera puede publicar uno si da con un editor con suficientes (pocos) escrúpulos.

-         Acabaríamos con las fantasmadas del universo editorial: Pepe Rodríguez no habría sacado 99 ediciones de un mismo libro (se pensaría dos veces cada palabra que plasmase en la dura piedra), César Vidal sólo presumiría de hablar diecisiete idiomas (si yo contase cada uno de los acentos canarios, el latín y griego del instituto; si valorase mi nivel de inglés de COU como conocimiento de un idioma y además sumase cosas como el cheli, el guanche tamazig, y mi parco euskera... y decidiese heredar el búlgaro, el alemán y todas las lenguas eslavas [1]de mi señora me acercaría a esa cifra...) ¡Y no estaría tan gordo! Tampoco valdría lo de Fraga[2].

-         El Profesor Pizarroso sería un culturista como los de la imagen

-         En este maravilloso país todos reconsideraríamos dos o tres veces qué vamos a escribir, y Urdaci preferiría ir a la cárcel antes que rectificar su famoso libro

-         Mis queridos editores no tendrían otra opción que pagarme una cantidad justa por cada libro... o eso o les parto la cara con mis brazos tipo Conan el Bárbaro.

 Además se valoraría de verdad a un escritor. ¡Nada de apreciar la erótica de lo intelectual! ¡Mirad qué bíceps chicas! ¡Cómo se nota que escribe libros! ¡Al Ataqueeeeerl!

¡Ahí va un escritor!, dirían las féminas excitadas al vernos pasar ¡Eso es un hombre de verdad!. La Cocacola Light no se anunciaría con repartidores, ni con obreros de la construcción... ¡Por fin se recompensarán los años y años de estudio! ¡En los colegios los chicos por fin sacarían mejores notas que las chicas! (sería una razón de estética) y la imagen de las escritoras, dejaría de tener ese aire de superioridad intelectual frente a los rudos hombres para significar... ¡La verdadera superioridad de la mujer! ¡O me friegas los platos o te parto la cara!

Además todo sería más honrado... y nadie se atrevería a criticar un libro (o mucho menos quemarlo). Una amenaza de hostia de mi admirado Pérez Reverte tendría un nuevo significado disuasorio para los reporteros de Caiga Quine Caiga. A mí Pilar Socorro me habría hablado de otro modo (por no hablar de Gema Piñeiro, que dominaría a su malvado editore, y obligaría a cada periodista a hablar exclusivamente de su libro...) ¡Y Julio Russo tendría un revés realmente impresionante a la hora de jugar al tenis!

Diría algo sobre Paco Umbral... pero me mareo de pensarlo...me daría mucho más miedo... con él sólo se podría hablar de sus libros.

Lo dicho, todos a picar piedra, y yo el primero. Las dominadas me han dejado una espalda guapa, y lo de salir a correr ha acabado con la hermosa panza cervecera que tanta pasta me costó conseguir. Me hace falta   ejercitar los brazos... ¡Voy a escribir una tesis doctoral!

 

Ah, en un día tan señalado, quiero felicitar a todos los que un día tuvieron un accidente... o no. A todos los que se han acordado hoy de Murphy, de la frase por una vez que lo haga a pelo no va a pasar nada, de la sólida elasticidad de los preservativos. A quienes sólo les falta plantar un árbol y escribir un libro (¡Je!), a quienes ven cómo su señora tiene una especial amistad con el repartidor de butano, a quienes tienen a su hijocomo único familiar de ojos azules , y a todos los que hoy recibirán como sorpresa una corbata o una herramienta de bricolage, en lugar del desayuno en la cama y la felación que tanto deseamos todos cada las mañana. A todos, muchachos, muchas felicidades. Para un día que os dedica El Corte Inglés no lo vamos a desperdiciar.



[1] Al parecer todas se parecen mucho

[2] ¡Habla diez idiomas! Sí, pero todos a la vez, por eso no se le entiende.

BOTELLONES Y MAZMORRAS

BOTELLONES Y MAZMORRAS

La reciente convocatoria a nivel nacional de concentraciones de jóvenes en espacios públicos para consumir alcohol me ha hecho pensar en el fondo del asunto. Más que nada por dos razones: La convocatoria me ha pillado (para variar) currando, y lo que es peor: La noche estaba tan aburrida que me ha dado por NO escuchar la radio.

Retransmitamos en directo el desafío de los jóvenes a la administración local como si se tratase de un bombardeo sobre Samarra, parecen haberse dicho los medios de comunicación, que destinaron en algunas zonas de la geografía española (pongamos que hablo de Madrid) a más reporteros que jóvenes... sobretodo por lo de la lluvia que cayó anoche. Supongo que un montón de beatas rezaron en sus iglesias en un ritual para provocar que la lluvia aguase la fiesta a los jovencillos. Ofrezco 100€ a cada una de ellas para que provoquen que se vaya la luz en el puto taller de chapa y pintura cuyo ruido insoportable no me deja dormir cuando me recupero del turno de noche del día anterior... aunque, claro, esto ya es una empresa... tienen licencia para hacer un ruido insoportable.

En realidad pienso que los jóvenes han planteado mal su respuesta: La cosa no es salir a la calle a consumir alcohol, sino hacerlo como la generación de sus padres: Beba en casa para que sus padres le pidan que salga! ¡Niéguese a consumir copas a diez veces su precio! ¡Y a los empresarios de la noche que tanto se quejan los quiero ver conmigo haciendo turnos de noche de doce horas! Porque si se dedican a hobbies más sanos, como jugar al rol o al Warhammer, o leer cómics te van a colgar la etiqueta de antisocial! Yo ya lo hago, me limito a las cañas y a las tapas, ¡Y que me digan algo! 

Vale que el botellón crea acumulación de basuras, ruido ambiental y la inseguridad que tiene todo evento que reúne a grandes cantidades de gente con dos copas de más. De ahí a la histeria de algunos vecino (¡Interrumpen el paso de las ambulancias! ¡El botellón mata! ¡Horror!). Reconozco que la juventud parece, a ojos de un viejo como yo, gilipollas, como yo le parecía un gilipollas y un degenerado alcoholizado a los mayores que veían cómo llegaba a casa los fines de semana hace algunos años (cada vez más a propósito). Repasemos las causas y los problemas que genera este fenómeno:

Alcohol, potas y cascos de botellas en la vía pública...

