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Me Cago En Mi Vida

BRAIN TRAINING

BRAIN TRAINING

Gracias a la gloriosa actividad publicitaria todos (más o menos) conocemos ese juguete electrónico de Nintendo que se llama Braintraining, una especie de mini-consola con la que los más mayores pueden evitar el deterioro neuronal practicando juegos de lógica durante unas horas al día. Incluso los rostros célebres que han participado en la campaña han sido reconocidos por su labor.

 

El caso que nos ocupa es que, en la biblioteca donde trabaja Baby, el juguete ha hecho su aparición.  Lo que es peor: Ella lo ha probado. Y mucho peor, resulta que las mujeres mienten respecto a su edad. O eso o este trasto no funciona.

 

La pobrecilla Baby (veinticuatro dice... ¡Nintendo nunca se equivoca!) decidió probar el artilugio con funestos resultados. Tras una toma de contacto, superadas las pruebas, la niña de mis ojos obtuvo una habilidad psicomotriz de peatón (al parecer la más baja) y una edad mental de 80 años.

 

¿Ochenta? ¡Imposible! ¡Me dijo que tenía veinticuatrooooooo!

 

Ante un resultado tan insatisfactorio, la buena de Baby decidió no rendirse y volver a intentarlo... ¡Varias veces! Utilizando las mismas tácticas que los estrategas de la Primera Guerra Mundial (todos corriendo hacia el enemigo con la esperanza de que la artillería y las ametralladoras se quedasen sin munición) probó una y otra vez hasta lograr un resultado más adecuado a la edad que dice tener. De un peatón de ochenta años pasó a ser considerada un peatón de sólo cincuenta.

 

La preocupación me invade... ¡Necesito ayuda con esto! Atención jubilosos: ¿Alguien puede aconsejarme? ¡Vivo con una SENIOR!

Las imágenes han salido de www.nintendo.gr, www.jubilo.es y www.jeux-france.com  

PASCUA Y YO

PASCUA Y YO

Una vez al año, cuando empieza a hacer un frío que pela, los humanos, futuros esclavos del Imperio de la Felinidad, empiezan a comportarse de un modo aun más absurdo de lo normal. Entran y salen de casa evitando contactar entre ellos para algún asunto aunque luego disimulan para el resto de ellos) y traen a casa un montón de cosas extrañas que, aparentemente, carecen de utilidad a medio y largo plazo.

 

En el estudio de este extraño comportamiento, sin duda de gran utilidad para mis planes de dominación global, me he encontrado con un fenómeno que va más allá de lo explicable por cualquier método que no incluya la superstición, ya sea el método científico o, mi preferido, el método mascótico, al que prefiero denominar “Método Verdi”.

 

Mañana del 22. Mientras todos los humanos de la zona están pegados a la tele (es algo más que una caja que emite luz... yo mismo me he sorprendido viéndola durante largo tiempo), el individuo denominado como Golfo, sale a la calle varias veces y vuelve cargado de bolsas de contenido desconocido y las esconde por toda la casa. Un análisis olfativo previo me induce a pensar que el contenido de las bolsas es comida y algo no comestible con alto contenido en poliéster. Sale una vez más y, a su regreso, trae consigo o que parecen dos formas de vida. Al final, resulta ser una forma de vida y un distractor, pero eso ha de ser explicado más adelante.

 

Primero coloca el señuelo, o distractor, ante mis narices, para aprovechar mis instintos de depredación y combate en una burda maniobra de distracción, como si no tuviese sentido del olfato. El objeto, parecido a un ratón que se mueve sólo, debe estar dotado de alguna función psíquica para centrar mi atención y devolverme a un estadio anterior de mi evolución, de proto-emperador tiránico, autócrata y falsamente paternalista, a cachorro juguetón,  abrazado a esa bolita vibrante de pelo sintético que le da pataditas con las patas traseras. Mientras tanto, Golfo comete el gran error de abandonar a mi alcance la forma de vida en el salón, y vuelve a salir.

 

Este nuevo ente, se caracteriza por crecer desde un receptáculo de plástico oscuro, y poseer unos apéndices que ineludiblemente me recuerdan a mi droga favorita: El jamón.

