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Me Cago En Mi Vida

¿Cómo seríamos si viviésemos en una teleserie estadounidense?

¿Cómo seríamos si viviésemos en una teleserie estadounidense?

Ha sido justo ayer cuando he tenido (frase de Pulp Fiction) lo que los alcohólicos llaman un momento de iluminación (analizando la frase supongo que se refiere a los reborned christians o como demonios se denomine al sector de la sociedad al que pertenece Mr.Bush Jr). Baby, Verdi  y yo desayunábamos normalmente cuando las tertulias e informativos de la televisión acabaron, y antes que ver a Ana Rosa y Maritere, ella demostró por qué es la dueña de mi mando a distancia y puso una de esas típicas teleseries estadounidenses de una familia que tal y cuál-tal y cuál. Entonces mis pupilas aumentaron su diámetro al máximo, me quedé pálido y con sudores fríos... era... como una luz: La idea más tonta que había paseado por mi mente en meses (y diariamente pasan unas cuántas). ¿Cómo serían nuestras vidas si viviésemos en una teleserie estadounidense?.

Probablemente no sea al primero al que se le ocurre esta pollez, de hecho Internet está lleno de textos del tipo ¿Y si...?, incluso hay libros de Ficción Histórica como el que me estoy leyendo ahora: Historia Virtual ¿Qué hubiera pasado si...? (Niall Ferguson, Ed. Comunicación y Publicaciones S.A., 1997). Cosas como ¿Y si la Triología del Señor de los Anillos se ajustara más a las partidas de Rol que a las novelas? o ¿Y si Matrix la hubiera dirigido Almodóvar?. El mundo está lleno de misterios para gente con demasiado tiempo libre, pero la idea de la teleserie norteamericana merece ser plasmada.

Por todos es sabido (o  por casi todos) que existe un producto cultural (o comunicacional... o yo qué sé qué término de Das Bunker aplicar a estas teleseries) que se basan en un formato standar para desarrollar con diversas variables de escaso interés y talento. Las teleseries familiares son un claro ejemplo de este caso:

Siempre hay una familia con entre dos y con ocho basta hijos (lo que llamaremos formato La Tribu de Los Brady), que tiene una enorme casa con jardín (cuyo césped es motivo de conflicto a la hora de cortarlo), con una mascota (generalmente un perro, porque las tarántulas son menos fotogénicas y más difíciles de querer). Siempre hay graves crisis que acaban por superarse en un episodio de 30 minutos (o quizá en dos episodios, como cuando Papá Comandante fue a hacer surf a Panamá con la excusa de la invasión), un vecino gorrón tipo Señor Armonía, y demás gansadas por el estilo.  He aquí cómo sería mi vida en una serie de Televisión. La lista es larga, por ahora sólo se me ha ocurrido ésto, pero prometo añadir más lás próximas semanas:

- Baby y yo estaríamos casados, probablemente en Las Vegas y por un Reverendo protestante vestido de Elvis

- Si algún vecino se queja de lo poco que gana acabaría muriendo en un accidente, mudándose a Oregón (o a cualquier otro lugar que no apareciese en la serie)... o sobreviviría al accidente, pero le cambiaría la cara y el físico completamente.

- Nuestra casa sería gigantesca, con un enorme césped, pero construida con madera, por si viene un huracán, para  poder hacer un episodio especial: Cómo viven los Sin techo y los Sin Seguro.

- Verdi hablaría y se luciría en cada episodio contando un chiste, pero se llamaría Earl.

- Nuestro casero Félix sería un compañero de Vietnam, o del Golfo (Pérsico), que no ha superado el trauma policial de tener que disparar a un niño que le apuntó con un arma de juguete

- Cada mañana, José, el kioskero, aparecería por la puerta sin avisar y se sentaría con nosotros a desayunar huevos con bacon.

- El Gurú sería ese entrañable motero que trata de olvidar las matanzas de civiles que cometió en Vietnam, e iría a todos lados con su Blue 44 de la suerte ( ...Hey Joe!... )

- El Abuelo recibiría nuestras visitas cada Domingo... en el asilo donde le hemos ingresado para su confort y bienestar.