 

cierto. Los jóvenes son unos guaros. Tanto al menos como sus mayores. Más de una vez he ido a la playa y he comprobado asustado cómo familias enteras (clanes prefiero llamarlos) se llevan hasta el lavavajillas a la puta playa. Lavan su loza en la orilla, llevan a sus niños y mascotas a defecar por ahí para ahorrase pagar la entrada a un WC público... ¡Y se quejan de que los jóvenes jueguen a la pelota en la arena! ¿Qué pasa cuando un entrañable senior (no siempre son sudamericanos borrachos) orina o escupe en la calle? Oh, nada, es que no puede evitarlo... pero si yo tengo un apretón soy un criminal y merezco aparecer en la lista de los más buscados del FBI junto a Ben Laden.

Inseguridad ciudadana debido a que el alcohol vuelve gilipollas a la gente...

 

Totalmente cierto, el consumo de alcohol convierte al más dócil corderito en un ramboide descerebrado y sediento de sangre. Cuando a les polius (mi francés es nulo) les daban para desayunar un tazón de coñac antes de cargar contra los alemanes en las afueras de Verdún, las cosa tenía su justificación. Cuando el poliu quiere desahogarse de una semana de esfuerzo intelectual la cosa cambia... ¡Claro! ¡No tienen que destripar a un boche con su bayoneta!

En Las Palmas sólo una cosa acabó con la costumbre de ir a beber por las noches a la playa, y no fue la Policía Municipal: Fue la inseguridad de que una pandilla de coyotes te encontrase, te diese una paliza y te robase... ahí no intervenía nadie ¡Maldigo a Dios por no llamarme Fritz y no haber nacido en Baviera!

Si fuese un turista, estaría divirtiéndome conociendo la cultura canaria, pero como soy del país, soy un joven vago y degenerado que sólo quiere molestar a la gente civilizada y decente.  Para mejorar la situación, nuestro pequeño Eolo (ojo al agudo mote para el señor Soria) se colgó una medallita de haber acabado con esa fea costumbre obligando a cerrar los bares de copas a la una de la mañana y las discotecas a las tres... luego los que estudiábamos en Madrid teníamos que aguanta las burlas de las compañeras y compañeros que habían ido a ver nuestra ciudad.

-         ¿Cómo pretende una ciudad vivir del turismo si no hay nadie en la calle después de las doce de la noche?

La respuesta está en dos letras: PP... ahora, PL (Pepa Luzardo) que recomendó a los jóvenes de Las Palmas estar en casa a las 22 para ir a trabajar al día siguiente a las siete de la mañana... y vivimos del turismo.

Pepa, cariño... ¿En qué puta fábrica? ¡Voy a trabajar en el jodido sector de la hostelería, en un jodido paraíso a sabiendas de que no está hecho para mí!... una recomendación: Que nadie vaya a mi querida ciudad... cuando esta gente vea que los turistas no van precisamente a ver museos quizá se den cuenta de lo que pasa. De lo contrario, Las Palmas será un destino de turismo senior... y como yo aun no soy senior iré a otro lado, no a mi tierra (de la que se supone que debo sentirme orgulloso).

Y si voy, haré honor a la milenaria cultura de mi tierra haciéndome pasar por extranjero (hay quien dice que parezco un inglesito) para que me traten con el respeto que merece un cliente: Me encanta que me ofrezcan mesa en los restaurantes, hamacas en la playa y taxis a la salida de las discotecas... no hay nada como no parecer canario en Canarias:

Hace un par de veranos paseé con Baby por el Paseo de las Canteras, con toda la pinta de guiri del mundo y una lata de cerveza rusa de medio litro en la mano en frente de unos polokas  que multaban a un chico por pasear en bici... lo dicho: Aparentad ser extranjeros. No os dirán nada.

La Mala Educación de los jóvenes...

 

¡Es que salen sólo para beber! Ah, y la anterior generación no lo hacía. Una contertulia decía anoche que, en sus tiempos, trabajaban, daban clases particulares y cuidaban niños...

Varón, raza blanca, un pelín cachas y con quince años de jiujitsu a mis espaldas... ¿Dejaría que cuidase de sus hijos? Yo no dejaría que los míos se acercasen a alguien así fuera de un centro de instrucción de los Marines... no todos somos chicas responsables y de buena presencia con entre 15 y 25 años. El derecho a nevera hay que ganárselo. 

Este verano pasado, como las maravillosas empresas informativas que me llamaron no querían invertir la décima parte de lo que cobra un profesional (de 1000 a 1500€) para darme prácticas de verano, pensé en dar clases particulares a los estudiantes de secundaria de mi barrio, para echarles un cable con la historia, la filosofía... Según Jose, ningún padre invertirá pasta en nada que no sea inglés y, ¡Oh Dios mío! Aunque en casa parezco un británico, aquí no... Al no ser nativo anglosajón tengo tantas posibilidades de dar clases particulares de idiomas como de que me toque la Primitiva...

Además, mi mamá me decía el otro día que una carrera universitaria te abre muchas puertas para trabajar. Sí, para trabajar de becario o por menos de 1200 al mes, si quieres ganar más haberte dedicado a hacer un FP. Las PYMEs discriminan abiertamente a los jóvenes licenciados y diplomados por su falta de proyección (es decir porque probablemente dejen ese puesto cuando aparezca uno mejor... con lo que ¡NOOOOO! ¡No podremos despedirle! ... y encima los ayuntamientos les dan ayudas.

¡Hay polideportivos abiertos toda la noche para que hagan deporte! (suponiendo que te guste hacer deporte) 

 

Mami, ¿Me das veinte euros para pagar el peaje que me permita utilizar una instalación deportiva pública? No he de darle el dinero a ningún funcionario en la entrada, sino a los pandilleros que me dicen que el parque es su territorio... con veintisiete años, algunos practicando artes marciales, sigo llevando un spray de CS cuando salgo a correr al parque, más que nada porque no puedo con diez o veinte tipos a la vez... quizá Ciccolina pudiese en sus tiempos. Yo no. Cuando le preguntas a u amigo que sea policía (digamos al Félix) te responde que no hay efectivos para cubrir todo Madrid, así que si no tienes unos kilitos de más en el banco para contratar escoltas privados, la solución es ser contundente con los dos o tres primeros que se te acerquen... ¿Sales a hacer footing? ¿Y por qué te has pintado la cara con colores de combate en la jungla?

