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ADVERTENCIA PARA JEFES: ESTOS TEXTOS SON FICTICIOS E INSPIRADOS LEVEMENTE EN LA VIDA REAL, CUALQUIER PARECIDO CON LA MISMA ES UNA PUTA COINCIDENCIA

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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Justo lo que necesita este país.

LA CONTRAINSPECCIÓN

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Os preguntaréis cómo lo hice. Lo sé, no paran de preguntármelo en la empresa. ¿Cómo lo ha hecho este golfo para poder prever las inspecciones? (me gustaría poder decir predecir pero suena demasiado… esotérico) Ahora os lo voy a explicar. Os partiréis de risa.

 

Debido a dos incidencias raras a comienzos de 2009, en particular por el traslado de una auxiliar con enchufe  y el de un vigilante problemático que decidió contar una terrible historia a la empresa, un servicio que solía tener una media de diez o doce inspecciones al año, pasó a tener sesenta. Un incremento notable en cantidad y en intensidad, dado que en ocasiones pasaron por el servicio dos inspectores en el mismo día (uno de día y otro de noche) y, en un par de ocasiones, dos inspecciones en el mismo turno (uno de los inspectores se mosqueó porque él era el que estaba de servicio en esa zona esa noche… algo parecido a que tu vecino salte la valla de tu jardín y orine en tu piscina).

 

La situación llegó a tal punto que invitábamos a los inspectores a café (café de máquina… para que se jodan) con la intención de retenerles en el edificio hasta la llegada del siguiente (dado que se había dado el caso de dos inspecciones en apenas dos horas). El resultado global fue de dos partes disciplinarios (con los consiguientes traslados) en los dos años que duró la caza de brujas (2009 y 2010)… de un total de 108 inspecciones. Me pregunto si alguien mira la eficiencia del departamento de control de calidad de mi empresa.

 

El caso es que, llegado a un momento de cabreo, mi jefe directo me dijo ¿No puedes hacer algo? Con tantos cursos de súper-espía alguna filigrana podrás hacer para devolvérsela.

 

Ahí estaba el reto. La primera opción (me propuso buscar mierda sobre estos simpáticos empleados de la compañía) fue buscarle (siempre en fuente abierta) las direcciones y teléfonos personales de todos y cada uno de los miembros del departamento de control de calidad y medio ambiente. Sonaba bien… pero también sonaba poco ético. Hacía falta algo que, sin violar ninguna ley, sin violar ninguna norma de la empresa, les dejara por idiotas.

 

Así que me cogí varias carpetas de las estanterías del cuarto de seguridad. Informes diarios de servicio de los últimos tres años, y me puse a revisar las firmas que tienen que dejar los inspectores cada vez que visitan el servicio. Mas de cien en los últimos tres años.

 

Ya me dijo un compi que era una gilipollez. Que era inútil. Pero perseveré contando una por una, anotando fechas y horas, nombres y turnos. Cotejando los inspectores que pasaban con los vigilantes de servicio (muchas veces estos tipos tienen sus preferidos… generalmente preferidos del sexo opuesto) Datos, datos datos… Y entonces se me ocurrió.

 

Se me ocurrió viendo la serie “Numbers”. Ahí había un patrón. ¡Fijo que lo había!

Y ahí estaba el patrón. La mayoría de las inspecciones ocurrían en turno de noche, en la madrugada del jueves al viernes y en la del domingo al lunes en la franja horaria que va de las dos y las cinco de la mañana. ¡Y con diferencia!

También habían incurrido en la novedad de inspeccionar el parking y hacer un arqueo de caja, pero esto sólo se hacía en turno de noche los fines de semana. En tres años no se realizó ninguna inspección al parking en turno de día.

 

Hay un alto número de resultados no aplicables en la estadística, pero se deben a que un determinado inspector no anota su nombre ni la hora cuando firma un informe. Irónicamente, éste inspector trabaja en turno de día.

 

Sin saber exactamente cómo se organiza el trabajo de los inspectores, es decir, si les dicen qué servicios tienen que visitar y a qué horas pasar, estaba en disposición de hacer una previsión de inspecciones. En otras palabras, decirle a mi jefe y a mis compañeros cuándo iban a tener una inspección, en base a un estudio histórico y confiando en que (con perdón) el inspector es un animal de costumbres. El único factor de riesgo de esta previsión es que, de ser descubierto, cambiarían la tendencia de las inspecciones (pasarían otros días y a otras horas) pero eso es fácil de detectar.

 

Así que, le presenté el informe al jefe (incluyendo una tabla dinámica de Excel y lujosos gráficos) y le dije: “Si pillan a un compi en una infracción puedes trasladarle, pero si le pillan en los días y horas que te señalo en el informe deberías matarle, porque ya está avisado del riesgo de inspección”.

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Viernes, 29 de Octubre de 2010 01:56. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

VIGILANDO A HARRY POTTER

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Las historias friquis que surgen al trabajar en seguridad privada son algo incomparable a cualquier cosa en este mundo. Quizá sólo pueden compararse a compartir piso con Murci durante diez años. Es la historia de mi vida. Cuando todo va normal en el curro, Murci hace algo, como soltarse a su mami que ha pasado la Gripe A ‘a pelo’.  Cuando Murci pasa uno de esos extraños periodos de ‘normalidad’ (es decir cuando no le pasa nada divertidamente raro) entonces surge una historia rematadamente extraña en el trabajo.

 

Hace poco coincidí con un compañero que había trabajado en un cine. Y ojo a las historias raras que se cuenta. En una de ellas el cliente (el cine) había pedido una ampliación del servicio debido a que, en una ‘premiere’ algún cachondo coló una cámara y colgó la peli en Internet. Algo de lo más normal.

 

De lo más normal hasta que el cliente decide colar en la sala a un vigilante con gafas de visión nocturna, a lo marciano, y le surte de palomitas y refrescos para que vigile la proyección durante una semana… doce horas al día.

 

“Ni te imaginas cómo acabé del puto Harry Potter, tío.”

 

Si me preguntasen, diría que un vigilante que tiene que ver una peli de Harry Potter, durante doce horas al día, siete días seguidos, ha sido muy, pero que muy malo, en otra vida. Como mínimo tiene que haber sido Hitler.

 

“No, si al principio pintaba bien, me dieron un cubo gigante de palomitas y un refresco que parecía un jodío barril, pero estar viendo a ese hijoputa de gafas todos los días…”

 

Encima, la cosa se completaba con evitar que la gente que entraba en la sala no se liara a fumar porros. Podéis imaginaros la supersolución que se le ocurrió al colega a la tercera proyección:

 

“Pedí que encendiesen las luces, me puse delante de la pantalla y grité:

¡A ver! ¡Soy de seguridad! ¡Y como a alguno de vosotros se le ocurra encenderse un mai os juro que cuento el final de la peli! ¡Cabrones!”

 

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Viernes, 20 de Noviembre de 2009 18:33. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

Quis custodiet ipsos custodes?

Recuerdo una clase de Derecho en la que un pedazo de Historia viva (un profesor muy mayor) nos hablaba del control jurídico en las fuerzas armadas y citaba una discusión en el senado romano sobre la creación de un ejército permanente. “Quis custodiet ipsos custodes?” Nos decía el veterano profesor. Tan veterano que parecía haber participado en esa discusión en el senado romano. ¿Quién vigila a los vigilantes?

 

 

Cuando se trata de seguridad privada la respuesta es un trisílabo: ¡Inspección!

 También es un grito de aviso cuando ves llegar el coche oficial (me parto de risa cuando llaman “oficial a uno de esos coches) como lo puede ser “¡Rata!” o “¡Mamón!”. En algunos casos, ante la sospecha de que llevan una emisora sintonizada en nuestro canal se utilizan palabras en clave, generalmente despectivas… y generalmente en cualquier idioma que, probablemente desconozca el señor inspector. Y ese idioma puede ser cualquiera. Incluso el suyo.

 

Resuelta la duda de quién vigila a los vigilantes, es decir: Un grupo de vigilantes promocionados por sus especiales capacidades (color marrón de la lengua debido a tantos analingus y falta total de escrúpulos a la hora de sancionar a otros por hacer lo mismo que ellos hicieron en el pasado) queda una pregunta por responder:

 

¿Y Quién vigila a los inspectores?

 

La respuesta está clara: YO. Se me ha ido la pinza y he decidido dejarles claro que les estoy vigilando. Que les grabo en audio y vídeo cuando vienen a tocar las narices. Que conozco sus movimientos y dónde se refugian en momentos de crisis.

 

Tras un año muy raro, en el que hemos llegado a tener dos inspecciones con una hora de diferencia, me armé de valor y me introduje en los archivos del edificio donde trabajo para revisar dos años de informes diarios de servicio. Y han sido sólo dos años porque los anteriores diez años de informes han sido reconvertidos en unos tallarines reciclables de múltiples colores.

 

 

¿El resultado? Una tabla dinámica del glorioso Excel que analiza, cuantitativamente, la cantidad de inspecciones, qué inspectores las han hecho, qué día de la semana, a qué hora (y por lo tanto en qué turno) y compara dicha actividad con la del querido coordinador asignado a nuestro servicio (que ya de por sí realiza inspecciones). La duplicación de  responsabilidades es evidente. Tanto como que determinados inspectores aparecen casi siempre a la misma hora y, generalmente, cuando está determinado vigilante. Y quien quiera entenderlo que lo entienda.

 

Lo mejor ha sido pedir la colaboración de mis compañeros. Es vital para esta contra-vigilancia (¿contra-inspección?) reflejar en el documento la hora de la inspección y el nombre del inspector, de cara a que no se den resultados no aplicables (y muchos de estos inspectores no ponen su nombre ni la hora) En un momento como tal, mi compañero Pepón ha dicho:

 

-         Esto me parece una gilipollez

 

Hay que tener en cuenta que, de haber sido contemporáneo de Alexander Flemming, y de habérselo encontrado en una tasca londinense, si éste le hubiese dicho: “Pues lo mismo invento la Penicilina y salvo millones de vidas”, Pepón habría respondido:

 

-         Esto me parece una gilipollez. Si salvas al paciente lo mismo se muere de otra cosa.

 

El caso es que, una vez gane la colaboración de mis compañeros, la contra-inspección será una útil herramienta a la hora de lograr que no nos toque las narices una panda de cazurros.

 

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Sábado, 14 de Noviembre de 2009 14:47. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL LÉXICO DE LOS VS

 

Ya lo decía A. Swofford en “Jarhead”: “Mis manos eran pelapichas, una linterna un rayo de luna, un bolígrafo un tubotinta, mi boca un receptáculo de leche. Una litera era una estantería, una pared era un mamparo. Una camisa era una blusa. Una corbata seguía siendo una corbata y un cinturón un cinturón, pero muchas otras cosas no iban a ser lo mismo…”



Es tremenda la manera en que determinadas profesiones utilizan el léxico habitual. El caso extremo de este marine, se puede aplicar a otras profesiones, quizá no tan peligrosas, pero sí igual de divertidas. Qué coño. Ahora veamos cómo afecta al léxico de una persona aparentemente normal el trabajo continuado en el maravilloso mundo de la seguridad privada.


La exposición continuada a un ambiente para-policial, hace mella en la estructura cerebral del vigilante novel, de manera que los nombres que asignó a determinados objetos, personas, lugares o situaciones tienen, desde que se pone el uniforme por primera vez, un nombre nuevo. Ahora, mis queridos pimpollos, cerrad vuestros receptáculos de leche y mirad unos ejemplos de cómo va a cambiar vuestra forma de hablar, tanto en lo referido a sinónimos como a definiciones:


Palabra/ Estadio

Persona Normal

(No Vigilante de

Seguridad)

Vigilante Novato

(menos de 1 año)

Vigilante Veterano

(más de un año)

CachiporraPorra

¡Defensa reglamentaria!

¡SEÑOOOR!

“Palo”, “Goma”,

“Manubrio” (y cualquier

otra palabra relacionada

con el miembro viril)

Vigilante de Seguridad

Segurata, Guardia de

Seguridad, Guardia, Centinela...

¡Compañero! ¡Hermano!

¡Si conociese una palabra

que significase padre y

madre a la vez la diría! ¡SEÑOOOR!

“Compi”, ,” Colega”,

“Uve-Ese” (VS)… y sí: También “Segurata”

InspectorTipo que parece ser el jefeGlorioso responsable del control de calidad que sólo actúa por mi bien ¡SEÑOOOR!

“Rata”, “Víbora”, “Alimaña”, “Cabrón”, “Hijoputa”,  “Cerdo”,” Pelota”, “Lengua-Marrón”, "No conozco a su

madre, pero..."

Vigilante de Seguridad NovatoSegurata nuevo¡Nuevo miembro de la hermandad! ¡SEÑOOOR!“Pimpollo”, “Novato”,
Vigilante de Seguridad menos novatoGordo con perilla de uniforme, Segurata de Mierda.¡¡Luz que ilumina mi destino! ¡SEÑOOOR!“Conserje”, “Abuelo”, “Momia”…
Coordinador de Servicios¿Quién?

¡Iluminado que controla conocimientos milenarios a los que jamás seré digno de acceder…

¡SEÑOOOR!

Simio amaestrado que una vez aprendió a usar el MS Office.
Persona NormalPersona Normal¡Civil! ¡SEÑOOOR!Tipo/a
Lugar de trabajo¿Oficina?¡Servicio! ¡SEÑOOOR!Agujero, tugurio, pozo negro…
Tahalí¿Cerdo Salvaje?¡Es donde coloco la defensa salvo que me lo ordene un superior! ¡SEÑOOOR!¿El qué? Creo que hace mucho que no tengo eso.

 

Así que no os sorprendáis cuando, dentro de unos años denominéis al W.C. “Lugar donde están mis puntos de fichaje” o al revólver “Hierro”, “Fusco” o “Abrelatas”.


Con esto termina la Lección Uno: “Cómo va a cambiar tu forma de hablar”. 

 

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Jueves, 06 de Agosto de 2009 14:56. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

EL PATO MACHO

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Estoy sentado escuchando historias. Narraciones de auto-bombo en las que desconocidos que dicen vestir el mismo uniforme que yo le cuentan al señor psicólogo de la empresa lo maravillosa que es su vida desde que entraron en la compañía. Gente cuya vida mejoró al dejar el Ejército o la Guardia Civil por la seguridad privada. Mujeres emprendedoras del año según no sé qué revista. Súper abogados que compaginan su incansable labor jurídica con el segurateo. Sí, hermano, escucho historias. Muchas historias. Y cuando yo cuento la mía nadie me cree. Les parece imposible que no me guste este trabajo. Y les parece más imposible que diga que no me gusta delante de un psicólogo de la empresa.

Estoy en un curso de reciclaje. De esos de rellenar las dichosas veinte horas anuales. De mis preferidos. Tema psicológico. Vamos a ver con qué clase de pirados trabajo. Vamos a ver lo pirado que estoy. Y al final, terapia de grupo. Autoayuda colectiva y unas cañas a modo de tercer tiempo. Tremendo pasatiempo.

El señor psicólogo nos pone unas diapositivas, rollo Blade Runner audiovisual. Imágenes con doble sentido. Ahora es una chica joven, ahora es una anciana. Ahora son dos personas cara a cara, ahora es un jarrón. Los puntitos que están en las intersecciones de los cuadrados negros cambian de color, ahora blanco, ahora negro, ahora gris para que no se peleen. Puedo ver a la Gioconda entre esas rayas, El tipo de barba y gafas tiene una mujer frondosamente desnuda en la cara, pero como me pregunte qué recuerdos me vienen a la memoria acerca de mi madre juro que me levantaré y le romperé el cuello al psicólogo. Yo, Nexus 6, vigilante de seguridad.

 

 

- Ahora dime qué ves aquí, Golfo

- Veo un pato macho.

- Muy gracioso

El señor psicólogo no le ve la gracia a mi chiste. En función de cómo se mire, la imagen muestra un pato o un conejo. Lo que sería las patas del pato, o –según se mire- la colita del conejo, a mí me parecen unos cojonazos de toro.

Hoy ha sido un día muy raro. En Los Simpsons, Homer busca a un tipo que arregle su tejado y todos creen que tiene un amigo imaginario. En Perdidos, el gordito se reencuentra con un amigo imaginario al que no veía desde que estuvo internado en un psiquiátrico... y encima la alucinación le dice que todo está en su imaginación; que nunca salió del psiquiátrico. Para rematar podría haber visto El Club de la Lucha. Habría sido perfecto.

- ¿Cómo te llamas?

- Tyler Durden

Cree que me gusta dibujar. ¡Y cree bien! Me propone que dibuje algo. ¿Qué coño hago ahora? En función de lo que dibuje mientras él cose a preguntas a los demás, podrá hallar detalles de mi personalidad. Detalles que no quiero que conozca. Si dibujo a un tipo con una gran polla, me dirá que tengo cierta obsesión con el sexo y el poder; si dibujo a un tipo cogiendo algún tipo de objeto, dirá que me gusta robar; las gafas de sol indican que se es un mentiroso (me pregunto qué dibujará el resto) una familia feliz indica que añoro a los míos... y si dibujo niños, que mi mayor anhelo es formar una familia. Me pregunto qué pasará si dibujo el logotipo de ese sindicato tan cañero...

Fulano ha cambiado de familia tres veces y se tira a su ex-mujer, mengana se obsesiona con sus gemelos. Otra vive para sus plantas y hay uno que parece a punto de explotar. Sean del lado del Atlántico que sean, parece que todos echen de menos la ropa de camuflaje y las armas de asalto. Pero el señor psicólogo, frío y calculador, los evalúa uno a uno, dueño de sus futuros.

- ¿Se puede saber a quién miras?

- ...

Ahí me quedo. Congelado. Con todos mirándome en silencio. Todos, incluyendo al come-cocos corporativo que ha decidido centrarse en mí. En realidad nunca dejó de mirarme.

- Escucho lo que tienen que decir mis compañeros... quizá aprenda algo...

- ¿Qué compañeros? –por primera vez en mi vida veo a un psicólogo con cara de asombro.- ¿No ves que estamos solos?

Ahora la cara de pasmo es la mía. Miro a mi alrededor y el resto de la sala está llena de gente. Hombres y mujeres, gordos y flacos, perillas, bigotes, y barbas. Todos me miran con atención, como si hubieran descubierto algo en mí. Estallo de furia (mal síntoma la pérdida de control en público)

- ¿Me estás diciendo que todos esos tarados son imaginarios?

- Chico- me interrumpe uno de ellos- nosotros preferimos ser llamados ‘creaciones de tu subconsciente’. Incluso el término ‘alucinación’ nos parece despectivo. Es como la palabra ‘segurata’.

Es ahora cuando todo se viene abajo. Ya lo decía mi madre: Estar doce horas despierto, por la noche, sin hacer nada, pasa factura. Una factura kilométrica. Contar las 2.856 baldosas de un edificio de oficinas no podía ser buena señal. Estar expuesto a la Rotenmeyer once meses tenía a la fuerza que ser menos sano que darse un baño en Chernobyl. De tanto trabajar con pirados algo se me tenía que pegar.

Psicosis, paranoia, alucinaciones. Sólo es el principio. Por lo menos podría haberme imaginado un plácido prado verde y haberme tumbado a tomar el sol. Sonreiría, contaría ovejitas. Me relajaría un poco. Tanta exposición a situaciones estresantes. Tanto comerme el coco. Casi existe un consenso sobre que las empresas de seguridad contratan alegremente a gente que no está muy bien del coco, pero pocos te dicen que si trabajas demasiado en seguridad acabarás mal de la cabeza.

Miro al pasmado psicólogo de la empresa. Un tío que parece desear escapar de la habitación. Del edificio. Parece incluso ansioso de escapar del traje que lleva puesto.

“Psicólogo de empresa en paradero desconocido –diría el titular- la última vez que se le vio corría por la carretera desnudo y gritando”. Veo en su cara una mezcla de miedo y atención (ventajas de haber hecho un curso de ‘Inteligencia Emocional’)

Estoy de acuerdo. Necesito unas vacaciones.

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Jueves, 23 de Julio de 2009 21:45. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

DON PILLÓN Y EL ALIENÍGENA ROSWELL

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Quiero dedicar unas líneas a hacer una comparación deliciosa entre dos personajes adorables. Por un lado, un personaje de ficción, de la serie “Plutón BRB Nero” (RTVE, 2008) el alienígena Roswell. Por el otro, un personaje que conoce cualquier prosegurata acostumbrado a hacer turnos de noche, el inspector por excelencia: Don Pillón. El parecido entre personaje ficticio y personajillo real resulta sorprendente, en tanto en cuanto ambos quedan ante el agudo observador como entidades que viven de su propio odio.

 

Roswell (genialmente interpretado por Enrique Villén) es un alienígena desagradable, verde y pequeño, tal y como se le describe en la web de la serie de Álex de la Iglesia. Aterrizó (es un decir) en un pueblucho de Nuevo Méjico dando lugar a la historia no confirmada más sonada que jamás se haya oído. Conspiraciones para ocultar la verdad a la opinión pública, humillantes experimentos a manos de generaciones de científicos aburridos, bases del tamaño de Asturias ocultas en mitad del desierto; Sólo Dios y Fox Mulder saben cuánto material ha dado el bichito a los conspiranoicos del mundo para que justifiquen su existencia y su mal olor corporal.

 

Roswell es un organismo perfecto, que perdurará por los siglos de los siglos sin necesidad de ningún  elemento externo para su supervivencia. Respira carbono, y se alimenta de un fluido parecido a la bilis que supura por sus poros. Como dijo la esposa del Capitán Valladares a su marido: “Es como tu madre, si fuese feliz un día se moriría”. Queden para la posteridad las frases más gloriosas de tan brillante personaje:

 

Sois una raza decadente y caduca que no tiene sentido en el plan de la creación.Sois como un chiste, una broma de mal gusto, un garabato en un cuaderno infantil,un insecto aplastado en el parabrisas de un coche, un escupitajo...¡Sois como un petit-souisse aplastado en el patio de un colegio!

 

¡La Quinta sinfonía de Beethoven es música de hospital!

¡La Capilla Sixtina, una sauna de ’chuloputas’!

 

¿Quién es (o era hasta hace poco) el más viejo del lugar? ¿El vigilante senior por excelencia? El típico vigilante gruñón, vago, y primero en señalar defectos (reales a veces pero generalmente ficticios) en todos los demás? Tengo un compañero clavadito al abuelo Abe Simpson, principalmente por su capacidad inigualable de dormirse incluso cuando está de pie. De inventarse defectos en tu físico o tu quehacer diario, de creérselos, y encima de echártelos en cara, por no hablar de divulgarlos a los cuatro vientos. La pesadilla de un gabinete de comunicación, el objeto de deseo de cualquier confidencial online. ¿Y a qué viene hablar ahora de este mal llamado compañero? Pues a que fue la última víctima conocida de un siniestro inspector conocido como Don Pillón.

 

Estaba el simpático compañero descansando la vista (lo cual no sería un problema si no fuese porque encima ronca) cuando unos deditos regordetes tocaron el cristal de la puerta. Eso es lo que Don Pillón denomina “llamar con contundencia”. Visto que mi compañero se resistía a dejar los brazos de Morfeo (y su concierto de apnea en Mi bemol)  se vio obligado a llamar al estremecedor timbre.

 

Hubo que desincrustar al abuelo Simpson del techo.

 

De nada sirvió explicar a Don Pillón que la seguridad privada trabaja “de puertas para adentro”, de nada que el abuelo llevaba catorce noches seguidas, con su niña enferma,  una obra en su vivienda y un taller de coches con huelga a la japonesa junto a su ventana. De nada sirvió preguntarle si estaba seguro de haberle visto durmiendo.

 

Si el objetivo de un inspector de seguridad privada es pillar en un renuncio a vigilantes y auxiliares, cabe decir que (entonces y sólo entonces) Don Pillón es el mejor inspector con que cuenta la empresa. Otra cosa es qué tal fuese como vigilante, en tanto en cuanto, no es normal que conozca tantos trucos para escaquearse del trabajo.

 

Tan rígido como un cadáver congelado hace años, merecería llevar por apellido “Inflexiblez”. Don Pillón no deja pasar una y da parte a la empresa a la mejor ocasión (por no mencionar sus avisos al coordinador de turno a la hora que sea...) Probablemente lleno de odio, un inspector como éste (de los que disfrutan con su trabajo) no necesita de ningún agente externo para su supervivencia, dado que es probable que, como el alienígena Roswell, se alimente de su propia bilis. Tanto es así, que  ha provocado un cambio en las comunicaciones por radio dentro de la empresa. Cada vez que se ve pasar un coche oficial de la compañía durante el turno de noche, se escucha por el canal acordado la palabra clave que avisa de la inspección: “RATA”.

 

Este creyente en el lema de los inspectores de seguridad privada “Prefiero echar un tío a la calle antes que ir a su entierro y consolar a su familia” disfruta sin duda con su trabajo. De él se dice que rellena más de cien partes disciplinarios al mes, todos ellos con sanción. Que una vez mató a un vigilante de un susto (al parecer era sonámbulo y le despertó bruscamente) y que, cuando termina su turno de noche, sobre las siete de la mañana, se da sin falta un festín a base de bebés inmigrantes vivos regado con sangre de doncella.

 

Parece mentira que temamos tanto a un retaco enano, calvo y gordinflón (como Roswell), teniendo en cuenta que yo, personalmente, he podido ver a un inspector de otra empresa tan grande como un armario empotrado con las puertas abiertas. Eso sí que acojona. Imaginad la voz del mastodóntico inspector haciendo vibrar los cristales mientras su voz gutural afirma: VOY A METERTE UN PARTE, HO-HO-HO-HO.

 

Evidentemente hablamos de un personaje que, como Roswell, vive de su propio odio. Para hincar la rodilla en tierra, si hablamos de su dedicación (aunque sea una dedicación a joder al personal)  aunque, como a Roswell, sólo hay que descongelar a Don Pillón en caso de emergencia. Y a veces ni eso.

 

Sólo una vez vi su punto flaco. Estaba de turno con mi buen amigo Fauno y un jefe de edificio, con el que se llevaba muy bien apareció para pasar la noche con nosotros. A todo esto, Don Pillón hizo su aparición pecando de falta de cautela. Rebosante de cólera empezó a gritar que qué era aquello, que por qué dejábamos entrara cualquiera en la instalación y que por qué estábamos desatendiendo nuestras funciones viendo vídeos en un ordenador portátil. Las venas de su frente parecían explotar cuando nuestro amigo se levantó y se identificó como personal del cliente. Los poros de Don Pillón absorbieron de pronto toda la bilis que había supurado.

 

Tratando de calmar la situación, el jefe de edificio se acercó al inspector y le contó que estaba pasando por una mala racha. Estaba en trámites de divorcio y había decidido visitar a los chicos de seguridad. Conmovido, el super-inspector nos abrazó a los tres, rompió a llorar y gritó:

 

“¡LE COMPRENDO! ¡YO TAMBIÉN LO PASÉ MAL!”

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Jueves, 02 de Julio de 2009 21:52. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

VIGILANTES EN EL CINE Y LA TV

Hay una figura que empieza a ser explotada como personaje cómico en el cine y la televisión: El segurata. Y lo digo sin acritud. Con la de anécdotas que genera el trabajo, con la de cosas raras que se ven, y sólo se ven seguratas en la pantalla en el humor de oficina o como blanco perfecto para un agresor, sea éste le bueno o el malo de la película.

 

 

Una profesión tan antigua como la prostitución, e igual de considerada por la mayoría, debería tener más espacio en los contenidos del cine y la televisión, algo que, con el tiempo, se va consiguiendo. Y digo lo de la antigüedad de la profesión porque haciendo el curso de skeletor, no tuvo otra el señor instructor que ponernos un vídeo del superninja Jesús Eguía sobre el noble arte de proteger a las personas. El superninja comenzaba con una referencia histórica a raíz de un pequeño incidente que sufrió don Julio César en el Senado de Roma, allá por el Idus de Marzo del 44.C., por lo que, probablemente, su sucesor y sobrino, don Octavio, decidió que si necesitaba un armarius para cubrirle las espaldas, también necesitaba un pringatus para quedarse de pie en la puerta de cada edificio romano.

 

 

Ya en 1986 (y desde el Idus de Marzo pasó un tiempecillo) John Candy y Eugene Levy protagonizaron con una estupenda Meg Ryan “ARMADOS Y PELIGROSOS” una divertidísima comedia sobre un policía apartado del servicio y un abogado fracasado que acaban currando en este noble sector tras sendas incidencias que terminaron en un consejo judicial (“les aconsejo que se busquen otro empleo”)

La transición al complejo mundo del plantón y la ronda la realizan a través del típico curso de un día, en el que los protagonistas se cruzan con una legión de frikis a los que terminan llamando compañeros, con una prueba de tiro que termina con la muerte de un ave que pasaba por allí, con robos de blindados organizados por personal de la propia empresa de seguridad, con empresas que se forran gracias al desconocimiento generalizado sobre este sector y con mucho mamoneo sindical. Como si el guión previese lo que iba a suceder en España veinte años después.

 

El mundo de la protección de personas y bienes permaneció huérfano de atención durante mucho tiempo hasta que en “SEMOS PELIGROSOS, USÉASE MAKINAVAJA 2” (1992), la secuencia del atraco a un banco (al segundo intento y con la intención de pagar a Hacienda) nos da un momento mítico con el que nos podemos identificar: El destino de descanso. Me refiero al lugar a donde se manda al compañero (o compañera) que acaba hasta las narices pese a ganar una pasta gansa. Resúmase en la frase del segurata del banco: “Y eso que allí (en el País Vasco), sabe usted, entre pluses de peligrosidad y pitos y flautas me sacaba un pico, pero yo soy del parecer que es mejor comer menos y cagarlo a gusto”. Como todo compi quemado, arde en deseos de encontrarse con alguien para contarle su vida. La batallita. Otro gran vicio que tenemos en la profesión. ¡Y que disfrutamos!

 

 

Un año antes se estrenaba”TERMINATOR2”, que configuraba el papel más común de los profesionales de la seguridad privada en el cine y la televisión: El pato de feria. Nacido para morir por sobredosis de plomo (o de metal líquido, como le pasaba al bueno de Lewis- interpretado por los gemelos Don y Dan Staton. Andaba el pobrecillo comenzando la primera ronda de su turno de noche, sacaba un asqueroso café de la máquina e incluso se permitía invitar a uno a la recepcionista de Pescadero, una institución psiquiátrica que recluía, entre otros potenciales manos intermedios de empresa de seguridad, a la MILF Sarah Connor (Linda Hamilton).

El bueno de Lewis creía que sería su noche de suerte. ¡Miró el vasito de café y le había salido un Full! ¡Quizá se tirase a la recepcionista en su hora de descanso! Pero tuvo que llegar del futuro un hijoputa de polialeación mimética para joderlo todo. En particular el ojo del pobrecillo Lewis.

Y por favor. No nos olvidemos de los dos compañeros destinados en la sede de Cyberdine Systems ni del pobre compañero que estaba en la garita de la entrada del Psiquiátrico de Pescadero. Recibió dos tiros (uno en cada rodilla) por parte de un chistoso T800 que, encima, se permitió hacerle un chiste al típico mamoncete menor de edad al que toda la profesión apalearía hasta la muerte en el cuarto de seguridad de cualquier centro comercial. “Vivirá” dijo ese hijoputa de titanio y coltán, ¡Pero no volverá a trabajar por tu puta culpa cafetera blindada!

 

En 1999, siguiendo la tradición antes mencionada, vemos la secuencia más indignante desde el punto de vista de la seguridad privada. En MATRIX, un par de hijos de puta de diseño, vestidos en zara y armados en Europa del Este, deciden asaltar un edificio de oficinas para liberar a su líder terrorista.  

Para variar, el señor Smith y sus amiguetes trajeados (evidentemente mandos intermedios) salen vivos y coleando de ese edificio que vio el fin de cuatro compañeros y gran parte de la decoración de un hall precioso. No digo nada del equipo de asalto que aparece luego porque sólo hay que ver el material que llevan para saber que no pertenecen a seguridad privada.

 

 

En 2006, la Fox nos sorprendió con “NOCHE EN EL MUSEO” una peli muy tonta de la que sólo podemos destacar que, veinte años después, volvemos a ver en el cine una película cuyo protagonista es un segurata. Y me dejo en el tintero “EL PROTEGIDO” (Bruce Willis y Samuel L. Jackson, 2001) porque el trabajo de Willis no es trascendente en el guión –más allá de dejarlo por un mindundi-. De “NOCHE EN EL MUSEO” sólo destacar la frase "Debería cobrar más de 11,50 a la hora", y de “EL PROTEGIDO”, que es tan irreal que el jefe del protagonista se plantea subirle el sueldo porque nunca se ha puesto enfermo.

 

 

En televisión, la mayoría de pequeñas apariciones, como la de JONAN SEGURATA (una genialidad de “Vaya semanita”) o el Fariseo de Cruz y Raya, están eclipsadas por la actuación de Benito, el vigilante de Cámara Café. Personaje tristemente real, y tremendamente gracioso. Estoy seguro de que una noche trabajaré con alguien como él, alguien que antes que vigilante fue estrella porno.

Eso sí, si hablamos de televisión, hay una serie que lo tiene todo. Humor de oficina, cursos de un día, situaciones surrealistas, victimismo y una profesión anterior que nada tiene que ver con la seguridad. Hablo de DILBERT , en cuyo séptimo episodio (temporada 2) Scott Adams captó todo lo que es esta profesión (en el apartado de oficinas, claro) en tan sólo veinte minutos.

 

 

Sin duda mi favorito.

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Miércoles, 24 de Junio de 2009 20:51. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

LA MÁQUINA DE CAFÉ

Hace poco que he visto la película ‘Superpoli de centro comercial’, un producto de comedia que repasa todos y cada uno de los tópicos sobre esta gloriosa profesión de segurata.

 

Y si alguna o alguno se ofende porque haya utilizado este despectivo que le quede claro que, tras casi cuatro años en la profesión estoy del todo convencido de que es una puta mierda de trabajo. Y de que sin nosotros, España sería un estado fallido.

En fin, que Dios tiene un sentido del humor muy retorcido.

 

Una de las frases del protagonista que más me han calado es la de ‘La mente es la mejor arma del oficial de seguridad’ (privada, claro... la poli lleva más artillería). Sólo un tópico se le ha escapado a los guionistas de esta película: ¡El protagonista era un fijo del turno de día! Ahí dejo una frase para la posteridad: ’No serás un auténtico segurata hasta que no te hayas acostumbrado al turno de noche’. ¿Y cuál es entonces la mejor arma del segurata nocturno? ¡El Café!  

Ahí va una super-historia para todos los cafeinómanos que hacemos turno de noche:

 

Desde hace un tiempo, el servicio de vending en la instalación que gloriosamente protejo (es decir donde finjo que trabajo) ha provocado todo tipo de altercados debidos a los precios desorbitados, a la mínima calidad del producto y a determinados errores técnicos de pringoso resultado (recuerdo a un compañero que tuvo que insistirle un par de horas a un inspector acerca de que la máquina de café le había escupido)

 

Los sucesivos cambios no sólo no solucionaban estos problemas, sino que añadían otros nuevos. Todo parecía solucionado con la llegada de LA MÁQUINA. Pero claro, LA MÁQUINA nunca había tenido que enfrentarse a un gourmet cafetero como yo.

 

Parecía la máquina de café perfecta: Calidad, café de marca, nada de fallos... ¿Cómo iban a pensar los diseñadores de máquinas de café que alguien sería capaz de apretar el botón de la opción café largo? Ahí empezó el choteo de mi compañero:

 

Resulta que hemos llegado al acuerdo de que cada vez invita uno a café. Resulta que a mí me gusta el café largo. Resulta que...

 

-         Chico, cada vez que te pido un café largo lo veo más corto...

-         Chico, si te llego a pedir un cortado ni te pone café...

-         Chico, cada vez que le doy a la opción café largo oigo unas risas enlatadas dentro de la máquina.

 

Colmada mi paciencia, inicié una investigación por método empírico-estúpido para resolver el misterio del café largo más corto de la historia. ¡Coño! ¡Es que una vez me soltó el vaso seco! ¡Ni azúcar me puso!

 

El primer paso era formular una hipótesis:

 

En el momento de montar la máquina, los técnicos de Cyberdine Systems, unos fieras a la hora de diseñar una máquina que mate, pero unos zotes cuando se trata de abastecer de café, se confundieron a la hora de pegar la etiqueta de ‘café largo’ y la colocaron en la opción ‘café irónicamente corto’, 'vaso vacío para que se rían de ti’ o ‘autodestrucción’.

 

Cuando consulté con el gran jefe caracortada, su respuesta fue aplastante: Cuando llegué a esta instalación, y por entonces el servicio se hacía con yelmo y lanza, hice la misma pregunta, y mi ‘centurión de equipo’ me respondió: ‘Sigue vigilando y no hagas preguntas’

 

Era hora de realizar una contra-hipótesis:

 

Las máquinas de vending, y en especial las de café, están diseñadas para adaptarse al gusto español por el café. Todos hemos visto "Terminator2", cuando el compi, un tipo regordete y con bigote se pide un cafetito para iniciar la ronda del turno de noche, y se puede ver que el vasito incluye un juego de póker para amenizar la ingesta y fidelizar al cliente. 100% americano. En el caso de España, al parecer, nos gusta el café corto e intenso. 'De cuchillo y tenedor', que decía un amigo mío. Y ante la imposibilidad de suministrar píldoras de cafeína con sabor a café, las empresas de máquinas expendedoras de café optaron por la opción del chorrito denso, tipo chupito, para evitar además que los empleados se tomasen más de cinco minutos para tomar café.

 

Hice pública mi contra-hipótesis, es decir, le volví a preguntar al jefe, y ante mi nueva duda me respondió: Como ya te dije hace diez minutos, un antiguo coordinador de nuestra empresa, un tal Julius Caesar, recibió esa pregunta por mi parte. Su respuesta fue clara: ‘Sigue vigilando y no hagas preguntas estúpidas o te crucifico’.

 

Era la hora de un estudio empírico.

 

Coste del estudio: 1,20 Euros por parte del vigilante estresado y otros 1,20 Euros por parte del que no paraba de reírse.

 

Objetivo: Demostrar que el sector de las máquinas dispensadoras de café está lleno de inútiles (aplicación del Síndrome del Cubículo Crónico al sector)

 

Procedimiento: Ir a la máquina, pedir un café de cada tipo y comparar la cantidad que la máquina dispone en cada vaso, que será marcado con un rotulador permanente modelo Edding 3000 de color rojo.

 

Observaciones: Tras un análisis visual concienzudo, y tomando como referencia las rayitas horizontales decorativas de los vasos como indicador visual de medida (no estoy para pasar de centilitros a decilitros) pueden observarse los siguientes datos:

-         En el café denominado ‘expreso’ la máquina llena la mitad del vasito de plástico con un líquido caliente y denso de color marrón oscuro que parece café.

-         En el café denominado ‘largo’, la máquina rellena la mitad del vaso más dos rayitas; aunque el café resulta un poco menos denso por estar aguado, de lo que se deduce que en el café denominado ‘largo’ la máquina dispone el doble de agua y la mitad de café (al menos la mitad de una rayita menos de café y rayita y media más de agua)

-         Cuando la selección es ‘café expreso de gran selección’, la máquina dispone cuatro rayitas menos de café, en la modalidad ‘expreso de gran selección’ y menos de una cuarta parte (un cuarto de vaso menos dos rayitas) cuando se trata del denominado ‘café largo de gran selección’

-         Cuando la selección es ‘Café corto’ o ‘Café corto de gran selección’ se observa con sorpresa que el vasito queda lleno hasta casi ¾ partes debido a que la máquina le añade un líquido blanco que parece ser (e insisto en lo de parece) leche. Incluyendo al menos tres rayitas de espuma. Cuando la selección es ‘Café con leche’ o ‘Café con leche de gran selección’ (y queda por dilucidar si lo de gran selección es la leche o el café) el vasito se dispone lleno a rebosar (debido a que no hay más rayitas en el vaso para contener la espuma) dando lugar a grotescas manchas y tronchantes accidentes.

 

Conclusiones: Tanto la hipótesis inicial (“Estoy rodeado de inútiles”) como la contra-hipótesis (“Este no es país para amantes del café”) son válidas a la luz de los datos observados en el procedimiento anteriormente descrito. La postura oficial del jefe de servicio incluía cara colorada, venas de la frente hinchadas y alto nivel de decibelios al preguntar “¡Quién coño vigilaba la instalación mientras vosotros jugabais con esa mierda de máquina!”. Dicha postura oficial no nos ayuda en absoluto a resolver la incógnita del café, por lo que he llegado a una tercera conclusión, o conclusión esotérica, que ahora paso a relatar:

 

¡LA MÁQUINA DE CAFÉ ESTÁ POSEÍDA POR MI MADRE!

 

Llego a esta conclusión por los niveles de ironía de la voz con la que la máquina me informa de que puedo retirar el producto ya elaborado, por el grado de confianza alcanzado por la misma (que ahora me trata de tú y no de usted) y por los consejos familiares y laborales que me ha dado antes de entregarme el vasito:

 

-         Fase 1: “Ha seleccionado café largo, pero como noto que tomas demasiado café y me preocupo por tu salud, mi niño, he decidido ponerte un cacao, que te mantendrá despierto sin causarte daños cardiovasculares.”

-         Fase 2: “Haces muy bien en pedir un café cortado con leche, hijito, ya puedes llevártelo. Ten cuidado porque está muy caliente.

-         Fase 3: “Has hecho una excelente elección con el Cacao instantáneo. Ahora búscate un trabajo mejor y cásate.”

 

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Sábado, 20 de Junio de 2009 17:12. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

GOLFO EL SÚPER-JEFE

Recuerdo una experiencia pasada, lo más parecido a una promoción que he vivido en los últimos tres años y medio, de la que resultó la pesadilla más anecdótica que he tenido.  Me llamó mi jefe un día entre semana (raro para un segurata de fin de semana como yo) para sustituirle porque tenía que ir al médico. Hasta el momento todo parecía el típico parche del tipo “sí, vale, tengo otros siete vigilantes más cuyos contratos NO especifican Fin de Semana y Turno de noche, pero… así es más gracioso” Es lo que tiene trabajar para una multinacional dominada por psicólogos y controlada por jefes con Graduado Escolar. No leen los contratos…

 

De hecho, especulo con que la empresa valora que sus empleados promocionables no sepan leer.

 

La cosa iba, me enteré el día anterior, de sustituir al Jefe de Edificio debido a una actividad interna de su empresa, a la postre, cliente de la mía. Vale. Iba a ser Jefe de Edificio en Funciones. ¡Mola! ¡Dos torres de oficinas para mí sólo! ¡Qué sensación de poder! Parafraseando a James Morrow, es como guardar tu propia cabeza nuclear en el garaje.  ¡A ver quién tiene huevos de molestarme ahora! ¡A ver esos vecinos ruidosos! ¡Tu hijo adolescente no volverá a ser el mismo cuando presione este botón rojo!

 

EMBORRÁCHATE DE PODER. BEBE HASTA SACIARTE, Y DESPUÉS…

SIGUE BEBIENDO HASTA VOMITAR.

 

Coñas aparte (un compañero muy gracioso me dijo que si iba a sustituir al jefe tenía que abrir su taquilla y ponerme uno de sus trajes) mi función iba a ser la de coordinar los diferentes trabajos del personal de servicio (es decir atractivas azafatas, señoras de la limpieza, limpiadores vagos, y personal de mantenimiento con un irónico sentido de la responsabilidad)…

A los  dos minutos de empezar comprendí el origen de las canas y la incipiente calvicie del hombre al que sustituía.

Unos segundos antes comprendí que no debí ponerme el uniforme del señor jefe. Primero porque me venía un pelín grande. Segundo porque mi queridísimo coordinador estaba presente. Y tercero, porque cuando los representantes de tu propia empresa y los de la empresa cliente miran hacia arriba negando con la cabeza, abren los brazos en cruz y dicen al unísono “Señor dame fuerzas” se trata de una mala señal.

 

Sobra decir que, una vez puesto mi uniforme, me di cuenta de que se trataba de una ampliación. Allí estaba otro de mis compañeros dispuesto a hacerlo todo. ¡Todo! Empecé a dudar de por qué me habían llamado, quizá sólo en calidad de testigo. Testigo de cómo mi súper compañero se abrazaba al mostrador de recepción y emulaba a la criatura Gollum al grito de ¡Apártate! ¡Es mi edificio! ¡MI E-DI-FIIIIIIII-CIOOOOOO!

 

Ahí estaba él. Casi dos metros de vigilante. Dermatitis  por estrés en la línea de las entradas. Gotas de sudor como puños corriendo por toda su cabeza. Si tanto quería currar ¿Quién demonios soy yo para impedírselo?

Más listo que el hambre el colega. Resultó que, si él se encargaba de las labores de seguridad y los relevos al resto de personal, a mí me tocaba la parte dura. ¡Hacerles trabajar! Y es que eso es muy difícil para un pepón calvete y con perilla, como yo. Alguien a quien no tomarías en serio ni en mitad de una emergencia nuclear, pese a que viste una bata blanca con el símbolo radiológico.  Para eso hace falta alguien con cara de nazi.

 

Resultó un cachondeo. Un día de vacaciones en el trabajo. Los de mantenimiento se pusieron sus camisas hawaianas y bailaron la conga por cada una de las plantas de ambas torres. Las de recepción se subieron a sus mostradores e hicieron que aquello pareciese El Bar Coyote. Nadie encontró a los limpiadores, y eso que las limpiadoras se pasaron todo el día buscándoles (sospecho que ahí hay amor).

La cosa llegó a tal extremo que terminé sudando y agradecido a los dioses por ver el fin de la jornada. ¡Por lo menos la instalación no ardió. Cerré mi parte con la frase “Finalizo servicio gracias a los dioses, la próxima vez buscad a otro”.

 

Esa noche tuve una pesadilla horrible. El día volvía a empezar una y otra vez, pero el jefe sustituía mi fiel porra, la virginal Anestesia (virginal porque no ha golpeado a nada vivo en tres años y medio) por un látigo. Chicho me lo entregaba animándome: ¡Demuéstrales quién eres, Licurgo! Después vino la peor parte. ¿Habéis visto alguna película de marcianos de los años cincuenta? De esas donde un montón de soldados americanos acribilla a un alienígena hasta la extenuación pero al bicho no le hacen nada las balas. ¡Pues eso mismo! ¡Me liaba a dar latigazos a la gente y ellos como si oían llover! ¡Menuda mierda de látigo! Me desperté exhausto debido a tanto latigazo sin efecto.

Ni una más. Lo juro.

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Miércoles, 27 de Mayo de 2009 15:20. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

LAS EMPRESAS DE SEGURIDAD PREPARAN 150 MILLONES PARA PAGAR HORAS EXTRA

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Cientos de empresas de seguridad y decenas de miles de vigilantes esperan que el Supremo se pronuncie en las próximas semanas sobre la fijación del valor justo de las horas extras realizadas entre 2005 y 2008. El sistema previsto en el convenio fue declarado ilegal por el Alto Tribunal, lo que ha obligado a las empresas a dotar 150 millones por la factura que pudiera derivarse de la decisión judicial.

http://www.cincodias.com/articulo/empresas/empresas-seguridad-preparan-150-millones-pagar-horas-extra/20090504cdscdiemp_8/cdsemp/

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Martes, 05 de Mayo de 2009 05:48. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL NÚMERO UNO

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Mire la foto. Mire la foto y reflexione.

 

Vale, ya está.

 

Hace poco, en el descanso de un curso de reciclaje, uno de los veteranos, todo un anciano venerable con veinte o treinta años de servicio a sus espaldas, charló conmigo acerca de la veteranía y los números de placa. Es sabido que la categoría de Vigilante de Seguridad es relativamente reciente (de hace unos quince años) fruto de la unificación (por resumirlo) de las categorías de Vigilante Jurado y Guarda de Seguridad.

 

El hecho es que saqué un tema que repito mucho cuando hablo de la profesión con los compis, y tiene que ver con el grado de veteranía (que no de validez) expresado en un número bajo de placa. Pensad en que hoy día se acerca al 150.000 (los VS del último año llevan números que rondan el 142.000). Una vez coincidí en un servicio con un compañero que tenía un 6.000. Veinte años de profesión lleva el colega. Cuando se lo comenté al jefe, me dijo que conoció a un 3.000, que debe ser todo un anciano venerable, alguien que, para preguntarle una duda, sólo es accesible tras escalar una alta y peligrosa montaña asiática.

 

En este último curso, el venerable compañero me dijo que una vez conoció al 94. Y no se refería a ningún año. Se refería a un vigilante que llevaba el número de placa 0094. Luego me explicó que los números de placa de los VJ (o placas verdes) se asignaron al cambiar la categoría por la de VS en función del orden en que se presentaron a hacer el trámite. Es decir, que poco que ver con la veteranía (salvo que obviemos el hecho de que esto ocurrió hace quince años y que llevamos más de treinta de seguridad privada tal y como la conocemos...)

 

Ahí surgió mi pregunta, a lo Trivial de la Seguridad Privada en España: ¿QUIÉN TIENE EL NÚMERO 0001?

 

Vuelva a mirar la foto.

 

Vuelva a reflexionar.

 

Ahora trate de escuchar esta frase en su cabeza:

 

“EZ PADA MÍ MOTIVO DE ODGULLO Y ZATIZFACCIÓN PEDIDLE

 QUE ME MUEZTDE EL DNI”

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Miércoles, 29 de Abril de 2009 06:40. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

ROSITA

Quiero hacer un pedazo de homenaje a una gran compañera que, hace ya meses, se nos fue a otra comunidad autónoma. Mi compañera Rosita, parcial como yo, que además de estar muy buena es una chica encantadora. Su decisión de dejarlo todo e irse con su pareja a una de las ciudades más bellas de España es del todo respetable. Una lástima, eso sí.

 

Rosita, además, será recordada en los anales de la historia reciente de la seguridad privada por protagonizar dos de las anécdotas más tronchantes que he vivido en tres años y medio de segurateo. Y encima las protagonizó sin querer.

 

Es costumbre, al menos desde hace un par de años, que cuando un vigilante de servicio va a comprar al súper cercano, su compañero aprovecha que se lleva la emisora para hacerle una trastada cuando está en la cola de la caja. Esta coña empezó con mi querido gran gallego, un tío de metro noventa y ciento y pico kilos que se acostumbró a oir por el artefacto que le colgaba del cinto cosas como ‘¡No te me olvides de los preservativos, Fresita!’. Nunca se lo hacemos a las mujeres. Es cosa de tíos. Otro, tuvo que soportar ante decenas de personas que se dijese por la emisora: ‘Oye, Joe, acaba de llamar tu novio. Dice que ha vuelto del médico y que tiene los resultados de su análisis. Que le llames urgentemente’. Ni puta gracia cuando eres la víctima.

 

Reconozco que he hecho alguna de estas bromas tan pesadas. Cosas como que un compañero, rodeado de gente, tenga que escuchar: ‘¡Atención personal del Súper! ¡Atención personal del Súper! El gordo que viste de marrón va a robar algo, repito, el gordo que viste de marrón va a robar algo. ¡Sí! ¡Ese gordo! ¡El calvorota con perilla! ¡Ese tan feo y sospechoso que parece odiar a todo el mundo! Recibí una merecida colleja por ello. Así que mi segunda mejor broma fue más inocente: ¡Hola! ¡Soy tu emisora! ¡Estoy VIIIIIIIIVA! ¡Dame de comer-Dame de comer!

 

Nota: Si me identifico con alguien de ’Chicho Terremoto’

es con ese perro que siempre llevaba los gayumbos del ’Depor’

En realidad, mi merecido castigo me lo dio Rosita durante un turno de día. Iba yo, en ese caso, al Súper de al lado y se me ocurrió preguntarle si necesitaba algo. Me pidió protector labial (hmmm)... Cuando entré, le pregunté a una empleada del súper si tenían ese producto, y me indicó su ubicación. JUSTO ENTRE LOS CONDONES Y EL GEL LUBRICANTE. Con el rostro más enrojecido de lo habitual, estuve tentado de llevarle el gel y los condones, pero cuando una mujer trabaja con grilletes y un manubrio de cincuenta centímetros recubierto de cuero negro es mejor tragarse le orgullo y comprar patatas, refrescos y vaselina. Como si fuese a ver fútbol en la tele y meterme los aperitivos por el culo. Encima era un tarro enorme.

 

Me encantó verla reír. Mi cara casi recuperó su natural color pálido-turno de noche.

 

La otra anécdota es casi tan tremenda. Después de saber que se iba me despedí de ella unas seis veces (abracitos y besotes incluidos) La última ante su señora madre. Cuando llegó a Las Dos Torres, caracortada ya nos había prevenido: Está buena mamones, pero conozco a su madre. En cristiano eso significa ‘Ni se os ocurra tocarla’. En seguridad, ‘Es ilegal incluso entrarle’ y eso que en seguridad ‘si hay césped hay partido’... (es un trabajo duro... comprendednos) En su último día, su señora madre hizo glorioso acto de presencia. Y digo glorioso porque incluso un ateo convencido como yo hincó la rodilla en tierra y la llamó ‘Mi Santa’.

Hay quien dice que las hijas se parecen a las madres.

Yo digo que es cierto. ¡Una auténtica MILF!

 

Días después le comenté en confidencia a caracortada que creía estar muy enfermo. Sí, tío –le dije- en cuanto ví a la madre de Rosita me puse muy cerdo ¡Me faltó gruñir a lo Torbe!

 

Él me respondió muy cortante (para variar) De enfermo nada, capullo. ¡Está muy buena! ¡Y tiene unas tetas que deberían ser patrimonio de la humanidad! ¡Si no me la traje a este servicio es porque a su lado la Rotenmeyer es una bondadosa mujer de campo! ¡Menudo genio!

 

’¡¡¡OIIIIIIIIINK!!!’

La imaginé cabalgando sobre mí al grito de ¡Arre! ¡Arre hijoputa! La imaginé azotándome el culo hasta dejarlo como mi cara, el día del supermercado. La imaginé vestida de cuero con tachuelas, dándome latigazos y ordenándome que la llamara ‘Ama’.

 

Dicen que la función de un VS es principalmente disuasoria. Si no lo crees, espera a verme de uniforme y con una erección de caballo.

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Viernes, 27 de Febrero de 2009 18:25. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

SOY LEYENDA

 

Con lo feliz que era yo, con lo tranquila que era mi vida, y ahora resulta que soy una leyenda. Ocurrió en abril de 2006. Yo aun creía que podía quedarme en Júbilo en lugar de quedarme atrapado en Prosegur cuando, superadas las pruebas físicas y teóricas para ganar la habilitación como vigilante de seguridad, decidí escribir algo relacionado con las pruebas físicas. Una anécdota, algo gracioso.

Hace más de tres años de esa entrada. Catorce meses y más de trescientos comentarios después la criatura parece estar viva y buscar venganza. Sólo quería desahogarme y hacer reír, pero la entrada se confundió en un foro de autoayuda para aspirantes a vigilantes de seguridad.

Esto no es ningún experimento sociológico. No es ninguna broma. Sólo es un segurata sobretitulado y aburrido que trataba de escribir algo gracioso.

Y dirán que Internet no tiene peligro.

La cosa empezó por un inocente ‘me gustaria saber que pruebas fisicas piden ahora para vigilante de seguridad hace tiempo que hice el curso, (soy mujer)’ y a mí, inocente, ingenuo, confiado; no se me ocurrió otra cosa que echar un cable a la compañera. Lo que vino después es parte de la historia de este blog.

‘hola compi me encanta leer siempre algo vuestro. me podeis decir cuanto tiempo te piden con 36 años para pasar el kilómetro? un saludo soy chica me libro de las dominadas’

... Es una bola de nieve rodando cuesta abajo por la ladera de una montaña. ¡Del puto Everest! ¡Que esto era una anécdota oiga! ¿De dónde habéis sacado que sé de lo que hablo?

‘Hola a todos. Tengo 33 años. En la primera convocatoria de este año cuya prueba física fue el 9 de febrero, me quedé en el "bendito" kilómetro por 24 segundos, tenía que hacerlo en 5,30. Nunca había hecho deporte y para hacer tal cosa solo tuve de tiempo 1 mes y "raspando"...ahora me apuntó mi empresa en la de este mes, la física será en abril, aunque a mediados seguro porque aún no publican las fechas. Así que desde febrero hasta ahora, he hecho lo que he podido....5-6 días/semana, salgo a correr 40 min., pesaba 60 kg., bajé 4, y al gimnasio no voy porque el día solo tiene 24 horas y yo trabajo 270/mes. ¿Alguien me podría dar algún otro consejito? Gracias a todos de antemano y un saludo’.

... Me pasa con mi mujer. Me pasa en casa con la familia. Me pasa en el trabajo. Tengo la impresión de que, cuando hablo, la gente escucha sonidos, como el perro de Los Simpsons: Bleu-bleu-bleu, -bleu-bleu, bleu-bleu...

‘Hola.deceo escribirle al señor,Golfo.soy argentino,51 año,no fumo,no bebo,siempre me dediqe al deporte ,soy diplomado en natacion,vivo en suiza,que posibilidades tendria yo.’

... Al par de años ya me habían ascendido a’Señor Golfo’. Como para que se me suba a la cabeza. ¡Gracias! ¡Mil Gracias!

‘No hay porque darlas Sr Golfo, me encanta su forma de expresarse. En todo lo que esté en mi mano, estoy a su disposición Sr Golfo.

k web tan wena me subes la moral sir golfo.

gracias golfillo eres un pozo de sabiduria...
golfo eres grande............
yA tengo ganas de mi tip....’

... Y el tiempo pasó. Y la bola no paraba de crecer. Yo creía haber escrito una entrada sobre mi anecdótico acceso al complejo mundo de la seguridad privada, pero todo aquel que pensaba en convertirse en segurata pasaba por esta santa casa y dejaba sus dudas planteadas...

‘hola a todos , soi camarero de toda la vida y ahora me he decidido(37 años)a cambiar de trabajo y estoy decidido que en septiembre empiezo en la academia para sacarme la placa ¿creeis que los horarios son peores que en hosteleria?’

... ¡Y a mí qué me dice caballero! De vez en cuando aparecía una voz de la razón y recomendaba a los presentes las fuentes oficiales:

‘Buenas noches, y flores para el autor del invento este, lo poco que he estado viendo de esta página me parece genial.
En la página del Ministerio, del Interior están todos los requisitos’

‘La nota del teórico sale en www.policia.es/procesos/segurprivada.htm.pero bueno tu te quedaste con las ganas de saber la nota del teórico y yo con las del fisico, lo importante es pasarlo, de todas maneras gracias.’

... La cosa parecía calmarse y volver a la normalidad. O eso creía yo...

‘Por favor , sr Golfo, me remito a su experiencia para que aclare el comentario sobre las abdominadas hecho por******.’

‘Hola a tod@s, gracias por esta web, es de gran ayuda. Mi pregunta es un poko...curiosa... te hacen pruebas médicas para poder ser vigilante de seguridad? Tipo...análisis de orina? xD gracias’

¡Oh joder! ¡Qué página! ¡Qué foro! ¡Esto es un BLOG! ¡B-L-O-G! ¡Contaba una puta anécdota y ahora hay quien me cree el gurú de los seguratas! ¡Casi tanto como el Dioni!

‘Golfo, que opinas de los examenes de vigilante de seguridad, son faciles? mañana tengo uno, algun consejo?’

‘Hola golfo. Primero decirte k m alegro d haberm topado con tu spacio. Es participativo y util (a part la gracia k l pones).’

‘hola a todo el mundo ,por fin uno encuentra un foro de los vigilantes donde todo es tranqui ,sin insultos y sin nada.bueno al rollo ,yo me presento en noviembre a las pruebas de vigilante en madrid ,asi que tengo unos 15 test para las pruebas teoricas que las coji en una academia.’

‘Buenas, como hemos dicho todos felicidades por el foro..’.

... ¿Pues cuál va a ser mi consejo? ¡Estudiar, joder! ¡ESTUDIAD!

Pero no sólo era un lugar donde todo aspirante expresaba sus dudas. ¡Además hacían quedadas y se iban a tomar cañas!

‘Buenas a tod@s .Una pregunta hace falta que me lea o estudie el libro ... o es suficiente con hacer bien los tests que me dara en la academia...Espero vuestra respuesta guap@s’

‘Hola ****, enhorabuena, na pregunta qué edad tienes??’

‘Por cierto****, cuyando te dicen los resultados?? Cuentanos.’

‘Mañana es el gran día!!! Dinos cosas!!!’

‘Y bien ****? Sabes algo??’

‘Hasta las 20.00 nada de nada, me subo por las paredes ya ¡¡¡¡ Falta 30 minutos ya ¡¡¡¡madre que nervios!!’

‘Nada la linea saturada y en la pagina que nos dan no sale nada aun, diosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss’

‘hola campeon..stoy haciendo ahora el curso y estoy un poko rallado con las dominadas porke segun m an contado echan a mucha peña atras por esa prueba..y tamb m gustaria saber si la prueba teorica aunke sea tipo test es facil o no..porke na mas k el temario da miedo..es el libro gordo de petete madre mia..un saludo colegon’

‘Por cierto ha alguien le ha tocado la lotería del niño jeje , ami ni un durico.’

... Luego vino la crisis. Y con la crisis las infiltraciones. En su momento, este tipo de compañeros, que no busca otra cosa que mantener el momento dulce que hemos vivido hasta hoy los vigilantes de seguridad (es decir falta de personal = tengo en mi mano los testículos de mi jefe y me va a dar por pegar tirones) Primero fue el lema “¡Que vienen los rumanos!” Ahora toca “¡Que vienen los parados creados por la crisis!”

‘Joer que nervios no se si lo pase peor la semana pasada preparandome pa los examenes o esta esperando el resultado,se me esta haciendo eterna y hasta mañana a las 20:00 Horas na de na pa despues cobrar 870 euros de mierda,no se si me esta valiendo la pena...’

‘Bueno compañeros, yo lo que me pregunto para que ostias hacemos las pruebas fisicas si en la realidad los Vigilantes no tenemos que correr detras de nadie, es mas si estas vigilando una Fabrica un supermercado u otro recinto en realidad no puedes salir de el y si lo haces puede que te ganes una sancion grave por Abandono de tu servicio’

‘ las pruebas fisicas tan solo creo que es un modo de tocar los cojones al personal y asi poder sacar mas pasta, cuantos pasan las pruebas fisicas muy pocos, antiguamente los VJ no les hacian tantas historias y heran mas que ahora, antiguamente hera un examen escrito, y las pruebas de tiro a 25 metros que eso lo hacia cualquiera con un arma medianamente buena, porque ahora si que es verdad que las empresas de seguridad las armas que tienen debes apuntar al cielo para que entren como minimo en carton de la diana y alguna que se desmonta’

‘Feliz Crisis 2009 a todos jeje elcurro esta bastante mal, Tyara, yo que tu ni lo hacia, a parte de la pasta que te va a costar y despues lo que te va a costar encontrar curro, solamente hay en Madrid, Barcelona o Pais Vasco, pero con los salarios del convenio ya sabes, cobra mas una cajera del mercadona que un vigilante...Aqui en valencia ya me esta costando encontrar curro...’

‘Mi consejo es honestamente que la gente que se prepare sea por que tiene mucha vocación, el trabajo esta empezando a faltar (salvo en ciudades como Madrid o Bcn) Pero aun asi, las empresas prefieren retener a la gente que les hace horas extras que son la mayoria dado los sueldos miseros de menos de 900 euros brutos...’

‘lo de la crisis no iba por ti si no por la gente que visita el blog en general... creo que sería injusto’

‘EL EMPLEO ESCASEA Y MUCHO’

‘Y PARA TODOS AQUELLOS QUE AUN LES QUEDAN GANAS DE PRESENTARSE (en vista de que en la mayor parte del pais sobran vigilantes) Aqui estan las Convocatorias para este año 2009’

‘Pues mejor te los guardas que no son 700 son por lo menos 1000 entre pitos y flautas y por cierto YA NO HAY TRABAJO NI EN MADRID’

... Lo tengo claro. Soy una leyenda. Y como leyenda puedo prever el futuro de los comentarios:

Año 2159. Una legión de aspirantes a vigilantes de seguridad se plantea dudas sobre el proceso selectivo y acude al gran cerebro digital mundial en busca de respuestas. Por un error humano, el cerebro digital mundial les reenvía un enlace a esta entrada de abril de 2006. Los aspirantes flipan en colores, y empiezan a alabar al autor (denominado a esas alturas como ‘Semi-dios Golfo’) como a una divinidad (también digital y mundial... como el cerebro). Uno de ellos escribe un comentario preguntando cómo era ese modelo de sabiduría seguratil (en realidad un gordo bajito, calvete y con perilla).

La red se llena de comentarios:

‘¡Medía dos metros! ¡Una melena de color fuego que le llegaba a los hombros!’

‘¡Totalmente cachas! ¡Unos brazos que parecían jamones!’

‘¡¡Y debía tenerla enorme! ¡Al menos veintitrés centímetros!’

’¡Y con unas venas que parecían salchichas de Frankfurt!’

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Lunes, 02 de Febrero de 2009 17:17. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

LA AMENAZA DEL TERRORISMO

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“La amenaza terrorista que lleva padeciendo nuestra gran nación los últimos cincuenta años, y el aumento de la inseguridad subjetiva producido por los atentados yihadistas del 11-M, han llevado al Prosedepartamento de Formación a crear un nuevo e innovador curso sobre la amenaza terrorista que le permitirán lucirse como un John Wayne con porra (defensa) ante sus amigos y familiares. Por ello le animamos a que se apunte a nuestro nuevo curso sobre la amenaza terrorista, que se impartirá este mes en el Prosedepartamento de Formación y que permitirán al operativo habilitado completar sus veinte horas de formación anual además de sumarse veinte horas de trabajo a efectos de emolumentos a pagar por la compañía.”

 

Atentamente: El Prosepicapleitos de turno

 

Sí, niñas y niños. Me he metido en otro lío. Empecé a estudiar en 1983. Mi papi y mi mami me apuntaron en parvulitos cuando tenía la tierna edad de cuatro años. Se podría decir que he terminado (o eso pensaba) con la lectura de mi tesina el pasado mes de mayo... ¡De 2008! ¡Un master! Sí, me licencié en Ciencias de la Información (en Periodismo para ser exactos) y además de un Master en Seguridad, he hecho tres cursos de experto universitario, en seguridad, en conflictos armados y en terrorismo. Aun así, me pregunté qué me podía enseñar esta gran empresa acerca de la amenaza terrorista. Por esa razón, me apunté a este curso.

 

Podríamos empezar diciendo que el terrorismo, tal y como lo conocemos, no empezó en España hace cincuenta años... hace cincuenta años empezó la actividad de ETA. Pero qué demonios. Ellos enseñan y yo espero aprender algo. Las diez horas de curso se pueden resumir en:

 

-         La Propaganda es Publicidad, por lo que la solución para el terrorismo es que los medios de comunicación no hablen de terrorismo.

-         El denominado enfoque antiterrorista es utópico, pese a que se haya aplicado con éxito entre 1998 y 2004. De todos modos da igual, porque los periodistas son sensacionalistas.

-         ETA es como una empresa, porque tiene una cúpula, unos mandos intermedios y unas bases. Punto... ni una palabra más acerca de cómo se organiza la banda terrorista. De hecho, Al Qaeda también es como una empresa porque ha inventado el terrorismo de franquicia (¡Eso! ¡La actividad anarquista de “La mano negra” a finales del siglo XIX y principios del XX  no tenía nada que ver... ¡Era una verdadera red global! Es más... ¡Hay quien dice que Prosegur es como una empresa!)

-         El Islam no es sinónimo de terrorismo. Es una religión de paz y amor. El problema es que los fundamentalistas musulmanes no están bien formados en cuestiones de religión. (Nada que ver con que el curso lo de una persona de origen sirio)

-         Los atentados del 11-M lograron cambiar el gobierno porque “Spain is different”

-         El origen del terrorismo está en el odio, los delirios de grandeza, el fracaso de las sociedades árabes y en que hay jóvenes sin perspectivas de futuro (¡Exacto! Cuando la gente del CESEDEN, de la Universidad Complutense y del Real Instituto Elcano dicen que no se han descubierto causas necesarias y suficientes que generen terrorismo se equivocan! ¡La razón viste de marrón!)

-         El perfil de un terrorista es vehemente, mal formado en religión, mal integrado en la sociedad y con pasaporte europeo. ¡Pero son muy inteligentes! ¡Tienen estudios superiores!

-         El paro y la sobretitulación llevan al terrorismo

 

Y punto. De las diez horas, estuvimos siete diciendo tonterías sobre los yihadistas, una diciendo tonterías sobre ETA (limitadas a que han ocasionado más de 1000 muertos, han secuestrado a 77 personas que tiene una trama empresarial y que se dedican al tráfico de drogas y de armas) y otra viendo un vídeo de El Mundo sobre el 11-M (que supongo no es en absoluto sensacionalista... los otros medios del planeta sí pero ¿El Mundo?)

 

A propósito, ni una palabra sobre los GRAPO, que a lo tonto es la banda que más ha castigado a la seguridad privada y en particular a esta empresa en la que trabajo. Si Lorenzo Castro Moral se enterase le daría algo...

 

Lo mejor es que en la presentación de PowerPoint que ilustraba la clase incluía una pequeña ficha de grandes estrellas de Al Qaeda que incluía a Ben Laden, Al Zawahiri, Mohamed Achraf, y Mohamed Atta (el piloto de uno de los aviones del 11-S) entre otros... cuando le dije al instructor que echaba de menos a Mustafá Setmarian (que fue ni más ni menos que el jefe de logística de Al Qaeda) me respondió que “esos estaban contrastados, porque les habían detenido e interrogado, y habían reconocido ser miembros de Al Qaeda”. 

 

Me pregunto si interrogaron a Mohamed Atta a través de un médium.

Me pregunto si a Setmarian (al parecer capturado en 2006 y en paradero desconocido desde entonces) no se le ha interrogado.

 

Alarmado, escribí un curriculum y lo envié, a través del instructor al Departamento de RRHH de la empresa. Tengo constancia de que llegó. También tengo constancia de por qué fue rechazado. “Chico, es que has estudiado Periodismo... y eso es incompatible con el puesto de técnico de formación”  Ni una palabra del Master, ni una palabra de los títulos de experto ni de que pueda traducir textos en euskera. Sí, dicen que Prosegur es como una empresa.

 

Pasado el berrinche, reflexioné sobre lo aprendido: Estoy sobretitulado para mi puesto de trabajo porque tengo estudios superiores, estoy frustrado porque se me ha negado una promoción, estoy mal formado en temas de religión (porque creo que todas son una patraña) y creo que los medios de comunicación deberían hablar de terrorismo (aunque como el personaje del TCol. Matthieu en “La batalla de Argel” creo que deberían hacerlo bien) ¡Joder! ¡A ver si voy a ser yo un terrorista!

 

En la empresa deben estar acojonados.

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Viernes, 09 de Enero de 2009 16:48. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

MANEJO DEL ESTRÉS

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“La seguridad privada es una actividad bastante estresante, pese a los tópicos relativos a la profesión.

Para ello, nuestra compañía (conocida como “El Gran Marrón” debido a que IBM es llamada “La Gran Azul”) ha desarrollado toda una serie de grupos de autoayuda camuflados como cursos de reciclaje, que permitirán al operativo habilitado completar sus veinte horas de formación anual además de sumarse veinte horas de trabajo a efectos de emolumentos a pagar por la compañía.

Atentamente: El Prosepsicólogo de turno. “

 

Así podría empezar una invitación a apuntarse a cualquiera de los psicocursos (cursos de contenido psicológico) que ofrece el Prosedepartamento de Formación. Hace más de dos años, me inicié en la aventura de la Prosepsicología con un curso sobre Inteligencia Emocional (creo que ya hablé de él... es aquel que me habilita para consolar a cualquiera que necesite un abrazo). Así, que, fingiendo ser una persona realmente estresada, me dirigí a hacer ese curso al Centro de Formación, con la esperanza de volver a conciliar el sueño.

 

Inteligencia Emocional, Toma de Decisiones, Manejo del Estrés... me había convertido en un adicto...

"¿Quiere saber lo que es el auténtico sufrimiento? –me dijo el médico de cabecera... ese que se negaba a recetarme somníferos- Pues acuda a una iglesia episcopaliana a las reuniones de hombres con cáncer de testículo... o en su defecto, vaya al Prosecentro de formación y apúntese a terapia para el manejo del estrés."

 

Y aprendí que el estrés es subjetivo. Es una reacción del cuerpo que mantenemos pese a la vida sedentaria, un subidón de esos que hace millones de años nos permitía huir de cualquier animal más grande y malvado que nosotros, pero que hoy no nos ayuda a huir de los inspectores de seguridad privada. Así, los problemas personales, el trabajo, la puntualidad o los remordimientos por hacer algo placentero, nos angustian impidiéndonos disfrutar de la vida y del mejor trabajo del mundo. El famoso “Tengo que...” que nos acelera el pulso y nos priva de sueño. El estrés es una respuesta del cuerpo a condiciones extremas.

 

"El estrés está generado por un suceso interno o externo,

y genera respuestas emocionales frentea la exposición a uno de esos estímulos.

Un efecto psicosomático muy común del estrés negativo es el insomnio"

 

 

Lo cierto, dijo el señor Prosepsicólogo, es que nos estresamos solos, con cosas absurdas y carentes de importancia (o que al menos no tienen tanta importancia como la que le damos) que actúa con la imposición como  fuente y con el tiempo como condicionante. Todo esto afecta a nuestra salud física, mental y social, y termina (eso es lo que le importa a los señores del Gran Marrón) por quitarnos eficiencia en nuestro trabajo.

 

-         El estrés es algo que nos agobia...

-         No, hombre, eso es mi mujer...

 

Pero no se lleve las manos al cabeza, estresado lector, porque existe un estrés positivo (Eutrés) que podemos dosificar para enseñar al organismo a dosificar el otro (Distrés)... todo aquello empezaba a rimar y corríamos el riesgo de levantarnos los presentes y empezar a bailar agarrados...

 

Para evaluar vuestra capacidad de manejo del estrés os voy a dar un clip.

Quiero que lo dobléis una y otra vez hasta que se rompa... y hay que romperlo.

 

Ahí estaba yo cometiendo una vez más el error de dar la nota. La clave en los grupos de autoayuda, nos decía el narrador del Club de la Lucha, es no decir nada. No participar. Quedarse callado y gozar de los problemas de los demás para, probablemente, darnos cuenta de que los nuestros no son para tanto. Pero yo cogí el clip amarillo. Amarillo Prosegur –pensé- seguro que se rompe con tocarlo...No sabía que los clips amarillos son los que se elaboran especialmente para la división de blindados. Podrías dispararle con un bazoka y el jodido clip seguiría ahí, entero, inmutable. Tan pesado como el clip que te ayuda a utilizar el MS Office.

 

"El estrés puede generar trastornos como la hipertensión, el hipotiroidismo, el hipertiroidismo o la taquicardia.

También puede dejarte calvo...

el estresado pasa por tres fases: Alarma ante el estímulo, resistencia y agotamiento..."

 

 

El jodido clip seguía sin romperse pese a que todos en la sala, compañeras, compañeros e incluso el señor Prosepsicólogo, habían logrado destrozar los suyos. ¿Qué solución me propones, o maestro de la mente humana? ¿Quizá descanso? ¿Establecimiento de prioridades? ¿Por qué no me propones que use una puta sierra radial para romper el jodido clip amarillo?

 

"La clave es la toma de decisiones acordes con la reducción del nivel de ansiedad.

El estrés del trabajo no tiene nada que ver con el estrés familiar...

...hay un grado distinto de implicación emocional.

¿Vosotros no creéis que trabajáis demasiado?"

 

En ese momento pierdo el control. Todo lo contrario de lo que recomendaba el narrador del Club de la Lucha. El tema del exceso de trabajo me ha activado. Pierdo el control de mi bocaza, de mis cuerdas vocales, de mis pulmones y digo: “...Paso tanto tiempo en el trabajo que he empezado a llamar “cariño” a mis compañeros...”

 

"Hay pocas cosas tan estresantes como un folio en blanco...”

Está usted entrando en el espacio en blanco... y el clip es amarillo... y el hijo de puta no se rompe...

 

"Hagamos la prueba. ¡Tú! (¿es a mí?) ¡Sí tú! Ponte de pie frente a esa pared y dime si te estresas...

¡Y tú! (señala a una compañera) también, pero en esa otra pared..."

 

El sargento Smith, inmerso en un tiroteo, gritó por su comunicador: “We are compromised! Move it! Go-go-go!” No me queda otra que obedecer. El aula parece haberse quedado a oscuras y unos enormes focos manejados por Prosecabronazos sin estrés me están iluminando para goce y disfrute de la audiencia. Al poco logro abstraerme –ni pizca de estrés- como si estuviera en el trabajo. La clave es pensar que no estás allí. Todo lo demás, la gente gritando, las llamas, las explosiones, carecen de importancia. Todo un edificio de oficinas de diez plantas se viene abajo sobre sus pilares maestros dinamitados y un servidor ha logrado encontrar la paz espiritual frente a una pared blanca.

 

"¿Chico? ¡Despierta! ¡Que no estás trabajando!... y excelente tu pose de “plantón”

no había visto nada en mi vida tan parecido a un auténtico vigilante de seguridad...

Como os decía, un suceso es estresante en la medida en la que se perciba, y

en función de la estrategia que se adopte para hacer frente a la situación..."

 

Vuelvo a sentarme en mi sitio con mi cara de hombre tranquilo y sosegado. Finjo que no me importa que el jodido clip no se rompa, pese a que me encantaría disolverlo en ácido. Miro a la tía buena que se sienta a mi lado. La que se parte de risa con la idea de que he logrado casi dormirme de pie, y que he cogido el único clip blindado de toda la caja.

 -         Lo idóneo es saber desconectar. Saber relajarse con la familia y los amigos. Salir a tomarse un copazo de vez en cuando y...

-         Yo no salgo. Sólo trabajo –dice una compañera que parece más quemada que yo. Por un momento vuelvo a tener esa sensación... la misma que con el plantón frente a la pared en blanco. ¡He descubierto a alguien que está peor que yo! Comienza el momento de la relajación. El animal de poder y toda esa mandanga psicológica que ayuda tanto a los enfermos incurables...-

 

"La solución para el distrés laboral es la sinceridad frente a lo relevante

y la repetición instantánea de lo que no es negociable...

si no, mirad este vídeo sobre asertividad de los Monthy Phyton..."

 

Por un momento me pregunto por qué no obligan a los coordinadores e inspectores a hacer este curso. A los Jefes de Equipo, a los Responsables de Servicio... a todo aquel mando intermedio que maneja su estrés distribuyéndolo entre pringadas y pringados que ganan menos que ellos. Prosegur podría regalar unas camisetas maravillosas. Camisetas de color negro con bordes amarillos en los que se pudiesen leer lemas como:

 

“FUI ASERTIVO Y ME GANÉ ESTE

JODIDO TRASLADO AL RETÉN”

 

“TENÍA UN SERVICIO CÓMODO, PERO MI SINCERIDAD RESPECTO A LO QUE NO ES NEGOCIABLE ME HA TRAÍDO A ESTE CENTRO DE DESINTOXICACIÓN LLENO DE YONQUIS”

 

                         “GRACIAS A LA ASERTIVIDAD TENGO TANTAS CICATRICES"     

                   

"LA PRIMERA PUÑALADA ME PERFORÓ EL ABDOMEN

SECCIONANDO MI INTESTINO GRUESO"

 

"... Una técnica muy buena para la asertividad es la de “La niebla”.No entréis al trapo. ¡Educad al estresor!

(Me imagino haciendo saltar a Chicho –mi coordinador- por un aro en llamas... sólo que al otro lado hay un precipicio)

Dad una salida al otro sin quitarle la razón..."

 

Sí, mi querido coordinador. Al otro lado de este aro en llamas hay una caída libre de doscientos metros hacia un montón de rocas puntiagudas y un mar embravecido. Pero los coordinadores pueden volar ¿No?

 

"Ahora, antes de la meditación colectiva y el momento del abrazo,  vais a aportar algo vosotros.

Quiero que me propongáis mejoras para vuestras vidas y conductas con las que podríais aplicarlas..."

 

Tremendo. Todos empezamos a decir cosas políticamente correctas. Sobretodo de cara a la empresa: Organizar nuestras prioridades estableciendo tiempos de trabajo. Hacer menos horas extra, Dormir más; Hacer una excursión de vez en cuando... dejar de fumar, hacer más ejercicio, apuntarse a un curso de paracaidismo...

 

“Trabajo doscientas cuarenta  horas de noche -dijo otro compañero-, mi mujer también trabaja, tengo dos hijos y

nos turnamos entre los cuatro para cuidar de mi padre, que tiene alzheimer, porque mi madre falleció la semana pasada...”

 

La tía buena que tenía a mi lado propuso tener más sexo. Al menos seis a la semana... Estuve a un paso de preguntarle si tenían que ser con la misma persona, cuando el Prosepsicólogo escribió en la pizarra lo que podría ser una consigna para cualquier manifestación de vigilantes:

“MENOS HORAS Y MÁS CAMA”

 

“No, chicos, no es imposible cambiar de familia...

yo lo he hecho al menos dos veces...”

 

A nadie se le ocurrió decir Ser recíproco con mis jefes. Si te llaman en tu día libre, hazte con sus números de teléfono particulares, calcula a qué hora han cogido el sueño y llámales para informarles de que no hay novedad. Desconectar el móvil, desenchufar el fijo, conseguir un nuevo teléfono y no darle el número a nadie remotamente relacionado con la compañía... O mi preferida: Grabar en audio y vídeo cómo me presionan los mandos intermedios de la empresa y filtrarlo a la prensa, destruir la carrera profesional del estresor, provocar su suicido... no. Todos dibujábamos caras sonrientes en nuestros rostros, y yo me acercaba más a la tía buena que se sentaba a mi lado. Sentía que se aproximaba el momento del abrazo y la bestia salvaje y estresada que llevo dentro quería hundir la cara en esas tetas estratosféricas.

 

“Mi solución para tener tiempo libre trabajando trescientas

horas al mes ha sido quitarle tiempo al sueño...

¡Y funciona! ¡Creo que soy feliz!”

 

Pero no hubo abrazo. Ni tetas en mi cara. En su lugar, hicimos un ejercicio de relajación. Uno de esos ejercicios que parecen una chorrada, que exigen cerrar los ojos (todos los abrimos en algún momento para comprobar si el resto cumple o somos los únicos idiotas que obedecen) pero que nos dejan flotando en una nube. Y es cierto que funcionan. Es otra cosa que deberían obligar a hacer a todos los jefes intermedios de la compañía. Que imaginen que están en lo profundo de una cueva de hielo abrazando una gran bola cálida de luz blanca mientras un animal de su elección les dice ¡Deslízate!

 

“Haz lo que yo... trabaja lo mínimo y apúntate a un club de paracaidismo...”

 

Y así salí yo del aula de Proserelajación instantánea. Flotando. Imaginaos si me relajé que me encontré a la Rotenmeyer en un pasillo de las oficinas y no me alteré. Allí estaba yo, frente a ese Hitler menstrual, abrazándola y besando sus carrillos pese a que me acababa de decir que había ido a solicitar sacarse la licencia de armas.

¿Corrí despavorido? ¿Llamé al mando aéreo de la OTAN para pedir soporte cercano? ¡No! ¡Estaba relajado! ¡Inmutable! ¡Desestresado! ¡En una nube!

¡Siempre es importante reaccionar con una sonrisa al saber que la causa de que tu alopecia se haya adelantado diez años en su desarrollo va a empezar a trabajar con un arma!

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Sábado, 03 de Enero de 2009 16:45. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

LLEGASTE ALTO

 

Quedé la pasada tarde con mi amigo Fauno, antiguo compañero en Las Dos Torres, con la sana intención de tomarme un té y unos bollos y ver qué tal le iba. Excelentes infusiones las que preparan en la mezquita de la M-30, y excelente confitería. Al quedar me preguntó si me daba miedo ir... ¿Miedo? –respondí- Son musulmanes, no vampiros. El caso es que me mostró un bonito lugar de Madrid, aquél a donde van a rezar un montón de musulmanes que viven de la capital, del que destaco la foto de la kaaba con el membrete de la familia Bin Laden al pie.

 

Veía muy cambiado a mi amigo Fauno, aunque he de decir para mi alivio que sigue comiendo cerdo. Poco después me demostró que sigue siendo el de siempre:

Poco antes de cambiar de empresa, Fauno estuvo destinado en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, hoy Cuatro Torres Business Area, donde unos paracaidistas grabaron un espectacular salto base que removió los cimientos de Prosegur en lo que a seguridad se refiere. Esos cabroncetes se colaron disfrazados de obreros y saltaron desde una de las torres para aterrizar en el Paseo de la Castellana. Tremendo. Entonces Fauno me mostró su vídeo.

 

El techo de Madrid no era la Torre Cristal, ni la de Sacyr Vallehermoso, sino las grúas que tenían plantadas al lado. Casi trescientos metros, que se dice pronto. Sólo un chalado como él podía subirse a las cuatro de la mañana, sentarse en el borde del brazo de la grúa y grabarse en vídeo diciendo: Sabía que algún día shegaría aaaaalto. ¿Os he dicho que tengo vértigo? ¿Que si me asomo a una terraza a diez pisos de altura tiemblo como un flan? Pues me puse malo. Lo reconozco. Flipé en colores con la locura de mi amigo mientras me mareaba y me quedaba pálido, sudores fríos y todo, viendo al colega grabar sus pies colgando la vacío desde una altura de doscientos noventa metros.

 

Cuando recuperé la compostura, me enseñó un vídeo que le había mandado un compañero. Unos tipos se suben a una grúa más alta aun en París, uno se cuelga de ella y... ¡Empieza a hacer dominadas! He visto a un montón de gente caerse de la barra cuando hace las pruebas físicas para ser segurata, pero aquel gabacho de las narices se hizo tres flexiones  colgando a centenares de metros sobre la ciudad de la luz y sin despeinarse. A la mierda la velocidad del viento a esa altura. A la mierda la temperatura... ¡Uno! ¡Dos! ¡Tres!

 

Espero que nadie de Prosegur vea jamás ese vídeo. Se les podrían ocurrir algunas maldades con la excusa de ser más selectivos con el personal a contratar. ¿Quiere usted ser segurata? ¡Súbase a la grúa! Imagino a un señor policía contando las dominadas y diciendo eso de Las has hecho mal, suéltate! Imagino a un Proseinspector pisando las manos del congelado aspirante que cuelga a centenares de metros sobre una calzada infestada de coches... ¿Quién va a hacerme unos retenes esta semana? Tremenda hazaña, tremenda gilipollez... tremendo sector en el que trabajo.

 

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Martes, 30 de Diciembre de 2008 11:41. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO NUEVO...

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Sólo quería felicitaros las fiestas.

Recordad: OS SEGUIMOS VIGILANDO

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Martes, 23 de Diciembre de 2008 09:10. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL SEMENTAL EVANGÉLICO

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Os voy a hablar de un compañero. Un compañero pequeñito y  tarado,   que trata de hacerme, a su manera, la vida imposible. Llegó sustituyendo a la Rotenmeyer, como cuando en el Gran Hermano se va voluntariamente una chica porque se descubre que ha ejercido la prostitución: El programa la sustituye por una madre de tres hijos que estuvo a un paso de meterse a monja.

 

Me costó disimular mi alegría por la marcha de Rotenmeyer. Me costó horrores no bailar y cantar como los enanitos del Mago de Oz, ¡Ding-dong! ¡La bruja ha muerto! Y me limité a expresar que era una lástima perder a una profesional de tanta valía, pese a que tuviésemos distintas concepciones de lo que es la seguridad.

 

Sí, me salieron bultos en el cuello por mentirle al Niño Jesús.

 

Y qué decir del nuevo. Empezó cagadito de miedo ante la posibilidad de que hubiese fantasmas en el edificio. Era de los que decía que, cuando salía de ronda, le acompañaban Jesús y sus ángeles... supongo que Prosegur se haría cargo de los costes, porque el cliente especificó que quería un sólo vigilante, y...

Y fui muy cabrón con su primer susto. Algo que ya habéis leído, lo del fantasma cagón.

 


MARICA

 

Pues resultó que el chico (un chico de cuarenta y pico) se apuntó a estudiar psicología. No es nada malo, algún día os contaré un chiste de psicólogos, el problema es cuando se confunden los contenidos de un plan de estudios de la carrera de Psicología con los prejuicios inherentes a una creencia religiosa fundamentalista (sí, el Cristianismo Evangélico es fundamentalista... lo he mirado) Es ahí cuando el chico me cuenta una historia cojonuda y yo comento el nuevo mayor error de mi vida (y ya van más de quince o veinte)

 

Pues en las clases prácticas nos ponen vídeos de aberraciones sexuales. ¡En uno se veía a una tía metiéndole el brazo por el culo a un tío! ¡Hasta el codo! ¡También damos otros tipos de aberraciones como el travestismo, el transexualismo o el homosexualismo...