- En la puerta de nuestro porche (no, no es un coche... conduciríamos un Ford cada uno desde los 16 años) ondearía la bandera gringa.

- Chus se llamaría Waldo Faldo, y con su sueldo tendría una pedazo de casa como la mía. Al llegar el huracán, nos veríamos en el refugio para damnificados habilitado ad hoc y contaríamos historias del Instituto. También sería un seductor adicto a las mujeres y a los romances de corta duración. su lema sería Si Dios quería que las dejase en paz ¿Por qué me hizo tan salido?

- Máquina de Matar sería el Sheriff con gafas de espejo que diariamente expulsa del pueblo a decenas de jipis barbudos y demás personas de mal vivir, hasta que uno de ellos (veterano Boina Verde) volviese, incendiase seis gasolineras, arrasase la pequeña ciudad en que vivimos, robase nuestras armas (constitucionalmente compradas y portadas), se pitorrease de la Guardia Nacional y fuese finalmente detenido y condenado a diez perpetuas de trabajos forzados, para ser indultado al par de meses a cambio de infiltrarse en Vietnam y tomar fotos de los campos de prisioneros.

- Máquina, además, se llamaría J.W. Pepper (el sheriff palurdo de Louisiana de las pelis de James Bond), mascaría tabaco y daría constantes avisos a la CIA de que una banda de rusos negros invade los canales anexos a la ciudad.  (Si le pones al Máquina un sombrero es clavado)

- Todos iríamos despues del trabajo (porque todos tendríamos trabajo) a la Taberna de M(oe)iguel a bebernos enormes tazas de café sólo y sin azúcar.

- Los años durarían nueve meses, si a alguien se le ocurriese que deben durar tres meses más, repetiríamos los días durante la temporada de verano de la cadena.

- Una vez cada nueve meses sería Navidad, y todos lo viviríamos de un modo tan apasionado que haríamos un episodio especial de treinta minutos (al final del cual desearíamos a la audiencia Felices Fiestas)

- Otra vez cada nueve meses, sería Halloween, e iríamos como críos a pedir golosinas casa por casa. Ocurriría algo tan impactante y traumático (digamos un asesinato) que lo resolveríamos en media horita.

- Una vez cada nueve meses nos reuniríamos todos en el salón de casa para rememorar un refrito de los mejores momentos de nuestras vidas.

- Los pandilleros del barrio no serían gitanos, ni tan siquiera sudamericanos: Serían negros.

- En el caso de que nosotros fuésemos negros, los pandilleros serían blancos de clase media, neonazis, que nos culpan de que su padre no tenga trabajo, de que haya muerto en acto de servicio o algo de eso.

- Incluso otra vez (cada nueve meses) dedicaríamos otra valiosa media horita a reflexionar sobre el sinsentido del racismo imperante en nuestro amado país, sin llegar a ninguna conclusión ni solucionarlo, aplicando la consabida teoría de la Política del Burger King al guión del episodio (sólo si fuésemos negros).

- Si fuesemos negros, el personaje tonto y encantador al que nos unen lazos de amistad compasiva (o un lejano lazo familiar) sería blanco.

- Si fuésemos blancos, dicho personaje no  séría negro EN NINGÚN CASO (o volveríamos con todo el equipo que realiza la serie al refugio para Sin techo/sin seguro antes comentado).

- El comportamiento del hijo de puta molesto que pasa con una moto trucada y sin silenciador bajo mi ventana a las tres de la madrugada se explicaría por su baja extracción social, por sus problemas para encontrar empleo y por haber tenido una infancia difícil en un ghetto del extraradio.   

- En el extraño caso de que me diese por tomar cerveza, al entrar en la Taberna de M(oe)iguel, saludaría a los parroquianos con un ¡Hola a todos!, y ellos responderían ¡Golfoooooooooooo!

- Cualquier vicisitud sanitaria de Verdi (digamos parásitos o que se le cae un diente de leche) sería tan importante para el barrio como, por ejemplo, si a un vecino se le quemara la casa hasta los cimientos y tuviese que mudarse al refugio de los sin techo/sin seguro... sito en el gimnasio del Instituto local.