En ese momento de confusión casi psicotrópica, la nueva forma de vida, vegetal para más señas, me habla:

-         Hola, soy Pascua

-         ¿Miau?

-         Soy una Planta de Pascua

-         ¿Y?

-         Cómeme

-         ¿Mande?

-         Muerde mis hojas, derríbame y hazme caer al suelo... ¡Destrózame!

-         Espera, vayamos por partes...

-         ¡Te he dicho que me agredas! ¿Qué parte de Cómeme no has entendido?

 -         Propongo conocernos un poco primero, deja que te huela y...

-         ¡Hazlo!

  

El resultado no puede ser otro. Cuando menos una hojita, de pésimo sabor a propósito, si que fue mordisqueada por mis magníficas fauces trituradoras de pienso, sin embargo fue una trampa. Golfo regresó y montó el follón acostumbrado al ver a la nueva y traicionera forma de vida mutilada (eso dijo ella... ¡Por una puta hoja!) para después actuar como fuerza de interposición alejando a la nueva compañera de piso de mi área de acción.

 

Provocación y luego denegación. Oferta de algo parecido a jamón para provocar un rechazo al mismo por el sabor... aquí hay gato encerrado. Mi conclusión es que, una vez al año, este par de imbéciles trata de desintoxicarme del cerdo con un programa de condicionamiento mental que me lleve a rechazarlo debido a su sabor.

 

¿Fiesta religiosa anual?

 

¿Denegación de la ingesta de productos porcinos?

 

¡Estos dos idiotas piensan convertirse al Islam!

 

SUEÑOS DE UN SEGURATA

SUEÑOS DE UN SEGURATA

Se está hablando mucho de la estabilidad mental de ciertos vigilantes de seguridad que se han hecho recientemente célebres... algo que por desgracia nos afecta a todo el gremio. Chistecillos a parte, vamos a dejar de lado los test psicotécnicos, las evaluaciones psicológicas y las pruebas de Rorschach a las que podría llegar a someternos mi querido Señor F. 

¿Con qué sueñan los vigilantes de seguridad? En mi caso me han llegado a preguntar, en mi actual destino, si no había tenido pesadillas con las complicadas rondas del Parque Empresarial. Nada más lejos de la realidad, una ronda sencilla en la que cuentas con toda la ayuda de los compis... más que nada por si me pierdo o si aparece el jodido minotauro que habita en el parking.

 Mi pesadilla más divertida ocurrió en Las Dos Torres (y esto de Torres es también una forma de hablar). ¿Recordáis la secuencia de la primera película de Matrix? La que mola... Neo y Trinity van a rescatar a Morfeo a un edificio de oficinas, le dan una tunda épica a los vigilantes, a los SWAT y a los agentes que hay allí, y al final todos nos preguntamos quién va a recoger todos esos escombros y casquillos. En mi pesadilla, estoy sólo en la recepción, no hay SWAT ni más vigilantes... ni siquiera una jodida azafata. Aparecen ese par de criminales de diseño corriendo por el techo y las paredes, y el único pringado que les separa de Morfeo y del hijo de la gran puta de Smith soy yo.   

Manolo Vieira tiene una divertida historia, un chiste sobre un tipo que no descansa por las noches porque conduce un camión cargado de manzanas, se le caen y pasa toda la noche recogiendo manzanas por Las Palmas. ¿Ocho horas recogiendo manzanas del suelo impiden que descanses? Pues imagina que las ocho horas de sueño las pasas recibiendo espectaculares golpes de kung fu sin poder defenderte. Como para pedir la baja.    

Claro que cada pesadilla recurrente depende de la actividad que realice el vigilante que la sufre. El Gurú, que no hace otra cosa que retenes, soñó una noche que se hacía pasar por inspector. Algo divertidísimo dado que no sabe conducir... ni siquiera en su sueño. El hecho es que recoge a una anciana durante su trayecto entre servicios prometiéndole que la llevaría a casa y, como buen inspector, decide dejarla en la primera parada de autobús que encuentra... en plena noche... bien acompañada por personajes siniestros ataviados con bozales a lo Hannibal Lecter, caretas de hockey, máscaras de pinchos como Hellraiser. Creo que dijo que uno de ellos incluso llevaba un hacha en la mano.  

