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Me Cago En Mi Vida

Bueeeno... todo solucionado

Bueeeno... todo solucionado

Con las ganas que tenía yo de degollar a alguien, y el segundo día de clase está todo encarrilado: Le entrego la ficha, y el feliz señor me comunica que tengo un NOTABLE (de hecho lo escribe al dorso de la fucha) y que, si eso, que le haga un trabajo relacionado de alguna manera con las cinco Áreas de Especialización Periodística...

Pues buneo, pues vale, teniendo en cuenta que he perdido otro año, en el que (si me cogen) como muhco haré prácticas por 300€ mensuales y sólo durará unos meses, pues qué más da solucionar este embrollo oficiosamente. Recuerdo que es la segunda vez que pago por esta asignatura y que la tenía aprobada, así que no quiero quejas ni acusaciones de tener más enchufes que ENDESA.

Y es que, por extraño que parezca, mi virginal lector, la mayoría de los entuertos de esta vida se solucionan oficiosamente (y además pagando), la justicia quedó desterrada hace tiempo de nuestro horizonte, y el 80% de los trabajos que consiguen los jóvenes de hoy se deben más a sus contactos personales que a su talento.

Quedo desahogado de este tema: Ya es hora de empezar a repasar a los profesores que me han soportado, y a los que he tenido que soportar desde que llegué a Madrid, allá por el año 1998 (creo...)

 

¿Por qué contratan humanos en los restaurantes de comida rápida y no a monos o a robots?

¿Por qué contratan humanos en los restaurantes de comida rápida y no a monos o a robots?

Es una pregunta que yo me hice durante los meses que trabajé en BK; y resulta que he hallado la solución.

Es evidente que en una multinacional que fue pionera en el tema de la expansión por franquicias, la inversión milmillonaria en robots o cyborgs es algo que se  rechaza a la primera: Si bien el alto coste se acaba por rentabilizar a la larga, sólo Dios sabe cuánto durará cada restaurante (al fin y al cabo hay que vender muchas hamburguesas de un par de euritos para pagar los millones que costaría el desarrollo y producción en serie de los nuevos Kingburgers modelo 800 (KB-800)... por no hablar del  modelo Encargado-energumeneitor modelo 1000 (EE-1000) cuyo chasis sería una polialeación mimética de metal líquido.

Recordemos, pasándonos ya a la opción de los monos,  lo anotado al respecto en el último capítulo de esta saga... escrito hace.... un huevo de tiempo (¡perdón!):

 "Evidentemente dije que no estaba trabajando, que mi nivel de inglés era muy fluido, que tenía un nivel usuario de la informática (¡FALSO! Apenas escritos dos capítulos de este libro casi los pierdo por culpa de los estúpidos inventos de Billy Gates), , conocimientos mecánicos y técnicos sobre ordenadores, experta preparación para el, manejo de freidoras eléctricas y microondas (sí, tengo uno ¿y que?), cinturón negro en Jiu Jitsu (jamás pasé del verde… y eso desde que tenía doce años) y poderes mentales capaces de freír el cerebro de un enemigo a cierta distancia. Vamos, que era el Caballero Jedi que busca todo gerente de restaurantes de comida rápida para vencer en la eterna lucha contra el mal… y bueno, como ya he dicho, este trabajo puede hacerlo hasta un simio amaestrado, por lo que era improbable que un servidor pudiese cagarla… o al menos no tanto como el joven de Iowa Billy Joe Smith, que quemó seis restaurantes en su periodo de prueba de quince días y tuvo las narices de quejarse porque le dijeron que no era lo que buscaban".

Exactamente el repetitivo y monótono trabajo de Ayudante de cocina es algo que puede hacer un simio amaestrado... el problema es que hay que amaestrar al simio, porque la diferencia entre pagar 5€ a la hora a un humano, y un plátano (unos 60céntimos) a la hora a un mono es merecedora de una de las mayores plusvalías (olvídese el lector de quitar una aceituna de cada ensalada o de suprimir el pimiento morrón de la ensaladilla rusa):

El problema de los monos se puede ver en la imagen, se trató de un simulacro de primeros auxilios en Fort Headbeerstone (Iowa... o por ahí ... )  en el que el adiestrador, inexplicablemente, murió durante las prácticas (pese a que no sufría ninguna herida ni enfermedad cuando comenzó el ejercicio) ... moraleja: Si tienes que adiestrar a una decena de monos en cada turno diario, nunca te tumbes en el suelo fingiendo tener un infarto.