- El canódromo de Carabanchel, sería en realidad el Instituto local (ahora que me acuerdo). Por alguna razón extraña, Verdi habría participado en las carreras de galgos de dicho Instituto. Le conoceríamos y adoptaríamos en un episodio de Navidad, en el que se nos ocurriese la genial idea de jugarnos el dinero de los regalos apostando por él, tras perderlo todo, Verdi se convertiría en el regalo de esas Navidades.

- Cada vez que Verdi se lamiera las pelotillas sonaría un ¡Oooooooooooooh! de fondo, para que los teleespectadores comprendiesen que se trata de un acto encantador.

- Cada vez que se nos ocurriera algo que decir o que escribiese algo en este blog, sonarían risas de caja.

- Si se me ocurriese besar a Baby sonarían muchos chillidos de adolescentes para dar a entender que ese acto es muy sexy y tiene que ver con el mundo de las relaciones de pareja entre jóvenes.

- La madre de Baby nos visitaría un par de veces cada nueve meses, pero preparía especialidades culinarias de su Montana natal.

- Mi madre no aparecería, pero se dejaría claro que vive en Hawaii.

- Mi vecino Luisito y su hermano admirarían a Hitler, y odiarían a los negros, judíos e hispanos, pero eso sí: Amarían a nuestor amado país. En su bandera gringa en lugar de cincuenta estrellas (cincuenta y una con Canadá, cincuenta y dos con Panamá y cincuenta y tantas con Puerto Rico, Guam, Filipinas y demás dependencias del Pacífico) habría una esvástica.

- En caso de ser negros, Luisito y su hermano serían panteras negras, y darían la brasa a diario con su grito muerte al hombre blanco, y en su bandera lo que habría en lugar de estrellas sería un puño negro cerrado.

- Por circunstancias extraordinarias, gran parte del barrio querría boicotear el cava y demás productos Californianos, circularían inocentes listas de productos californianos a boicotear, y su producto sustitutivo, originario de cualquier otro lugar de la Verdadera América.

- En el caso de habernos divorciado, Verdi sería alcohólico desde temprana edad, pero una maravillosa persona, y tendría una hermana adolescente con problemas para encontrar al chico ideal. Baby y yo no habríamos dejado de querernos, pero ella se iría con un jugador de fútbol americano y yo con una modelo rubia de grandes tetas (posiblemente californiana) que destaca por su oculta y brillante inteligencia.

 

 

 

El Atraco

El Atraco

Lo recuerdo como si hubiese sido ayer pese a que ocurrió hace un par de años. Fue uno de esos días de mucho público (un Domingo si no recuerdo mal), en el que la incidencia mas notable eran los niños que potaban en mitad de la sala, el típico stress en la cocina, los niñatos gitanos montándola con sus patinetes entre las mesas... vamos, el típico día de kingburger, excepto que me tocaba servir los helados y refrescos en lugar de limpiar las mesas.

Una señora gitana y su niña habían pedido cinco veces que se les limpiara la mesa (los anteriores clientes se habían ido sin recogerla, para variar), pero las encargadas no me daban permiso , y la pequeña Alicia, encargada ese día de limpiar las  mesas, estaba echando una mano en la cocina. Me tocó al final a mí, porque la hija de puta de la gitana, visto que nadie limpiaba su mesa, decidió tirar las bandejas con restos de comida al suelo en lugar de sentarse en la MESA JODIDAMENTE VACÍA QUE TENÍA JUSTO AL LADO.  En resumen, era el típico Domingo por la noche en el Borriquín más cercano al Poblado de Pan Bendito... Borriquin que no contaba con Guardia de Seguridad, a propóisito.