El sueño de Murci se ha cumplido. El niño de madera del sector de la seguridad privada, ha logrado un destino fijo. Encima es un almacén de videojuegos. Los hay con suerte... por lo menos hasta que los Peepshows no contraten seguridad privada.  

Por mi parte, anoche volví a soñar con el peor criminal de todos (de sobra citado en este blog). Quizá por la adoración que Baby practica hacia el actor que lo interpreta. En este nuevo sueño, salía de la boca de metro que hay en mi barrio. Hablaba por el móvil y de repente una mano traicionera me lo arrebataba con un gesto hábil. Pensando (topicazos los míos) que se trataba del típico adolescente ladrón de origen latino, gitano o magrebí, me revolví y le di una leche... y comprobé atónito que quien me había quitado el teléfono era una esbelta figura con levita negra y gafas de sol de diseño, y que lo que hacía era llamar a su operador para encontrar una salida.

  Con todo lo que hemos hecho por pararle los pies... joder, qué putada.

220104

220104

Se preguntará el lector por qué demonios he decidido titular esta reflexión con un número. Ponga la tele ahora mismo y razone. La clave es el terror. El terror por no haber comprado lotería de Navidad. Ocho de cada diez españoles juega a la lotería de Navidad y ardo en deseos de conocer al otro.

 

Y mirad que me lo han advertido, incluso han tratado de crear cierta disuasión, miedo a que pueda ir en un par de horas al bar del Miguel y encontrarme a todo el barrio descorchando botellas de champán (el chico sigue sin creer en el cava) para celebrar que de todos los jodidos números ha tenido que tocar el suyo... todos felices y yo con cara de gilipollas.

 

Claro, todo varía en función de la perspectiva. Bajo el astuto camuflaje de un buen vecino que acude al local a compartir la alegría de sus conciudadanos, de quien baja de su casa a felicitar a los premiados, se esconde un gorrón cuya intención es cogerse una interesante castaña por la patilla. ¿Quién se negaría a invitar al rascado que no compró Lotería de Navidad? A milloncejo por vecino, se les podría ver el bonito detalle de invitar a cualquier quitapenas.

 

Esa es mi intención si cae el gordo en el Tres Columnas: Fingir imbecilidad, beber de gorra y felicitar a los premiados que, ante la disyuntiva de ceder algo de pasta, no tendrán objeción en convidar a algo. Ni cerveza ni leches... hoy toca algo caro.

 A lo tonto: Feliz Navidad (que a mí me toca currar) y Feliz Año Nuevo.

PERIODISMO Y SEGURIDAD PRIVADA

PERIODISMO Y SEGURIDAD PRIVADA

Estando en Bélgica, nuestro amigo J.L me preguntó si había alguna relación entre el Periodismo y la Seguridad Privada, debido a que le había comentado que tanto el Gurú como yo, habiendo estudiado Ciencias de la Información, teníamos un trabajo de cuello marrón.

 

Imaginad que estáis acabando la carrera y que hacéis decenas de entrevistas en las que os tiran por el inglés, por tener un currículum insuficiente, porque hay otros candidatos que están más buenas o por cualquier otra excusa del tipo “perfil inadecuado”. Imaginad que el objetivo de la entrevista era conseguir un contrato de tres o seis meses, y un sueldo que rara vez llega a los seiscientos euros brutos (generalmente se queda en trescientos). Imaginad que al final conseguís uno en el que os pagan ciento cincuenta...

 

Ahora imaginad que quien os paga ciento cincuenta euros brutos al mes os ha tratado a gritos, se ha comportado como un tirano, y (dicen) en un mal año puede ganar al rededor de los trescientos mil euros. Que organiza actos públicos en los que da discursos, y que (lo que es tirarse flores) se permite hablar en inglés. El siguiente enlace va dedicado a todos los que hemos sido rechazados en una entrevista de trabajo debido a nuestro nivel de inglés (ojo al cuarto párrafo... al happy birthday to you).