 

No, no creo que la homosexualidad sea una parafilia. Pero cometí el error de decírselo:

 

¡Venga ya! ¿Dónde estudias? ¿En la Universidad Nazi de Nüremberg? En el Master, uno de los creadores del Centro de Investigaciones Sociológicas nos dijo que era estúpido criticar el matrimonio gay... ¡No es obligatorio! ¡No es como la jubilación!...

 

Moraleja: Nunca defiendas a los homosexuales delante de un fundamentalista religioso.

 

El chico le contó el contenido de nuestra conversación a otro compañero y, el muy cachondo le dijo: Te cuidado con lo que dice delante de Golfo... se lo cuenta todo al jefe. Es porque están liados. Son novios.

 

Mi puta pesadilla comenzó ahí. Hay que ser especialmente bastardo (del tipo especial que tiene un sentido del humor retorcido) para soltarle eso a un creyente. Y con creyente no me limito a decir que cree a pies juntillas en un ser sobrenatural, omnisciente, omnipresente, omnipotente, omnívoro... y por supuesto invisible; sino al tipo de creyente que cree que llevar cinturón de seguridad es pecado porque Jesús es su airbag.

Trabajo en una instalación de dos edificios con casi dos mil personas dentro. Tres cuartas partes son mujeres y a mí me lían con el jefe... ¡Encima con el jefe! ¡Para que me toque hacer de mujer!


 

CUMBAYÁ, SEÑOR, CUMBAYÁ

 

Y no es que sea intolerante en lo de la religión. Tengo amigos y compañeros musulmanes, cristianos, judíos, budistas... ¡Incluso una vez conocí a un colega coreano que era sintoísta! (Sea lo que sea eso) pero tras diez años en un colegio de curas no pude evitar salir ateo convencido. ¡Es más! En las noches de luna llena, si bebo suficiente cerveza, me convierto en ateo beligerante, lo que significa que la única iglesia que ilumina es la que arde. Pero cuando hablo con un jodido protestante me sale la vena católica y digo ¿Lutero? ¡Lástima de hoguera!

 

Sin embargo, sigo ahí, con la etiqueta de marica colgada del cuello porque alguien hizo una broma indebida con mi pequeño compañero evangélico. ¡Y he utilizado todos mis recursos para crearme una imagen de supermacho heterísimo:

 

-  Hablar constantemente de porno

-  Quejarme constantemente de que me duele la espalda

-  No ducharme

-  No responder a las llamadas de mi madre

-  Comer mucha fabada

-  Tirarme pedos

-  Ponerme la mano en el culo para luego olerla

-  Darla a oler a los demás

 

                                          SER FELIZ SIENDO INSULTADO

 

Sí, se trata de una relación difícil. Hay gente que no se da cuenta de que en una profesión de riesgo tienes que llevarte bien con tus compañeros para que, cuando están a punto de apuñalarte, no oigas por la emisora cosas como ¿Qué pasa? ¿Que tu Dios libra esta noche? Ardo en deseos de que se meta con mi gato presuntamente homosexual para hacer la gracia de el animal se parece siempre a su dueño. Quiero que ocurra porque una noche me contó que él también tiene un gato, pero el suyo está castrado.

 

Sin embargo, por ahora, a vuestro bastardo preferido sólo se le ha ocurrido comentar una afición de este devoto creyente. Es muy dado a coleccionar fotos. Las recorta del periódico o las hace él. A sus compañeros, a las azafatas, a los de mantenimiento... debe ser para demostrar en su iglesia que tiene amigos. Que es querido por los demás. Hace poco, me mostró unas fotos que les sacó a dos nuevas azafatas, dos chicas muy jóvenes y atractivas, que posaban en plan modelo mientras el pequeño cumbayá las retrataba.

 

En mi intento de insertar en el subconsciente colectivo mi imagen de Gran Heteromacho, no pude más que liberar al guionista de películas porno que llevo dentro y relacionar las fotos con carátulas de películas X de mi invención, como Azafatas ardientes, o Insértame tu tarjeta de visita. Entonces le vi en una de las imágenes. Muy chulo. Posando en plan supersegurata pese a ser enano. No pude evitar titular la imagen:


 

“LAS AZAFATAS ARDIENTES CONOCEN AL SEMENTAL EVANGÉLICO”

 

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Viernes, 19 de Diciembre de 2008 09:32. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

TERRORES DEL PASADO


En ocasiones los terrores del pasado nos persiguen en el presente y nos dan unos sustos de muerte. Algún graciosillo decide poner en marcha el mecanismo de la perdición y se da el piro para reírse en la seguridad de una oscura esquina.


Pasado fin de semana. Estaba de servicio en el turno de noche cuando sonó el teléfono. No fue el típico ring. Fue más bien un RIIIIING. Como le de la peli. La de los japoneses que la palmaban después de descolgar. O la versión gringa. Temblaba ya a la hora de coger el auricular.


-         Torres de la Perdición, ¿Digamé?

-         ¿Eres Golfo?


Ya con eso podía darme por muerto. Brutalmente apuñalado por un payaso bebedor de sangre o algo así.



-         Soy Rotenmeyer. Llamaba para hablar con Pancho o con Tommy.

-         ...¡HHHHHH!...

-         ¿Oye?

-         Eeeeuuummm... no están, han cambiado el turno... sospechamos que están liados... entre sí quiero decir... ¡Pero seguro que los pillas en casa!

-         Oh... vale...

-         Un beso, guapa (!!!)


Nada más colgar miré a los ojos traicioneros de mi compañero, a los ojos traicioneros del auxiliar... a los ojos traicioneros de la tía semidesnuda del póster del cuarto de seguridad.



¡A ver! ¡Quién ha sido el cabrón que ha pronunciado el nombre de Rotenmeyer trece veces a oscuras delante de un espejo! ¡Porque esta tipa no se aparece sola! ¡¡¡Hay que invocarla!!!


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Miércoles, 01 de Octubre de 2008 16:44. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

UNA NOCHE DIDÁCTICA

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("DONDE NO HAY JERARQUÍA... III")

 

En la antigüedad, la educación de los más jóvenes correspondía a los más mayores. Era una cuestión de sentido común: Si usted es un cavernícola imberbe y no sabe cómo coño se caza un mamut, recurre al cavernícola anciano (ese que se acerca a los treinta) y que ha sobrevivido a, al menos, dos cacerías de enormes paquidermos peludos. Tiene que haber sobrevivido a dos porque sobrevivir a una es cuestión de suerte, pero cuando se sobrevive a dos sin ser pisoteado hasta la muerte, se demuestra algo de experiencia.

 

Hace poco he tenido que ejercer de cavernícola anciano para enseñar a un joven Jodío Cavernícola Crío a no ser pisoteado por el documento oficial de identificación de un mamut que trabaja en la construcción. Además, le he ganado 50 euros porque, el Jodío Crío del Clan del Oso Cavernario se empeñó en apostar.

 

 

“Jodío Crío: Tu carencia de fe resulta molesta”

 

El caso es que el Jodío Crío se empeñaba en que el carnet de conducir es un documento oficial de identificación, es decir, un documento válido para acreditar la identidad en un control de accesos. Tradicionalmente se acepta el carnet de conducir para acreditar la identidad, aunque esta no es su función, y, ya puestos, hay muchos documentos que pueden acreditarla. En caso de aceptarlo, ¿Valdrían carnés de conducir de países ajenos a la Unión Europea? ¿Valdría una licencia de capitán de yate? ¿Un abono de transportes? ¿Un carnet de la biblioteca o de estudiante universitario?

 

Podríamos seguir e, incluso, aceptar un historial dental o la imagen de un tatuaje. El caso es que, empeñado en apostar, el Jodío Crío y un servidor empezamos a buscar en la Red definiciones de documentos oficiales de identificación. Los argumentos del niño pasarán a la Historia del Derecho. Por ejemplo: Poder comprar billete de avión en de una compañía española identificándote con carnet de conducir (ergo son las aerolíneas quienes deciden qué documento es válido) o “Un amigo mío cobrar cheque presentando el carnet de conducir” (Es decir, que los errores de los empleados de banca definen qué documento es válido para identificarse)

 

 

Aprende jugando en el turno de noche

 

Sé que memorizar leyes puede causar daños cerebrales irreversibles, tengo amigos licenciados en Derecho, pero decidí arriesgar mi estabilidad mental con tal de darle una lección a un jovenzuelo. Al fin y al cabo, mi calva ha de brillar sobre su acné.

 

Proceso: Buscar un foro de policías. Buscar referencias a los documentos válidos para acreditar la identidad y la nacionalidad. Las referencias debían ser de leyes en vigor. ¡Sorpresa! ¡Encuentro una anécdota de un policía al que se le negó el acceso a un avión en un vuelo Santiago-Bilbao por identificarse sólo con el carnet de conducir! Después la cosa se complicó con la historia de una opositora murciana (estas cosas siempre pasan en Murcia) que se identificó en un examen con el Libro de Familia (aunque había denunciado el robo del DNI y carecía de pasaporte y de carnet de conducir) No obstante, dicho tribunal no sienta jurisprudencia, sólo lo hace el Constitucional, y el caso no es el mismo.

 

Todo esto me llevó a descubrir el maravilloso Reglamento Notarial, que en su artículo 161 dice:

 

“Respecto de españoles la nacionalidad y su identidad se acreditarán por el pasaporte o el documento nacional de identidad y la vecindad por el lugar del otorgamiento salvo que manifieste el interesado otra cosa. Respecto a los extranjeros residentes en territorio nacional, su nacionalidad e identidad se acreditará mediante pasaporte o permiso de residencia expedido por la autoridad española. Por último, respecto de extranjeros no residentes su nacionalidad e identidad se acreditará mediante pasaporte o mediante cualquier otro documento oficial expedido por la autoridad competente de su país de origen que sirva a efectos de identificación, lo que se certificará en caso de duda por la autoridad consular correspondiente”.

 

Ante esto, el joven aprendiz sólo pudo replicar que “Eso ser para notarios”. A mi pregunta de ¿Y a qué se dedican los notarios? Su inexperiencia de Padawan de la seguridad privada sólo le permitió responder “Notarios dedicarse a poner firma, no a control de accesos”

 

 

“Pequeño Yoda, uso limitado de la lógica en joven aprendiz, comprobado ha”

 

Es inevitable pasar del Derecho a Star Wars en una situación como ésta. Cada mañana, todo el personal de servicios del edificio tiene que firmar en un registro su entrada y su salida. España es el país de Europa con más sobretitulados, y es sorprendente la cantidad de notarios que se dedican a la limpieza y el mantenimiento de la instalación.

 

Después tuve la oportunidad de rematar al Jodío Padawan con el Título III de la L.O. de Protección Ciudadana (1/1992) que dice:

 

SECCIÓN III. DOCUMENTACIÓN E IDENTIFICACIÓN PERSONAL.

Artículo 9.1. Todos los españoles tendrán derecho a que se les expida el Documento Nacional de Identidad, que gozará de la protección que a los documentos públicos y oficiales otorgan las Leyes, y que tendrá, por sí solo, suficiente valor para la acreditación de la identidad de las personas.

...

Artículo 10.1. Los españoles podrán entrar en el territorio nacional, en todo caso, acreditando su nacionalidad. Los que pretendan salir de España habrán de estar provistos de pasaporte o documento que reglamentariamente se establezca en los términos de los Acuerdos Internacionales suscritos por España, que tendrán la misma consideración que el Documento Nacional de Identidad.

...

Artículo 11. Los extranjeros que se encuentren en territorio español están obligados a disponer de la documentación que acredite su identidad y el hecho de hallarse legalmente en España, con arreglo a lo dispuesto en las normas vigentes. No podrán ser privados de esta documentación salvo en los mismos supuestos previstos para el Documento Nacional de Identidad.

...

 

Angustiado, el Jodío Crío me respondió “A la mierda, yo preguntar a Jefe cuando él venir a hacerme relevo”. Me parece tremendo que a un tipo así le den una porra. Menos mal que en seguridad privada no podemos utilizar sables de luz.

 

 

“Cuando esto acabe tú me llamarás Maestro”

 

Y llegó el jefe. A su hora. Sonriente (una paradoja... creía que ese hombre era incapaz de sonreír) Ignoraba la que tenía montada en el curro. En un principio apoyaba las jóvenes palabras del jovencísimo aprendiz. Si, chico, es válido. Cuando la Guardia Civil te pide el carnet de conducir no te pide el DNI. Entonces le pregunté si era obligatorio portar el carnet de conducir cuando no se conduce, si se puede salir de España presentando sólo el carnet de conducir, y si algo había cambiado en la normativa vigente.

 

“¿Y si yo digo que sí vale un carnet de conducir qué?” dijo el segurata en jefe.


Todos sabemos, al respecto de esto último, cuáles son las fuentes del derecho: Las leyes y normas que aprueba el Congreso de los Diputados, las leyes y normas de la Unión Europea... y Cara Cortada (mi jefe). Lo que podría hacer que la situación quedase en empate. Por suerte, el jefe llenó de razón la controversia diciendo:

 

“A ver, si el caso es no complicarse la vida. Probablemente sea cierto lo que te dice Golfo...”

 

El “probablemente” aun me escuece

 

El hecho es que yo, magnánimo en la victoria, he creado la Fundación Apuesta con el Jodío Crío para financiar el suministro de donuts y buen café para el equipo de seguridad. ¿Que se acaban los donuts? ¡Jodío Crío! ¿Cuántos seguros lleva un revólver? ¿Que quieres endulzar tu café de Starbucks con algún tipo de sirope? ¡Jodío Crío! ¿Estamos obligados a contar los inodoros o las luces fundidas?  

 

Es evidente que, algún día, el Jodío Crío será un buen segurata, pero mientras ese día llega, podremos financiar el café y la bollería a su costa. Ya lo dijo el Maestro:

 

“Obi Wan te enseñó bien, pero todavía no eres un Jedi”

 

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Martes, 23 de Septiembre de 2008 19:55. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

RELIGIÓN Y SEGURIDAD PRIVADA

 

Hay cosas que, a priori, parecen poco relacionadas, como la seguridad privada y la religión. Pero cuando estás hablando de una subcultura como la que podemos encontrarnos en este sector, las creencias del gigantón de vistoso uniforme (del enano calvete y lleno de odio en mi caso) pueden llegar a ser una cuestión de vida o muerte. Sobretodo si no lleva usted un documento oficial de identificación y pretende pasar a una instalación vigilada poniéndose chulo.

 

En tres años en seguridad privada me he encontrado católicos, musulmanes, evangélicos, ateos, agnósticos y a devotos de la Iglesia del canibalismo ritual. Hay gente que rinde culto a los Dioses del Caos y hay quien se ha creado todo un panteón grecorromano al que rezar después de dar una tunda.

 

Os preguntaréis en qué creo yo.  ¿En qué cree un segurata enano, calvete y lleno de odio que parece no creer en nada? ¿En sí mismo? ¡Neh! El menda se unió a una compañía grande y a un sindicato amarillo. El paso natural es unirse a una creencia mayoritaria.¡El auténtico dios de los seguratas!

 

 

No hay intervención que no termine en oración de homenaje al Dioni. Hinco la rodilla en tierra, clavo mi porra en el suelo y rezo:

 

Mira aquí, Dioni

Mira aquí Dioni.

Soy Tito Golfo

El cuerpo amoratado y ensangrentado

de este limpiador gordo, chivato y gilipollas

es mi ofrenda a ti.

 

Me vais a permitir un homenaje, dada la intertextualización freaky de la serie Roma (HBO) recreándome en su secuencia más espectacular.

¡El combate en la arena del circo de Tito Pullo y Lucio Voreno contra un mogollón de gladiadores!

 

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Viernes, 19 de Septiembre de 2008 20:40. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

LA HERMANDAD

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Esta profesión nunca dejará de sorprenderme. Y no sólo por indagar en el pasado de mis compañeros (por indagar quiero decir preguntarles o sencillamente conversar con ellos hasta que sale... que nadie tiemble) aunque, no obstante, compartir horas de trabajo con un terrorista vecinal, un actor del programa de Leticia Savater, un abogado de oficio, un funcionario de Hacienda, el propietario de un mono, un hacker inmaduro, un futuro ingeniero de caminos miembro de una secta, una cazadora de ovnis vocacional con tendencias incendiarias o, sospecho, un miembro exiliado de Sendero Luminoso puede parecer sorprendente. Yo he estudiado para ser el próximo agente Smith y, reflexionando sobre el tema, me parece que soy el tipo más normal de toda la plantilla.

Aun así, pueden verse cosas realmente raras (lo anteriormente dicho son minucias) en la gente que trabaja contigo en seguridad privada. ¿Que un compañero de mi promoción estudió para ser pope ortodoxo en su país? Una tontería... que otro cuenta como experiencia en seguridad haber sido observador de un francotirador serbio en Sarajevo? Nada comparable con... LA HERMANDAD.

Cuando empecé a hacer coñas sobre LA HERMANDAD hará unos tres años, no me podía imaginar que podría existir algo así. Era una especie de coña que podía evolucionar a un partido político con el que sólo podría soñar gente como Chuck Palahniuk, el Partido de los Trabajadores Nocturnos o Partido del Turno de Noche (PTN) Sin embargo, cuando suceden cosas realmente raras, realmente inexplicables, sólo una teoría realmente retorcida, freaky y conspiranoica como la de LA HERMANDAD puede dar una explicación. Os expongo el caso:

Cuando una plantilla de seguridad es muy grande (las plantillas normales se componen de entre uno y tres vigilantes) se asigna un responsable de servicio para la labor de organización. Cuando es realmente grande (digamos que ciento y la madre) y empezamos a contar con otra figura: El jefe de equipo. Cuando un cliente es importante se le puede asignar un coordinador (este es un puesto administrativo) o un inspector (operativo) a un servicio o servicios determinados. En mi caso, soy una persona sensible sumergida en un mundo de malas bestias a las que se ha asignado un coordinador y un responsable de equipo.

En un mundo normal, perfecto y seguratizado, los vigilantes obedecen al responsable, que obedece al coordinador, que obedece a la central. Y el cliente, encima, se queda contento. Sin embargo, como empecé diciendo, a veces pasan cosas raras. En ocasiones la posición del vigilante que organiza al equipo (Responsable) y la de su superior (Jefe de Equipo, Coordinador o Inspector) no coincide. En estos casos, lo normal es que se cumpla el orden de jerarquía de la empresa y los superiores se impongan a los subordinados. Lo normal... claro.

Digamos que trabajo en un lugar donde el responsable de equipo es capaz de conseguirme una entrevista de trabajo con un cliente del cliente de nuestra compañía. Digamos que, para variar, en la entrevista me tiran... pero ¡Me mandan una carta explicándome las razones! En ese momento empecé a sospechar.

Digamos que este buen señor con cicatrices en la cara (Caracortada... ¿Para qué dar más rodeos?) es de los que apuestan a que el Real Madrid va a ganar la liga o España va a ganar la Eurocopa nada más empezar la competición... y acierta. Digamos que le pones un juego formativo de esos en los que hay que interpretar una onda Elliott, una gráfica sobre la fluctuación del valor de unas acciones... y acierta ¡Y acierta nueve de diez! ¡Con un puto graduado escolar! ¡En el nombre de los cojones del Minotauro! ¡Cómo coño es eso posible! ¡No es normal tener tanta suerte! (Nota: Percy Spencer se da un cierto parecido con el señor Caracortada)

Digamos más, digamos que el señor coordinador no sólo le obedece, sino que cuando se ha ido a quejar a la central le han dado un papelito a firmar cuyo encabezado empezaba por la palabra dimisión. Cualquiera puede pensar que el señor cicatrices tiene muy buenos contactos en la compañía... un padrino o un compañero de galería presidiaria, al menos. Pues tengo entendido que no es así. Mi teoría es mucho peor. Seguro que este buen hombre es de LA HERMANDAD.

Es evidente que existe una sociedad secreta de seguratas cuyos miembros han escalado a lo más alto de las compañías de seguridad privada, de sus clientes y de los clientes de sus clientes. Probablemente, en sus ritos de iniciación, incluyan matar a gomazos a una araña gigante o colarse en el Palacio de la Zarzuela para pedirle el DNI a Su Majestad El Rey. ¡A saber! ¡Lo único constatado es que se reúnen una vez a la semana para beber cerveza y comer costillas!

Posiblemente Chicho, nuestro odiado coordinador, pertenezca también a LA HERMANDAD; aunque me parece que debe ser el miembro número ochocientos y algo... y Caracortada debe ser el jodido jefe de la logia.

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Jueves, 11 de Septiembre de 2008 11:10. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

DONDE NO HAY JERARQUÍA HAY VETERANÍA (II)

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Se preguntará por qué esta entrada llega con un día de retraso. ¿Es acaso usted mi jefe o qué? ¿No ve que soy escritor? Lo raro sería que hubiese sido publicada a tiempo.


También se preguntará por qué monté una imagen con la cara de Earl y el cuerpo de un compañero. Ahora sabrá usted por qué. O no. O yo qué sé.


Para resumir la situación previa (si mis dos únicos lectores no pueden releer la entrada que está justo debajo de ésta) lo resumiré en:


- Joven compañero venido a más

- Afrenta y media

- Encima el tío es un bakala y se siente orgulloso de ello

- Me he convertido en un enano flaco, medio calvo y lleno de odio


Si por algo se caracterizan los jóvenes de hoy es por su creencia de que, ante todo, son inocentes de cualquier cosa. ¡Ellos nunca han hecho nada! Han hecho del victimismo su estandarte y cualquier contramedida que se tome contra ellos es, evidentemente, injusta y desproporcionada.

Añadiría que también carecen de paciencia, educación, sabiduría... pero eso siempre les ha pasado a los jóvenes de todas las épocas.


También escuchan una música de mierda

También están convencidos de que es cojonuda


El caso gracioso es que, pasado casi un mes de La Afrenta y Media, el mismo Jodío Crío va y me pide un favor. Esto es equivalente al tipo que va a un hipermercado, compra EXCLUSIVAMENTE una lata de mejillones enana y le dice al que tiene delante en la cola de caja (¡Sí! ¡Ese que tiene dos carros llenos!) que si le deja pasar delante. ¡Será cabrón! ¡Llena un carro como todo el mundo! Ese saboteador de mi curso de verano, ese niño consentido acostumbrado a hacer turnos de mariquita va y me dice:

"El próximo sábado cumplo veinte años y toda mi familia viene a casa a celebrarlo. ¿Puedes llegar a relevarme media hora antes?"


Vi mi carro de hipermercado lleno en la larga cola de la caja. Mi paciencia se agotaba, tras horas de espera, porque una señora mayor no se aclaraba con los céntimos de los cojones. Después vi su lata de mejillones. El resto es un poco confuso...


La edad suele traer consigo algo de madurez. Cosas de la experiencia. Pero cuando tu trabajo te hace perder pelo y centímetros de estatura, y ganar centímetros de perímetro abdominal (panza) la edad también te da otra cosa: Unas ganas tremendas de volver a ser un jodío crío carente de toda responsabilidad. Así que reflexioné sobre ello. Sí, había aceptado hacerle ese favor. Lo de la reflexión es como lo de la proporcionalidad en el uso de la fuerza: Es algo que se mira a posteriori (Sí señoría... reconozco que golpear a esa limpiadora de sesenta años en la cabeza con un extintor puede parecer desproporcionado pero ¿Estuvo usted allí aguantándola?) Pensé que era una chiquillada impropia de un segurata enano calvo y barrigón como yo pero... ¡Pero es que también soy un segurata cabrón y lleno de odio!

 

De haber estado allí presente, Luke Skywalker habría notado la lucha en mi interior.

A continuación, el mismísimo Luke (que también peina canas al rededor de su calva) me habría dicho ¡Que le jodan a ese niñato!


Compañeras y compañeros: Nunca hagáis esto en casa.

Ni en el trabajo... en el trabajo tampoco.


Aunque parezca mentira medité la posibilidad de hacerle una putada a Jodío Crío, pero mi madurez y, lo que mi ex-mujer llamaba mi falta de empuje, me incitaron a ser un buen compañero y a enseñarle con mi ejemplo. Vamos, como los Jóvenes Castores pero con porra y esposas. Entonces intervino EL KARMA. Por eso la foto de Earl.


Salí de casa quince minutos antes de lo habitual. Eso es una hora y cuarto antes de entrar de servicio, para un trayecto de treinta y seis minutos en metro (trasbordo incluido) A los vigilantes de seguridad nos putea muchísimo que tarden en hacernos el relevo, La Azafata Odiosa es una experta en ello, ¿Que qué más nos dan cinco minutos (quince en el caso de esa chica)? Pues que se suman a nuestras doce horas diarias.


Si, señoría, intenté llegar a tiempo. Pero el Karma y el Metro de Madrid me lo impidieron dando lugar a esta graciosa anécdota que ya ocupa dos entradas en mi destartalado blog.


Lo normal en esos casos es avisar por teléfono, pero resultón que El Karma y yo estábamos en una estación de metro muy lejos de la rayita más pequeña de cobertura.

¡Feliz Cumpleaños Jodío Crío!


Llegué justo a las siete en punto. Como marcan las normas y como no debe hacerse. Jodío Crío estaba en la recepción con su novia, muy puteado él por mi falta de palabra. No le di explicaciones. Tampoco las pidió. Sólo añadir que, cuando se marchaba a casa, sobrevolado por una nube negra, le grité:

¡Y que cumplas muchos más!


A la mañana siguiente, cumpliendo las normas consuetudinarias del sector, el niño llegó a las siete en punto a relevarme. ¡Qué falta de visión! Ya lo decía mi compañero de esa noche. ¿Va a llegarte justito? ¿Es que no sabe que tú también vas a relevarle hoy? Además, como gesto tremendista, decidió tocar el timbre pese a que las puertas estaban abiertas. Un timbre atronador, como una sirena de bomberos. Cada vez que alguien toca ese timbre doy un bote de proporciones olímpicas. Cada vez que alguien toca ese timbre tienen que desincrustarme del techo de la recepción.


Y es que los jóvenes de hoy también carecen de visión. No sólo de gusto musical. No son capaces de prever el futuro a corto plazo. Ni las consecuencias de sus acciones. Y son incapaces de ver que se enfrentan a alguien que adora los sobrenombres al estilo estadounidense, esos que van insertados entre comillas entre el nombre y el apellido. Como Joe "Mad Dog" Bradok, o Golfo "Planificación Estratégica" Gólfez.


¿Cómo disuadir a alguien de que te releve a la hora en punto? ¡Pues llegando cinco minutos tarde! ¡Si fuese una tía buena y me pagasen por orinar podría ser una azafata-recepcionista de esas que contrata el cliente! Recuerdo haber entrado a cambiarme a las siete en punto. Recuerdo haber salido y que una compañera me dijo te va a matar.

¿Matarme? -contesté- ¡Yo sobreviví a la Rotenmeyer! ¡Líbano, Iraq o Afganistán son una puta broma comparado con eso!

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Jueves, 28 de Agosto de 2008 09:20. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 22 comentarios.

DONDE NO HAY JERARQUÍA HAY VETERANÍA (I)

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Hay una cosa en el mundo militar (también en el policial... y por extensión tanto en el paramilitar como el parapolicial) llamado Espíritu de Cuerpo. No es más que una forma muy chula de denominar al corporativismo típico de tantas profesiones (nunca os metáis con un limpiador cerca de otro... ¡Harán piña!) y la razón por la que los soldaditos desfilan tan juntos, en formaciones cerradas, se dejan la piel por rescatar el cuerpo sin vida de un compañero u ocultan faltas al reglamento (y a veces cosas más graves) sólo por el tipo que está a su lado vistiendo el mismo uniforme.

Hace poco he dado una lección de Espíritu de Cuerpo a un chaval, un joven vigilante venido a más, que se ha pasado de listo después de haber hecho un par de turnos para mayores, esto es: Cualquier turno excepto el turno de día de los fines de semana. ¡Oh! ¡Miradme! ¡Ya podría ser el jefe de tooodo esto! parecía decir el jodío crío. Jodío Crío (acaba de nacer un mote cojonudo) me había hecho una grave afrenta... casi afrenta y media. Y como todos los inmaduros, fue incapaz de ver que era responsable de un daño antes de recibir el castigo. Os pongo en antecedentes.

Yo, Veterano

La primera vez que alguien me llamó eso de veterano fue Murci. Y la experiencia me ha enseñado que no hay que hacer caso de Murci. Ni siquiera cuando lleva razón (podía creérselo) El hecho es que desde el traslado de Rotenmeyer soy el cuarto vigilante con más experiencia. Lo cual no es decir mucho, pero sí dice más que los cuatro que vienen detrás de mí. Si alguien cree que eso me da derecho a tener un auxiliar-esclavo de grandes tetas a mi disposición está terriblemente equivocado. No hay suficientes para todos y se los llevan los que tienen más mili que yo. A lo que sí tengo derecho es a no aguantar que me diga cómo se hacen las cosas un bakala veinteañero con un cenicero por cabeza y más acné que sentido común. Jodío Crío es así, lo creáis o no. Una persona dulce y sensible atrapada e el cuerpo de un imbécil. Quizá algún día los Prosepsicólogos logren extraer a la persona normal que lleva dentro pero, probablemente, para entonces ya habrá cumplido los treinta.

La Afrenta

El devenir del destino ha provocado que nuestro glorioso jefe, Caracortada, se haya tomado unas vacaciones (lo cual es una forma de decir que se ha ido a trabajar en plan skeletor durante un par de meses a otros muchos lugares que no son Las Dos Torres). Esto ha dejado tres cosas: Un conflicto empresa-cliente de los que hacen temblar el suelo, un conflicto interno entre jefes intermedios, y más de cuatrocientas horas de vigilancia a cubrir entre los demás a lo largo de un par de meses. Sí, bueno, es en verano ¡Pero es un pedazo de marrón!

El caso es que, en el mes de julio, un servidor estaba haciendo un glorioso curso de verano en la Complutense que, a priori, me impedía trabajar entre semana. Y quedaba un día por cubrir. Todo apuntaba a que Jodío Crío podría hacer un turno de noche y mantener así la paz y la estabilidad en la Galaxia (a Anakin Skywalker le pedían muchísimo más) entonces yo podría terminar esa semana de curso y empezar a trabajar el viernes, sábado y domingo de noche.

Sin embargo, Jodío Crío guardaba un secreto inconfesable. ¡MIEDO A LA OSCURIDAD! Y no me refiero al reverso tenebroso de la fuerza. No sólo no quiso hacer ese turno de noche, sino que proponía que el siguiente fin de semana (que gracias al Dioni yo tenía en turno de día) cambiásemos para que trabajase yo de noche. Lo mejor fue su excusa: Tengo que ir a cenar con mi novia.

En tres años que llevo de segurata, Baby ha estado a punto de mandarme a la mierda en numerosas ocasiones por culpa de este estúpido trabajo absorbente. Llevo miles de cenas canceladas. Pero un parcial de cuarenta y ocho horas con miedo a la oscuridad no quería perderse los Gnoquis a la Gorgonzola de no sé cuál ristorante de la zona. ¡Y una mierda! ¡Este le tiene miedo al Vigilante sin cabeza! ¡O al Fantasma Cagón! ¡O a cualquier otro terrible monstruo imaginario surgido del sector de la seguridad privada!

Así que hice de tripas corazón. Llegado el fin de semana negro (porque lo que vi a lo largo de todo el fin de semana fue precisamente eso... el color negro de la semiinconsciencia) un fin de semana que empezaba el jueves, fui a clase mis cinco horas. Volví a casa, me fui a trabajar doce horas, salí por la mañana a las ocho, pasé una hora a lo Forrest Gump pero con bostezos en la facultad, tuve otras cinco horas de clase. Dos profesores llegaron a parar la clase para que saliese a tomarme un Red Bull. Después me fui a casa, dormí tres horas y me fui a trabajar otras doce.

Con un par.

Con un par de neuronas quiero decir...

Para más INRI, cuando acabé mi turno Jodío Crío había relevado a mi compañero. Llegaron unos obreros (los de la ñapa de Lampresa... seguro que el lector los recuerda) y, cuando le pedí por favor que los acompañase él, me plantó las llaves de la oficina delante y se sentó al otro lado del mostrador de recepción. Por eso digo que fue una afrenta y media.

 

Sólo los necios no tienen memoria

Hace apenas dos semanas, Jodío Crío se ganó una tercera calaverita junto a su nombre en mi lista negra. Estábamos juntos de noche (otra vez tuvo que tragarse este turno) Acabando el turno, le pedí que me recordase un detalle por si me olvidaba. Él aprovechó el momento para volver a pavonearse diciéndome lo que tenía que hacer para que no me cogiese le toro como si fuese un maldito novato. Sigo preguntándome qué parte de “Oye, recuérdame a las cinco que tengo que abrir estas dos puertas, no sea que se me olvide” no entendió. Sólo sé que le pregunté si había hecho muchos turnos de noche y me respondió “Unos cuantos”. En realidad los cuantos no llegan a diez... si algo me ha irritado de esto es que llevo tres años de turnos de noche y, en ese momento, me acordé de que por culpa del señor Unos cuantos, por culpa de ese jodío crío, yo había dormido tres horas en dos días hacía un mes escaso.

Fue ahí, señor psicólogo criminalista, donde nació la decisión de dar un correctivo a Jodío Crío. La historia que viene a continuación es una muestra de que, en tres años de segurata, me he convertido en un enano flaco, medio calvo y lleno de odio.

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Martes, 26 de Agosto de 2008 14:34. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

COMERCIALES Y SEGURIDAD

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Estoy convencido de que hay una extraña conspiración contra mí: Oscuras fuerzas se conjuran para quitarme la razón. ¡En lo que sea! Podría limitarme a decir que las vacas no vuelan para que, acto seguido, apareciesen al menos diez expertos en ganado vacuno, amparados por sesudos estudios científicos de máximo rigor que asegurasen que existe, al menos, una especie de vaca que vuela. De manera natural. Sin ser catapultada por una banda de bárbaros.


Lo mismo ocurre cuando hablo de las dos máximas que más he repetido en los últimos dos años y medio: Nadie sabe nada del sector de la seguridad privada y los comerciales son seleccionados por su estupidez.


Puede que cualquier día nos encontremos, no sé, tomando unas cervezas (y no se preocupe por la cuenta... pagará Murci) yo le diga que el problema del sector de la seguridad privada es que crece demasiado rápido.


La demanda de seguridad se ha disparado desde 2000 debido a las altas cifras de criminalidad, y la presente tasa de desempleo (lo que significa más criminalidad y más seguratas) Al tratarse de un trabajo duro, y con una legislación buena, pero no aplicada, la preparación de los vigilantes de seguridad es cada día inferior, aunque esto no tiene gran impacto debido a que la carrera media de un operativo de seguridad se mide en meses. No obstante, se sigue demandando más y más seguridad, y no parece que el número de operativos habilitados crezca al mismo ritmo.


Además, un compañero de master, que había supervisado a los vigilantes jurados de un banco en el que trabajó, definió la seguridad privada como una subcultura. Un mundo extraño que pocos comprenden pese a su gran visibilidad. Otro, llegó a afirmar respaldado por textos de especialistas (este aprendió con los de las vacas) que dadas las presentes cifras de criminalidad e inseguridad subjetivas, España sería un estado fallido de no ser por la seguridad privada (¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡MUUUUUUU!)


Puede parecer que pierdo el hilo, pero no es así. Sigo manteniendo que nadie parece saber nada de seguridad privada. Por ejemplo, ayer estaba tomando unas cañas vespertinas con Murci en el bar de Miguel cuando entró una chica joven y atractiva preguntando por el cuarto de baño. Demasiado arreglada para ser una yonqui, demasiado atractiva para que Micky le obligase a consumir algo. En cuanto salió del excusado, se encontró como por casualidad con otra amiga y un tercer amigo justo dentro del bar. Blanco y en botella: La típica táctica de “Entrar al servicio y de paso vender algo”. Al fin y al cabo, también venía a hablar de comerciales ¿No?


Los tres amigos, que se habían encontrado casualmente se acercaron a la barra y le preguntaron a un Miguel que parece sabérselas todas, sobre su sistema de alarma. El les contestó un tajante: “Con Securitas Direct ¿Es que no ves que está conectada?” Sobra decir que los tres jóvenes comerciales salieron con las orejas gachas y el rabo entre las piernas.


Ya le vale a Miguel: El núcleo duro de su clientela son Proseguratas y él contrata con Securitas.


Y decía al principio que nadie parece tener puñetera idea de seguridad privada, y que a los comerciales se les selecciona por su estupidez.


¡MIGUEL LES HABÍA SEÑALADO EL CONTROL DEL AIRE ACONDICIONADO!

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Jueves, 14 de Agosto de 2008 02:45. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

LUDOPATÍA Y SEGURIDAD PRIVADA

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Entre todos los vicios achacables al gremio de la seguridad privada, me da en la nariz que las tragaperras ocupan un lugar destacado. Sé que es un topicazo, que la mayoría somos personas más o menos normales con un trabajo que no es de persona normal. Gente sensible atrapada en un mundo de malas bestias. Pero lo que en un principio parecía un caso aislado parece de lo más generalizado. El Máquina estuvo enganchado a estas máquinas infernales en su proceso de transición laboral hacia el mismo sector (he querido decir cuando se comió dos añitos de paro por inhabilitación) y era capaz de dejarse 100 pavos al día en una de esas cajas con lucecitas.

 

Cuando ganaba invitaba a todo el mundo a una ronda.

 

Cuando ganaba.

Indudablemente la culpa de tanta desgracia humana comienza por el que juega. Quizá luego siga por el dueño del bar que pone allí la máquina (si la desenchufa cuando ve entrar a un chino tenemos veredicto) Pero la oportunidad de negocio va más allá de lo imaginable cuando nos inmiscuimos los gloriosos miembros del sector de la seguridad. Recuerdo a un compañero, auxiliar a tiempo parcial para más señas, que llegó a crear una red de ludópatas para ganar pasta. No se dedicaba al negocio de las tragaperras, ni mucho menos, sino a la construcción (y me pregunto ahora cuál es el impacto de estas máquinas en los obreros del ladrillo) y un día nos llegó con una noticia gloriosa:

 

¡En la última media hora he ganado 300€!

El cacho cabrón había creado su red con los siguientes pasos:

- Buscó a cuatro ludópatas

- Les dio 100 euros a cada uno

- Les dijo que buscaran buenas máquinas (¡!)

- El acuerdo era, devolverle los 100, y el 50% del resto

Qué cabrón más listo ¿Recordáis el anuncio de Pon tu dinero a trabajar? Pues el colega Servimaximus lo hizo sin pasar por la Bolsa de Madrid. Fue directamente a la bolsa de los barecillos de la capital. Lo mejor es cómo hizo la selección de personal:

"Son muy buenos. Ninguno tiene ya familia, y uno de ellos perdió su negocio, su casa, su familia y su coche por culpa de las máquinas".

Dicho así, esta tragedia humana parece describir el perfil de un soldado del futuro en la película Terminator, pero no deja de llamarme la atención el principio de calidad del ludópata especializado en tragaperras:


"Cuanta más pasta ha perdido más sabe"

 

Trágico ¿Verdad? Pues hace poco revivimos esta experiencia por culpa de una máquina de vending (de esas con chocolatinas y snacks salados)

Me entró hambre a las tantasde la madriugada y, pese a que la nueva firma de vending y catering que sirve al edificio donde trabajo ha impuesto unos precios que compiten con el Opencor -y digo compiten porque tratan de zanjar quién es capaz de poner los precios más altos-, inserté una cantidad desproporcionada de monedas en esa Gargantúa expendedora de comida y cayó al cajón un Twix. Cuál sería mi sorpresa cuando el marcador de dinero insertado seguía marcando la misma cantidad. Como no podemos aceptar sobornos (dinero) le di otra vez... y otra... y otra... Un trabajador delgado es un trabajador sano. Un segurata delgado es una vergüenza para la profesión.

Entonces mis ojos se encendieron, un hilillo de baba cayó por la comisura de mis labios. Agarré la emisora y dije: “¡V2! ¿Tienes hambre?” Y ante la respuesta afirmativa de mi compañero le añadí: “Pues déjame monedas, que la máquina quiere”.

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Lunes, 11 de Agosto de 2008 10:41. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL FANTASMA CAGÓN

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Hará cosa de un año, me tocó un plantón de 30 horas (no os asustéis... en tres días) custodiando un súper-prototipo. Así me lo vendieron. Luego resultó que tenía que vigilar un KIA Picanto último modelo. Una auténtica albóndiga con ruedas. En el transcurso de esos tres días, el jefe de edificio me contó que en aquel lugar aparecían fantasmas. Me contó historias de esas que deberían dar muchísimo canguelo, peor a las que me vi obligado a responder que uno de mis mayores deseos en esos momentos era ver un fantasma. Principalmente porque estoy hasta las pelotas de ver borrachos.

Hoy han aparecido. Ya están aquí.

La historia será comprensible si empiezo desde un poquito más allá. Cuando la gloriosa empresa decidió, por fin, quitar de en medio a La Innombrable (y no me refiero a la SGAE) la sustituyó por un señor pequeñito y religioso. Más o menos como la primera edición española del show Gran Hermano, en el que resultó que casi todas las concursantes habían ejercido alguna vez la prostitución y la productora decidió sustituir a la última de ellas por una ex-monja con varios hijos. Esto es lo mismo pero en el mundo de la seguridad privada.

Imaginad cómo es el tipo: La estúpida diferencia en seguridad privada entre una ronda y una patrulla es el número de integrantes. Un tipo, ronda; más de un tipo, patrulla. Él siempre va de patrulla, porque dice (sin coñas) que Jesús y sus ángeles le acompañan en todo momento.

El hombrecillo que sustituyó a ese Hitler con tetas, al que soporté durante casi un año, resultó ser cristiano evangélico (lo que a priori no tiene nada de malo) medio ecuatoriano (eso tampoco) y, a la larga, terriblemente cobarde. Pero no es el tema de esta entrada. Es el tema de ¡Guardias! ¿Guardias? Un señor pequeño y gracioso que no paraba de contar historias muy raras sobre muertes en acto de servicio, perturbados que logran la licencia de armas y gente que viene de paseo desde el más allá. Sencillamente pasé de trabajar de noche con una tarada a trabajar de noche con un tarado religioso.

Todo parecía normal hasta LA NOCHE.

Debía ser Halloween o el equivalente de otra cultura de distinto huso horario. O por lo menos debía haber luna llena. El caso es que el señor pequeñito vio cosas. Cosas que nunca imaginaríais. Perdió la linterna en mitad de una ronda y dijo encontrarla dos plantas más abajo. Se negó a pasar por zonas sin luz y supongo que a cada paso iluminado lanzaba sal al suelo y rezaba sus oraciones. Lo gracioso vino cuando pasó por la fantasmagórica Planta Cero.

Sólo el nombre acojona. Seguro que allí es donde murieron todos aquellos inocentes cuyos espectros vagan hoy por el lugar pidiendo venganza. Seguro que fue el lugar de una agónica muerte.

Seguro que mi pequeño compañero pensaba eso.

La clave del asunto es que, en la planta baja del edificio donde trabajo hay discotecas que abren hasta altas horas de la noche. Sé que parece raro, pero hace tiempo que dejé de hacerme preguntas. Los cuartos de baño de una de esa discoteca están pared con pared junto a un pasillo por el que tenemos que pasar durante nuestras rondas. Y ahí vino lo divertido. El señor pequeñito pasó al lado de los cuartos de baño de esa planta y oyó un ruido (todo esto después de la Operación Linterna narrada unos párrafos más arriba) Entró (dice) no vio a nadie, y volvió a oír como si tiraran de la cadena, activaran un secador de manos y dieran vueltas a un rollo de papel higiénico. El resto fue gritos de terror y aleteos gallináceos. Le vi volver a la recepción pálido. Sudoroso. Temblando. O como dicen en mi barrio: Con los huevos de corbata.

Según me dijo, su miedo no era ver un fantasma, sino que alguien se colase en el edificio y le hiciese daño.

Como somos unos cabrones, empezamos a contarle historias de gente que había muerto en ese edificio. Auxiliares atropellados, ingenieros a los que les dio un derrame cerebral mientras cagaban... como soy particularmente cabrón, abría todas las puertas de los WC que él cerraba previamente con llave para que se las encontrase fantasmagóricamente abiertas en su siguiente ronda. La siguiente noche que le vi, llevaba una ristra de ajos al cuello.

Esta historia del Fantasma Cagón ha recorrido el edificio planta por planta. Nada comparable al impacto marginal de la del Vigilante sin Cabeza (esa sólo recorrió las plantas del parking en busca de venganza... o de su cabeza) Conforma un clásico de las historias de seguratas, más allá de cualquier batallita sobre grandes peleas o desastres naturales que pillaron a alguien vestido de marrón de por medio.

Y luego dirán que es un trabajo aburrido.

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Viernes, 01 de Agosto de 2008 14:02. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

EL PROCEDIMIENTO OPERATIVO DEL PROTOCOLO DE SEGURIDAD

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Cuando se trabaja como vigilante de seguridad en edificios de oficinas hay dos objetivos fundamentales a cumplir en cada jornada laboral. Bueno, en realidad hay tres (siempre es importante que el edificio no arda y todo eso) pero en la rutina diaria, la clave fundamental para ser un feliz segurata se resume en:

 

a)      No aburrirse

b)      Que no te jodan el día

 

Creo haber desarrollado un procedimiento para que ambos objetivos se cumplan en una sola frase. Mil gracias a Scott Adams por inspirarme para crear este proceso a través de sus libros de Dilbert.

 

La clave es la comunicación interpersonal, la expresión oral... básicamente abrir la boca y emitir sonidos coherentes en un idioma parecido al que entiende el interlocutor. Para construir una única frase que nos permita reírnos y, al tiempo, conseguir que el interlocutor deje de jorobarnos (digamos un empleado sin autorización para acceder o un electricista o albañil de los que se ponen chulos) es utilizar cuatro palabras de impacto comunicacional, desde la perspectiva de que somos operativos de seguridad, uniformados, tomados por vagos sin remedio y todas las coñas sobre que somos policías frustrados; cuatro ideas fuerza que, sólo en apariencia, llenarán de contenido nuestra emisión sonora. Las cuatro palabras son:

 

PROCEDIMIENTO, PROTOCOLO, OPERATIVO y SEGURIDAD.

 

Pongo un ejemplo: Señora, nosotros nos limitamos a ejecutar un procedimiento operativo de nuestros protocolos de seguridad”.

 

Suena importante ¿No? En realidad estamos diciendo que “Sólo estamos haciendo nuestro puto trabajo, maruja de mierda” pero de una manera fría, eficiente y muy-muy empresarial. Lo he probado este fin de semana pasado, y puedo presumir de que ha sido todo un éxito. La primera cobaya era una chica que tenía que acceder a su oficina para finalizar y enviar un trabajo importantísimo para su empresa. Por alguna razón su empresa no había caído en que se trataba de un día festivo y, por ello, ella –dado su acceso restringido- necesitaba una autorización especial, por escrito y por adelantado. De nada le sirvió llamar a su jefe y pasarme el teléfono. Yo estaba dispuesto a ser un hijo de puta muy fino.

 

Se quedó congelada. Probablemente porque lo que le decía el segurata que tenía en frente le sonaba a los disclaimer que se adjuntan automáticamente a todos los correos electrónicos que se envían desde las cuentas de correo de su empresa.

 

Lo más divertido es que trabajo en una instalación donde la operativa (las órdenes y procedimientos de actuación para el personal de seguridad) es... digamos... consuetudinaria. Vamos que está basada en la costumbre. Es decir, que mis jefes son tan vagos que han sido incapaces de poner por escrito nuestras funciones. Por lo tanto, estaría aplicando los procedimientos operativos inexistentes de unos protocolos de seguridad ficticios.

 

Eso sí (espero) Ella nunca lo sabrá.

 

La segunda prueba fue con un grupo de electricistas con la cara muy dura. Querían que desconectásemos el aire acondicionado del edificio para no sé qué empates de no sé cuanto, y evitar así el retorno. No hablo la lengua electricista, pero me di cuenta en seguida de que ese cabrón con FP estaba utilizando conmigo mi técnica pendiente de patente. Además, me informó un operario de mantenimiento, cortar el aire fresquito supondría algo más que calor. Tendríamos que entrar una por una a todas las oficinas para reconectar los sistemas de refrigeración de los servidores. Un curro tremendo. Sobretodo por tener que localizar al contacto de cada empresa para pedirle permiso para entrar por una obra que ellos no habían encargado.

 

Este caso era más difícil. Sobretodo porque cuando solté que “Tengo que cumplir con los procedimientos operativos que se desprenden de mi protocolo de seguridad” esa panda de Johnny Chispas no sabían de qué coño hablaba. Casi tanto como cuando ellos me hablaban de retornos y empalmes. Este diálogo de besugos casi acaba en empate hasta que el Johnny Chispas principal decidió ponerse chulo:

 

-         Pueeee... Ví a tené que hablá con er señó de Lampresa, poque va ha habé que alargá la obra.

 

Nunca os pongáis chulos con un segurata. Nos pagan por ser aun más chulos.

 

Le respondí a mr. Chispas que, si era necesario, le explicaría al señor (nombre omitido) responsable de subcontratas de “Lampresa”, cuál era el problema. Que “Lampresa” es muy importante para nosotros. Pero que lo es tanto como “el resto de lampresas presentes en este edificio”. Y que si hacía falta, se lo explicaría también al señor (nombre aun más importante también omitido) que resultaba ser el jefe del señor (nombre omitido).

Esa es la ventaja del segurata veterano frente al electricista subcontratado: El segurata veterano tiene una lista de empleados de cada “lampresa” y puede aprenderse los nombres (omitidos) de los jefazos de dichas “lampresas” para situaciones de emergencia como ésta.

 

- Esto ha sido un homenaje a los e-mails que Scott Adams incluye en sus libros de Dilbert. Correos que recibe de empleados que cuentan sus vivencias en el estúpido mundo de las corporaciones.-

 

Cuando los electricistas acabaron de digerir lo que les había dicho (y digerir no significa entender) empezaron a cagarse en lo más sagrado de la civilización occidental, en particular, y del sector de la seguridad privada, en particular, ante lo que me ví obligado a activar EL PLAN OMEGA.

 

El PLAN OMEGA (también conocido como Plan Patxi fuera de la Comunidad Autónoma Vasca) consiste en aprovechar todos los tópicos que estos electricistas (y también vale para los trabajadores de cuello blanco) pudieran  haber visto (o percibido de manera subliminal) en los informativos de televisión que ponen después de Los Simpson. Digo lo de subliminal porque, supongo, los perciben después de una copiosa comida casera (de esas que ya quisiera catar yo a diario) entre el chupito de orujo de hierbas y la siesta.

 

(Sí. Les tengo envidia)

 

Para ejecutar el PLAN OMEGA, por ejemplo cuando una cuadrilla como la descrita se está cagando en todo, hay que apoyarse en el mostrador, mirar hacia abajo con aire cansado (mejor cansado y perdiendo la paciencia) y decir, ni muy alto ni demasiado bajo:

 

-         Joder, esto en Euskadi no pasa.

 

Funcionó. Lo juro. Esa cuadrilla de electricistas subió a trabajar (con el aire puesto) antes de que mi ficticio estrés de combate hiciese volver a mi memoria las imágenes de lucha en los arrozales de Eibar (¿?).

 

Espero que mi loado lector sepa disculpar los topicazos (que tenemos que utilizar demasiadas veces) y esta entrada del tipo “Qué grande soy”.

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Lunes, 28 de Julio de 2008 18:27. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

LA HABITACIÓN DE LAS MUÑECAS

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Tiene un enorme impacto decir que el trabajo operativo en seguridad privada a veces exige mirar hacia el otro lado. No por la cosa moral, hace años que no juramos ningún cargo, no traicionamos ningún juramento y, por ello, no tememos ir al infierno por hacer la vista gorda. A la cárcel quizá, pero ¿Al infierno? ¡Naaah!

 

Pero sí que deja al ciudadano medio pasmado lo de decir que, día sí, día también, miramos hacia otro lado con los desmanes de los clientes de las empresas que nos contratan. Al respecto, ahora podría dejar pasmado al lector con eso de “he visto cosas que nunca imaginarías”, los seguratas desarrollamos una especie de cinismo que nos permite sobrevivir, cobrar nuestra nómina, y pensar que llevamos una vida normal pese a ser personas sensibles inmersas en un mundo de malas bestias.

 

Del cinismo a la corrupción sólo hay un paso. Recuerdo una anécdota: Una auxiliar se presentó borracha a una operativa. Tuvimos que cerrar todo un edificio para sustituirla por un vigilante, avisar a Operaciones para que trajesen a otro auxiliar, darle café con sal para que se le pasase el pedo venía mente de un afterhours? El caso es que, después de ser relevados, los vigilantes de turno (el compañero tuvo que ejercer funciones de auxiliar... y no quiero volver a incidir en el artículo 12.2) tuvimos que quedarnos un par de horas más para, después del súper-interrogatorio al que un inspector y nuestro coordinador sometieron a esa auxiliar (un bombón de tía a lo tonto... y encima borracha) saber qué le poníamos al señor cliente en el informe. Ya podéis imaginar el resto: El señor cliente no tiene por qué enterarse de esto. Lo mejor fue la frase del señor inspector: Es imposible demostrar que esta chica (que se tambalea al caminar, se le traba la lengua y huele a alcohol) haya bebido. Luego, te pillan con un DVD portátil o con un ordenador y te aplican el tercer grado.

 

 

Otro caso gracioso se dio en un servicio de parking, en el que hubo que dejar salir sin pagar a unos clientes que se percataron de que el ticket que habían pagado en efectivo a un auxiliar en la puerta del aparcamiento tenía mal la fecha. Se trataba de boletos reciclados... y poco después el jefe de equipo me decía en confianza de que la recaudación se ingresaba de manera diferente (y generalmente el personal del cliente no ingresaba la misma cantidad que se recaudaba en la operativa). Dinero negro. Negro como el sobaco de un grillo. La experiencia condiciona nuestra actitud, así que permitiré al astuto lector adivinar cuál fue mi reacción de fiel garante de la ley y auxiliar de las fuerzas de seguridad tras año y medio trabajando con este cliente:

 

a) ¡Eso es intolerable! ¡Tenemos el deber legal y moral de poner esta irregularidad en conocimiento de las autoridades!

b) Hmmm... ¿Y a cuánto dices que tocamos por barba? (y que viva Méjico cabrones)

 

 

Puede que esa sea la razón por la que nunca llegaré a ser jefe de equipo. Los corruptos necesitan gente moralista y recta como jefes intermedios para que sus oscuros negocios no se les vayan de las manos. Marco Antonio necesitaba a Lucio Voreno en la serie Roma. Y yo nunca me he cortado al decir que sería un jefe tiránico y corrupto. Entre un comisario del norte de Méjico y el calvo gordo, velludo y sudoroso que toca los tambores en las galeras para que los condenados remen al mismo ritmo.

 

 

Somos muy duros con nuestro personal, pero cuando se trata del cliente... cuando se trata del cliente somos putas dispuestas a todo.

 

A lo que voy, eso sí... dando tumbos, haciendo “eses” y borrando mi rastro con la cola, es que me llama mucho la atención que un cliente que exige que en cada ronda pasemos por las oficinas no ocupadas, y por las que están en obras, por miedo a ser el siguiente Windsor, no quiera que, en las plantas de aparcamiento que tiene la instalación, pasemos por todas las habitaciones. ¡Pobrecitos! ¡No queremos cansaros! Nos dicen los mismos que, luego, nos ponen a contar inodoros. La verdad, seguro que es más tremenda.

 

Probablemente, un día me pique la curiosidad, abra una puerta prohibida y me encuentre con un montón de chinos en calzoncillos que fabrican calzado deportivo pirata en un entorno insanamente húmedo y caluroso. O a unos científicos americanos diseccionando el cadáver de un alienígena... o todo un bosque de plantas de marihuana regadas por aspersión e iluminadas por lámparas especiales. O un montón de moros barbudos y con turbante, armados con Kalashnikovs que me coserán a tiros antes de que pueda decir eso de ¿Eres tú Osama?

 

 

La coña, hablando con un compañero a otra noche, llevó a algo incluso más retorcido. Ya nos habíamos conjurado para atizar el miedo de uno de los nuevos, extremadamente religioso y supersticioso, contándole historias ficticias de trabajadores y personal de seguridad que habían perdido la vida en nuestra gloriosa instalación. Algunos temen ver fantasmas. Yo los prefiero a los borrachos. Cuando le pregunté si sería posible cultivar marihuana a gran escala en esos sótanos se partió de risa y me preguntó si estaba pensando en sacarme un sobresueldo. Lo de los chinos también le hizo gracia. Pero todo eso le llevó a hablarme de la habitación de las muñecas. Y esta sí que es buena:

 

Chico ¿No has oído hablar de la habitación de las muñecas?

 

 

Una historia tremenda. Resulta que en la misteriosa planta cero de uno de los edificios de la instalación, hay una puerta condenada. Se nota que había una puerta en esa pared por la diferencia de tonalidades entre los materiales que ocupan el lugar que en su día fue la puerta y los del resto de la pared. Un poquito más claros que el resto. Nada para Sherlock Holmes.

 

¿Cuánto llevas aquí chico? ¿Nunca llegaste a entrar en la habitación de las muñecas?

 

 

Al parecer, este compañero entró una vez, antes de que se clausurase el acceso, pero cuando el local ya estaba desalojado. La típica imagen fantasmagórica de un espacio que antes estuvo ocupado con una actividad comercial y que ahora sólo contiene polvo, mobiliario abandonado y recuerdos. El caso es que el compañero vio, por casualidad, y sin que le ordenasen entrar durante su ronda –pero sin que se lo prohibiesen de manera taxativa- que las paredes estaban cubiertas con papel rojo, que las luces estaban atenuadas, y que, pese a lo pequeño del local, éste comunicaba la siniestra sensación de haber estado dedicado a algo inmoral. Como las habitaciones llenas de pálidas muñecas que siempre nos encontramos en las grandes casonas victorianas.

 

No sé que demonios hacían allí, pero me dio una impresión muy chunga.

 

 

Sí, bueno, el jefe nos dijo que había una bodeguilla muy pequeña en ese local, un barecillo donde los jefes que querían fingir tener estilo iban a tomarse unos vinos. Demasiado aburrido para que cuele como historia verídica en la corrupta y tiránica mente del segurata del siglo XXI. ¿Cómo coño iban estos tíos a permitir algo legal en un local tan pequeño? Lo de la habitación de las muñecas, nombre atribuido a una compañera con más imaginación que mala leche, venía como agua de mayo para quienes siempre pensamos lo peor: Un edificio de oficinas que quiere diferenciarse del resto, se trata de lograr que un empresario pague 10.000 en lugar de 6.000 al mes por una oficina del mismo tamaño, tiene que ofrecer de todo a sus potenciales clientes para que éstos se traguen el anzuelo comercial. Club de pádel, discotecas, restaurantes, y pubs irlandeses en la planta baja y alrededores, parking privado y público con servicio de limpieza de coches, seguridad (mucha seguridad pero flexible cuando hace falta) salas de reuniones con servicio de catering... es evidente qué actividad le atribuimos a este local vacío.

 

Sí señor, lo que pida el señor... ¡Siempre a la disposición del señor!

 

¿Qué más se puede ofrecer a un cliente para que pague casi el doble de lo normal por lo mismo? ¡Pues un puti! ¡La habitación de las muñecas tenía que ser un puti a la fuerza! ¡Había demasiada decoración para que fuese un estudio donde se rodaban películas snuff con inmigrantes de origen filipino secuestradas en otras ciudades! La habitación de las muñecas, por narices, tenía que complementar la amplia oferta para directivos de empresas, que ya formaban la cerveza Guinnes, las pistas de pádel, los pastelitos y café de gourmet, y las delicatessen ingeridas en lugar de donuts durante las reuniones de 600 pavos a la hora en salas acondicionadas. ¡Como un casino de Las Vegas pero sin ludópatas dejándose la pasta en tragaperras con lucecitas de colores!

 

 

¡Somos el doble de caros que la competencia!

¡Pero aquí puede usted emborracharse y echar un polvete después de subyugar a sus empleados!

¡Y todo en pleno centro de Madrid!

¡Bien comunicado!

 

 

Puede que sea sólo cosa de nuestra corrupta imaginación. Eso o que nos escama mucho que un cliente sea especialmente tiránico con el personal de seguridad y, luego, tenga una manga especialmente ancha con el resto de personal de servicios, léase limpieza, mantenimiento, recepción... Eso y que una empresa capaz de externalizarlo todo, insista en mantener el control de la conserjería y el parking. Algo huele a podrido en estos edificios de oficinas.

(Y por una vez no soy yo)

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Sábado, 12 de Julio de 2008 15:28. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

PERLAS DE INSPECTOR

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Cuando oí hablar de este blog creí que iba de coña. Cuando lo leí, casi me convencí de que, efectivamente, esto era la madre de todas las malas bromas. O eso o al mayor gilipollas de todo el sector de la seguridad privada le había dado por publicar un blog. Una bitácora que contendría sus más íntimos pensamientos sobre el sector (básicamente una obsesión) Más que un blog de inspectores de seguridad privada, debería llamarse “El blog de los accionistas de empresas de seguridad privada”. Si no, ojo a la perla número uno:

 

"Seamos profesionales y demostremos a la sociedad que podemos extender la profesion,

propongo una especie de huelga a la japonesa, con las mismas horas de trabajo y ganando

lo mismo ( congelación -1%) que se consolide la seguridad porque al ser mas barata podran  requerirla mas ciudadanos ya habra mas trabajo para todos y mas seguridad en España."

 

Sí. Le estoy señalando las faltas de ortografía a esta lumbrera. Todo empezó como un juego en mi servicio habitual, cuando me dio por corregir las faltas que cometía mijefe... aunque él me se limitó a agradecérmelo, con lo cual la cosa perdió su gracia.

 

 

"La formación es crucial, soy partidario de que los vigilantes se formen y reciclen a tope.

Pero esa formacion debe ir fuera de horas de trabajo para que la empresa pueda construir

puestos de trabajo gracias a el fortalecimiento economico de las empresas de seguridad que seran mas competitivas y baratas y podran dar seguridad barata a todos los ciudadanos.

No todo es el dinero, tambien esta la vocacion de servicio publico que es mas grande y

importante que la mismisima busqueda de dinero fácil."

 

Uno. El “breaking-dance”: ¿Por qué coño iba alguien que trabaja más de doscientas horas al mes en turnos de doce horas a sacrificar el tiempo que puede dedicar a su familia o amigos en hacer cursos de reciclaje de la empresa si no le pagan esas horas?

 

Dos. El “crusaíto”: Teniendo en cuenta que el precio al que la empresa cobra cada hora de vigilancia llega a ser el doble de lo que se lleva el vigilante, ¿Es tan importante que no nos paguen las horas que dedicamos cada año a la formación?

 

 

"Un inspector es y debe ser para los vigilantes como un padre y al mismo tiempo como el maestro que enseña a los niños como deben comportarse.

 Se trata de un sector dificil, muchos vigilantes provienen de hogares problematicos y

 marginales, de hogares desestructurados, van dando tumbos, a veces algunos se meten en

lios con drogas y alcohol.

Los inspectores de seguridad cogen a esta gentuzilla y las convierten en hombres de provecho."

"Los vigilantes tienen tendencia natural a la pereza, a leer libvros y revistas, yo en mis

 servicios no les dejo, tampoco me gusta quye se sienten en sillas salvo que sea un control

 de accesos en garita, y aun asi que se sienten poco ppues da mala imagen."

 

¿Por dónde empiezo? Por decir que hay inspectores que resultan maravillosas personas. Generalmente porque hay que ser vigilante antes de promocionar a inspector.  También los hay gilipollas. Muy gilipollas. Suelen serlo cuando acompañan a un inspector en prácticas (que generalmente no sabe dónde meterse) Pero, para empezar, señor inspector, usted no es mi padre. Mi señor padre tenía sus virtudes y sus defectos, y usted, por lo que leo en su blog, está a años luz de él.

 

Ah, gentucilla es la que se cree superior a los demás sólo por tener un cargo intermedio.

 

Tampoco creo que pueda ser maestro en nada salvo, quizá, maestro de la estupidez.  Y me ha encantado ese comentario en el que le deseaban un encuentro con uno de esos vigilantes que provienen de hogares problemáticos y desestructurados.  De los que tienen líos con el alcohol y las drogas. Yo también le deseo que ese vigilante le parta la cara.

 

Y en cuanto a la prohibición de leer. ¿De qué tiene miedo? ¿De que el vigilante se vuelva inteligente y le mande a tomar por el saco?

 

"El negativismo, la queja continua, el insulto fácil y una obsesión enfermiza por el dinero,

 dinero y dinero, hacen del sector a veces algo que muchos critican y ven como un nido de mercenarios."

 "El dinero no debe ser el eje de las pretensiones de los vigilantes, debe de tratarse de

potenciar el trabajo bien hecho, las ganas de hacer mejor las cosas, de formarse, de

prepararse de tratar de dar un servicio de mayor calidad, no todo en esta vida es dinero y protestar.

Yo cuando veo a vigilantes que se quejan y critican trato de verles lo euivocada de su actitud, no haciendome valer de mi categoria profesional superior sino enseñandoles que el trabajo bien hecho es la mejor de las recompensas."

 

Creo que, por fin, acabo de conocer a la primera persona que trabaja por cuenta ajena y no lo hace por dinero. ¿Mercenarios? Seguro. Y a mucha honra. Si no hubiese dinero no haríamos lo que hacemos. Si no me cree, trabaje usted gratis. Seguro que le encantará enfrentarse al pago de su hipoteca o su alquiler. Al coste de la vida y a los gastos que genera la familia. ¡Vivirá debajo de un puente! Pero... ¿Y la satisfacción del deber cumplido qué?

 

"Si a alguien alguna vez se le despierta o se le llama para cubrir un servicio, no quiero malas caras o excusas, solo que me digan "voy ahora mismo" porque si ellos cumplen la empresa cumplira con ellos. Solo desde el mutuo respeto el vigilante y sus aliados los jefes de servicios y inspectores podran llevar a buen puerto la empresa de seguridad que es la que les alimenta y les paga el jornal."

 

Esta parte me encanta. Y se la dedico a todas y todos los que hemos sido despertados al par de horas de volver de un servicio de doce o más horas, a todos a los que les han molestado en su día libre. A todos nosotros (porque tarde o temprano nos pasa a todos) un truco: Que el teléfono lo coja vuestra pareja, no vosotros. Vuestra madre, vuestro padre. Que lo coja otro para evitar represalias del bastardo que suele hacer esto a personas que sacrifican su salud con turnos de doce horas por un sueldo de risa. Que lo cojan otros ¡Y que les insulten! ¡Señor familiar de vigilante de seguridad! ¡Cáguese en la puta madre de quien está al otro lado de la línea telefónica y no cuelgue entes de decirle “que sea la última vez que llama usted a estas horas”! Os lo aseguro. Funciona. Y si persisten, se cansarán ellos antes que nosotros.

 

"Los inspectores somos como los escultores o los alfareros que tomando un barro tosco lo convertímos en fina porcelana.

Muchos que venían de paso, pensando en dinero fácil se han sentido atraídos por una profesión que "engancha" un trabajo serio y responsable, por tener en sus manos el patrimonio de cientos de millones, maquinarias, vehículos o incluso si se es escolta la responsabilidad sobre la vida de politicos, empresarios, personalidades."

 "Este es un trabajo de hombre y para dar ejemplo y enseñar hacen falta superhombres; los inspectores que somos ( perdonen mi poca modestia pero he de ser franco) la primera línea de la seguridad privada o el control de calidad, un elelmento imprescindible en las empresas y el verdadero baluarte de los principios de la seguridad privada.

 Al servicio de los clientes, los vigilantes y los empresarios, al servicio de toda la sociedad."

 

Para una vez que el señor inspector pone una tilde y la pone mal. Con un par. Ha pasado de ser una comadreja sólo ve lo que hacen sus compañeros (sí he dicho compañeros... no subordinados) a encarnar al Coronel Trumant. ¿Haría el favor mi Coronel de contar los inodoros por mí? ¡A esto lo llamo yo seguridad!

 

"Si hay un trabajo en la empresa de seguridad que es IMPRESCINDIBLE y que es arduo y duro ese es el de INSPECTOR.

El inspector es aquel que debe bregar con los vigilantes díscolos, incosntantes y que no estan a la altura a fin de aconsejarles y de llevarles por el buen camino profesional, en raras ocasiones deben expedientarles y sancionarles, algo que duele sobremanera a los inspectores pero que muchas veces es necesario y ante lo cual no debe temblar el brazo."

 

Totalmente de acuerdo. Los inspectores hacen kilómetros y kilómetros cada noche visitando distintos servicios. Conociendo a decenas de vigilantes. Salvando a la empresa de sus propios errores. Sólo que, por alguna razón, la mayoría no se convierten en gilipollas, como le ha pasado al autor de esa bitácora. Si ve alguna vez a un vigilante díscolo, inconstante y que no está a la altura, cumpla con su deber: Póngase el uniforme y sustitúyalo hasta que otro inspector lleve a un nuevo vigilante a ese servicio. Seguro que entonces tampoco le tiembla el brazo.

 

"Un inspector es un amigo y un colaborador, el vigilante debe consultarles e informarles de todo aquello que puede mejorar el servicio o corregir las deficiencias para que la empresa se supere y gane cuota de mercado.

 Un inspector deberá estar siempre disponible y vivir la seguridad privada como algo muy suyo, como su alimento."

 "... el inspector es el paso intermedio recomendable para seguri escalando en la empresa y creando riqueza y bienestar para todos, es un trabajo maravilloso y apasdionante pero lleno de baches y de problemas, es un trabajo para personas inquietas y trabajadoras, que debe contar con el apoyo de la base ( los vigilantes) que son los grandes beneficiados cuando tienen ante si a un inspector al que debn respetar y venerar por ser su amigo y aliado."

 

Un vigilante de seguridad debe consultar e informar a un inspector sobre un servicio del que éste no tiene ni idea (y en el caso de las sustituciones el vigilante tampoco suele conocer el servicio al dedillo) ¿Sería el señor inspector tan amable de colocar la prensa del día por mí? Ya sabe, lo del famoso artículo 12.2 de la Ley de Seguridad Privada... Sí el que dice que yo no debo hacer eso. Ya puestos, acompáñeme en la ronda y apunte usted las incidencias para el personal de mantenimiento. Todo eso de las bombillas fundidas y los inodoros atascados. Sólo así podremos seguir creando riqueza y bienestar para los propietarios de la empresa. Principalmente porque usted yo seguiremos cobrando más o menos lo mismo.

 

Seguiría, pero hoy me juré que no me iría a la cama cabreado. Ya sabéis... estoy de vacaciones.

¡Y NO SE LE OCURRA LLAMARME!

 

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Lunes, 07 de Julio de 2008 00:21. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SEGURATA GOLDEN BOY

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Después de ilustrar la anterior entrada, he decidido que estoy muy orgulloso de esta imagen manipulada.

 

Y que después de prestar servicio en Las Dos Torres necesitaré varios años de terapia.

Viernes, 27 de Junio de 2008 17:26. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

OPERACIÓN LETRINA

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La seguridad privada no es un trabajo, es una aventura. Algo así debe decir el anuncio de “busco pringados que trabajen para nosotros” que tiene puesto mi maravillosa compañía. ¡Únete al número uno en seguridad! (en realidad son el número tres del mundo... pero eso vende menos que decir que son el número uno) ¡Vivirás experiencias que nunca imaginarías!

 

Sólo recordaros una de las quejas de un compañero:

¡Vengo de la residencia de un diplomático y ahora, al hacer la ronda, tengo que fichar en los cuartos de baño! ¡Toda la puta noche oliendo mierda... ¡Qué somos! ¿La Brigada del water?”

Cuando creas que tu humillación ya ha llegado al límite, abre los ojos: El señor cliente siempre puede inventarse algo nuevo.

OPERACIÓN LETRINA

 

No hace mucho el personal de la empresa propietaria de Las Dos Torres decidió hacer un inventario de tooooodo el material contenido en las zonas comunes. No sé si ésta será una función de conserjería o de mantenimiento. Sólo sé que lo tuvo que hacer seguridad. Tras diez años en el sector, Cara Cortada se encargó de contar las puertas y clasificarlas por tipo, función (supongo que abrirse y cerrarse) y material del que estaban hechas.

¿Sabéis qué nos tocó a los del turno de noche? ¡INVENTARIAR EL MATERIAL DE LOS CUARTOS DE BAÑO!

Sí, amigas y amigos, como buen operativo de seguridad no tuve otra que contar cuántos urinarios e inodoros había (meódromos y cagaderos a partir de la cuarta planta), cuántas escobillas y espejos, cuántos lavabos, bidés, dispensadores de gel y de toallitas. Cuántos contenedores azules para utensilios de higiene íntima femenina (a partir de la sexta planta pasaron a ser llamados "cubos azules para putas compresas). Cuántas papeleras, cuántos soportes para rollos de papel higiénico...

Y luego un instructor me dice que no cree en la seguridad privada.

¡Joder! ¡Ni en la pública!

Ojo a lo que dice la Ley de Seguridad Privada (Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada) Es para morirse de risa:


1. Los vigilantes, dentro de la entidad o empresa donde presten sus servicios, se dedicarán exclusivamente a la función de seguridad propia de su cargo, no pudiendo simultanear la misma con otras misiones (artículo 12.2 de la LSP).

Me pregunto para qué coño utilizan el papel en el que escribieron esta gloriosa ley.

 

A todo esto, ni la empresa, ni los jefes de equipo ni los sindicatos han movido un dedo. Eso sí, cuando un inspector me pilló con el ordenador portátil porque estaba escribiendo mi tesina, quiso meterme un parte disciplinario (de estos de 300 euros de sueldo y cien latigazos)

Así que acabé como el protagonista de Golden Boy, rindiendo culto a la taza de WC donde miles de esforzados trabajadores dejan a diario sus deposiciones.

Y lo llaman seguridad

 

Lo mejor vino cuando me fui a quejar a la señora jefa del edificio. Me dijo (por señas) que era cosa de su jefe, el Señor Caradeperrez) y que si no lo hacíamos nosotros le iba a tocar a ella. Ante esto, preguntándome para qué coño me han enseñado a disparar, y con Caradeperrez saliendo de su despacho alertado por mi pregunta sólo pude contestar:

¡Disfruté con ello! ¡Los inodoros son mi vida! ¡La piedra angular de nuestra civilización!

¡Ochenta y siete! ¡Ochenta y siete inodoros sólo en este edificio y Ochenta y dos en el otro!

¡JAJAJAJAJAJA! ¡QUE FELIZ SOY TRABAJANDO AQUÍ!

Ya lo dice el slogan publicitario: La Seguridad Inteligente

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Viernes, 27 de Junio de 2008 15:09. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL GÉNERO SINDICAL-EPISTOLAR

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Las cartas que recibe un afiliado de su sindicato deberían estar reconocidas como un género literario a parte. Me imagino como un montón de adolescentes inseguros, salidorros y llenos de granos (como yo lo fui) estudian en su aula de instituto el género sindical-epistolar, mientras planean botellones a gran escala (como yo hice cuando estaba en edad de merecer) Una profesora desmotivada, mal pagada y siempre al borde de la depresión, explicaría la estructura de una carta clásica:

Tras un encabezamiento con el nombre del sindicato y sin ninguna identificación clara, se procede a saludar al afiliado recordándole lo duro que sería vivir sin estar afiliado, comparándolo con ser un esclavo en las minas de coltan del norte del Congo, debido a la maldad y vagancia innatas de cualquier forma de vida basada en el carbono que estuviese empleada por la empresa en labores administrativas o directivas...

El género epistolar-sindical, hace especial hincapié en dos puntos:

  • 1) El resto de sindicatos son una banda de mercenarios vendidos al sistema. Se dirige a ellos con toda una suerte de originalísimos motes al mejor estilo de Jiménez Losantos.

¡Y otra vez la jodía OGT! ¿Qué han hecho ellos sino firmar todo lo que la empresa les ponía sobre la mesa? ¡Sin leerlo! ¡Vendidos! ¡Que son unos vendidos! ¿Y las Comisiones Perreras? ¡A esos los llamamos los ¡Yonohesido"! Yo no he hecho esto, yo no he firmado aquello, yo no he sido...

(ojo al agudo juego de palabras: OGT = Ojeté)

  • 2) Sólo el sindicato representado por el firmante de la carta es portador de la Palabra (la de Dios claro) y la Verdad Suprema (sólo que esta vez sin ántrax ni gas sarín) A ser posible, con gloriosas citas bíblicas...

Nosotros somos el grano en el culo de la patronal. Somos una idea que va de boca en boca. Somos GOLIAT CONTRA DAVID...

(Esto último es real. Un sindicato llegó a meter esta gloriosa frase en una carta de propaganda electoral el año pasado)

El enseñante, haría especial hincapié en el estilo que utilizan los autores de estas cartas al dirigirse al lector. Un estilo en primera persona, como de discurso de agitación... de putsch de cervecería. Un clásico que, con sus particulares licencias ortográficas, los conocedores del género sindical-epistolar denominarían hacer el bávaro:

¡Decirme quién más hace esto por nosotros! Yo doy seguridad a los medios de transporte, a los medios de comunicación, a los lugares de trabajo y de ocio... ¿Por qué me lo pagan llamándome segurata?

(100% textual ¡Lo juro!)

Cuando vendí mi alma al diablo uniéndome a un sindicato amarillo (y yo sabía que era amarillo... por eso pedía algo a cambio) creí que la cosa cambiaría... que gente que trata de parecer seria utilizaría fórmulas de comunicación internas más sofisticadas o, cuando menos, más adecuadas a su condición e imagen corporativa...

Hëil, camarrrada. Nuestrrro glorrrioso sindicato, siemprrre pensando en lo mejorrr parrra nuestrrra glorrriosa emprrresa, que es quien mejorrrr puede cuidarrr de tu bienestarrr, necesita tu ayuda en las prrroximas elecciones sindicales. Porrr eso esperrramos que vayas voluntarrriamente a votarrr al gimnasio de la emprrresa el prrróximo miércoles, y no nos obligues a irrrte a buscarrr a tu, esperrramos, gerrrmánica casa.

Te enviamos nuestrrro más calurrroso saludo con el brrrazo estirrrado.

¡Hëil Gütt!

Sin embargo, el camuflaje de este sindicato ha resultado ser tan logrado que parece que sus misivas a los afiliados las escriba el propio Ivá. Logran, y de sobra, parecerse a un sindicato normal en sus cartas. Mi eterna compañera de viaje se llama decepción:

¡Cómo coñio satreven a firmá sa'mieeeelda de convenio colectiu! ¡Cagon San Peo Bendito! ¡Cagon tó! Menúa panda de vendíos!

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Lunes, 31 de Marzo de 2008 07:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SUMA Y SIGUE

20080305043448-rotenmeyer004.jpgLa lista de caídos aumenta, y ni en un millón de años me habría imaginado que iba a ser ella. Creo que ha sido algo relacionado con la reducción de jornada para la conciliación de la vida profesional con la familiar, pero el hecho es que se ha cumplido el estilo Chicho a la perfección: Vigilante que avisa de su salida, vigilante que llega a trabajar y se encuentra a su sustituto de servicio. De un día para otro. Nuestro querido coordinador resulta muy eficiente cuando quiere, aunque sobreentiendo que sólo cuando quiere putear a alguien.

Ella venía de hacer prácticas en otro servicio. Todo muy leal. Incluso avisó con antelación... Incluso a mí me ha parecido mal que la hayan sacado de esta manera. Ahora que me volvía a tocar trabajar con ella, y le va tocar aguantarla al pobre Gurú, en el retén. 

No me extenderé demasiado en hablar sobre este personaje, dado que ya lo he hecho varias veces a lo largo de este último año y pico. Sólo desearle suerte en su próximo destino. Si es que le dan un destino.

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Miércoles, 05 de Marzo de 2008 04:34. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SKELETORS: DEFENSA PERSONAL (II)

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Si lo del punky fue un despropósito, lo del día siguiente fue mejor aun. Dispuesto a resarcirme y a pasarlo bien (HD... te veo venir) preferí, en esta ocasión, elegir un compañero de mi tamaño... de mi peso... y de los que dicen tener cincuenta años, aunque probablemente hizo la mili con lanza.

"Golpeando a un abuelo"

El Güelo (Cangrejo se hacía llamar) es un gallego afincado por razones de trabajo en Mallorca que, por alguna razón, ha preferido seguratear a dar de comer a las palomas en un parque. Mil perdones si me paso (de hecho nunca vi a un bizco disparar tan bien) pero lo de este veterano de la Guerra de Cuba sí que fue una experiencia inolvidable. Para empezar, lo de llevar kilo y medio de acero colgando de la cintura cuando se hace ejercicio es todo un reto. Sobretodo si caes con el costado equivocado. Pero tener que correr cargando a un señor cuyas cañerías debían ser de plomo sobre la chepa (nunca creí que un tipo tan pequeño pesase tanto... debe ser por fumar Ducados Negro) Encima, cuando por falta de pareja se nos une un tercer compañero ciclópeamente grande (apodado este como Papi... supongo que por sus más de cien kilos) y hay que cargar con él, no puedo más que escuchar cómo cruje mi espalda al ritmo de el triunfo de la voluntad.

El Güelo había practicado Judo (y supongo que lo practicó con Jigoro Kano) y cada dos por tres estaba intentando tirar a la gente al suelo con la misma proyección (O Goshi diría...) Cuando no podía, se ponía a jugar al palmas calientes... decía ser un genio.

"Sólo Julio César sabe cuánto duele"

Creo que hubo quien se tomó a mal mi abuso. Una práctica de protección contra cuchillos y amenazas punzantes es una cosa muy seria, y cuando te mandan que traigas una camiseta vieja porque la práctica es con marcadores y vas a acabar manchado, lo peor que te puede ocurrir es salir limpio de la sesión. Para colmo de males, mi anciano compañero acabó como si tuviese varicela. Lleno de puntos rojos. No solo en el frontal de su camiseta, también por la espalda, los costados, la cara, el cuello, cortes en los brazos y manos... (Sí... puede que dispare mal pero apuñalando ancianos soy un hacha) En ese momento, cuando se hace el silencio, es cuando sólo se me ocurre gritar ¡QUÉ VERGÜENZA! ¡SI LO LLEGO A SABER ME TRAIGO LA ROPA DE LOS DOMINGOS! En ese momento todo se oscureció.

Es una horrible experiencia eso de ser apuñalado por diecisiete tipos enormes y una señorita inspectora. ¡Mas el Instructor! ¡Ese hijoputa se apuntó a la fiesta por duplicado! ¡Apuñalaba a dos manos! Ante tan dantesco espectáculo Sólo faltaba que se nos uniesen las dos recepcionistas rodillo en mano... ¡Y los mensajeros que por allí transitaban! ¡No vaya a llevar un paquete a Prosegur sin su brocha gorda y su cubo de pintura roja! ¡PINTEMOS A GOLFO DE ROJOOOOOOO!

"Si quien te quiere te hará daño, quien te protege..."

Se podría decir que el señor Cangrejo pertenece a la vieja escuela. Es más, diría que tiene la misma edad que la vieja escuela. Es de esos Skeletors convencidos de que la frase, "en ocasiones hay que hacer daño al protegido para salvarle" (poniendo por caso darle una patada en la corva para que se agache), significa "el protegido está ahí para que le hagas daño. Por eso paga. ¡Que se joda!"

Los sucesos de la práctica de evacuación de personas merecen por tanto entrar en los anales (y tan anales) de la Historia de los servicios de protección.

De hecho la práctica de evacuación de protegidos fue tremenda. Mil moretones me llevé en la frente cuando el señor me giraba, me inclinaba y luego me empujaba fuera del tatami (no... nada que ver con el sexo... aunque...) Luego me vengué.

Al grito de Go! Go! Go! Empujaba al pobrecillo senior por todo el Prosegimnasio ante las risas de instructores y compañeros. Al girarle, evidentemente, la Star de 9mm impactaba contra su cráneo regalándonos sonidos inimaginables para quienes no hayan visto nunca en vivo el impacto del frío acero contra material orgánico. Evidentemente, me coreaban cuando le empujaba, el pobrecillo doblado sobre sí mismo, con gritos de ¡Tíratelo! ¡Tiene la altura perfecta! ¡La araña ha atrapado a otra mosca!

"Tiro al mensajero"

Las prácticas para el desenfundado rápido son cosa aparte. Media hora apuntando y probando posiciones de tiro en formación (cuando tocaba apuntar al enorme cristal que permite ver la recepción del Prosebúnker no logro pensar en otra cosa que en jugar al tiro al mensajero... más que nada porque me daba muy mal rollo apuntar a la nuca del compi que tenía delante) Apartando la chaqueta con rápidos movimientos de pulgar, y retrasando un pie para lograr mayor estabilidad.

La cosa iba de apuntar a donde te gritaba de repente el instructor... ¡Arma a las doce! Hacia delante... ¡Arma a las tres! A la derecha. Se suponía que había que recoger el brazo del arma antes de cambiar de posición y, claro... no podemos estar en todo. El resultado fue como lo de apuntar hacia el ascensor en ese episodio de Dilbert en el que se convierte en Vigilante de Seguridad por un día.

¡Arma a las doce!

¡Arma a las seis!

¡Clock! ¡Clock! ¡Clock! ¡Clock! Clock! ¡Clock! ¡Clock! ¡Clock! Clock!

 ¡Clock! ¡Clock! Clock! ¡Clock! ¡Clock! ¡Clock! Clock! ¡Clock!

Tuvimos que dar un descanso al señor Instructor hasta que paró de reírse. Y es que hay pocas situaciones tan cómicas como la de ver, en una formación en línea de dieciocho tipos armados, cómo diecisiete armas impactan contra diecisiete cabezas.

Sobra decir que ni me libré ni libré a nadie.

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Miércoles, 20 de Febrero de 2008 14:50. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SKELETORS: DEFENSA PERSONAL (I)

20080215161449-guardia-de-seguridad015.jpgSi la prueba de tiro fue traumática, mayor (y más craneoencefálico) fue el que me causó la lección de defensa personal policial aplicada a la protección de personas. Tremendo. Imaginad que en una pelea no podéis esquivar los golpes... principalmente porque la persona que está a vuestra espalda no debe llegar a su destino con la cara hecha un mapa. Todo ello con una Star inutilizada y descargada colgando del cinturón.

La primera sesión fue fundamentalmente física. Muchísimo ejercicio. Algunas técnicas del tipo ¡Ouch! ¡Qué daño! Y básicamente la clave sobre cómo matar a un agresor utilizando el pulgar. Todo aderezado con la personalidad arrolladora de mi querido Señor P. Aun especulo si la P significa Punisher, Puño o algo parecido. Aun, tres meses después de ese curso, resuenan en mis oídos frases como

Chavá, eso de demmontá una pittola tirando del armazón hacia tí no lo hace ni en un millón de añoh...

Juro que algún día veré cómo otro lo hace. ¡En vivo! ¡No en la tele! Sólo que, probablemente quien le apunte seré yo.

Mi primer compañero de jarana fue un punk que trabajaba casi 20 horas al día. Un animal laboral que no tenía tiempo ni de ducharse. Se le olía venir. Traumatizado por su experiencia en operaciones especiales en Bosnia, aun oía los tiros y los bombazos a su alrededor. Para mejorar la situación, yo llevaba puesta una camiseta con la bandera de Bulgaria. ¿Por qué especificar que los búlgaros jamás le dispararon cuando andaba vestido de Rambo por Mostar si sencillamente puede confundirse y tomarla conmigo?

Este Wardog se movía más que un garbanzo en la boca de un viejo desdentado. Quizá no lo hiciera perfecto. Probablemente no lo hiciera ni bien. Pero moverse, el cabrón se movía. Demasiado. Toda una apología del gas nervioso el tipo. Como para un anuncio de BZ.

Lo pasé fatal. Las técnicas apenas salían porque el tipo no se dejaba. Había que pegarle de verdad para que se estuviera quieto. Venía pertrechado con una sudadera skatalítica (de esas negras con cuadritos blancos en una franja) lo que me dio una idea para ganar su colaboración.

Colega, olvida la jungla. Los Charlis ya han perdido. Imagínate que estamos en la Excalibur (una disco de heavys en Vallecas) y que soy un "pelao" de los malos.

El chico me preguntó si me refería a los del pollo o a los otros... le dejé elegir sus preferidos.

Lo peor vino al final. A la hora de la relajación, cada compañero debía dar un masaje a su pareja... evidentemente al señor instructor le tocó LA ÚNICA MUJER DEL GRUPO. Y a mí el punk me juró poco menos que pleitesía... al fin y al cabo hacía días que no tomaba una ducha.

Tremendo elemento. No hay nada como darte de palos con alguien para hacerte su amigo para siempre. ¡Incluso le defendía de los chistes del resto de compañeros! ¡Eh Punk! ¿Qué llevas en los calcetines? ¿Un muerto?

