ADVERTENCIA PARA JEFES: ESTOS TEXTOS SON FICTICIOS E INSPIRADOS LEVEMENTE EN LA VIDA REAL, CUALQUIER PARECIDO CON LA MISMA ES UNA PUTA COINCIDENCIA

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VIGILANDO A HARRY POTTER

20091120183122-harry-pota.jpg

 

Las historias friquis que surgen al trabajar en seguridad privada son algo incomparable a cualquier cosa en este mundo. Quizá sólo pueden compararse a compartir piso con Murci durante diez años. Es la historia de mi vida. Cuando todo va normal en el curro, Murci hace algo, como soltarse a su mami que ha pasado la Gripe A ‘a pelo’.  Cuando Murci pasa uno de esos extraños periodos de ‘normalidad’ (es decir cuando no le pasa nada divertidamente raro) entonces surge una historia rematadamente extraña en el trabajo.

 

Hace poco coincidí con un compañero que había trabajado en un cine. Y ojo a las historias raras que se cuenta. En una de ellas el cliente (el cine) había pedido una ampliación del servicio debido a que, en una ‘premiere’ algún cachondo coló una cámara y colgó la peli en Internet. Algo de lo más normal.

 

De lo más normal hasta que el cliente decide colar en la sala a un vigilante con gafas de visión nocturna, a lo marciano, y le surte de palomitas y refrescos para que vigile la proyección durante una semana… doce horas al día.

 

“Ni te imaginas cómo acabé del puto Harry Potter, tío.”

 

Si me preguntasen, diría que un vigilante que tiene que ver una peli de Harry Potter, durante doce horas al día, siete días seguidos, ha sido muy, pero que muy malo, en otra vida. Como mínimo tiene que haber sido Hitler.

 

“No, si al principio pintaba bien, me dieron un cubo gigante de palomitas y un refresco que parecía un jodío barril, pero estar viendo a ese hijoputa de gafas todos los días…”

 

Encima, la cosa se completaba con evitar que la gente que entraba en la sala no se liara a fumar porros. Podéis imaginaros la supersolución que se le ocurrió al colega a la tercera proyección:

 

“Pedí que encendiesen las luces, me puse delante de la pantalla y grité:

¡A ver! ¡Soy de seguridad! ¡Y como a alguno de vosotros se le ocurra encenderse un mai os juro que cuento el final de la peli! ¡Cabrones!”

 

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Viernes, 20 de Noviembre de 2009 18:33. Autor: GOLFO. #. Tema: Justo lo que necesita este país. No hay comentarios. Comentar.

Quis custodiet ipsos custodes?

Recuerdo una clase de Derecho en la que un pedazo de Historia viva (un profesor muy mayor) nos hablaba del control jurídico en las fuerzas armadas y citaba una discusión en el senado romano sobre la creación de un ejército permanente. “Quis custodiet ipsos custodes?” Nos decía el veterano profesor. Tan veterano que parecía haber participado en esa discusión en el senado romano. ¿Quién vigila a los vigilantes?

 

 

Cuando se trata de seguridad privada la respuesta es un trisílabo: ¡Inspección!

 También es un grito de aviso cuando ves llegar el coche oficial (me parto de risa cuando llaman “oficial a uno de esos coches) como lo puede ser “¡Rata!” o “¡Mamón!”. En algunos casos, ante la sospecha de que llevan una emisora sintonizada en nuestro canal se utilizan palabras en clave, generalmente despectivas… y generalmente en cualquier idioma que, probablemente desconozca el señor inspector. Y ese idioma puede ser cualquiera. Incluso el suyo.

 

Resuelta la duda de quién vigila a los vigilantes, es decir: Un grupo de vigilantes promocionados por sus especiales capacidades (color marrón de la lengua debido a tantos analingus y falta total de escrúpulos a la hora de sancionar a otros por hacer lo mismo que ellos hicieron en el pasado) queda una pregunta por responder:

 

¿Y Quién vigila a los inspectores?

 

La respuesta está clara: YO. Se me ha ido la pinza y he decidido dejarles claro que les estoy vigilando. Que les grabo en audio y vídeo cuando vienen a tocar las narices. Que conozco sus movimientos y dónde se refugian en momentos de crisis.

 

Tras un año muy raro, en el que hemos llegado a tener dos inspecciones con una hora de diferencia, me armé de valor y me introduje en los archivos del edificio donde trabajo para revisar dos años de informes diarios de servicio. Y han sido sólo dos años porque los anteriores diez años de informes han sido reconvertidos en unos tallarines reciclables de múltiples colores.