Sólo hubo una novedad que comunicar al puesto de mando: Un pijo la emprendió a gritos y golpes en la mesa porque no le vendía un helado directamente a él. Es que era demasiado fino para esperar en una cola superpoblada, y demasiado importante como para ir a otro local (hay un restaurante chino justo al lado, y un Telepizza justo después). El pijín trató de engañarnos diciendo que era amigo de una compañera, Isabel, que tenía justo al lado, en el puesto de alta responsabilidad de pasador de servilletas, y cuyo nombre acababa de leer en su placa identificativa (en realidad un trozo de plástico blanco con el logo de BK y una pegatina con el nombre o apellido del trabajador). El tío jeta empezó a montar un follón de los que hacen afición, mientras el malvado Kingburger seguía el procedimiento reglamentario:  Cliente se queja a empleado, empleado comunica el suceso al encargado/a más próximo, dicho encargado/a comunica al empleado que mande al cliente a buscar setas al parque municipal más próximo, empleado sonríe al cliente y le dice que no puede ser... cliente vuelve a gritar a empleado y empleado ha de quedarse mirándole y sonriendo como si le hubieran inyectado Botox en las mejillas a la espera de que el iracundo cliente quede hipnotizado o se largue.  Todo reglamentario, excepto al última parte: Confundí el empleo de Kingburger con el de Tarjetator (que simultaneaba con el anterior) y respondí al cliente: Grita cuanto quieras, a mí me van a pagar lo mismo te tomes el helado o no. Cuando ese imbécil se fue, ocurrió lo inesperado:

El Atraco

Repentinamente, un tipo con una bolsa de cartón  del Burger en la cabeza (Con dos agujeritos, eso sí, un insulto a tan magna institución culinaria habría sido que la bolsa fuese del McDonalds) y una especie de destornillador en la mano, entra como una exhalación empujando a los clientes que hacen cola frente al mostrador, y salta como un felino hacia adentro. Isabel tuvo suerte de haber estado agachada cogiendo más servilletas, porque de lo contrario se la habría llevado por delante.

Andaba yo ordenando los estúpidos vasos de plástico (de cuatro tamaños distintos) , con el típico pensamiento de cuando me tocaba limpiar montañas de esas bandejas azules (¿Por qué no estoy vendiendo drogas? Por lo menos cobro el sueldo mínimo: ¡Jodéos! ¡No podéis pagarme menos! ) y al girar mi cabecita hacia la izquierda veo a un tipo con un cartucho de cartón en la cabeza coger del cuello a una encargada y gritar ¡La caja! ¡Abrid la caja!.

¡Anda, un tipo atracando, me dije mientras volvía a lo mío, cuando noto extrañado que no oigo nada a mis espaldas (en la cocina) y veo por el rabillo del ojo, a Isabel y a Alicia salir por pies del local.  Es ahí cuando sale lo mejor que un hombre lleva dentro, es en los momentos de crisis cuando respondemos mejor....

 El Héroe

Cuando te preguntan qué es lo que te pasa por la cabeza al llevar a cabo una acción heróica se puede dar una respuesta de libro: pensaba en lo mejor para mis compañeros, los clientes y por supuesto... la empresa ; o un sincero ¿Cómo quieres que pensase algo? ¡Ese cabrón llevaba un machete!. Aunque no os lo creáis,  este que os escribe evacuó heróicamente a al rededor de cien personas (par de decenas arriba, par de decenas abajo...) en aproximadamente tres segundos.  El Manual para emergencias del alegre miliciano recomienda mantener la serenidad y decir firme, pero sosegadamente a los clientes: Se está produciendo una situación irregular y de urgencia, hagan el favor de abandonar ordenadamente el local y en breves minutos todo estará solucionado. ¿Qué fue lo que ocurrió?, pues que cuando mi cabeza de patata se dio cuenta de la situación salí por pies, como todo aquel que pudo, agitando los brazos como si tratara de elevarme, y gritando como un poseso ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!. Probablemente alguien debió oir ¡Fuego! porque la mayoría de clientes salieron alborotadamente del local (en tres segundos). Todos excepto dos chavales que no dejaron de masticar hasta que choqué torpemente con su mesa. ¿Qué ocurre? preguntó uno de ellos con la boca llena de pan con carne y ketchup, llenándome de migas ¡Un atraco!, y entonces sí, salieron a toda pastilla del local despidiéndose con un contundente ¡Coño!. ¿Que por qué reivindico la autoría de la evacuación? Pues porque todos salieron antes que un servidor (más que nada porque corrían más).