Fue el momento de soltar una gloriosa frase del tipo controlo un huevo de filosofía oriental:

"¿Y tú? ¿Sabes por qué nunca debes reírte de la moto de un gitano?

¡PORQUE PODRÍA SER LA TUYA!"

(Y los calcetines apestosos también podrían ser los tuyos)

Gloria al Punk y a la paciencia del Güelo, mi siguiente compañero en la sesión de Kung-Fu.

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Viernes, 15 de Febrero de 2008 16:14. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

KELLY

 

Cuando me dijeron que la seguridad privada tenía una alta movilidad de plantillas no me imaginé lo presente. Creí que el Don Pascual, malvado Prosedirector de Recursos Humanos, exageraba con lo de que se iba un 15% del personal cada mes... la siguiente historia es la baja voluntaria más normal que he visto en dos años (encontró un trabajo mejor), aunque, por alguna razón, la peor de todas. Una quinta razón para ir a trabajar se acabó convirtiendo en una razón más para dejarlo.

Puede parecer muy emotivo, en particular a todo lector que desconozca que estoy más salido que un ciervo con cuernos de doce puntas, pero pocas cosas pueden motivarte más a hacer turnos de doce horas en el imperio del mamoneo que una cara bonita con culo a juego. Un culo tan bonito que quisiera ser su inodoro.

Fue la primera cara que vi en Las Dos Torres (si obviamos la del gigantesco Micky y su comentario de ¿Vienes de Parque Vacaciones? Allí creo que usan las mismas máquinas de vending que nosotros. Ella se limitó a darme la mano y me ocurrió lo que a Kintaro en Golden Boy. Mi mano se transformó imaginariamente en un pene.

La pobre chica llevaba dos años traumatizada por un empleo en seguridad privada (pese a su licenciatura) y por un entorno que parecía no comprenderla. Que si tenía voz de teleoperadora de línea erótica, que si era una chica un pelín ardiente (tiene que ver con que estuvo destinada en el Windsor ... ¡Imaginad cuál era el nudo de corbata que más le gustaba!) que si se tiraba a los auxiliares... recuerdo que cuando me contó esto último me añadió un espero que no empiecen a hablar de ti y de mi porque... ¡Ni porque ni nada! ¡Hablad bastardos! ¡A mí mientras no me líen con un tío me da igual! ¡Viva la rumorología! ¡Vivan los cotillas! ¡Un beso a la frente a todos y cada uno de ellos! Sobretodo si termina por ser cierto lo de que la mentira que se repite mil veces se acaba convirtiendo en verdad.

Lo mejor es que resultaba ser bastante friqui en el trato personal. Recuerdo un par de frases gloriosas que ocupan un puesto más que merecido en el ranking de 2007 (próxima publicación en este blog) Uno de los clientes más tocanarices de esta instalación es una empresa dedicada a la comercialización de lotes y regalos de navidad (cestas y toda esa movida) una empresa que limita su actividad a los meses de noviembre y diciembre. En su última campaña, la encargada se traía a su hijo adolescente, un pimpollo de unos 16 ó 18. En cuanto la niña le vio sentenció:

¡Hmmmm! ¡Un pollito muy apetecible!

Tremenda experiencia la de sentarse junto a una mujer que pronuncia hombreísmos (es decir: Comentarios típicos de un peón de la construcción pero en el sentido contrario... el de una mujer heterosexual) De hecho, aunque rebajase su nivel para parecer más graciosa, sus belenestebanismos resultaban cómicos (probablemente porque está muy-muy buena) como cuando me contó su experiencia en el Prosecurso de Defensa Personal Policial:

El Señor P me hizo una llave muy rara. Me tiró al suelo tan fuerte que el tanga me llegó a los sobacos

Sé lo que piensas, agudo lector. Y además está buena

Sólo cerrar con el culmen de nuestra relación (por llamarlo de alguna manera) resultó que al poco de conocerla me había inspirado en uno de los pocos sentidos no sucios en los que una tía buena puede inspirar a un salido obsesionado con el sexo como yo. El poético. Sufría una de esas noches de pesadilla acompañado por La Rotenmeyer cuando, por no oírla más, me salí a la puerta principal a fumar. En ese momento esos labios carnosos aparecieron en mi pensamiento. Miré a la luna llena, alcé mi arpa y empecé a componer una oda a la compi que está güena.

¡Y sin haber bebido una gota de alcohol!

Los versos surgían de mi mente como bandadas de moscas que huelen mierda, me veía como Asurancetúrix, el bardo, mientras me quedaba plantado fumando en la calle, con el mástil en alto y punteando un sólo de guitarra cuando apareció ella. Así me cogió. Inspirado, poético... y con la polla en la mano (metafóricamente claro).

Mi cerebro reaccionó como Moe Szyslak ante tamaña pillada. ¡QUEEEEEEEEEEÉ! Resultó que había dejado su coche aparcado allí el día anterior, y al ir a recogerlo interrumpió mi masturbación mental (¡Quede claro que he dicho mental! ¡MENTAAAAAAAAAL!)

Y así nos ha dejado. Tristes. Solos. Fijándonos en las empleadas de las oficinas que custodiamos. Imaginad a qué niveles de erotismo llegaban las idas de pinza que, cuando ella asistía a las cenas de navidad que organiza el personal de la instalación, el comentario más recurrido solía ser "Kelly se trajo a una amiga..."

Mucha suerte para esta niña. Y a ver si el gran marrón nos la sustituye por otra de igual belleza y conversación.

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Viernes, 01 de Febrero de 2008 14:51. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL SUPERINSPECTOR (2)

 ...

Hablar con este tipo sobre el sector de la seguridad privada era uno de esos ejercicios que te levantan la moral. ¡Tío! ¡Esta empresa es Primera División! ¡Aquí trabaja gente normal! (...dijo eso después de trabajar una semana con Rotenmeyer... ¡Lo que debe haber por ahí suelto!) ¡Me han llamado por teléfono ayer! ¡Y era mi tutor en la empresa! ¡Un tutor!

(Aquí me dio algo de envidia... yo llevo dos años en esto y no sé quién coño es mi tutor en la empresa ni qué demonios ha estado haciendo estos dos años. Bueno sí sé qué ha estado haciendo: ¡No llamarme!)

Esta empresa te ofrece cursos de formación... ¡Te pone un gimnasio!

Si, bueno. También te invitan a comer... pero sólo te comerás un marrón detrás de otro

Aquí se vio por entero la veteranía de Scarface. Le comenté lo de este nuevo supertipo y me respondió: En menos de tres meses querrá largarse. Si no al tiempo.

¡Cierto! No sé cómo lo hace Caracortada, pero siempre acierta. Una tarde, me conecté a Internet con mi portátil, y nos pusimos a jugar con el minijuego de la sección de formación de Bolsamanía, un ejercicio de interpretación de gráficos (de ondas Elliot) basado en datos históricos, en la que el usuario tiene que interpretar si debe comprar o vender acciones. ¡El cabronazo no falló ni una! Sólo pude preguntarle qué coño hacía él trabajando cuando debería estar en un jakuzzi con dos jamonas, una copa de champán y un teléfono por satélite en contacto directo con su broker. Al fin y al cabo, el capitalismo es el único sistema que te permite ganar pasta sin trabajar.

Efectivamente, el Señor Inspector, tardó exactamente dos días en darse cuenta que el servicio no tenía ni pies ni cabeza, en quemarse y en pedir otro lugar donde trabajar. Al par de días estaba enseñando a otro más nuevo aún cómo era la operativa del lugar... y se quejaba amargamente: ¡Vengo de un destino que era un paraíso! ¡Aquí no sé ni cómo va la central de incendios! ¡Me niego a aprender a controlar los ascensores! ¡El parking público es una ratonera letal! ¡Incluso he visto los nombres de vigilantes y auxiliares caídos en el cumplimiento del deber! ¡Estaban escritos con sangre en una pared perdida de un subterráneo! ¡Al entrar en el aljibe me ha atacado una horda de zombis! ¡Y cuando fui a espantar a una rata de unos diez kilos ésta se irguió sobre sus patas traseras y empezó a amenazarme utilizando la jerga de las maras salvadoreñas! ¡Vengo de la residencia de un diplomático y ahora, al hacer la ronda, tengo que fichar en los cuartos de baño! ¡Toda la puta noche oliendo mierda y monóxido de carbono!

¡Qué somos! ¿La Brigada del water? (una definición perfecta)

Sólo pude contarle mi última experiencia friqui en ese edificio de oficinas olvidado de la mano de Dios: Mira tío, hace una semana vine a sustituir a un compañero porque su hermano estaba en el hospital. Al poco de ponerme en posición de "fingir que trabajo" (de pie, en la posición que -por alguna razón- los militares llaman de "descanso" y girando la cabeza como si mirara en todas direcciones para controlar la zona) me encontré a mi derecha al Jefe de Edificio con Chicho (ambos de traje), a mi izquierda al Jefe de los Jefes de Edificio... ¡Y al mirar al frente me encontré al Presidente de la empresa con su señor padre (dueño de la misma)... En ese momento pensé qué pasaría si sonaban una alarma de incendios o de intrusión...

¡Pero tú llevas aquí un año! -me dijo

¿Y a ti quién coño te ha dicho que yo sé hacer este trabajo? ¡Los señores jefazos sólo me verían temblar con la cara pálida y apretar un botón tras otro de la centralita hasta que acertase! ¿Por qué crees que quitaron el botón de autodestrucción del edificio?

Rompió a llorar. De la risa. Fue algo balsámico, me dijo. Ese comentario le ayudó, al parecer, a aguantar un mes y medio más.

Para variar, la salida de las dos torres del Superinspector, fue una de esas historias que es mejor no recordar. Otra compañera (parcial como yo) acababa de dejarlo también, por esas fechas, y había llegado un auxiliar recién promocionado a vigilante para sustituirla. Pero resultó que el chico nuevo no tenía un contrato a tiempo parcial. Tenía una jornada completa... ¡Y venía a sustituir al Señor Inspector! Sobra decir que el bueno de Chicho no le dijo nada en un mes.

Entonces se cumplió la profecía que solté después de que se fuese el Señor Lobo: El que trabaja conmigo en Nochebuena tiene los días contados. Creo que este supercompañero del que os acabo de hablar está destinado ahora en un banco. Un lugar, por alguna razón, más tranquilo que este edificio de oficinas que algún día acabará conmigo, aunque, lo que nos llega de la gente que se va son sólo rumores.

¡Suerte tío!

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Jueves, 17 de Enero de 2008 12:55. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL SUPERINSPECTOR

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Joder, si es que no doy a basto. Con la excepción de Rotenmeyer no he escrito nada sobre ningún compañero o compañera que no lo haya dejado, y es que he escuchado hace poco una frase muy clarificadora al respecto, cuando comentaba que nadie parecía saber cuál era el número exacto de vigilantes y auxiliares en nuestro país: Depende de qué quincena de qué mes te refieras. Desde que Scarface echó al Señor Lobo, hace exactamente un año, han venido a sustituirle seis compañeros nuevos. Cinco en un año. Y se supone que el señor cliente quiere siempre a los mismos.

Tras esta introducción, sólo añadir el pensamiento natural y paranoico de los más veteranos: El que llega nuevo seguro que es una especie de topo o chivato de alguien. ¡Genial! ¡Viva la integración! El verano pasado, llegó un compañero pequeñito (su apenas 1,60 de estatura le daba un nuevo significado al término parcial... ¡Y además sólo trabajaba los viernes! Él mismo acabó confesando que sí, que alguien de la empresa le había pedido que echase un vistazo y le contase cómo iba ese servicio tan problemático, un servicio que, por su descripción debería ser tranquilo y estable. Sin embargo, a éste (por lo que contaba) lo habían mandado desde inspección... y no iba a espiar precisamente a los vigilantes. 

Es tremendo cómo se puede llegar a complicar tanto un trabajo tan sencillo. Finalmente le dieron la patada (pobrecillo... compaginaba esto con otro trabajo conduciendo un camión de la limpieza municipal) y hace poco me lo he encontrado en mi barrio, en el metro.

Expuesto el ambiente de locura en el que me veo inmerso cada fin de semana, cuando se supone que la gente normal descansa y se divierte, resulta un nuevo compi. Más o menos en noviembre, cuando más quemado estaba. Yo, segurata a tiempo parcial, con contrato para fines de semana y festivos por la noche, haciendo los turnos de mi buen amigo Fauno (recientemente apartado del servicio de la manera más canalla) y me encuentro con que llega un nuevo compañero a jornada completa ¡Que sólo puede venir los fines de semana por la noche! Oiga... ¿Por qué no miramos los contratos de todos y cada uno de los componentes de la plantilla de seguridad? ¿Y se hacemos especial hincapié en el apartado de D-I-S-P-O-N-I-B-I-L-I-D-A-D? La respuesta de Chicho fue una sonrisa... bueno, yo creo que es de los que se ríen por hacer algo cuando no entienden lo que se les dice. Por hacer algo, y tal.

Tras cagarme en todo, tras decir que no volvía a trabajar con la tarada de las narices y tras amenazar con vaciar mi taquilla y pirarme cagándome en cada una de las tres siglas que componen el nombre de la empresa cliente, me tocó dar prácticas al nuevo. ¡Con un par! Lo más gracioso, es que él tuvo que enseñar a otro nuevo compañero un par de días después, cuando apenas llevaba una semana en este glorioso servicio.

Resulto que el colega, un tipo de unos cuarenta y tantos, era uno de esos supervigilantes... y no me refiero a un fantasmón de pelo al cepillo, cabeza cuadrada y cara pintada con los colores del infierno que ve en cada edificio de oficinas una jungla. No, el tipo traía un número de placa más bajo que el de ninguno que conociese, diecinueve años de experiencia, una licenciatura en derecho, y un expediente con otra empresa menor que ya lo quisieran muchos. ¡Inspector! ¡El tipo había sido inspector! ¡Venía de proteger la residencia de un embajador! ¡Estaba haciendo un curso de skeletor por una academia y sacándose la licencia de armas! ¡Y cuando se quitó las gafas al hablar conmigo tenía una cara de jefazo que tiraba para atrás! ¿Y qué pasó cuando miré los anuncios de la empresa en la que trabajaba antes?

¡QUE EL SEGURATA QUE APARECÍA EN LAS FOTOS ERA ÉL!

Los vigilantes de seguridad con licencia de armas tienen que renovarla cada seis meses con una prueba de tiro. Los skeletors cada tres... es en esos apacibles días de campo cuando un segurata novato se queda boquiabierto al ver a los inspectores y parte de los coordinadores de su empresa con el uniforme puesto, pegando tiros y luciendo sus placas en el pecho, símbolo de veteranía. Sólo deciros que yo llevo dos años y mi número de vigilante tiene seis cifras. El más bajo que he visto nunca era un 6.000 y el tipo levaba desde el principio de los tiempos, una especie de anciano sabio en esta profesión. Si es que alguien puede llegar a anciano sin dejar esta profesión... y si es así, habrá que ver si se le puede llamar sabio.

Cuando el Señor Inspector se volvió a poner las gafas y me dejé de temblar seguí indagando sobre el tipo. Un hombre muy culto, muy conservador, que renegaba del Derecho y la abogacía, que le habían defraudado, y que tampoco tenía muy buena imagen del periodismo (aunque... ¿Quién la tiene? No tenía conexión a Internet, no tenía ordenador, no tenía teléfono móvil... tenía pareja pero cualquier día la dejaba... ¡Joder qué tío! Cuando le pregunté qué le apasionaba me dijo que la lectura, que todo caballero debía tener deudas con su librero. ¡Joder! ¡Este tipo se había escapado de una novela caballeresca! ¡Quitadle la goma y dadle un sable!

Y resultó que, por aspiración a la perfección, la cosa no paraba ahí: Le ofrecías un café y te respondía que no, que la fabricante de viudas (como llamamos a la máquina decafé) siempre te pone un poco de azúcar aunque lo pidas amargo como la derrota, y que el azúcar era un veneno para le cuerpo. ¡No tomaba azúcar! ¡Para eso estaba la fruta! ¡Jamás le vi comer carne! ¡Y decía que matar a un mamífero para comérselo debería ser delito! ¡Encima el hijoputa estaba cachas y decía haber practicado remo y halterofilia! ¿Pero de dónde sacan a esta gente? Y si los vigilantes de seguridad tienen que ser así ¿Cómo coño me han cogido a mí? Tras recopilar toda la información sobre el Supercompañero, sólo pude hacerle una pregunta:

¿Qué pecado has cometido para acabar en este maldito tugurio?

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Jueves, 17 de Enero de 2008 12:34. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

LECCIONES DE TIRO (II)

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Algo parecido ocurrió en la sesión del día siguiente, salvo que me di cuanta de otro problema. Nada que ver con la técnica de tiro: ¡Yo nací zurdo! ¡Nací zurdo y la culpa es de los curas! Me explico. Vistos los gloriosos resultados de mi primera prueba e tiro (y en la del curso básico de vigilante todo había ido bien... aunque el blanco estaba a 10 metros y yo había dormido) algunos compañeros, y un par de instructores, me preguntaron por mi ojo maestro. Como buen friki, ignorante de qué coño iba la cosa, respondí: ¡Sólo Sauron es mi señor! Después tuve que realizar LA PRUEBA:

  • Coloque su mano buena (la derecha si como yo se es diestro) haciendo un círculo con los dedos índice y pulgar (en posición de OK, vamos)
  • Estire el brazo y coloque en el centro del "Circulito OK" un objeto que esté a una distancia intermedia.
  • Guiñe el ojo que coincida con su mano buena (el derecho los diestros)
  • Ahora guiñe el ojo contrario.
  • Compruebe con cuál de los dos ojos se ha movido más el objeto respecto a la posición que ocupa cuando lo mira con los dos ojos abiertos

Puede que la explicación sea un coñazo, pero es tremendamente sencillo comprobar que, generalmente, el denominado ojo maestro coincide con la mano buena.  Al parecer, siempre según la gente que sabe disparar, eso permite apuntar con una precisión que te cagas. Mi problema es que tengo lo que se ha dado en denominar el ojo maestro cruzado. Eso, un montón de nervios, una escasa experiencia previa y un sueño que te cagas. Sí que llamé a mi madre, y me dijo que, tanto ella como mi abuela, habían nacido ambidextras, pero las monjitas de las narices las volvieron diestras a coscorrones, porque al parecer ser zurdo o ambidextro es pecado. ¡Muy listas las putas monjas! ¡Seguro que lo hacen sabiendo que si un zurdo reconvertido regresa con un arma no dará ni una!

En esta ocasión estaba un poco más relajado... había dormido un par de horas, y había comprobado que una compañera del curso tiraba casi tan mal como yo.

Oficialmente no di ni una... cada vez que el Señor G me miraba (a mí o a la sonriente silueta que hacía de blanco) repetía eso de "Hatta cuándo van a ettá lo vigilante´zeguridá usando er´revolve" (Esta frase lapidaria se debe a que el Ministerio del Interior, los sindicatos de vigilantes y toda persona con algo de sentido común, se niegan a repartir a mansalva armas semiautomáticas a todo Cristo, sin que tengan la aptitud necesaria...) ¡Oiga! ¡Que yo hago lo que puedo! ¿Acaso ve algún herido por aquí? ¡Han ido todas en la dirección adecuada! ¡Mire mi diana cagada de miedo! ¡Seguro que se rinde!

Fui superado por todos. ¡Incluso por el bizco al borde de la jubilación y por la chica asustada! ¡Ella metió dos! Aunque claro... si mi ojo maestro hace que mis disparos se desvíen a la derecha, se me podría atribuir la paternidad de los dos cojonudos tiros en la cabeza que ella (oficialmente) le metió a su blanco. Casi que me alegré, hasta oír una nueva frase lapidaria del Instructor de Tiro:

"Cuando un proyectil no va donde quieres, va a donde no quieres"

Puede parecer una chorrada, una de esas frases que se sueltan por soltar, pero cuando te das cuenta, entre bostezo y bostezo, con los oídos pitando, y un pestazo a pólvora que para qué, de que ibas a neutralizar a tiros a un malo y le has metido dos tiros en la cabeza a una señora gorda que sólo quería sacar al perro, comprar la prensa, tomar el aire y poner verde a Zapatero como todos los días, comprendes el auténtico fondo de esa pedazo de frase, fruto de la experiencia con armas de fuego del Gran Señor G...

¡Que se joda esa puta gorda que no para de quejarse! ¡Ahora pondré la música al volumen que me de la gana! ¡Y traeré a bellas europeas del Este a casa sin que las llame putas! ¡Y no me volverá a despertar su jodida aspiradora un sábado por la mañana! ¡Ya no volverá a criticar mi forma de vestir ni mi corte de pelo! ¡Ya no volveré a caerme por la escalera de la comunidad por culpa de las caquitas que suelta su rata ladradora y que ella nunca limpia! ¿Creías que iba a meterle dos tiros a ese honrado secuestrador colombiano? ¡Ya no volverás a meterte con inmigrantes que no te han hecho nada!

¡Que te jodan vieja de los cojones!

ACTUALIZO con un vídeo tomado de yonkis.com ¡No hagáis lo que esta chica!

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Miércoles, 09 de Enero de 2008 12:58. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 10 comentarios.

LECCIONES DE TIRO (I)

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Todavía me estaba recuperando de la paliza del primer día: Que si aspectos legales, que si esto no es un juego, que si el señor instructor no creía en la seguridad... (y no en la seguridad privada ¡Éste no creía ni en la pública!) Entonces amaneció el segundo día, y por la mañana temprano, volví a ver una cara familiar...

¡¡¡PUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUMM!!!

Sí, era él. Pero ahora no nos trataba como si fuésemos unos pipiolos que ven un arma por primera vez, algo que habría necesitado, porque hacía dos años que no cogía ningún hierro.

"¡Yo formo a profesionale...!"

-"Él arma se recepciona asín, y el arma se monta y se dem-monta asín... ¡Y etto é sólo  pa´cuando viene er tigre, mientra el león ettá allá, en África, er arma va en la cintura... ¡Y no se mueve d´ahí!" Efectivamente, fui a un curso de supermachotes, y acabé viendo una peli de Tarzán. Porque este hombre, este viejo conocido tiene una frase para cada momento, para cada lugar...

- "¡La arma é zólo pa cuando vamo a los toros, y el morlaco se´scapa!"

Sí, gloriosa idea la de llevarse el fusco a los toros... Me pregunto si me dejarían colarlo en misa (porque si acompañas a un católico tienes que tragar misa entera todos los domingos y fiestas de guardar)... sería una maravillosa manera de indicar al señor cura que abrevie con el sermoncito de los cojones.

- "Y zi le dai a étte botón, cuando sápriete er disparadó (creo que se refería a lo que los profanos denominamos gatillo) er arma hará: ¡CLICK! ¡CLICK! ¡CLICK! ¡CLICK!

Porque una cosa está clara, amigo, un arma es obscenamente ruidosa incluso cuando se dispara en seco, es decir, cuando no tiene nada más que aire para disparar.

 En nada, el Señor G, empezó a sacar unos pequeños maletines negros, como de plástico duro, y a abrirlos, y de ellos empezaron a salir armas. Muchas armas. ¡Armas! ¡Armas! ¡Armas! Lo siguiente fue una gozada:

  • - Etta é la Sig Saguer P228, una güena arma. ¡Er que la lleve va bien armao!
  • - Étta é la Smith and Wesson, mu güena también...
  • - Étta é catalana, la SPS (¿Eso no era una consola?) una pittola fabricá po un jolding de recorríos de tiro, una arma deportiva con muuuuuucho peligro.
  • - Étta é la Joya la´Corona, la Glock 19, mú ligera, hecha de polímero. Étta é la que en las pinículas sale como que no la detettan lo detettore de metale... ¡Mentira! ¡Pero aun asín é mu güena arma...
  • - Y étta é la güena, la superió, la crema de la crema... ¡La Whalter P99!

Alerta, cacos, secuestradores, y demás gente de mal vivir. He aquí el arma preferida de vuestro enemigo. Lo cierto es que el Señor G (¡PUUUUUUUUUUM!) acertó de pleno. Una auténtica joya, la P99. Aunque darme eso a mí, es ofrecer margaritas a los cerdos, porque era la segunda vez que tiraba.

El lugar más seguro del mundo está justo delante de mi pistola

Totalmente cierto. Tras sólo cinco horas seguidas de tiro, tras pasar una noche sin dormir por trabajar en unas actas (una chapucilla periodística que me salió por ahí y por la que nunca estaré suficientemente agradecido a un gran compañero de master), tras tratar de combatir el sueño, el miedo (a cada detonación veía en mi mente un proyectil cruzar una calle tras otra hasta darme de lleno en el coco) y el flipe de tener una pistola de ciencia ficción en las manos, me tocó coser a balazos una silueta negra situada al fondo de la cueva (he decidido llamar así a toda galería de tiro subterránea) que intuía a unos veinticinco metros (o eso me había dicho Mr.G)

El instructor no paraba de gritarme que mirara los elementos de puntería (y bien que los veía... lo que no sé es para qué coño estaban ahí) y que no mirara a la silueta (¿Y para qué coño la voy a mirar si ni la veo?) por lo que, finalmente, decidí apuntar en la misma dirección y que la pequeña, ligera, lujosa e incluso atractiva (después de cinco horas seguidas incluso una pistola me pone) escupiese plomo a destajo.

- "En mi puta vía había vitto argo zimilá... no zé a dónde mandarte, si al psicólogo o al oculista".

Pueden parecer unas palabras muy duras, pero en ese momento me importaron un huevo. Yo más bien andaba preocupado por si había gente detrás de las paredes, en algún sótano inferior o en la planta de arriba... y sobretodo andaba preocupado por su estado de salud (todos sabemos que el plomo es cancerígeno... pero cuando se trata de varios gramos juntos a cuatrocientos metros por segundo...) Sí estaba seguro de que, tras esa sesión, necesitaba terapia. Y después de la siguiente me quedó claro que...

 El lugar más seguro del mundo, estaba justo delante del cañón de mi pistola.

Metí una, pero creo que fue sin querer. Incluso creo que no fui yo, porque el compañero que estaba en la calle de al lado bizqueaba un poco.

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Miércoles, 09 de Enero de 2008 12:41. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

CUATRO RAZONES PARA IR A TRABAJAR

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Voy a hablar de mis cuatro razones para ir a trabajar. Sí, sobretodo cuando llegan a tiempo para hacerte el relevo. Ellas no sólo, te dan conversación cuando coinciden contigo, sino que además alegran la vista de un lugar de trabajo lúgubre, gris, alienante. La situación al respecto, sólo podría mejorar con tres apuntes:

a) Que les paguen más para que estén más alegres

b) Que sean más puntuales

c) Que trabajen llevando menos ropa

Y es que tener a azafatas de congresos como recepcionistas es toda una motivación para hacer un trabajo tan asqueroso como el de llevar la seguridad de un gigantesco laberinto de oficinas. Incluso cuando les da por ser unas maniáticas de la limpieza (aunque he de reconocer que llevar puesto un uniforme de color caca no ayuda demasiado a reconciliar posturas... lo de posturas no tiene nada que ver con el sexo)

Es normal verlas leyendo algo, dado que muchas son estudiantes (...y lo de estudiantes no tiene nada que ver con el sexo) o meramente por placer (y lo de placer tampoco tiene que ver con el sexo) y sólo verlas ahí, con esa sonrisa profesional (...que no... nada que ver) ese buen hacer -obviemos las chuletas con frases en inglés... lo que funciona, funciona y punto- y esa presencia (...nada que ver... ¡lo juro!) sólo sugiere gloriosas frases como la de que son mis cuatro razones para ir a trabajar. Eso y el café para ejecutivos que consigo con descuento ¿O acaso creéis que me gusta ir a pasar la noche dando vueltas por una instalación gigantesca, topándome con imbéciles sobrios, imbéciles borrachos, con la Rotenmeyer (en División de Honor de la estupidez... creía haberlo visto todo hasta que me encontré con una mujer misógina) y con señoras de la limpieza nazis? ¡Por esta razón aguanto lo de dar relevos para que vayan al baño!... por eso y por otra razón vergonzosamente secreta.

¡Y lo mejor viene con las vacaciones de verano y Navidad! No sólo por esas felicitaciones tipo Elfyourself que ellas me envían al correo electrónico...

¡Variedad! ¡Porque la agencia (que me imagino como una casa del amor de color rosa fosforito y sueldos de risa) envía sustitutas de belleza equivalente! Muchos han sospechado de un pacto secreto entre la dirección del cliente y la de la agencia de azafatas para mantener alto el pabellón (he querido decir la erección) y no es de extrañar, vistas las fermosas doncellas que han pasado por Las Dos Torres en el último año.  Por ejemplo, este pasado mes de diciembre...

Hablaba con una de ellas -con cierto aire a Lanny Barbie- que parecía tener quejas, no ya sobre sus condiciones laborales (un ridículo salario por debajo del nivel de subsistencia que puede con creces ser compensado con altos niveles de escaqueo) cuando empezó a quejarse del uniforme. No era la queja normal sobre la estética tipo Señorita Rotenmeyer que oí cuando les cambiaron el uniforme (casi me parto de risa cuando oí lo de Rotenmeyer) si algo sobre lo estrechos que son, que si no dejan espacio para la cadera (algo sobre una exigencia de tener talle de avispa)...

... que si no

... DEJAN ESPACIO PARA EL PECHO...

Entonces las vi. ¡Eran sobredimensionadas! ¡Bamboleantes! ¡Eran dos misiles intercontinentales! ¡Dos bombas atómicas! Dos focos cegadores se centraron en mis ya saltones ojos, incluso oí un ¡doing! En mi cabeza. Disimuladamente, desvié una mirada para cerciorarme de que Miniyo no había recibido el mensaje aunque, claro, toda la sangre estaba concentrada en las venas de mis sienes. Adopté esa pose de escritor, esa de la mano apoyada en una sien, con los dedos índice y pulgar formando "una L"... esa pose de intelectual que no está teniendo una pedazo de erección palpitante y bulbosa. Pero seguías ahí. Llamando mi atención. Casi restregándose contra mi cara, como queriendo provocar un movimiento oscilante en el plano horizontal, de esos que te dan en los mofletes como abofeteándote, de esos que te pueden joder las cervicales cuando el calibre pectoral es el adecuado. Y mis dedos en formación de L  sólo trataban de volver a meter las venas de mis sienes para adentro.

Ah, la chica también resultó ser muy maja. Con conversación y todo eso.

¿Os dais cuenta de por qué los seguratas llegamos a aceptar eso de trabajar en el infierno? Joder, más claro, agua.

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Jueves, 03 de Enero de 2008 16:11. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 8 comentarios.

FAUNO

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"Un sabio dijo que la riqueza del ser humano está en la calidad de sus amigos.

Gracias por formar parte de mi fortuna. Feliz año nuevo."

(VS Fauno)

En lo que organizo mis apuntes en busca de las frases más gloriosas de 2007, no puedo empezar el año sin hablar de mi buen amigo Fauno. Alguien que me ha enseñado el verdadero significado de la seguridad privada. Y no es por menospreciar el esfuerzo de los grandes profesionales que he llegado a conocer en estos dos años que he pasado vestido de exploradora, haciéndome el tipo duro. Gente que, pese a la adversidad, pese a estar sumergidos en un sector que aparenta funcionar cuando lo que hace es no parar de crecer más allá de sus posibilidades reales, como un cáncer, hace su trabajo día a día con la sola intención de cumplir consigo mismos, puesto que nadie va a agradecer su esfuerzo. Hoy, primer día de 2008, voy a hablaros de una respuesta alternativa a comerse esos turnos inhumanos de doce horas, esas jornadas ideadas por un demonio sarcástico, pero hijo de puta.

Hoy toca hablar del bueno de Fauno.

Y es que no doy a basto con la lista de los caídos. Los caídos por Dios y por la puta propiedad privada. Hace unas semanas un compañero de master, algo ingenuo, me comunicaba su decepción por unas declaraciones de Pérez Reverte acerca de su último libro, Un día de Cólera, en una entrevista concedida al diario Metro, que titulaba "No daría la vida por el Rey ni por la patria". Cuando me lo comentó me vino a la mente mi amigo Fauno: argentino, nacionalizado español. Inmigrante que paga impuestos (o como dice él, que le paga la casa a los gitanos), sin más patria que la suela de sus zapatos. Hablando con este chico tan ingenuo casi me sale su acentazo porteño: ¿Acaso creés que cuando sho trabajo pienso todo el puto rato en proteger las propiedades de unos hijos de puta y de la concha de sus madres y hermanas?

100% negativo, colega. Si algo me pasa por la cabeza es que no me partan la cara, ni a mí, ni al otro pringado que está a mi lado; ése que piensa lo mismo que yo. Y es que, en situaciones tan chungas como las que vivimos los seguratas, es cuando acuñamos esas frases lapidarias, esas frases gloriosas del tipo: Hay momentos que son tan jodidos que sólo puedes responder con negligencia.  O esa otra de: ¿Y a vos quién coño os ha dicho que sho sé hacer este trabajo?

Sólo le puedo presentar de una manera:

Cada vez que llega un nuevo vigilante a la plantilla de Las Dos Torres, por alguna razón, se le pone una etiqueta: CHIVATO DE CHICHO. Pocas cosas dificultan tanto la integración en un nuevo servicio, y en particular en un servicio tan duro (aunque los hay peores) que el rechazo de las personas que tienen que enseñarte qué hacer, de la gente de la que vas a depender. Cuando el bueno de Fauno entró en la instalación para hacer su noche de prácticas, los dos compañeros presentes le miramos (pelo alborotado, ojerazas, mirada penetrante y cara de loco) y a continuación nos miramos el uno al otro negando con la cabeza: ¡NAAAAAAAAH!

Y es que Fauno no merece sólo una entrada. Merece un libro entero, o una enciclopedia. Y hay gente (bueno... la Rotenmeyer) que no comprende el hecho de que podamos estar tan unidos. A esa gente (bueno... a la Rotenmeyer) quiero verla yo una noche, con una puerta exterior averiada (y no es que no pudiera abrirse... ¡Es que no podía cerrarse!) que le separe de una puta horda de jovenzuelos malcriados y borrachos. Quiero ver su cara cuando el cristal de la puerta vuele en mil pedazos, cuando los niñatos corten el tráfico volcando contenedores de basura en pleno centro de Madrid, quemen papeleras y lancen piedras contra la puta fachada por la sencilla razón de que han terminado otro curso escolar. Quiero ver su cara cuando llamas a la policía y llegan todos (insisto en lo de TODOS) a los dos minutos.

Y quiero ver su reacción cuando a tu compi le van a cambiar la cara sin anestesia unos borrachos en un parking. Es en esas situaciones en las que se ve a un gran vigilante de seguridad. Saberse el recorrido de las rondas y defender a capa y espada al cliente y a la empresa no vale de nada si no eres capaz de pasar de todo y bajar a ayudar a un compañero. Puede que mi amigo durmiese como una jodida marmota cuando tenía que permanecer despierto, puede que se la sudasen los intereses del señor cliente, pero no dudaba en salir disparado a partirle la cara a cualquiera que intentase ponerse chulo con la persona que estaba a su lado.

Y me parece que alguien quiera quitarle hierro (o incluso reírse) a asuntos como el que pasé yo con la puta Abuela de Hitler o el que se comió él una mañana de junio, con los jefes de edificio tomando café a su puta bola, la azafata odiosa cumpliendo su cupo de retrasos, y dos gigantescos instaladores de aire acondicionado de Europa del Este (hijos de puta ambos) sin documentación, pero con muchísima mala hostia, gritándole por negarles el acceso diez minutos después de haber acabado su turno. Es en esas situaciones en las que se ve la calidad humana y profesional de un compañero, y también cuando se ve el trato diferencial que cliente y empresa dan a las vacas sagradas y a los cabezas de turco. Y cuando una vaca sagrada, particularmente hija de puta, dice que un cabeza de turco se ha echado sólo, es cuando a algunos nos nacen las ganas de arrancarles el uniforme y romperles el cuello.  

 

Lo digo porque yo sigo dentro y mi amigo está fuera. Fuera por equivocarse dos veces seguidas al entregar una llave (cuando reconociendo su error también el procedimiento tiene parte de culpa... lo demuestra la reorganización posterior) y por echarle dos huevazos como sandías al asunto y echarse a dormir en las narices de Chicho. ¡Qué animal! ¡Qué friki! Y dado cómo están el sector y en particular este servicio, ¡Qué héroe! Y es que no puedes ser tan malo cuando, al enseñar a otro de los nuevos, a alguien que entra de novato en esta instalación aunque fuera de ella tiene sus kilómetros, el rookie te suelta: "Tío, quiero seguir tus pasos".

Tengo muchísimo aun en el tintero, muchísimas anécdotas que he vivido con mi amigo Fauno, y que ya iré colgando. Sólo decir en su honor, que en un trabajo tan desagradecido como éste, acabas cosechando muchísimos compañeros, pero no es tan común que uno de ellos promocione a la categoría de amigo como logró este loco encantador. Sólo quiero desearle suerte fuera de este Gran Marrón para el que sigo trabajando.

A la mierda con su nueva empresa. Felicidades a sus nuevos compañeros.

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Martes, 01 de Enero de 2008 14:40. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

OTRA VEZ LA LOTERÍA DE NAVIDAD

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Otra vez la Navidad. Sí, ya está muy cerca, y es demasiado tarde para empezar con la cantinela de los villancicos y con la contra-cantinela del consumismo. A la mierda con todo eso. Todos los jodidos años empieza todo el mundo a dar la murga con lo de la Lotería de Navidad.  Que si los números, que si no hay que ir a La del Niño (la de los rascaos en mi tierra... porque sólo juegan los que no han ganado nada con La de Navidad) Todo el rollo de las supersticiones, que si frotar el décimo en la espalda de un chepudo, que si en la frente de un calvo, que la de ¡Usted no es quién para pegarme calvo chepudo! Y todos los años acaba igual. Ni para pipas.

Pero las cosas cambian... y no me he casado ni me he comprado una casa.

Hace dos años yo era un parado feliz (los estudiantes somos considerados parados por el INEM... creo) que pasaba la mayor parte del día culturizándome y debatiendo asuntos de actualidad en el Bar del Miguel (ver sección BARRIO). Pasé de comprar. Me dijeron ¡Imagínate que toca! ¡Menuda cara de imbécil se te va a quedar cuando lo estemos celebrando todos! Pero tenía claro que, si tocaba el número al que siempre juega Miguel, no pagaría una copa esa noche.

Hace un año pasé la mayor parte del tiempo metido en Mi Pequeño Windsor (Rebusque en la sección JUSTO LO QUE NECESITA ESTE PAÍS) ¡Y tuvo mérito! ¡Porque no ardió en once meses! El resto del tiempo lo pasé en el Bar del Miguel y fueron tres cuartos de lo mismo. ¡Imagínate que toca! ¡Menuda cara de imbécil que...!

Sí, sí-sí-sí. Pero ni de blas. Además tampoco tocó ese año. Cuando juegas la fecha de nacimiento de tu hijo no te toca nunca. Es una cifra gafe. Simboliza el momento en el que dejas de vivir.

Present Day en Las Dos Torres. (En realidad un par de meses ago... por eso me dicen "El que habla idiomas") Recibo dos encargos: Uno, si quiero apuntarme a comprar un décimo (o medio... al 50%) del número que juega el personal del edificio. El otro es Scarface, que me pide que localice décimos con su número de placa para comprar (toma jeroma con la tradición yanqui

Lo segundo estuvo tirado... y joder si se apuntó toda la familia y parte de su vecindario (probablemente porque les miró con la cara con que suele mirarme a mí... rebusque por ahí acerca de la cara de póquer de scarface) La clave para convencerme (Yo me había negado y le había comentado mi tradición de negativas en el bar que frecuento) en realidad, fueron sus palabras: Imagínate que toca... juega todo el Equipo: Jefes de Edificio, Vigilantes de Seguridad, Auxiliares de Servicios, Azafatas de Recepción, Personal de Limpieza, los Ñapas de Mantenimiento... ¿Quién crees que va a ser el tonto-la-polla que va a venir a trabajar el día siguiente del sorteo?

Disuasión por escaqueo masivo. ¡Eso es publicidad eficaz! ¡Me río yo del calvo del anuncio!

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Viernes, 21 de Diciembre de 2007 00:13. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

EL GRAN HOMBRE

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Hay gente que no comprende como empresas de seguridad privada se llenan de licenciados que piden trabajar como personal operativo. Cotejar lo que llegas a ganar cuando ejerces la profesión que has estudiado con lo que ganarías de segurata suele aclarar las ideas, aunque, por supuesto, la situación llega a ser realmente triste. Ahora diría eso de que los empresarios se están cargando este maravilloso país, aunque claro, no es plan ponerse a mordisquear la mano que te alimenta.

En las dos torres hemos llegado a ser ocho vigilantes con estudios superiores a la vez. Tremendo dato. El caso del compi del que hablo ahora es tremendo, dado que compaginaba un contrato a jornada completa (de esos de mil pavos por ciento sesenta y dos horas al mes que se convierten en mil quinientos por doscientas cuarenta) con su otro trabajo: ¡ABOGADO EN EL TURNO DE OFICIO!

Por eso no me canso de ejercer de Roy Batty y de repetir eso de que he visto cosas que nunca imaginaríais.

Puedo decir poco de este compi porque apenas nos duró dos meses. Vino para sustituir al Lobo, y mi primer encuentro con él fue impactante: Llegué sin saber nada de la marcha de mi gran amigo gallego, y me enteré por una azafata que le estaban enseñando la instalación al nuevo. Consciente de mi situación pensé:

¡Chicho! ¡Hijo de puta! ¡Si vas a echarme por lo menos avísame!

Y resultó que habían echado al gigante amable que llevaba dos años allí.

El hombre afable acababa de llegar del Aeropuerto, un sitio muy jodido... sólo decir que en seguridad se le conoce como Barajasgrado debido a las condiciones climáticas y laborales que los compis deben soportar allí. No paraba de sonar su móvil mientras trabajaba, y es que sus clientes no paraban de llamarle. De hecho, tener un abogado en plantilla es como tener a un informático: En cuanto dice a qué se dedica no paran de consultarle cosas. A Dios gracias por ser periodista... perdón. Quise decir: Por ser pianista de burdel (que tiene más caché)

Resultaba un tipo muy tranquilo y afable. Flipó en colores, como todos, con la Rotenmeyer (una mujer de aproximadamente su edad...) aunque, claro, al par de noches ya no la soportaba, creo yo. Todo eso de poner por delante a la empresa y al cliente antes que a sus compañeros...

Conmigo sí que tuvo un detallazo el buen hombre: Se quitó horas para dármelas a mí durante la "Operación Que te pires" colaborando así en el fracaso de esta jugada. Lo siguiente que hizo fue dar la vuelta a sus cartas, desvelar su plan en el momento justo en el que no había vuelta atrás.

¡Había pedido una excedencia quince días antes y no había dicho nada! ¡Qué tío! ¡Menudo rebote se cogió Chicho! Al no decir nada le dieron un destino relativamente cómodo, en lugar de mandarle a pudrirse al retén, y luego dejó el muerto pudriéndose en la sala de estar, salvando mi pellejo, y haciendo un sonoro corte de mangas a la gloriosa empresa.

Una jugada maestra, Gran Hombre. Juro no olvidarte.

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Martes, 18 de Diciembre de 2007 08:50. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

FASE DOS: LECCIONES DE OBSERVACIÓN

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La putada de hacer un curso supersecreto en supersecreto es que no se pueden dar demasiados detalles. Es demasiado temprano para corregir esta estúpida frase que me hace merecedor de un premio al uso de la lógica de lo evidente, pero imaginad que os seleccionan para hacer un curso de supermachotes y, durante la duración del mismo, no tenéis idea de qué sustancia ha abusado el responsable de la selección.

¿Qué hace usted aquí? Me preguntaron. ¿De verdad se quiere dedicar a esto? Los siguientes diez minutos pensé en la alta demanda de profesionales para este puesto, lo que significa pasta. No me convenció. Después pensé en el desafío apasionante... pero como que tampoco. Así que vuestro bocazas preferido contestó que venía a vivir la experiencia. Que tenía un puesto de los denominados de mariquita, de sonrisa al señor cliente, de que tenga un buen día en varios idiomas. Un puesto en el que finjo trabajar y saber qué coño estoy haciendo.

Es curioso que en una empresa que sólo exige el graduado escolar a sus empleados me encuentre con la madre de todas las preguntas, la que deberían hacer en todas las academias y facultades, en todas las entrevistas de selección de personal: ¿DE VERDAD QUIERES TRABAJAR EN ESTO? Es como si te dijesen no te lo agradecerá nadie, o casi nadie, ¿Te das cuenta de que este trabajo es una mierda? Ahora es cuando digo eso de le eché huevos y firmé... ¡Oh! ¡Qué machote soy! ¡He comido cosas que harían vomitar a una cabra!

Esta entrada no trata de vender nada a nadie. Quizá sólo trato de justificar una estupidez más. ¿Que por qué he cagado en su macetero? Pues verá, estaba lejos de casa, me entró un apretón y... Y cuando me di cuenta estaba prometiendo que daría el cien por cien de mí mismo para acabar el curso. Tremendo. Con todo lo que tenía por hacer, con todo ese trabajo acumulado, y me comprometí a hacerme le tipoduro en un curso intensivo.

El primer día se valoró la capacidad de observación. Me cubrí de gloria: ¡Cerrad los ojos! -soltó el instructor- ¿Cómo es mi camisa? No pude reprimir el grito. ¡A cuadros! Llevaba dos horas diciéndome a mí mismo que cómo es posible que alguien con dotes de protocolo y moda masculina hubiese intentado conjuntar una camisa a cuadros con un traje a rayas. Has tenido potra - me dijo- ¡Ahora decidme cómo es el extintor de esta aula! ¡Y dónde está situado! Un tipo listo dijo que era un extintor de formación, vacío para enseñar a los nuevos cómo es y todo eso. Pero tampoco pude reprimirme. ¡Es un extintor polivalente de tipo ABC y está junto a la puerta! Tremendo. El extintor siempre suele estar junto a la puerta. Y el polvo ABC es el más común. Así que el señor instructor empezó a reírse y añadió:

Claro, y ahora dirás que es de los de color rojo.

Domingo, 16 de Diciembre de 2007 12:26. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

BORJAMARI (II)

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De todos modos, creo que iba a hablar de mi amigo Borjamari, y que su historia venía de lejos:

Conocí a Borjamari leyendo un cuadrante poco antes de irme del Pequeño Windsor, donde me fue a sustituir un fin de semana que libré por mis santos coj.... Ahí se me adelantó, y aprovechó para robar un estúpido libro sobre los Marines escrito por Tom Clancy (un auténtico bodrio a propósito). El hecho de que me lo regalase me llegó al corazón.

Anécdota: Borjamari bautizó al bueno de Mauricio (¿Le recordáis?) como Gordo Cabrón. Y he de reconocer que ese mote la va al bueno de Mauri como anillo al dedo.

Resultó que nos habíamos encontrado personalmente en un momento clave: Las pruebas físicas para la habilitación como vigilante. Borjamari destacó por dos cosas: Por su altura, y porque en la prueba de salto vertical se colgó (literalmente... recordad la referencia a las torres gemelas) de la tabla de medir... ¡Encestó un mate como los de la NBA! El primer día que nos vimos, le dije que me sonaba un huevo su cara. Me respondió que lo que le sonaba a él era mi forma de hablar, y me recordó por la frase gloriosa que solté el día del examen teórico para ser segurata:

"Si suspendo esto me busco una cuerda y un árbol alto"

Scarface, me ponía a Borjamari como ejemplo de todo. Él le había enseñado el servicio, le había dado las prácticas... ¡Era su obra! Después yo le refrescaba la memoria al bueno del compi, que como sólo trabajaba cuatro días al mes pasaba de recordar una puta mierda.

Cada día un trainning day...

Cada paga una fortuna...

Por lo demás, una excelente persona. ¡Con estudios! Porque Borjita es licenciado en empresariales y se preparaba una oposición... Aun recuerdo la cara de cierto proseinspector cuando lo descubrió: Cuando nos preguntó qué estudiábamos, le dije que yo, un Master en Seguridad y Defensa, a lo que él, sonriendo, dijo: Veo que quieres promocionar dentro de PROSEGUR (para mearse). Cuando preguntó por la oposición de mi compañero, su rostro se heló cuando él, con los colmillos ya largos, le respondió con LA PALABRA PROHIBIDA:

¡HACIENDA!

Casi tuvimos que reanimar al pobre inspector.

Borjita y yo tuvimos pocas intervenciones juntos. Más bien alguna putadilla en el verano: Un torneo de pádel para el que nuestro señor cliente no pidió ampliación alguna del servicio (léase más gente), y tuvimos más espectadores que tarjetas de acceso. Recuerdo el marrón de tener que enfrentarme a un hooligan del pádel (no es broma): Un británico calvo, tatuado, con camisa a rayas que se empeñó en saltar los tornos y en mear en la recepción... y era tan grande que al acercarme se hacía de noche. 

¡El pádel es un juego para pijos!

¡Cómo cojones pueden existir Hooligans en el jodido pádel!

Otra de las veces, uno de los dos únicos fines de semana que hicimos juntos de noche, se nos montó una pelotera en el parking porque un grupo de chavales borrachos decidieron demostrar su poder destrozando una barrera y una cámara, y asustando a tres ejemplares gallináceos de auxiliar de servicios (y que conste que conozco a auténticas malas bestias trabajando en Servimax... gente capaz de hacerme sentir seguro cuando trabajo) Cuando el chico bajó a ver qué coño pasaba (presumía de su experiencia en los retenes de la empresa... de haber pasado como esporádico por sitios tan duros como La Fundación o el Metro) sonó su voz por mi emisora:

¡Tío! ¡Que son cinco! ¡Cinco!

Bajé a toda pastilla, sin el móvil de PROSEGUR, sin las llaves... llevaba los grilletes y a la pequeña anestesia porque van pegados al cinturón, y cuando llegué a la zona... cuando llegue vi a cinco niñatos de dieciocho añitos y a penas uno-sesenta, borrachos como cubas, cagaditos de miedo y temerosos de que les quitasen el coche de papi. No pude decir otra cosa que:  

¡Coño Borjita! ¡Que mides metro noventa y estás cuadrao!

Qué largos turnos de día con Borjamari. Qué mal le sentaba el turno de noche. Recuerdo que combatíamos el aburrimiento viendo pelis... nada mejor para la Semana Santa que La Vida de Bryan, nada mejor que el episodio de Dilbert sobre El Guardia de Seguridad... nada mejor que empaparnos toda la serie de Golden Boy en una tarde. Y aun así sobraba tiempo. Tiempo para bailar el moonwalk en una recepción vacía y dejar constancia de ello en las grabaciones de seguridad.

Su salida del negocio fue tan rara como su entrada: Fue de los que cayó en la trampa de firmar un contrato a jornada completa, creyendo que podría estudiar mientras curraba, y al pedir un contrato a tiempo parcial se le castigó con uno de cuarenta y ocho horas al mes. Cuando por una emergencia (quiero decir cuando se llevaban sin previo aviso a un compañero a otro servicio y dejaban el nuestro descubierto) tuvo que coger su coche y venirse al tajo, se estresó. Le habían obligado a trabajar ¡CINCO DÍAS! Una compañera, de piedra, me preguntó que si eran cinco días seguidos... se quedó más de piedra cuando le respondí que no, que se trataba de cinco días en un mes.

Os dejo con un buen recuerdo de él. Un concepto de su cosecha que ya expliqué en la entrada previa a ésta:

EL CINTURÓN PENE

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Miércoles, 12 de Diciembre de 2007 13:46. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 7 comentarios.

BORJAMARI (I)

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Me parece haber hablado hace poco de un parcial que apareció de la nada en la plantilla, probablemente para sustituirme, y que me llevó a emprender una táctica de cansancio (por no decir una guerra de desgaste) por quedarme en tan honorable instalación (y me refiero a Las Dos Torres... ¡Me río yo de Frodo!... ¡Y de su puta madre también me río!)

Ojito a la conspiración

¿Que a qué me refiero con táctica de cansancio? Pues los resultados se ven este mes:

Como castigo, y como invitación a salir por pies de ese servicio, Scarface decidió ponerme menos horas que el mínimo mensual que tengo firmado con la gran marrón (y éste ha sido un chiste patrocinado por IBM) De esa manera, podría lograr que me quemase y decidiese cambiar voluntariamente de centro de trabajo.

Mi plan de respuesta cubrió cuatro fases:

  • 1) De acuerdo, haré menos horas: Ganaría menos, trabajaría menos... mi teléfono sonaría constantemente porque Inspección tiene montones de servicios en descubierto, pero... pero pasé olímpicamente de buscar otro lugar.

  • 2) Descubrir a Jesús como guía de mi vida e inquilino de mi corazón: Va por lo de alojar a Cristo en el corazón y demás cosas de curas. ¡Nunca agradecí tanto estudiar con todos aquellos sotanillas claretianos! ¡Quién me iba a decir a mí que iba a tener que hacerme pasar por creyente fundamentalista! Nada como hacer la ronda cantando salmos... El pato (lector de puntos de fichaje) en lugar de hacer ¡Bip-bip! gritaba ¡Amén! ¡Amén hermano!

  • 3) Aprovechar que a Baby le acababan de llamar de Securitas... Pocas cosas hay tan disuasorias en este negocio como elogiar a ese gigante sueco de la seguridad y a su precioso uniforme... nada como dejar caer que en lugar de irme de Las Dos Torres, o de cualquier servicio de ese cliente, iba a dejar PROSEGUR de golpe y porrazo para irme a la competencia (cotéjese esto con el coste de formar y reciclar cada año a un vigilante de seguridad habilitado y con la escasez de los mismos)

 

  • 4) No utilizar los días de vacaciones para rellenar el cupo mensual de horas: Esto significa una disposición clara de largarse... en particular cuando te preguntan por qué no disfrutas de tu segunda quincena de vacaciones (tenemos 31 días al año pero deben partirse) y respondes que porque ÉSE ES TU PREAVISO.

Los frutos se han visto once meses después: El vigilante enderezado, reinsertado en la dinámica de trabajo del equipo de seguridad, si se prefiere; funciona, progresa, y decide hacer el mínimo posible de horas debido a asuntos que nada tienen que ver con su trabajo. El jefe acepta y ¡Riiing! Llaman de la oficina diciendo que por jugar con las lentejas de la gente a principios de año no cumpliría las horas anuales firmadas. Y que se las tenían que comer con patatas... que después le tocaría a él (señor jefe) comerse le marrón.

Mi sustituto, he de reconocerlo, estaba a mi altura de friquismo: El único vigilante capaz de conseguirnos café gratis (un café de dos pavos la taza) enamorando a la camarera de un bar irlandés.

De ella dijo: Me la tiraría, pero seguro que le gusta dominar a los hombres usando un...

CINTURÓN PENE

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Miércoles, 12 de Diciembre de 2007 13:20. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL ABUELO CEBOLLETA

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La pérdida del bueno del Señor Lobo trajo consigo la llegada de dos nuevos compañeros... supongo que porque el Señor Lobo era y es mucho señor... y mucho Lobo.

El caso es que se sustituyó a un tipo a jornada completa con otro tipo a jornada completa y un vigilante a tiempo parcial. Raro ¿No? Por aquella época yo andaba rebotando por tres servicios a la vez, lo que me hizo pensar que el parcial, un tipo muy majo de mi promoción, no venía a sustituir al Lobo, sino que me venía a sustituir a mí.

Curiosa la táctica de Caracortada de asignar la Nochevieja a aquellos vigilantes de más edad y con hijos, y mandar hacer la Nochebuena a aquellos a los que nos iba a dar la patada. Con el tiempo, Scarface nunca reconoció intencionalidad en esto (dijo reservarlo para la Noche de Reyes) aunque sí dejó claro que yo iba a ir al puto arroyo. Al menos fue sincero.

Lo más divertido del tipo que vino a cubrir la mayoría de los turnos que podía llegar a hacer este gran devorador de horas de trabajo que era El Señor Lobo, es que encajaba a la perfección con la descripción con que Chicho me vendió Las Dos Torres: Una plantilla joven y dinámica. Os presento al Abuelo Cebolleta.

Qué decir de él, salvo que todos tenemos un pasado antes de vestir de exploradora. Algunos tenemos un pasado muy oscuro, dijo una vez el propio Chicho (y seguro que en su caso es realmente oscuro). Cebolleta era maestro marroquinero, y presumía de haber confeccionado para El Señor P (¿Le recordáis? ¡El sanguinario instructor de defensa personal!) una serie de fundas de cuero para TODAS LAS ARMAS QUE LLEVA EN EL MALETERO DE SU COCHE.

 

Superado el momento freak, me contó la salida que tuvo de su anterior servicio, lo que ha dado origen a mi teoría -pendiente de postear- de cómo acaba la gente en Las Dos Torres. Algo sobre una oficina relacionada con la Disney.

Sólo decir que el bueno de Cebolleta tardó poco en desaparecer. Fue tan bocazas que no ocultó su desagrado con nuestra gloriosa zona de guerra, y poco después de salir de Las Dos Torres, acabó fuera de todo el conglomerado de servicios de este gran cliente de nuestra empresa. Sus anécdotas siguen revoloteando por el imaginario colectivo del equipo de seguridad, como cuando decía que se negaba a hacer la ronda por el parking porque ya había un auxiliar para eso (no se fijó en que el auxiliar era un europeo oriental de dos metros al que no le hacía gracia que le interrumpiesen sus películas con subtítulos en cirílico), cuando se perdía dentro del edificio, o cuando se trajo su ordenador portátil lleno de porno centroeuropeo y propuso hacer una sesión de cine con chicas delante.

Pero lo mejor de todo fue el corte (tajo mejor...) el auténtico hachazo en pleno entrecejo que le metió a la Rotenmeyer cuando empezaron a hablar de las modernas relaciones personales. Sólo un hombre del Antiguo Régimen (más antiguo que el de Paco... y me refiero a Paquísimo) va y le suelta a la defensora de ninguna mujer que no sea ella:

"¡CÓMO VOY A FREGAR YO LOS PLATOS EN CASA! ¡SI ESTOY CASADO!"

¿Veis ahora por qué digo que he visto cosas que nunca imaginaríais?

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Viernes, 07 de Diciembre de 2007 12:14. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

A LA MIERDA ROTENMEYER

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Hace poco hablé de mis quince días de calvario. Olvidé mencionar la gota que colmó el vaso. No creo que necesitéis más pistas: Es mujer, está loca y no la aguanto. Blanco y en vasija ¿No?

Imaginad que en un sprint de doce días sobre quince, más quemado que el cenicero de un bingo, la Señorita "maruja-tarada" Rotenmeyer decide hacer de las suyas... al fin y al cabo ella es taaan importaaaante... Imaginad que no podéis ni pensar, que lleváis dos semanas siendo la última esperanza (blanca o negra) de la civilización (y aprovecho para tirarme flores sobre mi corona de laurel). ¿Por qué buscar sustitutos temporales si hemos convertido a este chico en la puta de esta prisión? Se dirían los jefes.

Debí verlo venir una semana antes, mientras daba prácticas a un nuevo compañero: Se nos coló un borracho por una salida de emergencia. Llevaba toda la noche repitiéndole al nuevo que en este servicio estamos dos, no uno y uno... que colaboramos, que nos ayudamos. Le sacamos en formación, ella en punta y yo detrás. Cuando llegó a la salida, el chico se puso nervioso, ella le gritó, y él la llamó personaje; ante lo cual, la Rotenmeyer casi le pega, cerró las puertas y me obligó a saltar al interior del edificio para no dejarme fuera. Ahora recordad que a mí, meses antes me insultaron en una recepción llena de gente. Ella dijo que eso no era para tanto, pero ¡claro! Es que ahora un joven nervioso, borracho y muerto de frío le ha llamado personaje, y eso debe ofender su honor moral... o algo. A propósito, se lió a darme gritos... y es la primera vez, en la historia de una formación , que la persona que va en punta se queja de que quien va detrás de ella y el conducido ha elegido mal el camino.

De hecho se venía venir desde hacía un año, lo que pasó es que, mientras me aprendía tres servicios distintos a la vez, mientras era consciente de que me habían encasquetado a aquel cliente con engaños y mentiras, tuve la osadía de quejarme porque esta puta loca se negaba a ayudarme, algo que no hacía ninguno de los otros seis compañeros y compañeras del servicio. ¿El resultado? Que yo, víctima, tuve que irme a completar mi cupo de horas a otros servicios, que casi me echan a la puta calle. Por quejarme. Y la solución fue aceptar a Jesucristo como guía de mi vida, hacer un trabajo perfecto, convertirme en puta de prisión y pasar el peor año de mi jodida vida.

Ahora viajemos a una noche en plena maratón de vigilancia, con un servidor de ustedes hasta las narices de todo, en la que no se me ocurre otra cosa que hacer caso a un compañero y pedirle ayuda a esta psicótica de los cojones... ¿Sabéis lo que me respondió? Pues lo mismo que todas las veces que le he pedido ayuda en el último año: No me importa, éste no es mi edificio.

Ha sido un año en el que he pasado de rookie, de novato, a veterano a lo trainning day (y esas anécdotas de instructor merecen una sección a parte) un año en el que no he parado de repetir a todos los nuevos que si estamos dos no somos uno y uno, sino que somos dos, que nos ayudamos, que hay que ser flexibles. Un año deslomándome para que esto funcione, un año tragándome mi orgullo y mi sentido común para que esta mala pécora colabore. Pero, claro, es que ÉSE NO ES SU EDIFICIO.

A la mierda los psicólogos de la empresa a los que se les ha colado una tía con una personalidad obsesiva, inmadura, egoísta y neurótica. A la mierda los de personal, si no han hecho caso a los psicólogos. A la mierda los coordinadores si no han hecho caso a las anotaciones de los anteriormente citados.

Imaginad que una maruja metida a vigilante está tan loca que es capaz de anular unos detectores que fallan sólo en una parte e la instalación. Imaginad que su compañero, exhausto le pide que anule también los suyos porque no recuerda cómo se hace, o porque está demasiado liado como para invocar la súplica adecuada a una máquina que no habla su idioma (y yo hablo dos más el materno)... imaginad que una tía está tan loca como para denegar ayuda a un compañero en una profesión de riesgo y encima deja constancia de dicha negación.

Por eso acabo de llamar a la empresa para preguntar por la excedencia. Por eso tengo una bolsa desde hace casi un mes en mi taquilla, para vaciarla y poner tierra de por medio. Sin explicaciones (más que las dadas en el último año). Porque incluso el Gran Skeletor me preguntó qué coño hacía yo como vigilante. Por eso estoy dispuesto a hacer caso a todos aquellos con los que he consultado: Haz lo que los pilotos de jet:

EJECT! EJECT! EJECT!

Porque la alternativa...

La alternativa me la dio una compañera que jugaba con ventaja: Más joven que Rotenmeyer (eso es fácil) ¡Y más guapa! (eso también es muy fácil). La jodida desquiciada le montó un pollo por coger sin permiso una de las revistas que dicha institutriz de la seguridad privada había encontrado en un contenedor de basuras... tenía pensado repartirlas, pero no quería que se las llevase alguien que (textualmente) le cayese como el culo (la relación entre esta balconera chiflada y los culos ya ha sido expuesta en este blog). La joven se acercó a menos de una cuarta de su cara y le pegó un grito hipo-huracanado.

Imaginemos un escenario:

En algún lugar de la Comunidad de Madrid, Scarface, Responsable de Equipo de Las Dos Torres se despierta en mitad de la noche y cree estar viviendo una de las dos peores pesadillas que puede tener alguien con su puesto: Una le pasó al responsable del Windsor, su mujer le despertó y le dijo: Oye, que tu edificio está ardiendo. La otra es una vibración prolongada, un temblor de tierra, paredes resquebrajándose y cristales hechos añicos mientras el éter se llena con el eco de un grito lejano.

¡¡¡VETE A LA MIERDA...ERDA...ERDA...ERDA!!!

Beijing. Los cristales del palacio presidencial se han pulverizado y varios tabiques se han venido abajo como las murallas de Jericó. Hu Jintao se lanza en plancha sobre "El Botón Lojo", el que mandalá todo a tomal pol culo polque los amelicanos han decidido lanzal La Bomba. Su secretario le detiene con un placaje y le explica:

"Mantenga la calma Camalada, Inteligencia acaba de llamal diciendo que han intelceptado una llamada de emelgencia de Plosegul explicándolo todo. Sencillamente un segulata, un tal Gol Fo, está hasta los cojoncillos de la talada de su compañela Lo Tenmeyel".

¡¡¡... A LA MIERDA...ERDA...ERDA..ERDA...ERDA!!!

Washintong D.C. el Señor Presidente da una patada a su esposa, Laura "corte de mangas" Bush y se abalanza sobre el balón nuclear creyendo que ha comenzado un ataque nuclear desde algún estado travieso (probablemente Djibuti o las Maldivas). Todos los cristales de La Casa Blanca han volado y sólo quedan en pie la mitad de las columnas de la fachada principal.

Un agente del servicio secreto le placa como en sus mejores tiempos, en el instituto, y le explica:

¡Señor, tranquilo, Señor! ¡¡¡Señor, la NSA nos ha avisado de una llamada de Prosegur explicando que sólo se trata de un guardia de seguridad que está harto de la puta loca de su compañera, Señor!!!

¡¡¡...MIERDA...ERDA...ERDA...ERDA...ERDA...ERDA!!!

En algún planeta en el lado más opuesto y lejano de la Galaxia Andrómeda. Cunde el pánico cuando un terremoto apocalíptico saca al planeta de su órbita (algo muy raro porque el sonido no se transmite en el vacío)

El jefazo de guardia esa noche, H7-25 lanza sus tentáculos sobre el mecanismo de disparo del super rayo jodedor que te cagas, que ha apuntado directamente hacia La Tierra (y hay que tener muy buena puntería a esa distancia) como respuesta a lo que su super-ordenador de control de tiro cree que es un ataque de destrucción masiva. Su ayudante, H7-29, logra placarle como si fuese un funcionario (un antiguo estudiante de instituto estadounidense) recordando sus mejores años en el equipo de fútbol. Cuando los ojos rasgados de ambos se cruzan el ayudante aclara:

¡Saludos! ¡Sosiego y calma! Hemos recibido un informe de una sonda implantada en el culo de un Inspector de Prosegur. Por lo que hemos podido descifrar sólo ha sido una disputa entre un tal VS-Gol-Fo y una maruja histérica conocida como VS-Roten-Meyer. No hay ataque procedente de ese planeta absurdo y subdesarrollado. ¡Tenga una vida llena de sabiduría y templanza!

¡¡¡...ERDA...ERDA...ERDA...ERDA...!!!

Disculpadme este tostón. Tenía que desahogarme. Y si alguien ha sido capaz de leerlo entero, se lo agradezco. Ya os contaré algo sobre mi futuro cuando me ocurra. 

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Miércoles, 05 de Diciembre de 2007 11:01. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

CÓMO CONSEGUIR UN CURSO DE SKELETOR

FASE 1: VENDER TU ALMA AL DIABLO

Os preguntaréis cómo conseguir hacer el curso de skeletor sin que te lo pidan los especiales de la empresa. Sobre dichos especiales hablaré el día que conozca a uno, el día que dejen de ser para mí una leyenda urbana, como los OVNIS, los atlantes o los impuestos.

El primer paso es ganárselo: Deslómate durante tu segundo año en la empresa para que parezca que curras de verdad. Cuando el responsable del cliente (sea o no un maldito conserje con graduado escolar) te ordene algo estúpido, peligroso o humillante, hazlo al grito de  ¡¡¡PROSEGUUUUUUURRRRRR!!! Cuando eso mismo te lo pida tu jefe directo, cicatrices a parte, el grito puede ser el mismo, aunque quede demasiado evidente. Propongo que se utilice el latín (que no ha estudiado el jefe) para gritar S.P.Q.R.!!! (SENATUS PROSEGURUSQUE ROMANUM!!!)

Después recibes una llamada de Chicho (el Chicho que sea) ofreciéndote el curso, un curso que fuera de la empresa podría valer 3.000 pavos. Y durar un mes (aunque el de la empresa sean ocho días a piñón fijo). Después de eso sólo tienes que esperar CINCO MESES. Lo he dicho bien, ¡Y lo repito!: CINCO MESES hasta que te apuntan tras poco menos que traicionar a un compañero (por lo menos yo sentí que le traicionaba) y vender tu alma al diablo (en realidad sólo se trataba de afiliarte al sindicato amarillo que organiza el curso... pero a mí me olía a azufre cuando firmaba).

Es entonces cuando les conoces: He de reconocer que me esperaba a una hilera de rudos matones, tipo SS, vestidos de negro y con rostros inexpresivos, con un perfecto control sobre sus músculos faciales... ese tipo de gente que en lugar de decirte hola, cuando te ven por la calle, te gritan HEIL GUT!.

 Luego resulta que ves una estampa del tipo cómic de Pedro Vera, personajes de Ortega y Pacheco que parecen escapados de Puerto Hurraco. El que no era calvo y gordo, era calvo, gordo y bizco, excepto una tía feucha, con aspecto de putón, que se creía guapa. Para olvidar.

Es entonces, sin honor, sin dignidad, y con ganas de vomitar o de partirte el pecho de risa, como miembro de pleno derecho de un sindicato amarillo, te adentras en un curso que va a cambiar tu vida. Una de las mejores experiencias que he vivido.

(Nota: Las imágenes que adornan esta entrada pertenecen a la gloriosa película Amén, a la gloriosa banda Rammstein y a un equipo de futbito autodenominado cityboys, que se caracterizaron de cara al mundo como Ortegas y Pachecos).

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Martes, 04 de Diciembre de 2007 15:29. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SOBRE COMPAÑEROS: 1- EL SEÑOR LOBO

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Tengo que comenzar a hablar de mis compis en Las Dos Torres dando un homenaje al Señor Lobo, cuya primera impresión es la que recordaré toda la vida. Podríamos dividir en dos el tipo de vigilante de servicio en Las Dos Torres: Los defensores a ultranza del servicio, la empresa y las buenas prácticas...

Y los normales. Los que comprendemos que cobraremos lo mismo nos esforcemos o no, los que tratamos de escaquearnos lo máximo posible... los que creemos que tanto el cliente como la empresa son una panda de hematófagos que nunca nos agradecerán lo de hacer turnos de doce horas y poner en peligro nuestras relaciones personales y familiares por culpa de un estúpido trabajo.

En realidad yo hago una triple clasificación:

  • Están los que, por alguna razón aman su trabajo. Ya sea por un trauma infantil o por un golpe en la cabeza (aunque en el caso de Rotenmeyer se trata de la más absoluta taradez)
  • Están los que tienen miedo a lo desconocido, o a lo conocido. Miedo a un destino peor (que los hay): Al metro, a RENFE, a los centros comerciales...
  • Finalmente estoy yo: Mi motivación es ver cómo acaba. Y si se me deja elegir, quiero ver cómo arden las dos torres en un infierno de gases tóxicos y altas temperaturas. El Windsor hizo mucho daño.

Os recuerdo mi experiencia con El Señor Lobo:

Con toda esta tensión, una noche se me derramó café sobre el puesto (teclado de ordenador incluido) de una azafata. Nada como un océano marrón y humeante para dar a la situación el toque que le faltaba. Es en esos momentos cuando un compañero con algo de experiencia viene de perlas.

 

El Señor Lobo y yo

 

Cálmate chico, tiene solución. Aunque yo suelo limpiar los teclados desmontándolos no te veo en condiciones de operar, así que sigue mis pasos:

  • 0) Toma estas servilletas y que absorban todo el café
  • 1) Ahora moja un poco de este limpia-hogar que tenemos aquí abajo para situaciones de emergencia en otra servilleta. Huele a limón, pero las bellezas que te harán el relevo perdieron el sentido del olfato debido a fumar tanto en su tiempo de descanso.
  • 2) No nos chupemos las pollas todavía... ahora humedece la punta de estos palillos de oídos (de emergencia) con el limpiador y pásalo entre esas teclas que parecen flotar en café
  • 3) Finalmente coge unas servilletas secas y pásalas sobre la zona humedecida con limpiador. ¿Ves? Como si no hubiera pasado nada.
  • 4) Finalmente, coge todo ese papel que parece haber aplastado a un millón de cucarachas puestas de cafeína y tíralos a esta papelera, coge otra bolsa de basura, cámbiala y tírala en el contenedor que hay fuera
  • 5) Lo has hecho muy bien, ni se mueve ni se nota. Ya estás preparado para anunciar compresas

Tremendo ¿No? Nunca olvidaré ese gran corazón gallego, ni la pasada Navidad, cuando tuvimos que tirarnos todo el turno de noche... y por alguna razón la llamaban Nochebuena. No pudo ayudarme a acabarme el famoso pavo, pero la sesión de cine de doce horas que nos metimos fue apoteósica (casi tanto como nuestro informe: Se suspenden rondas debido a afluencia masiva de personal en estado de embriaguez procedente de los bares y discotecas de la zona... un Iraq de borrachos, vamos).

Recuerdo que le enganché a la serie Galáctica-2003, tanto que su capacidad para hacer una ronda por un edificio y dos parking en veinte minutos (se suele hacer en una hora) se convirtió en la supercapacidad de salir de ronda a y media, y no a en punto, para no interrumpir un episodio.

El final del Señor Lobo estuvo rodeado de misterio durante un tiempo: Un tipo enorme y musculoso, capaz de doblar turno (eso supone hacer 24 horas de pie ¡Y moviéndose!) y de tomar el mando cuando le toca hacer de niñera (esto es aguantar a un novato... de hecho aguantarme a mí) debió estallar ante las exigencias de orden, uniformidad y respeto de un recién ascendido Cara-cortada (tengo que hablar de él más adelante... os juro que es sorprendente).

Claro que no se debe cabrear a Scarface... de hecho cuando pone su cara de jefe te das cuenta de que es hora de recular, de hacerse caquita encima; porque es una cara muy particular. Todos conocemos la cara de póquer, una cara que no expresa sentimiento alguno... un control total de los músculos faciales que impide al resto de jugadores prever cuáles son tus cartas. Ahora imaginad a un tipo de estatura media, con el pelo rapado, la cara cubierta de cicatrices y unas ojeras impropias de hacer turno de día que está jugando al póquer... y que va perdiendo la casa, el coche, a su mujer y a su hija... ¡Esa es la cara de Scarface cuando se cabrea!

Aunque, claro, esa es otra gloriosa historia.

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Lunes, 03 de Diciembre de 2007 10:14. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

JODER, QUÉ CANSADO ESTOY

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Sólo quería comunicaros que estoy REALMENTE cansado. Cansado físicamente. De hecho tengo agujetas... y por alguna razón me duele el pelo. ¡Y no debería dolerme el pelo!

Pero me siento jodidamente orgulloso, porque he finalizado el denominado curso de Skeletor. Con muy buenos instructores, algunos conocidos. Con excelentes compañeros cuyo lazo común no pienso romper. Ha sido una semana muy dura por razones ajenas al supercurso de Skeletor. Pero estoy tan cansado que ... que ya os contaré.

Que no falle mi memoria. Estoy harto de lo de las lágrimas en la lluvia.

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Miércoles, 28 de Noviembre de 2007 23:40. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

QUEMADO

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Ha sido un año muy largo. Un cansado, inacabable y denso año en el que he compaginado (y compagino) el maldito master que me convertirá en Agente Smith con una dura actividad nocturna vestido de exploradora vende-galletas. Un año con un trabajo que en realidad son dos, un curso de dos años en el que me piden que adivine el futuro y... y lo que salga. Un año de apréndete la ronda, apréndete la central, hazme este trabajo, redacta unas actas de tal o cual reunión, escríbeme una tesina... un jodido año en el frente ruso, en el infierno de hielo, en un bucle esquizo-afectivo. Un año sin vida, en el limbo, en la puta nevera.

Sí, ha sido un año realmente duro. Duro y rodeado de freakis. Gente que dice sentirse útil haciendo de todo excepto lo que debería ser su trabajo. Grandes profesionales de la seguridad a los que he tenido que agarrar al vuelo, lanzándome en plancha, porque se habían dormido y se caían de la silla. Gente que, como un personaje en una desquiciada partida de rol, han decidido adoptar un lema que les identifique: ¡Sho he venido aquí a tocarme los güeeeeeeeeeeeevos! Gente que, por alguna razón (trauma infantil, golpe en la cabeza...), ama su trabajo. Gente que tiene miedo a los desconocido, a lo peor... a centros de menores, al metro, a la RENFE, a los hospitales (en ocasiones lo conocido es peor que lo desconocido).

Gente como yo. ¡O peor que yo! Porque un servidor sólo quiere quedarse para ver cómo acaba: Para ver cómo un equipo de seguridad cambia bombillas, friega los suelos, mete y saca del edificio los cubos de basura. Sí: Me quedo porque quiero ver arder las dos torres.

Encima, llevo trabajando quince días casi ininterrumpidos. Intercalando turnos de día con turnos de noche casi seguidos. Cubriendo ausencias y emergencias. Quince días siendo la puta de esa prisión, aquel a quien todos joden, el comodín sin derechos para momentos de apuro Para cuando no es suficiente con cascársela.

Quince días de mierda sin ver a Baby, sin ver a Verdi, durmiendo poco y mal y aguantando gilipolleces. Quince días con la impresión de que tras de mí no había nada, que tras de mí venían las hordas de tipos con cresta, con ropa de cuero y pinchos. Tipos que tiran abajo las puertas de las oficinas al grito de ¡QUEREMOS GASOLINAAAAAAA! Tras de mí sólo venía la candidatura como de Humungus para Presidente.

Hace unos días un nuevo compañero se quejaba de que el servicio no tiene ni pies ni cabeza. Que es una ratonera, una caja de la muerte potencialmente peligrosa. Se quejó de no tener ni puta idea, de no saber qué estaba haciendo... ¡Y de haber tenido que enseñar el servicio a otro compañero en prácticas sin saber qué demonios había que hacer! Se lo dejé claro: Yo te enseñé a ti... ¿Quién coño te ha dicho que sé hacer este trabajo?

Es posible que veamos morir un servicio, que las dos torres se vengan abajo entre llamas, polvo y chorros de agua putrefacta. Y lo peor de todo es que después de tanto esfuerzo me importa una mierda. Tan sólo señalar que hace dos noches perdí una llave -pecado mortal-. Una limpiadora me firmó la entrega y, en un despiste se la llevó. Y no hay copia. Y en caso de alarma habrá que cocear la puerta hasta que caiga. Le redacté a Caracortada mi carta de dimisión, un informe en el que asumía toda la culpa. Y el muy capullo la rompió. Me dijo que era una estupidez y que no me echarían por ello, pero lo peor es lo que no me dijo:

QUE MI CASTIGO ES QUEDARME

(Las imágenes están sacadas de Google y son de las películas Matrix y Mad Max 2)

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Lunes, 19 de Noviembre de 2007 13:34. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

EL ARMISTICIO DE ROTENMEYER

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Os preguntaréis cómo hemos solventado el estado de guerra fría existente entre la señora que lleva dos años teniendo 38 y un humilde servidor que escribe y calza. Lo normal es que los conflictos entre vigilantes duren minutos, roces tontos que acaban en grandes carcajadas o en un certero golpe en la glotis (Nota para el Hombre-Pene: La glotis está muy alejada de la entrepierna... no tiene nada que ver con el sexo). El caso es que existía una situación de tensión (de las que no tienen nada que ver con el sexo... ¿Golfo en brazos de la mujer madura?) que había que solucionar de una manera rápida, sencilla y eficaz (¿Golfo El Graduado?)

 

¿Cómo en el nombre del Señor iba a desembarazarme (tampoco es ningún término sexual) de esta situación? Tras dos meses de frío silencio y del mantenimiento de una distancia de seguridad, dado que si algo le dije a Caracortada fue que no alterase ningún cuadrante para no afectar a los demás, la situación debía empezar a calentarse (os veo venir...) con una serie de gestos de esos que abren camino al buenrollismo (nada que ver con obscenos movimientos pélvicos). La solución vino de la mano de un millón de años de experiencia humana en relaciones intergenéricas (nada que ver con el sexo... ¡Nada!) básicamente, dar la razón a la hembra.

 

Las arañas, o mejor dicho los araños lo tienen realmente fácil: O le das la razón a esa criatura que es diez veces más grande que tú o te come. También le pasa a los mantas (... es una manera graciosilla de decir las mantis macho) pero no son tan listas. Al fin y al cabo a ella siempre le puede entrar hambre después y...  y volviendo al millón de años de experiencia que tenemos los hombres tratando a las mujeres, creo que fue el sabio Grunt de Cromagnon (aunque los entendidos discuten a machete si no fue Hughñ de Neander) quien inventó la frase clave, la idea-fuerza, que nos permite llegar a un acuerdo con esos seres de voz chillona y grandes-grandes tetas que tanto nos complican la existencia.

 

Lo dicho, nada que ver con el sexo.

 

¿Cuál es la clave? Os preguntaréis al leer esto, queridos compañeros... (¡De hecho hermanos!) poseedores de gónadas.  La clave es diplomática, es empática, y es sencilla. La clave está en saber cuándo soltar la frase:

 

Cariño, tienes razón

 

Tres largos meses me costó descubrirlo (mirad si soy cazurro). Tres largos meses durante los que Caracortada no se convenció de que ya era hora de sacar su puño de mi culo.  Puede parecer una exageración, pero el fist fucking aclara las ideas, porque ésta fue un éxito. ¡Otra astuta jugada de Golfo! ¡Ha restaurado un buen ambiente de trabajo de un sólo golpe! ¡Y encima volverá a poder sentarse en breve!

 

 - Pues no creo que dar la razón a la mujer por defecto lleve a nada, si me lo hace a mí mi pareja le mando a la mierda...

 Sí, cariño, tienes razón  

- Es que esa se la puedes colar a una muchacha de 18 o de 25, pero una mujer no traga con un truco tan sencillo 

Cierto, cariño, tienes razón 

Creo que voy a reformar toda la Teoría General de la Seguridad, voy a lograr que en Las Dos Torres haya por fin dos vigilantes y no uno más uno. Sólo con echarle un cable con el inglés (la señora está estudiando inglés a distancia... ¡Empezando desde cero!... joder, tiene mérito) he logrado que colabore más allá de encargarse de su zona. ¡Merezco el Nóbel de la Colaboración y el buen rollo! ¡O cuando menos el Nóbel al mejor comecocos!

 - Pero este edificio está bajo tu responsabilidad y el otro bajo la mía 

Por supuesto, cariño, tienes razón 

- Jo, es un placer trabajar contigo, pese a que yo sea irónica y tú sarcástico 

Claro, cariño, tienes razón

 Con tiempo y esfuerzo lograré demostrar a todo el mundo que el sarcasmo, al igual que la propaganda, es un gran incomprendido que tiene mucho que aportar al mundo.

 - Pese a que seas un soberbio... 

Claro, croata, tienes razón 

- Así me gusta, es un placer trabajar contigo  

 

Me parezco al tipo de aquel chiste, el que le seguía diciendo cariño a su esposa tras veinticinco años de matrimonio... claro que hacía diez que se había olvidado de su nombre. Muchos diréis que esto es una bajada de pantalones, pero es que no había otra forma de que Caracortada sacase su puño de mi culo... y mi ojete lo agradece. Y si opinas, lector, que me he achantado...

 Sí, tío... tienes razón 

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Viernes, 22 de Junio de 2007 13:59. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 7 comentarios.

LA ABUELA DE HITLER

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Cualquier actividad humana es capaz de enseñarnos algo, ya sea sobre nosotros mismos y hasta dónde somos capaces de llegar, sobre quienes nos rodean y lo que son capaces de hacer, o (principalmente) que existen dos normas básicas que rigen el universo, a saber:

- La gente es gilipollas, y cuando bebe más.


- Hay quien bebe para olvidar, hay quien bebe por amor y, finalmente, hay quien bebe por las mañanas.


Y habrá quien siga diciendo que el trabajo es de vagos, de inútiles y que cualquier simio borracho de cerveza podría hacerlo. A personas así sólo les puedo recomendar que consigan una habilitación de Interior, un uniforme, un par de narices, y que se vengan a hacer turnos de doce horas... no es tan fácil ser el pito del sereno... ni siquiera cuando tu superior directo es lo que, nosotros los occidentales, llamamos un jodido conserje.

Se preguntará el lector a dónde demonios trato de llegar. No hago otra cosa que allanar el camino hacia un personaje que deja atrás a Rotenmeyer cuando coinciden su primer día de regla y un nuevo intento por dejar de fumar, alguien tan odioso que haría vomitar de indignación incluso a Charles Manson, que haría gritar al Presidente Bush que, en el fondo, Sadam no era tan malo. Os voy a hablar de una limpiadora, pero no de una limpiadora cualquiera... os hablaré de una limpiadora MUY HIJA DE PUTA.

Ya lo decía Monty Pyton, Mira siempre el lado bueno de la vida. En el caso de esta limpiadora sólo puedo parafrasear una frase de Los Simpsons, de ese episodio en el que Marge tiene que pintar un retrato de Mr. Burns: Es malvada pero morirá. Porque cuando nos encontramos por primera vez con una persona malvada, lo primero que nos viene a la cabeza es la persona que ocupaba antes su puesto... y la limpiadora a la que sustituye esta mujer era la dulzura personificada, una abuelita encantadora, trabajadora... un encanto. ¡Ganas tenía de ser adoptado como su nieto para que me preparase galletitas! ¡Ganas tenía de ser su gato para dormir en su regazo! Pero un día se abrió la puerta, y entró la puta vieja más mal nacida de toda la Historia, dando órdenes, insultando y gritando, como si el hecho de ser una puta limpiapolvos con pérdidas de orina le diese licencia para avasallar a los demás.

Una forma de definir a una persona es compararla con la gente de su entorno, o cuando menos, con la gente que trabaja en el mismo lugar que ella y se dedica a lo mismo. Examinando a las demás limpiadoras, me doy cuenta de que la mayoría son muy educadas, amables... incluso hay alguna de Europa del Este que está muy buena. Casi todas ellas extranjeras. Ello me impulsa a mandar a la mierda a todos esos fachas que quieren expulsar a los inmigrantes. ¡A quienes habría que expulsar son a los españoles! ¡Cambiemos el nombre de este glorioso país por el de Extranjeria!

Todo esto es porque, tras un turno de noche de doce horas en el que un grupo de unos doscientos (a ojo) adolescentes trajeados que celebraba el fin de curso decidió cortar el tráfico, volcar contenedores y quemar papeleras justo delante del edificio donde estaba de servicio. Eso y, además, rompernos un cristal. Además, en otra de las salidas había un clan de gitanos que, para mayor gloria de su raza, logró espantar a todos los borrachos de los cojones que no pertenecían a la misma.

Sume a eso mi querido lector la visita de Chicho (sin otro objetivo que hacernos la vida imposible), que los capullos del club de padel se dejaron los aspersores abiertos, lo que llevó al personal y clientela de los pubs y discotecas aledaños a bailar bajo la lluvia (literalmente); que esos cabrones que se hacen llamar encargados no nos avisaron, sino que llamaron directamente a la Policía, que se colaron los borrachos de todos los fines de semana y hubo que sacarlos, que un imbécil decidió robar la lanza de una BIE (boca de incendios equipada) y no se le ocurrió nada mejor que abrir la llave del agua, con lo que inundó dos plantas del parking... vamos, que en una noche de luna llena, martes y trece en el calendario Maya, los planetas se alinearon y resultó que yo estaba en el medio de todo el follón. Supongo que sólo faltó que con follón quisiese decir enorme pentáculo.

Cuando sólo quedaban unos minutos para finalizar mi turno cuando la señora La limpieza es lo más importante, la bastarda Llego tarde y ese polvo no va a limpiarse sólo, la hija de puta de Yo le diré cómo hacer su trabajo pese a no saber ni limpiarme el culo (a mi ya avanzada edad) entró por la puerta exigiendo toda la atención. Directivos y mandos intermedios de corporaciones multinacionales esperan su turno para recibir las llaves de sus oficinas, muestran su documentación y saludan cortésmente agradeciendo nuestra firmeza y nuestra amabilidad. Cuando a esta zorra sexagenaria, a esta justificación para la eutanasia obligatoria a partir de los 60, esta excelente campaña publicitaria para Soylent Green, le entregué su tarjeta de acceso y sus llaves diciéndole: “Perdón por la tardanza, que tenga un buen día”, después de haber vivido un fin de semana de batalla, la muy pécora no pudo más que cogerlas con peores humos que una chimenea de Chernobyl, salir por pies, y gritar:

¡¡¡GILIPOLLAS!!!



Os juro que se me saltaron las lágrimas. Por eso he decidido la mejor venganza contra esta hija de la grandísima puta, contra esta aberración, contra esta cocinera de galletas de cianuro. La voy a rebautizar como se merece, dado que si le parto la cara (algo muchísimo más honesto) encima se me vendrían todos encima (malvado segurata nazi-fascista arremete cual horda de hunos a agradable viejecita).