 

 

¿El resultado? Una tabla dinámica del glorioso Excel que analiza, cuantitativamente, la cantidad de inspecciones, qué inspectores las han hecho, qué día de la semana, a qué hora (y por lo tanto en qué turno) y compara dicha actividad con la del querido coordinador asignado a nuestro servicio (que ya de por sí realiza inspecciones). La duplicación de  responsabilidades es evidente. Tanto como que determinados inspectores aparecen casi siempre a la misma hora y, generalmente, cuando está determinado vigilante. Y quien quiera entenderlo que lo entienda.

 

Lo mejor ha sido pedir la colaboración de mis compañeros. Es vital para esta contra-vigilancia (¿contra-inspección?) reflejar en el documento la hora de la inspección y el nombre del inspector, de cara a que no se den resultados no aplicables (y muchos de estos inspectores no ponen su nombre ni la hora) En un momento como tal, mi compañero Pepón ha dicho:

 

-         Esto me parece una gilipollez

 

Hay que tener en cuenta que, de haber sido contemporáneo de Alexander Flemming, y de habérselo encontrado en una tasca londinense, si éste le hubiese dicho: “Pues lo mismo invento la Penicilina y salvo millones de vidas”, Pepón habría respondido:

 

-         Esto me parece una gilipollez. Si salvas al paciente lo mismo se muere de otra cosa.

 

El caso es que, una vez gane la colaboración de mis compañeros, la contra-inspección será una útil herramienta a la hora de lograr que no nos toque las narices una panda de cazurros.

 

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Sábado, 14 de Noviembre de 2009 14:47. Autor: GOLFO. #. Tema: Justo lo que necesita este país. No hay comentarios. Comentar.

DÉJÀ VU

 

Lo de las alertas sanitarias puede llegar a dar mucho juego pese a ser un tema, a priori, sin maldita gracia. La creación y promoción de “enfermedades de moda” y la aplicación de la máxima de “Si cree que lo tiene es que lo tiene”, popularizada por aquel glorioso episodio de Dilbert“El síndrome del cubículo crónico” –así como las facilidades de una sociedad globalizada, permiten que un individuo, en este caso nuestro “adolescente de treinta años favorito”, pueda crear una situación de caos tan enrevesada que sólo puede solventarse con la más sencilla y tradicional de las soluciones.

Las situaciones cómicas suelen tener un origen bastante rutinario. Podría decirse que comienzan por un “Todo empezó un día totalmente normal… uno de esos días en los que te dices que no va a pasar nada y…” y de repente una gigantesca ola de acontecimientos raros se nos lleva por delante.

 

Digamos que un día vulgar y corriente, uno de esos días en los que un cree que no va a ocurrir nada, oigo el Murcifono (el móvil de Murci) y este pinocho del siglo XXI se encierra en el WC a hablar. Es algo que no suele hacer, por lo que pienso que buscaba algo de intimidad para una conversación personal. La típica conversación personal a gritos que se escucha desde la calle.

 

“Si cree que lo tiene es que lo tiene”

 

Todos tenemos en mente lo que significa el concepto “dejà vu”, esa sensación de estar viviendo una experiencia que se ha vivido antes. Pues digamos que yo convivo con esa sensación constantemente. Sobretodo cuando llega el frío y Murci arde en fiebre, tose como si tuviese tuberculosis y, por alguna razón, no falta al trabajo… a ese trabajo en contacto con alimentos que tiene.

Tampoco dejó de salir de juerga ni, mucho menos, de quedarse parado, inmóvil, de pie frente a la tele cada vez que ve algo relacionado con la imagen en movimiento o los colores brillantes.

 

Sí. Esto lo he vivido yo antes. Una vez al año más o menos durante los últimos diez.