En el interior Perfidia (¡Tangaaaaaaaaaaaaaaa!) actuó de un modo profesionalmente desinteresado dando una patada a la bolsa llena de pasta que había debajo de la caja registradora. Esa bolsa contenía más de 1400€, así que el chorizo se tuvo que largar con unos 200.  Por otro lado, el otro chico de la plantilla, mi amigo y vecino Carlos, presenció una escena que sustituiría a la ballena blanca en sus pesadillas: Estando su amiga próxima a un peligro (la pedazo de zorra de Pluvia), Maya (la Líder de Grupo de más de cien kilos) agarró el cuchillo de sierra de la cocina (el de partir en dos las hamburguesas) y salió a defender el local. Imagináos a ese pedazo de cachalote corriendo a cámara lenta mientras sus mofletes y tetas botan hacia arriba y hacia abajo... imagináos que esa mole de carne y uniforme azul con olor a fritanga viene hacia ti porque estás en su línea de avance... y finalmente imagináos que, para más INRI, lleva un cuchillo en la mano. Por suerte para el atracador, una gorda de ciento y tantos kilos no se puede mover muy rápido, y de hecho se quitó la bolsa de la cabeza antes de marcharse. Como buen atracador tenía el coche aparcado en la puerta... como buen carabanchelero tenía el motor apagado (¡Joder! ¡Es que si no se lo llevan!).

Me encontraba fuera del local hablando con los clientes, a ver si alguno llevaba un teléfono móvil para avisar a la poli (dado que la empresa no nos deja llevar móvil, ni reloj... ni bolsillos en el pantalón). Uno de los clientes me pasó su teléfono, estaba hablando con el 112, y cuando empiezo a hablar resulta que la operadora me cuelga. ¡Yujuuuu! ¡Confíe usted  en las Fuerzas de Seguridad y Servicios de Emergencia!, así que, encontradas las dos compañeras que habían salido del local (y que iban camino de Vladivostok y eran todo lagrimones) vuelvo a entrar en el restaurante, y pregunto a todos si están bien. Ningú herido, y la rehén, una chica ecuatoriana, era la más tranquila de todas (el resto llora que te llora). Sólo Carlos y yo (bueno y el 90% Maya, porque el resto no se podía ver de una sola ojeada) nos reíamos por la escena tipo Makinavaja que acabábamos de vivir.    Perfidia no pudo rematar su actuación (había consoludado sus galones) avisando a la pasma, logró saltar hacia la cocina (eso significa saltar sobre el contenedor de patatas recién fritas y caer esquivando los mostradores de preparación y el asador eléctrico cuyo metal está a unos 77º), salió del local y pidió un teléfono para pedir ayuda... lástima que se equivocase de puerta y e metiese en el restaurante chino. ¿Cómo demonios se le dice a un chino que llame a la policía, que están atracando el local de al lado y que le asegura que no deportarán a ninguno de ellos?. Si no hubiese tenido 200 pulsaciones por minuto seguro que mi querida jefa se habría metido en el Telepizza y punto.

Aun no había acabado la cosa: Yo me vanagloriaba de  mi heroica azaña, cuando una casi recuperada (y aun atractiva) gerente me respondió: Eres el héroe de los 100 metros lisos, ¡Qué manera de correr!... Acertada observación, pero yo me limitaba a consolar al resto de las chicas (tratando disimuladamente de tocar algún culo), y a dar la razón a mi amada jefa con la frase ¿Qué habrías hehco tú si cobraras lo mismo que yo?. Eso sí, acertó al cerrar el local hasta que apareciese la caballería.  La caballería apareció gracias a la exageración de un cliente que les dijo que el atracador llevaba una pistola (¡Dios salve a los andaluces!), pero aun quedaban elinforme a los chicos de azul, y las apariciones estelares de El Jefe de Seguridad de Lurca S.A. (sección Burgers) y del todo poderoso supervisor Ángel.

Próximamente: ¡Llegan los Refuerzos! y Reflexiones sobre un atraco.

Se les ha ido la Pinza

Se les ha ido la Pinza

Aun trato de digerir el nuevo disco de Rammstein. Es raro oirme hablar de música, dado que no es mi especialidad, pero este grupo (particularmente sus videoclips y sus actuaciones en directo) me habían calado tan hondo que tenía que decir algo.