Pese a que mereces ser crucificada boca abajo, puta vieja, tan sólo me referiré a ti, tanto en público como en privado como...




LA ABUELA DE HITLER



Damas y caballeros: Ha nacido una estrella.

Sábado, 16 de Junio de 2007 17:16. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

MINIYO

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Como miembro de la comunidad de la seguridad privada, y de una empresa multinacional que lleva la ley y el orden allá donde pisa (o por lo menos en Madrid lo aparenta) he de sentirme parte de lo que el departamento comercial ha dado en llamar La Seguridad del Siglo XXI, o también La Seguridad Inteligente.

 

Teniendo en cuenta que ésta es una empresa capaz de contratar a Murci, sobran los chistes. Como dijo aquel Coronel francés, “Si tiene que haber chistes nos da igual”. Sin embargo, he de dejar claro mi esfuerzo personal por lograr un buen ambiente de trabajo y ganarme la confianza y la colaboración de todos, no sólo la de mis compañeras y compañeros, sino también la del personal de contratas de los honorabilísimos dueños de la empresa-cliente. Vamos, que ya tengo excusa para hacer gilipolleces.

 

¿Y por qué es necesaria la seguridad? Se dirá entre bostezos el lector (si es que sigue leyendo) ¡Pues porque se tienen enemigos! ¿Y cuál es el enemigo de la seguridad inteligente? ¿Acaso las limpiadoras temporales que vienen a hacer una sustitución? ¿Los Mensajeitors que no se quieren quitar el casco dentro del edificio? ¿Quizá los borrachos que se nos cuelan cada noche por las salidas de emergencia o los propietarios de vehículos que nos gritan porque el parking es muy caro? Léalo varias veces para que le quede muy claro:

 NO 

¿Serán mi enemigo los rusos? ¿Los yankees? ¿Los punkies? ¿Los hippies?

 Repita de nuevo el ejercicio anterior:

 NO 

 

Como supersegurata del siglo XXI mi único enemigo es el aburrimiento. He de escribir más sobre esto, pero tan sólo anticiparle, Oh loado lector, que éste trabajo es una forma muy sutil de estafa. Tan sutil que no me queda claro a quién estamos estafando, pero téngalo claro: Lo es.

 

Para lograr un bien ambiente de trabajo, ganarme la confianza del personal, y ganar un café gratis, desarrollé una compleja estrategia de juego comunicacional que he dado en llamar:

 

EL BUCLE DE MINIYO

 

Todo empezó en un anodino turno de noche en el que noté a la Rotenmeyer algo pachucha. No había parado de hablar con otra compañera de relaciones personales y demás temas deprimentes que encantan a las mujeres porque les hacen sentir mal. ¡En serio! ¡Creo que hay un tipo de mujeres que gozan de su sufrimiento emocional! ¡Y también se da en hombres! Sólo que nosotros no solemos hablar de ello para que no nos tachen de mariquitas.

 El caso es que Supergolfo, siempre al rescate, decide alegrarle la noche a la Rotenmeyer, pero no encuentra cómo hasta que llega un empleado de la limpieza (un pedazo de freak con el pelo al cepillo) y se pone a hablar de los documentales que ha visto en la tele. No carguéis contra él, el chico es así y hay que quererle, pero el disparo de salida, la señal de fuego, llegó cuando el chico empezó a relatar un documental sobre Boys que (por alguna sospichosa razón –lo he escrito así a drede-) había visto en la tele. Eso le llevó a hablar de los tópicos sobre el tamaño de los penes de raza negra. El pene para arriba, el pene para abajo, toda la santa noche con el pene en la boca (...ya me entendéis...). Llegado el momento, encaré al limpia y le pregunté ¿Tú no serás de esos que le ponen nombre a la polla verdad? 

 

El chico, ruborizado, lo negó una y otra vez, sintiéndose arrinconado por el Mohamed Alí de las preguntas inquisitoriales, mientras Rotenmeyer empezaba a partirse el pecho de risa, hasta que, al no poder más, lanzó un derechazo dialéctico en lo que creyó que eran mis napias: ¿Qué pasa? ¿Es que tú sí le has puesto nombre a la tuya?

 

En ese momento, alguna forma de vida superior tomó el mando de mi cerebro, mis labios se movieron, el aire pasó a través de mi garganta y una frase inundó la recepción de ese edificio de oficinas de la alegría:

 “Sí, lo llamo MINIYO” 

 

Rotenmeyer se cayó de la silla en medio de un ataque de risa. Durante toda la noche, el pedazo de cabrón del limpia no paró de llamarme por la emisora: ¿Me recibes Miniyo? Iba a irme de vacaciones, y resulta que ya había creado un jugoso trapo sucio del que se iba a hablar durante décadas. Seguro que al volver todas las bellas azafatas me saludarían sonriendo: Hola, Miniyo. Me imaginaba a Rotenmeyer difundiendo el rumor: Compañero, ¿Sabes cómo se llama el pene de Golfo? Me imaginaba la primera respuesta de todos los compañeros: ¿Y tú cómo te has enterado? ¿Acaso lo lleva tatuado en el prepucio, cerdilla?

 

La bola de nieve ya estaba formada, rodando y, para colmo de males, había tomado una pendiente cuesta abajo. Así que sólo quedaba una cosa por hacer. Cuando llegó el Jefe de Equipo, me iba a preguntar si había pasado algo por la noche, y yo le corté:

 Te apuesto un café a que las azafatas van a pasar dos semanas hablando sobre mi polla.

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Jueves, 10 de Mayo de 2007 11:35. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

EL VIGILANTE VINDICATOR

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Cuando me preguntan por qué demonios no estoy ejerciendo como periodista y, para colmo de males, me dedico a ser segurata, tengo más de una respuesta. La principal, aunque algo penosa, es que lo hago por dinero, aunque ése es un tema que he repetido hasta la saciedad. Lo cierto es que tengo otras respuestas. Podría decir (y de hecho digo en ocasiones) que es para ganar una experiencia útil de cara a una futura labor periodística. En qué otra profesión iba a generar más mala leche que en la seguridad privada, se preguntará el lector agudo. Sí, hay miles de trabajos ingratos, pero en pocos se le puede sacar el lado divertido a lo de hacer plantones de doce horas. 

 

Ser parte de un servicio externalizado es una putada. Sobretodo si se comparte el tiempo con gente de otros servicios externalizados, como es el ejemplo de un vigilante de seguridad en un gran complejo de oficinas. Tarde o temprano te toca ser relevado por alguien que no es un compañero, como una forma de sino ineludible que nos deja sólos ante un Pilatos de nuestra propia empresa. ¿Que la azafata que te tenía que relevar ha llegado tarde? Te suelen decir cuando eso ocurre. Añada su verbo preferido al final de la respuesta estándar “Pues te...” os anticipo los finales más utilizados, dado que mi empresa les cobra (y nos paga) hasta la hora en punto:

 -         ... jodes

-         ... largas a tu casa y que se joda el edificio

-         ... quejas a su jefe aunque es como hablarle a una pared

-         ... lías la manta a la cabeza y la tomas con el primero que pase

-         ... esperas a coincidir con un compañero para contarle tu triste historia 

Pocas cosas funcionan peor que el victimismo en esta profesión. El victimismo no, pero el compañerismo seguro. Así que, incluso si es la Rotenmeyer quien me usa como paño de lágrimas, Súpergolfo ha de acudir al rescate proporcionando una dura represalia a quien ose dañar y destruir a mis hermanos.

 

En las Torres, donde estoy asignado, existe una pequeña azafata con muy mala uva, que llega tarde a relevarnos, se va a casa antes de su hora, y, encima, nos rocía con ambientador porque –al parecer- relaciona el color caca de nuestros uniformes con el mal olor. ¿Buscabas problemas nena? ¡Agárrate la goma de las bragas porque aquí llega el Vigilante Vindicator!

 
  • Fase 1: Su silla preferida

Entre otras manías, la señorita tiquismiquis exige que la silla de la recepción que ocupa esté regulada a su altura cuando ella llega. Al parecer, la buena moza desconoce que hay una palanquita bajo el asiento que permite regular la altura. En turnos realmente aburridos, dada la imposibilidad de contar las baldosas de dos torres de diez pisos, dos parking de cuatro plantas y una terraza con club deportivo, me he entretenido en subir y bajar una y otra vez. Es como estar montado en el ascensor más cómodo de la América profunda.

Llegada la hora H, le dejo el asiento tan abajo como puedo, de modo que, estando yo sentado, mis rodillas me toquen las orejas. ¡Es como cuando eres un bebé y caminas en un taca-taca!

Cuando ella se incorpora por la mañana, unos quince minutos más tarde de lo debido, se encuentra con un frío y duro cilindro de metal que sobresale de entre el asiento para permitirle, con mejor sujeción a la silla, que disfrute de sus seis horas de recepción.

            La tipa va y me pregunta ¿Quién se sienta ahí? ¿Una enana?Ahí no se sienta ninguna enana, ahí se empala a quien osa molestar al señor o señora Seguridad. 

  • Fase 2: No se me permite ser más eficiente

Si una persona autorizada a acceder a la base de datos de empleados (lo que incluye la comprobación del tipo de acceso), porque ésta está en el disco duro de un ordenado, no se presenta a trabajar a su hora, y quien le sustituye no puede tocar ese invento de Satán fabricado por IBM  por el hecho de pertenecer a un colectivo profesional aficionado al porno, los empleados de las gloriosas empresas alojadas en las Torres habrán de esperar a que su majestad tiquismiquis llegue a la recepción y aposente su puntiagudo culo sobre su rebajada silla.

Los transportistas de ganado saben un montón sobre cómo coger las curvas y evitar dejar a las reses paradas en un lugar estrecho y seco. Eso las pone de los nervios. Provocarle a Jane Hateful una aglomeración de gente cabreada por llegar tarde al trabajo es como bombardear una colina atestada de vietcongs durante todo un día. Esa recepción olía a... ¡A victoria!

           Al fin y al cabo, para la seguridad siempre hay tiempo.

  • Fase 3: No es una manía

La última y más importante. Su excelencia la azafata, rocía a conciencia con ambientador la recepción que ocupa cuando en ella ha habido un vigilante. A mí ha llegado a hacérmelo incluso cuando he estado presente. ¡No es coña! ¡Me roció con esa mierda de aroma a limón como si se tratase de un spray de autodefensa! Me roció como si ella fuese piloto estadounidense y yo cualquier afluente del río Mekong.

 

Decidido a volver loca a la señorita, aprovecho para matar dos pájaros de un tiro por otra afrenta personal que cometió contra mí: Con el tiempo he cogido la manía de ordenar por número las tarjetas de acceso para visitas de la instalación. Esto combate el aburrimiento (se trata de más de diez mil tarjetas por cada una de las dos torres) y permite saber cuántas personas ajenas a los clientes hay en el edificio. Una mañana se me saltaron las lágrimas cuando esta mala pécora empezó a desordenar (a drede) las tarjetas perfectamente amontonadas en una fila de las que recuerdan a las celebraciones gubernamentales de la China Comunista. Cosas así son lo que los profesionales del segurateo llamamos un casus belli. Cuando esto termine puede que ella no me llame maestro, pero seguro que rociará de ambientador incluso al jefe del edificio.

 

 Habida cuenta de que sus manías son más graves que las mías, he decidido hacerle NECESARIO el uso del ambientador. Supongo que, llegados a este punto, ya sabéis por dónde van los tiros, pero seré más explícito aun:

 

YO ME TIRO PEDOS EN SU SILLA PREFERIDA

 

No puedo hacer otra cosa que imaginar la expresión de su angélico rostro al aspirar las esencias de mis intestinos nada más llegar al trabajo. ¡Y también durante las siguientes seis horas! Es al poco de verla escaquearse del trabajo antes de tiempo cuando empiezo a separar con disimulo mis nalgas para que todo el aire putrefacto. Llego a presionarme el vientre para estar seguro de que no me guardo nada para otra ocasión. Llego a comer fabada antes de ir a trabajar. Llego a sumergirme en el profundo abismo de mi pervertida mente para gritar en el silencio de la recepción ¡TRÁGATE ESTO! ¡PUTA!

 Ojito, chica, con incordiar a los seguratas. Su venganza no sólo se sirve fría. Su venganza, además, huele fatal.

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Martes, 08 de Mayo de 2007 15:30. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

Feliz Año Nuevo

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Anduve paseando por la red en busca de inspiración buscando algo gracioso que poner para felicitaros el año nuevo y me he encontrado estos vídeos. Lo suelto así, a pelo, porque mi fin de año ha sido una mierda. Libré en Nochevieja para trabajar el 1 de enero por la mañana, por lo que prácticamente he hecho Nochebuena y Nochevieja... excepto por lo de comerme las uvas en casa. Como para que pasase algo, con la calle llena de gente borracha. En estos casos, si no puedes con ello llamas al jefe, a ver qué se le ocurre, como en este vídeo de Star Wars, es como si Vader fuese vigilante y el Emperador un Coordinador de Servicios.

Y claro, te toca trabajar en Navidad, y librando en Nochevieja... resulta que tengo que ir a trabajar el día 1 a primera hora de la mañana... ¿De qué íbamos a hablar entre ronda y ronda sino de la verdadera utilidad de Internet? Dicen que nació para hacer más fluida la comunicación entre los militares a lo largo de todo el mundo, pero la verdad es algo más siniestra. Hablando de ello, descubro que hemos organizado el cuadrante para que las compañeras y compañeros con niños librasen en Navidad y el Día de Reyes... gente con niños y con Internet... hmmm, eso da muchas posibilidades.

Doce horas de turno en las que coincidimos tres tíos a los que nos gustan las películas violentas da para especular mucho sobre las futuras producciones de Hollywood. Por ejemplo una nueva peli de Terminator para aprovechar las fiestas. Es en estos días señalados en los que te acuerdas de toda la gente que has conocido en este negocio. En particular, me acordé de un tipo genial, al que por su veteranía llamaban "El Papi", que me dio un par de buenos consejos. ¿Qué hará la gente que libra hoy y que apenas tiene vida debido a este puto trabajo?

A la hora de comer surgen las historias. Tras contarse la vida y lo cabrones que son los jefes, el siguiente paso en una conversación entre gente que trabaja en seguridad son las batallitas, historias raras, divertidas, alucinantes... como encontrarse a un tipo vestido de ninja nada más salir de casa. Cada cual tiene su propio monólogo de un par de minutos, a lo "Club de la Comedia", con unos resultados de lo más variopinto y... bueno, empiezas con unos villancicos y acabas con las putas canciones de la tele. Todo un show registrado por las cámaras de seguridad.

 

Mi conclusión es que, los fines de semana, el turno de día es prácticamente igual que el de noche pero con más luz natural: Prácticamente vienen los mismos tres o cuatro tipos a trabajar, y aprovechas los largos momentos de quietud para hacer alguna friquez.

 

PD: He descubierto el Blog de Javi Moya (al que debo agradecerle gran parte de estos vídeos) por un enlace en la bitácora de mi letrado favorito. Resulta muy divertido... ¡Has vuelto a dar en el clavo abogado! 

 

Hala, Feliz Año Nuevo

Miércoles, 03 de Enero de 2007 11:09. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

SUEÑOS DE UN SEGURATA

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Se está hablando mucho de la estabilidad mental de ciertos vigilantes de seguridad que se han hecho recientemente célebres... algo que por desgracia nos afecta a todo el gremio. Chistecillos a parte, vamos a dejar de lado los test psicotécnicos, las evaluaciones psicológicas y las pruebas de Rorschach a las que podría llegar a someternos mi querido Señor F. 

¿Con qué sueñan los vigilantes de seguridad? En mi caso me han llegado a preguntar, en mi actual destino, si no había tenido pesadillas con las complicadas rondas del Parque Empresarial. Nada más lejos de la realidad, una ronda sencilla en la que cuentas con toda la ayuda de los compis... más que nada por si me pierdo o si aparece el jodido minotauro que habita en el parking.

 Mi pesadilla más divertida ocurrió en Las Dos Torres (y esto de Torres es también una forma de hablar). ¿Recordáis la secuencia de la primera película de Matrix? La que mola... Neo y Trinity van a rescatar a Morfeo a un edificio de oficinas, le dan una tunda épica a los vigilantes, a los SWAT y a los agentes que hay allí, y al final todos nos preguntamos quién va a recoger todos esos escombros y casquillos. En mi pesadilla, estoy sólo en la recepción, no hay SWAT ni más vigilantes... ni siquiera una jodida azafata. Aparecen ese par de criminales de diseño corriendo por el techo y las paredes, y el único pringado que les separa de Morfeo y del hijo de la gran puta de Smith soy yo.   

Manolo Vieira tiene una divertida historia, un chiste sobre un tipo que no descansa por las noches porque conduce un camión cargado de manzanas, se le caen y pasa toda la noche recogiendo manzanas por Las Palmas. ¿Ocho horas recogiendo manzanas del suelo impiden que descanses? Pues imagina que las ocho horas de sueño las pasas recibiendo espectaculares golpes de kung fu sin poder defenderte. Como para pedir la baja.    

Claro que cada pesadilla recurrente depende de la actividad que realice el vigilante que la sufre. El Gurú, que no hace otra cosa que retenes, soñó una noche que se hacía pasar por inspector. Algo divertidísimo dado que no sabe conducir... ni siquiera en su sueño. El hecho es que recoge a una anciana durante su trayecto entre servicios prometiéndole que la llevaría a casa y, como buen inspector, decide dejarla en la primera parada de autobús que encuentra... en plena noche... bien acompañada por personajes siniestros ataviados con bozales a lo Hannibal Lecter, caretas de hockey, máscaras de pinchos como Hellraiser. Creo que dijo que uno de ellos incluso llevaba un hacha en la mano.  

El sueño de Murci se ha cumplido. El niño de madera del sector de la seguridad privada, ha logrado un destino fijo. Encima es un almacén de videojuegos. Los hay con suerte... por lo menos hasta que los Peepshows no contraten seguridad privada.  

Por mi parte, anoche volví a soñar con el peor criminal de todos (de sobra citado en este blog). Quizá por la adoración que Baby practica hacia el actor que lo interpreta. En este nuevo sueño, salía de la boca de metro que hay en mi barrio. Hablaba por el móvil y de repente una mano traicionera me lo arrebataba con un gesto hábil. Pensando (topicazos los míos) que se trataba del típico adolescente ladrón de origen latino, gitano o magrebí, me revolví y le di una leche... y comprobé atónito que quien me había quitado el teléfono era una esbelta figura con levita negra y gafas de sol de diseño, y que lo que hacía era llamar a su operador para encontrar una salida.

  Con todo lo que hemos hecho por pararle los pies... joder, qué putada.

Viernes, 22 de Diciembre de 2006 10:06. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

EL PUENTE DE TERRY PRATCHETT

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“El cinismo y el hastío son como la prueba del Carbono 14 para la personalidad” (Terry Pratchett) 

 

Qué pedazo de puente me acabo de comer. He vivido cosas que nunca imaginaríais, desde trabajar una noche con el Boss (y estar a punto de verle sustituido por el único e inigualable supervigilante: Lord Darth Chicho), o echarme unas risas con un compi viendo el episodio de Dilbert en el que se convierte en vigilante de seguridad, a sufrir una exposición prolongada a la radiación nociva de Rotenmeyer, consistente en ignorarnos en paz durante 36 horas (de las que 24 fueron nocturnas). Se abren nuevos horizontes laborales cuando el mismísimo Mahatma me ha dicho que soy demasiado inteligente para trabajar en seguridad y me ha sugerido que envíe un currículum a su empresa. Una vez más he comprobado una vez más que Murphy acecha detrás de cada esquina.

 

Big Boss, Big Bro.

 

Mi experiencia con los denominados jefes de equipo es realmente escasa. Se limita a los dos últimos meses pese a llevar un año en esto. ¿Por qué? Pues porque Mauricio me recalcó a diario durante diez meses que él era un compañero, y no un jefe, pese a llevar todo el papeleo.

 

Tras pasar por La Ciudadela, pude concluir que los jefes de equipo son vigilantes a los que les pagan un poco más por organizar a sus compañeros. Punto. Eso es lo que dice un jefe de equipo. Después tuve la oportunidad de tirarle de la lengua a un coordinador (la ciudadela es otro mundo) y se le escapó una frase gloriosa: “Hay demasiados Capitanes Generales entre ellos, y aunque algunos tienen coco, la mayoría son cortitos”. ¡Yuju! Ahora es cuando yo voy y expongo una ley más o menos científica para darme importancia:

 La conflictividad interna en la plantilla de un servicio es directamente proporcional a la cantidad de mandos intermedios que figuran en su organigrama” 

 ¡Toma ya! Luego dirán que la seguridad privada es incompatible con cualquier forma de pensamiento abstracto.

 

¿Qué decir de mi amable jefe de equipo? Primero que, aunque lleva más tiempo que yo en esto, llevamos casi el mismo yendo a este servicio. Segundo, que pese a su edad se le podría encuadrar en la categoría de “profesional” (léase “vigilante de carrera”) aunque sólo por los pelos.  Tercero que cuando no sonríe acojona. Y la cuarta cosa, relacionada con la tercera, es un chiste:

 

¿Os suena el del mafioso que enseña sus cicatrices una a una? Ésta en Kansas City, ésta en Atlantic City, ésta en New York City, y ésta de “Apendi Citys”. Pues más o menos, porque él va señalando cicatrices y apuntando: Corte Inglés de Argüelles, Metro de Madrid, Renfe, Centro Comercial “Arrozales del Coronel Giap”. Digamos, en honor a Terry Pratchett y su “¡Guardias! ¿Guardias?”, que no es de los que, en caso de intervención, pelea sólo. Él pelea contra todo el mundo. Con lo fácil que es no intervenir y detener después a los que quedan en pie. No por ello deja de ser un buen tipo.

 

El caso es que lo primero que me advirtió cuando me tocó trabajar con él fue: Si me llaman por teléfono, te quedas a esperar a Chicho. ¡Bieeeeeen! Yo pensaba fingir profesionalidad y amor al trabajo de cara a un compañero con responsabilidades y capacidad de decisión, y casi me toca hacerlo delante del mismísimo señor del mal. ¡Éste debería ser un trabajo sencillo! ¿Por qué coño se tiene que complicar lo de señalar al ascensor, sentarse en una silla y matar a la gente con el dedo pulgar?

 

Podría ser peor... podría ser Auxiliar

 

Claro que, a la hora de pasar toda una noche con el jefe, temiendo el momento de una llamada telefónica que significaría un cambio de jefe por jefazo, hay algo peor que ser un vigilante novato y muy muy verde... y es ser un auxiliar muy muy verde. La compañera, como todo auxiliar desterrado a la cabina de cobro de un parking, tiene un serio problema de aburrimiento, problema que trata de combatir aprovechando los momentos en los que, en el aparcamiento, hay menos gente que en el Congreso de los Diputados un día que hay fútbol. Es uno de esos divertidos momentos en los que, cuando se supone que va por al mitad de la ronda, Big Boss aparece a nuestra espalda y grita “¿Qué? ¿De cachondeo?” La chica responde negando con una sonrisa encantadora que se borra nada mas comprobar en cuestión de segundos la cara de póquer del jefe[1]... después, cabrones de nosotros... bueno de mí, comentamos lo de la taquicardia que le dio a pobrecilla... aunque su fin de semana no había terminado.

 

Digamos que la noche siguiente le toca aguantarme a otro compañero algo más veterano... mucho más veterano. Digamos que hay marcos de puertas que levan menos tiempo en este edificio que él. Digamos que aprovecho la confianza para NO llevarme el portátil, y DE NINGUNA MANERA poner un episodio de Dilbert. Digamos que el compañero NO aprovecha para probar un programa de traducción automática en mi ordenador y que esta compañera NO estudia idiomas. Digamos que la compañera no se distrajo aprendiendo inglés con el cacharro electrónico ni que...

 

Sí, neguemos que, de reojo, ella viera a través del circuito cerrado de televisión la kilométrica fila de coches que esperaban a que volviese a su puesto a cobrarles y a levantar la barrera. Neguemos ese grito de terror tan espontáneo que sólo se puede comparar a los de The Who en “Don't Get Fooled Again”, a cualquiera de AC-DC o de Halloween.

 

 De ninguna manera declararemos, señoría, que la chica salió por pies hacia los ascensores, que se equivocó metiéndose (uno por uno) en todos los que estaban bloqueados al grito de ¡Bájame! ¡Bájame! O que, en ese momento, sonó por la emisora la voz del extrañado compañero que preguntaba ¿Qué estáis haciendo? Como si me repitiese por vigésima vez que no había que torturar a los auxiliares o, al menos, que no lo hiciese sin invitarle a participar.

 

Nada de eso sucedió, querido lector. Por eso no he sido tan bastardo como para partirme el pecho de risa.

 

La próxima vez me traeré pastillas de yodo

  

 

Cuando la gente pasa demasiado tiempo junta surgen roces. Es ley de vida. Cuando la gente pasa demasiado tiempo cerca de la Rotenmeyer y ella los considera inferiores (la prueba del algodón exige medir el grado de inclinación hacia arriba de su nariz) lo que acaban surgiendo son los gritos. Es algo recíproco, no os creáis... es como la Destrucción Mutua Asegurada (curiosamente contraída en el acrónimo MAD).

 

¿La solución? A parte de afrontar nuevos traslados, o complicarle la vida al Boss, que bastante tiene ya, la solución consiste en apechugar e ignorarla en paz durante doce horas cada noche.  Creo que la situación llegó incluso a oídos de Chicho, que dijo, en su infinita sabiduría, que es muy triste que dos compañeros acaben así... claro que sería peor si acabásemos abrazados. El día que Chicho me diga algo le responderé que aguante él este cirio... también que lo grabe en vídeo y que me mande una copia.

 

Por el humo se sabe dónde está...

  

¿Qué pude llegar a suceder cuando no te llevas bien con una compañera de nariz alzada? ¿Por qué Murphy acecha cual demonio tras cualquier esquina? ¿Por que demonios cuatro gilipollas adoradores de un tal Stan[2] tienen que elegir esta noche para entrar fumando en un cuarto de baño dotado de detectores de humo?

 

Creo que no puede haber nada peor en un edificio de oficinas que escuchar de repente una alarma de incendio... bueno, puede que el hecho de que haya un incendio de verdad y la alarma no suene llegue a ser peor, Casi tanto como una reacción influida por demasiadas novelas de Terry Pratchett, por frases del tipo “Si corres demasiado podrías acabar cogiendo al ladrón y eso no trae más que problemas”.

 

El proceso de reacción ante una alarma por incendio es el siguiente:

-         Silenciar

-         Comprobar

-          y A) Rearmar o B) Evacuar (y no sólo a uno mismo, sino a cualquier forma de vida basada en el carbono de las que reaccionan mal ante altas temperaturas y gases tóxicos).

 

Añadamos a esto el sentido común y la ironía con las que escribe Mr. Pratchett, y sentenciemos, intertextualizando un poco con “¡Guardias! ¡¿Guardias?”:

 “Las células dispersas de mi cerebro hicieron un valiente esfuerzo por reagruparse, pasaron la información al mando central y éste decidió que, por sentido común, lo más sensato era echar a correr en dirección contraria al fuego.” 

 

Es como uno de esos momentos en los que, incluso con ciento cincuenta pulsaciones por minuto, descubrimos que nos equivocamos... pero en lugar de corregir el decidimos seguir equivocándonos más. Incluso decidimos buscar un culpable, un cabeza de turco, un chivo expiatorio al que cargar con el marrón: ¡La culpa es del puto arquitecto! ¡Entre la planta uno y el sótano tiene que haber una planta baja! ¿Qué coño es eso de “Entreplanta” o “Sobresótano”?

 

Como si se tratase de un chiste de Gila, aquél en el que va a comer en un avión, por error sumerge la toallita con colonia en el café, y decide disimular limpiándose las manos con el azúcar. Yo decidí comprobar los cuartos de baño... pero también en dirección contraria. Es en esos momentos cuando Dios demuestra tener más sentido del humor que nadie:

 

Cuarto de baño a oscuras. Una cabina cerrada. Al primer intento de abrir la puerta (justo un par de segundos antes de echarla abajo a patadas) me interrumpe una voz...

 

¡Ocupado!

 

¿Quién caga de madrugada en el trabajo?... bueno, yo lo hago, pero ¿Quién más lo haría? Respondo con la típica frase del tipo “Hay una emergencia pero no quiero decírselo explícitamente”.

 

¡Seguridad! ¿Todo Bien?...

 

En esos momentos raros, algo ha fallado en el cosmos. Me da la impresión de que, la acción gravitatoria de muchos planetas alineados provocan que sea un empleado, de los  que tiene que quedarse hasta altas horas en el curro y aprovecha para dejar su opinión en el lugar de trabajo, calma a un vigilante vibrante[3] con una sentencia gloriosa:

 

“Me vienes de perlas, chico. Estaba cagando a oscuras y me has encendido la luz...”

 

Una frase tan gloriosa sólo puede ser respondida con disimulo, aparentando que se controla la situación:

“Para proteger y servir, señor”.

 

Hey, You´re smart!

 

Os he hablado ya del Mahatma. Llegar un día al curro y encontrarlo hablando con la gente de seguridad no es nada anormal, excepto porque un día me dijo que tenía un buen nivel de inglés. Mi reacción fue como la de Zapatero cuando le dijeron que había ganado las elecciones: ¿Quién? ¿Yo?

 

Buscarme como traductor tiene narices debido a la gruesa capa de óxido que cubre mi conocimiento de la lengua de Shakespeare. Que alguien trate de mantener conmigo una conversación en inglés sin recurrir a gestos y onomatopeyas es realmente raro. Pero siempre me queda la Rotenmeyer y su inglés de Barbate[4].

 

Que durante una conversación de estas, me pregunte por mi nivel de estudios, porque parezco inteligente (¿Oook?) y nos pongamos a hablar del impacto en la crisis energética de la inseguridad regional en Oriente Próximo es un hito. Casi tanto como que no me equivocase demasiado al construir las frases... El Mahatma me dio su tarjeta y me dijo que le enviase un currículum y una carta exponiendo qué trabajo puedo hacer. ¡Qué ilusión ante un nuevo posible fracaso! ¡Ascender de empleado de cuello marrón a empleado de cuello blanco! ¡Con etiqueta de Emidio Tucci[5]!

 

Imagino una entrevista en inglés pasada con éxito, un escritorio para mí sólo en una de esas enormes oficinas que, hoy por hoy, me limito a abrir y cerrar; ir a trabajar con traje, tutearme con los peces gordos... el logotipo de la empresa en mi tarjeta de visita. Imagino una vida de éxito, restaurantes caros y mujeres despampanantes...

 

Sobretodo me imagino entrando en la central de PROSEGUR, diciendo eso de: ¿Preparados? ¿Listos? ¡LA CUENTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Imagino la sangre corriendo por mis brazos, y los enormes moratones originados por tantos cortes de mangas a mis superiores en este glorioso sector de la seguridad privada.

¡EL PRÓXIMO TURNO DE NOCHE DE DOCE HORAS LO VA A HACER TU PADREEEEEEE! 

Luego me despierto y vuelvo a la realidad con una sonrisa tonta en el rostro. ¿Quién sabe? Quizá Murphy también tiene sentido del humor



[1] Cara de póquer... pero de ir perdiendo hasta la camisa

[2] Hace poco me he enterado que escribir Satán es pecado...

[3] Los vigilantes de seguridad no temblamos nunca... pero algunos vibramos ocasionalmente

[4] Aprovecho para pedir disculpas al noble pueblo de Barbate, a su distinguida población, y al fluido nivel de inglés del que pueden presumir. 

[5] Seamos sinceros... de aquí a que vista un traje de Armani pasará muuuucho tiempo

Viernes, 15 de Diciembre de 2006 13:00. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 7 comentarios.

ROTENMEYER Y YO

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La resolución de conflictos s un duro camino lleno de baches en el que la inmadurez de los interlocutores (“inmadurez” es un concepto no siempre ligado a la edad) puede llegar a provocar curvas muy jodidas de tomar.  Con la Roternmeyer me pasa como con el control de armas de fuego: Algún día la echaré de menos.

Digo esto porque, aunque es posible tener una conversación fluida, inteligente y fructífera con casi cualquiera, cuando alguien con un bajo nivel cultural (digamos un nivel “rosa corazón”) se da aires de grandeza suele soltar unas “perlas” gloriosas. Quede para la Historia su memorable frase “Aplica tus conocimientos, eres vigilante de seguridad”. Alguien capaz de mantener ese nivel durante doce horas seguidas merece competir por el campeonato del mundo. Ni el Monsieur Pignon, de “La cena de los idiotas” llega a tanto como para creerse un imprescindible miembro de la comunidad, cuando en realidad desempeña una labor que, básicamente, consiste en: Sentarse en una silla, apuntar con el dedo hacia los ascensores y poder matar a un ser humano adulto utilizando sólo el dedo pulgar.

Empieza criticándome a mí por mi desidia con un “quedas como el culo”, y prosigue arremetiendo contra cualquier licenciado que no sepa mecanografía (una especialidad que ella tampoco domina): “Y la doctora se puso a escribir con dos dedos... quedó como el culo”. Recuerdo un enfrentamiento que tuvo el primer día que aparecí por allí. Le empezó a gritar a otra compañera por haberle cogido una revista... resultó que había encontrado un taco de revistas del corazón en UN CONTENEDOR DE BASURA, y en un alarde de generosidad decidió compartirlas... sólo que quería entregarlas ella para evitar que se beneficiase nadie que “Le cayese como el culo”. “Yo no quiero un trabajo que consista en estar sentada doce horas... echaría culo de secretaria, como esas que trabajan aquí”. ¿Qué coño tienen las conservadoras contra los culos? ¡Los culos son cómodos! Además, cuando se cuida su forma y la cantidad de grasa que almacenan, resultan ser una de las más bellas obras de arte de la creación. 

(Valga este ejemplo de "obra de arte")

Respecto a la prosa de la Rotenmeyer, nuestras diferencias son más de enfoque que respecto a su corrección. “Lo que pasa es que yo soy irónica y tú sarcástico” tuvo las narices de decirme. ¡Pues sarcástico y a mucha honra! ¡Y si hiero a alguien que sepa que ha sido a drede! Al fin y al cabo, defiendo la idea de que el sarcasmo, al igual que la propaganda, es un gran incomprendido, y si algo me repatea es la postura “chupiguachi” de “Yo chachi, tú caca”, de “Yo bonito, tú feo”. Algo incompatible con la decencia del Caos y, como decía el personaje de Ignatius J. Reilly en la “La conjura de los necios”, con la Geometría y la Teología”.

Poco después me acusó de soberbia. “Es que yo soy irónica y tú soberbio”. Debería haber fingido indignación católica por haber sido acusado en falso de un pecado capital, pero mi inclinación natural hacia el bendito sarcasmo me impulsó a hacer un chiste: “Si yo soy soberbio, tú eres croata”. No tuvo la decencia de pillarlo. No tuve la compasión de explicárselo (¡Toma soberbia!).

Vuelvo a lo de la inmadurez, porque se trata de una persona que responde “¡Gracias!” cuando se le llama la atención por no tener un comportamiento calificable de “adulto”... digamos que ante la exclamación: “¡Joder! ¡Eres una cría!”. Ya me lo dijo más de un compañero en su momento: Mejor solo que mal acompañado... ¡Incluso cuando se trabaja en seguridad!  ¡Y me toca trabajar con ella este fin de semana!

Oh, Señor, dame paciencia... ¡PERO YA!

(La imagen principal es una viñeta de El Roto, de los mejores ilustradores de nuestro amado país)

 

Miércoles, 06 de Diciembre de 2006 14:40. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 12 comentarios.

UNA NOCHE MEMORABLE

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Tenía que haber sido un turno tranquilo, uno de esos turnos en los que un vigilante NO saca de su bolsa un ordenador portátil, una tele o un reproductor de DVD y se la pasa viendo películas, vigilando siempre alerta como bambolean las tetas de una Silvi Saint con la que ha acabado teniendo cierta confianza. Un control de accesos en edificio cerrado, un turno de play station, una de esas gloriosas jornadas laborales que consisten en tocarse los huevos toda la noche (cada uno los suyos claro). ¿Por qué la gente es tan mala? ¿Por qué hay tan poco amor en el mundo? ¡Es que la gente no tiene casa o qué!

 Trabajo rodeado de gente encantadora 

 

Y no es coña. Son tan encantadores que, cuando salen de marcha, no pueden pasar sin venir a vernos a los que estamos de servicio. Cuando se trata de los colegas del gremio no hay maldito problema pero... ¿Por qué coño tienen que celebrar la cena de Navidad justo aquí al lado? Mirad que hay restaurantes, pubs, discotecas y locales de striptease en Madrid como para tener que celebrar una puta cena justo al lado. Puerta con puerta.

 

Ya tenía suficiente con fingir que trabajo las primeras horas de la mañana hasta que llegue mi relevo como para encima tener que fingirlo toda la puta noche. ¿Sabéis qué significa alargar la ronda? Digamos que se trata de una puta retirada estratégica cuando ves llegar al jefe de seguridad del cliente con un par de copas de más. O de menos. Da igual si ha bebido o no, es el responsable del cliente para la seguridad, lo que significa que es hora de pirarse.

 

Nos lo había advertido el Jefe de Equipo: “Cuidado, no os vayan a pillar en un renuncio. Podría ser peor... imaginaos: Podrían pillarnos abrazados.

 

Lo peor de tener que fingir que trabajas durante doce agotadoras horas es, precisamente, hacerlo en un destino donde cliente o empresa quieren tenerte entretenido. Con tenerte entretenido me refiero a hacer una ronda cada hora. Rondas, rondas, rondas, rondas... siempre lo mismo: Compruebas las puertas. Te fijas si se ha fundido algún foco en los últimos treinta minutos, fichas con un trasto llamado universalmente “Pato” (independientemente de su marca, forma o funcionamiento), caminas, caminas, caminas... y acabas hablando sólo, cagándote en todo, acordándote de todo el puto organigrama de este servicio. Desde Chicho al puñetero señor presidente del glorioso cliente. Todo esto me recuerda a la película “El expreso de media noche”, cuando al protagonista lo trasladan a un manicomio y tiene que dar vueltas en círculo durante todo el día hasta que llega la hora de dormir. Algún día vendrá a verme Baby al curro y me pedirá que haga las rondas caminando en sentido contrario para no volverme loco.

 

Lo peor es que, cuando vas por los aparcamientos, tengas que fichar en un cuarto de baño abierto al público. Imaginad que además, acompañas los movimientos rutinarios de la ronda con un mantra de vigilante... algo del tipo “mecagontó-cagontó-cagontó-cagontó...” y JUSTO EN ESE JODIDO MOMENTO se abre la puerta de una de las cabinas (desde donde la gente suele llamar a un tal Roca) y aparece uno de los jefes de seguridad que, pobrecillo mío, se sintió indispuesto, y decidió hacer de vientre JUSTO EN ESE MALDITO CUARTO DE BAÑO. Y encima se limitó a decir un temeroso “Hola”. Por lo menos parecía más asustado que yo.

 

El Mahatma y yo

 

La primera vez que vi a este buen hombre venía acompañado de su traductora/profesora de español. Se le había perdido. Se acerca una chica muy guapa a mi puesto y me dice “Perdona... ¿Has visto a un hombre con barba y un turbante?”. Joder si los he visto así. En los telediarios, en las listas del FBI... claro que este buen señor viene de la India para trabajar en una gran compañía del sector energético. ¡Y trabaja con el horario de la India! Lo digo porque se pega currando toda la puta noche. Y no como una limpiadora, que entra a las once y sale sobre las cinco de la mañana... esa por lo menos duerme... o limpia con mucha calma.

 

El Mahatma parece haberse fijado en mí porque hablo con él en inglés. Incluso ha llegado a decir que tengo un buen nivel de inglés, lo que debe ser una perla del humor indio, un chiste de Fernando Esteso en su versión Bollywood. Por lo menos es un tipo majo y agradecido... eso de “Thanks for check for me” me conmovió hasta lo más profundo. El resto de la conversación no la pillé, pero para eso Dios inventó el gesto de sonreír asintiendo con la cabeza.

 

Hola, estoy borracho y soy gilipollas

 

A la hora de diseñar un local es muy importante dotarlo de salidas de emergencia. Pero ¿Por qué coño tienen que dar esas putas salidas a la recepción de otro edificio? ¿Y por qué el arrendatario del local, que ha decidido explotarlo como bar o discoteca, no ha decidido poner a un portero en dicha salida? Pues para mantener un poco más entretenido al personal de seguridad del edificio anexo... a ese personal por el que no paga. Que te entren en la instalación tres o cuatro borrachos en una noche es el pan nuestro de cada día... que las tres veces sea el mismo imbécil es una muestra de que Dios no carece de un hiriente sentido del humor.

Digamos que la primera vez se ha equivocado. De acuerdo. Entre sus balbuceos parecen percibirse las palabras “busco” y “salida”. La segunda vez es cuando el individuo decide dar rienda suelta a su locuacidad. “Acabo de cenar en este restaurante y me he dejado el abrigo dentro ¿Me aseguras que puedo entrar a cogerlo?”. Al verle entrar por tercera vez me pregunto qué parte no ha entendido de “Esto es un edificio de oficinas, su abrigo no está aquí”.

Cuando el alcohol entra en juego es cuando nos damos cuenta de qué personas deberían haber sido ahogadas en el río nada más nacer. Sobretodo si empiezan a gritar y a hacer movimientos bruscos. Sacar por la fuerza a un borracho de un edificio de oficinas es una de las experiencias que juro relatar a mis nietos, aunque cuando le empujaba, agarrado de los brazos, luxándole las articulaciones, caí en mi error de novato: Se me debería haber caído varias veces por el camino.  

 Quiero demostrarte que soy buena persona 

 

La bondad se demuestra de muchas maneras. Se pueden hacer regalos, tener unas palabras amables... Este no fue el caso. Fue más bien como un chiste: Entra un tipo en un edificio de oficinas lleno de cámaras y le dice al segurata... Y le dice al segurata que es un tipo muy importante, un cliente muy antiguo que va a dejar su coche en el parking público... se identifica, identifica el coche, y me da su tarjeta para que le avise si ocurre algo con su lujoso vehículo. Después ese glorioso empresario se empeñó en demostrarme que era una buena persona: Abrió su mochila y me mostró un revólver. Doy gracias a Dios por ir vestido de marrón, si no se notaría que me había cagado.

 

No sé qué coño significa eso de “soy buena persona, voy armado” pero a mí me sonó a “Éste es mi cochazo, si le pasa algo te coso a tiros”. Y encima el “compi” me dice que se lo hace a todos los nuevos.

 

Amanece

 

Lo bueno de los turnos de noche de doce horas es que se acaban. Es lo único bueno. Ahí te olvidas de todas las rondas, de los mahatmas, de los empresarios armados y peligrosos, de los borrachos... te olvidas de las alarmas que han sonado sin motivo, de los focos fundidos, de que perdiste diez kilos para sacarte una placa y ahora tienes que colocarle los periódicos al cliente del cliente de tu empresa... te olvidas de los beodos que han orinado o vomitado en la entrada, de que juraste que eso lo limpiaría la puta madre de otro, de que lo cumpliste y alguien lo pisó, de que te partiste de risa viéndolo... te olvidas de los grupos de jóvenes que hacían botellón en el aparcamiento, de cómo les echaste, de que te mandaron a la mierda... 

 Puede que alguien del personal de los clientes no capte conceptos como que el abono de transportes no es un documento oficial de identificación, o que hay que comprobar las autorizaciones... o que para la seguridad siempre hay tiempo, como se decía en Dilbert.

 

 

 Todo esto en una puta noche. Por eso, cuando ves entrar a tu compañero del turno de día es como quien ve amanecer tras estar encerrado diez años bajo tierra. Significa el relevo... significa que esto deja de ser tu puto problema. Claro que tras contarle todo lo ocurrido en esta noche tan laaaaaaaaaarga, se me ocurre apuntillar el relato con un “podría haber sido peor... podría haber habido fútbol”.  

Era el peor momento para que me respondiese “Tranquilo, eso es mañana y también te toca venir”.

La primera imagen es de una de las mejores parodias sobre esta profesión que he visto en mi vida: El vigilante de "Cámara Café". La segunda salió de esta dirección que encontré en Google  
Martes, 05 de Diciembre de 2006 11:44. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

JODEEEEEER...

Espero que todos (excepto mi madre) vean las situaciones que tienen que vivir algunas compañeras y compañeros en el Metro. Además aquí, en mi Barrio. Esto no lo soluciona ni la Milicia de Carabanchel Bajo.

Pelea en Informativos Telecinco.

Mis felicitaciones a los compañeros y compañeras que se la juegan día a día en un destinos tan jodidos como el Metro de Madrid o la RENFE.

 Bien hecho.  

Viernes, 01 de Diciembre de 2006 14:09. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

LA SEÑORITA ROTENMEYER

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A todos nos suena el dicho “Mejor sólo que mal acompañado”, muchas veces es mejor solucionar los problemas cotidianos por uno mismo que siguiendo los consejos equivocados (sea cual la motivación del consejero o consejera) o sencillamente pérfidos de alguien que, o está mal informado o sencillamente está desequilibrado.

 

Ya me decía Mauri, en su momento, que era mucho, pero mucho mucho mejor, trabajar sólo, y en caso de duda llamar a un inspector de guardia, que tener que confiar en alguien que, si le vieses por la calle, te motivaría a cambiar de acera, de calle, de ciudad o de continente. ¿Puedo elegir destino? ¿No tendrá mi señor y coordinador de servicios algo tranquilo y sencillo como un cementerio? Digo yo que en un sitio así no me molestaría nadie hasta que sonase la cuarta trompeta del Apocalipsis. Las particularidades del servicio se limitarían a echar a las plañideras a partir de las diez de la noche, a evitar que nadie entrase a robar las flores de las lápidas que dejan los afligidos seres queridos o las medallas que regalan los héroes de guerra a sus compañeros caídos en combate (sí... esas que luego encontramos en el rastro los domingos). No sé, quizá la única complicación sería encontrar el punto de fichaje número 65 en la tumba de un tal Señor Martínez López (con perdón de todos los Martínez López de esta ciudad).

 

Los compañeros están para resolver dudas, para lo del apoyo mutuo y, si eso, para dar conversación. Cuando un compañero (o compañera... que también existen más allá del epiceno) trata de aleccionarte, además de explicarte cómo va un servicio, y sobretodo cuando trata de crearte una conciencia moral que ensalza el noble sector de la seguridad privada, nueve de cada diez veces estás ante una persona desequilibrada. La décima vez estás ante una persona retorcidamente cachonda que trata de echarse unas risas a costa del novato. Es como el acertijo:

 

“Si camina sobre cuatro patas, ladra, está cubierto de pelo y huele a perro... nueve de cada diez veces es un perro... la décima es una oveja muy bien disfrazada.”

Está muy mal decir que una compañera te tiene hasta las narices y que lo que necesita es una camisa de fuerza (o un enorme y bulboso pez-polla como mascota) por eso no lo diré de un modo tan explícito. Mi mes de octubre fue una mierda, sin destino fijo y con la inseguridad de no poder hacer un master para el que he tenido que ahorrar haciendo un año de turnos de noche, pero es que en este mes de noviembre me ha tocado sufrir una sobre-exposición a LA SEÑORITA ROTENMEYER. 

 

Independientemente de su historia personal (que tiene tela) estamos hablando de la típica persona a la que una empleada del hogar con cierta experiencia denominaría “esa chiflada de la señora de la casa”. Es decir, la típica señora o ex-señora de clase media alta, que vive en una urbanización para gente bien, que por alguna razón desconocida (quizá eso de sentirse útil) ha decidido meterse en este mundillo de la seguridad privada, y que para colmo de males disfruta con ello.

 

Cabe decir que, en mi escasa experiencia como segurata, me he encontrado distintos tipos de compañeros: Están los profesionales hipermotivados, los flipados de la seguridad (ambos conocidos como “rambitos”), los que no tenían otra cosa (o no valen para nada más), los que sólo quieren pasta, y los que vienen “a hacer sus horas y punto”. Sólo los dos primeros especímenes tienen algo de peligro. La diferencia fundamental entre los “profesionales” y “los flipados” está en el número de placa: Los “flipados” tienen cualquier número (y ya vamos casi por el 150.000)... los “profesionales” suelen tener un número entre el tres y el diez porque llevan toda su puta vida en esto.  Tras esta sencilla clasificación de lo que he llegado a encontrarme en este negocio (donde subrayo que la mayoría de la gente es muy normal). Analicemos a Rotenmeyer (porque para prejuicios los míos):

 

No entraré en sus circunstancias personales. Tampoco le conozco tanto. Digamos que es alguien que no te dice eso (tan típico de los “profesionales”) de “Cuando me llaman de la empresa siempre lo cojo y si no me interesa trabajar digo que no[1]. Su respuesta es:

“Cuando me llaman, mi DEBER MORAL es responder al teléfono”. Tía ¿Cuántas veces te han llamado de madrugada? No digo que te llamen en tu día libre, durante tus vacaciones, cuando estás de baja médica o, en mi caso, cuando estás sentado en una acera, en alguna calle de Amberes esperando a dos robustos camioneros flamencos con su grúa. Menciono esos casos tan divertidos en los que suena el teléfono y tu familia o seres queridos están durmiendo y tienen que levantarse por la mañana temprano, o mucho mejor, cuando estás trabajando cubriendo un servicio y te llaman para cubrir otro porque no saben que YA ESTÁS TRABAJANDO EN OTRO LADO. ¿Acaso nunca ha sufrido el “Síndrome de los 6.999” ? [2] 

 

Digamos que es alguien que te dice que hay que hacer bien este trabajo porque comes de ello... porque ¡Te pagan por ello! Cuando un coordinador te dice (reprimiendo un ataque de risa) que no te puede asignar un servicio fijo porque TIENES DEMASIADAS HORAS DE CONTRATO (a sabiendas de que en este negocio todos hacemos más horas que las que hemos firmado) su excusa real podría ser perfectamente que no tiene gente para cubrir un evento deportivo o cualquier otro servicio que exija estar de pie doce o más horas.

 

 En cuanto al “Te pagan por ello” Parece mentira que no sea consciente de que cobraría lo mismo en otro servicio donde se “trabaja” menos. Y más si el concepto de “trabajar” en el presente servicio se reduce, labores de seguridad a parte, a encender y apagar las luces del edificio, a colocar los periódicos para los clientes de los clientes de nuestra gloriosa empresa, o a señalar en quince mil informes los focos que se han fundido y los charcos que han formado las goteras. Resulta que perdí diez kilos para hacerme segurata y he terminado de portero-ordenanza con porra.

 

No digo que pueda existir gente que disfrute con su trabajo, pero cuando en tu trabajo te toman a diario por el pito del sereno, cuando eres el último mono de la selva, cuando te tratan como a un perro, si disfrutas con ello significa, generalmente, que necesitas una camisa de fuerza.

 Por otro lado, si en un lugar estamos destinados dos vigilantes y uno tiene una duda, una de las utilidades de que haya más de uno es que, si aparece la duda, se consulte. En un escaso año como vigilante, es la primera vez que me encuentro con una respuesta del tipo: “No te lo voy a explicar de nuevo, míralo en tus apuntes. Si me haces otra pregunta sobre este servicio me voy. Aquí no quiero niños”.  Una vez entró un repartidor de comida china y nadie en el edificio la había pedido. ¿Alguien ha pedido una madre? Me parece que tampoco.  Sencillamente algunos preguntamos las dudas porque, fuera del servicio tenemos una vida que nos exige mucho, porque es posible que no me pueda quedar con todo a la primera, y porque es la manera más rápida, sencilla y eficaz de resolver cualquier incidencia. Por eso le he dicho, tanto a Rotenmeyer como al jefe de equipo, que si soy una carga me voy para que venga otro. Paciencia o puerta. Curiosamente, ante esta respuesta, suavizó bastante su postura.  

Sin embargo, la Señorita Rotenmeyer no desfallece y sigue con sus arengas:

“Blablá-blablá obligación moral, blablá-blablá te pagan por hacer esto, blablá-blablá aunque mi principal afición es ver programas del corazón admiro a César Vidal”...

¿Para cuándo un “blablá-blablá me voy a suicidar con explosivo casero"? ¡Y en un descampado! ¡Para no molestar a nadie!

 

Aunque queda claro que esta tipa necesita un buen pez polla al que le palpiten sus bulbosas venas para que le haga compañía en sus noches largas y solitarias, creo que me quedo con la solución del psiquiatra: La cura de sueño, los antidepresivos que provocan risa compulsiva... ¡Y si todo falla me llevaré al curro un pañuelo y un frasco con cloroformo!

 

¡A dormir Rotenmeyer!  

 

 

La Imagen ha salido de aquí


[1] Creo que la mayoría, en cuanto sabemos que nos llama la empresa tiramos el teléfono dentro de un cajón o de una pecera... yo suelo enterrarlo en la caja de arena donde caga Verdi.

 

[2] El síndrome se basa en el siguiente dilema: Si la empresa tiene 7000 operativos en Madrid ¿Por qué coño siempre me llaman a mí?

Miércoles, 29 de Noviembre de 2006 03:27. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

CURSOS MULTIMEDIA

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El mejor despliegue militar, y a la vez el peor enemigo, es el que carece de forma. Lo dijo Sun Tzu, y con mucha razón. Si no ves una amenaza, no puedes prevenirla ni defenderte de ella. Y yo he estado haciendo un curso multimedia de la empresa.

 

La cosa va de leer textos, ver vídeos e imágenes fijas, y escuchar archivos de audio con el objetivo de repasar lo que se supone que aprendimos en un curso de dos semanas (para algunos de dos días) en unas diez horas que acaban siendo cinco o seis. Cada cierto tiempo aparece una página que te dice que ya has aprendido esa parte... ¡Gracias a Dios! ¡Creí que podría olvidar algo con el tiempo!

 

Bueno, pues ya he terminado. Creo haber aprendido o recordado todo lo que necesito saber sobre leyes, operativas de seguridad y relaciones humanas... y por alguna razón tengo el irrefrenable deseo de destruir el comunismo... y eso que los comunistas no me han hecho nada.

 

Mientras leía determinados textos creía estar alucinando... ¡Era como si algunas letras brillasen!

 

“En el caso de estar destinado en un centro comercial, cuando unos delincuentes se infiltran en una de las tiendas y logran llevar a cabo robos y destrozos, el agente causante del daño son los delincuentes. Sin embargo, tenga en cuenta siempre que cuando una persona es agredida por un compañero, el receptor del daño computable es la persona agredida, y no la seguridad de la misma instalación”

 

Ya me imaginaba vestido de camuflaje, con la cara pintada en mitad de una jungla pantanosa cuando las letras brillantes volvieron:

 Mire con atención el siguiente vídeo, en el que se le explicarán las relaciones jerárquicas entre los distintos cargos de la empresa y usted. Las relaciones de jerarquía, de carácter piramidal u horizontal, se basan en la necesidad de organizar las labores y deberes que  aseguren  las medidas necesarias de seguridad echas a medida del cliente, para  minimizar los riesgos innecesarios  mediante medidas adecuadas enfocadas al control de riesgos naturales, sociales y antisociales.” 

 

Poco después la pantalla empezó a parpadear... y las letras que brillaban eran otras:

 “Mire con atención el siguiente vídeo, en el que se le explicarán las relaciones jerárquicas entre los distintos cargos de la empresa y usted. Las relaciones de jerarquía, de carácter piramidal u horizontal, se basan en la necesidad de organizar las labores operativas que aseguren las medidas necesarias de seguridad echas a medida del cliente para minimizar los riesgos innecesarios mediante medidas adecuadas enfocadas al control de riesgos naturales, sociales y antisociales. Antes de terminar esta leccion, recuerde hacer un click en el icono de “ENVIAR” para que sus datos, sean enviados al departamento de formación que debera evaluar sus respuestas, decisiones, y rapidez a la hora de tomar las mismas. El Departamento de Formación y reciclaje le agradece su colaboración. Recuerde que Prosegur es maravillosa, enorme y Gloriosa”

Bien, tras este extraño parpadeo dejé de sentir odio hacia los rusos... ahora odiaba a los coreanos. Otros que no me han hecho nada. Por alguna razón desconocida, entre parpadeo y parpadeo de la pantalla, no paraba de oír un tecleo frenético, un montón de tacos, algo sobre ortografía forzadamente incorrecta (¿Qué querrá decir eso de “Son seguratas... no notarán la diferencia”?) y no se qué de unos datos de hacía casi veinte años.

 

 El caso es que estos cursos multimedia son maravillosos, enormes y gloriosos... que la ley, la seguridad y las relaciones humanas son propiedad de Prosegur... y que si usted es un comunista coreano tengo la obligación de odiarle y quemar la capital de su país. 
Miércoles, 08 de Noviembre de 2006 16:34. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

MI VIDA ERA UN REMANSO DE PAZ ... PERO LLEGÓ ÉL

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Mientras varios administrativos de mi gloriosa empresa se mataban a trabajar (es un decir) buscando dónde coño ubicarme (quiero decir buscando una excusa que me convenciese para hacer un plantón fuera de mi horario de disponibilidad en el glorioso Master de Tenis) recuerdo haberme fijado en la conversación que mantenían mi glorioso coordinador (una especie de Chicho Terremoto cuyo traje le quedaba tan grande como su trabajo) con uno de sus compañeros de oficina (uno de estos a quienes podría desplumar al póquer fácilmente) Mi señor y coordinador se quejaba de que el resto de sus colegas no le respondían las llamadas de teléfono (no los vigilantes eso es muy normal... ¡Los propios coordinadores!) Ante tal queja, su interlocutor, algo más veterano, esbozó una de sus sonrisas traicioneras (de las que le impiden ganar al póquer) y le dijo: “Pues mándame un e-mail”.

 

Chicho no para de llamarme por teléfono. Supongo que se ha enterado de lo del curso de Inteligencia Emocional y aprovecha para usarme como paño de lágrimas, porque no me lo explico. Su trabajo podría ser tremendamente fácil, él no coordina seiscientos servicios como el resto. A cada instalación se le asigna un equipo, y a cada equipo un responsable. Si dejas que el responsable y su equipo se organicen solos y te limitas a intervenir EXCLUSIVAMENTE cuando hay problemas, tu disponibilidad de 7x24 le daría el suficiente tiempo libre como para que su labor consistiese sólo en llamar a sus amigos para saber dónde ir a comer ese día (a Chicho le gusta llamarla así... siete días durante 24 horas... y a algunos nos gustaría comprobar si es cierto llamándole a las tres de la mañana... “Hola...  no podía dormir... y me apetecerían unas chuletas de cerdo... sí-sí sé qué puta hora es...”) Incluso le sobraría tiempo para patear las calles desahogándose a puñaladas con mendigos y prostitutas, como el hijo de la grandísima puta de Patrick Bateman (el de American Psycho) quizá podría aprovechar para hacer un curso de informática... de idiomas... buscarse un hobby... Joder, el Origami no es tan aburrido ¡Relaja un huevo!

 

Tras oír la aterciopelada voz de Chicho seis veces al día recordé la salida del otro coordinador. Le había pedido a este geniecillo del que hablo un cuadrante por escrito (más que nada para saber cuántas horas iba a trabajar este mes y dónde) y entonces se me ocurrió. ¡Eh Chicho! ¿Y si me lo mandas por mail?

 

Imaginad una planicie inabarcable. Imaginad que está cubierta por un perfecto césped, con un día radiante, de esos en los que el Sol brilla en lo alto sin una sola nube cerca. Imaginad que en mitad de esa planicie tan perfecta aparece una puta caja de madera con la inscripción “Propiedad de Pandora López. No abrir”. Imaginad que pedirle a mi coordinador que te mande un e-mail es como abrir esa caja.

 

Tras veinticinco mensajes del tipo “no me funciona el correo” me imaginé que Chicho estaría como el niño de ese famoso vídeo de Youtube, al que se le cuelga la conexión. Abrí una cerveza, encendí un cigarro y empecé a esperar tratando de reprimir mi risa tonta. Tardó dos días en enviarme un maldito archivo adjunto (una hoja de MS Exel) e incluso me dio un par de días de descanso (no me refiero a días libres... me refiero a un par de días sin llamarme por teléfono)

 

A la semana siguiente me volvió a contactar para preguntarme si me había llegado el cuadrante. Incluso me dijo que me fiara más de ese que del que había dejado en el centro donde iba a trabajar la mayor parte del mes (porque si no lo he dicho antes... sigo rebotando de un lado a otro) ¿Te refieres al que tiene una fecha posterior querido Chicho? Claro que en lugar de un archivo adjunto había cuatro... iguales... habría pagado por verlo adjuntando una y otra vez el mismo archivo. Le pregunté por qué tenía cuatro veces el mismo cuadrante, y me respondió que me fiase sólo del primero (¿?)

 “Sí, los otros los hice para... para el Ministerio de Marina... había un tipo de la Armada que... ¡Espera que tengo otra llamada!” 

Claro. Yo creía que me habían destinado a un edificio de oficinas, pero en realidad es una tapadera de la CIA (Ya me parece oír los gritos de esos yihadistas a los que les pelan los huevos a calambrazos) seguro que cualquier noche aparece un tipo con perilla y gafas arrastrando un carro, me llamará Barney y me invitará a una cerveza. Solo que, por alguna razón, he pasado más tiempo en la ciudad corporativa que en el servicio al que, se supone, estoy asignado. 

 

Ni os imagináis cómo echo de menos mi anterior destino. Monólogos tipo Gollum, recuento de baldosas, dolor de espalda por las dominadas que tenía tiempo y ganas de practicar  y un compañero que pasaba tanto tiempo allí dentro que su cuerpo se amoldó a la silla y no cambiaba de forma ni durante sus vacaciones. Mi vida era entonces un remanso de paz, un mar en calma. Pero se convirtió en una tempestad apocalíptica desde que llegó este tipo.

 

 (PD: Me ha llegado un SMS de la empresa ofreciéndome entradas para el Master femenino de tenis. Veo llegar la comadrejada: Un tipo vestido con traje en la puerta con un montón de uniformes a su espalda que me diga “Ya que estás aquí... Tú llevas una talla cuarenta ¿NO?”)
Martes, 07 de Noviembre de 2006 12:04. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

MURPHY Y LA SEGURIDAD PRIVADA

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A veces me pregunto si la asignación irónica de destinos que impera en mi gloriosa empresa tiene guasa o qué. Hace unas noches, en respuesta a la pregunta de una compañera sobre cuál de los tres destinos por los que había rebotado el mes anterior (es una forma de hablar, porque en “La Ciudad” cada puesto es un destino distinto con su operativa propia... la publicación donde se recogen todas las operativas suele recibir nombres como “La Biblia en pasta”, “El gran libro” o “El sillar”[1])

 

Sin embargo ¿Por qué cojones el destino que nos queda más cerca de casa es o muy complicado o una auténtica mierda[2]? Si un edificio inteligente es tan inteligente ¿Por qué demonios no hace él este trabajo? ¡Tengo donuts gigantes que engullir y café que beber!

 

A sabiendas de que, a priori, las palabras “trabajo complicado” y “vigilante de seguridad” no suelen ir emparejadas, paso a relatar esta noche de pesadilla:

 La Ley de Murphy y los retrasos: 

 

Siempre que, por la razón que sea (digamos bajar a comprar tabaco por exigencias de Baby) sales de casa con un par de minutos de retraso, encontrarás la entrada de la estación de metro llena de gente que hace cola a la soviética para comprar el Abono de Transportes, aterrado, te percatas de que no lo has comprado y hoy es primero de mes... buscas en los bolsillos y el único billete de diez viajes que tienes para estas emergencias está agotado o no funciona; vas al cajero (que está más lejos de lo normal... señal inequívoca de que quienes controlan Matrix están introduciendo un cambio) esperas la cola para la máquina expendedora de billetes que no exige el precio exacto y te devuelve el cambio en monedas de uno y cinco céntimos (aproximadamente unos tres kilos... puñado arriba puñado abajo)

 

Durante el viaje caes en la cuenta de que hoy juegan el Real Madrid y el Steagua Bucarest... más que nada por la horda de rumanos que demuestran su afición al vodka haciendo sonar ensordecedoras bocinas y trompetas dentro del jodido vagón. Como para decirles algo.

 Murphy y las Operativas Especiales 

 

Fútbol más parking público en un edificio inteligente significa “apoyo a los auxiliares del aparcamiento”, digamos estar de pie tragando dióxido de carbono (creo que los compañeros de Servicios Generales tienen implantados filtros en los pulmones... o han mutado directamente) y si te hacen una señal, hay que (literalmente) parar el coche. ¿Cómo se hace esto?

a)      Estilo Morfeo: Lo demostró en Matrix Reloaded, en esa mítica secuencia de persecución en la autopista que dura diecisiete minutos y que no he podido ver entera porque (más o menos por la mitad) me entran ganas de mear[3]: Aproveche que tiene la defensa a mano para partir en dos la carrocería del coche. Ningún juez creerá que has podido hacerlo.

Riesgo: Todos creerán que eres idiota, tu defensa (y posiblemente tu columna vertebral) se partirán en dos... la primera la pagas, con la segunda te jodes.

b)       Como mandan las normas: Ordene, contra todo sentido común, al auxiliar que lleva en esto más que usted y que cobra la mitad, que baje la barrera automática en la salida del parking. Cuando se solucione trate, de clamar a los ocupantes de los otros trescientos vehículos que esperan para salir practicando el noble ritual del seppuku, vulgarmente conocido como harakiri, con la misma defensa con la que no has partido en dos ningún coche.

Riesgo: La putada del suicidio (por ritual que pueda llegar a ser) es que ocasiona la muerte de quien lo comete. Además, la defensa ni corta ni perfora, por lo que el ritual acaba siendo terriblemente doloroso, o cómicamente fallido.

c)      Dé el ¡ALTO!: Contra toda apariencia, no se trata de ofrecer como propiedad personal, para uso y disfrute, al compañero auxiliar que mide 1,90. Más bien va de estirar la mano hacia el conductor que no ha pagado. Gritar lo de ¡Alto! es opcional (creo que tengo serios problemas para hacerlo sin partirme de risa)... de hecho en los EEUU lo que gritan es Freeze!  (Algo así como ¡Congelado!) Aunque...

Riesgo: Para empezar, cabe la posibilidad de que no te hagan puñetero caso, entonces la naturaleza actúa (me refiero a la naturaleza de los conductores que se ven atrapados en la salida de un parking). Lo de gritar Freeze! mola, pero sin apuntar con un arma no tiene del mismo efecto... además se dará la impresión de que uno trata de darse aires de intelectual, lo que resulta incluso más cómico.

Para dar el alto, es necesario poner la mano delante, lo que puede llegar a extremos como el de una compañera, a la que le reprendieron por ponerla a la altura de la cara. En casos así, los conductores pueden interpretar que se les está saludando (si se dobla la articulación del codo al hacerlo) o que les está saludando un nazi (lo que no es recomendable en un parking lleno de conductores de Europa Oriental) La solución es bajar un pelín el brazo ya estirado (más o menos a la altura de la cintura) como si tuviese SúperPROSEpoderes de los que detienen las balas (lo que en la profesión se denomina “Hacer un Neo” en referencia a uno de los criminales más buscados).

También resulta ridículo, pero como dijo El Gurú: "La gente ze pone muy zuave cuando ve un unifodme". 

 

¡Rondas! ¡Rondas! ¡Rondas! 

 

En su capítulo cuarto, acerca de “Lo poco gratificante que es su trabajo”, ese gran sabio que fue el tal Murphy nos dice: “Si entre varios destinos, todos están a dos horas de tu casa (en transporte público) y uno de ellos a una media hora, el más cercano exigirá que no pares de caminar en toda la puta jornada”. Esto se complementa con “Si has hecho las prácticas para tu nuevo destino hace más de veinte días, y sólo has vuelto por allí una vez hace más de quince, encontrarás nuevos puntos de fichaje para la ronda cuya ubicación desconoce la totalidad de los presentes, porque los habrán colocado JUSTO EL DÍA ANTERIOR, y no estarán en la zona de responsabilidad de otros compañeros, sino en la tuya.

 

La explicación de cómo encontrarlos suele ser del tipo “Entra por la puerta principal, gira a la derecha, sigue la pared, gira a la derecha, camina por la pared como si fueses uno de esos terroristas de Matrix, vuelve a girar a la derecha, avanza todo recto, date en la cara con cinco paredes porque la planta está sin iluminar, finalmente habrás vuelto de nuevo a la puerta principal. Ahora vuelve a ir por tu derecha siguiendo la pared, cuélgate del techo para evitar que los dos tipos del Laberinto del Chinotauro te localicen y te lancen por una puerta que sólo da a un charco de barro. Aunque en un principio te diremos que hay un punto de fichaje en cada extremo de la planta y otro en el centro, resultará que están en las dos esquinas de el lado derecho (según se entra) y el tercero casi en el centro (pero también en el lado derecho). Puede que se hayan caído porque, en lugar de silicona, hemos utilizado esparadrapo para fijarlos, pero da igual... nos reiremos de ti de todos modos.  

 

Solución: No pasar por ellos, y dejar constancia haciendo un corte de mangas a la puerta de acceso a la zona por la que debes pasar, que quedará registrado por las cámaras de seguridad.

 

Además, debido a la falta de sueño que va ligada a los turnos de noche, y la desmemoria provocada por el hecho de haber pasado por tantos sitios (cada uno con sus normas y peculiaridades) recordará una puerta roja por la que debía pasar... para cuando la encuentre (tras las risas de compañeras y compañeros a quienes habrá consultado) se dará cuenta de que, como en toda la instalación, las puertas están pintadas de azul.

 Llega el Agente Smith 

 

Justo en el momento de mayor desesperación, pánico, estrés, agobio, y demás sensaciones del tipo “Estoy hasta los huevos” o “Este trabajo lo va a hacer la puta madre de otro”, sonará el timbre de la puerta principal, y será un Inspector... justo lo que necesitaba este turno de noche.

 

Tratando de volver a la normalidad

 

Tras una operativa especial, hay que volver a la operativa prevista, lo que significa cerrar unas puertas y dejar abiertas otras. La diferencia fundamental está la posición de una puerta respecto a la otra y en el color en que están pintadas (es lo que se llama “diferenciación a prueba de idiotas”) pero llegando a este punto de la noche, lo más probable es que las haya cerrado todas, transformando un edificio de oficinas en una cárcel (si no pasa nada) o en una trampa mortal (en caso de catástrofe... digamos un incendio) Además, llegará con todos los tacos, que mantenían abiertas todas las puertas, a presumir de sus trofeos ante su compañera o compañero, lo que le permitirá comprobar su cara de pasmo, y una expresión muda del tipo “¿Qué ha hecho este imbécil?”.

 Amanece, que no es poco 

 

Con las primeras luces, llega la hora de hacer todo lo que, se supone, no es labor del personal de seguridad, como el reparto de llaves y tarjetas de acceso a los trabajadores de mantenimiento y limpieza, conectar el montacargas para que un tipo, con una cara que acojonaría en cualquier callejón oscuro, recargue las máquinas de vending, encender las luces y algo llamado “cortinas de aire” (¿?) ordenar la prensa del día por suscriptores (es decir por planta, empresa y jefazo) sonreír como si te alegraras de ver a todo el mundo y tratar de no desmayarse. Viene a ser como la Guerra de Vietnam, Prolongados tiempos de calma interrumpidos por minutos de pánico y fuego cruzado... sólo que al revés. Estoy seguro que cualquier personaje de película de terror (de esos que te persiguen en las pesadillas) cualquier invertebrado gigante, fiera descomunal o suegra con cara de decepción, será sustituida en sus pesadillas por un montón de llaves, tarjetas de acceso, listas de control de acceso y de asistencia y, por supuesto, por hordas de empleados de limpieza y mantenimiento que desean verle castrado... o atado a un par de palmeras cruzadas.

 La Solución ¿Se le ha complicado la noche? ¿No ha parado de cagarla? ¿Un montón de personas tratan de que les atienda a la vez? ¡Nada de estrés! ¡Hágase el idiota y finja que es su primer día! haga un Peter Griffin “He-he- he-he- he-he- he-he- he-he- he-he- he-he!”   


[1] Básicamente un ladrillo enorme

[2] Léase “va de estar de pie un mogollón de horas”

[3] ¡Siempre! ¡No falla!

Viernes, 03 de Noviembre de 2006 15:04. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

PODRÍA HABER SIDO PEOR... PODRÍA HABER LLOVIDO

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Bueno. Excelente semana. Al menos no ha llovido... digo yo. He cubierto (más o menos) mis horas, he cobrado un sueldo del tipo “sigue siendo mejor ser segurata que periodista” y he hecho mis cursos. Bueno, uno no lo he terminado, pero estoy en ello. 

 

El curso de Inteligencia Emocional, ha sido toda una experiencia. Imaginad la presentación: Un grupo de vigilantes, auxiliares y algún escolta tenían que contarle al instructor (me sigue pareciendo más serio llamarle así que “profesor”) su nombre, cuánto llevaba en la empresa, y qué era lo bueno y lo malo de trabajar en esta gloriosa aventura que conocemos como PROSEGUR. Mi primera impresión fue de pasmo al comprobar lo quemados que están algunos compañeros, porque las quejas por el sueldo escaso las contestamos una compañera y yo. Ella venía del Ejército de Tierra. Yo de ser becario en Júbilo y de ganar, como vigilante a tiempo parcial, más o menos lo mismo que la señora directora. Qué caras pusieron.

 

Esta cosa de la Inteligencia Emocional u Optimismo Emocional va de saber interpretar las emociones ajenas y controlar el propio lenguaje corporal en el ejercicio de nuestras funciones. Incluye un breve estudio de la base biológica de las emociones, la motivación, la empatía, la comunicación y algo llamado Asertividad. Una definición de Inteligencia Emocional sería La capacidad de comprender las emociones y conducirlas para poder utilizarlas de cara a guiar nuestros procesos de pensamiento y nuestra conducta, produciendo mejores resultados. . También vimos los tipos de inteligencia (aunque por alguna razón einsteniana se omitió la Inteligencia Militar) No sé si salí de allí siendo mejor vigilante, pero estoy seguro de que quería ser mejor persona.

 

Ah, me hicieron un par de pruebas: Un test de “Actitud Positiva”, uno de “Inteligencia Emocional”, uno de “Lectura del Lenguaje Corporal (iba de interpretar las emociones expresadas por la cara que ponían unos actores en unas fotografías) la interpretación de un texto sobre un suceso en la oficina, e interpretamos el famoso cuadro de “La Balsa” (todo un éxito en su difusión por correo electrónico en formato MS Powerpoint) ... y me preguntaron qué querría escuchar acerca de mí en mi funeral. La mayoría emitió valoraciones (“Era una persona serena, trabajadora, educada...”) otros no supieron qué poner. Yo solté lo primero que me vino a la cabeza:

 “Hombre, tampoco escribía tan mal” 

 

A propósito, podéis imaginar quién era el instructor del curso. Cuando nos vimos mi cara expresó un “sabía que tenías que ser tú”, la suya un “a priori no te recuerdo, pero de todos los cursos que existen... ¿Por qué coño tenías que escoger uno de los míos?” Por lo menos dejó las tarjetas con manchas de tinta en su despacho... no podría haberlo resistido.  

 Ojo a las FRASES GLORIOSAS DE ESTE CURSO: 

 

-         La putada de estos cursos es que, una vez has conocido a la gente, se acaban” (Un Compañero. “Los cursos de reciclaje son como la vida”)

-         Hay que tené claros losojetivos duno mimmo. Po ejemplo, si pa sé Diretó Generá hay que tené do carrera y sé bilingüe en do lengua má la matenna, quizá debería pensá en sé Su-Directó” (Señor F. extracto de su futuro libro “Los Subdirectores Generales y Tú. Cómo sobrevivir a esa panda de ignorantes”)

-         Er Triángulo Emocioná é invertido. Tié su base en lo-ojo y la-ceja, y acaba en la boca, no en el escote” (Señor F. “Yo las miro al corazón, pero las tetas están delante”)

-         En er cole, ar que se le daban mal las matemáticas era torpe... lo recuerdo como un trauma: Depué de rellená un cuestionario me preguntaron si era medio tonto... les faltó llamarme subnormalito” (Señor F. “Ahora soy lo que soy... ¡Jodeos!”)

-         “La inteligencia é una argamasa de estos siete tipos de inteligencia... todo é adquirío, nadie é inteligente de nacimiento” (Señor F. Lo dicho, a joderse)

-         “¿Que esa cara expresa asco? Será asco por verme y que me va a partir la cara... ¡Eso es ira!” (Golfo... “Quiero una segunda opinión”)

-         “A vé, Gorfo, zi el actó tié lo-ojo casi desorbitaos, el get-to torcío y parece que se caga encima, eso é Miedo... MIE-DO”. (Señor F. “En respuesta a mi afirmación: Todo depende de lo oscuro que esté el callejón donde me encuentre al tipo de la foto”)

-         “Estoy de acuerdo en que ese tipo expresa asco... tiene cara de que huele mal” (Golfo, el Inteligente Emocional)

 Esta experiencia merece un articulillo para ella sola, tan sólo añadir que conocí a una gente estupenda y que me encantó volver a ver a mi instructor favorito, principalmente porque el curso multimedia sobre área legal, Relaciones Humanas (un diamante en bruto) y Operativa de Seguridad era de estos multimedia, en los que estábamos solos un ordenador y yo dentro de una especie de cubículo... Frase gloriosa constante durante diez horas: “¡Click!.. ¡click!... ¡click!” 

 

Mi justa recompensa por el primero de los cursos citados (el otro tardará un tiempo) fue un segundo PROSEbolígrafo (en mi caso el tercero) y una insignia como las que le dan a los vigilantes cuando aprueban un curso, para ser lucida en la chaquetilla del uniforme... ésta en particular, tenía sobre fondo blanco la imagen del pensador de Auguste Rodin.

PROBLEMA (consultado con unos cuántos compañeros y con un Jefe de Equipo este fin de semana: Si hay un incendio busca a un compañero o compañera con una insignia de cursos contra incendios... si crees que se ha colado un artefacto explosivo, busca a quien tenga una insignia de un curso de protección contra explosivos (creo que es una bomba) y si hay una emergencia, busca a alguien con una insignia de Protección Civil... ¿Qué hay de mí? ¿Me van a llamar si alguien necesita un abrazo?

El fin de semana lo pasé, de nuevo, en La Ciudad Corporativa. Un montón de colegas armados, y me cambiaron de un lugar llamado “Checkpoint Charlie", a otro denominado “Delta” (lo que suena a desastrosas operaciones en Irán o Somalia)... y finalmente acabé haciendo rondas por cuatro edificios... de pie doce horas... relevo a en punto... encerrado en edificios inteligentes, sin una tarjeta de acceso que funcionase. Como había cargado la tarjeta con 5€, no vi otra solución que el asalto a las “máquinas de vending”...  

Bueno. Podría haber sido peor. Podría haber llovido.

Martes, 31 de Octubre de 2006 16:36. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 9 comentarios.

REBOTANDO DE UN LADO PARA OTRO (y III)

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Bueno, pues había pasado por dos lugares, pero como los cuadrantes de este mes ya estaban hechos, había que buscarme un tercer lugar para pasar lo que me quedaba de mes (más de la mitad).

 Primera llamada:  

-         Oye, que soy de Inspección y nos han dicho que querías hacer horas

-         ¿Cómo?

-         Veo que tienes habilitación, pero te falta carnet de conducir y licencia de armas

-         Bueno, también me falta una casa en propiedad y una amante de grandes tetas, pero básicamente aciertas

-         Tenemos un polígono industrial del tipo Área 51[1]... también un plantón en la RENFE a tomar por saco y el metro... 

 

Lo primero que me vino a la mente fue aquella tira cómica de Dilbert en la que le proponían al jefe un nombre para un nuevo producto: Le daban primero una opción mala, para que la rechazase, y luego las que querían ellos. El funcionamiento del cerebro de un jefe es terriblemente simple, casi como el de un simio según Scott Adams. Después pensé en “El Club de la Lucha”, cuando Tyler Durden le pide al protagonista que le golpee: ¿El metro? Hmmm, no quiero morir sin cicatrices...

 

-         Señor, voy a hablar con mi coordinador para que me de días de vacaciones.

 

Si de algo se pueden quejar los coordinadores es del derecho que tiene un vigilante a rechazar un servicio. Seguro que en sus sueños, además de perros parlantes y clones desnudos de Hitler, existe la figura del Comisario Político ex-soviético que apunta al personal operativo con una Makarov y le dice “Ia edstás iendo parrra edsa puta obrra! Davai!”

 

Segunda llamada:

 -         Hola-holitaaa, somos de la florida y primaveral inspeccioooón. Tenemos algo que te puede interesaaar. Se trata de un hotelito que puede que te quede algo lejitos de casa, pero en seguidita de damos el numero de telefonito del alegre compañero que está allí. Estará encantadito de indicarte como llegaaaara. 

 

Evidentemente mi respuesta fue que no. Lo divertido fue que el compañero que estaba allí era Murci... y que quien fue en mi lugar fue el Gurú.  Él ya lo dijo claramente: Zi tengo que id hazta allí, que tengan la dezenzia de llevadme.

 

Entonces entró en juego mi coordinador.

 -         Chico, te he encontrado algo. Habrá que trabajar ¿No?

-         (Me pregunté por qué coño está tan amable... me habían hablado de un destino en este equipo que era una auténtica mierda: Una puta obra en algún lugar de Madrid (miré en Internet y en lugar de una dirección sólo había un mapa de la comunidad con un punto rojo cerca de una autovía) No irás a mandarme a ese lugar del que habla todo el mundo, ese donde la garita es un coche que no podré mover porque no sé conducir...

-         La gente habla mucho, no les hagas caso. Tendrás una garita con calefacción... ¡Llévate los libros! Te voy a dar el teléfono de tu compañera esta noche para que te alcance en su coche

-         (Ojo a la jugada: Una mujer que no me conoce me iba a recoger en el centro de Madrid para llevarme a un lugar cuya ubicación no conozco... lo que nadie me dijo es si la chica estaba de acuerdo ¿Veis normal montar a desconocidos en vuestro coche particular?) ...esteeee...

-         Espera que tengo una llamada (esta es una de las innovadoras tácticas-comadreja de los coordinadores basada en hablar y no dejar que les hables)

 

(minutos después)

 - Oye, ya sabes que la gente habla mucho, el sitio no está tan mal... recuerda que trabajas en PROSEGUUUURL (que un coordinador trate de torearte y encasquetarte un servicio chungo tiene gracia... pero que te lo diga imitando a Chiquito de la Calzada no tiene precio... ¡Benditas grabadoras!) 

 

Pasó el día, y mientras compartía unas cervezas con el bueno de Murci volvió a sonar mi teléfono... y era él

 -         Oye ¿Me puedes hacer un favor[2]?

-         A ver...

-         Necesito que vayas a este sitio de día

-         Déjame calcular... si no tengo carnet de conducir, y el primer transporte público pasa por mi barrio a las seis de la mañana ¿Cuánto voy a llegar tarde y cómo se lo tomará el compañero o compañera que lleva allí más de doce horas?

-         ¡Ups! ¡Tengo otra llamada! 

Al día siguiente recibía la comunicación más patéticamente extraña de mi vida como vigilante: Un SMS que me decía que se anulaba ese servicio... pero al día siguiente recibí una llamada de un tercero.

 

Un nuevo Sheriff en la ciudad

Si hay alguna duda, el Sheriff era yo. Y la ciudad era corporativa... y enorme, y con un montón de compañeros armados. Generalmente sustituir a un compañero armado se interpreta como una mala noticia. Si el tipo o tipa a quien sustituyes trabaja con un arma es por algo. Este debe ser uno de esos casos raros en los que resulta que nos equivocamos: Coordinación presente 24 horas, un jefe de equipo que te visita varias veces a lo largo del turno y amabilidad por todas partes. Incluso me han sugerido que me saque la licencia de armas para trabajar allí. Con eso y unas gafas de espejo...

 

Respecto a la fauna local, cabe decir que la presencia de picaderos y cotos de caza cerca me han permitido ver gatos, liebres e incluso una pareja de zorros correteando por la ciudad. Tras una lluvia bíblica, lo más raro que apareció por allí fue ¡Un cangrejo! ¿Qué cojones hacía allí una cangrejo? La respuesta del jefe fue que algún jardinero se habría traído paella para comer y no encontró otro lugar donde tirarlo.

 Tanta fue la amabilidad que, incluso, el primer día, dos compañeros me acercaron al metro más cercano. La conversación sobre fútbol (se acercaba el derby) y sobre lo mal que iba el sector de la seguridad privada era inevitable, así como la primera pregunta que me soltaron en frío ¿qué te parece que los extranjeros puedan trabajar como vigilantes? 

Si algo tenía de malo era la distancia: Un metro, un autobús que sale cada hora y un trayecto de unos 20 minutos (sin tráfico) y la aterradora posibilidad de llegar tarde a relevar a un tipo que lleva un kilo y medio de acero colgando de la cintura (ya sabéis a qué me refiero)... podría ser peor si lloviese... no, esperad, sí que llovió. Y aunque el destino ha resultado mejor de lo esperado, allí, bajo la lluvia compuse una oración a un santo popular pidiendo que mi coordinador contrajese la serie de enfermedades venéreas que se merece (es buena persona... pero en situaciones imprevistas acaba por mandarte a lugares realmente lejanos)

 Oh, San Genarín, patrón de borrachos, vagos y puteros

Te propongo un nuevo objetivo para tu escupitajo certero

Mi coordinador dice darme un destino que me merece

Y te pido que a cambio él contraiga un buen herpes 

Tricomonas, Sífilis, Clamidia, Chancro o gonorrea...

Mientras le duela o le pique, que se contagie de lo que sea

Lo mismo me da Tricomonas o Condilomas, poco importa si lo pilla

Si no se te ocurre nada, te sugiero unas buenas ladillas

 Tan sólo que le pique o le duela

De eso lo que te venga en gana

Y si no pueden ser venéreas

Considera unas buenas almorranas    

 



[1] Consultar referencias al Área 51 en otros artículos de esta sección publicados hace poco

[2] Lo que se llega a aprender en un sólo mes: Hay tres frases que un coordinador repetirá a lo largo de su carrera a un vigilante, frases que le servirán para valorar tu disposición hacia el trabajo... de hecho tu disposición para trabajar de más o fuera de tu disponibilidad. Las frases son:

-          "Estoy buscando un puesto a tu altura" /  "Tengo el puesto que te mereces"  (traducción: "Soy incapaz de darte algo normalito"  /  "He encontrado un servicio que no quiere nadie, así que voy a tratar de colártelo")

-          "Necesito que me hagas un favor" /  "Este negocio funciona a base de favores"  (traducción: "Sí, hay un puesto que nadie quiere ocupar, y yo no quiero que sepas por qué, te haré creer que te devolveré el favor de ir allí, pero dependiendo de con qué pie me levante el día de devolvértelo lo haré o será imposible. Debería tener una lista de gente a la que le debo favores, pero ¿Acaso crees que éste es un trabajo normal?"

-          "Un abrazo, amigo" / "¡Hombre (...nombre equivocado...)! ¡Encantado e verte!"  (traducción: "Espero que no tengas acceso a armas de fuego" /  "¡Joder! ¿Por qué están bloqueadas todas las salidas?"
Viernes, 27 de Octubre de 2006 22:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

REBOTANDO DE UN LADO PARA OTRO (II)

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Mi segundo destino para alternar este mes fue definido por un par de compañeros como zona de guerra. Nada más lejos de la realidad. Dos torres gemelas (¡ups!) en el centro de Madrid, con rondas cada hora que incluían tres o cuatro plantas de aparcamientos pobladas por algo peor que un minotauro: ¡Por gente! ¿Qué es eso de que un edificio de oficinas daba tener un parking público?

  

 

La mayor putada que te puede suceder en un edificio inteligente es que deje de funcionar... ahí he descubierto que me hago la picha un lío, pero al tener gente al lado a la que consultar los problemas rara vez pasan a mayores. Interruptores, lectores de tarjetas de ID, y más llaves que en un manual de judo me podrían hacer la vida un pelín más complicada si no hubiese sido alumno de R. Calduch: Ya lo dijo este gran hombre a modo de venerable anciano oriental: Se meticuloso y flexible... apúntalo todo y pide a quien lleva más tiempo que te lo confirme.

 

Por lo demás, siempre te puedes sentir útil ayudando a las compañeras y compañeros a aprender inglés o contar entretenidas historias de vigilancia, terror y soluciones originales para problemas tontos. 

 

Un compañero me dijo que la putada de que me relevasen azafatas es que llegaban a en punto... pues podría ser peor... podrían llegar tarde.

 

Anécdota: Con toda esta tensión, una noche se me derramó café sobre el puesto (teclado de ordenador incluido) de una azafata. Nada como un océano marrón y humeante para dar a la situación el toque que le faltaba. Es en esos momentos cuando un compañero con algo de experiencia viene de perlas.