 

“He tenido Gripe A y no ha sido para tanto”

 

 

Sí. Eso ha sido más o menos lo que nuestro querido “niño de verdad” le ha soltado a su pobre madre, que sólo llamaba para ver qué tal estaba. Tócate las narices. ¿Y cómo ha llegado nuestro querido ‘académico del panocho’ a tal conclusión? Pues con un concienzudo análisis de los síntomas padecidos:

 

-         Fiebre alta

-         Tos del tipo “pronto morirá”

-         Debilidad generalizada (pese a que parece sufrirla constantemente)

 

Y punto. ¿Ir al médico? ¡Eso es de maricas! Se diría nuestro querido murciano. (En realidad se diría: “¿Í ar méico? ¡Ejo é de maricone!”) Principalmente cuando la manera de saber si se tiene Gripe A y no Gripe estacional, o sencillamente un resfriado de veinte pares de narices es ir al médico y someterse a unos análisis. Eso y que, ya puestos, había comenzado toda una campaña masiva de comunicación… de comunicación a sus amistades acerca de que había padecido la enfermedad de moda y la había superado gracias a su superior predisposición genética, y a los remedios caseros. Como Chris Elliot en aquel episodio de “Búscate la Vida” en el que decide tratarse una amigdalitis por sus propios medios.

 

¡Nong! ¡Nong! ¡Noooooong!

 

La historia se complica cuando la preocupada madre decide personarse en Madrid para cuidar de su hijo. Algo que haría cualquier madre. Principalmente cuando le ha dicho a su pequeño retoño de treinta años que, en el pueblo, los lugareños se denuncian entre sí por contagiarse de Gripe A.

 

 

Resultaría algo del todo normal si no fuese porque, nuestro querido “monito de Estallido” (el que propaga la plaga por EE.UU. ese de la perillita blanca) al ser preguntado sobre lo mal que lo debe estar pasando en la gran ciudad, alejado de los suyos, suele responder: “Nong, micagoendió, et-toy de puta madre, pe’o no ze lo digái a mi mama, no zea que mebligue a vorvé”

 

¿Lo positivo? Que nuestra querida mascota se ha puesto a limpiar como un poseso (poseído por Mr.Propper), lo que ha incluido la ocultación de su ordenador portátil, de montañas de videojuegos de segunda mano y de toneladas de porno.

 

“La Hit-toria de mi vía”

 

 

Y nunca visto el berrinche que se pilló cuando le dijimos que, probablemente, no había padecido la enfermedad de moda, sino un vulgar resfriado de cojones, agravado por unas condiciones de vida insalubres, negligencia a la hora de cuidarse, y su fe ilimitada en dos productos milagro (nada que ver con el Tamiflú): Sopas de sobre y jarabe para la tos.

 

Ante tal situación, y a la espera de la llegada de la señora, sólo podemos proponer a nuestra mascota humana sacar provecho económico, en esta situación de crisis que nos ha tocado vivir, de su lamentable estado de salud. Desde Golfomedia, proponemos a Murci la creación de una página web en la que cuente al mundo su heroica hazaña, su historia de superación personal, y, de paso, que venda algún tipo de producto, al mejor estilo de los crecepelos caseros de la América profunda. Sólo necesitará una chaqueta a rayas blancas y rojas, un sombrero de paja y una cara más dura que el cemento armado.

 

Por lo menos, esta vez no le ha puesto nombre.

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Viernes, 06 de Noviembre de 2009 17:29. Autor: GOLFO. #. Tema: Crónicas Murcianas. No hay comentarios. Comentar.

LA SOLUCIÓN SE LLAMA 'BORIS'

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He vuelto recientemente de mis vacaciones en la isla de La Palma y he confirmado las noticias aparecidas en la prensa económica. Una tasa de paro comparable a la de la Franja de Gaza. Tela. Y las Canarias no son el único lugar de España donde se alcanzan esas cifras. Tanto es así que los cayucos casi han dejado de salir de Senegal porque allí como que hay más oportunidades de trabajo. Ante tal situación de crisis, es mi deber aplicar toda mi inventiva para procurar paliar esta situación.


Los principales beneficiados por esta situación son los portales de búsqueda de empleo, como Infojobs o Monster. Qué cabrones. No sólo ponen en contacto a demandantes con oferentes de empleo, sino que, por una cantidad, se consigue una cuenta Premium que te informa, parado buscador de trabajo, de a qué gente te enfrentas. Con  pulcro respeto a la Ley de Protección de Datos, el portal informa a sus subscriptores de pago del perfil y nivel de preparación de los candidatos a los que se enfrenta por un puesto de trabajo.


Hmmmm. Acabo de parir una idea. Parto sin dolor. Por lo menos para mí.


"¡ENCUENTRE TRABAJO SEGURO Y ESTABLE EN GOLFOJOBS.NET!"