Para empezar, gracias a la espontaneidad germánica que les caracteriza no han llamado al disco Reise Reise (volumen 2) , aunque las comparaciones son odiosas, habría recordado increíblemente a un acto de creatividad tal como el de Metallica con Load  y Reload, cuando los amantes del rock esperábamos un Requeteload, un añito después.

Vale que no sean tan duros como al principio, es normal que una banda cambie con el tiempo, pero lo que se pasa de rosca es la expresión del entrevistador de EP3: Por cañero que sea, Rosenrot es bastante melódico... Típico de quienes trabajan en los suplementos de cultura para jóvenes en los grandes periódicos, esa actitud de soy un inteluectual, basta con ver que mi perilla se limita a un trocito de pelo debajo del labio (y yo llevo algo parecido), y mis gafas de montura de pasta anormalmente gruesa.  Veeeeenga, pase...

Lo que me ha hecho pensar que quienes les escriben las letras son mis excompañeros de piso Emil y Jordan (Emo&Dancho para los más allegados) es su canción en español (¡Sí chicas y chicos... en español!) TE QUIERRRO PUTA, según el vocalista de la banda la historia de un grupo que va a un burdel  y allí uno de ellos e enamora de una puta... una especie de himno festivo y de homenaje a la euforia española y mejicana. Eso sí, reconocen tener un español muy rudimentario (vamos, tipo Emo & Dancho).  

En mi humilde opinión, se trata de una canción tipo Rammstein Reload con unas trompetas de fondo (tipo fiestas de barrio en Guadalajara, Méjico) que tocan algo parecido a la banda sonora de Los Picapiedra y unos coros seleccionados entre el personal eslavo de un burdel (Sí, sí, sí, por favor, sí, sí, sí, sí sí señor). ¿Mi parte preferida? aquella que dice: Perrro no tu corrrasón, mucho mucho tu limón... es que me recuerda increíblemente a la frase que hizo inmortales a Emoy y Dancho en mi barrio: Esa chica mucho-mucho Butraguenio.

Dejemos la crítica a los profesionales: ¿Qué opinan Laura y Carlos de esto?

Bulgar Ninja (los ninjas Búlgaros): ¡En acción!

Bulgar Ninja (los ninjas Búlgaros): ¡En acción!

Esta es una historia que se ha convertido en el lugar común de muchas conversaciones con o entre búlgaros. Incluso llevan la intervención de una señora en la televisióncomo archivo de audio en sus teléfonos móviles, y lo cierto es que, aunque todos podemos cometer errores de expresión (y yo el primero, principalmente por escribir a toda pastilla... o borracho como una cuba, caso de la otra noche), hay momentos que pasan a la Historia:

¡NINJA! (Traducido por Baby)

Éste es el caso de una gitana que  cuenta su historia delante de las cámaras de Tv:

Habíamos ahorrado dinero "con una persona" pa´comprá un piso. Un día llamaron a la puerta, se tocaba el timbre. Abro la puerta y veo... NINJA. Me dio "dos bofetadas en los riñones con la pierna", y a los niños una en la "espina torácica". Por la "onda expansiva" (de las bofetadas) me caí a unos 20 ó 30 metros. Cuando miro, "la persona" no está; ... abstrajeron (¿?) a los niños. Si el Ayuntamiento no adopta medidas urgentes me voy a "autoahorcar" o voy a desaparecer "sin fin".

Es una historia real, no se ha inventado nada, eso sí, con la traducción pierde parte de su encanto.

Don Poohote y Sancho Prazsa

Don Poohote y Sancho Prazsa

Estaba leyendo hace unos días el blog de Trancaman , cuando descubrí una de esas noticias raras tipo diario The Sun ( http://www.thesun.co.uk/article/0,,2-2005450600,00.htm ) : La Comunidad Musulmana de (no sé cuál) ciudad inglesa logra que se retire de los supermercados una marca de kleenex por incluir en su logo al cerdito Piglet (el amiguito rosado de Winnie Pooh) por considerarlo ofensivo para sus creencias.

¿Y si...?