La indemnización a la familia fue muy superior a lo que habría costado su despido improcedente en un país civilizado (es decir europeo... y no todos), por lo que BK Corporation (dicho así suena muy cyberpunk) prefirió seguir con la acostumbrada línea de contratación de personal latinoamericano, con pocas excepciones de personal nativo del país en cuestión.

Dicho esto, prometo escribir próximamente un artículo más interesante: ATRACOS.

 

Ciao

Comienzos...

Comienzos...

Sólo hay una pregunta válida para un tarjetero a lo largo de los meses de duro trabajo nocturno es ¿Cómo demonios me he metido yo en este pozo negro?. Y digo tarjetero, no RRPP, porque el que se dice Relaciones Públicas:

a) No sabe en qué coño está trabajando: Un RRPP es un Licenciado Universitario que trabaja para una empresa seria, no para un Bar de Copas ni para una Disco, y si ese es el caso, trabaja DENTRO DEL LOCAL y debe provocar que la gente consuma más.

b) Sabe en dónde está metido, pero trata de echarle algo de dignidad al trabajo, o bien está hablando con su madre, que espera noticias de él desde Argentina o Rumanía.

c) Es tan tonto (o tiene tanta suerte) que es feliz con esta mierda de curro.

Os voy a contar cómo  me ocurrió a mí, porque mucha gente conoce a alguien, o le presentan a alguien, o sencillamente va y pregunta. Lo mío fue peor: Baby buscaba trabajo y encontró un anuncio en el Segunda Mano. La encargada respondía al mismo nombre que una conocida nuestra (encargada de un local con algo más de estilo, el "No se lo digas a Nadie"), tras lo que empecé a pensar que todas las encargadas de bares de copas y discotecas se llaman igual, y que probablemente todas fueran rubias y de una belleza... sutil... ¡y joder que si acerté! ¡De lleno!.

El caso es que nos acercamos los dos una tarde entre semana al "Madriz Madrid", un antro que estuvo de moda hace algunos años (por los ochenta y parte de los noventa) y que ahora se vende como el "mítico pub de Argüelles" (vamos, un antro de mierda). El jefe, un individuo pequeño, melenudo, que iba con chanclas y bermudas, junto con la típica camiseta para turistas en la que pone en un idioma (que él desconoce) "No me jodas, estoy de vacaciones"; nos habló de cómo iba el trabajo, lo que se ganaba (3€ a la hora y 50cts. de comisión por cada ticket de 2 ó 3 copas... (¡Cada paga una fortuna! que dicen los Marines!) y del horario (noches, desde las 23 hasta las 3... el día que más pronto volví a casa eran las 4:30).

Varios de los presentes renunciaron, u par de ecuatorianos, y gente similar: Tan sólo nos quedamos un tipo argentino (hay mucho argentino en el negocio del tarjeteo... de hehco tienen una escuela propia), Baby y yo. Ya tenía a sus dos extranjeros a los que explotar cuando el jefecillo me miró y me dijo ¿Y tú qué?. Yo l epregunté que si le valía un español, a lo que él me dijo que sí... y ahí fue donde caí en ese pozo de mierda que se llama glamurosamente Trabajar en la noche... es decir Reírle las gracias a un analfabeto que aprendió a leer y escribir (mal) en la cárcel y que cree ser un gran empresario (ésto por no hablar de la encargada y demás fauna...).

 

Más adelante os hablaré de mis maravillosas experiencias en Argüelles y Huertas, tan cojonudas que sólo son comparables a vivir la batalla de Hue con un fusil sin munición.

¡Hala! ¡Marcha-marcha!