 

Mi idea, en un principio, es poner en contacto a las empresas con los potenciales trabajadores (eso es lo que diré a las empresas… “potenciales”… ¡Atrévete a no contratarles!) El parado introduce su nombre, nivel académico, experiencia y blablabla en la base de datos, y éstos se envían a las empresas. Hasta aquí todo normal.


“Para el puesto de becario porta-cafés exigimos inglés, francés y swahili a nivel nativo, más una lengua vernácula con nivel muy fluído. Informática a nivel Matrix,  buena presencia, y disposición para hacer el trabajo de todos nuestros profesionales altamente remunerados a cambio de unas migajas. Hay 6000 candidatos para una puta plaza“

¿Le suena esto? Esto ya existe. Una vez más, Golfo cree haber descubierto la Coca-cola.

Pues no. En un alarde de innovación emprendedora, Golfojobs.net marca la diferencia con su “Cuenta Premium”.

...

¿Le sigue sonando a más de lo mismo? Pues lea y verá que no.


"Conseguí un empleo estable y bien remunerado gracias a Golfojobs.net"

 

Por cien pavos más (aceptamos pagarés), el parado accede a la cuenta Premium, lo que le permite acceder a los datos sobre su competencia. Pero éste no es como los demás portales de búsqueda de empleo. Golfojobs.net cuenta con el “FACTOR BORIS”.


Golfojobs.net no respeta la Ley de Protección de datos. Por lo tanto, cuando te hablamos de tus 6000 competidores para la plaza de becario porta-cafés te damos:


-         Sus Nombres

-         Sus fotos recientes

-         Sus direcciones

-         Sus itinerarios habituales


Además, contratando el FACTOR BORIS, por mil pavos más le encargamos a un colega de la Spetznaz que se encargue de ellos uno por uno. Mil pavos por cabeza. Ése es el "FACTOR BORIS".

Y parecerá un accidente.


“Da, dseñorr polidsia. La candidato caminaba por el acerra con su currícula bajo la brrrazo cuando edse piano le cayó en la cabedsa desde quindse pisas de alturra.

…Dseis Vedses.”


"¡Fue muy sencillo! ¡Le vendí mi alma al banco, pagué a un Boris y ahora tengo empleo!"

 

 El agudo lector se habrá percatado de que existe una remota posibilidad. Puede que la empresa contratante se achante, no debido a la presión fiscal y a la crisis económica, sino a la montaña de cadáveres que cada día crece junto a la puerta de su oficina.


-         Esto es muy raro, caballero. Teníamos concertadas para hoy seiscientas de las 6000 entrevistas previstas. Deberíamos llevar diez días entrevistando candidatos, pero es usted el único que se ha presentado.

-         ¡Gracias Boris! ¡Gracias Golfojobs.net!

-         ¿Mande?


Para esos casos, Golfojobs.net ofrece a sus clientes la opción “Boris Premium Plus” que permitirá al candidato, por otros 3000 pavos… ¡Ocupar el puesto del entrevistador!

“Dsoy un hacha con el Dragunov: Adsierto a un empleadorr entrre los ojos  a mil quinientos metrros de distandsia”

(–Boris, empleado de Golfojobs.net-)

-         Lo lamento, caballero, pero pese a que su perfil se adapta a las exigencias de nuestra empresa, hemos cancelado la oferta de empleo debido a la presión fiscal del estado, la disminución de beneficios debida a la crisis y el hedor de la creciente montaña de cadáveres con currículo en sus manos frías y muertas que se apilan frente a las puertas de nuestras oficinas. No hay plazas disponibles para trabajar aquí.

-         ¿Boris? ¡Fuego!

-         Ahorra hay una pladsa dispnibla.


NOTA LEGAL: Golfojobs.net no se hace responsable de las suscripciones posteriores a nuestra huida a Afganistán, donde hemos descubierto un floreciente mercado en lo relativo al contacto entre oferentes y demandantes de empleo.

En Golfojobs.net creemos en la eliminación física de la competencia, pero eso no significa que no creamos en la libre concurrencia. Puede que alguno de los candidatos a eliminar también haya contratado nuestros servicios, por lo que no nos hacemos responsables de que Boris ’mate dos pájaros de un tiro’.

Por eso cobramos por adelantado.

Interesados, dejen sus comentarios aquí. 

 

 

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Martes, 01 de Septiembre de 2009 10:52. Autor: GOLFO. #. Tema: Buscando Curro. No hay comentarios. Comentar.