Valoraciones a parte, un ilustrado como yo (y me refiero a que vengo en formato ilustrado, con tatuajes y tal) pensó: ¿Qué opinarán de esto en Bulgaria?... ¿Que por qué Bulgaria? pues podría decir que porque mi barrio está lleno de búlgaros, porque fui allí hace un par de veranos, y por tener a un par de búlgaras en casa.... pero mejor: ¿Y por qué coño no?. Así, que, armado de valor y curiosidad tecleo en el Google http://www.dir.bg/ , me meto en lo más parecido a un buscador que hay en dicha  página (no lo intentéis en casa niñas y niños: Está en cirílico) y escribo Piglet....

momentos de espera y gran emoción...

¿Cómo es posible que no conozcan a Piglet? ¡Voy a buscar Winnie!

más momentos de espera y de gran emoción...

¿Nada? ¿Qué diablos ocurre en ese pequeño y verde país para no saber nada de Winnie the Pooh? Es imposible, conozco un chiste búlgaro sobre esos dos personajes (creo que en él, Winnie le dice a Piglet algo parecido a hoy es San Martín) ¡He de escribir Pooh, a ver qué pasa!...

Durante años he aguantado el cachondeo de los europeos en general y de los búlgaros en particular, debido a que en nuestro amado país traducimos los nombres de diversos personajes (y no sólo de ficción: Si no les decías el apellido no caían en que Don José S. era Iossif Stalin). Jajajá Pedro Picapiedra (Fred Flinstone), Jajajá Pablo Mármol (Barney... como el de los Simpsons, una serie que no ven allá)... rezo para que nunca se enteren de que en Méjico llaman Arturito a R2D2. Todo orgullo herido precisa de revancha, y aquí he encontrado yo mi venganza: Al escribir Pooh en el buscador de esa página búlgara.  Resulta que a parte de decir que sí moviendo la cabeza como si negaran y que no asintiendo con la testa, en el país del yogur y los futbolistas con mala uva el encantador osito amarillo se llama Mecho Pooh (el osito Pooh), y su fuente de embutidos Prazsa (cerdo). Lo más divertido es una lista de cómo creen los búlgaros que se llama el osito Winnie en el resto del mundo:

- Dinamarca: Mecho Poohsen

- Suecia: Mechik Poohson

- Noruega: Mecho Guñar Poohiaek

- Rusia: Mechomir Poohin

- Georgia (viene como Grusia): Mechorat Poohashvili

- Armenia (tienen chistes de este país, como nosotros de Lepe o La Gomera): Mechan Poohanian

- Japón: Mechoki Puhanaga San

- Italia: Mezzo di Poohini

- España: Don Mecho María Poohalez

- Brasil: Luis Nazario sousa da Lima Françisco da Mecho "Poohinho"

y finalmente, según Cervantes: Don Poohote y Sancho Prazsa.

No está mal la tabla de definiciones. El problema es que no me he enterado de su opinión a cerca de el veto a productos comerciales que exhiban la imagen de un cerdo (aunque sea un cerdo animado), eso sí... con esto ya he echado una mañana.

¡Apocalipsis!

¡Apocalipsis!

Chicos, las evidencias son claras....

- ¡Con la primera trompeta ganó Zapatero!

- ¡Con la segunda trompeta dejó de llover!

- ¡Con la tercera trompeta unos fachas (sin militancia política alguna, eso sí) trataron de zumbar a Santiago Carrillo!

- Con la cuarta trompeta, Vlado Putin mandó a un tipo a Siberia! (el tipo se llama Milhail Jodorkovski y no deja de resultar un castigo irónico que el dueño de una gren empresa acabe picando piedra para extraer uranio)

- ¡Con la quinta trompeta hubo desabastecimiento debido a las huelgas de camioneros y pescadores!

- ¡Con la sexta trompeta empezó el follón de la gripe del pollo, volvió a llover, se fue la luz y no pude terminar de escribir esta chorrada!...(demasiado quizá para una sola trompeta, esto ha debido ser más bien un sólo de saxofón)

Chicos, el fin se acerca, sólo queda una trompeta. ¡Qué putada! ¡Ahora que había encontrado curro y empezaba a cogerle el tranquillo a esto de la informática! ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Volará todo en pedazos? ¿Volverá la Guerra Fría? ¿Quizá la Anarquía? pero no la anarquía que algunos describen como imperio del buen rollo y el compadreo... no, algo tipo Mad Max, con gentuza vestida con cuero y cortes de pelo a lo mohicano, poca gasolina y mucha mucha munición...