Quiero que quede claro: Éste no soy yo

Quiero que quede claro: Éste no soy yo

Quiero que quede claro que Éste Blog no es mío, yo empecé con el presente ¡ME CAGO EN MI VIDA! en Abril de 2005 (éste debió hacerlo en Febrero): http://mecagoenmivida.blogspot.com/. No se trata de ningún tipo de valoración sobre el contenido o el autor, tan sólo señalar la autoría (y por favor abuelo y demás amigotes de Elche, no comparéis este caso con el del Vídeo de Pedro J; cualqueir parecido es puta coincidencia).

Éstos son mis Blogs, para que no haya dudas de ninguna clase:

- http://analisisinterpretacion.blogia.com/

- http://www.lacoctelera.com/golfo79

- http://mecagoenmivida.blogia.com  también http://www.blogia.com/mecagoenmivida/ 

-finalmente: http://spaces.msn.com/members/mecagoenmivida/PersonalSpace.aspx?_c01_blogpart=myspace&_c02_owner=1&_c=blogpart 

- Y: http://members.msn.com/default.msnw?mpp=4263~7MAAAAAAACjMFsOPfcqJTS!MnpuWCzknRspBLxbuF*2u429k5hOqp82A$$~7NAAAAAAAEhEDGkOhi1L6OUVKmCiiFiWiTyGOJl5UoXg0$ .

 

Queda dicho. Gracias Laura por tu error que me ha descubierto esa situación. Un besote.

 

Los Gatitos son venenosos

Los Gatitos son venenosos

Esta es una historia que tiene algunos años, tantos al menos como la foto, en la que mi amigo Murci, el Tadjikonauta, me arrea probablemente por volver a contarla en público (no puedo evitarlo). El caso que nos atañe comenzó en la selecta cervecería Rubí, (en la C/Bravo Murillo, Madrid), donde Murci y yo disfrutábamos de nuestras enormes hamburguesas completas y unas jarras e helada Mahou de barril, cuando de repente observé sus enormes manos y dedos marcados por sucias cicatrices negras, como de arañazos.


- ¿Y eso? ¿Quién te ha hecho esas heridas?


 - Si te lo digo no lo creerías


- Me preocupas, Murciamigo, dime enseguida quién ha sido y yo en persona iré a Lorca a ajustarle las cuentas...


- En realidad la historia es más compleja, resulta que...


- Bueno, ¿Y por qué no te has lavado la herida?


-Ahí quería yo llegar, resulta que...


 
LOS GATITOS SON VENENOSOS:


Es por todos sabido que cuando un gato muerde a una presa, debido a su pequeño tamaño, no siempre la mata; sin embargo a la presa acaba muriendo a la larga...

(Personalmente yo defino las mordeduras de gatitos en dos tipos: Letales -que matan- y no letales -que no matan, pero Murci me ha descubierto una tercera modalidad de mordedura de gatito: Las que no son letales pero acaban matando a la larga)


Esto ocurre porque en la saliva del gato existen componentes tóxicos que, al entrar en contacto con la sangre, producen una muerte lenta por envenenamiento, permitiendo al gato huir de un ataque, o librarse de un combate peligroso y prolongado que podría ponerle en peligro.
Pues bien, también sabes que en casa (en La Escucha, pedanía cercana a Lorca... en la Murcia interior) yo tengo gatos... mogollón de gatos: Unos veintiséis. De hecho no podemos reducir la población pese a que ejecutamos a las crías que no podemos mantener estrellando sus cabezas contra una pared o metiéndolos en un saco y arrojándolo al pilón...


- Perdona, Murci ¿No habéis probado a disolver una aspirina en un cuenquecito de agua y que los gatitos beban de ahí... sufrirían menos y no os mancharías y de sangr...


- Eso es caro... y no interrumpas.


- El ácido cítrico también les es tóxico ¿Podríais...?