Los precios de las copas (mi preferido... por ese precio exigid camareras como las de la siguiente imagen)

Los empresarios del ocio nocturno tienen que pagar sueldos e impuestos... por eso una copa que cuesta entre cincuenta y sesenta céntimos (si no está adulterada) cuesta un mínimo de diez veces su coste. Durante cosa de unos años trabajé en bares y discotecas... todos del mismo palurdo analfabeto y ex-presidiario. No es que este último colectivo sea especialmente odioso, sencillamente ese hijo de puta aprendió dos cosas en la trena: Putear a todo bicho viviente (y más débil o pobre o no policía que él) aunque su comportamiento no fuese negativo para sus intereses... y, espero, a recoger la pastilla de jabón en la ducha sin agacharse.

El caso es que mi trabajo consistía en que la mayor cantidad posible de jóvenes se cogiese una curda de impresión y se dejase la paga semanal en mi local (para que el hijoputa del jefe invirtiese las ganancias en jugar al póker en lugar de pagar sueldos e impuestos) y, caso que la gente decidía no pasar al maravilloso antro infecto, recibir gritos del amado jefe y del zorrón amargado de la encargada.

¡Y tienen la geta de decirte que trabajando de eso se liga mucho! ¡Si tanto te gustan las borrachas intenta ligar cuando curras a unos metros de tu señora!


A todo esto, dinero negro, drogas, garrafón y prostitución a parte, al ayuntamiento de Madrid sólo le preocupaba el horario de cierre y el acceso de menores al local... algo que tampoco respetaba.

¡Consuma en los locales de ocio nocturno! ¡Sólo consiste en ser ensordecido por música a todo volumen, aplastado por una multitud zombificada, pagar por bebidas adulteradas un precio multiplicado por su coste diez veces y arriesgarse a que un hercúleo tipo euro-oriental, o latinoamericano... o español (que también aquí hay descerebrados) te de una paliza porque no le gusta tu cara o tus zapatos!

Tan sólo recordar que, cuando en Madrid se prohibió beber en la calle, la respuesta de los locales de ocio nocturno fue subir aun más el precio de las copas y las entradas... ¡Y eso no acabó con el garrafón ni con las palizas de los porteros!

Me viene a la cabeza un recuerdo: En Das Bunker, una profesora de Sociología nos recordaba dos datos: Que esta generación bebe menos alcohol (pero muco mucho menos) que la anterior... lo que pasa es que ahora se nota. Y que a los jóvenes de hoy les hemos empujado al hedonismo como válvula de escape: Ya les hemos (¿Hemos? Yo no por supuesto) quitado la posibilidad de independizarse antes de los cuarenta (más bien se les obliga a esperar la muerte de sus padres para heredar una casa en propiedad), de tener un coche por sí mismos, de tener un trabajo digno (con sueldo a juego) y la posibilidad de realizarse (cualquiera paga los gastos de un crío... eso mejor se lo dejamos a los inmigrantes).

¡Menos mal que ya no soy joven! ¡Cuando estudiaba en la universidad más de un maravilloso senior conservador-liberal me señalaba con el dedo y me llamaba vago por gastar mi tiempo en estudios superiores que no cotizan a la seguridad social y que sólo servirían para discutir sus prejuicios y quitarle la razón! Ahora hago más horas al mes que un chino tejedor de tangas, uno de mis dos empleos me reporta una cantidad equivalente al sueldo del supervisor de la planta de dicho chino (1,5 € a la hora) ¡Y tienen las narices de decir que trabajo demasiado!

Ya lo dijo Quino: A ver cuándo dejamos a los jóvenes inventar su propia juventud... joder, un poquito de empatía por favor.

 

Soy Wilson Golfess (Joven, Latino y Atractíu)

Soy Wilson Golfess (Joven, Latino y Atractíu)

Una peli vieja (y algo mala) definía el modelo de éxito entre los ciudadanos estadounidenses latinoamericanos (si los negros son afroamericanos supongo que los latinoametricanos serán latinoamericano-americanos) como Jóven, Latino y Atractivo... eso salía en una peli, pero debí ver la versión doblada en Guatemala, porque el prota decía: Soy Joooven, Latiiino "Yatractíu"... Dado que mi madre dice que soy muy guapo, lo mío está siendo parecido, excepto por lo de joven y latino.

Menuda semanita que me ha tocado. He comenzado reconsiderando si vale la pena trabajar tantas horas en dos curros cuando, como becario, no cotizo sino en PROSEGUR, donde las horas extras (¡Perdón! ¡Las horas de Gratificación!) tampoco cotizan. Entre el segurateo y mi ejercicio como Asoc (el de Dilbert) hago entre 240 y 300 horas... de las que cotizo 100. Pienso abrir una nueva sección llamada Zeta: ¿Qué hay de lo mío? En las que redactaré mis exigencias al señor presidente del Gobierno... dicen que le leen todos los emails que recibe, y alguien que hace caso al foro de la familia y a la Conferencia Episcopal seguro que no me dejará tirado. Pienso pedirle que las horas que trabajo como becario y mis horas de gratificación coticen a la Seguridad Social como las normales... ¿Qué más le dará? Se supone que mi generación no va a recibir un duro al jubilarse porque el sistema público de pensiones se colapsará después del 2015...

Para esta predicción apocalíptica, que parece salida de una novela de Willy Gibson,  propongo un plan dedicado a pagar EXCLUSIVAMENTE mi jubilación (para eso se me ha ocurrido a mí): Los Ministerios de Exteriores de Interior y de Trabajo se coordinarán en los próximos cuarenta años (y anda que para coordinar a un par de instituciones públicas...) para traer a España mil barcos diarios llenos hasta los topes de chinos ¡y ojo con que uno se nos caiga al agua que luego las cuentas no cuadran!. Esos millones de chinos importados trabajarán de 300 a 400 horas mensuales para pagar con sus cotizaciones mi pensión... todo legal y todo para mí. ¡Ea!

Por lo demás, esta semana me he sentido joven, latino y atractivo... como uno de esos galanes portorriqueños que suele acribillar la policía de Miami. De ahí lo de Wilson Golfess. Sobretodo lo digo por las miradas cargadas de libido que noto (o me invento) dentro de la redacción. Esos toquecitos en la mesa... esos guiños tras hacer un pequeño chiste que sirven de excusa para sacar la lengua... en esos momentos noto como me crece mogollón de pelo por todo el cuerpo, una enorme cornamenta de doce (o más) puntas sale de mi cuero cabelludo y siento unas ganas irrefrenables de encontrar un árbol contra el que frotarme. ¡Ha llegado la primavera chicas y chicos! ¡La bóvidomorfosis está aquí!