Por lo pronto todos tranquilos: La Milicia de Carabanchel velará por vuestra seguridad patrullando las calles y liándose a leches con la primera farola a la que identifiquemos como objetivo hostil. Como parte de los preparativos habíamos saqueado un almacén de armas de la Guardia Nacional (es lo que hace todo grupo de descerebrados supervivencialistas en estos casos), pero con lo del desabastecimiento nos entró hambre... así que hemos asaltado también un almacén de arroz del Viet Cong, que a mí a la cubana me queda de maravilla.

¿A caso sois como los seguratas de Cercanías-RENFE, que jugáis a los chinos mientras los madmaxes de turno llenan la estación de grafittis?, ¿Quién diablos patrullaba el distrito de Oporto cuando vosotros íbais atiborrados de cerveza y cargando arroz y armas por la calle? El Abuelo fue la solución. Gracias a este divertido enlace que me envió hace unos cuantos días, un grupo de borrachos vestidos de camuflaje urbano hemos podido hacer dos cosas a la vez:

http://elmundo.es/elmundo/2005/10/17/ciencia/1129567445.html

Como veis, las largas horas de patrulla por la selva, y las aburridas noches de guardia (¿Nos hacemos unas pajillas?), han llegado a su fin gracias a nuestra nueva Unidad Alfa (y queda claro a qué viene su nombrecito). Con Alfa y compañia controlando el barrio a ver quién es el guapo que me saca del bar.

 

Sencillamente Genial

Sencillamente Genial

Desde que lo descubrí, siempre me ha hecho gracia el Blog de una Soltera , es una forma de humor distinta, digamos... más femenina. Ahora ella ha dado en el clavo con una noticia de La Voz de Galicia que no tiene desperdicio, pero explica gran cantidad de cosas.

Comentar esta noticia con Baby me ha supuesto varios gritos y un botellazo (y Gracias a Dios que no me ha lanzado a Verdi a la cara... sospecho que conspiran contra mí... no sé, quizá por oírla decirle a escondidas eso de Ataca a papi, Verdi, ataca a papi) , pero ahora va a resultar que la razón por la que no conseguimos aguantar una larga conversación con las mujeres se halla en nuestro primitivo cerebro de garrulos bebedores de cerveza y amantes del fútbol. Va a ser por eso.

 

http://blogs.ya.com/ardelia/c_91.htm#comment_1

http://www.lavozdegalicia.es/veinticuatro_horas/noticia.jsp?CAT=39160&TEXTO=100000079062

 

Mil perdones a todas las mujeres por el grito de ¡Eureka! ¡Va a ser por eso! que he dado al leer toda la noticia, y particularmente a Baby por pedirle silencio mientras leía (tenía que concentrarme y su voz me agotaba...) Como dijo Golden Boy: Quiero ser tu inodoro

Nuestra Señora de Las Tres Columnas en la Red

Nuestra Señora de Las Tres Columnas en la Red

Fue el Jueves cuando pasó el Murci por el barrio a despedirse, porque se iba de puente, y estuvimos un largo rato echando pintas de Voll Damm en el Las Tres Columnas cunado el bueno del Miguel me dijo ¿Cómo podría yo tener una página web o algo así? ¿Me costaría mucho?. Dado que creo que tiene el mismo nivel de informática que yo, es decir usuario para el CV, pero analfabético en la vida real, le dije: Hay muchos sitios para conseguir una gratis, pero lo mejor es que mpieces por un blog... así que con esta conversación tipo peli del oeste, acabamos decidiendo abrirle un blog al Miguelón, el blog: LAS TRES COLUMNAS, que os dejo ahí enlazado (a la derecha), y que espero que le sirva para contar al mundoi todo lo que llega a ver el regente de un bar que se come turnos de 12, 15 o incluso 18 horas.

 

¡Adelante Miguelón! ¡Una cyberbirra para empezar!

http://www.lacoctelera.com/trescolumnas