EL LÉXICO DE LOS VS

 

Ya lo decía A. Swofford en “Jarhead”: “Mis manos eran pelapichas, una linterna un rayo de luna, un bolígrafo un tubotinta, mi boca un receptáculo de leche. Una litera era una estantería, una pared era un mamparo. Una camisa era una blusa. Una corbata seguía siendo una corbata y un cinturón un cinturón, pero muchas otras cosas no iban a ser lo mismo…”



Es tremenda la manera en que determinadas profesiones utilizan el léxico habitual. El caso extremo de este marine, se puede aplicar a otras profesiones, quizá no tan peligrosas, pero sí igual de divertidas. Qué coño. Ahora veamos cómo afecta al léxico de una persona aparentemente normal el trabajo continuado en el maravilloso mundo de la seguridad privada.


La exposición continuada a un ambiente para-policial, hace mella en la estructura cerebral del vigilante novel, de manera que los nombres que asignó a determinados objetos, personas, lugares o situaciones tienen, desde que se pone el uniforme por primera vez, un nombre nuevo. Ahora, mis queridos pimpollos, cerrad vuestros receptáculos de leche y mirad unos ejemplos de cómo va a cambiar vuestra forma de hablar, tanto en lo referido a sinónimos como a definiciones:


Palabra/ Estadio

Persona Normal

(No Vigilante de

Seguridad)

Vigilante Novato

(menos de 1 año)

Vigilante Veterano

(más de un año)

CachiporraPorra

¡Defensa reglamentaria!

¡SEÑOOOR!

“Palo”, “Goma”,

“Manubrio” (y cualquier

otra palabra relacionada

con el miembro viril)

Vigilante de Seguridad

Segurata, Guardia de

Seguridad, Guardia, Centinela...

¡Compañero! ¡Hermano!

¡Si conociese una palabra

que significase padre y

madre a la vez la diría! ¡SEÑOOOR!

“Compi”, ,” Colega”,

“Uve-Ese” (VS)… y sí: También “Segurata”

InspectorTipo que parece ser el jefeGlorioso responsable del control de calidad que sólo actúa por mi bien ¡SEÑOOOR!

“Rata”, “Víbora”, “Alimaña”, “Cabrón”, “Hijoputa”,  “Cerdo”,” Pelota”, “Lengua-Marrón”, "No conozco a su

madre, pero..."

Vigilante de Seguridad NovatoSegurata nuevo¡Nuevo miembro de la hermandad! ¡SEÑOOOR!“Pimpollo”, “Novato”,
Vigilante de Seguridad menos novatoGordo con perilla de uniforme, Segurata de Mierda.¡¡Luz que ilumina mi destino! ¡SEÑOOOR!“Conserje”, “Abuelo”, “Momia”…
Coordinador de Servicios¿Quién?

¡Iluminado que controla conocimientos milenarios a los que jamás seré digno de acceder…

¡SEÑOOOR!

Simio amaestrado que una vez aprendió a usar el MS Office.
Persona NormalPersona Normal¡Civil! ¡SEÑOOOR!Tipo/a
Lugar de trabajo¿Oficina?¡Servicio! ¡SEÑOOOR!Agujero, tugurio, pozo negro…
Tahalí¿Cerdo Salvaje?¡Es donde coloco la defensa salvo que me lo ordene un superior! ¡SEÑOOOR!¿El qué? Creo que hace mucho que no tengo eso.

 

Así que no os sorprendáis cuando, dentro de unos años denominéis al W.C. “Lugar donde están mis puntos de fichaje” o al revólver “Hierro”, “Fusco” o “Abrelatas”.


Con esto termina la Lección Uno: “Cómo va a cambiar tu forma de hablar”. 

 

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Jueves, 06 de Agosto de 2009 14:56. Autor: GOLFO. #. Tema: Justo lo que necesita este país. Hay 2 comentarios.

EL PATO MACHO

20090723214244-pato-conejo.png

 

Estoy sentado escuchando historias. Narraciones de auto-bombo en las que desconocidos que dicen vestir el mismo uniforme que yo le cuentan al señor psicólogo de la empresa lo maravillosa que es su vida desde que entraron en la compañía. Gente cuya vida mejoró al dejar el Ejército o la Guardia Civil por la seguridad privada. Mujeres emprendedoras del año según no sé qué revista. Súper abogados que compaginan su incansable labor jurídica con el segurateo. Sí, hermano, escucho historias. Muchas historias. Y cuando yo cuento la mía nadie me cree. Les parece imposible que no me guste este trabajo. Y les parece más imposible que diga que no me gusta delante de un psicólogo de la empresa.