Cabe destacar un diálogo entre un amiguete diseñador (y creativo) y el becario Golfo, cuando sonaba música de una web o un móvil...:

-         ¿De dónde viene esa música?
-         No sé, creía que sólo sonaba en mi cabeza

Por otro lado, al día siguiente iban a venir unos peces gordos a la redacción, y había que venir de traje... tanto rollo para que el señor presidente de la empresa les paseara por las instalaciones presentándoles a toda la redacción y el departamento de diseño y creatividad... y pasase en silencio por delante del pringado de la Web, la Agencia y el Boletín Electrónico de noticias (que a todo esto llega a los suscriptores identificado como SPAM) ... lo denomino Síndrome del Becario Invisible. Justo después apareció mi jefecillo, vistiendo traje, para ser presentado a todos los visitantes.

Para más INRI había comida de despedida: He tardado un mes en encontrar a un miembro de la plantilla (mejor dicho una miembro) que supiese utilizar el puto Outlook... y se va. Estoy empezando a comprar los CDs del curso de Office que venden en el quiosco. Son mi Obi Wan Kenobi... ¡Mi única esperanza!

Además he aprendido a hacer boletines con el Dreamweaver... al día siguiente el jefazo ya estaba exigiendo un boletín diario para, con el tiempo, poder cobrarlo. Eso fue lo que me dijo el jefe en una reunión personal que tuvimos esta semana: Venía yo del supermercado, a donde había ido a comprar uno de esos zumos ON, que al parecer son una bomba y activan a cualquiera como si se tratase de un trabajador japonés... no había, así que me compré otro que se llamaba OFF... al fin y al cabo tienen nombres parecidos. Entonces descubría que quiero agarrar al tal Mr. Murphy y crucificarlo en plena Via Apia: Justo el día que vas a trabajar sin afeitarte y sin ducharte, el jefazo supremo decide que tiene que hablar contigo en su despacho... Al final sólo ha sido para decirme que quería un boletín diario y de calidad para a la larga empezar a cobrar por él a otros medios, y que si quería quedarme al finalizar las prácticas... he dicho que cuenten conmigo... y al salir me he cagado.

El becario Golfo, tras ser torturado y electrocutado durante horas por un Sargento de las Spetznac, fue obligado por un Coronel del KGB a llamar por radio a su base... en mitad de un ataque de cólera agarró con fuerza el micrófono del radiotrasnmisor, y gritó abriendo la boca a medio lado en plan Heidi: ¡MURPHY! ... ¡JURO QUE TE MATARÉ!

No todo ha sido tan negativo: He ampliado el negocio... además de acaparar azúcar (quien controla el azúcar controla el mundo) empiezo a acaparar también bolsitas de ketchup. Con la afición a la comida rápida de mis compañeras y compañeros, y la previsible temporada de vacas flacas (que ingeniosamente haré pasar por situación de tensión prebélica), pronto querrán bañar su comida en esa salsa de sobrecitos... les va a costar unas cuantas cajetillas de tabaco.

Además, le he explicado a una administrativa cómo lograr que la máquina de café no escupa sus monedas: Lo que hay que frotar no es la cara o la cruz de la moneda, sino el canto... da igual que acuñemos maravedíes, pesetas o euros... somos incapaces de hacer dos monedas con la misma carga magnética (esa ha sido mi frase... en realidad no tengo ni idea de por qué diablos las máquinas expendedoras no aceptan todas las monedas de curso legal)...  joven, latino, "atractíu" y con conocimientos técnicos. 

Avanzada la semana, han empezado a entrevistar becarios para la revista y el periódico. Creen que el Efecto Golfo se volverá a repetir... a riesgo de parecer un rapero (MC Golfo) sólo diré una palabra: ¡Ilusos! Sin embargo he descubierto un nuevo fenómeno que parece habérsele escapado a Scottie Adams: Los Entrevistadores-Comadreja. Nada más sonar el portazo que daban al salir los candidatos ya les estaban poniendo verdes... ¡Seguro que esa panda hizo lo miso cuando me hicieron la entrevista a mí!

Ese día se amenizó con un sesudo y elevado debate... ¿Cómo se dice? ¿Cloquetas? ¿Cocretas? Estaba tan liado de trabajo que no me salían las palabras... ¡El Estrés me está Belenestebanizando!

¡Andreíiiitaaaaaaaaa! ¡Que ya tienes las clocreeeetaaaaaas!

Finalmente, ha acabado mi Jubisemana: He llegado a en punto, he mandado el boletín a los jefes de redacción y al presidente para su visto bueno, y lo he enviado a los jefes de Sociedad de Tooooodos los medios de España, y a la plantilla de la empresa entre las 9:30 y las) 9:45... a las diez en punto he preguntado si le había llegado a alguien... ¡Sorpresa! ¡El Outlook no había mandado ninguno de los mensajes! Así que lo mandé de nuevo entre las 10:00 y las 10:30... Creo que entre las 10:45 y las once en punto había llegado (al menos a la redacción. Es entonces cuando en un bucle interdimensional, de esos con pinta de remolino de aire que detienen el tiempo y mandan hacia atrás las agujas de los relojes:

Suena el teléfono de mi puesto. Es alguien del departamento de comunicación: El boletín tiene fallos. Me los indica y me ordena que los corrija, así que me concentro en conducir un “Delorean” a más de 140 kilómetros por hora por dentro de la redacción (sin atropellar a nadie) para viajar al pasado y evitar que pre-Golfo envíe un boletín que contenía errores y que tenía el visto bueno del jefe de la Página Web, el Boletín y la Agencia; así como del presidente de la empresa... no sé en qué universo me encuentro ahora, sólo sé que entro a currar de segurata en dos horas... así que no puedo asegurar que el boletín que envié dos horas antes de que me ordenasen corregirlo no contenga errores.

Por otro lado, me han llmado de PROSEGUR para informarme de una convocatoria de examen... como si se tratase de un concurso he respondido al tipo del departamento de seguridad el día, fecha y lugar de las dos convocatorias... ¡Y he podido ejercer de TEDAX! La administrativa me preguntó si ya estaban bien las luces del baño... me dijo que había un cartel por la mañana que decía Por favor no enciendan las luces del baño. Yo le dije que no había visto el cartel, pero que creía que las luces estaban bien. Ella echó una mirada a través de la puerta, se volvió y me preguntó ¿Y si explota? (me encogí de hombros[1]) En mi entierro flores rojas por favor... Reconozco ese estilo. ¡ESTA TÍA LEE ESTE BLOG!