 

El Señor Lobo y yo

 

Cálmate chico, tiene solución. Aunque yo suelo limpiar los teclados desmontándolos no te veo en condiciones de operar, así que sigue mis pasos:

0)      Toma estas servilletas y que absorban todo el café

1)      Ahora moja un poco de este limpia-hogar que tenemos aquí abajo para situaciones de emergencia en otra servilleta. Huele a limón, pero las bellezas que te harán el relevo perdieron el sentido del olfato debido a fumar tanto en su tiempo de descanso.

2)      No nos chupemos las pollas todavía... ahora humedece la punta de estos palillos de oídos (de emergencia) con el limpiador y pásalo entre esas teclas que parecen flotar en café

3)      Finalmente coge unas servilletas secas y pásalas sobre la zona humedecida con limpiador. ¿Ves? Como si no hubiera pasado nada.

4)      Finalmente, coge todo ese papel que parece haber aplastado a un millón de cucarachas puestas de cafeína y tíralos a esta papelera, coge otra bolsa de basura, cámbiala y tírala en el contenedor que hay fuera

5)      Lo has hecho muy bien, ni se mueve ni se nota. Ya estás preparado para anunciar compresas

 

 

 Tras esta experiencia en la gestión de crisis, a ver quién es el guapo que me dice que no puedo ser feliz con este trabajo. Cuando llegó el relevo de este compañero sonó su móvil. Él se limitó a decir:

Cariño, voy para allá. Estoy a treinta minutos de allí, llegaré dentro de diez.

Viernes, 27 de Octubre de 2006 22:31. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

REBOTANDO DE UN LADO PARA OTRO

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El sueño de todo vigilante es tener un destino fijo, cómodo y, a ser posible, poder estar sentado al menos la mitad de las horas que trabaja (y a ser posible todas) Me reafirmo en mis argumentos, con esto, y permiso para beber cerveza, este sería el mejor trabajo del mundo.

 

Mi primer destino ha sido un parque empresarial con unos cuantos rascacielos, unas rondas larguísimas, y un equipo de buena gente armada de paciencia, vista mi incapacidad para manejar cualquier vehículo que no sea el coche de San Fernando (mitad de camino a pie y mitad de camino andando) Pese a lo que digan, no es un mal sitio para trabajar: Es tranquilo, no estás sólo, se trabaja sentado, y cualquier deficiencia de la tecnología se puede suplir con un vistazo a las listas de personal autorizado. Muy buenos compañeros, alguno un poco friki, y miles de historias divertidas que contar más adelante. Ah, aunque yo trabajo sólo de noche, a la hora mágica[1] tengo la oportunidad de contemplar a las azafatas de la empresa. Cuidado con las babas, Golfo, mancharás el uniforme.

 

Principal problema: Esta realmente lejos de mi casa. Entre 45 y 60 minutos de metro y un autobús me separan de este paraíso de la vigilancia. Eso y la posibilidad de perderse durante una ronda laberíntica y acabar perseguido por un ser mitológico (mitad hombre mitad toro) al que el cliente deja vivir en el parking por razones humanitarias... o minotaurinas.

 

La vista desde las azoteas de las torres de oficinas y almacenes es estupendas (sobretodo si hay un incendio en la capital) y he descubierto que los alrededores están poblados por bellas mujeres con las ventanas abiertas, a través de las cuales no puedo mirar porque supondría una invasión de su intimidad... y porque podría caerme desde la azotea de un rascacielos.

 Si alguien de allí temía no volverme a ver, que se quede tranquilo cuando vaya a finalizar su turno. Ya lo dijo PROSEGURATOR: ¡Volveré!  


[1] Léase la hora del relevo

Viernes, 27 de Octubre de 2006 22:26. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

MENUDO MES DE OCTUBRE

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He pasado mucho sin escribir porque trataba de imaginar un acertijo para que os hicieseis una idea de cómo he pasado este mes que ahora termina. Hasta ahora, ya a finales, me habría contentado con el siguiente:

 

Suele ser marrón, sale por el culo y huele fatal

 

Claro que las cosas acaban cambiando. Os voy poniendo al día:

He pasado diez meses haciendo turnos de noche y, aunque no he llegado a hacer el doble de horas extras respecto a las de mi cupo mensual, sí que he hecho un mogollón. Cuando se lo dije a mi nuevo coordinador su primera respuesta fue Vaya paliza, ¿no?

Mi anterior destino (el de la puta puerta, los 6 pisos, los 108 escalones y las 2.865 baldosas) cerró y canceló el contrato. No tengo ningún indicio de que fuese culpa nuestra, aunque comprendo (ahora y sólo ahora) por qué Mauricio decía que iba a dejar la empresa, y si no el sector.

 

En estos 31 días he tenido dos coordinadores (casi tres) y no he parado de oír que el número de horas de mi contrato (horas mínimas, claro) era demasiado alto. En mi pueblo eso significa que no había sitio en la empresa para mí, pero conociendo un poco el sector de la seguridad privada se llega a la rápida conclusión de que eso es imposible: Falta personal (sobretodo habilitado) y, por lo general, el mejor regalo que una empresa puede hacerle a su competencia es dejar que un vigilante con su cartilla, su TIP y su placa se vaya. Por lo tanto, haciendo caso a mi sentido común y a los sabios consejos de mis compañeros de profesión, tiré de paciencia, me puse en mi lugar y acepté los destinos que me parecieron interesantes.

 

Recordaré el resto de mi vida las caras de los coordinadores que me decían que tenía demasiadas horas de cupo mensual. El de toda la vida, expresaba preocupación o incapacidad (algo que yo también haría si tuviese que coordinar 600 servicios a la vez)... y si no lo fingía muy bien. Otro parecía partirse de risa cuando me lo decía, dándome la impresión de que, si jugase con él al póquer, le desplumaría fácilmente. El tercero parece haber hecho lo que ha podido, pero lo ha hecho de un modo muy particular:

 

-         Trató de meterme en dos destinos con una plantilla joven, poco peligro y en un entorno civilizado

-         Cuando no hubo sitio (en nueve de las trece ocasiones en las que mi disponibilidad me permitía vestirme de marrón) me buscó otro. La opción más rápida incluía una llamada a inspección para que cubriese un hueco libre, el problema es que se trataba de destinos peligrosos, desagradables o sencillamente del Área 51[1]. Curiosamente todos los jefes de equipo, al enterarse de mi disponibilidad, decían que era posible que cubriese más horas de las estipuladas en sus servicios.

-         Como buen coordinador, trató de colarme un servicio muy especial (fuera de mi disponibilidad) que exigía gente habilitada, con el problema de que muy pocos vigilantes querían aceptarlo (y es que estar de pie de ocho a quince horas suele resultar muy cansado)

 

Además, me ha tocado hacer cursos de reciclaje, creo que ya había hablado de ello, pero al final, tras cada tormenta, llega la calma, y si algo tiene de bueno la lluvia es que se termina. Me han aceptado en el master, aunque no tendré beca (me habría gustado ver la cara de quienes me dijeron que no tenían sitio para mí si me hubiesen concedido esa ayuda... (Lea usted ahora mi cara de “nada me ata ya a esta empresa”) ya sé en qué lugar voy a trabajar el próximo mes y el horario, y encima he cubierto las horas de cursos de reciclaje por este año.

 ¡A joderse! ¡Sigo aquí! 

 

Nota: A todo esto. Cuando hacía mi curso de vigilante de seguridad, hace ya casi un año, poco menos que nos adoctrinaron para evitar ciertas palabras, como “porra” o “segurata”. Propongo que el personal administrativo de la empresa evite, igualmente, decir palabras como “Esporádico”. Que digan otra cosa, algo complejo, absurdo y fácil de olvidar, como “Vigilante habilitado sin destino fijo que, de seguir mucho tiempo así, probablemente abandone nuestra gloriosa empresa”.  



[1] Área 51: Dícese del destino que te proponen a última hora cuya localización desconoce la persona que te lo propone. Su nombre operativo y su dirección exactas suelen ir seguidas de frases como “Te puedo dar el teléfono del jefe de equipo para que te indique cómo llegar”, “Espero que tengas un mapa a mano” o “Mira al cielo, busca una nave espacial vogona y levanta el puño con el dedo pulgar estirado”.

Viernes, 27 de Octubre de 2006 22:21. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

PROSEs: El Regreso

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Bueno, pues ya tengo nuevo destino. Y pinta bien. Ya me veía haciendo retenes, como el Gurú, recorriendo la Comunidad de Madrid hasta las narices de todo, cuando – nunca podré estar más agradecido- mi coordinador ha preguntado por ahí y me han hecho un hueco en una plantilla grande para un grupo de enormes edificios de oficinas. A saber qué me encuentro, pero suena a pedazo de instalación (¿Black Mesa?).

 

Por otro lado, creo que acabaré unificando más de una sección de este blog. ¿A que no sabéis quién ha entrado a formar parte e la gran PROSEfamilia? ¡Exacto! Tendré que contar la historia de un niño de madera que cierto día se convirtió en un vigilante de verdad. Pobrecillo, se le ha quedado cara de ir al frente. “Si é que no sé ande meé metío” ha dicho el bueno de Murci. Lástima de gratificación, pero ¡Que el mundo empiece a temblar! ¡Cuando El Murciano pone sus enormes pies en una empresa ésta cambia del todo!

 Lo de lástima de gratificación es porque he oído que ya no dan pasta, sino puntos (y espero que no sean de sutura) Mete a amigos en la empresa y podrás ganar alucinantes regalos que llevan la inscripción “Trabajé en PROSEGUR y gané esta estúpida bicicleta”. El Departamento de Motivación de Personal ya trabaja en una solicitud para que vuelvan a darnos pasta sin darnos pasta: ¡Que nos gratifiquen con acciones de la empresa! El mayor criminal del mundo de la seguridad privada lo hizo con sus empleados de Zara y parece que no se ha hundido!
Sábado, 07 de Octubre de 2006 11:01. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Y TÚ

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Esto es una aproximación de lo que creo que me espera. Para exigir disculpas y crucifixión del autor por los tópicos utilizados, por favor utilice el formulario standard. 

 

Una estancia gris es una estancia gris. Por mucho que la adornes con una pizarra llena de frases positivas, por mucho que pintes una cara sonriente en el estúpido maniquí que viste el uniforme de la empresa o sustituyas los pósters corporativos por imágenes de verdes paisajes soleados cargados de flores multicolores (no sé cual es mi preferido, si el del chaleco antibalas colgado en el armario en el que se puede leer ¿No te olvidas de lo más importante? O el de los vigilantes sonrientes –gorra de plato incluida- que dice La seguridad es cosa de todos). Esa habitación es gris y punto aunque a media altura se haya pintado una línea horizontal amarilla. Una habitación gris no deja de ser una habitación gris y un vigilante no deja de ser un vigilante aunque ahora vista de traje y le llamen instructor, psicólogo o F.

“Dedde ziempre hemo oío quel “ceí” era terminannte pa zabé zi una pezzona tendría ézito en la vía. Zinencuando, haze ya nosaños quen el ámbito empresariá ze dieron cuenta deque hay otras capazidades nezezarias pal el ézito en la vía.  Yezah no las medía ningún tés dinteligenzia.  Laemoziones zon impontante en nuestra vía cotidiana y la mayoría de las veze marcan toas nuestra dezizione casi sin percatanno. ¿Le parto la cara al comepolla del encargao del Zupemmercao? ¿Zoi felí en ette trabajo? La mayoría de nuestras deizione están tintás (si no dominás) por la emozione. Hay gente conún dominio de zu vía emocioná mucho mayó que otra... Leh llamamo vigilanteh. Y é curiozo vé que poca correlación hay entre la Inteligencia clázica y la Inteligencia Emocioná. Po ezo leh llamamo vigilanteh. Un cazo extremo zería el típico "empollón” , llevado ar límite, que é una máquina intelectuá pero con una vida mozioná dezastrosa. Zeguro que conoczéi arguno, y que le habréi dao arguna colleja en el cole. Por otro lao podemo contranno con gente que no pazó de la escuela primaria pero que lleva una vía esitosa, ordená y envidiable. No guttaría llamal-le vigilante, pero en realidá ze trata de fontaneroh, arbañile y políticoh.  Po ezo e nezesario darse cuenta de c´ay que prestá atención a ette tipo dabilidade que pueden marcar nuestra vida tanto o más que el ceí.” 

 

Nada nuevo bajo el sol, excepto que el grupo de gente normal que me rodeaba cuando pasé por algo parecido hace casi un año ahora se ha convertido en un montón de gigantones con el pelo al cepillo... más o menos al cepillo, porque por el fondo me parece localizar un par de cráneos de cenicero.

“Lo principale componente dela inteligenzia mocioná zon: Er Autoconocimiento mozioná (o concidencia duno mimmo) no confundí con dal-le ar manubrio... y zi ze confundiere po-lo meno no hazerlo lante tor mundo. el Autocontró mocioná (o autorregulación) que é má o meno lo mimmo, la Automotivazión (que zon la gana que le jecha a tu trabajo), er Reconocimiento de emociones ajenas (o empatía)... que evita que no vorvamo pichicópata y matemo a la gente, y la Relacione inteppezonale (o habilidade zociale) que no pirmiten hablá con la gente.  Cualquiera puede darse cuenta de que una güena relasión con lo demá é una lah cosa má portante pa nuettras vías y pa nuettro trabajo. Y no zólo tratá los que nos parezen simpáticos, a nuettro amigoh, a nuettra familia. Sino zabé tratá tambié sitosamente con aquelloh questán en una pozizión superió, con nuestro jefe, con nuettro nemigo...”  

 

Temo el momento en el que er zeñó profezó nos diga que abracemos a quien se encuentre a nuestra derecha. ¿Por qué la derecha? Porque a un grupo de profesionales de la seguridad que están haciendo un curso sobre inteligencia emocional, nada de explosivos, seguridad en grandes eventos o perfeccionamiento de tiro, no les puedes decir eso de abraza a tu compañero de la izquierda. Claro que es probable que un cabeza de cenicero se queje: ¡Oiga, Profe! ¡A mi derecha sólo hay una pared! ¡Y el de la izquierda ya está cogido!

“Actuarmente zon mucha la empresah queztán virtiendo musho dinero en formá a zu trabajadore en Intiligencia Mozioná.  etto e azín poque zan dao cuenta deque la clave elésito ettá nel grao nelque lo trabajadore duna empreza conoccan y controlen zu mociones y sepen reconocé lozentimiento de lo cliente. Poque, como dize nuettro manuá marillo: “Lo cliente tambié tién zentimiento”. Maginá er cazo dun vendedó que no tuviera u tuvieze bilidade de trato con er púlico, un presario zin motivación po zumpreza o un negoziadó sin autocontró. A ettas pezonas un Maste en Jarvar no le zervirá de ná, poque esharán a perdé zu trabajo po un mal conocimiento de zumociones.      Tené en cuenta que en la zeleccione de personá ze tiende cada vé má a poné ar candidato en zituaciones incómoda o ettrezantes pa vé zu reazión. Lo tiempos der zimple tés y curriculun pazaron a la hittoria, puetto que e nezezario vé cómo reaziona lindividuo u individua ante zituacione clave que zencontrará en su trabajo.” 

 

Mi cabeza es el bombo de Manolo, ese gordo que iba a todos los partidos de la selección española, al que atracaron en Sarajevo... seguro que desde entonces le empezaron a caer mejor los serbios. La hora del abrazo me aterra más que una horda de grafiteros con armas automáticas, de esos que viven en los arrozales de la RENFE. Cada vez que trato de evitar convertirme en un chimpancé contratado temporalmente por la NASA para apretar botones a cambio de plátanos, cada vez que miro al gigantón con el pelo a lo cepillo de mi derecha, él me responde con una mirada que sólo puede expresar lo que le decía Robert de Niro a Billy Crystal en Una terapia peligrosa:

 Si me vuelvo marica te mataré” 

 

Sólo una cosa puede hacer que esta situación se vuelva peor. Levantar la mano. Tomar la palabra. Decirle al Señor F que esto que hacemos es una gilipollez. Pero su previsible represalia es peor remedio que la enfermedad. Su mano firme buscando el bolsillo de la chaqueta. Podría acabar con mi sufrimiento si se tratase de una solución de nueve milímetros, pero probablemente sacaría un trozo de cartulina blanco con una mancha de tinta negra:

 “¿Y tú qué vé en etta tajjeta?”

 

Miércoles, 20 de Septiembre de 2006 18:01. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

VACACIONES

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Hoy comienzo quince gloriosos días de vacaciones y estoy a la espera de un nuevo destino. No es que me vayan a comunicar que he de predicar la palabra de Dios ni nada de eso, sencillamente estoy esperando que me digan dónde tendré que... ¿trabajar? Los próximos meses. Además se abren ante mis narices las puertas de la incertidumbre: Todo un mes (el de octubre) para matricularme en el master de mi elección, quizá matricularme también en la escuela de idiomas (el idioma en particular me importa poco... el caso es poder decir que hablo idiomas) y ¡Los cursos de la empresa! ¡Que me he matriculado en dos!

 

Echaré de menos el Pequeño Windsor: Las posibilidades de incendio catastrófico, los abandonos de objetos peligrosos frente a la puerta, el contable zumbado que viene a trabajar los domingos y que nos pregunta cómo hacerse vigilante (debe ser que lo de las cuentas es algo muy jodido), las neuras de la vieja... últimamente apareció un nuevo personaje al que he bautizado como “El Observador”. Nada que ver con el blog, sencillamente le he bautizado así porque es un tipo de unos treinta años muy fashion que pasa horas enteras sentado junto a la puerta de la instalación observándome.

 

¿Es que no hay nada bueno en la tele? ¿Cuántas veces tiene que sacar este tipo al perro de paseo? La primera vez se metió su pequeña versión de lo que es ser un vigilante durante toda una hora. Apareció primero con el perro, luego se fue y me vio en la puerta mientras pasaba con unas bolsas de la compra, a lo que siguió otra hora de observación, cigarrito va, cigarrito viene, sin hacer ademán de entrar. Tan sólo allí, de pie, mirándome.

 

Ver tanta tele me ha hecho pensar que podría ser una alucinación, pero Mauricio también le ha visto... incluso ha averiguado dónde vive. Anoche volvió, primero sobre las diez... me dije que sería normal en él, la curiosidad y todo eso... ¿que hay gente capaz de pasar horas mirando fijamente a un vigilante a través de una gran puerta? Pues bueno, yo estoy dentro y él fuera, yo estoy sentado y él de pie. Cuando le volví a ver a las dos de la mañana allí, sentado, fumando y hablando por el móvil... con su puto perro... joder, debe ser una alucinación, porque he comprobado mil veces que nadie ha entrado. Mi duda ahora era si llamar a la policía o a un psiquiatra... para él o para mí, porque tampoco me lo explico.

 

El consejo de veterano que me dio el Mauri incluía palizas parapoliciales, llamadas a los nacionales y acoso presencial. Claro que era mi último día. Lo más probable es que alguien de la plantilla se fuese de la lengua con lo del traslado y, sumado al exceso de tiempo libre de ese borjamari deseoso de nuevas experiencias sensoriales (léase: Quiero ser agredido con un objeto fálico de caucho acabado en cuero negro) nos llevase a esta situación de contravigilancia. Mauricio ya lo sabe. Quien me sustituya el próximo fin de semana también lo sabrá, y si no se le ocurre nada que hacer, supongo que Mauricio tendrá a bien dejarle apuntados en un postit los números 0-9-1 junto al dibujo de un auricular de teléfono.

Mañana prometo contaros cómo imagino que va a ser uno de los PROSEcursos en los que me he apuntado. Digo uno, porque el otro es sobre el Área Legal, y lo haré en un ordenador la mar de chulo, pero el bueno ...

PRÓXIMAMENTE EN “ME CAGO EN MI VIDA”: La Inteligencia Emocional y Tú.

Por que los vigilantes no sólo partimos caras, los vigilantes también lloramos abrazados.

Lunes, 18 de Septiembre de 2006 18:21. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

SIENDO CANCELADO

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Esta semana he recibido una mala noticia. Se cancela mi servicio, en otras palabras, la empresa contratante decide prescindir de la seguridad, ya sea porque prefiere a otra compañía o porque se fía de la bondad del hombre... o porque comparte inmueble con otras compañías que no quieren hacer una inversión en seguridad y tampoco piensan regalarles este caro servicio...

 

Sea cual fuere la razón (no es asunto mío) las reacciones de alguien implicado con el servicio, como ya expliqué hará mes y pico, son dignas de estudio. Un auténtico caso clínico. A continuación evaluaremos las reacciones de un profesional que ha dedicado sufridos años de servicio al cuidado de este castillo, comparadas con las de quien trata de ser el peor segurata de la historia.

 

Tras meses de preocupación, en los que este tema centraba conversaciones interrumpidas por puntuales sorbos de café y la masticación de algún que otro donut (y los que hacen en una pastelería de mi barrio son gigantes) el comportamiento del sujeto de estudio A ha pasado por cuatro fases:

  -         FASE 1: Me importa una mierda. A lo largo de la fase uno, tras recibir la traumática noticia, el vigilante decide seguir viviendo, durmiendo y comiendo como si nada pasase. Al fin y al cabo, hay trabajo por un tubo, y una multinacional no se hunde así como así. 

 

-         FASE 2: Esta empresa es una mierda. Por alguna razón no se culpa al cliente de cancelar un servicio. No es un caso del tipo Que este tipo no vuelva, sino de una excusa distinta. Por lo tanto la culpa debe ser de otro... probablemente de la propia empresa para la que se trabaja. Es un caso típico calificable como Les he avisado de que cancelan esto y les importa un huevo... encima pido que me busquen otro destino y van y me dicen que les llame el día catorce. ¿Que les llame yo? ¿El máximo exponente de la Vigilancia de Seguridad?

 -         FASE 3: Lo dejo. Llegado a la conclusión de que la empresa es un asco, de que uno es como Terminator pero vestido de marrón y de que nadie hará nada por conseguirte un destino tan cojonudo como el que se acaba a finales de mes; habiendo concluido que los plantones de doce horas los va  a hacer la tía de otro con su falda hasta la rodilla y su peluca de rizos castaños; y por fin alcanzada la certeza (de ilusión también se vive) de se pueden ganar 2000 eurillos al mes currando en una fábrica (como si quedasen fábricas) lo mejor será pirarse de esta empresa abandonada de la mano de Dios y emprender un nuevo sendero laboral... 

 

-         FASE 4: Rememorando grandes momentos de mi carrera como segurata. Dado que no queda nada que hacer, nada queda por hacer, como dijo un sabio latino... debía llamarse Reiterus de Denuevia o algo parecido. Es el momento de contarle al novatillo que tanto se ríe de su trabajo lo guay que se ha llegado a ser vistiendo el uniforme de distintas organizaciones para-policiales. Experiencias que resumen por qué no es del propio gusto trabajar con mujeres, dado que la que no es una calientapollas es un tío disfrazado (lo que sea por no hacer dominadas), lo capullos que llegan a ser todos los tipos con los que se ha trabajado (y como en mi barrio todos han sido supercomandos especiales en la mili) y lo tontos que eran los encargados de las tiendas y restaurantes donde se ha servido de pie y hasta los huevos.  

Estoy a la espera de comprobar cuál es la FASE 5. Tan sólo espero que no sea nada del tipo ¡Éste es mi fusil! ¡Hay muchos otros pero este es el mío! ¡Y el edificio también es mío! ¡Así que todos fuera que yo me quedo! A parte de eso ¿Queréis saber cómo reacciona el novato tonto la haba que no sabe ni qué viento le da?

-         FASE 1: Encogiéndose de hombros. Bueno, seguiré cobrando lo mismo, probablemente en cualquier otro destino. En esta empresa puedo trabajar sólo los fines de semana... y además ya tengo pasta para el Máster, así que no notaré la diferencia si me piro. Al fin y al cabo: No estoy casado, no tengo hijos... y en España lo llamamos “Colchón familiar” (básicamente volver bajo las faldas de mami ¿O es que voy a ser el único que no lo haga?)

-         FASE 2: ¿Por qué coño me has despertado? De acuerdo, se acabarán las intensas partidas a GTA San Andreas, pero por lo menos... privilegios del turno de noche ¿no?

-         FASE 3: Operación “Alí el Químico”. Más allá de subir a cagar al baño de los jefazos, el único atisbo de venganza consistió en atiborrarse de Fabada Litoral, y aprovechar que pasaba por el despacho del responsable de seguridad de la empresa para aliviar la presión provocada por la acumulación de gases, una vez el disgusto del traslado forzoso cerró mi válvula pilórica[1]. La situación se limitó a una serie de ruidosas trompetillas (¡tweeeet!) en un entorno mal ventilado (a drede), excepto a las tres de la mañana, en el que sonó como a líquido (¡pddddrrrrrffffssssshhhh!). Ello dio lugar a un tipo de reacción muy poco higiénica, es decir El uniforme es marrón, no se va a notar.

 

-         FASE 4: Po´fale, po´malegro. Echaré de menos mi pequeño Windsor, a los zumbados de la pensión y a lo que las ratas dejen de la vieja, pero la vida sigue: Se acerca el día de comenzar el master, está muy a mano la escuela de idiomas y siempre hay otros servicios, otros curros y miles de cosas que me pueden seguir inspirando para escribir este blog.

  


[1] Sí, esto es de “La conjura de los necios”

Jueves, 14 de Septiembre de 2006 10:48. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

OPERACIÓN PARCHE

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Esto se podría llamar “Operación Retorno”, dado que el Mauri volvía de sus 9 días de vacaciones, pero correría el peligro de abrir un peligroso debate sobre la adicción al trabajo. El tema es que él ha regresado muy feliz ¿Sigue siendo aquí? me decía partiéndose de risa al llegar a hacer le relevo. Claro que yo me fui a casa con el típico Vuelvo enseguida y me perdí lo mejor...

 

A los cinco minutos, en completa observación de las normas, el Mauri vuelve con el periódico y se encuentra a nuestra queridísima dama senior sentada junto a la puerta, en un banco que ya la conoce de viejo (creo que quise decir de vieja) contemplando sonriente el orondo semblante del profesional de la seguridad.

 -          ¿Qué coño hace usted aquí? (Nota: A las siete menos cinco de la mañana un sábado)

-          Esperarle a usted (Aquí es donde debería a empezar a sonar de fondo “When a man loves a woman”)

-          ¿Para darme un abrazo?

-          Para que me ponga un parche (una frase abierta a todo tipo de interpretaciones gerontológicas)

-          A ver ese brazo... (la encantadora senior empieza a tirar hacia arriba de las capas y capas de ropa que tiene pegadas al cuerpo, pero no pasan más allá del codo y el brazo empieza a ponerse morado)... deje, deje, ¡Desnúdese! Pero no del todo, que estoy casado (la vieja se aparta un poco capas y capas de tela para dejar que un trozo de torso vea la luz del Sol el parche se coloca en su sitio y el Mauri reflexiona qué habría ocurrido de haberse cogido quince días de vacaciones y no nueve). 

 

El sustituto de Mauricio, Paco, fue listo... tanto como Mauri en un principio. Nunca olvidaré su sabio consejo: Esa vieja es una pesada de cojones, si se te acerca grítale que se largue, porque si le das cuartelillo estás perdido. Se notó mucho mi escasa experiencia ¿Qué daño puede hacer una viej...? A la semana sabía lo pesada que podía llegar a ser esa decrépita momia.  Claro que llegó el primer día Paco y...

-          Buenas tard...

-          ¡Largo bruja! ¡Aquí no se puede estar! 

 En definitiva, que el Mauri se justificaba diciendo eso de como si pasa un tipo y me pide que le ponga una tirita...pero hubo más. A las diez pasó una dominicana de la empresa que limpia a la vieja... sí las que ella manda a hacer la compra para no bañarse. La chica no traía el NIE, sólo un papel de la empresa y el abono de transportes, así que le dije que iba a hacer como que lo había visto y la dejé pasar... Ah, le recomendé que no saliese sin documentación...

 

Recuerdo que me paso algo parecido ¿Vosotros no? Y recuerdo los gritos del Mauri echándome la bronca ¡Cómo le pides la documentación! ¡Que estás sin habilitar! ¡Seguro que te denuncia! ¡Además ha dicho que le torturaste! ¡Le pelaste los huevos a calambrazos como el General Frijolez en su país! Claro que ahora debe estar bien hecho.

 

Encima, cuando le relevo y al poco de empezar mi turno, llega uno de los empleados que suele venir los sábados y domingos a currar todo el día. Ley de Murphy: Te levantas a mear y, oyes un ruido y ya va por las escaleras...

 -          ¿Mauricio? Mauriciiiitoooooo ¿Ya has vuelto? (Y yo que creía que si alguien le llamaba Mauricito a mi compañero acabaría en el hospital...)

-           No señor, ya le he relevado. ¿Su primer día tras las vacaciones?

-          No, no me he ido... ahora en octubre... (menos mal que no sabe ni mi nombre porque si me llega a decir Golfillo...)

 

 Recuerdo cuando, estando en el instituto, leí El Quijote (bueno, un trozo del Quijote... el resto lo resumieron en clase). La comparación de las dos partes de esta obra de Cervantes narra la metamorfosis de dos personajes que recorren caminos inversos desde la locura a la cordura y viceversa... Eso me parece recordar que fue lo que dijeron la profesora y su licenciatura universitaria (algo feucha ella pero muy buena gente). Debí echarle una bronca a Mauricio:

 Tras sus gafas de espejo, el quemado vigilante escupió un denso salibazo al suelo que estuvo burbujeando un rato debido al alto contenido de cafeína y restos de tabaco de mascar. Se puso las manos en la cintura agarrando la defensa y los grilletes y se inclinó levemente, su rostro enrojecido por la ira, para gritarle a su compañero: “¿Qué? ¿Desnudando a al vieja para que te denuncie? ¿Dejando entrar a desconocidos en MI CASTILLO? ¿Para qué coño le pones un parche? ¿Es que tenía una fuga o qué? Anda, pírate a casa novato, tengo molinos que derribar”.

Miércoles, 06 de Septiembre de 2006 03:18. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

BALLAD OF THE BROWNY WEAR

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¿A quién no le ha pasado eso de llegar un día a casa y decir lo de mamá, tengo novia formal... sólo que ella aun no lo sabe? Pues algo parecido me ha ocurrido a mí, he creado un nuevo departamento en mi gloriosa empresa... sólo que ellos aun no lo saben: El Departamento de Motivación de Personal.

¿Y cuál es el primer paso para tener a todo el mundo motivado y que no vuelvan a darse casos como el del Ángel de la Muerte[1]?  Pues nueve de cada diez expertos consultados propusieron aumentar los salarios, mejorar las condiciones de trabajo y lograr una mejor conciliación de la jornada laboral con la vida familiar y el ocio... el experto que aun conserva su trabajo, entre temblores, me dijo ¡Y yo qué coño sé! ¡Compón un himno o algo!  

Los habituales de este blog conocerán mi obsesión por la Balada de los Boinas Verdes. Es una canción que, en el contexto adecuado, puede resultar divertidísima... tanto como John Wayne vestido con un traje mimetizado. Por lo tanto, la melodía de dicha balada, más el recuerdo del Wayne haciendo la vida más fácil a los montagnards, más un mogollón de turnos de noche (y no olvidemos mi ingrediente secreto: Un parco inglés) han dado como fruto...   

 

BALLAD OF THE BROWNY WEAR 

From the dusk, to the dawn to the rising sun 

Never slept, and never get drunk, 

Hang about, wherever they are 

Everything is quiet, whit the browny wears.

--- 

 CHORUS:

Some of them, even have the shield

 But not everybody can be accepted,

 One hundred men will test today

 But only ninety nine, win the browny wear.

--- 

 When we sleep, somebody is awake

 When we´re far, the brownies are alert,

 If you’re worried or in holidays

 Entrust bro. the brownies are there. 

(REPEAT CHORUS) 

Out there all in all is dangerous 

And I prefer don´t talk about the subway, 

Only the serious, and the best of the bests 

And sometimes, the best of the beasts



[1] Caso de sobra conocido: Un tipo que apenas llamaba la atención cuando limpiaba su escopeta de caza mientras repetía obsesivamente “Soy el Ángel de la Muerte, ha llegado la hora de la purificación”... os podéis imaginar cómo acabó la cosa.
Miércoles, 30 de Agosto de 2006 12:17. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

EL EDIFICIO DE OFICINAS DE HAUNTED HILL

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El coordinador de servicios, quemado por años y años de asignar trabajos a vigilantes quemados de no tener un destino fijo en mucho tiempo, hastiado por un trabajo desagradecido que exigía demasiadas horas pegado a una pantalla a cambio de menos dinero de lo que parece, me miró desde detrás de sus ojeras, camuflado entre sus rizos canosos y una barba descuidada y afirmo: Chaval, no todo el mundo vale para el turno de noche, sólo necesitamos lo mejor de lo mejor de lo mejor.  

 

Por un momento pensé que me había equivocado. Esto no era una compañía de seguridad privada, más bien parecía una oficina de reclutamiento de los Marines. En realidad la culpa de todo la tiene el cine sonoro. Si el cine continuase siendo mudo nadie trataría de hablar como los héroes de las películas, ni imitaría desastrosamente las voces del doblaje... además habría un montón de curro como pianista.

 

- Amiguito –continuó el coordinador tratando de parecer lo menos profesional posible- te iba a mandar a un IKEA para que cuidaras de la integridad de doncellas disfrazadas de Ilvy la vikinga, pero has cometido la estupidez de decir que querías algo más cerca del centro a donde llegar en metro... (Baraja unos papeles) tendrás que pasar LA PRUEBA.

 - ¿La prueba? -solté- ¿Se refiere a algo parecido a pasar la noche en una casa encantada? 

 

- Casi –me corrigió- pasarás la noche en un edificio de oficinas encantado.

 

I´m Baboon

  

Podría ser real como la vida misma, vigilo un edificio al que deberían ser destinados Iker Jiménez y “las Cuatro Cs”... creo que el Carballal está ocupado, así que se ahorraría el honor de pasar una noche en el edificio de oficinas más jodidamente raro de todo el centro de Madrid (y eso que el Palacio de Linares se convirtió en La Casa de América porque si lo llega a comprar una empresa para hacer oficinas habríamos rizado el rizo una vez más).

 

Se que ahora diréis que esta es la típica ida de pinza de alguien que trabaja demasiado. Siempre se trabaja demasiado, aunque sea demasiado poco, pero no os voy a hablar de ruidos de cadenas ni portazos inexplicables, o de luces que parpadean o de hordas de zombis. Las paredes de este edificio deberían estar acolchadas por otra razón, y se debería establecer un sistema de turnos que evitase que el personal, al menos le de seguridad y las secretarias de buen ver, no estuviesen demasiado expuestos a la influencia del caos que reina aquí dentro.

 

El único listo, el Mauricio, que se ha pirado de vacaciones quince días. Le ha sustituido Paco (le llamo así porque tiene cara de llamarse Paco). Otro vigilante de carrera que ha currado también de mensajero urgente por toda Europa, y que quedó convencido a la primera de que en este edificio hay algo. Sobretodo cuando Mauri le explicó cómo iba el trabajo y le advirtió que evitara a la vieja, el patio interior, las enormes ratas que en él moran, y el cementerio indio sobre el que se edificó esta instalación y cuyos muertos, en ocasiones especiales, salen a la superficie por la caldera en busca de una explicación a tanto ruido.

 

Todo indica que la influencia maligna de una forma de vida consciente, tan maligna como superior, provoca extraños comportamientos en los moradores de esta casucha: Una señora mayor que venía con el edificio y que sólo reacciona cuando te diriges a ella como Mi Gatekeeper. A propósito: Sigue viva. Tuvimos una semanita de tranquilidad, pero ya ha vuelto a las andadas.

Un prometedor abogado y notario al que se le va la pinza y pasa de recoger vasos en discogays a hacerse la milla de oro como travestí... bueno, pase. 

Un viejecillo que apenas sale de su habitación en la pensión y cuya respiración, cuando se te acerca por la espalda, da la impresión de un ataque inminente por parte de Darth Vader... la cosa ya empieza a ser realmente molesta, pero...

 Un vigilante que, voluntariamente, hace una media de cuatrocientas horas al mes. Cualquier hijo de vecina, expuesto demasiado tiempo al cine sonoro, pensaría que es el fantasma de un vigilante que murió trabajando hace años en esta instalación, al que habría que ayudar soltándole billetazos a una abuela enana y virgen que se las da de medium y que se limitará a decirle: Ve hacia la luuuuz, si vas a la luz podrás librar un fin de semaaaaanaaaaa... Nuestra gloriosa empresa le preguntó al cliente por qué insistían en que se enviara siempre al mismo vigilante, pero la respuesta de "¡Almas! ¡Necesitamos nuevas almas para alimentar a nuestro señor!" no parecía demasiado lógica. Así que, reglamentariamente, se procedió a dar al cliente lo que quería: Un alma, siempre la misma, que hiciese mogollón de horas al mes.  

Gente que viene a trabajar un domingo por la mañana, ingenieras que hacen horas extras, jefazos que entran a currar a diario a las seis de la mañana... pero si algo me ha convencido del todo de que en esta casa hay algo... y que no es humano... y que vamos a morir todos (y mil perdones porque se me ha escapado) ha sido la reciente actuación del Buen Doctor (lo de Mondongo me sonaba ya demasiado a película de Pajares y Esteso).

Resulta que, tras tomarse una semana de respiro facturando a la encantadora dama senior (las reminiscencias de mi etapa en Júbilo aun perviven) a un hospital durante una semana (si para estar en observación pasa cinco horas lo de la semana pasada debió ser una observación realmente minuciosa), el Buen Doctor, un tipo realmente majo, procedió a devolver a la señora, para su mayor bienestar, a una casa pequeña, sin cuarto de baño y plagada de ratas. No sé quién tendrá más miedo del otro, si las ratas o la señora. Al menos a la señora se la ve deambular tranquila... son las ratas quienes se esconden.

 

I am Weasel

  

Este último fin de semana, el Doctor Buenazo decidió que visitaría a tan encantadora dama senior el viernes, el sábado y el domingo... y lo siguiente le habrá pasado –seguro- por hablar. Viernes, sobre las nueve y media. Termino mi ronda y me siento a tratar de no volverme loco cuando, pasados unos quince minutos de cordura, una fantasmal puerta se abre a mis espaldas. ¡Sorpresa! ¡La vieja sigue viva! Vivita, coleando y gritando como una endemoniada por qué no le abro la puerta al médico que lleva esperando media hora fuera. Miro a la puerta y no hay nadie. ¿Ha oído ese ruido señora? Deben ser los muros de la realidad que se vienen abajo, pero ella no se baja del burro (ni decide bajar el volumen de sus alaridos) y agrega que le acaba e llamar por teléfono.

 

Miro a la puerta, la miro a ella, vuelvo a mirar a la puerta... la vuelvo a mirar a ella. El paisaje no ha cambiado: Tengo una puerta vacía a las doce y una vieja de los nervios a las seis... así que decido acercarme a la puerta por precaución (sobretodo contra el mal olor que despide... ¡Y yo que creía que la muerte olería a pescado podrido!) ante la insistencia de la señora en que abra (algo que va contra el juramento que, en una película americana –desgraciadamente sonora- habría realizado, pillo el rascador de espaldas, y abro la GRAN PUERTA PROHIBIDA. La vieja va y se asoma conmigo, y veo a alguien, apoyado en un coche y hablando por teléfono, que mira hacia otro portal. Le pregunto si es su médico, y va la cabrona y me dice que cree que sí. ¿Para esto abro yo los portones del castillo?

 

Cinco minutos haciéndole señas, hasta que el Buen Doctor decide darse cuenta, y cuando se acerca me dice que estaba llamando a la policía para que le abriesen. Habría sido glorioso, esa noche no me llevé donuts. Finalmente, fiel al PROSEmanual de cómo conservar tu trabajo pero no tu autoestima, le pido disculpas por no haber estado atento a la puerta, excusándome en que mi operativa de servicio me obliga a hacer rondas periódicas por toda la instalación... podría haberles mandado a los dos a la mierda diciendo que en mi placa pone vigilante de seguridad, no portero, pero qué demonios... discutir engorda. El galeno acepta las disculpas de buen grado y se dirige a toda prisa a la casa de la señora, donde pasa cosa de una hora (lo normal son de diez a quince minutos... más que servicios de emergencia deberían llamarles sanidad express). A todo esto: SIN GAFAS. Este detalle, a priori de menor importancia, es otra prueba vital de que en este edificio hay algo... y no es humano... y todos... bueno ya sabéis.

 

¡Mandril vencer Comadreja[1]!

  Una hora después el doctor sale a toda pastilla de la casa. Cuando le preguntó cómo ha encontrado a la señora me responde que cree haberse dejado las gafas (¡je!) dentro de la casa, pero va a ir al coche a comprobar que no están allí. Sale, va al coche, y pasa rebuscando otros quince minutos ante los sonoros gritos de la mujer que le acompaña (y estoy seguro de que no era su madre... aunque por la edad tampoco sería su esposa) Tras poner el coche patas arriba, cruza la calle y empieza a llamar al timbre del portal de al lado con gritos como ¡Joder! ¡Abre de una vez! ¿Dónde coño estará ese tipo? Tomé la precaución de quedarme mirando desde la GRAN PUERTA ABIERTA, y tras observar –entre la carcajada y el asombro- cómo el Buen Doctor se colgaba y columpiaba en las rejas del portal donde vive cierta pareja de ases (menos mal que no estaban sus escoltas... y si estaban menos mal que no le dispararon) hasta que, desde el coche, la señora mayor que acompañaba al bueno del médico me señaló y le gritó ¡EEEEEEH! ¡Ahí hay una persooonaaaaaa!  

 

Dos enormes lagrimones se abrieron paso desde mis lagrimales hasta mis mejillas. Estando de uniforme me han llamado de todo, de imbécil para arriba, pero nunca, nunca, me habían llamado persona. El Buen Doctor se acercó sonriendo para ver qué quería yo, como si no me hubiese visto quince minutos antes, y le pregunto ¿Es usted el Doctor Mondongo? ¿Ha venido a ver a una señora mayor? A ambas preguntas respondió con un sí, afirmaciones cada vez más apasionadas. Entonces le inquirí: ¿Ha perdido usted sus gafas? SÍ –gritó él- ¿Las tiene usted? ¡DÍGAME QUE LAS TIENE USTED!

 

No doctor, pero pensé que se había vuelto a equivocar de portal. Además, creo que no traía las gafas puestas cuando entró.

 

Una vez más, el bueno del médico entra en la jungla ponzoñosa del patio interior dirigiéndose hacia la casa de la vieja, pero no antes de insistir en que llevaba puestas sus putas gafas.  Pasa otros quince minutos dentro de la casa de la señora y sale de los nervios. Resulta que el bueno del doctor es cirujano en esa clínica donde nacen los infantes e infantas de nuestra Casa Real, y encima añade: Necesito esas gafas... ¡Esta noche tengo que operar! Me queda ir a casa a ducharme y...

 

 Le deseé suerte, y encima se partió de risa. Espero que la falta de vista no complique una intervención quirúrgica, pero al menos estoy seguro de que la víctima no será un pobre. Tan sólo añadir que, mientras su coche avanzaba, me miraba desolado, quizá por haber perdido sus preciadas gafas, o quizá por haberse percatado de que en el edificio hay algo... y no es humano... y se ha llevado sus gafas. Como para que ahora me eche la culpa a mí.

Nota a posteriori: Frase de Baby al respecto: "Sabiendo qué clase de ingeniero soy me da miedo ir al médico".



[1] Nada de racismo, esta es una alusión a los conocidos dibujos animados

Miércoles, 30 de Agosto de 2006 09:29. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

LA NOCHE DE LOS EMPLEADOS VIVIENTES

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Era una noche como otra cualquiera. Ruidos de portazos, gente de la pensión que volvía a las tantas, un montón de Borjamaris pateándose la calle sin decidirse en dónde cenar, a qué discoteca ir o en qué puticlub echar un kiki...  Pocas cosas, excepto una manifestación de la horda de ratas del patio interior reivindicando comida (es que la vieja lleva un tiempo fuera) podría molestarme.

 

Una rata vestida con chaleco y con unas diminutas gafas se pondría a dos patas ante mí, se aclararía la garganta y me leería un comunicado: Como portavoz de la Asociación de Ratas del Patio Interior le exijo que nos provea de comestibles, de lo contrario tendremos que salir de este infecto patio interior y empezar a roer su porra.

 

Pero no, las ratas no estaban como para hablar. Probablemente habían evolucionado siguiendo el modelo de aquella película sobre viajes en el tiempo: En tiempos de escasez, los roles sociales de una horda de ratas se dividen. A partir de entonces habría ratas Eloi, que serían alimentadas sin esfuerzo y llevarían una vida plácida hasta que las ratas Morlock hiciesen sonar la sirena que indica la hora de comer... a las ratas Eloi.

 

Sin embargo no son las ratas lo que llama mi atención, sino una serie de portazos, de pisadas torpes y una especie de sonido gutural continuado que parece decir eeeeeeeeehggghgcereeeeeeebrooooooo”. Así que, para no aburrirme, me doy una ronda extra. Craso error.

 

La instalación seguía normal... quiero decir vacía (es normal a las tantas de la madrugada), sin embargo, al pasear por las dependencias me siento observado... es como si oyese babear a una multitud. Todo parece seguir tranquilo, así que voy hacia la máquina de café cuando un millar de manos (no las conté, pero debían ser tantas como baldosas tiene el suelo) trataban de agarrarme. Eché a correr olvidando el café que acababa de pagar (alguien me debería una explicación... y 20 céntimos), pero de las paredes y el falso techo surgían más manos, incluso a veces se rompían y un montón de cuerpos torpes y ausentes de vida (como en un concierto de reaggeton) caían dentro de esa planta llena de despachos. Cuerpos sin vida ni inteligencia muy elegantemente vestidos, añadiría... más que un concierto parecía la Pasarela Cibeles.

 

Corrí y corrí por ese laberinto de escritorios, ordenadores y aparatos de aire acondicionado, mientras un tsunami de zombis, una jodida marea negra de putrefacción y gorgoteos, me seguía constante, impasible, ignorante de que estaba chocando con las mesas y haciendo caer los monitores.

 

¡CEREEEEEEEEBROOOOOOOOOO!

 

La Fundación para el Estudio y Conservación de los Zombis, La Federación de Amigos de los No Muertos por el Reconocimiento de la Igualdad, y Granjeros Sin Escrúpulos, Límites ni Fronteras, coinciden al recomendar que, en estos casos, los individuos que no hayan sido reanimados postmortem deben alejarse rápidamente de la masa de reanimados devoradores de cerebros, aislarles cerrando puertas y ventanas, y avisar a Mila  Jovovich, sólo que, por alguna razón, no me había sido suministrado el número de teléfono de la actriz y modelo... (algo que no es de extrañar), y que en estos casos, si tratas de poner el coche en marcha no arranca. El equivalente para los vigilantes en turno de noche (los suertudos del turno de día no han tenido un incidente con muertos vivientes desde el último macro-concierto de Operación Truño) es que la llave que tiene que abrir la puerta se atasca... luego la puerta no se abre... luego un millar de manos en descomposición abrazan bruscamente mi cabeza, y veo un millar de bocas llenas de dientes grises abiertas y acercándose, y todo se vuelve oscuro y...

 -         ¿Y qué? ¿Por qué no me coméis?

-         No sé,-dijo uno de los zombis- tienes algo raro...

-         ¡Lo sabía! ¡Sabía que hacía demasiados turnos de noche! Debí parar a tiempo, cuando uno de los vecinos me dijo eso de “Te veo muy pálido y ojeroso ¿Dónde has pasado el verano? ¿En la cárcel o en un centro de desintoxicación?”

-         No chico, tú trabajas por la noche. Nosotros somos zombis... ¿Notas la diferencia? Los latidos del corazón y todo eso...

-         Entonces ¿A qué diablos esperáis para devorar mi cerebro? 

No responde nada, entre las risas del resto de muertos vivientes me golpea el cráneo con el puño, como quien prueba la madurez de un melón

 -         ¡Esto es indignante! ¡Exijo ser devorado zombis de mierda!

-         Sí, claro, otra vez segurata, un menú variado y nutritivo... rico en azúcar glaseada y cafeína...

-         ¿Y qué tengo de malo?

 -         ¿Has comido alguna vez soufle lleno de aire?

-         ¡Oiga! ¡Que tengo estudios! ¡Me licencié en la universidad! 

(Se acerca, me mira, me huele la cabeza...)

 -         Sí, pero en la Complutense... mire joven, ¿Ve a Beatriz? En el momento de finar estaba embarazada de gemelos, ahora tiene que comer para tres zombis

-         Esto es indignante

-         Te lo dejaré claro: Antes trabajábamos aquí, pero un día, de repente, caímos todos inconscientes y despertamos en estado de putrefacción y con un hambre que te cagas...

-         (le interrumpe un zombi) ¡Fue la puta cena de la empresa! ¡Ya os dije que nada de ir a un chino!

-         ¿Pasa algo con el chino? (otra voz surge desde el interior de la masa de seres desorientados y tambaleantes) Yo creo que fueron las emanaciones de aquella bombona que algún idiota abandonó junto a la instalación ¿Pero en qué manos estamos? 

(El zombi con el que hablaba se me acerca)

-         En confianza, chico, no hagas caso a Ramírez... era aficionado a escuchar la COPE y...

-         ¡Ahora me vendrá el señor Gutiérrez con lo de la teoría de la conspiración! ¡La culpa de todo esto la tiene Zapatero!

-         Cierra el pico

-         ¿O qué? ¿Vas a despedirme?  

Estos son los momentos dorados, los minutos de confusión en los que la presencia de un vigilante de seguridad profesional se hace con las riendas de la situación y logra restablecer la calma en los presentes... ¡Eh gente! ¿Y si pido unas pizzas? 

-         Olvídalo, chico, comer pizzero es como comer segurata...

-         Bueno, muchos están estudiando en la universidad... Ingenieros, gente de Bellas Artes, algún futuro Periodista

-         Olvídalo, la última vez vino uno que con sólo olerle nos provocó gastroenteritis... un chico alto y flaco, con gafas y un olor corporal de los que advierten que está adiestrado para evitar ser devorado por zombis, fieras y alimañas...

  Les hice una seña como para que esperaran, la típica seña de controlo la situación, en media hora su comida estará aquí... ¿Qué iba a hacer? Sólo me quedaba dar el paso más lógico. Coger el teléfono: ¿Hola? Necesito un inspector en mi instalación... que venga con un bote de salsa barbacoa.

Viernes, 25 de Agosto de 2006 12:29. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

UNA "Senior" DESAPARECIDA

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Un puente no siempre significa buenas noticias, sobretodo cuando trabajas los fines de semanas y los festivo... ¡Máxime con lo que tenemos aquí! Pero en ocasiones los problemas se eliminan a sí mismos sin querer... atentos a la jugada:

 

Me tocó trabajar del día 11 al 13, más el puente (14 y 15) y luego el fin de semana (18 al 20). Eso significa (vistos los precedentes de otros puentes) que mi queridísima dama senior (perdón... quise decir jodida vieja) tendría cerrados durante ocho de los siguientes diez días todos los lugares que suele frecuentar: Bares y restaurantes para consultar listas de precios y quejarse a posteriori, supermercados y... y nada más, porque a parte de caminar entre los cuatro bancos de la acera aledaña y sentarse en ellos no hace otra cosa. Bueno, eso y alimentar a las hordas de ratas que habitan en su casa y en el patio interior.

 

Ya el primer fin de semana lo vimos caer con un par de visitas de su médico (tengo vagos recuerdos del Dr. Mondongo) y ya nos preparábamos para lo peor. Mantuve una ligera conversación con el tipo de Teleasistencia Municipal, y me habló de la carga de soledad, del deterioro cognitivo... joder, parecía que volviese a estar elaborando el boletín de Júbilo. Le advertí que ella era muy dada a avisar a los servicios de emergencia cuando se aburría, y me dijo que eso ya se lo pasaban a su médico de cabecera. Entonces le comenté que también solía pasar por allí, pero mi lucha interior contra esa vocecilla que nos dicta el buen camino y mi pésima memoria me jugaron una mala pasada:

 -         Sí, es un hombre negro, distinguido, el doctor...

-         No digas Mondongo[1]

-         ...Lo tengo en la punta de la lengua, empieza por “eme”...

-         ¡No digas Mondongo! ¡No digas Mondongo!

-          ... doctor Ma... Mo... es un apellido como africano...

-         ¡Golfo! ¡Por tu padre! ¡No se te ocurra decir MON-DON-GO!

-         ¡Mengele! ¡El doctor Mengele!

-         Genial, maldito babuino, has pasado de ponerle un nombre despectivamente africano a ponerle el nombre de un nazi. 

Bueno, pasó un día, y el buen doctor había recibido ya cuatro llamadas de la encantadora señora. Llegó de visita, e incluso se ofreció (vista la dieta que seguía la señora) a pagar de su bolsillo tres comidas al día para ella en un bar cercano. Mauricio, visto lo visto, informó al galeno de que la señora utilizaba a las chicas de los servicios sociales para hacer la compra, evitando con ello el aseo y promoviendo la cría, engorde y reproducción de grandes moscas en la instalación[2].

Las frases del doctor lo decían todo: Me llama cuatro veces al día, a veces estoy en un quirófano... ¡O follando coño!...

También le contó el Mauri que la señora era muy dada a las ofertas de las distintas sucursales bancarias (eso de ingrese 3000€ en una cuenta y le regalamos una batería de cocina), lo que empujaba a sospechar que la señora tenía una considerable cuenta corriente en algún banco o una suma mareante bajo el colchón... pese a vivir como vivía. Por lo tanto, el doctor decidió tomarse unas vacaciones...

 

Al día siguiente vino una ambulancia a recoger a la vieja lo que, al menos, nos daría las típicas cinco horas de descanso (léase periodo de observación en urgencias tras el que la dama senior volvía al edificio quejándose de que no le habían dado de comer... según Mauricio esta mujer ha interpretado que el hospital es un restaurante y las ambulancias taxis). No regresó en toda la noche... volví al día siguiente y nada... que no aparecía. ¡Menuda eficiencia la del Menge...! joder, a lo mejor la vieja, la que creía que era la portera, ahora está dentro de una caja de cartón convertida en galletas verdes...

 

Salí de dudas el último día de mi mega-turno. Se abre la GRAN PUERTA y entra un jubilado. Se pone muy chulo (probablemente al comprobar que no soy Mauricio), e incluso me dice su nombre, no antes de indicarme que no sabía con quién estaba hablando, pero seguido de un no quiero que apunte usted nada ahí[3]. Resultó ser el hermano de la señora, que venía a recoger el correo y a ver cómo estaba la casa. Luego me dio algo de cháchara sobre lo que fue para él ser portero de ese edificio en tiempos del Tiranosaurio, y que ella estaba ingresada en el hospital desde hacía una semana (cosas del médico... supongo que conoce gente). La razón del cambio de actitud de este tipo fue que en lugar de mandarle a tomar por donde cargan los camiones, decidí mostrar mi lado más humano e interesarme por la anciana. Supongo que PROSEGUR, además de un manual, nos expone a mensajes subliminales sobre las relaciones humanas y tal, porque a posteriori no lo comprendo.

 En fin, que todo tranquilo los últimos diez días... me pregunto cuánto durará. Y sobretodo me pregunto ¿Por qué demonios no se hizo esto antes?


[1] NOTA: El doctor no se llama Mondongo, su Apellido es otro, y como leerá más adelante resulta un auténtico santo varón.

[2] No es coña, incluso resistían el insecticida. Llegué a utilizar la defensa reglamentaria para tratar de derribarlas... y visto el destrozo pasé a amagar golpes con la misma para comprobar si las moscas conocían el miedo. Después se me ocurrió solicitar a la empresa una batería antiaérea para mi mayor seguridad... con moscas tan grandes nunca se sabe. 

[3] Claro, como para decirle eso al Mauri... existiría un 100% de posibilidades de ser mandado a tomar por el culo...

Viernes, 25 de Agosto de 2006 11:15. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

OPERACIÓN BOMBONA

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El trabajo de vigilante en turno de noche está lleno de sorpresas. No sé si será por este destino en particular o si en otros lugares (seguro que sí) pasan todo tipo de cosas. En particular, en este castillo de quietud y armonía, por el día no paran de ocurrir cosas divertidas... y por la noche lo que no dejan de pasar son cosas realmente extrañas.

 

Por ejemplo: El otro día, durante el relevo, se acercó a la puerta un coche color pistacho brillante con dos borjamaris dentro. Uno de ellos abrió la portezuela, y tanto sus dos ojos saltones como él (indicio de que iba hasta las cejas) nos preguntaron a Mauricio y a mí si ya habíamos abierto. Yo a cuadros, y el Mauri tratando de no partirse de risa, hasta que Borja-farlopa-Mari añadió ¿Pero esto no es un bar?, tras lo que decidió volver al bakala-móvil en busca de un lugar donde echarse un cafecito.

 

No era la primera vez que ocurría. Según Mauricio, hace poco se acercaron dos chicas le dijeron que querían reservar mesas para una cena de empresa. El Mauri, no tuvo otra idea que preguntarles cuántas iban a ser, si serían todas mujeres y si querían espectáculo. Las chicas tardaron unos minutos en darse cuenta de que el bueno de mi compañero no estaba tomando nota. Cuando le fueron a preguntar por qué repararon en el uniforme (a Mauricio se le ve de lejos, y vestido de marrón más) y se fueron sin más. 

 

Si lo de la Operación Cafetera os hizo gracia, esto os va a encantar. Portazos, y ruido de ratas aparte, lo más raro (pero jodidamente raro) que he llegado a vivir me pasó hace relativamente poco. Seis menos cuarto de la mañana, la rutina del repartidor de periódicos se ve alterada por un deseo irrefrenable de llamar a la puerta. ¿Qué coño querrá éste ahora? Nueve meses limitándose a dejar el periódico ahí tirado sin esperarse a que lo recoja (lo que me da cierto complejo de perro doméstico) y ahora aporrea la GRAN PUERTA PROHIBIDA como si Nerón hubiese sido elegido Alcalde de Madrid, y lo que es peor: Cometiendo un 13-79 (despertar a un vigilante de seguridad). Cuando salgo a recoger la prensa va y me dice ¿Has visto lo que tienes ahí?

 

Obvié lo de explicarle que desde mi puesto no se ve una mierda, y que había coches aparcados delante, pero en algo tenía razón: Alguien había dejado una bombona de gas en la acera de enfrente. Justo delante de la instalación... bueno y de una pizzería. Lo primero que me vino a la cabeza es si me había perdido algún vídeo de Al Qaeda en las noticias, es posible que Al Zawahiri hubiese decretado algún tipo de fatwa contra las pizzerías (¡Sirven pizzas con jamón! ¡Y el jamón lleva cerdo! ¡Muerte a los herejes comedores de cerdo!).

 

La bombona era rara. Me recordó a las que traían a casa de mi madre cuando tenía la cocina de butano, pero aquellas eran de color gris metalizado, y esta era más pequeña... blanca... y con una especie de rombo de color verde con una palabra ilegible debido al desgaste. Por lo tanto, mi PROSEsentido y yo decidimos coger el teléfono y...

 -         Hola les llamo desde... soy el vigilante de seguridad. Tengo una bombona de gas abandonada frente a mi instalación (¿Complejo del Castellano?) ... la bombona es de color blanco con un rombo verde, no sé qué contiene ...-         Le  paso con los bomberos...-         Buenas noches les llamo desde... soy el vigilante de seguridad. Tengo una bombona de gas abandonada frente a mi instalación. La bombona es de color blanco con un rombo verde y...-         ¿Sabe que contiene o si tiene alguna fuga? -         No y no pienso acercarme a esa cosa

A los cinco minutos ya estaba oyendo las sirenas y viendo las luces amarillas reflejadas en las paredes de los edificios colindantes. Vinieron como cinco en un camión... con casco y todo. La cara del que parecía el jefe no se puede describir con palabras... pero sí su primera frase al ver el objeto: ¿Y esto qué coño es?

 

Durante quince largos minutos examinaron la bombona. Descubrieron que estaba vacía... descubrieron que en el rombito verde ponía algo... Non inflamable o algo de eso, pero la frase con la que me lo comunicó uno de los bomberos sí que fue cojonuda: No te preocupes, no va a estallar: Pone No inflamable, pero la hijaputa de la etiqueta está desgastada. En seguida le interrumpió otro de sus compañeros ¿Pero qué coño es lo que contiene? Pentacloroflorato de... ¿Qué demonios es eso? Joder, chico, nunca te tomes una caña aquí...

 

Traté de recordar mi formación como vigilante... supongo que habría una lección del tipo Protección contra objetos contenedores de sustancias gaseosas desconocidas que están vacíos y que han sido abandonados cerca... pero o no la recordaba debido a llevar nueve meses haciendo turnos de noche o sencillamente nunca existió tal lección. Luego les pregunté si por el color de la bombona no se podía saber si el contenido era peligroso... sus caras reflejaron una expresión híbrida, entre el y yo qué coño sé y un evidente tengo cosas mejores que hacer. La reflexión sesuda sobre esta cuestión me llevó a una conclusión: Una bombona de color rojo o naranja con el rombito rojo, amarillo o también naranja indicaría peligro, aunque eso no explica por qué hay bombonas de butano de color azul o gris metalizado... ¿Y una bombona de color blanco con el rombito verde qué coño indica? ¿Frío y respeto al medio ambiente?

 

Debí pensar esto último en voz alta, porque uno de los bomberos, el que no estaba mirando por las ventanas del restaurante en búsqueda del personal de limpieza, sentenció: Es una de esas bombonas que usan los grifos de cerveza para dar presión...

 

Sintiéndose idiota (FASE 1): Al parecer existen detalles del mundo de la fría, espumosa y refrescante bebida que desconozco. Decía la letra de una canción de Steelcap “La cerveza es mi pasión, es mi puta perdición”. Yo suscribo esta gloriosa frase, pero le añadiría: “...Pero cuando se trata de cerveza de barril reconozco que no lo sé todo sobre ella... ¡Y eso que curré en un Burger King, pero me limité a fregar el puñetero suelo!”

  

Finalmente, me tomaron los datos, y el que parecía el jefe me aclaró que no se la llevarían porque no iba a arder ni a explotar. A mi pregunta de qué coño hago ahora me sugirió llamar a los municipales... ignoro si ahora la Policía Local se dedica a recoger la basura, pero les avisé obedientemente. El policía que habló conmigo me preguntó si estaban allí los bomberos, cuando le dije que sí me respondió que daría el aviso...

 

Llega Mauricio, le informo y me pregunta si soy tonto del culo o qué. ¿La bombona estaba dentro de la instalación? ¡Pues por qué coño haces nada! ¡Es como si una pareja discute frente a la puerta y él la cose a navajazos! Subes a otro piso y si preguntan dices que estabas de ronda! ¡Tú y tu puta costumbre de meterte en líos! Ahora vendrá una factura de los bomberos y la pagarás tú... que sepas que ronda las 80.000 pelas. ¡Y haz un informe! ¡Y avisa a Inspección! El inspector me contestó que vale, gracias.  El informe lo detalló todo, y el precio de los bomberos me parecía excesivo, así que consulté el PROSEmanual...

 

Sintiéndose idiota (Fase 2): El PROSEmanual dice que no se debe llamar a los bomberos en caso de no haber fuego porque la empresa deberá pagar por su salida, y (ojo al dato) el coste ascendía en 1996 a 35000 pesetas en el centro de Madrid...  ¿Para qué coño me sirve el precio de 1996? ¡Yo hice el curso a finales 2005! Me sentí tentado de llamar al centro de formación y preguntar cuántos maravedíes costaba en 1621. Aun así, la cifra que dijo el Mauri suponía un incremento del 15% anual en los últimos 10 años...

 

En fin que llego a casa, se lo comento a Baby y se echa a reír. ¿Y qué esperaban? ¿Que no hicieras nada? Imagínate que explota o algo. Luego eché un vistazo en Internet... lo único que encontré era un artículo de la edición digital de 20 Minutos en el que decían que los bomberos sólo cobraban por despistes del tipo he salido de casa sin las llaves ¿Podrían reducir a astillas mi puerta blindada con sus hachas? O mi gato se ha subido a un árbol ¿Podrían bajarlo sin lanzarle piedras?

 

Respecto a que cobrasen por venir a ver (no a retirar) una bombona de gas abandonada de contenido desconocido... bueno, como comunicador el mensaje que me mandarían sería algo así como:

 

A)    Opción comadreja: La próxima vez espera a la hora del relevo y échale el marrón encima a tu compañero.

B)     Opción Windsor: En caso de fuego espera a que arda medio edificio para que quede claro que es un incendio, no sea que te cobren por venir.

C)    Opción “Estaba de ronda”: ¿Bombona? ¿Qué bombona?

 El caso es que al día siguiente volví y la puta bombona no estaba. Le pregunté a Carlos y se echó a reír: Niño, puedo asegurarte que la policía no ha venido, se la han llevado pero no sé quién... Cuando le pregunté quién cojones se había llevado MI bombona me respondió, evidentemente, No lo sé, yo estaba por arriba... de ronda.  
Viernes, 25 de Agosto de 2006 10:16. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

DEPARTAMENTO DE MOTIVACIÓN DE PERSONAL

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Queda poco para que cumpla un año en la compañía y, revisada la propuesta de “Haz carrera en PROSEGUR” no veo del todo claro el camino de promociones. ¿Inspector? Sin carnet de conducir no creo... ¿Jefe de Cámara? Si no se refieren a “jefe de camarilla” tampoco está demasiado claro... en Júbilo jamás pasé de de ser “Ayudante del Cámara” (guiño), y lo del Departamento de Comunicación suena muy raro... parece más enfocado a las RRPP y a la publicidad que al periodismo (deberíais leer la revista interna que nos mandan a casa).

 

Pero no me rendiré, si no hay un Departamento en el que entrar a modo de promoción, inventaré el mío propio... ¡Con casino! ¡Y con furcias si es necesario! De modo que, en un momento de iluminación, se me acaba de ocurrir crear el Departamento de Motivación de Personal que, básicamente, hará lo mismo que tratan de hacer los de personal y los de formación, pero de un modo más absurdo y divertido.

 

La motivación del personal operativo tiene una solución fácil: ¿Qué motiva a alguien a ser vigilante de seguridad? Pues una de dos cosas, el dinero o lo de parecer un policía. Por lo tanto la solución vendría de la mano de conseguir aumentos de sueldo en el personal (algo que los de administración tratan de evitar para no mandar la empresa a la ruina) para unos, y repartir estrellas de sheriff, gafas de espejo y tabaco de mascar para otros (algo que el departamento jurídico y los psicólogos de la empresa quieren evitar por el bien de la población civil).

 

Y el avezado lector dirá ¿Cómo piensas motivar a la gente sin darles más pasta o disfrazarles de Redneck? ¿Eh listillo?

 

Aquí es donde entran el juego el talento y la creatividad de un comunicador... (Vale necesitaré ayuda) a la hora de poner en circulación mensajes motivantes. Por ejemplo, de cara al reclutamient... el fomento de la contratación:

-         Las chicas los prefieren de uniforme. Un clásico, pero vete a demostrarle a alguien con dos dedos de frente que convertirse en un browny wear hará que las damas caigan rendidas a sus pies...

 

 ¿Y en cuanto a ellas? ¿Es que los tíos las preferimos de uniforme? En la plantilla hay más de una leona, pero... no sé, para mi gusto basta con que lleven unos grilletes y les vaya la marcha.

-         Trabaja con el líder del sector en un proyecto competitivo y... Descartado. 9 de cada 10 economistas prefieren trabajar en algo relacionado con la economía, y el décimo no acabó la carrera, pero el Telepizza le permite compaginar un sueldo de subsistencia con la vida personal y familiar.

-         Podrás coser a leches a quien te venga en gana. Hmmm... una mentirijilla bien colada puede funcionar, pero esto no es la Unidad de Intervención Policial, y ni siquiera ellos tienen licencia para dar cariño arbitrariamente.

 

Así que, revisada la famosa Pirámide de las Necesidades Básicas de Maslow, iré directamente a los instintos básicos:

-         Si tú trabajar en PROSEGUR, tú comer... no, me parece excesivo. Otros empleos permiten la ingesta diaria de alimentos, pero...

-         SI TÚ TRABAJAR CON NOSOTROS, ASEGURAR QUE TU PENE CRECER UN MÍNIMO DE 15 cm. ¡Eureka! Ya lo tengo: No hay nada que más desee un hombre que tener una enorme p.... claro que también hay que incorporar mujeres a la plantilla, ya lo dijo uno de los jefazos cuando hice el curso: “A veces el cliente pide sexo[1]...” y es probable            que la posibilidad de tener una enorme y bulbosa tranca llena de venas palpitantes no sea el deseo máximo de cualquier chica que se acerque al centro de formación a pedir empleo... ¡LAS TETAS! ¡Trabajar con nosotros hace crecer las tetas! Y si alguno de los varones quiere tener tetas que tenga la decencia de hincharse a beber cerveza, que no puedo estar en todo[2].


[1] NOTA ACLARATORIA: Se refiere a que, en ocasiones, los clientes piden que el vigilante sea hombre o que sea mujer.

[2] Joder, no he empezado aun a trabajar en un escritorio y ya he pillado la actitud.

Viernes, 25 de Agosto de 2006 09:08. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

CHEWE

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Muchos manuales de auto-ayuda[1] hablan de la importancia de las relaciones personales en el ambiente de trabajo, y generalmente llevan razón... lo que probablemente explique por qué voy de culo y sin freno.

 

¡OH!, ¡Sí!, ¡Intégrate en un equipo ganador! Haz de tus compañeras de trabajo tus amigos y... ¡Qué coño! ¡Haz de ellos tu familia[2]! ¡Invierte parte de tu tiempo libre[3] en conocerlos mejor! En interactuar con ellos, en... y bueno, yo es que lo intento pero, una vez más, la única ley no científica en la que creo a pies juntillas (la del maldito Murphy) me lo impide.

 

Primer chasco:Ayudando a los demás a pasar las pruebas físicas”

 

No soy le más indicado para hacer de monitor... ni siquiera para hacer de monito, pero una vez logré ponerme en forma, y eliminar los diez kilos de grasa cervecera que protegían mis abdominales, logré superar lo de las dos putas dominadas... a lo que, solidario de mí, me ofrecí a echar un cable a los compañeros que aun quedaban atrás... a priori, un híbrido de Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta habría resultado un auténtico hijo de siete padres comparado con mi acto desinteresado de bondad, claro que... bueno, cuando machos y hembras se entrenan juntos el roce hace el cariño... no tengo idea de cuándo, ni cómo... y dependiendo de la hora del turno de noche en que me  encuentre es probable que no recuerde ni quiénes, pero en un entorno, como el seguratil, donde el exceso del mal denominado tiempo libre (se supone que estamos trabajando) nos convierte a todos en una horda de cotorras chismosas, es normal que la expresión “quedar para entrenar en el gimnasio de la empresa” signifique algo relacionado con túneles ferroviarios, coches con un capó larguísimo, perritos calientes y banderas de Japón. Añada a eso un tipo que no sabe ni qué viento le da por estar de perenne en el turno de noche, y acabará comprendiendo por qué la mitad de mi promoción debe pensar que soy una especie de locaza... podría ser peor, podría serlo de verdad, y aunque la imagen me importa una mierda, reconozco que hay formas mejores de integrarse en un equipo ganador.

 

Segundo Chasco: “Preséntale tu novia a tus compañeros de trabajo”.

 

Sí, el glorioso día que nos examinaron para la habilitación celebramos nuestra victoriosa presentación al examen teórico yéndonos de cañas... Dado que estaba cerca de mi barrio me dio por ejercer de buen anfitrión y guiar a las compañeras y compañeros presentes por el nobilísimo Oporto y... ¿Qué diablos? En un acto de temeridad de cara al comadrejeo sexual, avisaré a mi señora para que se venga... claro que Baby no estaba por la labor... ¡Y el Gurú permanecía en silencio, agazapado en algún lugar! Así que hube de solucionar esa rareza (bueno... también me equivoqué de piso al llamar al portero automático... en mi propia casa... demasiados turnos de noche) enseñando fotos que guardaba en mi móvil de mi dominante y del gato...

 

Claro que cualquiera puede pensar que fotos tan originales como las mías pueden haber sido sacadas de Internet... ¡Seguro que el Golfo vive sólo! ¡En un piso sin muebles! ¡Con la única compañía de un montón de latas de cerveza vacías a las que llama amigos!

Ya dijo Andrew Dent (el de “La Guía del Autoestopista Galáctico”) eso de no soy raro... sólo me pasan cosas  raras. Un compañero se obsesiona con una chica de nuestra promoción y a mí no se me ocurre otra cosa que decir que “Para mí  el mayor morbo que tiene es el de desafiarla a un combate cuerpo a cuerpo y que me de una paliza”, y se ve claro que lo de integrarse en un equipo ganador queda más lejos que mi otro deseo oculto: Coronarme Rey de Zimbabwe.

 

Conclusión: “Si vas a cagarla, cágala bien”

 Ante tal situación límite, me he decidido por la mayor: Si vamos a quedar como el culo ¡Que sea un culo enorme! Por la presente, procedo a inventarme a un compañero que me de conversación en las noches largas y solitarias en las que se supone que trabajo. Me debería haber pedido a una ella... con un enorme par de ellas, pero como soy tan raro, rizaré el rizo con lo último en auxiliares de servicios: ÉL es enorme (como dos metros y medio), ÉL es muy peludo... y no es que no le permitan ser Vigilante por no ser español o comunitario... no le dejan porque no es humano, sino un wookie. ¡Saluda Chewbacca!

 ¡¡¡GRROOAAARGHHH!!!  

 

Cuando tienes por auxiliar de servicios a un gigantesco wookie de las profundidades del planeta Kashyyyk, todo son ventajas: Si alguien olvida cerrar la puerta le mando a explicárselo a Chewe, si mi relevo se retrasa, le rendirá cuentas a Chewe, las ratas que acompañan a la vieja a la hora de repartir la comida que compra tampoco se acercan a la garita del vigilante, no  sea que me de por imitar a Han Solo, corriendo a toda velocidad por los pasillos al grito de ¡Ayúdame Cheweeeeee! No sólo se trata del alimento natural de un gigantesco y forzudo homínido extraterrestre, sino que, además, sus rugidos acojonan un huevo... aunque yo seré el único que los comprenda porque, a fin de cuentas, quien aprende euskera puede aprender wookie. ¿Que un inspector nos va a meter un puro tras preguntarnos eso de ¿Doo-da Too-ta, Solo? Pues sólo hay que recordarle que no conviene soliviantar a un wookie.

 Tras esta ida de pinza imagino mi siguiente visita a las oficinas de la empresa: Un señor con traje gris me enseñará una cartulina blanca con un borrón de tinta en el centro y me preguntará “¿Y tú qué veh aquín?”


[1] Aunque se titulen “Cómo lograr el éxito en el mundo empresarial post-moderno” o “Intégrate en un equipo ganador” siguen siendo manuales de auto-ayuda.
[2] Esto también quiere decir que nada de sexo.
[3] ... y repito nada de sexo... a lo que añado: Aquí se viene a currar, no a hacer amigos... los amigos en tu tiempo libre que una cosa es un equipo ganador y otra una panda de vagos que no da ni chapa. 
Domingo, 13 de Agosto de 2006 08:09. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

DESPEDIDA DE SOLTERA: ME SUSTITUYO A MÍ MISMO

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Trabajar para una gran multinacional (dice ser la cuarta del mundo), está lleno de ventajas. Por ejemplo, al tener 7000 empleados sólo en esta ciudad, abre todo un abanico de posibilidades a la hora de librar. Sí, es maravilloso. Veréis qué me pasó:

 

Llevo nueve meses haciendo turnos de noche. Lo merezco, yo lo pedí así, pero en esos nueve meses he podido librar exactamente tres fines de semana, de los que sólo uno ha sido completo (es decir que incluye el viernes el sábado y el domingo). Tampoco me quejo tanto, al fin y al cabo sólo trabajo fines de semana y festivos, y tengo cuatro días libres a la semana en lugar dos, pero la cosa no va por ahí.

 

Última semana en Júbilo, antes de irme, y me pido un fin de semana libre porque una compañera me ha invitado a su despedida de soltera. El coordinador de servicios tiene el despiste, o las narices, de preguntarme la razón por la que libro y digo que una boda... si no a ver quién es el guapo que le dice al señor coordinador eso de "una compañera de mi otro trabajo me ha invitado gentilmente a su despedida de soltera. No sé si me tocará llevar pajarita y bandeja o un tanga embadurnado en nata montada, pero me ha invitado... y es la hija del jefazo... y me hace mucha ilusión ser lamido por un grupo de mujeres desbocadas por el abuso de alcohol y la desinhibición propias de este tipo de fiestas."

 

El caso es que no fue para tanto. Una fiesta con barra libre en al que Baby se aburrió tanto que empezó a atiborrarse de croquetas, en la que Milhouse no apareció hasta una hora después de que nos fuésemos. Recuerdo una corta conversación con el jefazo: Se me acercó y me dijo ¿Tú te has ido de la empresa no?... luego entrecerró los ojos a lo Clint Eastwood y me miró como diciendo "Maldito hijo de siete padres, me has dejado tirado en este pueblucho de la frontera mejicana con una soga al cuello y un predicador hablando en latín..." pero al final la cosa no llegó a más. Prueba de ello es que tres meses después Vincent Vega no ha venido a mi casa a acribillarme con una Mk-10 silenciada.

 

El caso es que estaba disfrutando de mi primer fin de semana (completo) libre cuando sonó el teléfono. Debí haberlo desconectado, pero cometí el error de cogerlo... y era un inspector... y había un problema. "Chico, nos ha fallado la chica que te iba a sustituir y tu compañero se ha quedado tirado en el servicio" (léase en el destino... no creo que Mauricio se pueda quedar jamás atrapado en un WC) Contesté por defecto que cogería mis cosas e iría para allá. Supongo que en el fondo soy algo idiota, o a los inspectores les dan lecciones sobre cómo hacer chantaje emocional... o lo aprenden por experiencia... o todos vemos demasiadas películas de policías y ladrones.

 

El caso es que llegué a mi servicio, relevé al bueno del Mauri, y mientras me cambiaba me miré al espejo. Y hablé con mi reflejo: Así que tú eres quien me sustituye... me suena mucho tu cara... ¡JODER! ¡¡¡PORQUE SOY YO!!!

 

 En ocasiones (contadas) me pregunto dónde coño están los otros 6999.

Actualizo (11:50):

Bueno. Justo lo que necesita este país: PROSEGUR Acaba de llamar a Baby para hacerle una entrevista de trabajo. Empecé yendo yo a probar, no tenía un duro el pasado mes de noviembre y creí que era una buena manera de pasar un mes entretenido sin gastarme un duro y...

 

Luego llegó el Gurú. Quería volver a Madrid a acabar al carrera y... y ahora Baby. Podríamos cambiar la plaquita del buzón y poner Familia Vigilantez, algo parecido a la familia Manson pero con placa y porra.

 

No me quiero ni imaginar cuáles serán sus impresiones acerca del PROSEcurso, o qué le parecerá la panda de freaks que habita en el departamento de vestuario.

 

Nos prosegurizamos, y ahora en casa no va a pasar ni un sólo cartero comercial. ¡Se van a enterar éstos de quiénes son los reyes del control de accesos!

Requeteactualizo: (11/09/06 3:20) Va a ser que no. La empresa ha decidido que Baby no se ajusta al perfil que buscan... probablemente es que su test de inteligencia (al contrario que el mío) dio positivo, porque lo mío es evidente, y el Gurú... bueno, el chico duerme poco. Vamos que queda claro quién piensa en casa.

Martes, 08 de Agosto de 2006 11:18. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

EVALUACIONES PSICOLÓGICAS

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La imagen la saqué de aquí 

EL duro camino de las evaluaciones psicológicas empieza (digo yo) cuando el buen vigilante empieza a tomarse su trabajo demasiado en serio. Hay miles de formas de evitarlas, para empezar está lo de recordar al psicólogo de la empresa que ha de hacer más trabajo de lo normal, lo que impedirá que se tumbe en el sofá armado de patatas fritas y cerveza, para ver la tele y bostezar rítmicamente.

 

La cosa va más allá de los pintorescos usos y costumbres de los veteranos que, interpretando aberrantemente que la instalación que vigilan y protegen es un castillo de su propiedad, acaban por sustituir el vistoso uniforme color conguito que les proporciona la empresa, por una cota de malla (en verano) y una armadura de hierro colado fabricada en los talleres herreros de Toledo. Basándome en mi experiencia personal, trataré de exponer cómo hacer demasiados turnos de noche acaba afectando a la vida personal y familiar, al ocio, a la dieta y, finalmente, a la fisonomía del vigilante.

 

Hace poco, El Gurú me contó el caso de un compañero que no hace turnos de noche gracias a una sentencia judicial... no se atrevió a contarme más (de hecho creo que no se atrevió a preguntarle más sobre el tema), pero la cosa podría ser algo así como... Cualquier noche podría haber luna llena, mis músculos crecen, mis dientes sobresalen de mi boca, me cubro de pelo, mis sentidos se agudizan... y los del Departamento de Vestuario no ganan para uniformes ¡Menudo coñazo es tener que ir una vez al mes a por un uniforme nuevo, trataron de trasladarme a la unidad canina, pero el juez concluyó que obligarme a llevar bozal era un trato humillante... ¡Y ningún compañero accedía a limpiar mis cacas!

 

En algún lugar de Madrid (la ubicación es un secreto profesional), en algún momento entre las seis de la tarde y las siete y media de la mañana (la hora también es un secreto profesional). Un doble golpe seco y rápido hace vibrar el cristal de la primera de las siete puertas (con siete sellos) de la instalación, y una vocecilla aclara las dudas: Inspeccioooón. Comprobada la identidad del sujeto, se le deja pasar y comienza una evaluación aparentemente superficial[1], empieza a evaluarme aparentando una conversación vacía de contenido... Perdón por haberte despertado cuando estabas de guardia ¿Tienes algo de beber que tenga alcohol? ¿Has oído lo que han dicho en la radio? ... ¿Cómo ha acabado el partido del Madrid? Creo que lo televisaban en Cuatro...

 

La cosa pinta bien, incluso le describo (se queda atónito) la instalación como “Un pequeño edificio camuflado bajo la apariencia de una comunidad de vecinos que consta de 6 pisos, 108 escalones… 2856 baldosas” hasta que llega la pregunta clave ¿Tienes hambre? ¿Has cenado? Lo digo por ir al chino de aquí al lado... ¡Paga la empresa!.

 

Mi PROSEsador de Segurator (PROSEGUR Systems 1.01) da Error 404, ¡Pregunta no prevista! Entonces la cosa se lía, el inhibidor pavloviano de conducta ordena segregar jugos gástricos como si hubiese oído una campanilla, los ojos se me quedan en blanco, la piel empieza a caérseme y una sustancia viscosa y gris, posiblemente mi cerebro, empieza a derramárseme por los múltiples orificios (no sabía que fuesen tantos) de la cabeza. Logro abrir la boca para pedirle ayuda, pero algo en mi mente cambia el contenido de la frase:

-         ¿Es cerebro fresco eso que huelo?

 

Imaginad la cara de un Alien (Xenoforma Acheronensis) cuando abre esa boca llena de dientes en las pelis, chorreando babas y emitiendo un sonido sordo, algo como ¡JJJJJJRGHJRGHJRGHJJJJHHHHHHHHHH!

 

Lo siguiente ocurre casi a cámara lenta. Mi cuerpo, sin control, se abalanza sobre el señor inspector tratando de morder su cráneo, pero años de experiencia jugando al póquer por la noche le han enseñado a no cambiar la cara cuando un vigilante novato, zombificado por hacer demasiados turnos de noche, se abalanza sobre él tratando de devorar su cerebro con estudios superiores. La cosa acaba con un casi imperceptible movimiento de hombro (y prolongado en todo el brazo) del evaluador y un fundido a negro.

 KNOCK OUT! 

 

Despertar después de recibir una hostia de campeonato es una experiencia traumática: Te duele la cabeza, te duele (aun más) la mandíbula, y por alguna razón estoy atado a una silla en un despacho lleno de diplomas[2]. Una cara (curiosamente también de póquer) me mira con una mezcla de indiferencia y de falta de cualquier clase de aprecio por mi vida. Y eso que le conozco.

 -         A vé, ¿Zabeh poqué ehtáh aquín?

-         Creo que, en un acto de irresponsabilidad indigno de un vigilante, intenté devorar crudo el cerebro de un inspector.

-         E güeno que lo reconohcah, acabemo rápido: ¿Qué veh aquín?  

(me muestra una cartulina blanca con un borrón de tinta cuya forma me recuerda a mi madre metamorfoseada en una araña gigante que devora una ballena blanca mientras grita ¡Viva Hitler!)

 -         Diría que es una mancha de tinta 

(El psicólogo de la empresa baja su mirada hacia sus cuartillas y anota: El Vigilante evaluado mantiene su curioso sentido del humor... o en su servicio pasan las noches jugando al Trivial Pursuit.)

 -         Anteh de preguntá por tu madre, recuerda que yo tambié he visto Blade Runner y que tengo licencia de armah...

-         Mi relación con mi madre empezó un día que salí de una extraña cueva, muy húmeda. Lo primero que me sorprendió de este mundo era lo cegadoras que resultaban las luces, el frío que hacía fuera del útero y la cara de idiota del médico que asistió el parto... encima el muy cabrón me dio una nalgada y nunca pude devolverle el golpe que tanto merecía... sé que se llamaba Don José y que decía que los niños comen cuando tienen hambre... puede que un día  me entere de su dirección y le haga una visita de cortesía (nalgada incluida)... 

Pregunta, respondo; pregunta, respondo... pasan cinco largos minutos que le permiten aparentar que ha prestado toda su atención a mi caso y, como en Los Simpsons me aplasta contra la frente un sello de caucho empapado en tinta roja:

 -         ¡Niño! ¡Recuerda que saleh daquín con la palabra CUERDO estampá en la frente... lúcela con orgullo y, en el futuro, intenta no mordé el cráneo de nadie a menos que se lo merezca.

-         ¿Ya está? Oye, que he llegado a creer que era un muerto viviente... ¿No debería tomar algún tipo de píldoras de colores?

-         Sí, claro, (se ríe) ¡Y disfrutá de un par de meses de baja por estré! Mira chico, cierta empresa tiene destinao en cierto zupermercao a un tío que tié esquizofrenia... oye voces... pero en un sitio lleno de gente con la megafonía a toda leche no se va a notá, siempre pué decí que el encargao del Super le ordenó incendiar el edificio... arremá, loh clienteh pagan hatta 20 kilo po uno de vuzotro, y entre ayudah de la UE y del Miintterio, noh costái doh céntimoh... ¡Hala! ¡A diffrutá de tu zalú mentá! 

 

Allí estaba yo. Saliendo del centro de formación de la empresa con la cabeza bien alta y restos de un sello de caucho artesanal en la frente, un manchurrón rojo que denota, para el ojo adiestrado, que el señor psicólogo confeccionó su propio sello: Ponía “Zano” y no “Cuerdo”. La próxima vez no me lanzaré a ciegas a tratar de devorar el cerebro del primero que pase... me lo pensaré mejor: Quizá unas estacas punji vietnamitas, o un lazo corredizo.



[1] Es posible que el lector no iniciado llegue a pensar que el trabajo en los diferentes puestos operativos de una empresa de seguridad es algo sencillo, rutinario... algo muy fácil. Tan sólo recordar la frase de Dogbert (el personaje canino que inventase Scott Adams): ”Su trabajo (el de los vigilantes de Seguridad) no es fácil, ellos hacen que lo parezca”.

[2] Para ser exactos son cuarenta y seis... uno es de Licenciado en Psicología y cuarenta y cinco son de los diversos cursos de la empresa.

Miércoles, 02 de Agosto de 2006 11:43. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

EL CASTILLO DE MAURICIO

-¡Ah del castillo!

- ¡Por Ventura! ¿Quién es el misterioso caballero que osa perturbar la paz de esta morada del Señor?

- ¡Golfus de Carabanchel Bajo! ¡Vuestro relevo y compañero, oh Mauricius Prosegurius!

- ¡Pasad! ¡Enseguida bajo el puente levadizo! 

Existe cierto síndrome en el noble sector de la seguridad privada cuando un mismo profesional lleva mucho tiempo en el mismo destino. A los nuevos nos da por contar las baldosas y los escalones, a los esporádicos por rondar por al instalación para ver qué se puede chorrar aquí y allá... y a los instalacionalizados se les crea un cierto sentimiento de pertenencia, mejor diría propiedad, sobre un lugar que acaba siendo su segundo hogar... a veces incluso el principal. ¿Familia? ¡Pues claro que la tengo! Está el ordenanza, el chofer del jefazo, las secretarias, las de la limpieza...