Te he dicho que no me interrumpas, por favor. Bueno, el caso es que las crías supervivientes (las que nos parecen más bonitas) lo llevan crudo en su primer año de vida, compramos su comida por sacos de 50 kilos, imagínate su impacto en nuestra economía doméstica; y claro, aunque la comida es abundante los cuencos (comederos) son limitados: He ahí el problema. Al escuchar el ruido de los Friskies caer sobre las superficies de plástico, dos decenas y media de gatos (algunos de más de cinco quilos) se lanzan como locos a comer, y meten sus cabezas entre las de los demás. De hecho es normal que se produzcan peleas y algún que otro zarpazo. Ahí vi yo un día a uno de los pequeños desplazado, esquelético... imposibilitado para llegar a la comida, al borde de la inanición. 


 Tú me conoces, sabes que en el fondo soy como un caballero andante que no se puede estar quieto ante la injusticia, así que cogí al  gatito con una mano y un puñado de friskies con la otra para darle de comer...
Pero se asustó, juro que sólo trataba de darle algo de comida para que no muriera, pero el gatito fue presa del pánico y comenzó a arañarme las manos y los dedos. Yo, claro, traté de resistir por su bien, de aguantar el dolor... pero me fue imposible, mira que me puse de pie, pero en un acto reflejo mis brazos empezaron a moverse solos, mi cerebro lo único que quería era que el minino se soltase y dejara de hacerme daño, pero él no notaba mi lucha interior, y de hecho cuanto más bruscamente me movía, más profundamente clavaba sus pequeñas garras, hasta que de repente, se soltó...


(Primer ataque de risa. Imaginaos a todo el bar callado, mirándome como desde el suelo no podía dejar de reír, colorado, casi sin respiración: Uno de esos ataques de risa que sólo se pueden cortar con un ataque de hipo)
El gatito salió volando, dando vueltas en el aire como una bolsa de plástico vacía hasta darse contra una pared con un sonoro ¡Crock! que sonó en mi cabeza como un cañonazo (unas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos) Me acerqué a él y no se movía, permanecía inerte con su pequeño cuerpecito perdiendo calor... te lo juro, lloré como una Magdalena, así que me agache, lo recogí con mis manazas y fui a pedir consejo a la persona más sabia de la casa.
Entré en la cocina para que mi madre me aconsejara qué hacer: Había acabado con una vida inocente, llena de futuro... con un gatito de apenas un par de meses. Mi madre, lo miró de reojo, y sin sacarse el Ducados de la boca dijo aun vive, pero no dejes que sufra...


¡Estaba vivo! Todo mi ser quería salvarlo, pero algo tienen las madres, que cuando mandan algo obedecemos sin pensar, automáticamente... como terminators (la sola idea de un Murciator casi me provoca otro ataque de risa como el anterior) por lo tanto, cogí al gatito en una mano y ¡PLAF! lo estrellé contra el suelo. No se movía, así que me agaché para comprobar si todavía respiraba y... como en una película de miedo el gatito giró antinaturalmente su cabecita, me miró con los ojos medio cerrados, abrió su hociquito y emitió un fantasmal ¡Eeerk! que me perseguirá toda la vida. ¡No podía creerlo, iba a ser verdad lo de las siete vidas!, así que ahora, cabreado, volví a cogerlo con mi manaza buena (la derecha), y lo levanté por encima de mi cabeza para lanzarlo de nuevo contra el suelo ¡CRACK!...


¡Eeerk!


Esto ya parecía cachondeo... (Aquí imaginad que me había caído de la silla por tanto reírme), así que furioso volví a levantar al gatito por encima de mi cabeza y esta vez cerré los ojos para lanzarlo hacia el infinito y más allá... ¡PLAMM!...


¡Eeerk!


(Aquí Murci lloraba como una Magdalena mientras yo casi me arranco la lengua a mordiscos para no reír)


Tengo la sensación de que ese sonido me perseguirá toda mi vida... así que recogí de nuevo el cuerpecito de ese cachorrillo que se empecinaba en no morir, en no dejar este mundo, y se lo llevé a mi padre. Mi padre estaba apoltronado en el sofá viendo la tele y bebiéndose un vino cuando llegué con el inmortal en las manos... Mira papá, mamá me ha dicho que lo remate para que no sufra, pero ya van tres intentos y no lo consigo... Mi padre no apartó la mirada de la tele antes de decir: Pus sácalo al patio a que le de el aire... mañana estará bien.