 



[1] Últimamente sufro de un tic nervioso acompañado de una variante del síndrome de Tourette... no paro de encogerme de hombros y gritar ¡Me importa una mierda! ¡me importa una mierda!... puede que sea el estrés o que nos han pedido a dos becarios que hagamos un boletín diario de ocho noticias sin ayuda de jefes de sección ni redactores

 

Nunca serás un auténtico Vigilante si no...

Nunca serás un auténtico Vigilante si no...

Estoy pensando en crear otra sección sobre el curro de Vigilante de Seguridad. Podría llamarse Requisitos imprescindibles, o Nunca serás un auténtico Vigilante si no... si no dices marica de mierda en lugar de gay, si no te han denunciado, o si no dices le di su merecido a ese imbécil en lugar de hube que advertir, con uso de mi limitada autoridad, a ese ciudadano descarriado.

En el metro pasa de todo. Estoy seguro de que hay una conspiración, por ejemplo, para que yo llegue tarde al curro: Cuando tengo que hacer un trasbordo, por ejemplo, masas de personas ocupan todos los espacios moviéndose a cámara lenta, como ganado camino del matadero. Suben y bajan las escaleras pasito a pasito, dando la impresión de que soy el único que tiene prisa. Mueeeeveeeeen un pieeeee trasssss ooooootrooooo muuuuuy despaaaaaciooooooo. ¡Sólo les falta cantar la canción de Los remeros del Volga para formar un cuadro único!

Yo-ho-ho-hoooooo
Vamos muy lentoooooo
Sabemos que tienes prisa
Y nos la sudaaaaaaa
Y nos la sudaaaaaaa

En ocasiones siento deseos de ponerme una gorra de plato azul, pillar un látigo y un megáfono y empezar a gritar davai! ¡Más Rápido holgazanes! Davai!

Otras veces se me pasa la parada. Reconczco que en ocasiones tiene que ver con el cansancio de empalmar una jornada de doce horas con otra de cinco, y otras sencillamente, me atrapa la lectura. ¿Por qué llegas tarde Golfo? ¡Por el cabrón de Terry Pratchett! ¡Quiero saber qué les pasará a continuación a Rincewind y a Dos flores!

Queda claro que no todo es de color de rosa en el metro, y menos desde que alguien, puede que un avezado lector de este blog, ha empezado a copiar mi plan de venganza contra la sociedad... lo digo porque el otro día, un tipo (o tipa) se bajó del metro despidiéndose. Cuando no es de tu propia marca resulta indignante. Pero ¿Por qué? Oh Señor ¿Por qué diablos no me encuentro cosas como ésta!

No, yo me encuentro a Johnny Chincheta con un pedal de narices a las cinco y media de la tarde, tengo un follón digno de ser grabado en vídeo y emitido en Siete días y Siete Noches, el borracho latinoamericano sufre un choque de culturas (en particular su cultura chocó con mi codo) y luego tengo que entrar a currar comiéndome una bronca de las que haen afición. ¡Que Mauricio se está quedando ronco de tanto gritarme!

El divertido caso comenzó el domingo pasado cuando iba para el curro: Al par de paradas entra en mi vagón un ecuatoriano con una borrachera de las que dejan sin neuronas y se me sentó al lado. Venía hablando sólo, escupiendo en el suelo y con una peste a whisky que haría resucitar a Edgar Allan Poe con una sonrisa en los labios. El tipo venía gritando que le avisaran cuando el metro llegase a la estación de Tribunal (supongo que quería un juicio justo antes de coger el trasbordo a la estación de patíbulo). Se acomoda justo a mi lado, y me ORDENA (un balbuceo incomprensible acompañado del aroma de su aliento) que le despierte antes de llegar porque le da tiempo de echar una cabezada. Asqueado, vuelvo a Rincewind, Dosflores y la escoba voladora a la que se acaban de agarrar cuando, esto sólo me puede pasar a mí, noto un peso muerto sobre el hombro izquierdo de mi chupa de cuero negro... una chaqueta cojonuda que compré en Las Palmas, cuando Baby y yo fuimos a disfrutar del adelanto por el primero de mis libros.

El cerebro suele gastar bromas pesadas. Cuando has practicado jiujitsu unos quince años lo que hace son auténticas cabronadas, como emitir el siguiente comunicado interno: Si me vomita en la chepa le rompo el cuello. De repente, planos de películas de Schwarzenegger empiezan a ser proyectados en mi mente: Cuando le rompe el cuello a un sicario en Commando, en el avión, y le dice a la azafata que está muerto de cansancio, o cuando imagina en Mentiras arriesgadas que le arrea un codazo al vendedor de coches usados que trata de ligarse a su mujer... yo no suelo ser así ¡Lo juro! ¡Incluso cuando recuerdo esta anécdota considero la posibilidad de ir a hablar con un psicólogo de la empresa!  Pero es que esto me quedó muy... muy... muy a lo Clint Eastwood:

Wilson Chinchetes había caído en un profundo sueño, como un angelito empapado en whisky de Alabama, y su cabecita se había apoyado en mi hombro. El manual de Relaciones Humanas de PROSEGUR recomienda no dejar nunca de ser educado, profesional y pro activo, así que, (educada, profesional y pro activamente) le pedí por favor que apartase su cabecita de mi hombro, pero como me han enseñado cinco largos años de carrera) quien no se puede expresar en un idioma no puede comprenderlo: Recurrí al lenguaje corporal.

Una vez vi hacerlo a Maradona, o a Mauro Silva, o a uno de estos habilidísimos futbolistas latinoamericanos: Se trata de un toquecito con el hombro, como si me encogiese por no saber una respuesta, como si algo me diese igual (el manual de autorelajación y disfrute del placer de trabajar de PROSEGUR lo denomina Técnica del Gaitero), y la cabeza de Nelson Champiñonez rebotó hacia atrás. No se hizo daño, pero comenzó a mostrar su indignación... a grito pelado además, por lo que hube de pedirle, por lo más sagrado que guardase silencio y no montase un escándalo...

-         ¡Tú no puedes golpearme así! ¡Por qué carajo me has pegado!
-         Perdona, es que me has tocado

Yoko Empi Uchi. Si supiese japonés añadiría como sufijo la expresión equivalente a en todos los morros para describir el codazo amistoso que ese ciudadano modélico y su curda se llevaron para que dejasen de resultar tan molestos. Yo me he cogido mis borracheras, pero siempre he tratado de pasar desapercibido cuando he estado en estado de embriaguez. En este caso, Joshua Mamaverga descubrió que hay cosas más efectivas que el café con sal o el Catovit para que se te quite el pedo de golpe (¡ups! Se me ha escapado).