 

Nota para susceptibles: La imagen la he sacado de aquí

 

Pasad, pasad y dejad el corcel aquí, en el patio interior, donde ningún saltinbanqui podrá montarla... estará protegida por hordas de ratas del tamaño de vuestro gato y por la Bestia del Patio Interior de los Condenados: Una señora mayor falta de conversación que fue la hija de los porteros allá en tiempos (más o menos cuando Franco era Cabo Primero).

 

El Síndrome del Castellano (no confundir con la procedencia de nadie) tiene por particular el ser una evolución aberrante y sublimada del sentimiento de pertenencia e identificación con la empresa del cliente. Empieza un buen día, cuando el responsable de seguridad de la empresa contratante, te dice que eres uno más en la plantilla, que acudas a ellos si tu empresa o compañeros te dan problemas, y al final, a base de no librar y pasar de las vacaciones, acabas creyendo que tienes una especie de feudo con fueros propios...

 -         ¡Maese Mauricius! ¿Qué hace vuesencia?

-         Cuelgo mi blasón en el portón de mi castillo... a propósito: El relevo ha de hacerse media hora antes de lo que estipula la compañía... comprenda vuestra merced que se trata de mi fuero... 

Existen circunstancias que pueden agravar esta desviación del comportamiento, como la responsabilidad de abrir y cerrar la instalación (Síndrome del Portador de La Llave) o el hecho de que el personal ávido de ascensos y horas extras llegue a extremos como el de ir a trabajar un domingo a las siete de la mañana... ¡O de la tarde! ¡Y que encima entre sin avisar! (Síndrome de la Ley de Murphy[1]).

 ¡Voto a bríos! ¡Parece mentira del demonio que este tonto de la polla fuere capaz de venir a trabajar en el día del Señor y que pasare al interior de la instalación sin notificarlo al castellano! ¡Por mi honor de caballero juro que la próxima vez que me levantare a mear, asegurare la segunda puerta, de la que no tiene llave, con mis grilletes si fuere preciso! ¡E diérele jarabe de caucho con mi fiel Atizona si fuere menester! ¡O llamare a la Santa Hermandad denunciando una incursión de herejes apóstatas y poco temerosos de Nuestro Señor! 

 

En realidad hay mejores formas de conseguir una evaluación psicológica por parte de los psicólogos de la empresa. Imaginadme atado a un poste que se eleva sobre un montón de leña seca, con el bueno del Señor F, tea ardiente en mano, preguntándome:

 -¿Renunciah a Satánn, con tó lo que´ello conlleva, y a percibí tu dejtino como un cajtillo de tu propiedá? 

-  Vale, tío, que era coña... apaga ese mechero, que aunque seas instructor de prácticas contra incendios las hogueras purificadoras las carga el diablo. 

 

Mauri, colega, píllate unas vacaciones que te las mereces... y si el Pequeño Windsor arde hasta los cimientos, pelillos a la mar... nada dura para siempre. Ah, gracias por el libro que me has regalado por mi santo (fue el pasado Lunes), cosas así no se olvidan.



[1] Léase, en mi caso: Si te levantas para subir al cuarto de baño en uno de los pisos superiores, y tardas dos minutos en volver a tu puesto, al regresar encontrarás la puerta de la instalación abierta y una UVI Móvil aparcada justo enfrente. Sólo existe una ley no científica en la que creo, máxime desde que trabajo en esto de la seguridad privada, y es La Ley de Murphy.

Miércoles, 02 de Agosto de 2006 10:28. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

LA NUEVA Y JOVEN IMAGEN DEL VIGILANTE GUAY

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Creo que tengo una nueva obsesión. Un reto: Entrar en el Departamento de Comunicación de PROSEGUR. A ellos les permitiría demostrar que es posible la promoción interna, algo parecido a lo de empezó como vigilante y ahora es del Departamento Jurídico, o del Departamento de Formación... pero dentro del mundo de la comunicación de masas. Además, esto de trabajar como pito del sereno no acaba de realizarme... incluso el dueño del bar que hay junto a la instalación que vigilo ha decidido rebautizarme como PROSEnecki (en honor a ese futbolista croata a quien no pueden olvidar en lugares como Madrid, Barcelona y Sevilla)...y luego, comparando mi tamaño con el de Mauricio y tras ver cierto anuncio por la tele, el mote evolucionó a PROSEkito[1]. 

 

Sé que lo tengo crudo porque en estos departamentos abundan más los de Publicidad o los de Relaciones Públicas, pero por soñar despierto[2] no se pierde nada.   Por lo pronto creo que mandaré mi currículum con una foto distinta: Para el TIP me saqué una foto con cara de Vigilante, aquí he de mostrar una imagen más comunicativa, más de licenciado en comunicación... sí: Más de imbécil (ver imagen superior... a la derecha).

 

Ninguna demanda de empleo es tomada en cuenta si no se prueba cierto talento para el puesto deseado, así que he pensado en dar una imagen más abierta del noble mundo de la seguridad privada (ya de por sí suficientemente denostado). Hará unos meses que me hizo gracia la imagen del Vigilante Mod, ligado a cierta tribu urbana de origen británico y adoradora del ska... pero no creo que cuele.

  

Mis disculpas por la calidad de la imagen... ya la arreglaré un día de estos 

Sin embargo, la respuesta la encuentro una vez más en el cine: Viendo de nuevo “Dogma” (una desternillante comedia del Kevin Smith) me encuentro con una operación de cambio de imagen de la Iglesia católica que incluye ni más ni menos que al JESUCRISTO GUAY ...

  

 

A partir de ahí, y en pro de mantener la mente ocupada durante las largas horas de vigilancia nocturna, he ideado: LA NUEVA Y JOVEN IMAGEN DEL VIGILANTE GUAY: Es joven, es agresivo, y va a la moda... JUSTO LO QUE NECESITA ESTE PAÍS.

 

 

[1] Personalmente me quedo con el de Sparring. Me lo puso Diego, un compañero de promoción, tras la clase de Defensa Personal Policial... ¿A que no imagináis a quién le dio una tunda de Padre y muy señor mío el renombrado instructor conocido como “Señor P”?

[2] Os preguntaréis si también sueño cuando estoy dormido. Así es, pero por alguna razón al dormir sólo sueño sobre sexo y disparates.

Martes, 04 de Julio de 2006 07:44. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

JUSTICIA PAR A LAS VÍCTIMAS DE MÁTRIX

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Durante mi instrucción (me gusta llamarla así) en el centro de formación de PROSEGUR, un dato me llamó la atención: Nueve de cada diez profesionales dedicados a la formación de futuros vigilantes de seguridad odiaban las películas de Torrente. Ignoro la razón (es más... preferiría seguir ignorándola), pero es evidente que la cosa va más allá del cabreo por perder las elecciones de un respetable (y temeroso de Dios) sector de nuestra sociedad, que partió de los desafortunados comentarios de Almodóvar para boicotear el cine español... todo el cine español, incluso el no catalán... incluso el no de izquierdas, con la vana esperanza de encarrilar a esta gente para lograr que representaran los mismos valores que los jóvenes de Operación Triunfo... o para lograr que no se metiesen en política... o para lograr que El Pequeño Ruiseñor volviese a vender kleenex en los semáforos para conseguir su dosis diaria.

 

Como vigilante, he de decir que me parto de risa viendo a Torrente, incluso en la última (algo más flojilla), donde ofrece imágenes de lo que nunca puede hacer un escolta, pese a que siempre lo ha deseado: Esconderse tras la persona protegida durante un tiroteo o, caso de que sea una atractiva europarlamentaria, sujetarla por las tetas.

 

Sin embargo, todos podemos hacer lo mismo: Cierto anuncio de Fanta fue retirado por la presión de asociaciones de gays y lesbianas, y otro de bocatas pasó por lo mismo cuando protestaron los agricultores... ¿Algo que ve por la tele le indigna en su corazoncito lleno de orgullo corporativo? ¡Tome las riendas de su vida y proteste hasta que sea retirado! ¿Nos creéis incapaces de meternos en líos? ¡Pues me voy a meter a saco con la saga de Matrix! ¡Ahí va eso!.

 

La saga de Matrix cuenta el enfrentamiento entre lo que queda de la humanidad y una realidad nacional formada por máquinas (con su sede social en Iraq según Animatrix[1]), encarnados en la red por Programas y Agentes –las máquinas- y por unos rebeldes muy fashion –los humanos-. Eso indica que la población civil (las pilas de las máquinas que tratan de liberar los rebeldes) no tiene, a priori, nada que ver con el conflicto. Sencillamente están en medio.  Dato objetivo: Nueve de cada diez bajas colaterales en las tres películas de Mátrix son civiles. De hecho, se trata de gente que trabaja en el sector de la seguridad (tanto policías como vigilantes). Vais pillando por dónde va la cosa?

 

Una de las secuencias más jaleadas de la primera película se da cuando Neo y Trinity van a rescatar a Morfeo, retenido en las oficinas centrales de “comquieraquesellame” la organización de los agentes. La llamaría Checa, en honor a la policía secreta de los tiempos de Lenin, pero me confundiríais con César Vidal, y tampoco es plan[2]. El caso es que, lo que en un principio parece un control de accesos la mar de tranquilo, incluso bien pagado por la presencia de un escáner de rayos X (el plus de radioscopia nunca viene mal a fin de mes) acaba convertido en un infierno a la vietnamita por culpa de dos mamones que desconocen el concepto “incursión sin ser detectados”.

 

Neo y Trinity. Tanto presumir de agilidad y habilidades más allá de la realidad, para luego ser incapaces de colarse por las alcantarillas o los conductos de ventilación. Es más, podrían haber ido más ligeritos: Podrían haberse limitado a llevar dos armas cortas o una larga y mogollón de munición, o quizá eso más una al cinto, pero nooooo, no serían felices si no llevasen un par de skorpions, un par de miniuzis y de  MP5Ks, un par de esto, un par de lo otro... ¡Y luego le quitan las armas a los honestos trabajadores que están haciendo su turno de doce horas para seguir repartiendo plomo y acero por todo el jodido vestíbulo (que quedó hecho unos zorros) antes de volar el ascensor... ¡Como para tener que subir luego por la escalera!

 

Seguro que esos pobres vigilantes masacrados por un par de pijos armados hasta los dientes tenían familia, estudios... ¡Lo hacían por dinero! Se sacaron una licencia de armas para cobrar un plus de peligrosidad más cuantioso... ¡Cumplían las putas normas! ¿A que nadie vio una defensa extensible o unos guantes anti-corte en esa secuencia? ¡Pero si ni siquiera le habían puesto una pegatina a la defensa o a la culata del revólver! ¡Hermanos! ¡Estabais listos para una inspección cuando llegaron esos dos hijos de puta con guardapolvos de cuero y pantalones de látex! ¡Seguro que no llevabais chaleco anti-balas porque la empresa se negaba a aumentaros el plus de vestuario!.

 

¿Y qué decir de los Agentes? ¡Inspectores con mala leche es lo que son! ¿Qué digo? Los inspectores son santos varones a su lado. Honrados ciudadanos que sufren horarios de vigilante y estrés de oficina al mismo tiempo para combatir el absentismo laboral y mediar en caso de que intervengan las fuerzas de seguridad del estado. ¡Esos no se te meten dentro en plan posesión demoníaca para arriesgar tu vida y no la suya! Claro, porque al señorito Smith y a sus colegas no les matan de un tiro. Cuando les dan, el que cae con un agujero en la frente es el piloto del helicóptero, o el vigilante de la puerta o un policía en turno de noche... posesión hasta que haga falta: Yo utilizo tu cuerpo y tu cargas con los dolores por la sesión de Choy Lee Fut y con la sobredosis de plomo ígneo en tu cuerpecito... tanto hacer dominadas para esto.

 

Me parece indignante que un sector con tanta falta de personal, tenga que sufrir este trato. Sólo les faltaba llevar una manzana sobre la cabeza, aunque, claro, encima les obligaban a usar gorra de plato. Me parece escuchar a los coordinadores de servicios de estos pobres diablos: “No te puedes negar, viene en tu contrato”. Por supuesto, cláusula 61.02-B:

 

“El firmante está obligado a llevar gorra de plato, a ser huésped de un Agente Smith mediante posesión demoníaca y a servir de blanco humano en las prácticas de tiro de un par de hijos de perra que, eso sí, visten de puta madre.”

 ¡Ya basta! ¡A la puta cárcel con Keanu Reeves! ¡A la trena con todos sus amigos de Sion! ¡Que el juez Grande Marlaska intervenga su red de apoyo del Zara! ¡Os vengaremos hermanos vigilantes! ¡Esto no puede quedar impune! ¡Justicia para los compañeros que estaban de guardia en la fortaleza de los Agentes de Mátrix! Y si no, que los Agentes Simth descubran qué significa en realidad el título de aquella novela de Terry Pratchett: "¡Guardias! ... ¿Guardias?"

 



[1] Esta teoría de la conspiración se me escapó en un anterior post. Mis disculpas. Si no recuerdo mal el corto de animación, me parece que su ciudad la construían sobre Basora... aunque no me hagáis demasiado caso)

[2] Sí, significaría que publicaría dos libros a la semana, pero me gusta llevar algo parecido a la vida familiar, y me disgustaría que me odiase media España mientras la otra mitad rinde un culto sin sentido a mi imagen pública.

Jueves, 22 de Junio de 2006 09:50. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

GUÍA GATERO

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Mirad qué cosita tan encantadora. Parece mentira que quiera dominar el mundo y convertir en friskies de color verde a la humanidad, pero ahí está, echado a la bartola en mi bolsa de deporte. Listo para ir a currar.

 

Quien más quien menos sabe que, haciendo un curso preparatorio, un vigilante de seguridad puede convertirse en lo que denominamos un guía canero (¿No era guía canino?). Esta imagen me a inspirado para proponer la especialidad de guía gatero, un vigilante acompañado de un felino mediano (podría ser un gran felino... pero también podría entrarle hambre y no pagan lo suficiente...), que llega a lugares que no puede alcanzar un perro y encima goza de mayor autonomía (son bichos más independientes y además no hay que ir recogiendo plastas por toda la zona controlada).

 

El minino se siente sólo. Baby se va a currar, yo me voy a currar, el Gurú no le da toda la sangre y vísceras que necesita... así que se ha decidido a acompañarme al curro. Informado Gurú, no a podido evitar hacer su mordaz comentario de la hora del aperitivo: “Zería mejod uzad chimpanzez... elloz zaben cómo hazed una donda”. ¡Claro! ¡Y les ponemos uniforme! Después podemos irnos a dormir a casa porque nadie notará la diferencia.

 

¡Oh, Gurú, sólo tú sabes como darle un toque de dignidad a nuestro trabajo!

 

  Como veis, Verdi está perfectamente capacitado para labores de seguridad por la noche.

Viernes, 16 de Junio de 2006 15:45. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

¿SEXY O NO?

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Casi me caigo al suelo de la impresión. El otro día abro el correo y veo el mensaje de una compañera, muy atractiva ella, que trae como asunto “Te invito a Sexy o No”. ¿Te invito a Sexy o No? No será la primera vez que diga que vigilar y proteger la propiedad privada se parece en una cosa a defender la civilización occidental: Pone de un cachondo que no veas.  Encima me deja un enlace para ver su foto... ¿Foto? ¿Sexy? ¡Madre mía!

Indagando descubro que “SEXY o NO” es una página de entretenimientos que permite conocer gente, ver y votar sus fotos.  También prometen que si subes tu foto podrás saber que tan sexy eres a los ojos de los demás, conocer gente de todas partes y blablablabla.

Superada la impresión echo un vistazo a la foto de esa chica tan encantadora. Sí, muy sexy. Poco después, entre risas por lo mal pensado que puedo llegar a ser, vuelvo a hacer ese conjunto enorme de cosas distintas que llamo Vida, cuando... ¿Otro mensaje de Sexy o No? ¿Qué coño pasa con el personal de seguridad? Ah, claro, lo de que es un curro que pone muy... ¡Eh!... Esa fue la segunda sorpresa del día.

Querido Eiro. Eres un cachondo. ¿Esperabas que dijera que eres muy sexy? ¿No crees que alguien ha cometido un pequeño error? De hecho: ¿No crees que ese alguien eres tú? Joder, yo especulando sobre atractivas compañeras de trabajo y resulta que se ha apuntado todo el mundo a este cachondeo. Risas a parte, os voy a regalar la vista con alguien muy sexy empuñando un arma (también muy sexy).  ¡Regalaos la vista con esta bella dama! Hay algo en el L-85/A1 que...

Jueves, 15 de Junio de 2006 16:33. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

BLACK GAY DOWN (MICAELA -II)

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La primera vez que lo vi vestido de tía no caí en al cuenta. Era febrero... Carnaval para ser exactos. Y la cosa había empeorado de lluvia con un par a nevada con mala hostia. Estaba sufriendo una inspección por culpa de la puta caja de la muerte que en este edificio llaman ascensor, y trataba de explicarle a quien me supervisaba que, si le había dejado pasar sin identificarle (coche y carpeta con anagramas de la empresa a parte) era porque creí que le había fallado el motor en plena nevada justo delante de la puerta, y que había salido a rescatarle.  Andaba dando explicaciones a ese buen señor cuando se abrió la puerta del ascensor y...

 De dentro del ascensor empezó a salir una neblina púrpura de la que intentaban escapar los rayos de luz reflejados en una de esas bolas de discoteca que cuelgan del techo. Una voz de tipo a los que obligan a vestir chaquetas rojas con lentejuelas, de esos que no pueden decir un chiste sin que, inmediatamente, suene detrás un redoble de batería, tuvo que decir:” ¡Damas y Caballeros! ¡Con ustedes! ¡La Cianuro de Cangas!”. Allí estaba ella... él... ello. Tratando de contonearse. Debía ser su primera noche y sus compañeras... compañeros... ¡Sus colegas! No le habían enseñado a tratar de parecer una tía buena. De hecho parecía una señora de cincuenta años. Era tan exagerado que pensé que se trataba de un disfraz de carnaval (yo es que soy de Las Palmas... allí es normal que los hombres se disfracen de mujer en los Carnavales). El único detalle que hubiese dejado claro que se trataba de un disfraz lo llevaba el inspector y no Micaela: El bigote.  “Hola guapos, no habéis visto nada ¿eh?”... el bigote del inspector temblaba nerviosamente. Me miraba alarmado y luego volvía a mirar a Micaela. Y así un par de veces más hasta que aceptó que no se trataba de falta de sueño. “¿Pero a ti a dónde coño te han destinado?”, parecía decir cuando Micaela le interrumpió: “¿Cómo voy?”. Esa pregunta dicha mirando a los ojos a un inspector de una empresa de seguridad privada puede dar lugar a funestas consecuencias, por lo que me apresuré a decir “Vas preciosa”. Error. El cuello del inspector crujió por girar tan rápido para mirarme inquisitorialmente. 

 

Claro que hay gente con problemas mentales que puede llevar a cabo una vida normal tomando una medicación. El problema viene cuando la medicación les hace creer que ya están curados y dejan de tomarla.  Micaela acabó por vestir sólo de mujer (excepto cuando bajaba a ver a la señora). Se podía saber cuándo se estaba preparando para una noche de exótica diversión por el escándalo en el patio interior... joder, escuchar a Manolo Tena no puede traer nada bueno. El hecho es que un día dejó de tomar sus pastillas y la cosa empezó a torcerse. Se empezó a torcer tanto que la gente se empezó a asustar: Perdió la llave del portal, se dejó una estufa encendida bajo un mogollón de ropa y casi quema la pensión, bajaba a la calle descalzo... y dejaba la puta puerta abierta, lo que no paraba de darme sustos cada vez que volvía de hacer la ronda (imaginad que tienes que volver a comprobar todo el jodido edificio con extrema atención después de haberlo hace cinco minutos...).

 

Todo eso tenía un pase, pero un día le perdió el miedo a Mauricio. ¿No he dicho que le tenía miedo al Mauri? Pues como para habérselo vuelto a coger, porque cuando le dices a un vigilante de cincuenta y tantos, a uno de esos que hacen entre trescientas y cuatrocientas horas al mes , que no le hablas porque parece un hombre muy serio... con su cara de perro y todo eso (literal), es cuestión de tiempo que te acabes llevando una leche. Mauricio es, ante todo, un profesional. Un profesional y un caballero: No pega a las mujeres. Y aquello –dijo- le pareció una mujer... o casi. Claro, que si todos los días montas una distinta... en mitad de un día laborable no se puede bajar a la parte de oficinas del edificio y preguntarle al de seguridad que dónde está el grupo de personas que buscaba el ascensor... sobretodo porque él está ahí sentado, en su garita, junto a la puerta. Y si, desde la calle, miras hacia dentro del edificio lo primero que ves es esa jodida caja de la muerte. Ahí, con esa luz que parece expresar que se ríe de ti.

 

De noche era peor. De noche, la puerta está cerrada y la premisa del control de accesos en instalaciones cerradas es “Ten la llave o dame una buena excusa”. Pues ni lo uno ni lo otro. Y lo peor es que le daban ataques: Empezaba a mirar en los buzones, a llamar a la vieja (a gritos y de madrugada... ya le vale), y luego trataba de convencerme de que le abriese. ¿Es que no le puede pedir al encargado de la pensión que le abra la puta puerta? Dos veces seguidas me montó un pollo de narices, entre tirones de la puerta y rebuscar en los buzones. Cuando no pude más –las voces de mi cabeza no eran turistas japoneses como en la suya... lo mío era Anestesia pidiendo sangre- cogí el teléfono y le acojoné... decía que no era necesario que llamase a la policía, aunque el gesto que estaba haciendo, teléfono en mano, no era precisamente el de marcar un número. Más bien armaba el brazo para un lanzamiento de media distancia. Digo que la cosa no pasó de dos incidentes porque esto luego se reflejaba en el informe de incidencias, y... bueno, el responsable de seguridad del cliente no se andaba con rodeos: Pepón, o el o todos vosotros. Así que la pobrecilla Micaela estaba nominada para abandonar La Casa de lo Locos. De hecho tenía todos lo votos.  

   

Fue horrible verle sacar sus cosas... para empezar hay que ver la cantidad de mierda que mierda que guardaba en su habitación. Al menos se llevó la ropa de mujer de vuelta a su casa (creo que volvía con su madre). Lo peor fue verle sacar marcos, cuadros, un enorme crucifijo, de esos que te inspiran a gritar: ¡Tío! ¡Desclava a tu hermano pequeño y que camine sólo! Y la gente, como buitres, yendo a rapiñar lo que podía. No es coña, se supone que es una zona pija, incluso me parece que la hija de algún ex-presidente vive cerca, pero una marabunta de gente fue al contenedor a ver qué podía pillar. Se supone que era el centro de Madrid... aquello parecía el mercado de Bakkara. Me quedo con un gitano que olía las toallas y las metía en una bolsa de la compra que llevaba... tío, si supieras lo que han llegado a secar esas toallas a lo mejor te lo pensabas.

Me sentí muy mal por Micaela. Sobretodo porque creo que fueron mis informes de incidencia los que provocaron que le echaran, y claro: Era el único que se ocupaba de la vieja. Además, el Pepón no paraba de hacer chistes sobre él... y joder es que estaba delante. Menuda bronca le metí. Al final la frase del compañero más veterano lo deja todo claro: Olvídate, chico, todo el mundo tiene problemas y tú no tienes por qué aguantarlos.
Jueves, 15 de Junio de 2006 04:28. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

MICAELA

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Estoy destinado en un edificio muy particular. No por su forma o distribución: Seis pisos, ciento ocho escalones... y dos mil ochocientas cincuenta y seis putas baldosas que en su momento conté una a una. No. La particularidad del edificio es la gente que lo habita, y no me refiero a los no muertos de la quinta planta, ni a los fantasmas de anteriores vigilantes que aúllan cada noche en la segunda. No, esta vez ni siquiera hablaré de la vieja más de lo debido.

 

Esta vez toca hablar de la sexta planta: Pensión Pepón.  Un elenco de actores idóneo para una farsa surrealista: Un comercial, un bibliotecario, un viejo con la respiración tan jodida como sus prejuicios, un borracho al que expulsaron, el administrador... y Micaela. Qué contar de Micaela, el gay evolucionado a travestí que aderezaba las noches... (bueno también los días). Y que una noche me dio un susto de muerte.

 

En realidad no era mal tipo. Al parecer se le había ido la pinza después de licenciarse en Derecho y sacar una oposición para notario (o algo por el estilo). Entre algún tipo de problema mental (ahí hemos barajado desde la esquizofrenia a la paranoia... e incluso la esquizofrenia paranoide... aunque no nos hagáis caso: Seguratas, sólo rima con psiquiatra porque termina casi igual) y cierto drama familiar (al parecer el chico era del norte y a su padre no le sentó demasiado bien que se convirtiese en una loca aventurera) acabó trabajando de camarero o algo parecido en locales nocturnos... y luego ni eso.

 

No, en serio, si no era mala gente. Es más, me parece que era el único que se encargaba de la portera (por llamarla de alguna manera). Le llevaba comida, la atendía cuando se encontraba mal (léase cuando cerraban el Supermercado)... aun estoy por ver a un caballero conservador, heterosexual y temeroso de Dios bajar a ver a una señora con la que no tiene vínculo familiar alguno a las seis de la mañana. ¡Y lo hacía vestido de tío!

 Al parecer la primera vez que lo vieron vestirse de mujer la cosa tuvo su gracia. El bibliotecario, un chico callado, extremadamente educado y algo tímido, rompió a reírse repentinamente. La carcajada la oí yo desde la puerta del edificio. Le había visto salir de sopetón de su cuarto y... bueno, es un chico joven, su corazón aguanta impresiones fuertes. ¡Pues a mí me gusta así! – se defendía Micaela- La cosa quedó zanjada con una frase lapidaria, de esas que el Pepón utiliza para demostrar los años y años de filosofía de calle que ha chupado a base de currar de mensajero: Chico, mientras no toques a los niños ni a las especies protegidas me va a dar igual... eso sí, procura que la gente de esta empresa no te vea. Cargado de razón. Imaginad que una mañana se pasa de visita... no sé, Álvarez Cascos, y se cruza en el ascensor con La Cianuro... incluso podría nacer el amor verdadero entre un travelo y un dobermann.  
Jueves, 15 de Junio de 2006 04:22. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

¡HOUSTON! ¡TENGO UNA INCIDENCIA!

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Este fin de semana pasado la vieja ha tenido un detalle para con nosotros. Aprovechando sus quehaceres para entretenerse (léase robar periódicos gratuitos para luego sentarse en un banco a repartirlos, saquear las vajillas de los bares y restaurantes cercanos, y carroñear –ojo a la palabreja- contenedores de basuras cercanos), sorprendió a Mauricio ofreciéndole una camisa de pijama color vainilla (al parecer nueva) que debía hacer juego con el uniforme pero, eso sí, permitiría al compañero estar más cómodo en su turno. No me la ofreció a mí. No sé si se trataba de un problema de descompensación entre la talla de la camisa y mi tamaño, o sencillamente ya había previsto que yo venía al curro preparado... cualquier día aparece ofreciéndome una almohada o una manta a cuadros.

 

Amablemente rechazada por ese gigante de buen corazón que es el Mauri, la señora contraatacó ofreciendo una jarra para café que permitiría que el del bar de al lado le sirviese más cantidad y que, de paso, incluía un tapón hermético para conservar el calor. Tal y como se observa en la imagen, el lector puede apreciar que se trata de una jarra de cerveza (pringada de cualquier bar de la zona) con el tapón de un bote de Nocilla incrustado al uso... cosas así te hacen pensar... pensar en algo que no viene a cuento, como la incidencia que tuve hace unas semanas.

 
 

Como las doce de la noche. Oigo un coche que aparca justo en la puerta, del que veo salir a dos jóvenes latinoamericanos (posiblemente colombianos... pero sólo posiblemente ¿eh?) con una botella de whisky... o de Baileys... o similar. A continuación, los dos cierran el coche, y veo que van de portal en portal. Entran en los restaurantes... pasan cerca de la discoteca y de un par de puticlubs... sí, parece que vayan a recibir el cariñoso saludo de un portero de discoteca. Vuelvo a lo mío, cuando, pasados unos minutos oigo que llaman a la puerta. Es entonces cuando me acerco y veo que son ellos...

 

¿Qué funciona aquí?- me pregunta el más delgado de los dos (el que no lleva la botella encima) sin parar de sonreír. Estoy a punto de contarles que aquí no funciona ni la jodida máquina de café, pero me decido por algo más profesional... algo del tipo ¿Qué quieren?... me miran como si les hubiese hablado en klingon.  No sé en qué me he metamorfoseado. Quizá en un PROsegurator, quizá en un PROSEzombi... o quizá en uno de esos sheriff de pueblecito de la Norteamérica profunda, los que llevan sombrero y gafas de espejo, los que mascan tabaco y meten unos salivazos que acaban con la capa de ozono. Se me escapa la pregunta más estúpida de mi vida: ¿A quién vienen a ver? ¿A quién coño van a venir a ver dos tipos con una botella de licor flojucho a las doce de la noche en un edificio de oficinas vacío?. Entonces Wilson “Sonrisa de Escayola” Ramiress me dice Hemos quedado para una fiesta en el segundo piso... Sí, seguro que sí. En el mismo segundo piso que lleva vacío diez años hasta que una empresa decidió llenarlo de escritorios y material informático. Y Yo, Palurdo fruto de la endogamia te voy a abrir la puerta y a desearte que te diviertas ¿no?, así que me inclino hacia el cristal de la puerta con los ojos en blanco, tan en blanco como un Cyberagente de Syndicate, apoyo mi mano derecha en el estuche de los grilletes (un estuche de cuero negro que sólo pueden ver parcialmente) y digo NO.

 Ojo a la imagen. Sí, lo sé, en un inocente intento de dar algo de perspectiva me he puesto un pelín más cachas de lo que estoy... ya oigo los reproches del Gurú: ¡Midadle! ¡Haze doz dominadaz y ya cdee que habla alemán! Znell, kapullen, znell! 

 

No sé cómo no me partí de risa. Nada más abrir la boca, probablemente porque no veían qué era lo que cogía con la mano derecha, el Johnny de la botella agarró a su compañero con urgencia y echaron a correr. ¿Qué coño creían que iba a hacer? ¿Dispararles a través de la puerta? ¡Joder! ¡Seguro que luego me harían pagar el cristal!. El caso es que los dos tardan un rato en volver a por el coche (que han dejado abierto frente a la puerta de la instalación). Podría haber sido peor... imaginad que logran atravesar la puerta. ¿Qué hacer entonces? Se me pasa por la cabeza hacer caso a la vocecilla de Anestesia y repartir algo de “Amor de hombre” (lo digo por la forma marcadamente fálica de ese rascador de espalda que llamamos defensa reglamentaria). Pero siempre puede haber un Plan B:

 

1)      Quitarme los zapatos... decir que estoy de servicio armado con dos Magnum suena muy bien, al menos suena cojonudamente bien hasta que el incursor se da cuenta de que Magnum es la marca de los zapatos... pero hay algo más: Magnum abastece de calzado al ejército de los EEUU y, se dice, que también le vendió botas durante algún tiempo al ejército iraquí. Eso da una explicación -habida cuenta de la estructura y materiales de que están hechos, así como de la temperatura que llegan a sufrir los pies en su interior... y del efecto odorífero colateral que ello produce- de la obsesión de algunos líderes occidentales con las armas de destrucción masiva que, decían, poseía dicho estado.

2)      Sacarme un calcetín (por lo anteriormente explicado se prevé necesario el uso de unas pinzas para la nariz o, en su defecto, aguantar la respiración durante un buen rato)

3)      Meter los grilletes en el calcetín sudado asqueroso del que emanan vapores que harían vomitar a una cabra endurecida por años de bombardeos.

4)      Agarrar el arma improvisada por un extremo y hacerla girar sobre la cabeza al grito de Mi cara de perro y yo os vamos a... (¿Tirar esto a la cabeza?) ... ¡Puedo arrojarlo con cierta fuerza! 

 

Finalmente no fue necesario. Cuando se le pasó el susto a este par de panchitos, regresaron a su coche, llamaron por teléfono, y cayeron en la cuenta de que se habían equivocado de calle. Apunté su matrícula, pero no sabía qué coño poner en el informe... entonces consulté el tríptico de “Qué hacer en caso de...” que la Policía me dio cuando me saqué la placa de segurata. Reviso los casos de posibles urgencias... filmación... coche sospechoso... alguien pregunta qué hay en el lugar donde estás destinado... bien, lo explica con letras enormes en tres páginas: Página uno LLAME, página dos A LA, y página tres: POLICÍA. Viendo este tipo de instrucciones que nos da la poli de verdad es muy difícil no sentirse idiota.

 

Finalmente encaro mi sagrado deber de dar constancia por escrito de la incidencia:

 

Incidencia (0´15 horas): Apretón de tripas difícil de contener. Subo al cuarto de baño destinado para el personal de seguridad. Resultado: Truño marrón oscuro de consistencia media. Observación: Se ha acabado el papel higiénico. Procedo a sustituirlo por otro del almacén y dejo constancia por escrito al cliente.  

VS xxxxxx

Martes, 13 de Junio de 2006 18:12. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

LA VIEJA Y LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA

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Corría la Semana Santa, y todo ese conjunto de puentes entrelazados que llamamos Abril y Mayo, cuando la Vieja (¡ya no tengo que decir senior) descubrió lo divertido que puede llegar a ser llamar a los servicios de emergencias fingiendo estar enferma.

 

Se veía venir. El primer aviso fue el Wilson que casi me denuncia (o eso dijo). ¡Llego a contar por ahí que le había obligado a volver a su casa a por el NIE... menudo pájaro. Detalles de gritos y flexiones a parte, obviando los electrodos conectados a la betería del coche, y, por supuesto, los latigazos y el curare, quedaba claro que algo olía mal en el Littlewindsorland.

La señora era capaz de subir tres o cuatro pisos para llamar al timbre, interrumpir mi ronda, y decir tengo un dolor agudo. No es tonta: Así nos obliga a Mauricio y a mí a llamar a los servicios de emergencia en lugar de hacerlo ella. Claro que la cosa duró poco: En cuanto al operador del 112 le daba por preguntar la identidad de la señora mayor que se encontraba mal, ya sabían de lo que iba. Respecto a cómo sabía en qué lugar del edificio se encontraba el vigilante en ese momento, es otro de los misterios sin resolver del mundo del mayor. Algo que ni el equipo de investigación de Júbilo ha podido averiguar... yo lo llamo EL GERONTOSENTIDO. 

El siguiente paso fue el Doctor Mondongo. No es su apellido, en realidad tiene uno francés de lo más común, pero su origen congoleño, su título de médico, su nacionalidad española y un mogollón de tópicos sobre el personal de seguridad privada llevaron a este impresionante diálogo:

 -         Por favor ¿Me puede decir su nombre? Tengo que apuntarlo en el informe...

-         No puede

-         ¿Que no puedo preguntarle su nombre?

-         No, no puede escribirlo

-         Déjeme probar: La M con la O... M-O-N-D-O-N-G-O 

¿Y por qué identificas a la gente? Preguntaba Mauricio, pues porque no la conozco y la instalación está cerrada, pues no puedes ir pidiéndole el DNI a la gente, además no entró por la puerta... ¡Excelente! ¡Al cliente le encantará saber que la gente entra en su instalación por la salida de emergencia del bar de al lado... De hecho, tenerme aquí por la noche es tirar el dinero, voy a pedirle al Departamento de Comunicación uno de esos maniquíes con el uniforme para sentarlo en la garita... prometo pintarle una cara sonriente en aras de la pro actividad... ¿Mi profesión? ¡Pito del sereno!

El buen doctor sólo fue el segundo paso. La tomó conmigo, más que nada porque tenía que ir a las once de la noche a ver a una señora a la que no le pasa nada... en mitad de un ataque de diarreas. Encima la señora le regaló (como a todo el mundo) un calendario. El suyo de las misiones salesianas... ¿Es usted negro? ¡Pues tengo un calendario que le vendrá como anillo al dedo! Parecía decir la señora con su gesto animoso... claro que a mí me regaló uno con osos panda... será por las desconexiones oníricas.

En cuanto a los servicios de emergencias, acabé tomando confianza con los del SUMMA-061. Ya tenía calculados los días que les tocaba trabajar a cada uno: El tipo de cabeza rapada con cara de mala hostia, el clavo de gafas que estaba quemado de ir a ver a la vieja, la chica delgada y agradable (en su primer día... el resto de veces andaba hasta los ovarios de la señora), el joven con barba al que le daba pena (se le notaba nuevo en esto) y uno con bigote que incluso aceptaba los calendarios...  supongo que ese sólo hizo una sustitución, porque no volví a verle. Finalmente, cada vez que nos veíamos, estallábamos de júbilo: ¡Hola otra vez! ¿Café? ¿Té? ¿Caramelos? ¡Coged uno, son Werthers sin azúcar!

 

Llegó el turno (un par de veces) del SAMUR SOCIAL. Una furgoneta transporta a un equipo de tres, a saber: Un tipo con barba y pelo largo y dos tías buenas... (lo llamo el Efecto Vietnam: De un tiempo a esta arte me parece que todas las enfermeras y auxiliares de clínica están buenas... debe ser todo ese fango y Agente Naranja que hay en los arrozales). Su procedimiento es: Llamar a la puerta. Preguntar por la señora. Pasar a verla. Salir diciendo que se automedica. Decir “A ver si podemos hacer algo”. Pasar unos diez minutos dentro de la furgoneta haciendo que hablan por su emisora. Irse con viento fresco hasta que les vuelvan a llamar (EFECTO “QUE CARGUE OTRO CON EL MARRÓN”).

 

En cuanto a los servicios municipales de Teleasistencia... nada como mandar a verla a una auxiliar, y que la señora se niegue a firmar su parte...

-         Oiga, agente, ¿Podría entrar en la casa de esta señora y darle al botón de llamada cuando lleguen los del SUMMA?

-         ¡Je! ¿Qué parte de la expresión “El allanamiento de morada es ilegal” no ha pillado?  

 

Desesperada ante la actitud de los servicios de emergencia (eso de llamar a las siete de la tarde y que apareciesen a las doce de la noche... lo que denomino EL EFECTO DEL PASTORCILLO Y EL LOBO) pasó a llamar a las ambulancias del SER-MAS  para pedir que la ingresasen... ¡que se mejore señora! Le solía decir mientras la veía salir tan contenta del brazo del enfermero... ¡Aquí estoy! De paseo con mi novio, que acaba de regresar de la Guerra de África.

Las de las ambulancias también están un rato buenas... recuerdo una vez que la vieja se empeñó en esperarles fuera del edificio, en un banco. No pude más: Señora, apártese, voy a sacarle una silla. La vieja esperó sentada a su ambulancia durante diez minutos murmurando entre dientes una especie de mantra demoníaco... parecía que fuese a estallar de un momento a otro para que, de sus restos, surgiese un demonio alado con un hacha, dispuesto a convertirme en su sacrificio de sangre a los dioses del Caos. Por alguna razón, el equipo de la ambulancia no paraba de darme las gracias... no sé por qué, si ella iba a volver de todos modos.

 

Una de las últimas veces, cuando ya nadie le hacía caso, decidió contarme sus dolores a mí... es que Mauricio ya había estallado y, como la gente del SUMMA, del SAMUR Social, del SER-MAS, y como el mismísimo Doctor Mondongo, sencillamente, no acudían a su llamada... o se pasaban la pelota entre ellos (EFECTO “¡QUE VAYA A VERLA SU P... MADRE!”). Allí estaba ella, con ropa para pasar la noche de excursión en el hospital... el sonido de la bolsa producido por el tembleque de su mano recuerda al cascabel que se le pone a los gatos para saber dónde están. La secuencia es digna de un clip de Oscar: 

-         Estoy que no me aguanto

-         ¿Se encuentra bien?

-         No me aguanto (mastica en seco)

-         ¿Pero se encuentra bien o no? Porque llevamos un mes con visitas diarias de los servicios de urgencia

-         .... chumchumchumchum (mastica en seco)... no me aguanto

-         Yo tampoco la aguanto, ¿Quiere que llame a Emergencias?

-         ... chumhcumchumchum... gracias

-         ¿Y por qué no llama usted? Señora ha recorrido cincuenta metros para veinr a decirme que no aguanta en pie...

-         chumchumchumchum... no me aguanto

-         ¡ME CAGO EN MI VIDA! 

Y es que son ganas de hacernos perder el tiempo (aunque... ¡bueno! para lo que íbamos a hacer) ¿Habéis oído la expresión más vago que la chaqueta de un guardia? Pues el guardia soy yo... la chaqueta se ha negado a salir del vestuario debido al calor.

 

La única persona que se ocupaba de la señora era el gay, peor esa es otra historia... tampoco duró demasiado. Eso sí, digamos que Micaela tenía la decencia de cambiarse para ir a verla vestido de hombre... ¡claro! La señora ya tiene unos años, y hay moderneces que un corazón cansado no puede resistir.

 

 

¿Qué acabó por hacer el entonces becario de Júbilo con esto? Pues dos noticias:

 -         “Ocho de cada diez llamadas a Teleasistencia se deben a la soledad”

-         “Las llamadas de mayores a emergencias debidas a la soledad tienen un coste para las arcas públicas de entre 4000 y 5000 euros por mayor al año” (dedicado a todos los que no hemos tenido beca para estudiar) 

Finalmente la crisis pasó. Se acabaron los días de fiesta, volvió a abrir el Supermercado, y la señora se reencontró con sus pasatiempos de siempre. Claro que, lo de ésta mujer con las tiendas de la zona es cosa de otro post.      

Martes, 13 de Junio de 2006 16:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

SUPERADO

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Dicen que la veteranía es un grado, y debe ser cierto, porque mis seis meses ya cumplidos no son nada frente a los casi diez años de profesión de Mauricio. Con seis meses de experiencia (si consideramos como experiencia estar sentado, contar baldosas y darme un rule de vez en cuando) me sentía tan seguro de mí mismo que comenté con Mauricio mi pequeño secreto: El modo de desahogarme visitando los sanitarios de los VIP. Una idea que debió gustarle, porque, dados sus años de experiencia en el sector, no podía permitir que un pipiolo le superase.

 

Lo comprobé al hacer la primera ronda ese día: Un ruido de agua llenando una cisterna en uno de los pisos más altos, la certeza (léase comprobación audiovisual y olfativa) de que el baño de los jefes no ha sido utilizado en días... y la sorpresa (aderezada por escatológicas raspas) de que la incidencia ocurrió en el cuarto de baño de las ejecutivas y secretarias. Sí, la experiencia es un grado. Y cuando eres un veterano ningún novato te va a superar jamás. En nada.

 

Para más INRI, Mauricio no habría podido irse sin despedirse, sin dejar pistas sobre lo ocurrido... mejor dicho, no podía irse sin despederse. Aquella garita olía a todo menos a victoria (dichosa comida de régimen rica en fibra...) Era una situación tan inspiradora que, tras ventilar el cubículo del vigilante cogí papel y bolígrafo y compuse algo parecido a La Canción del Pirata (en realidad a años luz de la misma):

 Con sus cien kilos el menda

Vientos de popa apagan velas

Apesta a todo quien lo huela

Con sonido a trompetín. 

Trueno trasero resuena

Haciendo retumbar la puerta

Envolviendo la garita

 En su apestosa neblina 

¡Vaya cuesco, compañero,

que ni el Airwick amortigua!

¡Tú! ¡Mauricio el pedorrero! 

¡Que me haces más jodido el día! 

Oh, insensible vigilante

Que corriendo te vas el primero

Nunca te irás galopante

Sin “despedirte[1]” de tu compañero

  

Hay a quien la experiencia laboral le convierte en una persona mejor, más madura... a mí me ha convertido en una persona "regular"... ¡Me río yo de la fibra y del bífidus! ¡Contra el estreñimiento nada mejor que trabajar como vigilante de seguridad!

[1] Léase “despederte” si se prefiere

Viernes, 09 de Junio de 2006 17:05. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

ESTO SE CAE...

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No sé por dónde empezar. Con todo lo que hay que contar, con todo lo que ha pasado, y ahora resulta que va a haber una obra de restauración en mi pequeño Windsor, así que puede que nos trasladen y todo. Claro que llevan diciéndolo desde antes de que llegase allí y una cosa es evidente: El edificio se cae a cachos.

 

No me limitaré a describir mi puesto de guardia, cuya puerta corredera se atasca (hay que levantarla en peso del carril para abrir y cerrar) y a la que, si querer, arranqué los pomos al tratar de abrir y cerrar... ambos pomos... a mano, e incluso se me lle´go a partir en dos la lalve de la garita... ¡Joder! ¡No estoy tan cachas!. Además, mi principal entretenimiento, dad la actual plaga, es matar mariposas gamma, pese al asqueroso efecto colateral de tener que limpiar luego las paredes... me pregunto qué demonios comerán estas cabronas.

 

Hay unas goteras que, cuando llueve, me hacen creer que estoy en el Hotel Bradbury. Entre los chorros de agua que caen sonoramente sobre el techo me paree oír a Batty gritándome ¿Estás contento hombrecillo? ¡Uno! ¡Dos! ¡Ir al cielo! ¡Ir al Infierno!. Pensándolo bien, el mejor lugar para ser perseguido por un replicante de combate modelo Nexus 6.0 es uno de estos viejos edificios del centro de Madrid.

 De entre las ruinas del Planeta Oficinax, dos figuras acorazadas surgen y se quitan el polvo de la servoarmadura a manotazos y se miran el uno al otro... los yelmos integrales no pueden esbozar sonrisas pero, si pudiésemos ver a través del adamantium quedaría claro que se están partiendo de risa... -         Parece que la terminal de ciberingeniería de la celda 518 ha sido teletransportada a otro sector, oh hermano Mauricuis, ¿Hemos de informar al Capellán Mayor del Capítulo?-         ¿Acaso viste cómo los Orkos atacaban la terminal, hermano Golfox? Envía una súplica a la Fortaleza Monasterio indicando un "Non Nova Res" y que el Adeptus Mecanicus se encargue de esto... ¡Y deja de usar la culata del jodido Bólter para cerrar las ventanas a las que no llegas! ¡Esta planta del planeta está mal refrigerada!  

Cada ronda es una sorpresa: ¡Oh! Alguien ha movido la mesita de la Sala de Juntas y resulta que hay un enchufe salido de la pared... ¡Anda! Resulta que en el despacho 518 ha desaparecido el escritorio, pero en el segundo piso parece haber uno desmontado en el pasillo... ¿Sabes algo Mauricio? ¿Tengo que ponerlo en el informe? Qué pasa –me dice- ¿Ha ocurrido durante tu turno? Porque a mí no me han dicho nada. Bueno, esto va más allá del hecho de que haya un par de pisos sin iluminación, y que, al hacer las rondas, corra el riesgo de emular secuencias como la de El Exorcista escaleras abajo. No, esto se cae a pedazos, y me encomiendo al Santo Patrón de los vigilantes para que no me ocurra nada (sí al Dioni... ¿Pasa algo?), pero podría ser peor... me podría haber tocado un supermercado.

  
Miércoles, 07 de Junio de 2006 14:11. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

06/06/2006

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Bueno, pues se supone que hoy se acaba el mundo... o nace el Anticristo... o algo, pero hay que ser positivo: No me pilla currando. Y en tal situación, tomando mi taza de café y mirando por la ventana el cielo en llamas, con este pestazo a azufre, y con el quiosquero gritando que él ya lo había advertido, me imagino que sólo puede pasar una cosa: Ahí está el teléfono sonando.

 -         Hola ¿Eres Golfo?, soy Rogelio, Inspector, estaba pensando que tengo horas extras disponibles y quizá te interesaba algo de pasta fácil y rápida...

-         Mire mi disponibilidad... ¿Qué parte de Fines de Semana y Festivos no ha comprendido?

-         Lo sé, chico, pero ya sabes... verano, los compañeros que están a jornada completa merecen un descanso... no es plan que se empiecen a doblar los turnos...

(Ahora recuerdo que para ser Coordinador o Inspector hay que pasar un curso de manipulación emocional... a veces no hay manera de que un vigilante que libra quiera trabajar de más...)

-         No cuela Roger, tengo vida a parte del tiempo que paso vestido de Conguito...

-         Hombre, es que, por extraño que parezca, tenemos un descubierto, y necesitaba a alguien tan preparado como tú para...(Fase dos: Si el reclamo de la pasta y el del compañerismo falla, se empieza a hacer la pelota de modo sistemático)

 -         Sí, a alguien que lleva seis meses sentado en una silla por las noches y que sólo se levanta para hacer las rondas y para contar baldosas. -          Joder, no puedo mentirte. Sólo tú puedes salvar la situación: Hoy es seis del sexto mes de un año acabado en seis...

-         ¿En serio? Yo también tengo uno de esos relojes que dan la fecha... es chino, me lo compré aquí en el barrio, en una tienda que...

-         Que no te puedo mentir... está lloviendo fuego y azufre sobre la central, una horda de zombis (fugados de nuestro laboratorio subterráneo de Investigación y Desarrollo) se está concentrando junto a la puerta principal, una especie de demonios montados en bichos (de increíble parecido con dragones) sobrevuelan la ciudad incinerándolo todo y hay una criatura de posible origen extraterrestre que salta de azotea en azotea por este distrito. Colecciona cabezas que ella misma corta y lleva un camuflaje que le vuelve transparente y que nos gustaría estudiar...  Ah, también tenemos lo de los grafiteros en el metro, hace unos días han pintado todo un tren con la gente dentro y...

-         ¿Y?

-         Y ... que como hemos sabido que Gurú y tú jugabais a juegos de Rol en el instituto, pensamos que quien no puede con los grafiteros, pues nada... a ver qué podéis hacer con los zombis, el Predator y el Apocalipsis inminente que tenemos aquí... Ah, tu amigo ya ha dicho que viene para aquí...  

Vaya por Dios, ahora resulta que me va a tocar trabajar el día que se acaba el mundo... y yo que esperaba pasarlo con mi camisa hawaiana y una jarra de cerveza.

Martes, 06 de Junio de 2006 09:22. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

LO SÉ, LO SÉ... NO HE PODIDO RESISTIRME

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La idea citada en el anterior post me ha obsesionado tanto como para reinstalar el "WarHammer40K Dawn of War" y pintar un PROSEMarine Espacial.. si es que las cosas están muy mal. Sin ir más lejos, el otro día me dio por diseñar un uniforme a prueba de balas confeccionado a base de hebillas reglamentarias de cinturón, no sea que nos pase lo que a este compañero (al que deseo que se mejore) En casos así no hay nada como tener a mano una buena placa curvada de acero de varios milímetros de espesor.

 

Finalmente también me dio por añadir una nueva pollez para los furgones blindados... y es que el Transporte de Fondos está cada día peor.

Martes, 06 de Junio de 2006 08:43. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

GENTE PROSEGUR

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Por si la cosa pintaba demasiado bien, ya identificado con mi empresa y todo ese rollo de currito japonés que canta el himno justo después de fichar, la tendencia de motivación de plantillas (cosa del Departamento de Elevación de la Moral -conocido también como La Sección "Somos los mejores, bueno ¿Y qué?"-) ha llevado a ésta, nuestra segunda casa, a implantar un programa de puntos intercambiable por reglaos... en otras palabras: Curra mucho, ganarás lo mismo, pero aquí tienes tu incentivo no monetario (¡Gracias Scottie Adams!): Esta bolsa de plástico contuvo una vez un sándwich.

 

Cierto, cosas como sacarse la habilitación, meter a un amigo en la empresa (hay amistades que se llegan a romper por esto) o currelar sin librar todo un mes, pueden hacerte meritorio (tras muchos meses de esfuerzo) de viajes, electrodmésticos, juguetes para los críos que nunca ves, joyas para la parienta (como las que nunca le regalará ese repartidor de butano bielorruso al que gracias a Dios no verás salir de tu casa a medio vestir) o herramientas de bricolaje y de jardín.

 

Justo lo que necesitan los vigilantes de seguridad: ¿Por qué pagar un euro más a la hora cuando, a la larga, puede llegar a salir más caro regalarle cosas que no tendrá tiempo de disfrutar? Pues como decían en un episodio de Dilbert: Soluciona nuestro problema de exceso de dinero... y alguien del Departamento de Comunicación (en el que creo que no hay un sólo periodista) justificará su presencia en la empresa... como si el camarada Beria le hubiese hecho un control de accesos.

 

Me ha hecho muchísima gracia ir mirando los regalos y su coste en puntos: ¿Un fin de semana en Lanzarote? Me parece que no habría que librar en un puto año para conseguirlo... busquemos algo más asequible... ¡OH Dios! ¿A quién se le ha ocurrido incluir esa motosierra entre las herramientas de jardín? Vale que las defensas extensibles sean ilegales, pero nadie ha dicho nada de una motosierra... con eso y una máscara de hockey no entra en una instalación protegida ni el Tato (frase inspirada en la de un inspector. 

 

Ante la incipiente demanda de regalos que, ante su potencial inutilidad, al menos resulten graciosos, desde éste, vuestro blog y el mío, propongo el siguiente catálogo:

 

 

 

  • Si se observa la ilustración a mano alzada, podemos observar a la izquierda de la imagen, podemos observar una defensa-cosechadora manual, semi-rígida del modelo “Soy la muerte y he venido a por ti”, que hará las delicias de las compañeras y compañeros más quemados por servicios duros... muy recomendable para quienes estén destinados en el metro, en la RENFE o en centros de desintoxicación.
  • Justo en el centro de la imagen hemos dado un paso más allá de la motosierra y la máscara de “Jason Contraataca y ahora vuelve con más mala leche que nunca” para acoplar la herramienta de jardín de doble uso a un ciber-brazo, que a parte de ayudar a cortar los bocatas y los donuts gigantes, permitirá al vigilante que lo disfrute ganar todos los pulsos a los que rete a cualquier parroquiano de su bar preferido.
  • A la derecha de su imagen, el regalo definitivo: ¿En su instalación hay zonas de escaleras sin iluminar? ¿Harto de meterse unas hostias de campeonato cada vez que sube a por café? ¡No corras el riesgo de tener que sobrevivir unos meses de baja con el sueldo base por haberte roto los débiles huesos de tu cuerpo humano! ¡Cibernetízate al completo con el endoesqueleto modelo PROSEGURATOR-800, y, si eso, añádale un procesador neuronal Cyberdine Systems modelo 1.01! 
  • Y no podemos finalizar son incluir un elemento de vigilancia (jamás de distracción) como una pantalla TFT (con TDT incluido... pero no se lo digáis a nadie) y soporte maxilar... incluye emisora (vamos el walkie-talkie de toda la vida, pero en pequeño) y más de 200 canales... ¿Cómo evitar perderse el Mundial sin dejar tirado a la compañera o compañero a quien tendrías que hacer el relevo? ¡Pues con esto, coño! ¡Con esto! Justo a la derecha del todo de la imagen.

 ¿Y qué hay de la uniformidad? Una vez rechazado por aclamación el proyecto de uniforme de verano con pantalones cortos (el del tanga y el salacot mejor que ni lo hablemos), este, vuestro blog, vuelve a la carga con los nuevos uniformes VS Darth Maul (que incluye defensa de doble cuerpo para los freaks de Starwars) y el uniforme disuasorio (este sí que disuade de verdad) modelo Parca cosechadora de almas (que incluye la guadaña semi-rígida reglamentaria). Atención a los detalles de los parches de la empresa y al cachito de tela más grueso para enganchar el distintivo de identificación... ¡No se puede pedir más! (bueno... se podría pedir un par de pavos más a la hora, pero estamos a lo que estamos).

Finalmente, ¡Un paso más allá! ¿Crees que sólo puedes ascender a Vigilante de primera (V1)? ¡Hazte Vigilante de Segunda (sí que suena mal) alistándote en el capítulo de los Marines Espaciales de la empresa: Los PROSEMarines! La opción incluye servoarmadura y la oportunidad de vigilar y proteger las colonias del Imperio de los mutantes, herejes y alienígenas que se tercien... ¡Eso es un control de accesos y no lo de preguntar A dónde va usted!

Viernes, 02 de Junio de 2006 12:49. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

EL VIGILANTE DE LA CAFETERA

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Cuando hice el curso de PROSEGUR nos contaron las posibilidades de promoción de la nobilísima profesión de Vigilante de Seguridad... ¡Serás lo que quieras llegar a ser! ¡Vigilante de primera! ¡Con arma y perro y todo!, ¡Inspector! ¡Instructor! ¡Escolta! ¡Vigilante de Explosivos!... pero nadie (insisto NADIE) me dijo que podría ser ascendido a vigilante, guardia y custodio de una puta cafetera.

 

No es coña, ahora me explico por qué Mauricio no libra nunca y hace al rededor de cuatrocientas horas al mes... ¡No es que le echen de casa! ¡No es que viva en la instalación que protegemos! ¡No es un huérfano adoptado por PROSEGUR o un combatiente de la Guerra de Vietnam resucitado en el fallido programa Vigilante Universal! Lo que ocurre, sencillamente, es que Murphy (esa comadreja hija de la gran puta) acecha para intervenir a la mínima: Cuando Mauricio se pilla un día libre, en algún lugar de la galaxia suena una señal de alarma, y los hechiceros del Caos preparan un ritual de invocación de demonios de la disformidad.

 

El tipo que sustituyó a Mauricio era lo que un director de juego de rol con algo de mala leche describiría como “Vigilante de Seguridad Standard”... Tan sólo una frase suya para que os hagáis una idea: “Ese Mauricio debe ser de los de la Primera Promoción: A Esos les regalaron la placa porque ninguno logró hacer las dominadas... ¡Seguro que está gordo!... yo es que he sido fuerte desde siempre (¿Alguien recuerda la frase de Cartman? ¿La de “No estoy gordo, estoy fuertecito”?) . En el fondo no parecía mal tipo: Cuando le contabas lo que había ocurrido allí en los últimos seis meses (más bien poco) siempre se ponía de nuestra parte (¡Nosotros contra ellos, tío: Nosotros contra ellos!).

 

Un buen tipo. O al menos lo parecía... no, parecía más bien que me hiciese la pelota. Se reconocer esos momentos: En lo político soy indeciso (y eso sólo puede ser bueno en España) para que me hagan la pelota, así que, dando de lado a todos esos halagos (soy tan mal vigilante como periodista o escritor), le expliqué cómo iban la operativa y el servicio, las normas de la cafetera... que no tocase la tele de la Sala de Juntas de los Jefazos... imaginad el resultado.

 

A parte de retrasarse unos minutos respecto al comienzo del turno (lo pone de los nervios a cualquier vigilante que haga jornadas de doce horas) y media hora respecto al momento en que dijo que llegaría, todo salió bastante normal. AL menos eso era lo que yo pensaba, claro que al tercer día Mauricio resucitó y...

 

“Golfo, se ha producido un ABUSO DE CAFETERA, y lo he puesto en mi informe”. ¿Abuso de cafetera? Imagino a ese gigantón canoso tirándose a la cafetera e impregnándola de lefazos en plan Nachete Vidal, ¡Confianza traicionada! ¡ADN lechoso por toda la cafetera! ¡Cómo puede alguien ser tan burro! En realidad, la cosa iba de que no cuadraba la cantidad de dinero dejado sobre la mesa del ordenanza de la empresa respecto a los niveles de agua y café... y que había un montón de envoltorios de nata líquida (de origen no humano) en la papelera de la tercera planta junto a decenas de vasos de café... porque hay que ser muy idiota como para tomarte un montón de cafés, no pagarlos y dejar pruebas de tu fechoría en un lugar frecuentado por toda la plantilla del cliente... junto a un par de bolsas de croissants y envoltorios de varias magdalenas.

 

Para más INRI había escondido una revista de tunning en el buzón de correos de la empresa y se había olvidado un rollo de papel higiénico en la Sala de Juntas... lo primero que pensé es que se la había estado cascando viendo porno en la tele (incluso a mí se me ha pasado por la cabeza alguna vez) pero luego caí en que había hecho el turno de día... y como no se la menease viendo a Curri Valenzuela no sé yo.

 

“No podemos dejar que nuestra imagen ante el cliente quede emborronada por una manzana podrida –me decía Mauricio (una manzana podrida adicta al café, añadiría yo)-  éste es el tipo de cosas que acaban con servicios cojonudos como éste... es más, le ha dicho a la vieja que él nos sustituiría siempre que libráramos... recuerda el himno de los PROSEMarines”: 

“De los palacios de Moctezuma

 a las Arenas de Trípoli  

                                                Vigilando y protegiendo

                                                          y ni un café sin pagar”   

   

   

Se acerca el verano y sueño con un destino guapo, del tipo “Vigilante de piscina privada llena de tías buenas desnudas” o “Vigilante de playa nudista exclusiva para modelos de la revista Playboy”, pero NOOOOOOOO, me toca vigilar la puta cafetera porque un señor decidió hincharse a bollos y dejar pruebas de ello y otro es incapaz de comprender que no soy la niñera de nadie... joder, qué vida. Ardo en deseos de que comience mi curso sobre terrorismo.

Sábado, 20 de Mayo de 2006 07:29. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

UN SESUDO DESAFÍO (FASE2: PRUEBA TEÓRICO-PRÁCTICA)

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Apenas habían pasado unos días desde mis pruebas físicas, cuando hube de darme un salto (esta vez me quedaba cerca de casa) a un maravilloso centro de promoción, donde fui conducido por polis de verdad hasta unas listas con apellidos ligadas a aulas. A un compañero de promoción le tocó hacer el examen en el comedor... por lo menos le darían de desayunar.

El nerviosismo previo al examen dio lugar a divertidas teorías de la conspiración:

Nos obligan a rellenar el examen con un lápiz ¿Sabéis para qué? Para que sólo pasen los enchufados. Si no quieren que pases, borran tus respuestas buenas y te apuntan otras erróneas... Ya había oído esto, cuando un ex-novio de mi hermana cateó en la prueba de acceso a las Fuerzas Armadas, hace la tira de años.

¡Que no, hombre, que no!  (ésta fue otra... su intención era buena, pero su argumentación...) Lo que pasa es que el lector digital que corrige el examen detecta el contenido de grafito, y la marca de un lápiz tiene mayor contenido de grafito que la de un bolígrafo negro!

¿Cuál es el contenido de grafito de la tinta de un boli negro? Y si la cosa va de contenidos de grafito, ¿Por qué un poli con pinta de bonachón nos recomendaba no apretar muy fuerte al rellenar las casillas de respuesta? ¿Y por qué varios aspirantes a vigilante al fondo del aula respondieron a tal sugerencia con un ¡Y unos cojones! Con un rotulador en la mano?

El examen tenía preguntas de las que se catalogan como normales, preguntas sobre Derecho, Primeros Auxilios, Teoría General de la Seguridad... luego había otras que...

¿Qué pone en el reverso de la insignia de vigilante de seguridad?

a)      nada
b)      made in china
c)      ¿Quién coño vigila la instalación mientras tú te dedicas a mirar el reverso de la placa?

¿Cuál es el voltaje en reposo del transmisor portátil reglamentario?
a)      150W
b)      150V
c)      Ninguno, porque está apagado
d)      No tengo ni idea, jamás he visto de cerca ni tocado uno de esos transmisores... mis compañeros y yo nos comunicamos a gritos

El efecto de un golpe descendente con las costuras de la defensa en el área occipital de un sospechoso, puede producirle...
a)      inconsciencia y un corte
b)      consciencia y alegría de vivir
c)      no lo sé, porque yo no puedo llevar defensa... ¡Ni falta que me hace, oiga!

El arma reglamentaria del vigilante de seguridad es...
a)      una porra
b)      un revólver de 4 pulgadas o una escopeta del doce
c)      un bazooka
d)      chorizo

 

Parece coña, pero durante unas horas consideré la idea de qué hacer si suspendía este examen... sí, ya tenía buscados el árbol y la cuerda, pero una llamada a un contestador automático durante una de esas noches en las que no estoy trabajando me dijo: ¡Apto! ¡Ahora te toca pagar! Algo que festejé... me habría encantado tener una de esas enormes manos de goma que venden en los estadios de baseball, ponerme en pie en mi butaca y gritar dándome ánimos Uh! Uh! Uh! [1] Uh![2]

Después nos fuimos a tomar unas cañas... tantas que cuando fui a buscar a Baby y al Gurú para que se apuntasen me confundí al llamar por el portero automático... ¡En mi propia casa!... y encima mi vecino de abajo me abrió la puerta.

En fin, que os voy a dejar unas imágenes de lo que, los pronto profesionales de la seguridad de pleno derecho (pleno derecho de aporrear hasta la inconsciencia) consideramos Medios Físicos de Protección (Pasivos).


[1] Sé que pido más disculpas que el Wojtyla, pero ahí va... “Querido Samuel: Esto no tiene nada que ver contigo, ni con ningún hermano de origen africano, ni nada... es tan solo la estupidez del hincha de cualquier equipo de cualquier deporte, que cuando quiere animar a los suyos se pone una de esas manos de goma ridículamente gigantes y agita los brazos mientras emite ese grito. Un grito en absoluto simiesco

[2] También aprovecho para pedir perdón al noble pueblo simio, que pronto dominará el mundo y blablabla

Jueves, 20 de Abril de 2006 06:55. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

HABILITACIÓN PARA SER VIGILANTE DE SEGURIDAD. FASE 1: LAS PRUEBAS FÍSICAS

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Os preguntaréis qué coño hace falta para ser vigilante de seguridad.  A priori te lo dejan claro: Haga un curso, mediante una empresa o en una academia, y que la institución le presente al examen de habilitación. Hasta ahí clarito. Un graduado escolar como mínimo, un papelito del INEM que diga que estás solicitando un empleo, no haber sido condenado en los dos últimos años por violar los derechos fundamentales de nadie, que no te hayan expulsado de la policía o del ejército... sí parece fácil.

Después se complica.

Fase 1: Las Pruebas Físicas

Para empezar, la empresa o academia que te presenta ha de entregar una fotocopia de tu DNI o NIE, y unos veinte euritos en concepto de tasas. Una vez ahí, con un chándal y unas zapatillas de deporte, te toca pasar unas sencillas pruebas físicas. Sencillas para quien esté habituado a hacer algo de ejercicio físico.

Haga el candidato de tres a una dominadas (en función de su edad), corra 50 metros en un mínimo de entre 8,5 segundos a 11 (11,5 en el extremo de las mujeres de 51 a 54 años), salte un mínimo de 40 centímetros, los más jóvenes, y 25 las más mayores... ah, y recorra un puto kilómetro en 4,30 (los chavalines) y 6,25 (las damas senior).

Con esto, y sentido común, preséntese y supere un test de 80 preguntas que abarcan las cinco áreas temáticas del curso de seguridad privada[1].

Tras una noche lluviosa, hacía un bonito día para realizar unas pruebas físicas. Ahí andaba yo, es decir PROSEGolfo, intercambiando anécdotas que nunca habían ocurrido en los destinos a los que no estábamos asignados y con los compañeros freaks que no teníamos, con varios conocidos de mi promoción. Llamaba la atención el Profesor Kick (resulta un tipo enorme, y no sólo cuando deja comentarios), contándonos la de horas que había echado, todos los retenes que había tragado, y todas las sustituciones que había hecho... como las historias del Sargento de Hierro, pero sin sexo con mozas vietnamitas. También andaba por allí cierto latin lover, por culpa del cual no hay quien vaya a entrenar al gimnasio de la empresa sin que le tomen por gay... ¡Cabrón con suerte! ¡Y yo ofreciendo mi ayuda a todos los compañeros que no pasaban las putas dominadas! ¡A ver quién arregla esto ahora!

La primera reacción fue de decepción. Un alegre compañero de promoción, jovencillo él, fue eliminado debido a su inexperiencia en la prueba de los 50 metros... cuidado, la pista está resbaladiza, chicos... la moral se nos habría caído por los suelos hasta que él decidió irse a casa. Fue entonces cuando empezamos a comentar lo de su caída de cara contra la pista, y que el juez de pista le decía a todos los que corrieron después (un par de miles, que mirasen hacia delante, no hacia el suelo... la inercia es muy traicionera, y luego hay que limpiar la pista de restos de piel... el cabroncete lo decía riéndose, y no puedo evitar esbozar una sonrisa hijoputesca al recordarlo... menuda hostia tuvo que darse el pobre. Del polideportivo a Youtube.com en cuestión de segundos.

No, me equivoco, la primera reacción fue de náusea: En la instalación de al lado estaban poniendo música a toda hostia. Que si La Bomba, que si el Aserejé... ¡Joder1 ¡Entre eso y que nos pegaban un papel con un número en el pecho aquello parecía el casting de Operación Vigilante! ¡Si no hubiese habido agentes de la UIP armados en aquel polideportivo me habría puesto a bailar y a imitar a King África.

Encima, cuando fallabas una prueba, un policía se te acercaba con cara de mala madre y te arrancaba el dorsal (o el pectoral... o como coño se llame) de un tirón. Sólo les faltaba romper tu defensa sobre sus rodillas ante ti y entregarte una caja con cuatro plumas blancas... lo de las plumas lo desestimaron ante la posibilidad de demandas por trato moralmente lesivo, lo de romper la porra dejó de tener gracia desde el Incidente Gutiérrez, en Febrero del 2003, cuando un candidato con muy mala leche, a sabiendas de que no pasaría las pruebas, se llevó una defensa rígida, de fibra de vidrio, enfundada en la pielecilla reglamentaria de cuero negro. Aquel pobre policía tuvo que volver a aprender a caminar cuando la fractura de su fémur volvió a soldarse. 

El caso es que las pruebas son sencillas si uno está en forma. Claro, que si estás trabajando 60 horas a la semana, o haciendo horas extras, o de noche, pues pasa lo que pasa: Tipos cachas colgando de la barra de las dominadas que tratan de subir a pulso, con los brazos, y que patalean inútilmente en el aire... para grabarlo en vídeo y recibir luego una justa paliza por cabrón. Eso sí, algunos lo conseguían sin doblar las piernas. ¡Eso es tener fuerza en la espalda y los brazos! Levantarse en peso, (me refiero al peso de los cojonazos que hay que tener para intentar hacer así las dominadas). Testosterona a parte, sólo por intentarlo así merecerían que se les diese la prueba por buena.

Respecto al salto, cabe decir que nos dividían en cómodos grupos de cinco o diez... y que en el mío estaban las dos torres gemelas: Dos tipos enormes que hicieron que esa prueba pareciese un concurso de mates. Unas flexiones de rodilla, un leve balanceo (con cuidadín de no caerme) y ¡Toma ya! ¡50 centímetros! Eso significa que, en el campo de batalla, pordría saltar a Mandingo, siempre que se tumbase horizontalmente y estuviese razonablemente erecto.

¿Las carreritas? No sé. En los 50 metros nunca me dijeron qué tiempo hice... en el kilómetro, me limité a seguir a un tipo que parecía correr mucho... y cuando me cansé de soplar en su nuca (entre esto y lo del gimnasio de PROSEGUR empiezan a entrarme dudas...) metí la primera y ¿Tres con ochenta? Siempre creí que un minuto sólo tenía sesenta segundos, pero me había tocado un juez teradimensional... o eso o había hecho tres minutos y ochenta centésimas de segundo. Quedé cuarto o quinto, así que al primero le dio tiempo de tomarse algo en lo que acababa la carrera. Un truquillo para hacer un buen tiempo en las pruebas de velocidad y carrera de fondo en las pruebas físicas para ser Vigilante de Seguridad: Sólo hay que imaginar que te persigue un inspector.

Con eso y un bizcocho, cuatro días después tocaba la prueba teórico-práctica (vamos el test)... pero es que esa es otra historia.  


[1] NOTA: El área de Relaciones Humanas, la de los ángeles y toda esa sarta de chorradas, ha sido deliberadamente eliminada del temario para evitar ataques de risa a la hora del examen.

 

Miércoles, 19 de Abril de 2006 18:50. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 789 comentarios.

¡APTO!

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Hoy ya habéis dejado de ser capullos!

Hoy sois ya Vigilantes de Seguridad.

Formáis parte de una hermandad (¡Mahoc!).

A partir de hoy y hasta el día de vuestra jubilación, estéis donde estéis, cada segurata será hermano vuestro.

La mayoría de vosotros iréis a un Centro Comercial.

Algunos (muy pocos) no engordaréis.

¡Recordadlo siempre! ¡Los Vigilantes engordan! ¡Para eso fingimos que trabajamos!

 

Pero el sector de la seguridad privada permanece vivo...

¡Y eso quiere decir que viviréis para siempre!

 

(inspirado en la arenga de graduación del Sargento Instructor en La Chaqueta Metálica)

Lunes, 03 de Abril de 2006 21:09. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

FIN DE SEMANA TONTO

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Habréis comprobado que últimamente expongo las distintas opciones como si se tratara de un examen tipo test. Tengo mis razones, he pasado por una experiencia traumática. El último turno ha sido raro. Era la semana de las pruebas de habilitación, así que he librado un festivo y viernes para poder hacerlas... menos mal que Pepe estaba disponible para la sustitución, porque no me veo haciendo un examen teórico y mucho menos haciendo pruebas físicas tras un turno de doce horas. Hasta no tener confirmada mi nota, la próxima semana, no contaré lo de las pruebas que, de por sí, han tenido algo de miga. Sí que me voy a referir a un par e anécdotas de este fin de semana que empezó con unas cervezas con las compañeras y compañeros del examen.   Nada como intercambiar experiencias sobre el trabajo que NO desempeñamos (ante todo un respeto a la ley) y los compañeros que no tenemos.

Miles de anécdotas: Desde el compa que insertó un clavo en la punta de la defensa (me recuerda a los guardias de Mortadelo y Filemón, lo que siempre llevaban la defensa atravesada por un clavo del 12... a ver quién la desinserta luego de un cráneo civil), hasta la compañera que se encontró en el baño de un avión a dos vigilantes (vigilante y vigilanta, supongo) dándose un ángel... por lo que dijo, tuvieron la decencia de dejarse los zapatos puestos. Yo pidiendo caramelos de la empresa cuando lo que deberían repartir son condones... y es que vigilar y proteger la propiedad privada es como defender la civilización occidental: Pone de un cachondo que no veas.

La PROSEanécdota ganadora fue la de otro compañero, éste destinado en un cine que, porra en mano, se dedica a echar a las parejas impúdicas al grito de ¡Aquí no se puede follar! Sublime, ¡Perfecta! Sobretodo porque no se trata de un cine porno, sino que, al parecer, hay gente que se dedica a ir a echar los kikis mientras ve Edad de Hielo 2... si además pudieses colar comida de fuera volvería a ir al cine asiduamente. Y no olvidemos lo de viajar en avión. Se me ocurre un eslogan publicitario: Llena tu vida de sexo mientras viajas y ves pelis. Y yo en una puta casa que se cae a cachos con sólo cuatro opciones:

a)      La puta vieja senior

b)      el moderno (que ahora le ha cogido el gusto a lo de vestirse de mujer)

c)      el perro del gerente de la pensión

d)       las revistas guarrindongas que Mauricio no ha dejado allí.

La otra anécdota reseñable me la contó el Profesor Kick (chico puede que pronto salgas aquí con tu propio artículo y todo). ¿HAS OÍDO HABLAR DE “LOS ESPECIALES”? En el videojuego de Blade Runner, los especiales eran unos mutantes que sólo podían ganarse la vida recogiendo los residuos tóxicos que rodeaban Los Ángeles en el 2019. Según este compañero, son un grupo de mastodónticos vigilantes especialmente seleccionados (de ahí su aguda denominación) para repartir leña. Se lo pregunté a Mauricio. Su respuesta parecía sacada del PROSEmanual de Relaciones Humanas: Todos somos especiales. Entre las explicaciones de mi compañero, las del Profesor y mi limitada experiencia en el sector he encontrado tres posibles explicaciones al fenómeno:

a)      Las empresas de seguridad privada están obligadas por ley a tener material antidisturbios para situaciones de emergencia

b)      En la RENFE y el Metro, el Consorcio de Transportes de Madrid ha pedido que haya leñeros, y al parecer son gente que va con la cara tapada para zumbar principalmente a los grafiteros

c)      Se trata de la madre de todas las fantasmadas, tengo que dejar de hacer turnos de noche y no me vendría nada mal un fin de semana libre (ésta se me ha colado... ¿No oléis a quemado?)

Me aburro tanto que, desde que me he agenciado una almohada de estas portátiles, las desconexiones pasarán a ser voluntarias... con eso y unas gafas de las que llevan ojos abiertos pintados en el cristal (ver Los Simpsons, cuando Homer es seleccionado para formar parte de un jurado popular), empezaré a disfrutar de verdad con mi trabajo.Mi turno de esta semana fue casi aburrido. Digo casi, porque el domingo a las nueve y pico alguien llamó a mi puerta... Inspeccioooooón. Parece que últimamente todo el mundo quiere conocerme. A ver si la próxima vez mandan a conocerme a una atractiva compañera. A ser posible para que me conozca en plan bíblico. Hablando de Biblias... parece que Timmy ha encontrado un lugar mejor donde vivir, porque no le he vuelto a ver desde la semana pasada.

El inspector no ha añadido nada nuevo, creo que en su momento trató de convencer al responsable del cliente de que Mauricio no podía hacer tantas horas... pese a estar de acuerdo vigilante y cliente... sí, se largó con las orejas agachadas. Casi me pilla fumando, y luego me aclaró que si viniese la poli y no estuviera habilitado, con esconder a Anestesia bastaba... ¡Claro! ¡La poli es tonta! ¡Y los inspectores unos espabilados! Por lo demás parecía bastante enrollado. Algo prepotente, pero el próximo mes no tendremos que rellenar los partes en hojas fotocopiadas... si lo hubiese sabido le habría pedido una linterna.

 El resto del tiempo me he entretenido en saber lo que voy a ganar el próximo mes... ¡192 horas! Para ser sólo en fines de semana y festivos son unas cuantas... y teniendo en cuenta que el turno de noche ya me ha dejado cara de zombi, supongo que para mayo o junio ya devoraré cerebros de chicas en ropa interior. ¡Ah! Y estoy seleccionando los PROSEcursos que haré este año. La mayoría de compañeros lo está flipando con los cursos de tiro, de explosivos y de defensa personal... servidor, por contra, los ha ordenado por interés: A ver en cuales me podré reír más:

a)      Inteligencia emocional

b)      Motivación y actitud

c)      Manejo del estrés

d)      Calidad en el servicio y atención al cliente

e)      Áreal legal, seguridad y Relaciones Humanas

Me veo como el protagonista del Club de la Lucha, yendo a terapias de grupo para ver el sufrimiento de la gente y conciliar el sueño. Dado el perfil del Vigilante veterano medio, seguro que encuentro a un tipo enorme con tetas de putón (que deben ser como el pecho de Dios) al que abrazarme para llorar y buscar mi animal de energía positiva... no sé cómo van esas cosas, no leo suficientes libros de autoayuda. 
Jueves, 30 de Marzo de 2006 06:42. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

La Seguridad Inteligente (Máquina estuvo en el Calderón)

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En la tarde de ayer viví una de las experiencias más enervantes, y poco después más graciosas, de toda mi vida. No sólo de toda mi viuda profesional, sino de toda mi vida en general.

 

Cuatro de la tarde: Suena mi móvil. Es el Máquina de matar, que se está cortando el pelo en Espejos, una pelu pija (creo que parte de una cadena o franquicia... o algo). Me pide que le devuelva su manual de Krav Maga, ese arte marcial israelí que enseña todo lo que necesita un vigilante (arrebatar subfusiles y granadas asaltantes palestinos y tal...) una disciplina de combate sin armas cuya práctica hace que los golpes tengan un sonido característico, algo así como ¡Fostia! ¡Fostia!. El libro estaba ilustrado con bonitas fotos de tipos en chandall con pelo corto que se daban la del pulpo y otra de las cosas que nos encantan a los vigilantes ¡LOS CASOS REALES!

 

“...Una vez iba un tipo en un ascensor, le asaltó un malvado ladrón y gracias al Krav Maga el tipo (no el ladrón) logró solucionar la situación dándole una tunda de las quen hacen historia...”

(Nota este texto ha sido conscientemente adulterado por al autor de este blog, no se me había ocurrido escribir sobre tan bella disciplina de combate cuerpo a cuerpo hasta que Máquina me recordó que me había prestado el manual)

 

Máquina es un fantasmón, eso no tiene demasiado debate: Ahora dice que EULEN le va a pagar por enseñar Krav Maga al personal operativo... a un tipo que duró tres días en el gimnasio con Ángel Gasco. Nunca superó que le metiese una levantada de las que hizo retiumbar el suelo (retumbó cuando sus ciento veintipico kilos cayeron contra el tatami) o cuando un cinturón verde de apenas sesenta kilos le inmovilizó y él fue incapaz de levantarse. ¡Eso fue para grabarlo en vídeo! Parecía que horas, cual chestburster de Aliens, después le fuese a salir un pequeño cinturón verde a través del pecho. El sensei Ángel Gasco me contó una vez que él negaba a enseñar Krav Maga, y que la mayoría de monitores son gente que practicaba antes un arte marcial o deporte de contacto, y que enseña esa disciplina que antes practicaba, añadiéndole técnicas nuevas que no domina demasiado. En el caso del Máquina la cosa riza el rizo.

 

Vigilante Máquina de Matar, por alguna razón en la plantilla de una empresa tan serie como EULEN (y los piques para los comerciales y los jefazos que los vigilantes hacemos todos el mismo trabajo con distinto disfraz). Sin habilitar, sin intención de hacerlo... y orgulloso de ello. Pese a eso presume de ser jefe de equipo (¿?), es un tipo que estaba de guardia en una gasolinera por las noches, servicio en el que presumía de haberle partido la cara a un niño que había tratado de tocar su defensa.

 

Respecto a las defensas, éste es uno de esos que presumen a gritos de llevar una de 60 centímetros (la reglamentaria no debe pasar de 50), de llevar otra extensible, guantes anti-corte, pistola de fogueo... ¡Y de guardar otra de verdad en casa! También presume de haber sido trasladado a un servicio de patrulla por ser muy bueno en su trabajo tenía entendido que cuando un coordinador te propone un traslado haciéndote la pelota significa que el cliente ha resumido su experiencia en una frase: ¡Éste que no vuleva más o cancelo el contrato!

 

Pues bien: Un amigo al que acabo de meter en PROSEGUR me estaba comentando lo que le dicen en el curso de formación, y les comentaron algo sobre el presunto pique entre la empresa en la que trabaja máquina y la empresa en la que trabajo yo. Que si nos obligaban a quitarnos las chapitas con las V para pasar por los arcos detectores de metales, que si tal que si cual...  y este simiesco idiota (el Máquina) decidió llevar ese pique corporativo a lo personal (no se me ocurre cómo expresar que expresó lo siguiente a grito pelado, dando puñetazos en la mesa y con la cara roja como un tomate):

 

A vosotros llamar listillos por slogan (una palabra demasiado sofisticado para un sistema nervioso central tan simple) de vuestra empresa “La Seguridad Inteligente”. Vosotros, tantos años de carrera en universidad para ganar menos que nosotros. Yo en par de horas ir a estadio del Atleti (no sabe ni cómo se llama) a vigilar partido.
Vosotros en Bernabeu y Camp Nou tener que estar pendientes de público, sin fumar ni hablar con compañeros, nosotros en Calderón hacer perfectamente nuestro trabajo mientras fumar, hablar con compañero de al lado, ver partido y beber botellas de agua gratis... Cachear gente en puerta de estadio y controlar gradas sin tener que estar tiesos como pollas, no como vosotros
¡Nosotros controlar servicio! ¡No cliente! ¡Uhajajajaja!

 

No destaco por sentirme identificado con las empresas para las que trabajo, ni Júbilo, ni PROSEGUR. Sencillamente me limito a hacer mi trabajo, a ayudar a las compañeras y compañeros cuando me lo piden y a tratar a los jefes de usted aunque ellos me tuteen. Con eso, un sueldo a fin de mes y un contrato indefinido creo que puedo llegar a ser feliz por ahora. No tengo nada contra EULEN (independientemente de que haya uno de esa empresa en el consejo editorial de Júbilo, mi otro curro) Eso sí, nunca me había sentido identificado con PROSEGUR. La única duda que me suscita la otra empresa es saber en qué coño pensaban cuando contrataron a ese desequilibrado... probablemente en la acuciante falta de personal que sufre el sector de la seguridad privada. 

 

Esa noche vi el partido del Atlético en casa, con Baby, Murci y el Gurú. Los tres empezaron a discutir si el gol del Sevilla era o no fuera de juego cuando mis risas interrumpieron su sesudo debate: Fue ver caer la botella de Ballantine´s, lo que desató mi carcajada... y los mecheros, y las latas de cerveza... y los tapones de botellas de agua... Curiosamente, cada vez que aperecía en plano un vigilante con el uniforme verde y caqui, parecía estar fumando y mirando el pertido... y este imbécil presumía de ganar más siendo menos profesional.

 

Máquina acaba de hacer un curso de guía de perros... espero que el bozal y el collar no le apretasen demasiado. Espero que le destinen al aeropuerto... a oler maletas (es lo que merece). Este tipo es tan tonto que merece una nueva modalidad de Graduado Escolar más allá de la famosa etiqueta de anís del mono: Máquina merece el Graduado Escolar por Puntos. El problema será mezclar a semejante cazurro con las nuevas y prometedoras generaciones de estudiantes. 
Viernes, 24 de Marzo de 2006 23:02. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

ORO PURO

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Me había olvidado por completo del librito de prevención de riesgos laborales en seguridad. Menos mal que he colado a un amiguete en la empresa y me ha insistido en que lo escanease para ponéroslo aquí. Lo dicho: Oro puro.

Os propongo una apuesta a petición de este amigo: ¿Cuál de estos dos seguratas morirá antes? No logro decidirme entre el que está jugando con la pistola y el que está fumando junto a los barriles de productos inflamables.

Lo del manual es estupendo: Tenemos un cuadernillo de evaluación con posibles preguntas para el test que son... eso: Oro puro. Para muestra un botón.

* Página 91, área de emergencias. PREGUNTA Nº 13 ¿Qué no se puede hacer nunca ante la detección de un paquete sospechoso? Respuesta B (no es coña viene así): No se debe coger, ni fumar, ni mojar. ¡Vamos que como para fumarse una presunta carta bomba! Verá, señor TEDAX, es que me apetecía fumarme un petardo tras la dura jornada laboral... detecté esta presunta carta bomba y...

Respecto a la propia imagen, recodad lo que dice el manual: El 96% de los clientes descontentos no se queja...  a continuación el manual del Capítulo de los PROSEMarines Espaciales sentencia:

Somos reconocidos como los mejores y más profesionales del sector por nuestra imagen de primer orden. En el análisis final, la forma en que los demás nos perciben siempre es más importante para ellos que la realidad [...] es muy importante para la imagen de la empresa y para nuestra imagen que nuestros uniformes estén siempre perfectos. Deben estar limpios, bien planchados, completos, con zapatos relucientes, botones abrochados...  

Y yo propoiniendo pantalones cortos. Por aclamación popular (de hecho de dos lectoras) ahí va la segunda opción para el uniforme veraniego: Incluye salacot, PROSEtanga, accesorios para llevar los grilletes y la defensa colgados del tanga y piernas reglamentariamente depiladas... ¡Ah! ¡Y la camisa por dentro! ¡Que por eso somos superiores al resto!

Jueves, 23 de Marzo de 2006 19:12. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

QUERIDO DIARIO: OTRO FIN DE SEMANA ABURRIDO

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Se han dado pocas novedades: Tan sólo que el chico que administra la pensión tiene un cachorro. Su sobrina del pueblo le ha regalado uno, y una leve situación cómica se dio cuando Mauricio me dio la novedad:

-         Pepón tiene un perro
-         ¿Un suegro?
-         No, un P-E-RR-O, jodido sordo

El moderno, se ha ido a ver a su padre. Tal y como me ha dicho: Unas flores a la tumba y luego a ver a mamá. Me parece que Mauricio tiene razón, éste está mal de la cabeza... pero al menos esta vez iba vestido de hombre, porque al parecer le ha pillado el gustillo a eso de salir a la calle vestido de señora de cincuenta años. No soy nadie para juzgarle: Me ofrecía a currar en PROSEGUR con uniforme de mujer con tal de no hacer las famosas dominadas.

 

Los suministros mejoran. Pronto tendré mis propios grilletes. Unas esposas de acero niquelado de doble manilla, compuestos de una parte móvil y otra fija, y con un seguro lateral para evitar autolesiones y denuncias por tortura... en mi mente sólo está la imagen de la que le espera a Baby... al menos le ha gustado el corte de pelo.

Por otro lado, estoy experimentando las consecuencias del cansancio acumulado. Quede claro que los Vigilantes no dormimos, ni nos adormecemos... ni nada de eso, tan sólo desconectamos la CPU de nuestro procesador de alerta onírica para recargar su batería autónoma.

 

La vieja... la senior se aburre. Su Hobby, ir a comprar, se ha frustrado por la larga cadena de días festivos y, bueno, ahora se dedica a incordiar.  Con Mauricio la cosa ha tenido su gracia:

-         Me aburro, Mauricio
-         Pues vaya al parque, señora... ¡Las palomas pasan hambre en esta época!