Estoy en un curso de reciclaje. De esos de rellenar las dichosas veinte horas anuales. De mis preferidos. Tema psicológico. Vamos a ver con qué clase de pirados trabajo. Vamos a ver lo pirado que estoy. Y al final, terapia de grupo. Autoayuda colectiva y unas cañas a modo de tercer tiempo. Tremendo pasatiempo.

El señor psicólogo nos pone unas diapositivas, rollo Blade Runner audiovisual. Imágenes con doble sentido. Ahora es una chica joven, ahora es una anciana. Ahora son dos personas cara a cara, ahora es un jarrón. Los puntitos que están en las intersecciones de los cuadrados negros cambian de color, ahora blanco, ahora negro, ahora gris para que no se peleen. Puedo ver a la Gioconda entre esas rayas, El tipo de barba y gafas tiene una mujer frondosamente desnuda en la cara, pero como me pregunte qué recuerdos me vienen a la memoria acerca de mi madre juro que me levantaré y le romperé el cuello al psicólogo. Yo, Nexus 6, vigilante de seguridad.

 

 

- Ahora dime qué ves aquí, Golfo

- Veo un pato macho.

- Muy gracioso

El señor psicólogo no le ve la gracia a mi chiste. En función de cómo se mire, la imagen muestra un pato o un conejo. Lo que sería las patas del pato, o –según se mire- la colita del conejo, a mí me parecen unos cojonazos de toro.

Hoy ha sido un día muy raro. En Los Simpsons, Homer busca a un tipo que arregle su tejado y todos creen que tiene un amigo imaginario. En Perdidos, el gordito se reencuentra con un amigo imaginario al que no veía desde que estuvo internado en un psiquiátrico... y encima la alucinación le dice que todo está en su imaginación; que nunca salió del psiquiátrico. Para rematar podría haber visto El Club de la Lucha. Habría sido perfecto.

- ¿Cómo te llamas?

- Tyler Durden

Cree que me gusta dibujar. ¡Y cree bien! Me propone que dibuje algo. ¿Qué coño hago ahora? En función de lo que dibuje mientras él cose a preguntas a los demás, podrá hallar detalles de mi personalidad. Detalles que no quiero que conozca. Si dibujo a un tipo con una gran polla, me dirá que tengo cierta obsesión con el sexo y el poder; si dibujo a un tipo cogiendo algún tipo de objeto, dirá que me gusta robar; las gafas de sol indican que se es un mentiroso (me pregunto qué dibujará el resto) una familia feliz indica que añoro a los míos... y si dibujo niños, que mi mayor anhelo es formar una familia. Me pregunto qué pasará si dibujo el logotipo de ese sindicato tan cañero...

Fulano ha cambiado de familia tres veces y se tira a su ex-mujer, mengana se obsesiona con sus gemelos. Otra vive para sus plantas y hay uno que parece a punto de explotar. Sean del lado del Atlántico que sean, parece que todos echen de menos la ropa de camuflaje y las armas de asalto. Pero el señor psicólogo, frío y calculador, los evalúa uno a uno, dueño de sus futuros.

- ¿Se puede saber a quién miras?

- ...

Ahí me quedo. Congelado. Con todos mirándome en silencio. Todos, incluyendo al come-cocos corporativo que ha decidido centrarse en mí. En realidad nunca dejó de mirarme.

- Escucho lo que tienen que decir mis compañeros... quizá aprenda algo...

- ¿Qué compañeros? –por primera vez en mi vida veo a un psicólogo con cara de asombro.- ¿No ves que estamos solos?

Ahora la cara de pasmo es la mía. Miro a mi alrededor y el resto de la sala está llena de gente. Hombres y mujeres, gordos y flacos, perillas, bigotes, y barbas. Todos me miran con atención, como si hubieran descubierto algo en mí. Estallo de furia (mal síntoma la pérdida de control en público)

- ¿Me estás diciendo que todos esos tarados son imaginarios?

- Chico- me interrumpe uno de ellos- nosotros preferimos ser llamados ‘creaciones de tu subconsciente’. Incluso el término ‘alucinación’ nos parece despectivo. Es como la palabra ‘segurata’.