¡Y lo hizo! En una muestra de valor que provocó la huida de un señor sentado al otro lado, y las sonrisas de dos mujeres mayores que parecían no comprender lo que ocurría, el pequeño nofumescercademí ocorroelpeligrodearder se alejó al otro lado del vagón para mostrar ante todo el pasaje su indignación por lo que consideraba un trato injusto mientras yo volvía a sumergirme en el libro...

-          ¡No puedes golpearme así! (quizá lo prefería en el cuello) ¡Si quieres pelea salimos, cojo un cuchillo y te mato! (en ese momento abrí la bolsa de deportes que siempre llevo al curro, aparté el uniforme y dejé a mano el mango de Anestesia que, por los libros de fantasía que leo o por la falta de sueño, me hablaba: ¡Sácame, sácame! ¡Ha dicho que lleva un cuchillo! ¡Aun soy virgen! ¡Quiero probar la sangre!¡Me indigna que me confundas con un rascador de espaldas!) ¡Yo soy ecuatoriano, no me asusta la sangre! (en este momento no sabía si estaba a punto de pelearme en un vagón de metro o en un concierto de reaggetón)

Cada dos palabras decía algo sobre mi madre y la palabra: Mamaverga. En momentos así, mi cerebro prefiere hacerme sentir como Paco Martínez Soria en Es peligroso casarse a los 60, cuando le llaman plebeyo y se pasa casi el resto de la película preguntándose qué coño han querido decir con eso. ¿No me estaría llamando marica? Lo digo porque ese enano, más feo que ecuatoriano, se había puesto muy gallito... pocas cosas dan tanto valor como una amplia distancia de seguridad...

Finalmente, se bajó refunfuñando, y ya al otro lado del chasis del vagón, volvió a la carga (protegido por el cristal de la ventanilla) al grito de ¡mamaverga!... y de nuevo algo sobre mi madre. Logró que apartara la vista de las páginas de La Luz Fantástica sólo para dedicarle una sonrisa y decirle adiós con la mano... moviendo los deditos. Me pareció divertido... probablemente le cabrearía más. Luego, en gesto desagradecido decidió escupir al cristal de la ventanilla del metro justo sobre el moño de la señora sonriente) ¿Qué coño había hecho el pobre cristal? A parte de protegerle de mi mirada claro.

Para rematar, me limité a decir menudo pájaro... ciudadano modelo, mientras el resto de pasajeros trataban de volver a la normalidad. La cosa había durado unos segundos (el enfrentamiento, si breve, mejor). Una puta viej...  encantadora señora senior, tras ver el espectáculo, me a mirado y ha dicho: Pobrecillo ¿Qué le has hecho?. Momentos así me hacen reflexionar sobre la conveniencia de ilegalizar el Prozac. Me volví al libro a la espera de entrar de turno en el mismo destino de siempre. No suelo ser así, supongo que, tras no librar un fin de semana desde mi cumpleaños, me pasa lo mismo que a Kahn el Kilrathi: ¡Necesito unas vacaciones!

 

Pepe

Pepe

El pasado fin de semana ha sido divertidamente raro. Mauricio ha hecho una jugada maestra, una de esas que sólo los muy veteranos son capaces de colar: Un fin de semana libre por la patilla. Se lo merece, un tipo capaz de trabajar cuatrocientas horas en un mes sin ser japonés merece ese fin de semana de estrangis y mucho más. Creo que al difunto señor Argüelles le hicieron una estatua (esa que se han cargado hace poco) y le dedicaron una Plaza en el Distrito de Moncloa por saber escaquearse como un maestro. ¡Mauricio merece su plaza y su estatua... ¡Y una parada del metro para él sólo!

Al parecer un familiar suyo iba a sufrir una operación (y me alegro de que esté bien) y eso le ha coincidido con los cursos obligatorios de la empresa... ¡Y con estar seleccionado para el Mundial de Sudokus! ¡Un fin de semana con todos los gastos pagados en el Hotel Palace! Eso sólo te pasa una vez en la vida, pero aun así, creo qe hay que ser muy segurata para trabajar tantas horas y acabar seleccionado ara participar en un campeonato de Sudokus... me pregunto si habrá campeonatos de crucigramas de Mambrino, más que nada para participar.

El compañero que le ha venido a sustituir (Pepe) es un gallego que llevaba casi un año en el sector. Tipo tranquilo, acostumbrado a destinos menos agradables que éste, Pepe hablaba de su pasado en la BRILAT, en Bosnia y otros lugares exóticos (al menos a mí me parecen exóticos).

El fin de semana pasa aburrido, tanto es así que descubro que puedo mover las orejas... ¡También he plantado un pino en el cuarto de baño de ejecutivos de la primeara planta! A priori me parece una estupidez, pero desde que he entrado en contacto con el mundo de las grandes empresas ésta ha sido una de las experiencias que he querido vivir. Es como cuando Homer estafa a Mr. Burns mil pavos para gastarlos en crecepelo y, con su nueva cabellera, es inmediatamente ascendido, lo que conlleva la posesión de una llave para el cuarto de baño de ejecutivos. Creo que no debería dar más detalles sobre mi obra... tan sólo que no quedaron pruebas (excepto un terrible olor) y que no podía creer que todo eso hubiese salido de mí... deben ser las lentejas.

Por otro lado he descubierto el ritual de invocación para que venga la policía. No se trata de descolgar el teléfono y marcar el 091, para eso estoy en La Hermandad, es cuestión de ejecutar un complejo ritual que ni los druidas céltas conocían: Comer galletas.

Hay una marca, de estas del Lidel, que plagia a las Príncipe de mi niñez. Unas galletazas rellenas de chocolate que han sido todo un éxito en la redación. Pues bien, el ritual va de atiborrarme de galletas. ¡No falla! Cada vez que como galletas como esas acaban llegando a la zona unidades de la Policía Nacional. Debe ser que me vigilan con cámaras y quieren una, porque no me lo explico ¡Este fin de semana incluso vinieron los bomberos! Al parecer la excusa era una falsa alarma de incendio, pero sé muy bien que, en el fondo, tanto uniforme y sirenas sólo significaban una cosa: Queremos una galletaza de esas... y un café. Ahora he descubierto que en el barrio hay una pastelería que vende gigantescos donuts, de esos que nos encantan a los miembros de la hermandad, pero me da miedo llevarme uno al curro: Podría encontrarme con un pelotón de Paracaidistas aporreando mi puerta. Mirad la imagen... ella no es tan pequeña, ¡Es el donut el que es enorme!.