Joder, qué profesionalidad. No se me habría ocurrido en un millón de años. En mi caso, he descubierto (aterrado) que está inmunizada contra mi técnica de Contra-contra-contravigilancia del Vigilante: Hice como que hablaba con la central, fingiendo una emergencia... pero ella seguí allí, en la puerta de mi garita. Le pregunté si quería algo, y ella... me miró como si no hablara mi idioma.

Grité ¿Quiere algo señora?

...

Señora ¿Podría apartarse? Estoy hablando con la central (y  hacía como que pedía disculpas al ficticio teleoperador)

...

La cosa ya recordaba aquel episodio de Los Simpsons en el que dos agentes del Servicio de Protección de Testigos tratan de convencer a Homer de que ahora se apellida Thompson, dándole pisotones, guiñándole el ojo y diciéndole ¡Hola Señor Thompson!... La cara de la viej... de la veterana dama senior era como la de Homer: Inexpresiva... como si le hablase en dialecto Chukchi (de por los Urales o más allá). Finalmente, hice caso a las recomendaciones de Mauricio: La aparté de la puerta con un educado empujoncito (nada de violencia que tiene más de ochenta) y subí por las escaleras corriendo, como si hubiese alguna urgencia o algo de eso... luego esperé, NO comiendo galletas, pacientemente a que se cansara y se marchase a su casa. ¿Es que no tiene tele o qué?

Ah, tenemos nuevo inquilino en la pensión, y es JUSTO LO QUE NECESITABA LA COMUNIDAD. Me río yo del Aquí no hay quien viva: Se queda corto al lado de esto. Si era poco con el Administrador y su perro, los colegas del administrador y las botellas de whisky que se traen, le borracho que echaron, el cincuentón ido de la pinza, el gay transformista, el estudiante con cara de haberse perdido y el comercial de pueblo, que se coge unos pedos los fines de semana de los que pueden provocar una combustión espontánea; se ha añadido la pieza fundamental para dar rienda suelta a una reacción en cadena explosiva: ¡Un americano! ¡Un americano con pinta de ser un fundamentalista cristiano aficionado a disparar desde un campanario a los estudiantes de Enfermería!

Se trata de un varón alto, de raza blanca, rubio y de ojos claros, que estudia la Biblia evangelista, viste una  bomber color verde oliva y mira de un modo muy particular a los que vestimos de uniforme... probablemente crea que me he vendido a un corrupto gobierno federal controlado por banqueros judíos... Desconozco su nombre, pero por parecidos razonables le bautizaré como Timmy. Imaginad por quién.

Por lo demás, he recibido una carta de la empresa que parecía escrita por un Yves Saint Laurent muy agradecido por mi profesionalidad y por convertir un día más a la corporación en líder del sector:

El próximo mes he de pasarme a por el uniforme de verano... ése del que el Señor F decía “É Mú Bonito”. El calor aprieta y hay que sustituir la ropa de invierno (que como decimos en Canarias: Viste mucho... y mejor) y cambiar todos esos bolsillos útiles para llevar... cosas, por una camisa y un pantalón, cuyas novedades son un tejido que permite mayor libertad de movimientos (lo que hace que me pregunte si han quitado la cota de malla y parte del blindaje semirrígido).

Su diseño lleva vivos amarillos en los laterales para contrastar con el color caca tradicional (supongo que ahora más claro, con el calor comemos más vegetal)... ¡Ah! ¡Y es más resistente al agua, las manchas y las arrugas! Todos sabemos que los infiltradores e incendiarios que amenazan nuestra labor siempre prefieren atacarnos con agua, manchas y arrugas antes que con armas de fuego, y objetos cortantes o contundentes.

La camisa lleva básicamente toda la publicidad que tenían la chaqueta y la parka... vamos que voy a parecer Fernando Alonso, pero de guardia.

La comunicación ha sido tan completa que sólo se me ha ocurrido una sugerencia: Un pantalón corto! ¡Y todos con las piernas reglamentariamente depiladas!... recordad que estudié en Das Bunker y, por tanto, mi objetivo en la vida es sembrar el caos. 

Lunes, 20 de Marzo de 2006 15:14. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 14 comentarios.

Nunca serás un auténtico Vigilante si no...

20060316152151-tren-metro-madrid.jpgEstoy pensando en crear otra sección sobre el curro de Vigilante de Seguridad. Podría llamarse Requisitos imprescindibles, o Nunca serás un auténtico Vigilante si no... si no dices marica de mierda en lugar de gay, si no te han denunciado, o si no dices le di su merecido a ese imbécil en lugar de hube que advertir, con uso de mi limitada autoridad, a ese ciudadano descarriado.

En el metro pasa de todo. Estoy seguro de que hay una conspiración, por ejemplo, para que yo llegue tarde al curro: Cuando tengo que hacer un trasbordo, por ejemplo, masas de personas ocupan todos los espacios moviéndose a cámara lenta, como ganado camino del matadero. Suben y bajan las escaleras pasito a pasito, dando la impresión de que soy el único que tiene prisa. Mueeeeveeeeen un pieeeee trasssss ooooootrooooo muuuuuy despaaaaaciooooooo. ¡Sólo les falta cantar la canción de Los remeros del Volga para formar un cuadro único!

Yo-ho-ho-hoooooo
Vamos muy lentoooooo
Sabemos que tienes prisa
Y nos la sudaaaaaaa
Y nos la sudaaaaaaa

En ocasiones siento deseos de ponerme una gorra de plato azul, pillar un látigo y un megáfono y empezar a gritar davai! ¡Más Rápido holgazanes! Davai!

Otras veces se me pasa la parada. Reconczco que en ocasiones tiene que ver con el cansancio de empalmar una jornada de doce horas con otra de cinco, y otras sencillamente, me atrapa la lectura. ¿Por qué llegas tarde Golfo? ¡Por el cabrón de Terry Pratchett! ¡Quiero saber qué les pasará a continuación a Rincewind y a Dos flores!

Queda claro que no todo es de color de rosa en el metro, y menos desde que alguien, puede que un avezado lector de este blog, ha empezado a copiar mi plan de venganza contra la sociedad... lo digo porque el otro día, un tipo (o tipa) se bajó del metro despidiéndose. Cuando no es de tu propia marca resulta indignante. Pero ¿Por qué? Oh Señor ¿Por qué diablos no me encuentro cosas como ésta!

No, yo me encuentro a Johnny Chincheta con un pedal de narices a las cinco y media de la tarde, tengo un follón digno de ser grabado en vídeo y emitido en Siete días y Siete Noches, el borracho latinoamericano sufre un choque de culturas (en particular su cultura chocó con mi codo) y luego tengo que entrar a currar comiéndome una bronca de las que haen afición. ¡Que Mauricio se está quedando ronco de tanto gritarme!

El divertido caso comenzó el domingo pasado cuando iba para el curro: Al par de paradas entra en mi vagón un ecuatoriano con una borrachera de las que dejan sin neuronas y se me sentó al lado. Venía hablando sólo, escupiendo en el suelo y con una peste a whisky que haría resucitar a Edgar Allan Poe con una sonrisa en los labios. El tipo venía gritando que le avisaran cuando el metro llegase a la estación de Tribunal (supongo que quería un juicio justo antes de coger el trasbordo a la estación de patíbulo). Se acomoda justo a mi lado, y me ORDENA (un balbuceo incomprensible acompañado del aroma de su aliento) que le despierte antes de llegar porque le da tiempo de echar una cabezada. Asqueado, vuelvo a Rincewind, Dosflores y la escoba voladora a la que se acaban de agarrar cuando, esto sólo me puede pasar a mí, noto un peso muerto sobre el hombro izquierdo de mi chupa de cuero negro... una chaqueta cojonuda que compré en Las Palmas, cuando Baby y yo fuimos a disfrutar del adelanto por el primero de mis libros.

El cerebro suele gastar bromas pesadas. Cuando has practicado jiujitsu unos quince años lo que hace son auténticas cabronadas, como emitir el siguiente comunicado interno: Si me vomita en la chepa le rompo el cuello. De repente, planos de películas de Schwarzenegger empiezan a ser proyectados en mi mente: Cuando le rompe el cuello a un sicario en Commando, en el avión, y le dice a la azafata que está muerto de cansancio, o cuando imagina en Mentiras arriesgadas que le arrea un codazo al vendedor de coches usados que trata de ligarse a su mujer... yo no suelo ser así ¡Lo juro! ¡Incluso cuando recuerdo esta anécdota considero la posibilidad de ir a hablar con un psicólogo de la empresa!  Pero es que esto me quedó muy... muy... muy a lo Clint Eastwood:

Wilson Chinchetes había caído en un profundo sueño, como un angelito empapado en whisky de Alabama, y su cabecita se había apoyado en mi hombro. El manual de Relaciones Humanas de PROSEGUR recomienda no dejar nunca de ser educado, profesional y pro activo, así que, (educada, profesional y pro activamente) le pedí por favor que apartase su cabecita de mi hombro, pero como me han enseñado cinco largos años de carrera) quien no se puede expresar en un idioma no puede comprenderlo: Recurrí al lenguaje corporal.

Una vez vi hacerlo a Maradona, o a Mauro Silva, o a uno de estos habilidísimos futbolistas latinoamericanos: Se trata de un toquecito con el hombro, como si me encogiese por no saber una respuesta, como si algo me diese igual (el manual de autorelajación y disfrute del placer de trabajar de PROSEGUR lo denomina Técnica del Gaitero), y la cabeza de Nelson Champiñonez rebotó hacia atrás. No se hizo daño, pero comenzó a mostrar su indignación... a grito pelado además, por lo que hube de pedirle, por lo más sagrado que guardase silencio y no montase un escándalo...

-         ¡Tú no puedes golpearme así! ¡Por qué carajo me has pegado!
-         Perdona, es que me has tocado

Yoko Empi Uchi. Si supiese japonés añadiría como sufijo la expresión equivalente a en todos los morros para describir el codazo amistoso que ese ciudadano modélico y su curda se llevaron para que dejasen de resultar tan molestos. Yo me he cogido mis borracheras, pero siempre he tratado de pasar desapercibido cuando he estado en estado de embriaguez. En este caso, Joshua Mamaverga descubrió que hay cosas más efectivas que el café con sal o el Catovit para que se te quite el pedo de golpe (¡ups! Se me ha escapado).

¡Y lo hizo! En una muestra de valor que provocó la huida de un señor sentado al otro lado, y las sonrisas de dos mujeres mayores que parecían no comprender lo que ocurría, el pequeño nofumescercademí ocorroelpeligrodearder se alejó al otro lado del vagón para mostrar ante todo el pasaje su indignación por lo que consideraba un trato injusto mientras yo volvía a sumergirme en el libro...

-          ¡No puedes golpearme así! (quizá lo prefería en el cuello) ¡Si quieres pelea salimos, cojo un cuchillo y te mato! (en ese momento abrí la bolsa de deportes que siempre llevo al curro, aparté el uniforme y dejé a mano el mango de Anestesia que, por los libros de fantasía que leo o por la falta de sueño, me hablaba: ¡Sácame, sácame! ¡Ha dicho que lleva un cuchillo! ¡Aun soy virgen! ¡Quiero probar la sangre!¡Me indigna que me confundas con un rascador de espaldas!) ¡Yo soy ecuatoriano, no me asusta la sangre! (en este momento no sabía si estaba a punto de pelearme en un vagón de metro o en un concierto de reaggetón)

Cada dos palabras decía algo sobre mi madre y la palabra: Mamaverga. En momentos así, mi cerebro prefiere hacerme sentir como Paco Martínez Soria en Es peligroso casarse a los 60, cuando le llaman plebeyo y se pasa casi el resto de la película preguntándose qué coño han querido decir con eso. ¿No me estaría llamando marica? Lo digo porque ese enano, más feo que ecuatoriano, se había puesto muy gallito... pocas cosas dan tanto valor como una amplia distancia de seguridad...

Finalmente, se bajó refunfuñando, y ya al otro lado del chasis del vagón, volvió a la carga (protegido por el cristal de la ventanilla) al grito de ¡mamaverga!... y de nuevo algo sobre mi madre. Logró que apartara la vista de las páginas de La Luz Fantástica sólo para dedicarle una sonrisa y decirle adiós con la mano... moviendo los deditos. Me pareció divertido... probablemente le cabrearía más. Luego, en gesto desagradecido decidió escupir al cristal de la ventanilla del metro justo sobre el moño de la señora sonriente) ¿Qué coño había hecho el pobre cristal? A parte de protegerle de mi mirada claro.

Para rematar, me limité a decir menudo pájaro... ciudadano modelo, mientras el resto de pasajeros trataban de volver a la normalidad. La cosa había durado unos segundos (el enfrentamiento, si breve, mejor). Una puta viej...  encantadora señora senior, tras ver el espectáculo, me a mirado y ha dicho: Pobrecillo ¿Qué le has hecho?. Momentos así me hacen reflexionar sobre la conveniencia de ilegalizar el Prozac. Me volví al libro a la espera de entrar de turno en el mismo destino de siempre. No suelo ser así, supongo que, tras no librar un fin de semana desde mi cumpleaños, me pasa lo mismo que a Kahn el Kilrathi: ¡Necesito unas vacaciones!

 

Jueves, 16 de Marzo de 2006 07:57. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

Pepe

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El pasado fin de semana ha sido divertidamente raro. Mauricio ha hecho una jugada maestra, una de esas que sólo los muy veteranos son capaces de colar: Un fin de semana libre por la patilla. Se lo merece, un tipo capaz de trabajar cuatrocientas horas en un mes sin ser japonés merece ese fin de semana de estrangis y mucho más. Creo que al difunto señor Argüelles le hicieron una estatua (esa que se han cargado hace poco) y le dedicaron una Plaza en el Distrito de Moncloa por saber escaquearse como un maestro. ¡Mauricio merece su plaza y su estatua... ¡Y una parada del metro para él sólo!

Al parecer un familiar suyo iba a sufrir una operación (y me alegro de que esté bien) y eso le ha coincidido con los cursos obligatorios de la empresa... ¡Y con estar seleccionado para el Mundial de Sudokus! ¡Un fin de semana con todos los gastos pagados en el Hotel Palace! Eso sólo te pasa una vez en la vida, pero aun así, creo qe hay que ser muy segurata para trabajar tantas horas y acabar seleccionado ara participar en un campeonato de Sudokus... me pregunto si habrá campeonatos de crucigramas de Mambrino, más que nada para participar.

El compañero que le ha venido a sustituir (Pepe) es un gallego que llevaba casi un año en el sector. Tipo tranquilo, acostumbrado a destinos menos agradables que éste, Pepe hablaba de su pasado en la BRILAT, en Bosnia y otros lugares exóticos (al menos a mí me parecen exóticos).

El fin de semana pasa aburrido, tanto es así que descubro que puedo mover las orejas... ¡También he plantado un pino en el cuarto de baño de ejecutivos de la primeara planta! A priori me parece una estupidez, pero desde que he entrado en contacto con el mundo de las grandes empresas ésta ha sido una de las experiencias que he querido vivir. Es como cuando Homer estafa a Mr. Burns mil pavos para gastarlos en crecepelo y, con su nueva cabellera, es inmediatamente ascendido, lo que conlleva la posesión de una llave para el cuarto de baño de ejecutivos. Creo que no debería dar más detalles sobre mi obra... tan sólo que no quedaron pruebas (excepto un terrible olor) y que no podía creer que todo eso hubiese salido de mí... deben ser las lentejas.

Por otro lado he descubierto el ritual de invocación para que venga la policía. No se trata de descolgar el teléfono y marcar el 091, para eso estoy en La Hermandad, es cuestión de ejecutar un complejo ritual que ni los druidas céltas conocían: Comer galletas.

Hay una marca, de estas del Lidel, que plagia a las Príncipe de mi niñez. Unas galletazas rellenas de chocolate que han sido todo un éxito en la redación. Pues bien, el ritual va de atiborrarme de galletas. ¡No falla! Cada vez que como galletas como esas acaban llegando a la zona unidades de la Policía Nacional. Debe ser que me vigilan con cámaras y quieren una, porque no me lo explico ¡Este fin de semana incluso vinieron los bomberos! Al parecer la excusa era una falsa alarma de incendio, pero sé muy bien que, en el fondo, tanto uniforme y sirenas sólo significaban una cosa: Queremos una galletaza de esas... y un café. Ahora he descubierto que en el barrio hay una pastelería que vende gigantescos donuts, de esos que nos encantan a los miembros de la hermandad, pero me da miedo llevarme uno al curro: Podría encontrarme con un pelotón de Paracaidistas aporreando mi puerta. Mirad la imagen... ella no es tan pequeña, ¡Es el donut el que es enorme!.

Por lo demás me ha dado por dibujar, y hasta que no encuentre una imagen del cuarto de baños para ejecutivos de Los Simpsons creo que ilustraré este aburrido relato con mis bocetos de guardia.


NOTA: Querida Mamá, amada Baby, señor inspector, honorable señor juez: Encontrarán ustedes entre mis lustraciones a mano alzada imágenes de mujeres desnudas. Sepan que están inspiradas en las revistas que alguien (alguien que desconozco) dejó en mi puesto de vigilancia. No son mías (y Mauricio dice que tampoco son suyas). Sépase que cuando estamos de servicio leemos EXCLUSIVAMENTE la operativa que la empresa nos facilita para memorizar, como Corán en Madrasa, nuestras obligaciones como Vigilantes de Seguridad. He dicho.

Jueves, 16 de Marzo de 2006 06:55. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

La PRO(se) Actividad y Tú (continuación)

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Si tenemos un problema grande en casa que no queremos compartir, o si nos levantamos tarde un día de trabajo, si el coche no arranca (esto me ha inspirado... ¡próximamente! Metro de Madrid: La Conspiración) o nos empapamos con al lluvia es posible que nos pongamos de mal humor [...] puede que tratemos de aparentar que no pasa nada, sin embargo los para demás es evidente que pasa algo [...] No engañamos a nadie con mantener que “no pasa nada” [...] al tener un roce con un cliente o un con un compañero, el problema viene de antes y es nuestra actitud negativa la que nos empuja a un comportamiento poco colaborador con ellos.

 

Así empieza un glorioso epígrafe que continúa con HAY QUE SENTIRSE BIEN CONSIGO MISMO dado que los clientes casi nunca son la causa de nuestros problemas [...] Tenemos que saber dominar nuestro mal humor. Es una curiosa recomendación. Suena a “Por favor, no cosáis a tiros al dueño de la joyería cuando os abronque por llegar tarde. Le damos un objeto faliforme de caucho, con núcleo de arena y cubierto de hermoso y brillante cuero negro... no nos lo devuelva manchado de sangre”.

 

DÉMONOS UNA PALMADITA EN LA ESPALDA POR CADA TRABAJO BIEN HECHO comienza con: ¿Recibes ángeles de tu jefe o tus compañeros? ¿No te sentirías mejor si supieses que se aprecia tu esfuerzo y esmero? Debemos felicitarnos a nosotros mismos, especialmente si nadie más lo reconoce... Sí, Golfo, cuando cosiste a tiros a aquella anciana en el centro comercial hiciste bien ¡Le diste su merecido! ¡Seguro que tramaba algo! De vez en cuando debemos detenernos y disfrutar de nuestros mejores momentos... ¡Claro! ¿Para qué creéis que están las cámaras de vídeo? ¡Ojo a la repetición de los mejores porrazos de la tarde! ¡Mirad cómo estalla la cabeza del hippie cuando trata de escapar del supermercado con ese jamón al hombro!

 

ACEPTA “LOS ÁNGELES” DE BUENA MANERA

Cuando recibimos ángeles de otras personas es importante que los aceptemos de buena manera, si no estamos acostumbrados podemos llegar a sentirnos incómodos [...]

Nota de los Autores del Manual: Por favor, vigilantes, no dudéis de la heterosexualidad de vuestros compañeros del mismo sexo al recibir un “ángel”.

Nota del PROSEdepartamento jurídico: Los tocamientos no consentidos en zonas íntimas, y los gestos obscenos e impúdicos no serán considerados un “ángel” ante un juez.

 

LA APARIENCIA PERSONAL ES IMPORTANTE

[...] es necesario mantener las cosas en su lugar correspondiente [...] los problemas no se van a solucionar por pensar mucho en ellos [...] si algo va mal en casa debemos recordar que nuestros compañeros no tienen nada que ver con ellos y nuestros clientes menos. Y si el problema es del trabajo no nos ayudará llevarlo a casa.

 

Psé, depende: Digamos que llego a casa después de un turno de noche de doce horas y encuentro en mi casa a mi compañero, al cliente, a mi señora y al puto gato ¿Entonces qué, listillos? ¿Puedo entonces coserlos a gomazos y me pondréis un abogado? Porque mi problema en el trabajo se habrá venido él sólo a casa, ¡Y mi problema de casa se ha inmiscuido solito en mi trabajo!... pero no, porque [...] Este enfoque es posible si nos damos “ángeles” a nosotros mismos”: ¡Pelillos a la mar! ¿Puedo participar? Al fin y al cabo son mi esposa y mi gato.

 

Las cosas siguen con la Lección 3 “LAS PERSONAS SON SERES HUMANOS” (que incluye los epígrafes “Los clientes también tienen sentimientos” y “No demuestres aburrimiento”... o la Lección 5 “HACER MÁS QUE LO MÍNIMO” que casan con la recomendación de mi instructor, el Señor F: Por favor, no vayáis diciendo que os pagan por no hacer nada”

 

Un manual increíble. He descubierto mi vocación: Voy a dedicarme a escribir manuales de este tipo. Gurú propone otra cosa: Hacer una comparativa de textos entre este manual y “La estrategia de la comadreja” de Scott Adams.  

 

Jueves, 09 de Marzo de 2006 20:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 7 comentarios.

La PROACTIVIDAD y tú: PROSEmanual de Relaciones Humanas

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Los manuales de formación en seguridad son oro puro en manos de una mente enferma como la mía. La única explicación de que se incluya un capítulo (fuera de temario) sobre Relaciones Humanas es que alguien allá arriba (me refiero al Departamento de Formación) tiene un retorcido sentido del humor... ¡Claro! Son psicólogos y tienen que justificar su presupuesto.

La definición de ángel como serie de cumplidos y piropos pro activos (de esos que no detectan los acososexualómetros ni los tepartolacarapormariconómetros) es algo desternillante: un comentario positivo, una mirada sincera... prestar el cinturón a un compañero si lo ha olvidado. Dedica un ángel cada día a tus compañeras y compañeros. La recomendación no busca otra cosa que dar más trabajo aun a los psicólogos de la empresa. Puede que los Vigilantes tengamos mala fama, pero con esto no hacen más que echar gasolina al fuego.

Un elogio
Una sonrisa verdadera
Un “gracias” sincero

Los capítulos tienen nombres creados por gente que, en el fondo, está peor que yo: Contar las baldosas del suelo en un edificio de oficinas y poner a cada una un nombre que la diferencie del resto es una cosa. Empezar un temario de Relaciones humanas con capítulos como: Todos somos seres humanos, Los Seres Humanos tienen sentimientos y Los clientes también tienen sentimientos, no se le habría ocurrido a ningún experto en guerra psicológica ni en un millón de campañas como la de Iraq. 

La comunicación negativa nos hace sentir enfadados o resentidos

¿Cómo te sientes al llamar por teléfono a una empresa y ser transferido de una persona a otra sin recibir ninguna ayuda? Es una frase real de este capítulo... ¡Como coño me voy a sentir! ¡Como cuando llamo a PROSEGUR! Para conseguir librar el día de mi cumpleaños tuve que ir personalmente a la Central a pedirlo... pero los coordinadores han leído también el manual y ya no te desvían las llamadas. Sencillamente no cogen el teléfono y dejan que salte de una extensión a otra hasta que quien llama se cansa (yo he logrado aguantar casi una hora) o algún pringado lo coge.

La gente necesita “ángeles”, cuantos más ángeles recibimos mejor nos sentimos...


 ¡Oh, Mauricio! ¡Qué bien te queda ese corte de pelo tradicional! ¡Cómo luces el uniforme! ¡Al verte se me saltan las lágrimas: Eres lo más parecido a un Vigilante que ha entrado en esta instalación! Frases así las recomiendan estos tíos, que a propósito: Están a cubierto y a kilómetros de distancia cuando un idiota las suelta. Cuando me sienta decaído y no pueda tomar cerveza se las soltaré a mi compañero:  Cerveza no, que estoy de servicio, pero... ¿Y un buen puñetazo? ¡Derecha Clyde!

(continuaré poniéndoles verdes más adelante... me voy a currar)

Jueves, 09 de Marzo de 2006 08:00. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

El amor verdadero

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Otro día otro dólar... puede que en el otro curro, en el de becario, y más bien serían 7,5 euros, al cambio... otros 8,625 dólares (digo yo). Puede, porque aquí gano mucho, pero que mucho más. Pero es más poético lo de otro día otro dólar, y como creo que aun estoy bien de la cabeza, supongo que no es nada malo que mi motivación para trabar sea económica.

Cuando me encuentro con Mauricio acordamos que el próximo Viernes llegaré antes de la hora... necesita un favor, y para eso están los compañeros. También me encuentro con una reunión en la cumbre. En el edificio están (o parecen estar) el presidente de la empresa, el director financiero y jefe de seguridad... toda la plana mayor. ¡Genial! Encima logro encadenar cuatro estornudos seguidos, lo que nunca logro en casa: ¡Salud!  ¡Dinero!  ¡Amor!...  ¡Felación!... por eso siempre que veo a alguien conocido estornudar rezo para que no llegue al cuarto.

La noche siguiente logro, contra todo pronóstico, cargarme la cremallera de la Parca. Iba a mear, y como voy vestido por capas, tengo que quitarme tela de encima para sacar a la luz a Miniyo, y que lance su dorada carga. Claro, que ese jodido anorak parecía más difícil de abrir que un sujetador. Eso, y que la puerta de mi garita se esté cayendo a trozos (el pomo ya cuelga en un ángulo de más de cuarenta y cinco grados), hacen que mi moral suba como la espuma del champán. Lleva un mes con los tornillos dados de sí, pero a nadie le importa.

Sólo falta que llueva como la semana pasada para que me acompañe un sonido como el de las secuencias del Hotel Bradbury, de Blade Runner. Un replicante con muy mala leche podría perseguirme por la instalación al grito de ¡Uno! ¡Dos! ¿Estás contento hombrecillo? ¡Tres! ¡Cuatro! ¡Ir al cielo! ¡Ir al Infierno! Y es que el cansancio acumulado rivaliza con el aburrimiento a la hora de provocar idas de pinza. Sólo faltaría que las baldosas de la planta baja empezasen a darme conversación... a interesarse por mi salud y mi vida personal. Ya lo decía Terry Pratchet en El Rechicero: Si me dieran cincuenta años haría del aburrimiento un arte.

Sobre las once y media me llama Félix: Ha sido padre de nuevo. La niña, Paula, se parece a Montse, su santa esposa... ¡Gracias a Dios! Bromeo con él ¡Disfruta de la baja por paternidad! Finalmente la lluvia no me honra con su compañía, aunque una ventolera épica me hace sentir como en casa... esos aullidos de viento rebotando por los pasillos, esa tensión que no me deja pegar ojo: LA PUTA PUERTA DEL PUTO PATIO INTERIOR QUE ME VA A PROVOCAR UN PUTO INFARTO.

El domingo, por fin, todo vuelve a la normalidad. En realidad sólo era domingo para Mauricio... para mí la hora del relevo, y la cháchara con Jose, y la conversación en la cama con Baby antes de dormirme siguen siendo sábado... o cualquier día anterior al presente. ¡Pero puedo presumir de haber descubierto el amor verdadero! Después de haber hecho vomitar incluso a Heidi con una frase tan ñoña como la anterior, me permito contar el gesto de amor que me ha llevado a esta conclusión: Ya me había disfrazado de persona (es decir que me había cambiado tras el relevo) cuando Mauricio me llama la atención sobre una pareja sentada en u banco justo en frente de nuestro edificio. Después de mucho magreo, la feliz pareja empieza a echar un kiki... casquete, caliqueño, mete-y-saca, polvo, cuajo... un jodido butragueño matinal, a las siete de la mañana, con el cielo clareando y un frío para cagarse y hacerse cortes con las raspas.

Lo gracioso es que, al acabar, el amoroso dúo decide llevarse un recuerdo de esa experiencia que les mantendrá unidos en sus recuerdos las próximas horas: ¡El puto banco en el que estaban sentados! ¡Incluso lograron desatornillarlo y moverlo unos metros! Le comento a Mauricio si no deberíamos hacer algo... su respuesta es todo un lema del sector de la seguridad privada: ¿A caso nos pagan para custodiar los asientos de las aceras?

N.B: El amiguete Damián se interesó por el PROSEmerchandaising que nos da la empresa... de hecho un compañero de la redacción me ha encargado un pin... si observáis la imagen podréis ver lo que son un PROSEbolígrafo, una PROSEcarpeta... y eso que parecen preservativos e incluyen en el envoltorio el anagrama y la URL de la magna corporación de seguridad son PROSEcaramelos... unos caramelos cojonudos.

Martes, 07 de Marzo de 2006 20:41. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Cannon Fodder... ¡Fodder Qué Frío!

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¡Madre del Amor Hermoso! ¡Vaya nochecita me ha tocado!.

Y es que se venía venir, cuando, a la hora de hacer el relevo, te encuentras a miles de personas venidas de toda España (o eran miles o dieron vueltas una y otra vez al rededor de la puerta de mi instalación para convencerme de que eran un huevo) gritando consignas contra Zapa, las cosas sólo pueden ir a peor. Al menos Mauricio aparcó lejos, porque los alrededores estaban cortados por la Policía. ¡Y es que hacen trampa! Cuando yo iba a manifestaciones, siendo estudiante, se manifestaba en cada ciudad la gente de esa ciudad... éstos se trasladan todos a Madrid en autobuses para darse la impresión de que son un montón: Si todos los Vigilantes de España hiciésemos una manifestación en La Puerta del Sol pidiendo más pasta y menos horas, el televidente medio diría eso de ¡Joder! ¿Cómo es posible que la gente robe en supermercados con la de seguratas que hay?

Caminaba del metro a mi destino observando la cantidad de gente que se me cruzaba camino de la Plaza de Colón... todo banderas constitucionales, excepto un bakala, que iba dando bocinazos en su coche enarbolando por la ventanilla la insignia del toro de Osborne... lo mejor las pegatinas: Todos somos la COPE, decía una... sí, y Jiménez Losantos vive en una pirámide a orillas del Nilo.  Habrá que mirar en El Manifestómetro, a ver cuántos eran.

Los gritos de Zapatero Dimisión, dieron paso a una serie de consignas gloriosas del tipo es un orgullo ser español, Ser español es un orgullo (que tiene un matiz diferencial respecto a la anterior: Cambia el orden del Sujeto respecto al Predicado), ¡11-M Queremos saber! (a veces pienso que es mejor que no lo sepan... los muros de su realidad se vendrían abajo), ¡Vascongadas es España! (sólo dos colectivos denominan así a la Comunidad Autónoma Vasca: Uno es la extrema derecha –que no cree en las autonomías- y otro el Movimiento Vasco de Liberación Naciona –como burla hacia dicho sistema-); ¡España!-¡España! (llegué a creer que iban al fútbol... casi salgo a gritar ¡Arbitro! ¡Cabrón!), y mi preferida: ¡Para qué vamos a ir a Colón si ya está lleno de gente!... porque a una manifestación se va a hacer bulto para las imágenes de Telemadrid... al fin y al cabo la izquierda se lo hizo a Aznar, así que ellos lo mismo pero al revés... y si hacen mal, pues la izquierda lo hizo primero.

Sobre las diez, considerando colarme en la sala de reuniones para ejecutivos a ver Los Simpsons, me decido por ser un buen Vigilante y hacer un uso correcto de la instalación, es decir, limitarme a subir por un café... vuelvo con mi vasito de plástico lleno de un líquido humeante color caca (y de sabor a juego con su color),   cuando ¡Oh Mierda! Compruebo que ya la tenemos liada...

Alguna productora de televisión debería considerar la idea de hacer un programa tipo Cops, pero con Vigilantes de Seguridad... el nombre de Justo lo que necesitaba este país podría ser mi pequeña contribución a ese exitoso reality show... con casos reales del tipo: El otro día entra uno en mi instalación, le pregunto dónde va y me dice “Al Tercero”, y le respondo “Pues bueno, pos ná... en mi caso el episodio podría titularse La Caja de la muerte y yo. Era la primera vez desde mediados de diciembre que utilizaba el ascensor. Más que nada por miedo a quedarme atrapado dentro... imagino el titular: Estúpido vigilante de seguridad queda atrapado en ascensor de alta tecnología y es rescatado quince horas después por amplio dispositivo de emergencia.  El caso es que, entré en el piso donde está la máquina de café, conseguí mi humeante objetivo cafeinómano, y al salir noté algo raro... ¿Porqué este cajón letal no ha vuelto solito a la planta baja? Lo llamé desde todas las jodidas plantas del edificio, incluso mi mente desequilibrada podía oír las risas de los 108 escalones y las 2856 baldosas, lo revisé, lo examiné por dentro y por fuera... ¡Nada! ¡No parece ocurrirle ninguna maldita cosa! ¡Sencillamente es un ascensor parlante de alta tecnología! ¡Elevator E-1800 debe haber tomado conciencia de sí mismo, aprendido en progresión geométrica y decidido, medio nanosegundo después, gastar la primera broma consciente de su vida al primer segurata que vio con un vaso de café en la mano... con tanto estrés he pensado escribir al sindicato para que nos abastezcan de donuts.

Tras dos horas de sesuda investigación (y haced el favor de no reíros). Tomo la decisión menos estúpida de toda la noche: Pedir ayuda a la central. Imagino la cara de pasmo del telefonista al otro lado de la línea, una imagen mental formada a través de las ondas sonoras de su perplejo ¿Cómo? ¡Y qué quieres que haga macho! ¡Llama al servicio técnico o a un empleado de mantenimiento! Cierro con un gracias, todo lo demás sin novedad... estaba a punto de colgar pensando que dan igual mis años de carrera universitaria: Soy demasiado estúpido para este trabajo, cuando oigo una voz semi-varonil, algo emplumada... con más plumas que el disfraz que la reina del Carnaval Latino de Las Palmas (tenía que colarlo... ¡Tenía que colarlo!) ¡No me cierreees! ¡Que vuelvo enseguidaaaa!

En mi mente, una frase acaparaba toda la memoria virtual disponible: Éramos pocos y parió la abuela!, pero me quedo de piedra al comprobar que una luz llama mi atención por el rabillo del ojo izquierdo: Es la luz del ascensor, que se ha arreglado justo después de que hiciese constar la avería en mi parte diario y lo hubiese comunicado a la central... esa luz brillante que, a su manera, simboliza una sonora carcajada del ascensor. Cuando el moderno regresa le pregunto cómo coño ha arreglado el ascensor, supongo que, en el fondo, los modernos tienen poderes mentales, una especie de fuerza psíquica anti-Murphy que les permite salvar los pequeños y estúpidos problemas que tenemos los varones blancos heterosexuales de más de 25 años... o eso o tiene problemas más graves que un estúpido ascensor inteligente (sé que parece contradictorio, pero lo que trato de decir es que el jodido elevador ha desarrollado ese tipo de inteligencia artificial que le convierte en un bastardo electrónico).

A las tres de la mañana, una especie de colleja del destino me lleva a mirar fuera de mi garita de vigilante y... no me extraña que el ascensor volviese a funcionar voluntariamente... había previsto, con su electrónica clarividencia., que esa noche iba a pasar algo incluso más divertido (para él... para mí no tenía puta gracia). Mirad las imágenes: Nevaba con mala hostia. Es como si los dioses del panteón grecolatino lanzaran bolas de nieve contra la calle... con toda la mala leche que llevan reservándose desde que cayó Troya. Me quedo de piedra en la puerta, observando cómo el cielo se desploma sobre nuestras cabezas cuando vuelvo a escuchar esa voz cubierta de brea y plumas de faisán: Cierra los ojos y la boca, y tú no has visto nada... antes de volverme, sólo pienso en un va a ser que no, y como note algo caliente cerca de mi cara te voy a anestesiar... llevaba razón Trancaman: ASDC... Acabará sobresaliendo de tu culo. En ese momento tengo demasiado frío como para despollarme de la risa, pero ahí estaba el moderno, que venía de hablar sólo en el ascensor (o con el ascensor) vestido de señora de 50 años... menos mal que los de la mani pepera ya se han ido, si no todo degeneraría en un linchamiento, guadañas, antorchas, fajines y boinas  incluidos. Me pregunta cómo va y le respondo: vas preciosa, Manolo, espero que te hayas abrigado. La imagen mental que creé a partir de su respuesta tranquilo, llevo leotardos bajo la falda sustituirá a la Araña Gigante en mis peores pesadillas.

Creía que no podía pasar nada más surrealista esa noche, pero llegaron las cuatro menos cuarto de la mañana, y un tipo con chaqueta y bigote aparcó justo frente a mi puerta... y no paraba de mirarme mientras aparcaba... Tenía que ocurrir ¡Me cago en Murphy!

Cuando le abría me dijo: Soy de Inspección, pero a mí me sonó a Hola, soy tu menstruación... justo lo que me faltaba. Bonita noche para una inspección: Una mani corta el tráfico, se jode el ascensor, acaba de irse un travesti pidiéndome que le guarde el secreto... ¡Cada noche de guardia es una noche de fiesta! ¡Cada Formación un desfile! ¡Cada paga una fortuna! ¡Cada galleta que me como a escondidas un banquete! ¡ME ENCANTA ESTE PUTO TRABAJO!

Sin embargo, Mr.Murphy, temeroso por que mi turno acaba en dos o tres horas y podía salir a buscarle para darle de leches, decidió que mejor que el inspector estuviese hasta las narices de tener que recorrer la ciudad durante una nevada apocalíptica... ese señor se interesó más por cómo me encontraba y cuántas horas hacíamos que por el estado de mi instalación. Incluso ignoró el libro de Terry Pratchet hábilmente escondido o el receptor de radio (eso sí... apagado) que estaban delante de sus narices... de hecho frente a su bigote tipo Partido Baaz. Estuvo cosa de diez minutos es conmigo...Cuando llegó Mauricio y se enteró, me preguntó cómo fue la inspección. Le comuniqué al inspector que necesitábamos una linterna (estoy usando una mía) y partes para los informes diarios de servicio... me dijo que todos los inspectores llevan material en el coche, y que él ya los había pedido hacia Octubre. No saben ni dónde estamos ni cómo, ni nada.

En fin, que para cuando llegué a casa ya se había derretido toda la nieve... y sólo podía pensar en una cosa: Somos carne de cañón... Cannon Fodder, como el videojuego de Sensible Software... ¡Fodder qué frío!

 

Domingo, 26 de Febrero de 2006 16:48. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Compañeros

20060222005852-maurice001.jpgNo, no tiene nada que ver con aquella estúpida serie de televisión de Antena 3. Voy a hablar de mi compañero, y hablaré de él porque, pese a ser generalmente un tío estupendo a veces llega a cabrearme. Sólo he tenido a un compañero, porque a los dos tíos que me sustituyeron cuando mi cumpleaños no los he visto nunca, y los otros dos que llegaron en mi primera semana a hacer mi trabajo (como que nadie sabía que estaba allí o nadie apostaba a que duraría tanto) estuvieron sólo unos minutos en la instalación.

 

Yo trabajo de segurata los Viernes, Sábados y Domingos. Dado lo complicado de su horario (sólo hago más horas que él los Viernes y los Lunes por ir a currar a Júbilo) y al ser un hombre casado y con dos niños, sólo puede ir a hacer compras y demás encargos familiares los Viernes, por lo que hemos llegado a un acuerdo: Yo llego media hora antes por las tardes y él me releva media hora antes por las mañanas, lo que me evita trabajar de cara al público con el edificio abierto.

 

Que llegue a veces a menos veinte y no a y media, y él me eche una bronce porque llego tarde dos de cada tres días (que tampoco es así... quizá uno de cada tres) tiene un pase. Que un día llegue a menos cuarto o menos diez y me diga que ha estado a punto de llamar a la central y no lo ha hecho para evitar que me abran expediente es tener unos cojonazos como sandías de La Garita (que son enormes): Mi turno empieza a en punto... no media hora antes. Incluso una vez, él se retrasaba por haberse dormido. Me avisó por teléfono y llegó al final a tiempo. Cuando me contó que había venido a toda pastilla en el coche la bronca se la eché yo: Porque parece olvidar que es el padre de dos criaturas, porque si fuese necesario llamaría a la central para decir que se efectúa el relevo aunque no hubiese llegado... ¡Y (en plan egoísta) porque si se mata con el coche el relevo tardaría aun más!

 

A mi compañero le voy a bautizar con el pseudónimo de Mauricio en honor al personaje de Maurice Minnifield (Barry Corbin)... son como dos gotas de agua. ¿Qué es lo que más puede acojonarte de un compañero? Pues tres cosas:

 

-         Corporativismo exacerbado: Ha habido, desde que empecé a currar en seguridad privada, dos casos de asesinato cometidos por vigilantes en Madrid. El primero fue uno que robó, al parecer un arma, y cosió a tiros al novio de su ex-mujer. El otro es el de Correos, un ex-vigilante que volvió, tras darse de baja, al último lugar donde prestó servicio, mató a dos de sus ex-compañeros e hirió gravemente a una tercera. En ambos casos Mauricio (por H o por B) ha defendido al vigilante acusado de asesinato.
-         Descubrir que guarda, no en su taquilla sino en la garita del edificio, un manual sobre el empleo de explosivos, preguntarle si es que se está preparando para promocionar a Vigilante de Explosivos (una especialidad superior) y que te responda que no, que hizo la mili en 1975 en Infantería de Marina y el tema le gusta.
-         Hablar de que Alí Agca no le hizo tanto daño al Papa, porque le disparó sólo con un calibre 22, y que él te cuente que a Kennedy y a Miguel Ángel Blanco los mataron con un arma de ese calibre tiene un pase... que a continuación te cuente que él tiene dos fusiles semiautomáticos del 22, uno checo de cerrojo, y el otro un M-16 que le regaló su mujer te llevan a tres conclusiones: 1) ¡Gracias a Dios llevo un uniforme marrón! Porque si no se notaría que me acabo de cagar encima! 2) Su mujer es estupenda y 3) ¡Eso es un regalo!

 

En fin, que menos mal que es buena persona, aunque algo corporativista y con acceso a armas de asalto y conocimientos sobre explosivos, y que pese a que es algo maniático con la puntualidad se puede hablar con él ¡Menos mal! ¡Porque me suelo dejar el chaleco antibalas en casa!

 

¡Aupa Mauricio!
Miércoles, 22 de Febrero de 2006 00:58. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Nunca serás un Vigilante si no te han denunciado

20060222005636-guardia-de-seguridad024.jpgCuando empecé en esto, un día le tuve que echar una bronca a un habitante de la pensión por fumar en el ascensor... cuando le comenté a mi casero que l e tuve que echar una bronca al gay, me respondió que nunca me considerarían un Vigilante si mi expresión para un caso así no era le di su merecido a ese marica de mierda.

¡Menudos sustos nos da la señora portera! Y lo digo en plan cariñoso porque de portera no tiene nada, lo único que tiene son unos ochenta años, más que suficientes como para dejarse de vivir en un cuchitril, apuntarse al IMSERSO y disfrutar de las playas de Cuba con algún primo hermano del Dinio.

La señora ha estado mala, tan mala que creíamos que finaba. En cama, trasladada por un hermano que tiene al médico de madrugada, y con el vecino gay yéndola a ver a las 6 de la mañana y a las 11 de la noche... vamos, como para el desguace. Una noche agonizando y a la siguiente haciendo como que ejerce de portera (fregando la escalera de los ascensores... ¡A las diez de la noche!).

A propósito, que dice Mauricio que no debo dejarle... no sé si espera que le dé un gomazo en el coco o qué ¡Porque tiene ochenta años! ¡Si estornudo cerca se me muere! y que lo que hace es aprovechar que no está él para limpiar y reivindicar así un piso como portera.

El caso es que tiene un chisme en una pulsera o en un collar para pedir ayuda a un servicio de Teleasistencia, y ahí empezó el lío. Entro (a y media para no mosquear a Mauricio) y me dice que la vieja está en las últimas, que a lo mejor viene algún médico o los del SAMUR o SUMMA... Siete menos veinte, ando de ronda técnica y oigo la puerta principal. Ocho menos cuarto (edificio cerrado) veo a un tipo que no conozco salir como una exhalación diciendo buenas noches, y portando una bolsa de plástico.

Le paro educadamente y le pregunto quién es y qué hace en el edificio. Me responde Soy de Teleasistenssia... en ese momento la tenemos.

Ni me levanto de la silla, sólo le pregunto para qué empresa u ONG dedicada a la Teleasistencia trabaja él, con toda la proactividad y educación del mundo le pregunto su nombre y su DNI... me dice un nombre y me da un número de NIE, pero cuando le pregunto si podría verlo dice que no lo lleva encima (en Júbilo me han dicho que deben ir acreditados e identificados ¡Y éste no me lleva ni el NIE!). Empieza a temblar pese a que le digo que se calme, que comprendo que está en el edificio por motivos humanitarios, pero le advierto que si no trae llave ningún vigilante tiene por qué abrirle, dado que es una visita, no un habitante del edificio, ni un miembro de la plantila de las empresas con sede allí, ni un miembro de los Servicios de emergencia.

Este señor (latinoamericano para más señas) insiste varias veces que es de teleasistencia hasta que acaba confesando que cuida de otra señora de edad, que vive en esa misma calle (por mí como si vive en el Palacio de La Zarzuela) y que le han dado las llaves. Me da, además de nombre y número de NIE, su número de móvil, su dirección y me enseña el contenido de la bolsa: Un osito de peluche que nuestra señora enferma le acaba de regalar... todo sin que yo le haya pedido otra cosa que su nombre y una explicación de qué hace allí.

Dos días después relevo a Mauricio y me grita que rece para que ese señor latinoamericano no me denuncie, porque al parecer le ha dicho a todo el barrio que yo le he interrogado... le respondo que yo sólo le he preguntado ¿Quién es usted y qué hace aquí? y que no puedo imaginar qué clase de dictadura debe haber sufrido en su país para echarse a temblar y cantar hasta ópera cada vez que un tipo de uniforme le pregunta algo. ¡Menudo rostro tiene el tío! ¡Y ha resultado ser el portero del edificio de al lado!

Finalmente le digo a Mauricio que denuncie lo que quiera, que yo he cumplido las normas: Ni le he interrogado (los electrodos y el curare los suelo dejar en casa junto al chaleco antibalas y el lanzacohetes anticarro... ¿No te jode?)  ni le he limitado su derecho a la libre circulación, sólo le he hecho dos preguntas y él me ha contado su vida, obra y milagros... ¡A quejarse al maestro armero!

Miércoles, 22 de Febrero de 2006 00:56. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Feliz Aniversario

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Bueno, feliz aniversario. Ocurrió hace un año: Una colilla mal apagada, la típica alarma de incendios que se apaga sin motivo… y ¡hala! En palabras de Weregamba, un excelente pebetero para Madrid 2012… lástima de Olimpíada.

Sería una excelente leyenda urbana: Cada noche, se llama periódicamente para dar novedades a la central. En noches como ésta, además del típico S/N (Sin Novedad) añadimos un ¡Feliz Aniversario! ¡Nos seguimos sintiendo orgullosos!

Hace cosa de un año mi casero llegó de hacer su turno de noche (creo que fue de los primeros en llegar allí). Me contó que se había encontrado a dos vigilantes muy tranquilos diciendo que había saltado una alarma de incendios y que el compañero que faltaba había subido a comprobarlo. Tras unos minutos de incómodas miradas, salió con su compañero a mirar desde el exterior y vio unas luces anaranjadas por una ventana. Minutos después estaba evacuando a los reponedores del Corte Inglés, mientras el hijoputa del encargado les ordenaba salvar una colección de zapatos y abrigos mientras se colgaba medallitas hablando por su móvil con un superior ¡Don Pedro! ¡Don Pedro! ¡Aquí estoy! ¡Al pie del cañón!... al pie del cañón pero sin coger una puta caja de zapatos… visto y no visto, una cúpula de cristal y mogollón de escombros mandaba los abrigos a tomar por culo… me contó que nunca se le olvidará el nombre de un bombero que saltó hacia el lado contrario que el resto… uno que no aparecía. Después se internó en una jungla peor: Una junta de vecinos.

En fin, que esta mañana llegó mi compañero, nos saludamos reglamentariamente, y a mi buenos días añadí el oficioso feliz aniversario¿Qué cómo ha ido? Pues una vez más no ha ardido nada.

¡Y que siga así!

Mañana empiezo en el otro lado, así que a ver si en breve estrenamos sección.

Martes, 14 de Febrero de 2006 00:22. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

¿Me has visto cara de Cupido o qué?

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Otro de esos casos ficticios que no nos pasan a los seguratas. Me pasó el sábado por la noche. A las 5 de la mañana, mientras salía a tomar el aire se me acercó un tipo. Un tío grandote, de pelo corto con una bolsa de deportes… con moquillos en la nariz y los ojos llorosos. Dos horas más tarde habría pensado que era mi relevo, pero no. Nadie llega dos horas antes (yo lo hice una vez por error y mi compañero creyó que me habían echado de casa). Se me acercó y me pidió un bolígrafo. Entré y se lo di, así que se acercó a uno de los portales cercanos a mi instalación. Escribió algo en una tarjeta y luego la rompió y la tiró… intentó repetir la operación un par de veces sin éxito, así que se volvió a acercar a mí (la curiosidad me pudo… debí meterme dentro, pero soy como un gatito: Estúpidamente curioso).

Volvió a mi posición, me ofreció una tarjeta y un móvil (era una tarjeta de comercial del Corte Inglés) y me pidió que escribiera algo: Es para una novia que tuve… para que no reconozca mi letra. Accedo y me dicta:

                                                                                                           “Merce, te querré la vida
                                                                                                                 19 de Mayo de 2005”

Se la devuelvo escrita y va y la coloca en el portal, no sin antes decir Ahora vuelvo a por la bolsa. No sé cuánto tardó en encajar la tarjetita en el buzón o en los botones del portero automático, sólo se que le miraba, y luego miraba a la bolsa… le volvía a mirar y luego a la bolsa…

Y en mi cabeza empezó a sonar tic-tac, tic-tac…

¿Cuánto coño se tarda en encajar una puta tarjeta de comercial del Corte inglés en la maldita ranura de un portero automático?

Tic-tac, tic-tac…

La paranoia es algo natural en los Vigilantes, sobretodo en el turno de noche. Mi cerebro ya funcionaba a toda hostia, y mi conciencia me llamaba imbécil por custodiar la bolsa de deportes de un desconocido que no atinaba a encajar una jodida tarjeta de visita en una puta ranura…

Tic-tac, tic-tac…

Como ocho horas antes, un imbécil había dejado una pegatina en la puerta de la instalación con un mensaje reivindicativo, algo sobre Zapatero, Rajoy y no sé qué jueces de Castilla y León. Moira que tenía pared ese pedazo de imbécil para pegarla, ¡Pero nooooooo! ¡Es necesario para la causa pegarla en la puta puerta del puto edificio donde estoy de turno de noooooche!... para más INRI firmaba con un número de DNI (probablemente ficticio… hay gente que cree haber descubierto al televisión) y un ¡Arriba España! … Ahora, tenía a Joe Tarjeta emulando a Pepe Viyuela en sus mejores tiempos, siendo incapaz de encajar una puta tarjeta en una ranura… sólo le faltaba gritar jodeeeeer y hacer como que sollozaba.

Tic-tac, tic-tac...

Hasta las narices del tic-tac imaginario, pensé ¿Y si se la ha cargado qué? A las cinco de la mañana no hay que pedir ni la hora, y este tipo (al que no conozco) me pide que escriba una tarjeta para su ex-novia…) Así, que interpuse los medios de protección del inmueble entre la bolsa y yo (vamos, que cerré la puerta) y me fui a agarrar a Anestesia… más que nada por la estúpida creencia que se puede batear la bola de fuego que origina el explosivo plástico. El tipo me miraba descorazonado al otro lado de la puerta, pero parecía contento: Al menos no se le habían llevado su bolsa.

¡Malvado Golfo! ¡Te has interpuesto entre dos personas que se aman! ¡O al menos entre una que sigue queriendo a otra! ¡O entre un zumbado y su mano derecha en una noche larga y solitaria!... Clar, soy malísimo ¿Y a Romeo no se le ocurrió firmar él su jodida carta de amor? ¿Y no se le pasó por la cabeza comprar una de esas tarjetas de San Valentín? ¿Qué clase de comercial no lleva un puto bolígrafo encima? ¿Y a qué clase de persona se le ocurre pedir esa clase de favor a un Vigilante a las 5 de la mañana? ¡Es que tengo cara de Cupido o qué! ¡Llevo un uniforme color caca y un enorme objeto faliforme de 50 centímetros  colgado de la cintura! De eso a unos pañales, un arco dorado y flechas con punta de corazón va un pequeño paso ¿No? ¡Una maldita diferencia! Y todavía se quejará… ¡Ya no se puede confiar en nadie…!

En fín, que feliz día de los enamorados. Echaos unas risas con lo que me ha mandado mi amiga Lau… Son varias páginas y no tienen desperdicio.

Martes, 14 de Febrero de 2006 00:05. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Sigo sin "Seguratizarme"

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Ahí estaba yo anoche, al borde de la depre, con unas ganas de llorar a moco tendido y dándome cuenta de que sigo siendo sensible (bueno… estúpidamente sensible). Cuando a las cinco y veinte de la mañana me vio Benito, el carbonero, me empezó a dar ánimos: Venga señorito (eso sonó a ambiente rural profundo) que no es para tanto, mañana igual y así día a día… joder, es que no lo entendería.

Lo que me pasó es que me leí de un tirón La Metamorfosis (Kafka) en un turno de noche, en un edificio vacío… ¡Coño! ¡Qué libro más deprimente! Un tipo que se desloma a trabajar como viajante para mantener el nivel de vida de su familia (cuyo padre ha fracasado en los negocios) para darles una casa grande, un nivel de vida estable, una asistenta a media jornada y estudios de música a su hermana menor, despierta un día convertido en escarabajo… y ya está, ya no vale para currar, ya no trae un sueldo a casa, y resulta que es una carga. Su familia tiene que ponerse a currar, su padre (que no trabajaba) empieza de ordenanza en un banco, su madre se lía a bordar por encargo y su hermanita aparca el violín para meterse de dependienta en una tienda. Y tienen las narices de decir que no se mudan a una casa más pequeña porque no saben cómo trasladar al bueno de Gregor (el prota)… joder qué difícil es pillar una caja y hacerle un par de agujeros. Además meten a tres inquilinos en casa que se indignan por ver al pobre hermano mayor (ahora insecto) y dicen que se irán sin pagar o les denunciarán. ¡Y el pobre bicho pasando hambre con una manzana incrustada en la espalda! Manzana lanzada a mala hostia por ¡Su padre!... Lo peor es cuando la asistenta se da cuenta de que ha muerto y reacciona como una Loli de Alcorcón. Cuando se lo conté a mi compañero me echó una bronca: Lee algo que te entretenga, no que te destroce.

Tremendo, te deslomas a currar, y cuando no puedes más eres una carga. ¿Serán desagradecidos? ¡Debió inocularles huevos en el cerebro o algo así! La cosa me recordó mis tiempos de tarjetero: Es que además El EP3 publicaba un estúpido artículo (tipo tendencias) en el que entrevistaban a unos tarjeteros (llamarles RRPPs o repartidores de flyers me parece la pijada más estúpida que he leído en décadas) que contaban lo maravilloso que es su trabajo: Ganas dinero mientras estás de fiesta, las copas te salen gratis, invitas a chupitos y conoces gente… ¡Oh! ¡Ligas!... cómo se nota que esa panda no trabajó para el estúpido analfabeto de Nano y la zorra muerta de Susana. Me imagino entrevistado (y luego censurado) por ese suplemento: ¡Es maravilloso que te llueva, nieve o lancen ceniceros desde veinte pisos de altura mientras una horda de pijos borrachos trata de vacilarte y sacarte copas gratis! ¡Adoro que la zorra de la encargada salga a gritarme delante de los clientes porque el local está vacío! ¡Cómo mola que tu jefe te despida la noche del 11 al 12 de Marzo de 2004 porque sólo has vendido seis consumiciones la noche que Madrid ha sufrido el mayor ataque con bomba desde la Guerra Civil! (el señorito decía que no iba a dejar de comer sólo por eso) Y sobretodo lo más “guachi” (chicas y chicos de EP3) es que a esta gentuza que son dueños de locales de ocio nocturno no les toque nadie ¡porque a todo el mundo le importa una mierda!

Antes de desvariar, me recordó mis tiempos de Tarjetator por una conversación que tuve con uno de los porteros: Don Giovanni. (autor de la frase gloriosa La única mariconada es perder una pelea) Un tipo de cerca de cincuenta años con un crío de 16 (motivo de orgullo paterno y de su úlcera gastroduodenal) que decía que no sabía si trabajaba para vivir o vivía para trabajar: Se metía de ocho a doce horas de construcción diarias y los fines de semana a currar de portero de disco. A Don Gio le tocaba las narices de sobremanera que mientras a los tarjeteros de línea nos trataban como a la mierda, su Giovanni se pasara la noche fumando porros, emborrachándose y quitándole clientes al resto (porque repartía incluso dentro del local). Cuando me dijo que no sabía qué hacer con tanto dinero, dado que no tenía tiempo para disfrutarlo, le recomendé la tradición del Antiguo Egipto: Púletelo cuando te veas mal, y lo que te sobre lo inviertes en tu entierro. Me preguntó que qué había de su hijo… le respondí que se busque la vida, yo al menos quiero ser enterrado en una puta pirámide alicatada hasta el techo… hasta la pinta de arriba con la jodida Porcelanosa.

Y es que el pobre Gregor Samsa debió hacerse en secreto un seguro contra el riesgo de metamorfosis insectoide… ¡O fugarse con la camarera del bar donde comía! ¡A la que le tiraba los tejos! ¿Y la familia? Si hubiese podido prever lo que iba a ocurrir (morir de hambre y de pena en una habitación sin muebles que él había pagado con sus comisiones y rechazado por la familia que él había mantenido) los habría mandado a descargar camiones a Mercamadrid u otro lugar similar ¡Buscaos la vida! ¡Me piro al Caribe! ¡A tocar culos de mulatas! Y si no están de acuerdo que se lean el relato de “Hormigaxcariño, tendrás que empezar a buscarte la vida.

Sábado, 04 de Febrero de 2006 15:57. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

Me siento sucio... más de lo normal... ¡Oh Dios mío! ¡He pasado las pruebas físicas!

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¡Bieeeeeen! ¡La suerte me sonríeeeeee! Parece que el Señor Murphy se ha ido de vacaciones y por fin las cosas parecen salir bien. Fui ayer por la mañana a entregar el trabajo que me convertirá (esta vez sí, esta vez no oí ninguna voz por megafonía que dijese "¡Esto es un simulacro!"... Le di mi trabajo al señor profesor que... ¡Cielos! ¡Parecía acordarse de mí!... de hecho creo que no me recordaba, porque no paraba de darme la mano y abrazos (joder con el Prozac, eso tengo que probarlo). Así que empecé a hacerle preguntas de controlo: ¿Cuándo estarán las actas? su respuesta después del examen os sonará claramente a una respuesta del tipo ¿Cantan los cisnes antes de morir? (es decir: ¡Pues claro! ¡Joder!, no van a cantar después). Al parecer, tendrá cosa de una semana para corregir a los cuatro gatos que han decidido acabar la carrera en febrero y no en junio y luego ya será oficial. Le colé una morcilla del tipo es que en el trabajo me piden el título para promocionar... imaginaos mi promoción.


 
Después me ha tocado pasar por el PROSEcentro de formación (una vez más)... la verdad es que me daba todo igual, me deba igual cambiarme a Auxiliar, me daba igual que me echasen... ¡Claro! ¡Que lo primero que me encuentro en el gimnasio son dos compañeros que llevan el doble de tiempo que yo intentándolo! ¡Y luego otro me cuenta que tiene una compañera que lleva 4 AÑOS sin presentarse a estas pruebas!... hmmm, decido hacer un poco el cabrón y contarles lo de la Ley de Seguridad Privada... como buenos pipiolos creían que la multa era para la empresa... cuando oyeron que les podían caer de 3000 a 30000 eurillos de multa sólo por trabajar sus caras palidecieron (sólo les faltó empezar a hacer flexiones muy rápido). Estaban tan acojonados que el trajeado (un hombre de negro de esos que te convencen de que NO has visto NINGÚN OVNI) fue a explicarles que desde 2003 no han multado a ningún vigilante, sólo a empresas y que a PROSEGUR se la suda 5 millones lo mismo que 100. El hecho es que este era mi 2º intento... de hecho ha habido 4 oportunidades, pero he faltado a dos porque en la primera me había lesionado la espalda (o eso dije) y la segunda era el 5 de Enero...


El caso es que cuando me subí a la barra del terror (esperando fracasar una vez más cuando expiraba mi periodo de prueba) noté algo raro... hice una... hice la segunda (y el Señor P dijo ¡Valee!)... ¡Hice una tercera! (y Mr.Pee y el otro tipo de traje que supervisaba las pruebas dijeron ¡Que vale! ¡Que pares ya!) ¡Hice una cuarta y me quedé arriba agarrado a la puta barra! (el instructor y el tipo trajeado que supervisaba todo me miraron y callaron) ahí grité yo ¡Esta es mi puta barra elevada! ¡Hay otras muchas pero ésta es la mía! ¡Me la he ganado! ¡No pienso bajar!. El instructor (Mr. P) me dedicó una mirada del tipo tanta presión es insoportable para mí ¿Crees que voy a ir hasta ahí a bajarte? ... después la gravedad y mi limitado tono muscular hicieron el resto.


Una vez recuperado de la caída, me tocó saltar más de 38 cm... me salí de la escala (para variar)... y luego correr un kilómetro en menos de 4´45... ¡4´03! ¡bieeeen! ¡MURCI CRONOMETRA CON EL CULO! ¡Porque en el parque decía que me lo hacía en 2´45!... vamos como un profesional, como si viniese detrás una inspección de la Policía Nacional (los que nos multan por currar)! Lo divertido vino ahora... ya me había fijado en algunas compañeras y compañeros... ¡joder es que algunos venían de uniforme!. Una vino con un chandal rosa estilo "La Terremoto de Alcorcón" y la PROSEParka por encima (algo que me habían recomendado que no hiciese nunca... lo de llevar partes del uniforme cuando no estuviese trabajando, porque lo del chandal rosa es de sentido común)... ¡Joder incluso hubo uno que vino con todo el uniforme puesto! ¡Luego se puso un pantalón de chandal e hizo la prueba con los Magnum reglamentarios puestos! En fin que empiezo a parecerme a un crítico de moda y eso resulta poco viril...


Bien, después de correr, saltar, dominar (me encanta esta palabrota... suena a fusta y grilletes... ¡Y a  cuero! ¡Mucho cuero!) vi extrañado que uno de los compañeros se sentó en el suelo a empollar. Me contó que estaba de servicio en el CEU San Pablo (una universidad privada por Guzmán el Bueno... la conozco, conozco a un par de pijines que estudian allí) y que había empezado derecho en la UCM. Tras una breve conversación me dijo que (como sabía) había que traer los test rellenados de casa... ¡Y que se hacía examen teórico! ¿Mande? ¿Entonces esta empresa trata de ser seria? ¡Primera noticia!... ya veía a Murphy elevarse por detrás de los aparatos de musculación señalándome y riéndose... ¡Para una vez que pasas las pruebas físicas sería muy divertido que te tirasen en un examen teórico para ser segurata! ¡jajajajaja! Pero no fue así. Demostré de  qué pasta estamos hechos los moralmente (y matemáticamente desde esa mañana) licenciados en la Complutense (más acostumbrados al Caos que Abaddon el Saqueador). Lo divertido es que las Terremotos de Alcorcón demostraron por qué las llamo así. En mi promoción también había gente que no contaba más estudios que el Graduado Escolar, pero se comportaban como personas civilizadas, y no le preguntaban con gritos de verdulera imitadoras de Belén Esteban a la instructora de teóricas por la respuesta a una pregunta del test CUANDO AÚN HABÍA GENTE HACIÉNDOLO. ¡Un poco de sentido común coño!


Por lo demás, el Señor P se mostró generoso, cuando toda la clase empezó a toser bronquiespasmódicamente (incluidos no fumadores) sacaron una bolsa de ¡PROSECARAMELOS!  Por que hay caramelos de la marca PROSEGUR... joder, volví a ser un crío durante unos segundos, y me llené los bolsillos a puñados. Luego le pregunté dónde podía encontrar Merchandising  de la empresa... me miró como si le hablara en mongol protoclásico, así que le pregunté por PROSEtazas, PROSEcamisetas, PROSEcaramelos y le comenté que había perdido mi PROSEbolígrafo y que me hacía ilusión conseguir otro... abrió un cajón y me dio uno para que me callara... sí, he vuelto a ser un crío, dos dominadas bien hechos y a la mierda mis cinco años de carrera.


Después tuve el horror de comprobar que hay gente como mi vecino Máquina de Matar en la empresa... y sobretodo que se tata de gente de menos de 25 años. Gente de la que los clientes piden que se les sustituya por liarse a porrazos en una joyería y encima se quejan... gente capaz de cerrar un supermercado por montar una batalla campal de un PROSE  contra diez gitanas y encima se quejan de que les empuran por hacer su trabajo... gente tan tonta como para decir en el vestuario del gimnasio de la empresa que se han comprado porras extensibles y que todos sus compañeros las llevan (no sea que les vengan con un cuchillo)... ¡Joder! gente tan cortita que se ríe y dan palizas confiados a los grafiteros porque no les van a denunciar (y si lo hacen yo les denuncio por pintar el vagón... el sentido común me dice que la multa por pintarrajear un vagón con un spray no puede superar los 300 o 600 euros, mientras que la indemnización por agresión depende de los daños ocasionados... y la multa por ejercer sin el TIP... bueno, de 3000 a 30000... yo no me reiría). Sí, gente, Justo lo que necesita este país.  Al fin y al cabo yo tengo un destino de sentado y con estudios y ellos uno normal.


Justo ahora que estaba empezando a pensar que sólo había tenido suerte he descubierto que no, que pertenezco a una clase de enchufados de la empresa (y enchufados sin querer), gente con estudios superiores, pero que sigue en la universidad... los mimados, la PROSEapuesta de futuro. El otro compañero que estaba destinado en el CEU, estaba también los fines de semana y festivos y también le habían dado un destino de estos civilizados... de los de currar sentado... de esos en los que la defensa sirve para rascarse la espalda y para hacer chistes de pollas grandes.


Por lo demás, al regresar, andaba en el metro y me encontré a lo mejorcito de mi promoción (menuda piba) que volvía de hacerse le típico turno de 12 horitas en el Aeropuerto... va a ser verdad que en la vida hay que estudiar cuando estás a tiempo.


Nota curiosa: Parece mentira que cuando todo le va de culo a Il Editore, a mí me empiecen a ir las cosas bien... va a ser cuestión de empezar a creer en todo ese rollo cósmico ¿Eh Gurú?

¡ACTUALIZO! he encontrado un símbolo cojonudo, ya sé qué pegatina voy a poner en la defensa (nos prohíben decir porra): Se trata del símbolo de ¡Peligro! ¡Produce adicción! que se utiliza en los soportes de almacenamiento de drogas tranquilizantes y anestesiantes.

Viernes, 27 de Enero de 2006 10:44. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

La Vieja y Yo

20060123165835-la-vieja.jpgHay un habitante en particular del edificio donde me toca trabajar que resulta, cuando menos, cómico. Cómico o algo peor… Se trata de la portera, pero eso es un decir.

 

No es la portera, es la hija de los últimos porteros que tuvo la finca. No sé qué edad tendrá, pero aparenta más de ochenta… y mi abuela (en paz descanse) estaba muchísimo más lúcida que ella. Vamos, que vive en la portería y si le hace feliz puede considerarse portera honoraria, pero debería llevar 15 ó 20 años jubilada. Más o menos resulta como el personaje de Vicenta, en Aquí no hay quien viva, pero no tiene tanta gracia (y en persona huele peor)

 

La primera sensación que produce la vieja es de ternura, la típica señora mayor a la que adoptarías como abuelita, para hacerle compañía (aunque incluya tragarse todos los programas del corazón) a cambio de que ella te prepare galletas caseras y vasos de leche cacao… luego la hueles y pasa lo que pasa.

 

Además, curre que en cuanto te descuidas va ella y se chiva de, lo que cree, una negligencia o algo peor. No sé si será Síndrome de Diógenes o sólo la soledad, pero cuando sale a tirar la basura regresa al edificio más cargada… y según el carbonero guarda cajas de cartón y periódicos viejos al lado de la caldera (una caldera preciosa, de carbón y leña… de esas que echan un pestazo a humo que tiran para atrás). Lo peor (ya me lo advirtió mi compañero) es cuando vuelve de tirar la basura y te ofrece fruta para cenar… ¡A saber de dónde coño han salido esas manzanas!

 

Otra de las obsesiones de la vieja son los calendarios… le pide calendarios a todo el mundo. ¿Pensará empapelar el cuarto en el que vive con hojas de calendario como hizo uno de los personajes de La Profecía (éste usó páginas de la Biblia).  No es así, la vieja colecciona calendarios para luego regalarlos a la gente… ¡y si un día le dices que no quieres te seguirá y seguirá ofreciéndote los jodidos calendarios! ¡Es el monstruo de los calendarios,  la protagonista de la próxima peli de Wes Craven  “Sé que no tienes Calendario de este año”… un encanto, en realidad es como un giro de tuerca del personaje de de Aquí no hay quien viva.

 

Con la llegada de las fiestas navideñas la cosa tornó a peor. Recuerdo su frase (que me permitió responder en plan John Wayne) Qué hace aquí, joven, Dios hizo el Día para trabajar y la noche para descansar… (tratad de imaginar mi respuesta: Los chicos malos quieren el día para holgazanear y la noche para robar, señora, por eso estamos aquí

 

En ese plan, tras preguntarme el 23 si había comprado Lotería de Navidad (no), el 25 me preguntó si me había tocado la lotería (porque ella sí que se acuerda… me parece que más bien se hace la tonta). Esto dio pie a otra frase gloriosa: Claro que me ha tocado, señora, si yo soy segurata por vicio.

 

Lo malo de la vieja es cuando la monta. Hace unos días dejaron que mi compañero saliese antes… el Presidente de la empresa en persona le dio permiso. Llegó la cartera del turno de tarde y ¿quién tenía que saltarse todas las normas de seguridad? ¡Exacto! Para un día que la cartera de siempre libra y le toca a una que dejó que ella recogiese el paquete, un paquete que debe ser analizado y pasado por el scanner (valga la fantasmada) lo recoge este terremoto octogenario, se lo queda dos días en su cuartito y luego se lo da a una empleada de la empresa añadiendo es que como el vigilante no estaba en su puesto…

 

A mí me hizo otra. Al parecer la abuela ha provocado dos intrusiones en la instalación: Sale a tirar la basura, o a comprar o a lo que quiera que haga y, no es que deje de echar la llave, ¡Es que deja la puerta abierta de par en par! Una de las veces que lo hizo me tocaba a mí de guardia y (atención al diálogo) cuando le dije ¡Ciérreme la puerta, por el amor de Dios!  Ella me empezó a gritar que le habían puesto el contenedor de basura muy lejos, que por qué tenía que cerrar la puerta habiendo un vigilante y que si yo me creía un Guardia Civil… era la primera vez que alguien me llamaba picoleto en mi puta vida, y encima era a modo de insulto por pedir por favor que cierren la puerta con llave. Menos mal que sólo uso a Anestesia para rascarme la espalda y para hacer chistes sobre enormes penes.

 

Mi compañero me recomendó que cuando no cerrase ella que diera yo un portazo y echase la llave. Con confianza vamos, que ella seguro que lleva la suya encima, y si no es así… pues no tengo por qué abrirle la puerta (al fin y al cabo no soy el portero del edificio).  Claro que luego vienen los remordimientos (Madrid… Invierno… ¿Es nieve lo que cae?)

 

 A veces pasan días y la vieja no rezonga por ningún lado. Mi compañero tiene una frase para estos casos: Llamaremos al SAMUR cuando empiece a oler. Cruel, contundente… ¿Qué esperabais de un par de Vigilantes? Pues la cosa va más allá: Tenemos Tácticas anti-coñazo

 

-         Durante el turno de día, mi compañero se limita a ser arisco y gritarle que le deje en paz, que está trabajando.

 

-         En mi caso estoy entre el disculpe, tengo que hacer una ronda (y esconderme en la escalera hasta que se ha ido) y, mi preferida, La Comunicación Periódica Constante.  

 

-         CPC: A la vieja se le oye venir (no sólo resopla por el esfuerzo de caminar, sino que cuenta cada escalón que sube o baja por el camino… ¿Y creíais que yo me volvía loco por contar las baldosas?) así que en cuanto es detectada agarro el auricular del teléfono, marco una cifra al azar (sin pulsar el botón de línea al exterior) y hago como que hablo con la central… ¿Qué dice por ahí que estoy hablando por teléfono toda la noche? Que comprueben el registro de llamadas… Lo mejor es que ella ha desarrollado un sistema de contravigilancia contra el vigilante para saber si hablo de verdad por teléfono o hablo sólo… me espía desde la escalera que da al ascensor (a mi espalda), pero yo he desarrollado el truco de la contra-contravigilancia contra el vigilante (menudo trabalenguas) al verla por el reflejo de las ventanas de mi garita. Sólo una vez me ha sorprendido… ver su cara decrépita y su pelo sucio a lo South Park me dio un susto de muerte… joder, incluso se me quitó el hambre (pero sólo durante una hora…) entonces hice como que miraba el reloj, grité ¡MIERDA! Y cogí el teléfono… estaba tan asustado (es que el careto de la abuela se las trae) que ni siquiera pulsé los botones… ella lo vio y dijo ¡Aja! ¡No está usted hablando por teléfono de verdad! A lo que tuve que responderle (acabada la conversación ficticia de 20 minutos… jodido aguante que tiene la vieja) que ése era un teléfono especial muy moderno, y que las teclas tenían un sensor fotoeléctrico que leían las huellas de los vigilantes asignados a ese servicio y marcaban el número en cuestión… estoy seguro de que ni siquiera sabía de qué coño hablaba, pero debió colar, porque al día siguiente se había olvidado de todo.

 

Me diréis que nos pasamos tres pueblos con la vieja. En un día normal os diría que sí, pero hay que tener en cuenta que no estamos allí doce horas al día para cuidar a esa señora, y que no somos la niñera de nadie. De todos modos, aunque en el fondo no la odio, cualquiera que crea que nos pasamos con la señora (a la que solo queremos espantar y que se limite a un buenas noches…) le retamos a que pase un turno de doce horas en uno de los días críticos de la misma… a ver si la aguanta.  

 

Lunes, 23 de Enero de 2006 16:58. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

La Poli y Yo

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Cuando era más joven e iba a manifestaciones, una consigna del tipo vamos a echarnos unas risas antes de que carguen decía:

¡DE AZUL O DE MARRÓN! ¡UN CABRÓN ES UN CABRÓN!

Hoy ellos siguen vistiendo de azul… y yo por ahora (no sé mañana) visto de marrón. Justo lo que este país necesitaba… otro vigilante de seguridad.

 

Os preguntaréis cómo es la relación entre los vigilantes y las fuerzas de seguridad del estado… bueno, lo de La Hermandad era una coña bastante ingeniosa (¡Majoc! Y todo eso) pero lo cierto es que solemos desayunar juntos… y que tenemos que colaborar con ellos por ley (yo lo hago encantado… sencillamente les dejo hacer su trabajo).

 

La otra noche he tenido a un mogollón de Policías Nacionales en mi centro de trabajo. Bajé de hacer una ronda y vi un coche de los Nacionales aparcado en la puerta… me dio la impresión de que había pasado algo, principalmente cuando observé que otros cuatro coches patrulla habían aparcado al lado, e incluso un furgón se detuvo en las inmediaciones. Cuando llegué a la altura de la puerta se acercaban dos.  Uno (aproximadamente de mi edad) decía muy chulo “bueno, siempre puede ayudar”… poco después advertía que la mayoría de ellos parecían más jóvenes que yo.

 

Entonces uno de ellos (con el pelo extrarreglamentariamente largo) me dijo que si podía abrir… cuando lo hice me preguntó (muy despacito y haciendo gestos con las manos) ¿Has visto a alguien… como abriendo bares? … mi respuesta me salió sin pensar: No, no dentro de este edificio.  Después sus compañeros empezaron a gritar y a correr porque habían descubierto un bar con el cierre abierto de par en par.  Incluso al que me preguntaba se le cayó la linterna al suelo con las prisas… menudo susto se llevó. Luego se acercó otro que parecía incluso más joven, y me preguntó lo mismo. Le comenté lo mismo, que había habido mucho movimiento (es una zona con restaurantes, una discoteca… un par de puticlubs de lujo…) pero que desde mi puesto poco podía haber visto. Sólo un para de chicos persiguiéndose hacía horas… uno de ellos fumando (el que iba primero… ¡Qué pulmones!). Finalmente vieron que la puerta ni siquiera estaba forzada. Huele a empleado descontento dije con acento de Harry el Sucio, pero probablemente se parezca más a la verdad la opinión de mi compañero, cuando se lo conté a primera hora: El dueño es un bolinga y se ha dejado el bar abierto cuando se ha ido a casa a dormir la mona.

 

En fin, un saludo para todos los chicos de azul que trabajan más que yo por las noches… y felicidades a la vecina por el bautizo de su bebé.

Jueves, 19 de Enero de 2006 01:41. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

Mi curro ya no es tan interesante... (Teleoperadores y tú)

20060131095749-llamando-a-central.jpg

Mi trabajo es menos interesante desde este pasado fin de semana. Nos han prohibido llamar a la central  (salvo caso de urgencia) porque los pobres telefonistas están muy estresados cogiendo el teléfono en momentos prefijados con anterioridad para saber que estamos bien... sí, corren el riesgo de despertarse  y tal. ¿Y qué pasa si necesitamos ayuda? Pues entonces sí llamamos... desde el más allá supongo. Nos apareceremos como espectros de turno de noche aullando para aterrorizar a los telefonistas, ¡uuuuuuuuh!, y arrastraremos  el espíritu de nuestra defensa (no podemos decir porra) por las paredes y puertas de la sala de comunicaciones, donde dos jóvenes aterrorizados se cagarán de miedo toda la noche ¡Uahahahahahaha!.

En realidad la cosa no es para tanto, según mi compañero así podemos estar aun más a nuestra bola, pero yo aguardo con ansia, en cada turno, la llegada de las horas a las que sí que nos dejan telefonear... ¿A quién le tocará esta noche? ¿Al tipo con voz de tío rudo, varonil y profesional? ¿A una chica con voz sensual? (me tengo que morder la lengua para no preguntarle qué lleva puesto... imaginad que, de madrugada, oís a través del teléfono un "huenaz nodzdez, dziete-iezizeiz-oze-heiz-iezizeiz (71612616) hin noedá"... quizá le toque al jovencillo despistado, a ese que le tocó en Nochevieja y no me cogió el teléfono a las doce en punto. De hehco cometió el error de dejar uno de los dos teléfonos colgado a y media (acabaría de llamar a casa para felicitar), pero cuando llamé no lo cogió, y la llamada rebotó hasta la centralita de Seguridad... no me extraña la voz de me acabo de comer un marrón que puso en el siguiente contacto.

 

Lo curioso es que cuando esta gente la caga nos cae todo encima a los vigilantes: Una mañana sonó el móvil cuando estaba de cháchara con el Jose (sobre las 8:05 de la mañana). Al parecer un Inspector acababa de despertar a Baby, y me dijo que mi compañero no había llamado. Nosotros llamamos religiosamente, otra cosa es que en centralita no lo apunten... el despistado ha llegado a colgarme el teléfono sin dejarme decir desde dónde llamaba... claro, luego resulta que no apuntan que hemos llamado. La mejor del despistado es cuando deja el teléfono descolgado (en una línea de control de servicios que se utiliza para comunicar novedades y urgencias) ... una vez, después de comunicar, dejó el teléfono descolgado... y me volvió a responder como si hubiese llamado de nuevo. Imaginad el diálogo:

- ¿PROSEGUR?

- Oye que soy yo otra vez, que no has colgado

- ¡Ah! qué listo! ¿A que el que no ha colgado has sido tú?

- No hombre, yo he colgado y por eso no estamos hablando ahora... en realidad esperamos a que colguéis en central para no tener un efecto rebote de la señal

- Ah

- Que cuelgues

- Cuelga tú

- Colgado

- ¡Colgado tú!

- Que no, que "click"

- ¡Cómo que click!

- tut-tut-tuuut... tut-tut-tuuut

Pobrecillos, la brasa que les he dado. La primera semana decía mi nombre y apellidos, mi destino y las novedades... al tercer día, cuando empecé a oir bostezos, ya dejé de decir mi nombre y sólo comuniqué el destino y la novedad. ¡Pobres! yo llegué a creer que lo de llamar a central era una novatada de mi compañero, pero cuando ví la cara del cincuentón al decírselo por la mañana... no solo no se reía, sino que sus ojos expresaban un ¿Tú eres gilipollas o qué? que claramente me aseguró que no lo era, que había que llamar. Eso sí, en mi primeroa noche se turnaron el tipo profesional y el despistado, y al menos el segundo parecía hasta las narices de que el teléfono sonase cada cierto tiempo.

¡Qué se le va a hacer!

Jueves, 19 de Enero de 2006 01:16. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Turno de Noche

20060114165338-slaanesh002.jpg

Con esta intertextualización (adoro usar este tecnicismo ara ocultar un plagio clarísimo) del nombre del programa de radio que hizo en su momento Juan Antonio Cebrián, trataré de explicaros cómo es mi labor de vigilante (esto es un decir) nocturno.


Mi turno de noche es de siete a siete... empiezo media hora antes para dar a mi compañero del turno de día tiempo para cambiarse, de modo que él llega media hora antes para corregir mis meteduras de pata nocturnas, abrir la instalación y evitarme todo contacto con los profesionales que trabajan allí (esos que muestran una expresión entre sorpresa y alegría cuando me ven... algo del tipo ¡cielos! ¡no han puesto un maniquí sentado en la garita con el uniforme de la empresa!). Eso significa que hago un turno de noche de doce horas... de las que legalmente sólo nueve son horas nocturnas. Personalmente expreso mi comprensión del fenómeno a la hora de llamar cada hora a la central, cambiando el buenas tardes (hasta las 22h) por un buenas noches (hasta las 5h) y terminando con un buenos días en las dos últimas. Así doy a entender a los telefonistas que pringan toda la noche (en cómodos turnos de 8 horitas de nada) cuatro cosas:


-          Sigo vivo
-          no estoy dormido
-          sé qué hora es
-          tengo el sentido de la puntualidad de un británico.


El turno de noche es idóneo para la gente con problemas como paranoia, esquizofrenia o inestabilidad emocional: Está lleno de extraños ruidos que inspirarían a cualquier escritor para especializarse en relatos de terror. Yo tengo uno por ahí garabateado, pienso colgarlo aquí en breve... además, como generalmente no pasa nada, da pie a imaginar multitud de cosas, y si uno tiene el defectillo de hablar sólo puede perfeccionar su oratoria. Por otro lado, la prohibición de comer, beber, dormir, distraerse, ver la tele, escuchar la radio, leer, o fumar (son sólo algunos de los 10000 mandamientos de la seguridad privada) dan lugar a cosas tan extravagantes como contar las baldosas del suelo de la instalación, ponerles a cada una un nombre distinto, saludarlas al iniciar el turno... y que lleguen a responderte.  Tras mi primera noche, allá por Noviembre, pensé en someterme voluntariamente a una evaluación psicológica... me notaba irritable en casa debido a la falta de sueño. Lo peor es que luego me he acostumbrado, y la irritabilidad se ha convertido en un estado zombi permanente de risa tonta. Por otro lado, el turno de noche encantará a las personas amantes de la paz y la tranquilidad, más que nada porque no suele pasar nada interesante... ni no interesante. 


 ¿Qué no tienes a nadie con quien hablar durante el turno? pues lo que falta se inventa... he de presentaros a mi nuevo compañero en el turno de noche: Se llama Harvey, es un conejo rosa de dos metros de alto y unos 150 kilos, que viste el uniforme de la empresa con un casco de la Segunda Guerra Mundial y un voluminoso chaleco antibalas. Como él suele decir: Si hay problemas me encomiendo a Dios todopoderoso, a la santísima Madonna -que de santa no tiene nada pero ¡qué cincuenta años!- y a mi voluminoso chaleco antibalas. Además utiliza el típico truco curricular de decir que es experto en un exótico e infalible arte marcial que denomina con el nombre de una casi desconocida marca de automóviles de extremo oriente: Soy quinto Dan de Daihatsu... (por favor, si alguna vez utilizáis esto procurad no meter la pata con frases como soy cinturón negro de Toyota).
 No puedo más que finalizar este post con un simulacro e incidencia imaginaria:


Después de las doce de la noche, se escucha un fuerte ruido, como un portazo, dentro de la instalación (instalación cerrada y sin nadie dentro... es nochevieja y todo el mundo está en su puta casa y con su puñetera familia excepto el pringado del turno de noche...). Es el momento de ir a comprobar lo que ocurre, pero no se encuentra nada anormal en la instalación. El portazo se repite varias veces más, y tras dos rondas extras (tan extras como infructuosas) decido echar un vistazo en el patio interior y veo luz en el último piso...


Hmmm, resulta que no tengo por qué vigilar el último piso... llamo a la central para pedir instrucciones, pero dado que es Nochevieja los teléfonos han sido hábilmente descolgados para no incordiar a los telefonistas que celebran el Año Nuevo. ¿Qué hago? ¿Llamar a la poli? ¿Acaso he visto algo ilegal? así que me tomo mi tiempo para consultar en el manual qué hacer, y decido... ¡subir a ver qué pasa!. Tengo a mi lado a la pequeña Anestesia (he decidido llamar así a mi superdefensa abrelatas... abrelatas porque hay que tener la cabeza de latón para meterse en una puta casa vieja como la que vigilo... y abre porque tras un porrazo con ella no creo que un cráneo humano -excepto si es del Sur de Georgia- permanezca intacto). ¡Un momento! ¿Quién sería tan imbécil como para morir por 4.80€ a la hora?


¡Tengo una idea mejor! Subo piso por piso, inspeccionando la instalación y dejándola a mi paso cerrada a cal y canto. Enciendo las luces... TODAS LAS LUCES... y además, cuando camino subo mucho las rodillas y piso con mucha fuerza para hacer mucho ruido. Espero que no haya cámaras de seguridad ocultas, o un videovigilante se va a echar unas risas.  Finalmente llego temblando de miedo a la zona donde se originó el ruido y compruebo que no tengo llave para abrir esa puerta... ¿Pregunto si hay alguien ahí y si puedo ayudarle? ¡Que se joda! si alguien ha entrado sin permiso en la instalación que tenga la decencia de pedir ayuda caso de estar atrapado. Si no que vuelva a usar la ventana o el agujero que utilizó para entrar.  Me bajo de nuevo a mi puesto, dejo todo bien cerrado y me tomo un cafecito pensando que:


a) soy un paranoico más (lo que me reconforta porque mi vida no está en peligro)
b) alguien es más estúpido que yo (lo que me reconforta porque hay alguien del que se reirán más que de mí)


Que sepáis que este no es un caso real... sólo se me ha ocurrido a base de hacer turnos de noche. Os dejo finalmente una imagen sacada de la página de Games Workshop, para ilustraros el aspecto que se le queda a un marica con buena presencia (como mi compañero denomina a la nueva hornada de vigilantes de PROSEGUR, empresa de seguridad privada que exige buena presencia a sus empleados) tras hacer el turno de noche durante más de un mes. Quítese la servoarmadura de los Marines del Caos y sustitúyase por un PROSEuniforme marrón con bandas reflectantes amarillo chillón... me sorprende cómo me parezco.

 

Sábado, 14 de Enero de 2006 16:56. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

MI PEQUEÑO WINDSOR

20060113000417-winsdor.001.jpg-         Qué, ¿Cómo ha ido la noche?
-         Una vez más esto no ha ardido hasta los cimientos… vuelvo enseguida

(Enseguida, en la jerga de los vigilantes de seguridad son unas doce horas)

Ya me estaba retrasando en escribir sobre esto. Evidentemente estoy limitado por el secreto profesional (al parecer los seguratas también estamos sujetos al secreto profesional… por ejemplo una bellísima compañera de PROSEGUR me preguntó dónde estaba el servicio –mi centro de trabajo- y tuve que responderle que tenía uno en cada una de las seis plantas del edificio… ante unas limitaciones algo fantasmonas la solución del Vigilante es mentir y tratar de hacerlo con cierta gracia), pero creo que hay detalles divertidos que os puedo contar:

Cuando mi primer coordinador de servicios me describió el puesto, me dijo que se trataba de un edificio de oficinas, y que trabajaría en un equipo de seis vigilantes… ¡Coño! Me dije ¡Eso debe ser un Winsdor como mínimo!...