Si las madres pueden hacer que asaltes una colina infestada de Vietcongs, o que te cargues machetazos a todos los monitores de un campamento para niños en un lago de Iowa, los padres es que deben ver el futuro, porque a la mañana siguiente, como por cosa del Ratoncito Pérez, el gatito andaba y saltaba como si nada hubiera pasado...


- Espera Murci... ¿Un tío de 1,90 como tú no ha podido matar a un gatito de menos de un kilo después de tres intentos?


- ¡Y tú! ¡Tú eres un cabrón que se está riendo de mi suceso! ¡Pues me dolió coño! ¡Me jodió mucho creer que había matado a un gatito pequeño!


- A todo esto... ¿Por qué coño no te has lavado la herida?


- Por miedo a morir, joder, ¿No ves que puede llevar el veneno del gatito todavía?...


Sí, soy un cabronazo, la verdad.  Mi amigo, con lágrimas en los ojos, sólo pedía comprensión y otra cerveza, pero yo, cerdo de mí, me partía de la risa en su cara sollozante. Además esta debería ser una de esas historias que quedan entre amigos, pero cada vez que presento a Murci a alguien nuevo le acabo contando la historia del gatito venenoso... y a propósito: Aun no me queda claro por qué coño no se desinfectó la herida...

 

 

 

Los gatitos son venenosos

Los gatitos son venenosos

Tal y como aparece en esta vieja foto, es posible que Murci me hostie por revelar al mundo (bueno, a los cuatro que leéis este blog) el terrible secreto que él, y sólo él, descubrió hace unos poco años (probablemente en ese año en el que se hizo esta foto... y de echo es muy posible que el momento retratado él ejecutara su represalia por contar esta historia).

Resulta que disfrutábamos de unas hamburguesas completas y unas jarras de cerveza en la Cafetería Rubí de Cuatro Caminos, hace mucho mucho tiempo, celebrando el reciente regreso del que será el Primer Tadjikonauta, de su pueblo... bueno de su pedanía cercana a un pueblo, cuando me fijé en unas feísimas cicatrices negras, como de arañazos, que tenía en la mano y en los dedos. ¿Otra vez vendimiando rosas?, le dije, a lo que él, entristecido como un veterano de la caída de Saigón me respondió un seco No, es algo peor... vamos como si hubiese cogido el último helicóptero que despegaba de la azotea de la embajada yankee.

A continuación le comenté que era una herida fea, que por qué demonios no se la había lavado y vendado, a lo que él, con lágrimas en los ojos comenzó su relato: No me las he podido tratar porque...

LOS GATITOS SON VENENOSOS

Por todos es sabido (decía sollozando) que cuando un gato salvaje muerde a un pájaro, éste muere aunque la dentellada no lo mate...
(tomáos vuestro tiempo para analizar la frase de inicio: Se las trae, se ve que el Tadjikonauta es el homínido del espacio más preparado desde Ham, y es que no me acaba de quedar claro su significado, y eso que han pasado una purriada de años desde esa tarde tan educativa).

Señor Presidente (V)

Señor Presidente (V)

Retomamos la carrera hacia al Casa Blanca, esytaba navegando por distintos blogs (que sepáis que también leo los vuestros), cuando encuentro en AQUEOS una candidatura que se nos había escapado para el 2008. Sólo un hombre fuerte de Krypton puede detener a Condolezza y a Hillary (que parecen las más perfiladas para el puesto), por lo tanto tengo el placer de presentaros la candidatura de: EL GENERAL ZOD.

Se suele tardar unos minutos en caer en la cuenta. Os los ahorraré: Es el malo malísimo (vamos el que mandaba al cazurro desertor del arado y a la tía buena con cara de follar poco) en Supermán II. ¡Claro! ahora Christopher Reeve no está para protegernos de él, y al fin y al cabo... tras ocho años aguantando a Junior estamos convencidos de que no puede ser peor.