Es ahora cuando todo se viene abajo. Ya lo decía mi madre: Estar doce horas despierto, por la noche, sin hacer nada, pasa factura. Una factura kilométrica. Contar las 2.856 baldosas de un edificio de oficinas no podía ser buena señal. Estar expuesto a la Rotenmeyer once meses tenía a la fuerza que ser menos sano que darse un baño en Chernobyl. De tanto trabajar con pirados algo se me tenía que pegar.

Psicosis, paranoia, alucinaciones. Sólo es el principio. Por lo menos podría haberme imaginado un plácido prado verde y haberme tumbado a tomar el sol. Sonreiría, contaría ovejitas. Me relajaría un poco. Tanta exposición a situaciones estresantes. Tanto comerme el coco. Casi existe un consenso sobre que las empresas de seguridad contratan alegremente a gente que no está muy bien del coco, pero pocos te dicen que si trabajas demasiado en seguridad acabarás mal de la cabeza.

Miro al pasmado psicólogo de la empresa. Un tío que parece desear escapar de la habitación. Del edificio. Parece incluso ansioso de escapar del traje que lleva puesto.

“Psicólogo de empresa en paradero desconocido –diría el titular- la última vez que se le vio corría por la carretera desnudo y gritando”. Veo en su cara una mezcla de miedo y atención (ventajas de haber hecho un curso de ‘Inteligencia Emocional’)

Estoy de acuerdo. Necesito unas vacaciones.

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Jueves, 23 de Julio de 2009 21:45. Autor: GOLFO. #. Tema: Justo lo que necesita este país. Hay 2 comentarios.

DON PILLÓN Y EL ALIENÍGENA ROSWELL

20090702211005-roswell.png

Quiero dedicar unas líneas a hacer una comparación deliciosa entre dos personajes adorables. Por un lado, un personaje de ficción, de la serie “Plutón BRB Nero” (RTVE, 2008) el alienígena Roswell. Por el otro, un personaje que conoce cualquier prosegurata acostumbrado a hacer turnos de noche, el inspector por excelencia: Don Pillón. El parecido entre personaje ficticio y personajillo real resulta sorprendente, en tanto en cuanto ambos quedan ante el agudo observador como entidades que viven de su propio odio.

 

Roswell (genialmente interpretado por Enrique Villén) es un alienígena desagradable, verde y pequeño, tal y como se le describe en la web de la serie de Álex de la Iglesia. Aterrizó (es un decir) en un pueblucho de Nuevo Méjico dando lugar a la historia no confirmada más sonada que jamás se haya oído. Conspiraciones para ocultar la verdad a la opinión pública, humillantes experimentos a manos de generaciones de científicos aburridos, bases del tamaño de Asturias ocultas en mitad del desierto; Sólo Dios y Fox Mulder saben cuánto material ha dado el bichito a los conspiranoicos del mundo para que justifiquen su existencia y su mal olor corporal.

 

Roswell es un organismo perfecto, que perdurará por los siglos de los siglos sin necesidad de ningún  elemento externo para su supervivencia. Respira carbono, y se alimenta de un fluido parecido a la bilis que supura por sus poros. Como dijo la esposa del Capitán Valladares a su marido: “Es como tu madre, si fuese feliz un día se moriría”. Queden para la posteridad las frases más gloriosas de tan brillante personaje:

 

Sois una raza decadente y caduca que no tiene sentido en el plan de la creación.Sois como un chiste, una broma de mal gusto, un garabato en un cuaderno infantil,un insecto aplastado en el parabrisas de un coche, un escupitajo...¡Sois como un petit-souisse aplastado en el patio de un colegio!

 

¡La Quinta sinfonía de Beethoven es música de hospital!

¡La Capilla Sixtina, una sauna de ’chuloputas’!

 

¿Quién es (o era hasta hace poco) el más viejo del lugar? ¿El vigilante senior por excelencia? El típico vigilante gruñón, vago, y primero en señalar defectos (reales a veces pero generalmente ficticios) en todos los demás? Tengo un compañero clavadito al abuelo Abe Simpson, principalmente por su capacidad inigualable de dormirse incluso cuando está de pie. De inventarse defectos en tu físico o tu quehacer diario, de creérselos, y encima de echártelos en cara, por no hablar de divulgarlos a los cuatro vientos. La pesadilla de un gabinete de comunicación, el objeto de deseo de cualquier confidencial online. ¿Y a qué viene hablar ahora de este mal llamado compañero? Pues a que fue la última víctima conocida de un siniestro inspector conocido como Don Pillón.