Por lo demás me ha dado por dibujar, y hasta que no encuentre una imagen del cuarto de baños para ejecutivos de Los Simpsons creo que ilustraré este aburrido relato con mis bocetos de guardia.


NOTA: Querida Mamá, amada Baby, señor inspector, honorable señor juez: Encontrarán ustedes entre mis lustraciones a mano alzada imágenes de mujeres desnudas. Sepan que están inspiradas en las revistas que alguien (alguien que desconozco) dejó en mi puesto de vigilancia. No son mías (y Mauricio dice que tampoco son suyas). Sépase que cuando estamos de servicio leemos EXCLUSIVAMENTE la operativa que la empresa nos facilita para memorizar, como Corán en Madrasa, nuestras obligaciones como Vigilantes de Seguridad. He dicho.

Linchado por gente del campo

Linchado por gente del campo

Dicen que dejar de fumar es horrorosamente difícil.  En mi caso no lo creo así: Me parece algo muy fácil... lo he logrado varias veces. Escapar de un linchamiento por parte de una horda de labriegos enfurecidos del sur de la Península Ibérica es terriblemente difícil, sin embargo para Murci debe haberse convertido en una especie de hobby.

La primera experiencia de agresión por parte de los profesionales del sector agropecuario se dio durante una de las denominadas épocas de robos. No me queda claro si en la pedanía de La Escucha tienen por costumbre destinar algunas semanas de cierto mes al saqueo de las propiedades vecinas, pero el caso es que Murci y sus hermanos tienen en común el amor al atletismo. Los tres son corredores de cross. A los chicos les gustaba salir a correr por los alrededores de su casa, lo que inevitablemente conlleva atravesar las tierras de los vecinos... expongamos la ecuación:

Murci y sus dos hermanos + chandall y zapatillas deportivas + infiltración sin avisar en las propiedades de sus vecinos, armados con sus escopetas de caza y mogollón de cajas con cartuchos durante la Temporada del Saqueo

No hay que echarle demasiada imaginación a la cosa como para imaginar alguna que otra detonación acompañada de un sprint por parte de los tres corredores.
 

Resulta que uno de los hermanos de Murci (digamos que como él, pero algo más espabilado y joven) formaba parte de un conjunto musical. Sólo Alá (... y ellos) saben qué demonios trataban de cantar, pero por la zona se les conoce como los Tres Andaluces y su guitarra. El nombre lo dice todo. Pues resulta que el trío musical decidió ir, acompañado de los dos simpáticos hermanos, su tío (pequeño empresario de la construcción él) y varios de sus compañeros de trabajo, a las fiestas de Los Gazquez (Almería). Por problemas de presupuesto no había para un arroz, así que las fiestas iban a ser amenizadas por las viandas ofrecidas por un par de vecinos ricos del lugar: Dos perolas (de estas de matanza) llena de patatas cocidas y una morterada de ajo machacado (las papas con ajo parecen ser le plato preferido del lugar... o al menos de Murci).

Todo salía a pedir de boca para la organización hasta que uno de los arquitectos tuvo un momento de inspiración, probablemente provocado por demasiados whiskis con naranja (me niego a llamarles cubatas... ¡El Cuba Libre se hace con ron o no es Cuba ni Libre!). La idea iluminadora fue: ¿Y si secuestramos las papas con ajo?... dicho y hecho, mientras Los Andaluces y su guitarra cantaban en la plaza mayor para divertimento (y distracción) de la masa, los tres arquitectos y los dos corredores de cross (hartos de recibir plomazos) agarraban una de las ollas (una que tenía una tranca de madera atravesada... como para que la llevasen entre dos) llenas de patatas y un mejunje pastoso a base de sal, aceite de oliva y ajo aplastado. Mientas, un hermano de Murci iba a buscar al más fraternal de los andaluces y la guitarra, y su tío esperaba en el coche.

Por el camino, uno de los paisanos (llamarles nativos suena al África Colonial) paró a los hermanos de Murci... ¡Les había tocado un jamón en la rifa local!... les preguntó si iban a disfrutar el jamón, y no se le ocurrió responder otra cosa que Sí, bien acompañado por patatas con ajo.

Todo iba bien hasta que una sombra con boina recortaba la esfera brillante que era la luna llena por el borde de un barranco (dado que no se les ocurrió correr hacia sus coches): Soltar eso u sus pego un trancazo que sus reviento los sesos... en momentos así ni Terminator da tanto miedo.

Podrían haberlas soltado, pero, aprovechando su superioridad numérica, saltaron un caballón (una especie de escalón de tierra) de metro y medio de altura con la olla a cuesta, cuando un grito entrecortó los latidos (ya demasiado ruidosos) de sus corazones:

¡HEEEEEEEEEEJEJEEEEEEEEEEEEEEEYYYYYYYYY!

Segundos después medio pueblo les perseguía. Sólo faltaba música de banjo, de estas de persecuciones... o mejor, la del final de los programas de Benny Hill, peor el caso es que tuvieron que soltar la perola, que cayó rodando barranco abajo desperdigando de patatas toda la zona: Patatas de la tierra (con sabor a tierra).Así, muertos de risa, y con dos andaluces sin guitarra abandonados a su puta suerte en medio de un pueblo cabreado (creo que al final le echaron la culpa a unos moros que iban en un Renault Laguna último modelo... justo el modelo de coche que tiene el tío de Murci), la Familia Manson murciana regresó a La Escucha a disfrutar de su jamón ganado en una rifa.

La PRO(se) Actividad y Tú (continuación)

La PRO(se) Actividad y Tú (continuación)

Si tenemos un problema grande en casa que no queremos compartir, o si nos levantamos tarde un día de trabajo, si el coche no arranca (esto me ha inspirado... ¡próximamente! Metro de Madrid: La Conspiración) o nos empapamos con al lluvia es posible que nos pongamos de mal humor [...] puede que tratemos de aparentar que no pasa nada, sin embargo los para demás es evidente que pasa algo [...] No engañamos a nadie con mantener que “no pasa nada” [...] al tener un roce con un cliente o un con un compañero, el problema viene de antes y es nuestra actitud negativa la que nos empuja a un comportamiento poco colaborador con ellos.