¡Arrodíllate ante Zod!

Y si Zod no te gusta, pues sigue el slogan del candidato alternativo al candidato alternativo:

- ¿Hillary? No, no quiero una Presidenta a la que en casa llamen Gili

- ¿Condolezza? Tampoco, bastante arroz (ojo al sutil juego de palabras) tuvimos que tragar en Vietnam

-¿Zod? Podría acabar siendo un blandengue (al fin y al cabo le ganó un perdedor tartamudo: Clark Kent)

Como dijo Automatic Jack, ¡No te decidas por el menos malo!, si hay que elegir a un demonio escoge al peor de todos. Ya lo intentó en 2004, pero una serie de fuerzas ocultas (El Tribunal Supremo de EEUU y el Partido Demócrata)impidieron que continuase con la campaña.

¡Chtulu for President!

Verdi vs. El Lobo de Dos Cabezas

Verdi vs. El Lobo de Dos Cabezas

Menuda semanita he tenido. No sé si el lector conocerá la sensación de estar ante un enorme monstruo mítico que demuestra la intención de devorarle, pero es poco menos lo que me ha tocado estos últimos días. Y también desconozco si el monstruo mítico medio conoce la sensación de que un adeversario de apenas 1.2 kilitos le plante cara y trate de comerse sus dos cabezas, pero para cojoncillos los míos que son pequeñotos y pegados al culo.

El caso es que andaba haciendo mi vida normal (lo normal para quien se hace pasar por gato doméstico pero viene con la lección aprendida de ser genial compisitor, faraón y depredador del pleistoceno en otras vidas), es decir, andaba tocándole las narices a Baby y a Golfo, impidiendo que cenasen y viesen la tele en paz, cuando, llevado por el frío últimamente imperante, éste se mete en su habitación y sale un monstruo:

Para haberlo visto, no me lo creerá nadie. Dos enormes cabezas, pelo negro abundante, unos ojos sin vida... como los de un tiburón; una bestia inenarrablemente fea y con muy malas pulgas, que se me avalanza encima como intentando comerme. Oigo su extraño rugido, no sé si sería una de esas extrañas bromas de sanguinario combatiente, eso de gritar ¡No corráis! ¡No vamos a haceros daño!, mientras se recarga el lanzagranadas; el caso es que daba más miedo su cara (cualquiera de las dos... o de hecho als dos a la vez) que su voz nasal, casi estúpida: Una parodia de sí mismo.

Noté una sensación nueva en este pequeño cuerpecito que me ha tocado en suerte: Pelo erizado, la cola erizada, más gorda de lo normal (no era una erección, de eso hablaré un pooc más adelante)... ¿Sería eso que llaman miedo? porque no lo recuerdo de otras vidas, pero sí que huí, me subí a lo alto de la estantería para observar con recelo y con algo de perspectiva, a veces bajaba, pero ese cabrón bicéfalo... negro como el hollín del infierno aparecía de la nada sobresaltándome, amenazando con arrancarme de un mordisco una para, la cola, quizá la cabeza.

Cagadito por las patitas abajo me tuvo durante horas, aunque luego pareción calmarse... Claro, con una cabeza de mi tamaño, ese bicho estaba subestimando al futuro tirano mundial, al heredero de la gloria y la crueldad: Rematadamente tonto, incluso para dormir con sus cuatro ojos abiertos (dos por dos cabezas... cuatro). De nada le sirvió despertar cuando le salté encima y empecé a morderle su enorme nariz (no me cabía en la boca). De nada le sirvió ni dormir con los ojos abiertos, ni que su otra cabeza tratara de ayudar a la que yo atacaba (no sé por qué a cabezazos... ¿Miedo a morder?), estaba dispuesto a sacarle los ojos con mis carras, y a morderle la nariz hasta llegar al cerebro.

El Lobo de dos cabezas no ha vuelto, debe andar escondido en la habitación de Golfo y Baby. Mira que es cagón, y es que nada puede parar a un felino cabreado por pequeño que parezca.