 Si J.L. quería hallar la conexión entre la seguridad privada y el periodismo, aquí la tiene: En ambos trabajos se desarrollan niveles anormalmente altos de mala leche. ¡Nerdocracia ya!

(N.B. La imagen está sacada de la página de Dilbert en español que podéis encontrar en los enlaces de este blog... a la derecha del monitor) 

¿A QUÉ CELEBRIDAD TE PARECES?

¿A QUÉ CELEBRIDAD TE PARECES?

Supongo que alguno que otro se habrá fijado en los enlaces que tengo colocados a la derecha de la pantalla, junto a las telarañas. Una de ellas lleva a la página Play Analogia, la típica página que visitaríamos una de esas tardes en las que disfrutamos de demasiado tiempo libre. El sitio va de subir una foto, alinearla en función de la posición de los ojos, indicar el sexo de la persona fotografiada, y ver a qué celebridades se parece. Así de tonto. Para pasar el rato.

Espero que ningún jefe lea en qué invierto el tiempo libre, pero he subido una foto de Verdi para ver a qué famosos y famosas se parece. El resultado es sencillamente divertido:

Verdi (Masculino)

Verdi (femenino)

¡FELICIDADES ALEJANDRO!

¡FELICIDADES ALEJANDRO!

Quiero aprovechar este espacio para felicitar a Alejandro, que nació el pasado día 10 sobre las 3:52, según he podido saber por fuentes fidedignas... de esas que utilizan el teléfono móvil de mi carissimo editore (ése al que suelo poner verde en este blog). Al parecer, el editorcito es Sagitario y pesó al nacer 3.520 gramos. ¡Todo un tipo!

Muchísimas felicidades también a su mami y su papi .

EL SIMULACRO FLAMENCO

EL SIMULACRO FLAMENCO

Joder, qué susto se debe haber llevado nuestro amigo J.L. si ayer echó un vistazo a los informativos. Imaginad que habéis nacido en Valonia, que vuestros padres son de Flandes, que vivís en la región de Bruselas... y que ayer os dio por poner la RTBF.   Para mear y no echar gota. Para abrir una ventana (considerando el frío que debe hacer por allí) y gritar con el puño alzado: ¡Gilipolleces las justas! ¡Y a ser posible ninguna!

 

Al parecer, a algún geniecillo (mi instinto de becario mal pagado me lleva a esbozar una sonrisa pícara) decidió emitir un reportaje en el que se simulaba la votación por sorpresa de la independencia por parte del parlamento flamenco. Así, a pelo. Sin previo aviso. Imagino a diez millones de belgas escupiendo sus estupendas cervezas ante la pantalla del televisor. Tanto en flamenco como en francés debe haber un equivalente a nuestro “¡Me cago en todo!”. Lo más divertido, la presunta huída de la familia real a Kinshasa. ¿Es que no había otro sitio más cercano y cómodo que el Congo? Mil risas para los republicanos, quizá emitiendo algún que otro simulacro como éste es posible que la familia real afectada haga las maletas y salga por pies.

 

Y es que, por mucho que nos riamos de los asuntos políticos por quítame allá esa ley, o por un “llámame Mari Cruz” del tres al cuarto, hay cosas como la convivencia con las que no hay que jugar. Hace poco, calentando para la cena del master, un compañero de Vitoria comentó jocosamente a otra compañera, ésta en proyecto de ser diplomática, que debería aprender euskera.  Cuando la chica le respondió que España no tenía aun embajada en el País Vasco, el chico remató el chiste con un “Danos tiempo”. Entre risas le comenté que no estaba en el mejor lugar para hacer ese tipo de bromas. Allá por julio, un compañero de la Escuela Complutense de Verano, éste de Colombia, hizo un chistecillo de mal gusto acerca del uso terrorista de los explosivos, y obtuvo la misma respuesta de mi parte.

 

 Por lo menos el vasco no se lo tomó como una amenaza... quizá por ser el doble de grande que este tirillas que firma. Ya lo dijo Eugeni D´Ors:

“Los experimentos con gaseosa”.