 

Así empieza un glorioso epígrafe que continúa con HAY QUE SENTIRSE BIEN CONSIGO MISMO dado que los clientes casi nunca son la causa de nuestros problemas [...] Tenemos que saber dominar nuestro mal humor. Es una curiosa recomendación. Suena a “Por favor, no cosáis a tiros al dueño de la joyería cuando os abronque por llegar tarde. Le damos un objeto faliforme de caucho, con núcleo de arena y cubierto de hermoso y brillante cuero negro... no nos lo devuelva manchado de sangre”.

 

DÉMONOS UNA PALMADITA EN LA ESPALDA POR CADA TRABAJO BIEN HECHO comienza con: ¿Recibes ángeles de tu jefe o tus compañeros? ¿No te sentirías mejor si supieses que se aprecia tu esfuerzo y esmero? Debemos felicitarnos a nosotros mismos, especialmente si nadie más lo reconoce... Sí, Golfo, cuando cosiste a tiros a aquella anciana en el centro comercial hiciste bien ¡Le diste su merecido! ¡Seguro que tramaba algo! De vez en cuando debemos detenernos y disfrutar de nuestros mejores momentos... ¡Claro! ¿Para qué creéis que están las cámaras de vídeo? ¡Ojo a la repetición de los mejores porrazos de la tarde! ¡Mirad cómo estalla la cabeza del hippie cuando trata de escapar del supermercado con ese jamón al hombro!

 

ACEPTA “LOS ÁNGELES” DE BUENA MANERA

Cuando recibimos ángeles de otras personas es importante que los aceptemos de buena manera, si no estamos acostumbrados podemos llegar a sentirnos incómodos [...]

Nota de los Autores del Manual: Por favor, vigilantes, no dudéis de la heterosexualidad de vuestros compañeros del mismo sexo al recibir un “ángel”.

Nota del PROSEdepartamento jurídico: Los tocamientos no consentidos en zonas íntimas, y los gestos obscenos e impúdicos no serán considerados un “ángel” ante un juez.

 

LA APARIENCIA PERSONAL ES IMPORTANTE

[...] es necesario mantener las cosas en su lugar correspondiente [...] los problemas no se van a solucionar por pensar mucho en ellos [...] si algo va mal en casa debemos recordar que nuestros compañeros no tienen nada que ver con ellos y nuestros clientes menos. Y si el problema es del trabajo no nos ayudará llevarlo a casa.

 

Psé, depende: Digamos que llego a casa después de un turno de noche de doce horas y encuentro en mi casa a mi compañero, al cliente, a mi señora y al puto gato ¿Entonces qué, listillos? ¿Puedo entonces coserlos a gomazos y me pondréis un abogado? Porque mi problema en el trabajo se habrá venido él sólo a casa, ¡Y mi problema de casa se ha inmiscuido solito en mi trabajo!... pero no, porque [...] Este enfoque es posible si nos damos “ángeles” a nosotros mismos”: ¡Pelillos a la mar! ¿Puedo participar? Al fin y al cabo son mi esposa y mi gato.

 

Las cosas siguen con la Lección 3 “LAS PERSONAS SON SERES HUMANOS” (que incluye los epígrafes “Los clientes también tienen sentimientos” y “No demuestres aburrimiento”... o la Lección 5 “HACER MÁS QUE LO MÍNIMO” que casan con la recomendación de mi instructor, el Señor F: Por favor, no vayáis diciendo que os pagan por no hacer nada”

 

Un manual increíble. He descubierto mi vocación: Voy a dedicarme a escribir manuales de este tipo. Gurú propone otra cosa: Hacer una comparativa de textos entre este manual y “La estrategia de la comadreja” de Scott Adams.  

 

La PROACTIVIDAD y tú: PROSEmanual de Relaciones Humanas

La PROACTIVIDAD y tú: PROSEmanual de Relaciones Humanas

Los manuales de formación en seguridad son oro puro en manos de una mente enferma como la mía. La única explicación de que se incluya un capítulo (fuera de temario) sobre Relaciones Humanas es que alguien allá arriba (me refiero al Departamento de Formación) tiene un retorcido sentido del humor... ¡Claro! Son psicólogos y tienen que justificar su presupuesto.

La definición de ángel como serie de cumplidos y piropos pro activos (de esos que no detectan los acososexualómetros ni los tepartolacarapormariconómetros) es algo desternillante: un comentario positivo, una mirada sincera... prestar el cinturón a un compañero si lo ha olvidado. Dedica un ángel cada día a tus compañeras y compañeros. La recomendación no busca otra cosa que dar más trabajo aun a los psicólogos de la empresa. Puede que los Vigilantes tengamos mala fama, pero con esto no hacen más que echar gasolina al fuego.

Un elogio
Una sonrisa verdadera
Un “gracias” sincero

Los capítulos tienen nombres creados por gente que, en el fondo, está peor que yo: Contar las baldosas del suelo en un edificio de oficinas y poner a cada una un nombre que la diferencie del resto es una cosa. Empezar un temario de Relaciones humanas con capítulos como: Todos somos seres humanos, Los Seres Humanos tienen sentimientos y Los clientes también tienen sentimientos, no se le habría ocurrido a ningún experto en guerra psicológica ni en un millón de campañas como la de Iraq. 

La comunicación negativa nos hace sentir enfadados o resentidos

¿Cómo te sientes al llamar por teléfono a una empresa y ser transferido de una persona a otra sin recibir ninguna ayuda? Es una frase real de este capítulo... ¡Como coño me voy a sentir! ¡Como cuando llamo a PROSEGUR! Para conseguir librar el día de mi cumpleaños tuve que ir personalmente a la Central a pedirlo... pero los coordinadores han leído también el manual y ya no te desvían las llamadas. Sencillamente no cogen el teléfono y dejan que salte de una extensión a otra hasta que quien llama se cansa (yo he logrado aguantar casi una hora) o algún pringado lo coge.

La gente necesita “ángeles”, cuantos más ángeles recibimos mejor nos sentimos...


 ¡Oh, Mauricio! ¡Qué bien te queda ese corte de pelo tradicional! ¡Cómo luces el uniforme! ¡Al verte se me saltan las lágrimas: Eres lo más parecido a un Vigilante que ha entrado en esta instalación! Frases así las recomiendan estos tíos, que a propósito: Están a cubierto y a kilómetros de distancia cuando un idiota las suelta. Cuando me sienta decaído y no pueda tomar cerveza se las soltaré a mi compañero:  Cerveza no, que estoy de servicio, pero... ¿Y un buen puñetazo? ¡Derecha Clyde!

(continuaré poniéndoles verdes más adelante... me voy a currar)