 

Estaba el simpático compañero descansando la vista (lo cual no sería un problema si no fuese porque encima ronca) cuando unos deditos regordetes tocaron el cristal de la puerta. Eso es lo que Don Pillón denomina “llamar con contundencia”. Visto que mi compañero se resistía a dejar los brazos de Morfeo (y su concierto de apnea en Mi bemol)  se vio obligado a llamar al estremecedor timbre.

 

Hubo que desincrustar al abuelo Simpson del techo.

 

De nada sirvió explicar a Don Pillón que la seguridad privada trabaja “de puertas para adentro”, de nada que el abuelo llevaba catorce noches seguidas, con su niña enferma,  una obra en su vivienda y un taller de coches con huelga a la japonesa junto a su ventana. De nada sirvió preguntarle si estaba seguro de haberle visto durmiendo.

 

Si el objetivo de un inspector de seguridad privada es pillar en un renuncio a vigilantes y auxiliares, cabe decir que (entonces y sólo entonces) Don Pillón es el mejor inspector con que cuenta la empresa. Otra cosa es qué tal fuese como vigilante, en tanto en cuanto, no es normal que conozca tantos trucos para escaquearse del trabajo.

 

Tan rígido como un cadáver congelado hace años, merecería llevar por apellido “Inflexiblez”. Don Pillón no deja pasar una y da parte a la empresa a la mejor ocasión (por no mencionar sus avisos al coordinador de turno a la hora que sea...) Probablemente lleno de odio, un inspector como éste (de los que disfrutan con su trabajo) no necesita de ningún agente externo para su supervivencia, dado que es probable que, como el alienígena Roswell, se alimente de su propia bilis. Tanto es así, que  ha provocado un cambio en las comunicaciones por radio dentro de la empresa. Cada vez que se ve pasar un coche oficial de la compañía durante el turno de noche, se escucha por el canal acordado la palabra clave que avisa de la inspección: “RATA”.

 

Este creyente en el lema de los inspectores de seguridad privada “Prefiero echar un tío a la calle antes que ir a su entierro y consolar a su familia” disfruta sin duda con su trabajo. De él se dice que rellena más de cien partes disciplinarios al mes, todos ellos con sanción. Que una vez mató a un vigilante de un susto (al parecer era sonámbulo y le despertó bruscamente) y que, cuando termina su turno de noche, sobre las siete de la mañana, se da sin falta un festín a base de bebés inmigrantes vivos regado con sangre de doncella.

 

Parece mentira que temamos tanto a un retaco enano, calvo y gordinflón (como Roswell), teniendo en cuenta que yo, personalmente, he podido ver a un inspector de otra empresa tan grande como un armario empotrado con las puertas abiertas. Eso sí que acojona. Imaginad la voz del mastodóntico inspector haciendo vibrar los cristales mientras su voz gutural afirma: VOY A METERTE UN PARTE, HO-HO-HO-HO.

 

Evidentemente hablamos de un personaje que, como Roswell, vive de su propio odio. Para hincar la rodilla en tierra, si hablamos de su dedicación (aunque sea una dedicación a joder al personal)  aunque, como a Roswell, sólo hay que descongelar a Don Pillón en caso de emergencia. Y a veces ni eso.

 

Sólo una vez vi su punto flaco. Estaba de turno con mi buen amigo Fauno y un jefe de edificio, con el que se llevaba muy bien apareció para pasar la noche con nosotros. A todo esto, Don Pillón hizo su aparición pecando de falta de cautela. Rebosante de cólera empezó a gritar que qué era aquello, que por qué dejábamos entrara cualquiera en la instalación y que por qué estábamos desatendiendo nuestras funciones viendo vídeos en un ordenador portátil. Las venas de su frente parecían explotar cuando nuestro amigo se levantó y se identificó como personal del cliente. Los poros de Don Pillón absorbieron de pronto toda la bilis que había supurado.

 

Tratando de calmar la situación, el jefe de edificio se acercó al inspector y le contó que estaba pasando por una mala racha. Estaba en trámites de divorcio y había decidido visitar a los chicos de seguridad. Conmovido, el super-inspector nos abrazó a los tres, rompió a llorar y gritó:

 

“¡LE COMPRENDO! ¡YO TAMBIÉN LO PASÉ MAL!”

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Jueves, 02 de Julio de 2009 21:52. Autor: GOLFO. #. Tema: Justo lo que necesita este país. No hay comentarios. Comentar.

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