Un Winsdor como mínimo:… Iluso de mí. Me imaginé una gigantesca torre de acero y crista, calefacción centralizada, sistemas automáticos anti-incendios y anti-intrusión, sensores de movimiento, y de identificación automática que relacionan la matrícula del coche con la cara del conductor, lectores digitales de la palma de la mano, escáneres de retina… y una escuadra de escogidos vigilantes de elite de la primera multinacional española de seguridad privada… ¿Sabéis qué me dieron? Una puta casa vieja. Félix pasó a verme una noche y le sorprendió no ver puntos de fichaje para las rondas, ¿sabéis qué le dije?: ¿Quieres ver el sistema automático contra incendios e intrusiones? lo tienes delante (señalándome con el dedo... fue como aquella frase del Señor G: El único seguro del revólver es vuestro dedo). Efectivamente, el equipo de seis PROSEvigilantes de élite se reduce en realidad a dos (mi compañero y yo, y nos vemos cuando nos relevamos a primera hora de la mañana y a última de la noche). El resto, los otros cuatro vigilantes, han sido gente que intentó hacer este servicio a lo largo de Noviembre, y que han renunciado o han sido pillados:

- Tirándose a su pareja (supongo que en el momento de er pillados era su pareja) dentro de la instalación

- Comiéndose un menú del Bar de al lado en el puesto de Control

- En uno de los locales nocturnos aledaños a la instalación (una disco y dos puticlubs caros) tomando copas ¡Y encima de unifome!

- Durmiendo... tanto que utilizaron el sofá de recepción de la tercera planta y dejaron restos de babas sobre el tapizado

 

Sí, la instalación a mi cargo es una jodida casa vieja de seis pisos, tres pisos de oficinas., dos pisos vacíos y una pensión en el último. Seis pisos, 108 escalones… 2856 baldosas a las que poco a poco voy poniendo nombre. ¡En serio! Una noche las conté, y decidí asignar a cada una un nombre único y distinto al del resto… cuando grite uno de los nombres de madrugada y escuche claramente que la baldosa me responde tendré que empezar a preocuparme en serio. Por lo pronto la distribución onomástica va a ser:

-         Primer piso: nombres ingleses

-         Segundo piso: nombres alemanes

-         Tercer piso: nombres españoles

-         Cuarto piso: nombres italianos

-         Quinto piso: nombres vascos

-         Sexto piso: Nombres eslavos

Como si se tratase de aquel episodio de Dilbert, las oficinas están ocupadas por ingenieros y personal de servicios de la empresa (informáticos, ordenanzas, telefonistas…) en dos meses he visto a tres informáticos y a una ingeniera… y no venían a hacer horas extras, sino a dejar o recoger material. Curioso, hay gente que tiene demasiado tiempo libre, como un ordenanza del primer piso, que llega a trabajar a las 6:30, y se larga a las 19… coincidiendo (a la inversa) con mi horario de trabajo. Ese cabroncete me dejó encerrado un lunes por la mañana, entró cuando mi compañero desayunaba al lado, y mientras yo me estaba cambiando. Esta descoordinación (la única vez que ha pasado) tuvo que coincidir, por Ley de Murphy, con la llegada de este buen señor que, al no ver a nadie, entró y cerró con llave.

Respecto a los habitantes de la pensión, tan sólo he de decir que todo el edificio pertenece a la empresa, y que ésta lo ha alquilado a una señora que permite que su hijo la dirija. Eso significa que los fines de semana por la noche, veo pasar  al chico con varios amigos y mogollón de cervezas… por lo menos se dignan a apagar los porros fuera de la instalación.

Hay inquilinos en la pensión: Un borracho algo pesado (que fue expulsado el 20 de Diciembre… ¡Feliz Navidad pequeño Joe!), un tipo con perilla muy salado. Un gay muy educado (pero algo ido de la olla), otro tipo también muy educado (pero no homosexual)… y un viejo calvo, gordo y con gafas. También hay una portera que en realidad no es portera: Una vieja de unos 80 años, más pesada que una vaca en brazos, que es la hija de los porteros. Vive en un cuartucho junto a la caldera y al nido de las ratas (lo olvidaba: Hay calefacción central… caldera de carbón y leña… de las que huelen a barbacoa) con un alquiler de renta antigua. Con la esperanza de conservar esa infravivienda, su hermano (porque ella no está en condiciones de negociar nada) ha rechazado los ofrecimientos del Gran Jefazo de pagarle una residencia, por lo que tenemos que aguantar a la pobre mujer, a su soledad y a su Síndrome de Diógenes (guarda papeles y cartones al ladito de la caldera… ¡Bieeeeen!)  

El personal externo somos Benito, el carbonero (al que veo todos los días a las 5:30 de la mañana), mi compañero y yo. Mi compañero es un tipo de cincuenta años gracias al cual, PROSEGUR tiene este servicio. La empresa no quiere a PROSEGUR… ¡Le quiere a él! De hecho cuando pide un día libre me lo dan a mi también. El tipo se hace alrededor de cuatrocientas horas al mes (con lo que rebasa el máximo de horas legalmente establecido para un año en unos pocos meses… pero él está de acuerdo, y el cliente también).  Al igual que yo (espero que el próximo mes) es licenciado. En Derecho para más señas… Contra todo tópico hay muchos licenciados en este negocio, más de los que cualquiera diría a primera vista. Eso me recuerda a un chiste de vigilantes:

¿Qué hace un Licenciado trabajando de Vigilante de Seguridad? Muchas horas… como el resto. Debe ser la falta de sueño, pero lo encuentro hasta gracioso.

Posdata:

- La imagen tiene historia. Tras el incendio del Windsor, en el complejo de Azca, un amigo (al mejor estilo del manifestómetro) logró atravesar el perímetro policial y sacar ésta y otras fotos de las ruinas del rascacielos. Sencillamente genial.

- Los lectores más observadores se habrán fijado en que hay un nuevo enlace, se trata del Espacio MSN de mi compañero de promoción Hristo. Me pareció buena idea enlazarlo aquí y ayudarle a conseguir algunas visitas. ¡Suerte con tu blog Hristo!

- Ayer fue el cumpleaños del Miguel (Tres Columnas). Sé que no ha publicado nada desde que le abrí ese blog, pero es que no tiene tiempo material (son dieciséis horas de jornada laboral las que se pega en su bar). Supongo que agradecerá alguna felicitación. ¿Quién sabe? puede que incluso publique algo.

- Encontraréis el mismo texto, pero más imágenes, en las ediciones de MSN y La Coctelera.

Viernes, 13 de Enero de 2006 00:05. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Feliz año nuevo, gracias a todos

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Tan sólo quería felicitaros el nuevo año a todas y todos, en especial a los que me llamaron o mandaron algún SMS anoche, durante mi segunda parte del turno 24/31... con mi gratificación prometo invitaros a algo, al fin y al cabo ¡Cada paga es una fortuna!

Lista de los beneficiarios preferentes de mi 24/31: (sabéis quiénes sois)

- Blanqui

- Arantxa

- Nico

- Gurú

- Félix (por mucho que me pese)

- Murci

- Dácil (del 24)

- Máquina (¡Oh Dios mío! ¡éste se comerá la paga extra entera!)

- Baby

- el Chus (Pato)  y el Garepa (Nunca olvidaré el susto que me dio vuestra llamada a las 4am...)

- 1150S

 

Gracias a todos y Feliz Año Nuevo

 

Domingo, 01 de Enero de 2006 17:22. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Los Coordinadores de Servicios y Tú

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Dice El Principio de Dilbert (Scott Adams) que los trabajadores más ineficientes de una empresa son sistemáticamente trasladados allí donde pueden causar menos daño. Adams se refiere en este caso a los puestos de dirección, pero como aun no conozco a ningún director (y a Dios Gracias... al único que conozco se largó a otra empresa dos días antes de lo del Windsor), sólo puedo imaginarme cómo pueden llegar a ser... máxime cuando sólo conozco a mandos intermedios como los coordinadores de servicios, a un inspector y al Malvado director de RRHH, el Señor (del mal) "Catbert" Pascual.


Voy a hablaros cómo se deja claro a los "pipiolos" (novatos, rookies, nuevos, "dirección equivocada´s"... existe otra denominación relacionada con las pruebas físicas: "Los Media Dominada", que insisten cada quince días con la esperanza de convertirse en orgullosos "Dos dominadas") cómo va la cosa:
 En cada destino existe un cuadrante de servicio, donde estamos apuntados los que desempeñamos nuestra (zzzz) labor allí. El cuadrante se envía a la central por Fax para su aprobación y visto bueno. En mi primer fin de semana, aparecieron dos vigilantes esporádicos (fuera de cuadrante) para hacer mi turno... una vez ya lo estaba haciendo. Imaginaos el susto que me dio uno de ellos.


También es cierto que cuando estás en el curso de formación vienen dos veces los del Departamento de Personal para que les entregues la documentación (fotocopias del DNI, Graduado Escolar o superior... una copia de tu número de cuenta para que te paguen). Imaginad mi sorpresa cuando acaba la primera semana de Diciembre y he cobrado...¡CERO EUROS!... sabía que en seguridad privada se cobra una porquería, pero esto era excesivo. Comprobado el error, resultó que la central no tenía mi número de cuenta. A mi pregunta de ¿Dónde demonios ha ido a pagar la fotocopia que entregué en su momento?, las dos respuestas fueron:


- Servicio de Atención al Empleado: Esa es una buena pregunta...
- Departamento de Personal: ¿Ah, lo entregaste?


 La solución fue personarme en la central con una fotocopia para que tuviesen la decencia de remunerarme mis horas de trabajo del mes anterior. Si echáis un vistazo a la imagen, una tira cómica sacada de Dilbert.com, podréis haceros una idea de por dónde van los tiros...


Ahora, cerrando el año, han rizado el rizo: La Ley prohíbe obligar a alguien a trabajar el 24 y el 31 de diciembre. Se puede obligar a trabajar una de las dos noches, pero no las dos... (lo que parece indicar que a veces la Conferencia Episcopal puede servir para algo más que para crispar a la gente de mi barrio). ¿Truco? Decirte lo siguiente:
Puedes librar el 24 ó el 31 de diciembre, pero tienes que venir a trabajar el 23, el 25, el 30 y el 1... mas el día (24 ó 31) que no trabajes. ¿Que decides venir a currar esos dos días?  pues tienes una bonificación de en torno a los 60 eurillos). 
Tras hacer la 24/31 (es decir trabajar la Nochebuena y la Nochevieja), he decidido pedir libres el 21 y 22 de Enero. Es mi cumpleaños, ya habré cumplido mi cupo de horas de ese mes... y, bueno, lo del día siguiente es más bien por la resaca que planeo tener. Así que, siguiendo la máxima de la empresa, he avisado con cosa de un mes de antelación. Eso significa que, una vez más, he pasado dos días al teléfono sin obtener respuesta, lo que me hace sospechar que la empresa ha desarrollado un filtro de llamadas para evitar peticiones de días libres. ¿Qué hacer entonces, querido lector? Pues una vez más ir en persona a solicitar un sustituto/a para esos dos días de júbilo y cachondeo.


Fui... llegué, vi... y al igual que Julio César en Gergovia no pude creerme lo que ví. Nada más conocer a mi nuevo coordinador la dura realidad volvió a sorprenderme con un directo a la nariz... mi coordinador llevaba más de un mes en otra empresa y ahora nadie sabía quién nos llevaba a mi compañero y a mí. Lo primero que me dijo fue que mi servicio se lo habían quitado a los de la Zona C, y que ahora lo llevaban los de la zona B (los servicios no se dividen por al situación geográfica del lugar de trabajo, sino por el sector al que se dedica el cliente... no me preguntéis qué tipo de servicios lleva cada zona... podría decíroslo, pero luego tendría que ir a buscaros uno a uno para cortaros la lengua). El caso es que llego a la Zona B, espero... espero... espero... y me hacen pasar. Conozco al nuevo coordinador, que resulta ser un ex-inspector. ¡Bieeeeen! uno de estos empuradores de jóvenes media-dominada que ahora estaba extrañamente amable. Comprobó mi cuadrante, me escuchó atentamente y consultó a tres compañeros, que consultaron al chino (al chino que vive dentro del ordenador de su despacho y que les dice lo que tienen que hacer)... y me respondieron que volviera a la Zona C, de donde jamás debí salir... y -descolgando el teléfono- que le darían dos gritos al genio que me había mandado a ese piso.


Cuando bajé, mi definitivo coordinador (el mismo que me había mandado al piso de arriba... ¿para qué discutir qué zona era?) estaba increíblemente amable. Sus compañeros y él hacían uso de un excelente humor de coordinadores (teniendo en cuenta que ya no les dejan fumar porque la oficina antes parecía Londres...). Llegué a oír dos chistes:


- ¡Oye! ¡Tengo a un Esporádico armado (vigilante de seguridad con permiso de armas y sin destino fijo) que dice que quiere trabajar... se llama Flnuuoooanduuuo BLooouuungduooo (Traducción: Si alguien pide trabajar en estas fechas de modo voluntario es que está borracho)


- ¡Escucha [...]! ¡tengo un destino para ti en [...]! Sí, la estación de Metro más cercana es Colombia... y tienen buen café.


Mi nuevo coordinador, telefónicamente consciente de su cagada, fue muy amable, y me dijo que no habría problema... en incluso le permití fotocopiar mi cuadrante de servicios, porque al parecer no lo habían recibido (o encontrado...). Apunté su nombre y el teléfono de su cubículo, e hizo un par de observaciones del tipo trato de irme por las ramas para quitarle hierro al asunto: ¡Hombre! ¡Practicas Judo! (Aquí me permití corregirle en plan PROSEGURATOR contestando un seco y lacónico Jiujitsu... tras lo que hubo de cambiar de estrategia: Estrechó mi mano y me dijo Si no nos vemos, que tengas una feliz entrada y salida.  Como supuse que se refería al año, le deseé Feliz Año Nuevo, más que nada esperando que no se refiriese a una feliz salida de la empresa o (¡Oh el humor de los coordinadores!) del edificio.


Ya sabéis, compañeras y compañeros... si necesitas algo de tu coordinador hay una forma de asegurarse su eficiencia: Hacer su trabajo. Si no logro graznar nada en los próximos días será porque me encuentro muy cansado de mi trabajo, por lo tanto os deseo a todos (incluidos coordinadores) un Feliz Año nuevo, y a ver si
ese tipo extremeño logra parar con su mente el reloj de la Puerta del Sol... o al menos que no se equivoque con los cuartos.

 FELIZ 2006

Actualizo: Se me había olvidado un detalle sin importancia... ¿Dije que había llamado dos días seguidos y que llegué a estar 40 minutos al teléfono oyendo los tonos de llamada? ¡Y que no lo cogía nadie de la Zona C (a donde llamaba)... ¿Sabéis qué oía de fondo cuando hablaba con mi coordinador? ¡El jodido timbre del teléfono que estaban sonando y ellos pasaban de cogerlo! ¡JAJAJAJA! (río por no llorar)

 

 

Viernes, 30 de Diciembre de 2005 16:06. #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Dominadas

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Buneo hoy tengo las pruebas físicas y ya no hay excusa. Las del 15 me las salté gracias a un benéfico dolor de espalda, pero como no las haga hoy Trillo y Mayor Oreja se acabarán pensano que vivo del cuento.

La moral se me ha disparado ayer, porque pese a que la mayoría de las pruebas son una pollez (correr un kilómetro en 4:45 y saltar 38 cm. en vertical...) hay una que se resistía: Hacer dos flexiones de barra elevada o dominadas. Reíros si queréis, pero quiero veros hacerlas, pasando la barbilla por encima de la barra. Medio barrio presume de hacer diez o quince... ¡Ni los bomberos!, sólo decir que la mulata del gimnasio hace una y llora... ¡Y es la monitora!.

Gracias a todos lo que me han ayudado (y tendrán que seguir ayudándome un tiempo)... me he quedado negro, pero anoche logré hacer dos, y quedarme agarrado, cual ladilla a pelo de coño, a la barra elevada durante diez o doce segundos. Esto se hace para coger más resistencia y fuerza en los brazos y la espalda, pero no suelo practicarlo, sobre todo desde el día en que lo probé con Murci, que me acompañó un  parque cercano al barrio. Salté, me agarré a la maldita barra y cuando estaba arriba con la barbilla por encima de la barra (imaginad la angustia9 le grité a Murci: ¡Cuenta! ... y el gritó ¡Una!...

 No os lo váis a creer, él lo hace sin malicia ninguna. Probablemente olvidé que , al ser corredor de cross y de media maratón, no entiende lo mismo por cuenta que por cronometra... pero os reto a hacer una dominada y, en lugar de bajar, quedaros arriba y gritar un polisílabo... creo que a los iraquíes de Abu Graib les obligaban a hacerlo dos o tres veces al día mientras escuchaban reaggetón a toda pastilla.

En fin, ardo en deseos de pasar las pruebas físicas, más que nada para volver a fumar y a hincharme a cerveza.

Ya os contaré.

Actualizo: Que tendré que volver... se me olvidó correr para ver cómo iba, pero he saltado 42 centímetros... y me piden 38. Lo de las dominadas: Me agarré, me quedé en suspensión total... subí y bajé dos veces... ¡en serio! me quedé agarrado a la jodida barra como ladilla a pelo de coño! Incluso se me ocurrió apoyar la cabeza en la barra, pero temía quedarme azul. El caso es que no han valido. Las rodillas no pueden tocarme  el pecho al hacer el ejercicio... y casi me parto la nariz de un rodillazo. En fin, lo bueno es qu etengo todas las oportunidades que quiera.

Alternativas:

A- Seguir presentándome y suspendiendo hasta que cumpla los 50 años y me pidan que lance el balón medicinal como si fuera una chica.

B- Ir a hacer la prueba vestido de mujer, decir que me he cambiado de sexo y que si no me dejan lanzar el jodido balón para librarme de las dominadas llamaré al Zerolo...

 

Nota del Autor: Había olvidado deciros que la foto la he sacado del blog  de Nasty (creo que es de Nasty) http://personal.auna.com/anictri/, que incluye unas fotos muy chulas de National Geographic.

Jueves, 29 de Diciembre de 2005 09:19. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

¡Vigilante! ¡Tienes un Problema!

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Este título está inspirado en los vídeos de instrucción que, según Félix, les pasan a los aspirantes en la Academia de Policía Municipal de Madrid (y digo esto con la esperanza de que sólo haya una en Madrid).

Lo primero que nos dijo la Licenciada en Derecho que nos dio esta clase (el Señor F no llega a tanto) fue que todo se basa en la Ley de Seguridad Privada (Ley 23/92 del 30 de Julio que podréis encontrar en http://noticias.juridicas.com/base_datos/admin/123-1992.html), el Real Decreto 2364/1994 del 9 de Diciembre y la modificación al anterior en el Real Decreto 1123/2001 del 19 de Octubre.

Hay infracciones (tanto para la empresa como para el personal) Leves, Graves y Muy Graves. Cuando mi vecino, Máquina de Matar me contó por qué le inhabilitaron, me dijo que fue por romperle la mano a un moro, y que el resto lo hicieron un malvado abogado de ONG y un pérfido juez anti-vigilantes… cuando después pude hablar con el actual Director General de Grupo Norte, me dijo que no le habrían inhabilitado por eso... ni habiéndolo rematado en el suelo .

Define también al personal de seguridad: Vigilantes, (también entran aquí escoltas y vigilantes de explosivos), Guardias particulares del Campo (de caza y guardapescas marítimos  incluidos), Jefes de Seguridad y Detectives privados (incluyendo a Humphrey Bogart y a ese perrito de dibujos animados que no para de reírse durante todo el episodio)

Tema fundamental: El Cacheo. Mi actual compañero dice que no cachea ya ni la Policía… psé, conozco gente que ha sido cacheada por efectivos de la UIP, no sé qué deciros, pero la licenciada de gafas (y un año mayor que yo) dijo que siempre superficiales (palpando), evitando zonas íntimas, y que quien cachee sea del mismo sexo que el cacheado (algo injusto, a ambos sexos debería cachearnos un agente femenino).

Respecto a las detenciones me sorprendió saber que, en determinadas circunstancias, cualquier persona puede detener a otra, y que un vigilante puede retener a un detenido durante un tiempo indefinido… generalmente hasta que llegan los polis de verdad. ¿El problema? ¿Por qué no se efectúan detenciones sumarias? Pues porque como le pase algo al detenido antes de que llegue la Policía se la carga el Vigilante, por lo que lo mejor es no detener… de hecho, al parecer, la labor del vigilante es hacer el paripé durante su jornada laboral. Mi actual compañero es Licenciado en Derecho, y una vez me habló de un tipo especial de Vigilante: El típico Rambito que en cuanto interviene la caga… y el resto pagamos el muerto. Sobra decir que hablamos de mi amigo Máquina de Matar.

Otra de las sorpresas del día fue descubrir una práctica común entre los vigilantes de algunos centros comerciales: Veréis, se considera (al parecer) falta el hurto (sustracción sin violencia, intmidación o fuerza) de una cantidad valorada en menos de 400.51€. un céntimo por encima es ya un delito. (Privación de libertad de 9 a 18 meses). ¿Qué dijo un compañero que llevaba ya un tiempo trabajando en centros comerciales? Que cuando se detenía al ladrón se le añadían objetos a la bolsa hasta sumar más de 400.51€. ¡Yuju! Así el sector tiene la fama que tiene. Así, sólo nos contratan empresas que quieren ahorrarse algo en la factura de la aseguradora.

Con esto acaba el PROSEcurso. Dos intensivas semanas en las que lo único que aprendí es cuántas insuflaciones y presiones torácicas hay que hacer a adultos, niños y bebés, en la que pude disparar un arma, descubrí que soy incapaz de hacer dos flexiones de barra elevada, y en las que comprobé que este mundo de la Seguridad Privada es un cachondeo. ¡Viva la operación Empleo! ¡Ningún español de entre 18 y 55 años sin trabajo! ¿Qué hacer con los parados? Pues son Justo lo que necesita este país: Otro Vigilante de Seguridad

Próximamente, Mi pequeño Windsor… mi primer destino como vigilante.

 

 

 

Miércoles, 28 de Diciembre de 2005 00:44. #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

Los Primeros Auxilios y Tú

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Quede claro: No os voy a enseñar a ser Médicos (Señor F... esta frase se me había  escapado)

 

Se da principal mente el horrible y traumático fenómeno de la parada cardio-respiratoria (CAP… o PCA… o alguna de esas siglas). Personalmente espero no padecer nunca una parada cardio-respiratoria, aunque supongo que algún día me tocará. En tal caso espero que en ese momento esté en la cama, con una tía impresionante encima, y que hayamos terminado en ese mismo momento de echar un kiki… (así no tengo que quedarme a dormir… ni pagarle, no sé qué edad tendré ni en qué situación me encontraré).

 

Dos cosas básicas, que, en el fondo, describen el comportamiento general de los profesionales de este sector:

-         Se puede hacer más daño interviniendo mal que no interviniendo

-         Existe el problema de la Negación del deber de socorro

¿La solución? Llamar a Urgencias y que se ocupe otro. Al fin y al cabo se trata de mejorar el estado de la víctima (no de agravarlo… para eso están la defensa y el revólver) y ante todo hacer sólo lo imprescindible.

La clave de todo (y vuelta con las siglas) es la conducta PAS (Proteger, Alertar y Socorrer)… vale con pedir un médico, no la vayas a cagar. Con estos tres sencillos pasos el alegre Vigilante o Auxiliar evitará ser condenado por Negación de Auxilio.

 

El momento del día fue cuando me decidí a participar en la clase. Justo cuando F preguntó por los síntomas incompatibles con la vida. ¡No respira! Dije, a lo que me respondió que no necesariamente. Lleno de frustración grité (juro que sin mala intención) ¡La víctima carece de cabeza!... ¡Exacto!, respondió él, ¡o que está partida por la mitad!

 

Respecto al análisis de la víctima cabe decir que lo primero que se debe mirar es si está consciente. De estarlo hay que averiguar qué diablos le ha pasado, siempre evitando preguntar si se encuentra bien… imaginaos si no la respuesta: ¡Perfectamente Agente! ¡Es que suelo caerme al suelo con frecuencia!

 

¿Cuál es la solición para la PCR? Se preguntará el curioso lector ¡Pues la RCP! Todo ello me llena de gozo y me impulsa a gritar ¡B.I.E.E.E.E.E.N.! No os voy a contar lo que es una Reanimación Cardio-Pulmonar, entre otras cosas porque me acabo de meter cuatro horas de gimnasio: Dos de Jiujitsu y dos de musculación… con bronca de la mulata incluida (y os juro que no me he pedido cuando me sujetaba las piernas para hacer dominadas). Resulta complejo, no domino el tema, y sinceramente: Estoy algo cansado.

 

Después llegó el apasionante mundo de la desobstrucción de vías aéreas las quemaduras y la Apasionante Regla de la Mano para medirlas: La palma de la mano es un 1% de la superficie de piel afectada… el problema es que se debería tomar la palma de la mano de la víctima, no la del gigantesco (o risiblemente enano… o cómicamente gordo…) vigilante. ¡Una quemadura de más del 10% es grave! Claro, si el 1% de la piel del cuerpo humano es la que recubre los genitales, que me expliquen los casos siguientes:

-         El 1% de Jose el quiosquero (1,70 de alto) equivale al 1% de Nacho Vidal (a ojo 1,80)

-         El 1% de Rocco Siffredi equivale al 1% de Nacho Vidal (¿Qué más dan dos centímetros?)

-         EL 1% DE MANDINGO (unos dos metros y 47 CENTÍMETROS) EQUIVALE AL 1% DE NACHO VIDAL, ROCCO SIFFREDI Y, por alguna razón, JOSE EL QUIOSQUERO. (Y no me meto en el estudio porque ¿Por qué meter a Rocco y a Nacho si en el fondo somos los tres –ejem- iguales?

 

 

 

Miércoles, 28 de Diciembre de 2005 00:11. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Terrorismo y Amenazas de "Artefastos Plosivos"

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No puedo comenzar a hablar de esta lección sin hablaros un poquito sobre mí:

Empecé algo mayor la licenciatura de Ciencias de la Información (rama Periodismo), y hasta el segundo año no tuve claro qué era lo que quería de ella. En un principio soñaba, como casi todos, en hablar por la radio, salir en la tele… escribir quizá en un periódico, pero fue en segundo de carrera (situaos, sobre el año 2000), cuando siguiendo la máxima de Las asignaturas optativas que nadie quiere son las que menos problemas me darán respecto a las plazas, escogí Lengua Vasca e Historia de la Civilización Vasca. ¡Claro! ETA, nacionalismo, Historia vasca… acabar tratando el tema del terrorismo era poco menos que inevitable.

Después llegó la Cátedra Almirante Don Juan de Borbón, donde se trataban, a cambio de soportar las charlas que daban comandantes, coroneles y generales, alguna que otra visita a una base –con papeo para oficiales incluido- y un precioso título entregado por alguna autoridad del Ministerio de Defensa, del Gobierno, o en mi caso del Rey, se hablaba de temas que afectasen a la Seguridad Nacional e Internacional. Me encantó esa cátedra y decidí tratar (y siempre diré tratar) de especializarme en esos temas. Hoy soy titulado por el CESEDEN, pronto Licenciado en Ciencias de la Información (moralmente he acabado ya la carrera) y hago horas en PROSEGUR para pagarme un  Master o dos… y quién sabe si el doctorado.

Es en esta situación (excepto lo de las horas, que vino después) cuando un día, asistiendo al curso de Vigilante de Seguridad, llega el Señor F y nos ofrece una clase sobre amenazas de bomba que ha de empezar hablando sobre terrorismo.

Ante todo las funciones del alegre vigilante de seguridad en caso de amenaza de atentado:

-         Reconocer el supuesto artefacto explosivo

-         Reaccionar ante la amenaza de bomba

-         Observar y tomar notas del hecho

-         Colaborar en la búsqueda (abierta o encubierta), así como en el aislamiento de la misma o en la evacuación.

A mi querido F le faltó la esencial (bueno, la dijo luego): Guiar al TEDAX hasta el artefacto y dejar que haga su trabajo en paz.

El Señor F empezó diciendo que cuando se habla de terrorismo la política ha de quedar a parte: Se trata de un fenómeno social, y además el más destacado de las últimas décadas. Por ahora bien, correcto. Lo más correcto que he oído decir cuando se habla de terrorismo.

Evolución del terrorismo, incorporación de la juventud a la delincuencia, transnacionalización del fenómeno, situación del país… todo iba de puta madre hasta que llegó a los objetivos del terrorismo: Afectar a la moral de la base social (y diferenció Base Social de Opinión Pública… porque un montón de oficiales de las Fuerzas Armadas me dijeron durante cuatro años que el terrorismo busca afectar a la moral de la Opinión Pública…). Aceptó mi sugerencia de que el terrorismo era propaganda (no dije que a través de los hechos) pero como mi querido Señor F, al meter en el fregado a los medios de comunicación dijo la siguiente frase solemne:

¿Y que es la Propaganda? ¡Publicidad!.

Como dice Dilbert, en una de las tiras cómicas de Scout Adams, justo en ese momento noté que me encontraba en el momento más bajo de mi carrera. Deseaba saltar sobre le Señor F, arrancarle la cabeza y llevármela a casa para colocarla en el salón. Justo encima de la Tele. Pero claro,  él me tenía que evaluar… y además me sacaba unos veinte kilos de músculo y decía ser cinturón negro. Por lo tanto la cosa se me quedó en un reajuste de cervicales (de los que recomienda el Señor G antes de disparar un arma), un principio de úlcera de duodeno… y el deseo ferviente de tener a mano un lanzagranadas.

Otro momento de gloria fue cuando F describió a los terroristas: No son locos ni fanáticos –dijo- son gente muy racional y muy  preparada. Hace unas semanas he podido dar una conferencia sobre la amenaza del terrorismo en un instituto. Sé que no era más que un circo de la editorial para ahorrarse el gasto de destruir ejemplares, pero en todo momento esas frases del Señor F estaban en mi mente diciéndome: ¡Golfo! ¡Por Dios! ¡Procura que estas chicas y chicos no admiren a los terroristas cuando acabes la ponencia!

En el fondo el Señor F no es mal profesor. Incluso parece buen tipo, pero no todo el mundo debe hablar sobre terrorismo. Las opiniones, como bien dijo al principio de la clase, quedan en la cafetería. Es más, al final del curso nos pasó un cuestionario anónimo para que le evaluáramos. No pude resistirlo: Le dije que revisara los contenidos que da sobre terrorismo… y le subrayé que PROPAGANDA Y PUBLICIDAD NO SON LA MISMA JODIDA COSA.

Finalmente, antes de contarnos un par de anécdotas y ponernos el famoso vídeo temático del tipo Segurata malo versus Vigilante Bueno  (si hay uno para cada lección ¿Por qué no para ésta?) nos tranquilizó: Nada de desactivar bombas… en España no se desactivan si no es para conseguir información vital… aquí hacemos explosiones controladas.

Tremendo.

Martes, 27 de Diciembre de 2005 23:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

PROSEfrases Gloriosas (3ª y Última)

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Éstas son las últimas frases gloriosas del Curso de Vigilante de Seguridad de PROSEGUR… queda describir las últimas clases… ¡Dadme tiempo! ¡sólo soy segurata!También están agrupadas por tema... y puede que haya algún diálogo.


-          En caso de que a alguien le de un yuyu, recordad siempre la pregunta que hay que hacer al público cuando se acerquen a mirar: “¿Hay alguien con conocimientos para hacerse cargo de esta persona?” ( Señor F, PROTEGER-ALERTAR y SOCORRER)
-         El primer paso del análisis de una víctima es comprobar si está consciente y de no estarlo comprobar su pulso… si está consciente nunca le preguntéis “¿Se encuentra Bien”? (Señor F… ¡Pues claro hombre! ¡Pues claro!)
-         Hay algunos síntomas incompatibles con la vida que pueden presentar las víctimas…(Señor F)
-        
¡Que no respira! (Golfo)
-        
¡Falso! ¡Cuando buceas puedes tener pulso y no respirar! (Señor F)
-        
¡La víctima carece de cabeza! (Golfo)
-        
¡Correcto! ¡O que está partida por la mitad! (Señor F… síntomas de que esa persona que hemos encontrado tirada en el suelo, ante nuestras narices no se encuentra ya entre los vivos)
-         Si la víctima está consciente y la obstrucción de vías aéreas es parcial, hay que ordenarle que tosa (Señor F: Salvando vidas)

-         Si la obstrucción es total, pero intenta hablar es que tiene aire en los pulmones… ¡Tosa señora! (Señor F… “sólo las mujeres se asfixian”)
-         Si no puede toser hay que darles cinco golpes interescapulares o golpes con la palma de la mano entre los omóplatos… alias palmaditas (Señor F ¿Algún médico en la sala?)
-         Si no funciona, hay que hacer la maniobra de Heimlich… alias “ maniobra del hueso de pollo” (Señor “Kentucky Fried” F)
-         …Movemos el diafragma para desobturar el atragantamiento. A continuación 5 golpes interescapulares y 5 maniobras de Heimlinch… (Señor F… en Guantánamo ha funcionado, así que…)

-         Las Rectorragias son hemorragias internas exteriorizadas que salen por… por el culo. La Melena, en particular, tiene un origen más profundo… intestinal o estomacal… la sangre al salir entra en contacto con materia en descomposición…espero que nunca tengáis que oler una Melena… (Señor F, venid a clase en ayunas)
-         Las Escaras, o quemaduras de 3er grado, no duelen y se caracterizan por presentar en la piel imperante color negro… (Señor F y las quemaduras de verdad)
-         La evaluación de as quemaduras sigue la “Regla del 9”: Cabeza y cuello = 9%, Cada brazo = 9%, Cada Pierna (2 x 9) 18%, Pecho y abdomen = (2 x 9) 18%, Espalda (2 x 9) 18%... y genitales 1% (y no me seáis fantasmas) (Señor F… Al nacer me dieron a elegir entre una memoria prodigiosa y un enorme pene bulboso… así que no recuerdo si os he felicitado por Navidad –Golfo-)

 

-         El cacheo: Debe ser superficial (palpando no tocando), Evitar zonas íntimas, el agente y el cacheado han de ser del mismo sexo… si se niega es un profesional: Amenazad con llamar a la Policía (Misteriosamente atractiva instructora de Principios Legales de la Seguridad Privada… Exijo que me cachee una atractiva mujer –Golfo)

-          Cualquier persona puede detener, pero nadie retiene (excepto la policía para una identificación), se puede hacer en caso de: Detener un delito en marcha, haber pillado al delincuente in fraganti o al que se fugare de la cárcel… Nosotros ponemos a disposición Policial, no judicial, por lo que podemos detener a alguien por tiempo indefinido… (Diferencia fundamental entre la Ley de Seguridad Privada y el reglamento de las Waffen SS)
-         Al poner a disposición judicial no nos afecta el Habeas Corpus… (La misma, tampoco nos afecta el Corpus Christi)
-         Si os equivocáis sed discretos y pedir disculpas al afectado o afectada (Señor F… soluciones sencillamente geniales a problemas complejos)
-         Un delincuente suele poner a la gente en contra del Vigilante… (Señor F, ¿Cuál es la diferencia entre un delincuente profesional y un periodista?)
-         Sólo se considera Robo (y no hurto) cuando el valor de lo sustraído es superior a 400,51€… (Instructora… ¿Qué significa hurto? -Dijo un compañero-)
-         El Dolo es una acción dolosa (Instructora licenciada en Derecho… como su propio nombre indica)

 

-         ¿Llevas ocho años en esto y haces el curso ahora? Si eso me siento y hablas tú… (Pascual, Depto. de Operaciones)
-         No se puede comer,  beber alcohol, llegar tarde, fumar, dormir, ver la tele, oír la radio, llevar uniformidad incorrecta,leer, usar indebidamente el teléfono o internet, robar (y los vigilantes robamos muuucho) (Pascual… olvid decir que los turnos son de 12 horas)
-         Soy el responsable de GEC desde hace casi 5 años… lamentablemente no sé qué es lo que significan estas siglas (¡LO JURO! Scout Adams –creador de Dilbert- no tiene nada que ver con esto
)
-         Cuando un empleado es malo, solemos darle un mal servicio y esperar a que se queme para que se vaya sólo (Pascual… técnica bonzo-empresarial de Recursos Humanos)

-         Los de Formación son más “Nose Up”, mientras que en Recursos Humanos somos más realistas… Operaciones en cambio cuenta lo que le da la gana (Pascual… deben ir a comisión por empleado infeliz)
-         Vosotros sois lo más importante para la empresa… no el cliente (Pascual… añadió “Digo yo que los clientes sobran, pero el personal no”)
-         Yo siempre hago de VIP en los cursos de escolta… más que nada porque me invitan a comer (Pascual… o “por qué  trabajar aquí está lleno de ventajas”)

-         Necesitamos escoltas que hablen inglés, más que nada por si el Tom Cruise viene con el Armario negraco de guardaespaldas y jefe de seguridad… (Pascual, “El armario negrazo y yo…”)
-         Sabed que si no promocionáis a Vigilamte, jamás saldréis de la puta obra a la que os vamos a mandar por las noches (Pascual… elevando la moral)
-         Hoy hay dependencias ministeriales sin vigilantes por la noche (Pascual… fomentando el crimen)
-         Los clientes creen que como pagan pueden hacer lo que quieran… (Pascual… “Yo, Puta” –con perdón-)
-         Los de Operaciones tenemos recursos para todo (Pascual… “Por eso nos vamos de puente y vosotros no”)
-         ¿Me mandáis a RENFE? ¡Soy un Marine de Hierro! (Compañero Diego… temporalmente transferido desde la BRIPAC)
-         Un complejo programa informático compara los perfiles de los clientes (de más a menos bondad) con los empleados (de mayor a menor proyección): Los de más proyección se van con el cliente más bondadoso… los de menor proyección se joden. ¡PROSEGUIR es la única empresa que trata de fidelizar a sus empleados! El problema es que no hemos conseguido actualizar el programa para que tenga en cuenta la distancia entre la residencia del empleado y el destino que se le asigna (Pascual… no bromeo, es una cita literal ¡Nada que ver con DILBERT!)

-         Recordad que, generalmente, los criminales son más inteligentes que nosotros (Señor P, Instructor e Técnicas de Intervención… léase Defensa Personal)
-         Me duelen las muñecas de la clase de ayer de defensa personal… ¡O es por el frío! Me las he partido miles de veces: Hay niños que tienen balones y cometas… yo de niño tenía los brazos escayolados (Golfo, Crash Test Dummy)

-          ¿Soy al único al que le duelen las muñecas? (Golfo)
-         No, eres el único al que ayer cogieron de víctima, te hemos rebautizado “Sparring” (compañero
)
-         Respecto a la clase de Defensa Personal de ayer, lo cierto es que no me pegaban tanto desde la Primaria (Sparring
)
-         Oye F, ¿Si no me cogen ni de Auxiliar… me cogeríais de Sparring o de blanco humano para las prácticas de tiro? Es que creo que he cabreado a G, y ayer P me hizo trizas el brazo… son puestos que se me dan bien (Golfo, actual auxiliar contratado como Vigilante sin titulación)

Martes, 27 de Diciembre de 2005 23:03. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

PROSEfrases Gloriosas (2ª Entrega)

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 He aquí las frases gloriosas del segudo tercio del PROSEcurso de dos semanas (tranquilos si os liáis al leerlo: Yo me he liado al escribirlo). Sabed que las frases están agrupadas en función del tema del que trataba la clase, charla o práctica. Si cierta continuación entre algunas de ellas suele ser porque se trató de un diálogo (o de una de esas respuestas en voz baja que se dan cuando el instructor dice alguna chorrada).

-         Las intervenciones han de hacerse siempre fuera del alcance de la vista del público (Señor F… Men in Brown)

-         Los delincuentes profesionales viven de las indemnizaciones que pagan los vigilantes inexpertos (Señor F… nosotros, los buenos)

-         Como veo carah nuevah, zus ví a dá yo la segunda semana… Leventá la mano los que seamos ya vigilantes… (Señor F, siempre a tu lado)

-         Cuando éramos el grupo B siempre nos mandaban primero a nosotros. Ahora somos el grupo A… y nos mandan siempre primero ¡Somos los PROSERECON! (Diego, compañero… exBRIPAC)

-         Se hace lo que yo diga en la práctica anti-incendios… me da iguá que seái bomberos… alguno seréi bomberos-toreros (Señor F… no protagonizó “Llamaradas” por un error en el casting)

-         Me cargo a los graciosos con facilidá y sin remordimiento (Señor F, próximo Gobernador de California)

-         Se dice lo que yo haga… no, se hace lo que yo diga (Señor F, Eficiencia, Eficacia y Effffrrores contínuos)

-         No pretendái apagá el Windsor vuzotro sólos, é ná má que una toma´contacto… que sepái usá un extintó… (Señor F… y se sigue sintiendo orgullosos)

-         Sólo se pasará al servicio con apretones justificados: Que demuestren palidez, sudoración y temblores… (Señor F ¿Por qué creíais que el uniforme era marrón?)

-         Mis tres consejos: Ni móviles, ni fumar… y sentido común (Señor F, Tres normas básicas para ser feliz)

-         El fuego es la reacción química de la oxidación esotérmica… (Por favor ¿Podría escribir Exotérmica?)

-         ¿Cómo quemamos una mesa de madera con un mehcero? Produciendo un cambio de estado: Disminuye la densidad separando sus partículas y aumenta la cantidad de aire entre las partículas… (Señor F: Es decir, despedazar la mesa con un hacha, triturarla hasta convertirla en serrín y quemar el serrín con un mechero… pero dicho en el idioma de Star Trek)

-         ¿Arguna vé habéi evaporao aceite? A mí me pasó el día del Alonso… (Señor F, El Día de La Bestia)

-         Si dividimo un cubo con gasolina en tres campos que contengan el mismo volumen y aplicamo una cerilla encendía el primer campo en inflamarse es el intermedio, porque tiene la proporción exacta de comburente y combustible. ¡Probadlo en casa! ¡Veréi que tengo razón! (Señor F… él lo probó en casa y por eso siempre lleva manga larga)

-         ¡Para esta práctica poneos en parejas… ¿Tú estás sólo? ¡Pues te quedas sólo! (Señor F… ¿A nadie le apetece montar un trío?)

-         La Seguridad es cosa de todos ¡Unete! (Cartel publicitario de PROSEGUR: Operación Empleo)

-         Todos esposados = Seguridad total (Compañero/Camarada Hristo… 50 años de comunismo han creado un peculiar sentido del humor en Europa del Este)

-         PROSEGUR regala la ropa… ¡usad el uniforme! (Señor F… la elegancia personificada)

-         Al vigilante no se le pide eficacia, sino eficiencia… (Señor F… ¿Alguna pregunta?)

-         El Pánico, al igual que el bostezo, es algo mú contagioso (Señor F, muchos años en el turno de noche)

-         ¿No recordái la evacuación del Bernabeu? Yo estuve en el atentado real frente al Bernabei (Torre Europa)… ¿Qué sois? ¿Todos atléticos? (Señor F… atentados ficticios)

-         En un incendio hay tanto humo que no sabes dónde echar el polvo… (Señor F,  FRASE REAL ¡LO JURO!)

-         En caso de tener que evacuar una instalación hay que mentir a la gente que está dentro: Hay problemas técnicos (Señor F: Cómo una bombilla fundida puede hacer que se evacue a 120000 personas de un estadio de fútbol)

-         La diferencia entre un incendio y una amenaza de bomba es que la gente no percibe el peligro… (Señor F, y que nadie abra la boca)

-         A soluciones drásticas medidas drásticas: A veces hay que quemar el bosque para hacer un cortafuegos (Señor F: Maestro de la desalimentación)

-         Pido Fines de Semanas y Festivos… alguien tiene que hacerlos (Golfo… ¡Por fin una frase mía en esta sección)

-         ¡Eso es un compañero! (el tipo que tenía sentado atrás)

-         ¡Hola! ¡Soy Pascual! (¡Hola Pascual!.. esto más que un curgos de Vigilante parece una reunión de Alcohólicos Anónimos)

-         ¡Ahora por fin tenemos personal dónde elegir!... se valorará tener coche y vivir en Getafe (Señor Pascual… Malvado director de Recursos Humanos)

-         No sabemos cuántas vacantes tendremos el día 1, pero sí que haber 5 ó 6 bajas voluntarias… (El mismo Señor Pascual… podría haberlo dicho antes…)

-         Si sobra personal sobran los no titulados… (Pascual, todo tacto)

-         En caso de conflicto empleado-empresa siempre te puedes ir a otra empresa (Pascual, bienvenidos al apasionante mundo de la Seguridad Privada)

-         El diploma de este curso es muy importante… vale para trabajar en PROSEGUR (Señor Pascual… y si cuela cuela)

-          A lo mejor algún cliente pide sexo (Señor Pascual… ¡Género hombre! ¡género!)

-         Si me toca trabajar y tú libras ¿Harías mi trabajo? (un compañero del fondo del aula)

-         De eso nada, yo a tu novia no la conozco (otro compañero, el que estaba sentado justo a su lado)

-         El carnet de conducir es como el inglés, e debería estudiar en el colegio (Señor Pascual… tengo grandes planes para cambiar la sociedad después de la guerra)

-         Las armas las carga el diablo… y las disparan los gilipollas (Sargento Álvarez, Brigada Paracaidista… frase atribuida a él por mi compañero Diego… reconozco que he usado esa frase en una reciente conferencia)

-         Observo que pasan lista sin ningún orden aparente… ¡Idea! ¡voy a levantar la mano varias veces mientras pasan lista y evaluaré su reacción! (Golfo… sembrado)

-         Bastantes calentamientos de cabeza tengo fuera de aquí… (Señor F, ¿Mente calenturienta?)

-         La Defensa es semiflexible… o semirrígida… como lo querái decir (Señor F, siempre hay dos opciones)

-         Nunca dejéi agua en la manguera… (Señor F, apagar un incendio es como ir a mear)

Martes, 27 de Diciembre de 2005 22:58. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

PROSEPráctica contra incendios

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El catastrófico incendio de cierto edificio en Madrid, que protegía LA EMPRESA (de lo que por alguna razón se sigue sintiendo orgullosa) ha hecho cambiar las prioridades de los cursos para Vigilante de Seguridad, en particular los PROSEcursos). Aunque las prácticas antiincendios se dan casi al final del curso, son (junto a la amenaza de Artefactos Plosivos) la lección a la que se dedica más tiempo.

Tanto es así que no sólo se le dedican un par de días a la teoría (algo inconcebible en el intensivo curso de Cómo sentarse en una silla sin caerse, cómo señalar hacia los ascensores y cómo matar a un zombi con el dedo pulgar; sino que también dedicamos toda una tarde a extinguir un incendio ficticio en las instalaciones de ASEPEYO, sitas en algún lugar de la meseta de cuyo nombre no consigo acordarme. Destaque las gloriosas frases del Señor F:

-         No intentéi apagá el Windsor, é sólo una toma de contacto… pa´que sepái lo que é un etintó.
-         Sólo se pasará al servicio con apretone justificaos, que demuestren: Sudoración, Palidé y Temblore.
-         Zusrrecomiendo cagái un grupito y vai en RENFE, y de comé… lo má rápido é (¡Oh Dios mío! ¡Juré que no volvería a pisarlo!) Er Burge Kín sito en la proximidade.
-         ¡No movile! ¡No Fumá! ¡Sentío Común!

Allí me enteré de que la diferencia entre un fuego y un incendio es que el primero está controlado (o eso dice el Cheff de la barbacoa dominguera). Informé de que el fuego es una reacción química y que si tiene cuatro componentes (Comburente o aire, combustible, Energía de activación y Reacción en cadena), entonces deben existir cuatro medios de extinción A ello, F me respondió con un ¡Mú Bien! ¡Me quedo con tu cara! (yuju, justo lo que trataba de evitar durante estas dos semanas y la cago en los últimos dos días).  Además, odo combustible tiene cuatro puntos a atender: Punto de evaporación, de ignición, de inflamabilidad y de autoinflamación… y que a un combustible líquido no se le debe echar agua: ¿No habéi evaporao aceite? A mí me pasó el día del Fernando Alonso… eshé unas patatas a la sartén y…

Blablablá, los mecanismos de transmisión de calor son Conducción, Convección, Radiación y contacto directo (ya decía yo que si tocabas una llama…) y los de extinción son Sofocación, Desalimientación, Enfriamiento e Inhibición (Sólo para bomberos al parecer…). ¡Ah sí y que los componentes del fuego son calor, humo, gases y llamas: Tinky Winky, Lala, Dizzy y Po, como técnica mnemotécnica… Blablablá color de la llama…   blablablá en todo caso llamar a los bomberos y tratar de apagarlo.

 

Finalmente hicimos una evaluación de andar por casa: Estaí en una isla desierta llena de bosque. Se produce un incendio. Estái rodeao de avcantilaos y en el agua no hay má que tigurone y cocodrilo cabreaos de hambre. ¿Solución?... No vale rezá.

La respuesta correcta (a situaciones drásticas soluciones drásticas) nos la dio la película Los Dioses deben estar Locos 2: En la que un pequeño bosquimano atajaba un incendio de grandes proporciones quemando con una rama en llamas un perímetro para que el incendio no avanzase… Los profesionales lo llaman Cortafuegos.   Otras alegres soluciones fueron: Esperar a que un trozo de jungla se queme y una vez carbonizado refugiarme allí; lanzarme al agua, dado que los cocodrilos y tiburones están MUERTOS de hambre (y los depredadores muertos no te comen); y mi preferida: Enterrarme en la arena para no quemarme. Respuesta de Super F: Cónocéi un plato que se llama Lubina a la Sal? Esto sería Vigilante a la Tierra… en su punto.

 

Respecto a la práctica, mucho mejor: Disparar un extintor sin darle a F (que lucía la maravillosa y calentita PROSEParca) y apagar una estantería en llamas es una experiencia edificante. Nunca había disparado uno. Pero ante la pregunta ¿Qué haríai en caso de que se o quemase una tantería como etta? Mi respuesta de sentido común fue: Reducir a leches a este anciano (el jardinero del lugar) que vuelve a prender la gasolina almacenada en la estantería con su antorcha encendida y llamar al 112.

Lo más divertido fue la práctica extra con la BIE (boca de incendios equipada). Cogimos la profesional, de 40mm (la cara… la que usan los bomberos) en lugar de la barata, de 25mm (que se encuentra en todos los lugares de trabajo). No os imagináis lo que es eso. Tiene tres tipos de chorro:

-         Sólido (rebautizado como chorro antidisturbios o chorro mata-hippies): De largo alcance, esparce los combustibles, rompe los cristales y abre las puertas mejor que cualquier patada.

-         De Ataque: Idóneo para la extinción.

-         De Cortina o Defensivo (más que nada sirve para acercarse sin quemarse).

PROSEanécdotas contra incendios:

-         El chorro de la BIE tira para atrás una barbaridad. Debe ser utilizada por dos o más personas. Cuando me tocó ser el hombre de apoyo (el segundo… el tercero se dedica a desenrollar la manguera y a ir pasando más y más) casi acabamos diez metros más atrás hasta que, en glorioso momento, me dio por recordar que en otra vida fui un samurai masacrado por los reformistas Meiji y grité: ¡Chicos formad en Zenkutsu Dachi! (Una posición de guardia de Jiujitsu en la que el 70% del peso se apoya en la pierna adelantada), porque la mejor forma de solucionar un momento de confusión es proponer la solución con un concepto en japonés.

-         En el fondo he tenido suerte: La mejor situación para apagar un incendio simulado al aire libre es durante una lluvia abundante.

Me toca currar los días 23, 24 y 25. Y luego el 30,31 y 1; así que andaré algo liado currando y durmiendo como para escribir algo este fin de semana. Os dejaré unos Christmas para felicitaros las fiestas (dado que trataré de ignorar el hecho de que mi familia está a 2000km y yo trabajo). Del 26 al 30 os iré dejando:

 

- PROSEAmenaza de Artefastos Plosivos y Terrorismo

- PROSEprácticas Legales

- Las Frases Gloriosas del PROSEcurso (2ª Entrega)

- Y la recopilación de las mejores FRASES GLORIOSAS de todo el año

Si me sobra tiempo os hablaré de mi destino como Vigilante en Prácticas: Mi Pequeño Windsor.

 

 

 

Viernes, 23 de Diciembre de 2005 14:39. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Ésta es mi Defensa

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Ésta es mi defensa, una defensa reglamentaria, semirrígida, con núcleo de caucho relleno de arena y recubierta de cuero. Incluye un fiador y un guardamanos, y es de la Marca Roal (Guarnicionería SA). Baby la ha probado (en el buen sentido), y su conclusión fue que con sólo cogerla te inunda una sensación de poder indescriptible. Gracias a Dios Verdi tiene buenos reflejos, porque si lo hubiera cazado ahora estaríamos de entierro felino.

La ONU dice que sólo debe servir para guiar masas y para intimidar, pero la ONU no hace turnos de doce horas (esto me ha quedado 100% SEGURATOR). El nombre Defensa me suena soso. Sí, se le puede decir Porra, pero en la empresa me han prohibido decir ciertas palabras como Segurata, Porra, Torrente, Vacaciones y Día Libre. Por lo tanto os invito a ayudarme a rebautizar a la pequeña (50 cm de extensión) defensa. Enviadme en forma de comentario los nombres gloriosos que se os ocurran: Prometo tenerlos todos en cuenta. Mis dos primeras proposiciones son:

- Mandingo Dada su forma ligeramente curvada, su extensión de 50cm y el color del cuero que la recubre no podía ser de otro modo.

- Anestesia (Nombre Completo Anestesia Local)

Para ir abriendo boca, he modificado el Credo de los Marines de EEUU para lograr EL CREDO DE LOS PROSEGURATAS. Ahí queda la cosa.

"This Is My Maul"

THIS IS MY MAUL. There are many like it, but this one is mine.  My maul is my best friend.  It is my life.  I must master it as I master my life.

 

My maul, without me is useless.  Without my maul, I am useless.  I must hit with my maul true.  I must hit straighter than my enemy who is trying to hit me.  I must hit him before he hits me.  I will....

 

My maul and myself know that what counts in this war is not the knocks we hit, the noise of our bludgeons, nor the craniums we broke.  We know that it is the hits that count.

We will hit...

 

My maul is human, even as I, because it is my life.  Thus I will learn it as a brother.  I will learn its weakness, its strength, its parts and  its accessories.  I will ever guard it against the ravages of weather and damage.  I will keep my maul clean and ready, even as I am clean and ready.  We will become part of each other.  We will...

 

Before God I swear this creed.  My maul and myself are the defenders of my mall.  We are the masters of our enemy. We are the saviors of my life.

 

So be it, until there is no enemy, no thieves, no intruders but Peace!

THE CREED OF THE PROSEGUR Security Guards

(Inspired by The Creed of the USMC)

 

(Nota Bene:  No Mamá, no me he mudado a una casa de putas. El edredón de tigre que podéis observar de fondo es el sustituto temporal del nórdico-ártico que resultó biorgánicamente  dañado por cierta hazaña de Verdi, relatada en el primer capítulo de su MANUAL DEL PEQUEÑO BASTARDO. )

Tutorial: Día 5 (Pruebas Físicas y Defensa Personal... ésta el día 9)

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Acabo de volver de la clase de Jiujitsu con un viejo conocido, el sensei Ángel Glasco. No me hacían tanto daño desde el colegio. Las pruebas de Preparación Física y Defensa Personal se prorrogaron durante las dos semanas de curso: En la primera comprobamos nuestro lamentable estado de forma (broma oficial del PROSECURSO ofrecida por nuestro querido Señor F) tratando de hacer las putas dominadas (o lanzando el balón si tuviste la suerte de nacer mujer o de tener más de 50 años), corriendo un kilómetro (lo que en el lenguaje de esta magna empresa significa dar 13 vueltas a una pista) y comprobando la capacidad de salto vertical.
 Mis primeras impresiones, al contrario que en comisaría, no fueron dactilares... de hecho no descubrí nada nuevo: El Ejercicio cansa. Pero cansa de narices, y si de hecho llevas tiempo sin practicar te cansará más. Además he descubierto que, en el fondo, el tabaco no dificulta la práctica de actividades de esfuerzo físico:
- En la PROSEanécdota del día 15 de Noviembre pudisteis descubrir lo excitante que es una carrera de fondo con chicas atractivas que no controlan la respiración. Excitante, pero difícil, dado que una mastodóntica erección limita a libertad de movimientos (y el factor de disimulo) a la hora de correr al menos un kilómetro.
- Respecto a las Dominadas, puedo presumir de haber hecho media... la cosa fue así: Siguiendo los pasos de otro compañero que creó el estilo Guijuelo, es decir quedarse colgado como un jamón y, si eso, balancearse. Lo mío podría ser trascrito como: (ruido natural de subirse a un banco) ... (ruido del roce de las manos asiendo la barra elevada) ... (ruido del banco siendo retirado)

¡ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJJAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHHH!

(ruido de setenta y cuatro kilos de carne, pellejo y huesos cayendo desde cierta altura)

¡Media! (había hecho media y me sentía muy orgulloso... ¡Yujuuuuuuuu! ¡Y me piden 2!).


- Salto Vertical: El orgullo me salí por las orejas: No sé por cuánto demonios salté ¡Porque me salí por encima de la escala! ¡Me pedían entre 38 y 40 centímetros y di una especie de salto transorbital! Podría dármelas de chulo explicando mi muy compleja técnica de salto, herencia de los estudios científicos de los jugadores de Baloncesto, de Voleibol, de José María Bakero... pero no, sólo tomé impulso y metí un brinco de narices... ¡Que bajen el techo que si no me doy!


La Defensa personal se dio al día siguiente: Os lo resumo. Ángel (por eso le cité al principio) se quejaba de que había vigilantes de seguridad que se las daban de Burce Lee cuando en realidad sólo habían dado un curso de dos semanas... Querido Ángel, cometiste un error de cálculo. No son dos semanas (eso es el curso completo) ¡SON DOS PUTAS HORAS! y en dos putas horas te enseñan dos formas de liberarte de agarres (a saber quién agarra a un segurata... lo normal es que le den una leche), y cuatro llaves guarras (en realidad un Kote Gaeshi, un Waki Gatame, un Nikio y un Shio Nage - ésta es una proyección pero puede usarse como luxación-). E incluso vimos cómo se engrilleta (esposa) a alguien... y digo vimos porque no lo practicamos, sólo vimos cómo se lo hacía el monitor (un vigilante) a uno de nuestros compañeros, y cómo golpear con la porra defensa.
Para el recuerdo dos frases gloriosas del Monitor (Señor J... creo que era J):
- Recordad que los juicios os los coméis vosotros... los criminales generalmente son más listos que nosotros
- Las porras me las como yo en el desayuno... esto se llama defensa

 

Martes, 13 de Diciembre de 2005 23:20. #. Justo lo que necesita este país Hay 5 comentarios.

Tutorial: Día 4 (Lecciones de Tiro)

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Y SI ALGUIEN QUIERE DECIRME ALGO DESDE LA LÍNEA DE TIRO QUE, POR FAVOR, NO SE GIRE 

                                                                         (Señor G, Instructor de Tiro)

 

El presente relato narra una de las experiencias más divertidas de mi vida. Cuando hablamos de un instructor de tiro (y me refiero a tiro con arma de fuego, nada de tirar de un carro ni nada por el estilo) nos imaginamos al típico americano con bigote y gafas de espejo, muy requeteserio y con una mala hostia de narices. Preguntando a Félix sobre cómo era su instructor de tiro me contestó que Un gilipollas... es normal, pero la razón se debe a que cierto descubrimiento reciente dice que el plomo en suspensión al ser respirado contamina la sangre: al salir el proyectil del cañón roza con las estrías del ánima rayada desprendiendo partículas de plomo del proyectil, partículas que salen del cañón impulsadas por los gases de la combustión que se produce el disparo... es decir  algo que de hacer prácticas a diario te contamina de por vida... Enfermedad del Fontanero la llaman. Pues bien, esa es la causa de que la mayoría de instructores de tiro (gente que suele presenciar cientos de disparos al día) pidan la baja. Otra sobre instructores de tiro fue la que me contó mi compañero Diego, (que estuvo en la BRIPAC), frase gloriosa del Sargento que le instruyó: Las Armas las carga el diablo, y se le disparan a los gilipollas. Frase sólo comparable a la de nuestro querido Señor G: Vuestro dedo es el único seguro que lleva el arma.

 

Bueno, mi instructor de tiro gilipollas no era... freak vale, pero gilipollas no. Más bien alguien institucionalizado, muy hecho a la empresa y, como tal, odiador perenne de conceptos como segurata, porra, pistolita y Torrente. Así es el bueno del Señor G, un tipo con tan buen humor y que hace tantas bromas con un arma (descargada) en la mano que acaba por dar miedo... me pasó de todo en sólo una mañana con Súper G. Para empezar, si le pusiésemos a él de Sargento chusquero, en una PROSEMili imaginaria, yo me habría buscado un paquete de cojones (y perdón por el lenguaje cuartelero, pero cualquiera de las compañeras y los compañeros que estuvieron presentes puede atestiguarlo: Lo primero que dijo G fue Ya veréis como una vez cerrada esta puerta tengo que volver a abrirla al menos tres veces....  Yo fui una de esas veces, y el resto no lo recuerdo. Me mandó al fondo de la galería y que me explicase lo que me habría perdido otro compañero, al que he bautizado como El Profesor por un asunto que ya contaré más adelante.

A base de Frases Gloriosas, que podréis leer en el pasado artículo Armados y Peligrosos, nuestro querido Señor G nos explicó los rudimentos del tiro y me satisfizo mi deseo principal de hacer un PROSEcurso de Vigilante de Seguridad:

-  ¿Ha venido usted a tratar de cambiar el mundo?

- No, deje de oler pegamento señor psicólogo de la empresa: Yo he vendido aquí a disparar un arma: A acribillar a balazos un trozo de papel distante a entre 10 y 25 metros y dejar huerfanitos a un montón de pequeños postits.

Me llevé una bronca de narices porque cuando este buen señor estaba explicando el proceso de disparo (eso sí en seco: Con el arma descargada) quien suscribe este texto se tapó los oídos. Menudos gritos tras veintipico años de profesión... preferí callarme lo de que me había parecido un tipo poco serio, que me faltaban un par de horas por dormir, y que mi padre, en paz descanse, solía hacer ese tipo de jugadas (meter un cartucho de fogueo en las recámaras de los CETMES) cuando tenían una parada al aire libre con público. Y digo que preferí callarme, pese a ser todo un bocazas, porque ese señor llevaba un arma (aparentemente descargada) ... y las balas las tenía a mano. Además mandaba él, y no me apetecía que me enviase castigado al fondo de la galería con una manzana sobre la cabeza.

En fin, que fui rebautizado como número 5, hice dos series de 5 disparos (10 en total) y saqué una puntuación de 90 (sin agrupación de impactos)... porque el último se me desvió ligeramente hacia la entrepierna del malvado blanco (en realidad una silueta sin rostro de color negro).  Divertida experiencia que pienso actualizar más adelante: Ahora me toca ir al gimnasio con la mulata... y más tarde a Jiujitsu con el bueno de Ángel, que hace meses que no le veo y hay mucho que contar.  

 

¡VENGA! ¡ALEGRÍA Y LA AUTOESTIMA BIEN ALTA! ¡QUE VAMOS A PEGAR UNOS TIROS!

                                                                                                       (Mi estimado Señor G)

Martes, 13 de Diciembre de 2005 17:16. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Ojo al "Máquina"

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Atención: Esto ha pasado esta mañana a las 8am. Llegaba de hacer mi turnito de 12 horas, y pasaba un tiempo con Jose a la espera para ver al Maquinón, cuando me llamaron porque mi compañero no había dado señales de vida desde las 6:30 (espero que no haya sido nada serio). Llega el Máquina de Matar y comienza una conversación de las que hacen Historia:

Sin saber exactamente cómo, un debate sobre el mundo de la seguridad privada degenera al problema de la inmigración (que si falla algún día la construcción qué hacemos con tantos bolivianos...) cuando nuestro querido Segurator por excelencia acaba por sacar la carta de Hitler de la manga:

blablablá yo les obligaba a cavar una enorme zanja, los mataba y los metía dentro... blablablá mantendría a algunos vivos para que los enterrasen... blablablá yo no pienso trabajar para enterrarlos... y la cosa degenera a su vez en un Si Hitler no hubiese cometido el error de atacar a Occidente (digo yo que Alemania debe andar más allá de los Urales) hoy aun estaríamos hablando de una Alemania Nazi... (todo sin mediar protesta alguna por parte de un demócrata conservador liberal como el Jose) Y en ese tema (para que luego Baby se queje de mí) se enrolló como una persiana, tanto que Jose dejó de prestar atención a su ídolo FJL (Federico Jiménez Losantos... al que la falta de sueño me lleva a llamar Frijolito), persona a la que el Máquina considera un rojo radical (para dar un par de señas más... éste es que le pasa a Atila por la derecha).  El caso viene cuando empezamos con la Historia de la Segunda Guerra Mundial reflejada en el mundo del cine. Es ahí cuando Máquina de Matar se cubre de gloria para los restos:

"Los 12 del Patíbulo está basada en un hecho real, es más al final de la película (cuando acaban los títulos de crédito) te salen los nombres de los doce héroes americanos que exterminaron a todos los mandos nazis - digo yo que algún suboficial sobreviviría- en el Castillo de Wolfestein" 

Ciudadanos: Desde el balcón de vuestro Excelentísimo Ayuntamiento propongo que esta frase sean inmortalizada en una placa de mármol en la puerta del Ministerio de Educación: En el Cuartel General del ET me dijeron una vez "España es un país que presume tanto de sus victorias como de sus derrotas".

 

 

Viernes, 09 de Diciembre de 2005 15:28. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 4 comentarios.

Tutorial: Día 2

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Como entro a currar dentro de tres horas os daré un rápido resumen de mi segundo día de PROSEinstrucción: Continuando con la teoría esférica de la seguridad , el Señor F decidió explicarnos cómo proteger una Central Nuclear. Dado que la diferencia entre la teoría esférica de la seguridad y la de los círculos concéntricos es la cobertura del subsuelo y el espacio aéreo, la referencia fue el 11S. ¿Qué haríais si se dirigiese a vuestra central nuclear un avión suicida?

Las respuestas del personal fueron oro puro: ¡Un radar de alerta temprana! ¡Una batería de misiles SAM! ¿Es que nadie conoce los cañones antiaéreos de doble uso? Quizá el ataque de Al Qaeda se combine con un ataque terrestre de manifestantes hippies! ¿Por qué no instalar un gatling de 20mm y seis cañones  en cada puesto exterior de control de accesos?. Me parecía haber caído en la dimensión desconocida ¿Sería PROSEGUR un ejército corporativo de los del Cyberpunk 2020? Porque es normal que más de un máquina de matar ande desesperadito para que le den su 38 Especial, pero cuando la gente empieza a hablar de sistemas de alerta temprana y armas pesadas, algunos empezamos a preocuparnos. ¿Por qué a nadie se le ocurrió decir que cogería el teléfono y llamaría a Torrejón para que el Ejército del Aire hiciese su trabajo?. Mr. F nos recomendaba presignarnos, rezar una oración sincera y arrepentirnos de nuestros pecados, ¿A nadie se le ocurrió decir me largaría corriendo a grito pelao y agitando los brazos para alertar al resto de la gente?.

Después vino el tema del Control de Accesos. Todos lo hemos hecho alguna vez, según el instructor (¿Cartero comercial? ¡click! pí pí pí...), no antes de conocer la defensa reglamentaria semirrígida, de núcleo de caucho y recubierta de cuero (nunca dejaré de llamarle porra, igual que nunca dejaré de decir segurata) y los grilletes de acero niquelado de doble manilla a las que jamás de los jamases dejaré de denominar esposas.Frases gloriosas de nuestro querido F, fueron:

- Yo he dado mucho cariño con una de estas defensas

- Y Estos son mis terceros grilletes: Los primeros se los quedó la policía y los segundos los perdí...

 

A continuación nos dieron una explicación sobre cómo es el uniforme reglamentario: Color marrón oscuro para disimular las manchas que provocan el café y los sustos (la uniformidad de verano es mu bonita dijo F) y al parecer la ley define incluso lo de la pinza del pantalón. Lo que no te dicen es que el uniforme te lo dan a plazos, ni el truco para que no te apreten los zapatos reglamentarios (pedir una talla más y utiliar calcetín grueso -de elaboración propia... ¡Incluso resultan cómodos!-) F nos recomendó llevar nuestros propios zapatos negros y con cordones. Una media hora en la que lo más apasionante y friqui que ocurrió fue que a alguien le sonó el móvil con la sintonía del Equipo A.

 

El control de accesos se basa en no dejar pasar a nadie no autorizado (churri, que estoy sólo en la fábrica...) apuntar las matrículas o DNIs/NIEs de la gente que entra y, ante todo, saber que no se debe pedir el DNI ni darle la vuelta (es personal, intransferible y la parte de atrás contiene datos personales), sino apuntar tan sólo los datos del anverso que la persona a la que se le solicita te muestre voluntariamente a cambio del permiso para entrar. Como si fuésemos porteros de discoteca, nuestra opción será Si no quiere usted mostrarme su DNI no podrá pasar.  En cuanto a la negación del acceso, no es necesario gritar ¡ALTO! sino que bastará con ponernos en medio, lo que puede dar lugar a que a los vigilantes que realizan estos controles se les apode Los Jueves. A propósito: Si alguno/a practica artes marciales, debe avisar tres veces antes de golpear a nadie... ¡Señora! ¡Deje de pegarme con el bolso o al menos saque de él la plancha! ¡que sólo voy por la segunda advertencia!. No recordó decir que disciplinas como el Kickboxing son deportes de contacto y no artes marciales.

 

¿Qué más? Que la diferencia entre una ronda y una patrulla es el número de personas que la realiza y que el principal problema de los servicios de vigilancia es la monotonía... (¿Nos hacemos unas pajillas ?)  También nos dieron la clave de que esté de moda entre las empresas contratar seguridad privada: Las compañías aseguradoras hacen una sustancial rebaja en el precio de sus seguros si las empresas contratan vigilantes. ¡Y yo que creía que los del edificio a donde voy en unas horas querían que no les robaran o que no se incendiase el edificio!

 

Cuando empezó a hablar de los riesgos de la seguridad (principalmente antisociales: Agresión, Heridas o muerte) el Señor F soltó una pulla que, me pareció, iba dirigida a mí: Eso lo dejo a vuestro libre arbitrio... lo digo porque sé que algunos lleváis grabadora... No resulta mal chico cuando se le conoce, el F, pero la paranoia es algo bastante normal en este negocio. Paranoias como la del  del caramelillo Uerte Originá, La prueba del bolígrafo de la empresa... todo eso lo podéis leer en las frases gloriosas del PROSEcurso de Instrucción, finalmente acabó hablando de los riesgos que nos generan un plus de peligrosidad especial, como el ir armado con el 38, llevar un perro (a propósito: mi convecino Máquina de Matar se está preparando para la unidad K9 (lo que vulgarmente se conoce como Guía Canino y profesionalmente como Guía Canero... en el caso del Máquina un animal de bellota guiando a un animal carnívoro por primera vez en la Historia), toda la lección perruna iba  aderezada con la frase: Yo prefiero llevar un perro a un revólver, sólo puedo disparar si me disparan antes pero un perro é un arma mu güena... Y finalmente nos puso un vídeo educativo sobre los puestos operativos. El vídeo iba del rollo Vigilante bueno vs. segurata malo, es decir el que hace su trabajo según las normas y el desastre humano, sucio y maloliente, que resulta más vago que la chaqueta de un guardia (de seguridad... claro). Algo parecido a lo s que le pusieron a mi casero Félix en la Academia de Munipas, que se titulaban PATRULLERO, TIENES UN PROBLEMA (vol. I a MMMCCXXIII).

Por desgracia, los dos siguientes días los dedicamos al tiro y a preparar las pruebas físicas, por lo que el relato de lo ocurrido dependerá de la memoria que me quede el lunes... tras 48 horas de vigilia y otras 48 de intentar dormir. ¡Os dejo! ¡Espero acordarme de todo!

Jueves, 08 de Diciembre de 2005 16:14. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Por Dios, que alguien elimine los puentes

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La Seguridad privada tiene un problema: Te corresponden 31 días de vacaciones al año (en PROSEGUR es obligatorio cogerlos), pero la cosa cuenta a partir de 2.5 días por mes trabajado, es decir: Tendría que trabajar sin librar un año entero para pillarme tooooodo un mes de vacaciones. Para los librepensadores moralmente licenciados, eso es una herejía... mi sueño ahora mismo es ser funcionario.

Encima, Murci me había conseguido colar en una fiesta muy especial que, se supone, se celebrará   el día 17 (y curro). Se trata de una fiesta de Bondage, o sadomasoquismo... o como demonios lo llamen. Incluso me había aprendido la clave a gritar para que no me pegaran. No, mamá, no me gusta que me zurren exóticas mujeres vestidas con prendas de lencería de cuero y látex, pero es que ya me habían entregado la porra... la defensa reglamentaria semirrígida marca Roal (la peor enemiga del caco) y fantaseaba con dar algo de cariño a alguien que le gustase cobrar (y que encima no me denunciase después). La fiesta va así: Las gemelas que comparten piso con Murci (en realidad son dos chicas... cada una con un buen par de gemelas) trabajan de camareras en esas fiestas (a razón de 50€ la noche) por repartir canapés. Además, una amiga suya está contratada para cada fiesta (también 50€ por fiesta): Su labor es pasar la noche atada y vestida con lencería de látex para que la gente le hostie con fustas hasta dejarle el culo como una hamburguesa. Sencillamente genial.


Algún día os contaré la famosa anécdota (totalmente carente de sexo... que Baby lee esto) de la noche que salí con las gemelas, pero he de recordar la clave de esta fiesta. Dos frases pueden evitar que te lleven de los pelos a un cuarto oscuro donde, según Murci, te dan unas palizas de muerte: Hay que gritar ¡VAINILLA! o ¡TENGO AMA!.con lo cual el tarado de turno (supongo que como el que sale en Pulp Fiction), bajará de inmediato la fusta con la que pensaba darte todo su cariño. Sado, de acuerdo, pero a ser posible nada de Maso.
 
La Imagen está tomada de La Visión del Mundo de una Ninfa, cuyos enlaces te introducirán en el apasionante mundo de la gente que se zurra por placer. Más o menos como Fight Club... pero sin milicias.

 

 

Jueves, 08 de Diciembre de 2005 14:35. Autor: GOLFO #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

Mi Uniforme

20051125152258-rookie002.jpgHoy empiezo, ya os contaré. El Departamento de Asignación Irónica de Destinos debe haber cometido un error, o quizá tiene que ver con mi perfil de universitario que habla idiomas, porque me han destinado a un edificio de oficinas en la parte guapa de la ciudad, mientras que a otros compañeros los han mandado a restaurantes de comida rápida, a los que tienen pinta de macarras a Hipermercados y Centros comerciales... mogollón de gente válida ha ido a pasar frío a las pistas en construcción de Barajas, y el tipo con más pinta de cazurro de todo el curso ha sido destinado a La Casa del Libro. Yo, en cambio, pasaré tres turnos de doce horas los viernes, sábados y domingos, en una torre corporativa con calefacción, máquina de café y los mejores cuartos de baño de Escocia.

 

Al ir a recoger el uniforme mi conclusión fue que PROSEGUR se parece increíblemente al Ejército: Los responsables de Intendencia siempre se quejan de que no les mandan reclutas a medida. Un tipo me tomó medidas y me dio dos chaquetillas, dos pantalones que me quedan largos de pierna, y tres camisas pensadas para la talla que tendré dentro de un año trabajando en el sector de la seguridad privada. Deberían haberme dado también zapatos, calcetines, una parca (chaquetón impermeable de 3/4), una gorra de plato y (os lo creáis o no) una defensa reglamentaria (vamos una porra). No sé si me darán la pegatina con la bandera preconstitucional para la porra, como se suele ver en el Metro... de lo contrario me voy a buscar alguna que ponga ANESTESIA LOCAL, o algo por el estilo.

 

Digo que debieron dármelos porque no tenían ni zapatos de mi talla, ni parcas, ni ná. Esto es como el infierno por nacionalidades: En el infierno alemán las pasas putas, pero en el infierno español... pues un día no hay azufre, otro no encienden la marmita de ácido por falta de gas y otro no viene el demonio porque ha pillado una baja y no encuentran sustituto.  Os dejo una foto del nuevo mico (PROSErookie del año en la temporada 2005/06)... y el de atrás es mi casero: Félix. Espero que los zombis de la décima planta no devoren mi cerebro y que los ejecutivos junior no abran un casino ilegal en la séptima.

 

A más ver: PROSEGolfo

 

 

 

 

Viernes, 25 de Noviembre de 2005 15:19. #. Justo lo que necesita este país Hay 7 comentarios.

Tutorial: Día 1 (parte 2)

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Cierto, todos  sospecháis (principalmente los fans de Dilbert) que el curso de segurata se podría dar en un sólo día... en el temario del curso se incluyen tres asignaturas:

- Sentarse en una silla (o no sentarse... tú mismo -los turnos son de 12 horas-)

- Señalar hacia los ascensores con el dedo índice izquierdo

- Cómo matar a un hombre usando el pulgar (¡No me obligue a usar el pulgar!) 

Tras comer en casa a toda pastilla (yo es que vivo cerca del centro de formación... y aun más cerca del centro de operaciones) volví ipso facto a hacer más tests psicotécnicos, pero no me quitaba de la cabeza el extenso temario a dar en dos semanas: Introducción a la Seguridad, Pruebas Físicas y defensa personal, Tácticas contra incendios, Teoría contra explosivos, primeros auxilios, principios legales del alegre vigilante de seguridad, y Tª + práctica de tiro ... todo en dos semanas. La frase de Super F mi primer proyectil aun lo están buscando resonaba en mi cabeza al son de una de esas canciones machaconas para bailar en verbenas de barrio. Cuando entré en la sala de ordenadores... 

- Introducción: Esto es un ordenador ¿Es usted estúpido?

La típica introducción que enseña a usar un ordenador. Pensada para simios demasiado grandes como para entrar en un cohete y palmar en la órbita terrestre. Al final te hace un examen del tipo señale cuáles de estos objetos son parte de un ordenador (monitor, mesa, ratón, silla, teclado, ardilla)

- Los maravillosos puestos de PROSEGUR (y cuánto te van a pagar)

- El Perfil Profesional y Tú

- Prueba 1: Identifica al Sospechoso

Una especie de jueguecito al estilo ¿Dónde está Wally? que te propone identificar a tres tipos de sospechoso pulsando la tecla space en cuanto los veas. Primero te indica cómo son los sospechosos:

1) Persona con gorra... a continuación te ponía una foto de una chica con una gorra y te decía ESTO ES UNA GORRA.

2) Persona con traje y corbata... a continuación te ponía una foto de un tipo trajeado y te decía ESTO ES UN TRAJEADO CON CORBATA

3) Persona con maletín... y te ponía una foto de un maletín: ESTO ES UN MALETÍN

Los resoplidos de la paella que me había zampado a toda pastilla (ya tenía una semana, mi kilo de paella para sobrevivir a Noviembre aun ocupa sitio en el congelador) y la sensación de que el PROSEordenador me tomaba por un chimpancé amaestrado me restaban facultades... la imagen parecía la entrada a una facultad o un instituto... todo lleno de gente joven y con un montón de peña que aparecía en un flash de menos de un segundo... al igual que con el juego de los cochecitos me decidí a hacer trampa: i no sé cuál es cuál, los detengo a todos y punto. A fin de cuentas,es lo que habría hecho el segurata medio...

- Prueba 2: Sume, reste y multiplique

¡Atención aspirante a Vigilante! ¡Tiene usted un tiempo limitado para realizar tooooooodas  estas operaciones aritméticas... recuerde que no tiene todo el día. Este cuaderno Rubio de matemáticas se autodestruirá en cinco segundos... 4... 3... 2... 1...

- Prueba 3: Series Lógicas

¡Vigilante! ¡La humanidad le necesita! Tiene un tiempo limitado para poner en orden lógico estos caracteres alienígenas que el robot Mars Pathfinder calcó de una de las paredes de la Esfinge de Cydonia, en Marte. Debería hacerlo alguien de la NASA, pero como les da la risa nos lo han encargado a los de PROSEGUR...

- Prueba 4: Las Figuritas

¡Atención Futuro Personal Operativo! La empresa tiene un problema: No sabemos cómo agrupar estas figuritas: En la pantalla verá claramente conos, cilindros y cubos. El principal problema es que cada vez cambian de color y, para más INRI, hay que asignarlos con una clave que introducirá pulsando números y letras simultáneamente a la letra Control.  ¡Ayúdenos por favor!

He de reconocer que la prueba me afectó... Baby me aclaró a la hora de la cena que me acababan de hacer un test de inteligencia. Como ya dije en anteriores posts, debe haber dado negativo o no habría terminado el curso.  Lo cierto es que salí preocupado, no por la dificultad del test, sino porque la paella me adormecía mientras hacía el puñetero psicotécnico. En fin, que volví a mi amado barrio pensando que era Ham (el primer chimpa que los gringos lanzaron al espacio), y que ya estaba listo para hincharme a plátanos a base de darle al botón o a la palanca correcta.

¡Llamadme Alfa!

Jueves, 24 de Noviembre de 2005 10:06. #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Tutorial (Día 1, parte 1)

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No sé cómo entraron en esto de la Seguridad Privada el resto de mis compañeras y compañeros de curso, en mi caso he de reconocer que resultó divertido. El primer día, dicen, es siempre el más duro. Psé, puede que para un minero extractor de uranio allá en Siberia (va por el Sr. Jodoroski), porque lo que me ha tocado a  mí ha sido cualquier cosa menos traumática. Felicidades a los psicólogos de RRHH por su buena labor de Hagamos que este imbécil no se entere de nada.


Entré animado a hacer un curso intensivo para convertirme en segurata que habría de durar dos semanas (y espero que el rumor sobre cursos de una tarde sean una broma) y, sobretodo, entré animado porque una de las recepcionistas (o alguna secretaria de atractiva voz) me había citado allí la semana anterior con un Nos vemos el Lunes que sonaba más bien a Te voy a enseñar en qué invertimos las horas de trabajo en La Empresa del Amor (donde las recepcionistas están muy buenas y las compañeras sonríen constantemente).


Entrar en el aula de formación de una multinacional de la seguridad privada es como el primer día de cole, sólo que todos los que te rodean son adultos (entre 18 y 55 años) y todos han pasado ya por un primer día de cole.  La labor de los comecocos de Recursos Humanos es increíble: Como potencial profesional de la seguridad privada (y futuro miembro de La Hermandad) ya pienso como un conspiranoico: Estoy seguro de que tenían cámaras ocultas en el aula para evaluar nuestras reacciones.  Imaginaos una habitación pintada de gris y amarillo, con pósters sobre lo maravillosa que es la empresa (y uno que recordaba a los empleados ponerse siempre el chaleco anti-balas) y dos maniquíes uniformados (vigilante y auxiliar) que duraron ahí dos días. También había por ahí una puerta secreta (que sólo Dios sabe a dónde llevaba... quizá al despacho del malvado director de RRHH... Catbert o alguien parecido).


Cada vez que alguien entraba en el aula, decía buenos días... y todos los presentes respondían con el PROSEritual de iniciación de responder exactamente lo mismo. Mi podrido cerebro empezó a funcionar: Podría haberme hecho pasar por profesor... si me hubiese puesto un traje (de hecho mi único traje, el de ir a ver al Rey), con mi actitud del tipo tengo estudios, algo de verborrea y un par de tecnicismos me habría quedado con toda la clase (con toda la abundante clase, cuyo número de integrantes fue disminuyendo a lo largo de tres días)... lo habría hecho el tiempo suficiente para generar La Madre de todas las anécdotas (esa que hace que no pagues una cerveza en varios años)... y durante el tiempo justo que tardó en llegar el Señor F (que resulta tener sólo un año más que yo) para echarme a leches de esa santa casa.
¿Es mi adorado lector capaz de imaginar el estrago que habría podido hacer? Deje correr su imaginación:


Un tipo con traje de Emidio Tucci, corbata color vino y cara de haber estado en la Universidad, entra, dice Buenos días y se dirige directamente al fondo del aula, a esa pizarra blanca para rotuladores... un maletín habría ayudado mucho a reforzar mi imagen de fraudulento instructor de Teoría de la Seguridad Privada:


¡Sed bienvenidos a la Logia de los Profesionales de Seguridad... ¡Alec rab um Mahoc!. A éste, nuestro saludo secreto, tendréis que responder ¡Mahoc!. Este saludo secreto os identificará  cuando saludéis a otro miembro de La Hermandad. La Hermandad la formamos Policías (sólo policías de verdad), el Ejército (incluyendo la Guardia Costera), Bomberos, Vigilantes de Seguridad (como parte de la sección de actividades para-policiales)... y los porteros de discoteca fueron admitidos en la última reunión, pero sólo por dos votos... por ello los ponemos en minúscula. Ante todo voy a daros las normas del curso, normas que guiarán vuestro comportamiento profesional durante los años que prestéis servicio en esta magna corporación:


1- En el Proyecto PROSEGUR no hay preguntas
2- En el Proyecto PROSEGUR no hay nombres... excepto Tyler Durden, él se lo ganó recibiendo un disparo en la cabeza (¡Se llama Tyler Durden! ¡Se llama Tyler Durden!...)
3- Una vez dentro sabed que la Hermandad tiene otra norma adicional: No hablar de la Hermandad


¡Os deseo un buen Mahoc a todos!


Sí, podría haberse montado la de Dios, pero como más tarde aclaró el instructor, nadie llega allí por vocación, generalmente todos vamos por dinero (y alguno por la frustración de no poder ser un poli de verdad). De vez en cuando alguna maciza entraba e interrumpía la arenga de Mr.F (hay que reconocerle que está cachas, como Mr.T) preguntando por algo... cuando sea profesor, pienso tener una plantilla de macizas que hagan 40 horas a la semana por turnos y cuyo trabajo será interrumpir mis clases abriendo la puerta, sonriéndome con devoción y algo de babeo, y preguntando lo primero que se les pase por la mente -con la posibilidad de llevar chuleta... por si no se les ocurriese nada-. Supongo que esa es una forma de despertar cierta admiración en el alumnado (digo alumnado pese a que nos consideraban candidatos... candidatado no me acaba de sonar bien).


El Incidente: Ciudadanas y ciudadanos, desde el balcón de vuestro Ayuntamiento os digo que apuesto mi testículo izquierdo a que este incidente estaba programado para meter algo de miedo (y admiración por la empresa) al personal presente en ese curso de formación... he aquí mi relato de lo ocurrido.


Super F, trata de empezar una presentación del curso, cuando repentinamente empieza a parecer inquieto. Es en este momento cuando un picor en mi cojoncillo izquierdo me indica que finge algo, o que no froté lo suficiente esta mañana en la ducha).  Se oyen un par de murmullos acera de que alguien huele fatal, pero no era el objetivo de la alarma silenciosa, sino otro compañero que resultó ser un hacha en esto de la seguridad pese a su avanzada edad.

Empiezan a entrar y salir más trajeados, y nuestro recién conocido profesor también lo hace un par de veces... ¡ah! ¡Y un par de macizas también se acercan a echar un vistazo!... supongo que tras cerrar la puerta del aula formaron un corro para intercambiar impresiones, porque al poco, trataron de continuar la presentación (con varias interrupciones más) identificando a la gente que venía de las delegaciones (Vizcaya, Sevilla...) y segregando a quienes habían puesto su disponibiloidad como completa para Madrid capital... fue entonces cuando sonó esa frase gloriosa:


- ¿Habéi hesho tó el prozezo-zelezión? ¿Lo tés-siconténnico-y-tó?


... más interrupciones, pasan lista dos veces más, todos tenemos que decir nuestro DNI o NIE... que a propósito: Tiene varias formas de decirse, generando increíbles recuerdos graciosos:


- Se puede decir el número completo (setenta y seis millones, cuatrocientos veintidós mil seiscientos ochenta y uno... A): Te identifica como un empollón en las matemáticas que por alguna razón ha acabado en u cursillo de dos semanas para ser Vigilante de Seguridad. Además provoca la divertida escena de un universitario licenciado, apto para dar clases de formación para el personal de una multinacional que se ayuda de los dedos para contar y asiente con la cabeza cada vez que se lo repiten.


- Se puede decir agrupando los números de dos en dos, y mencionando incluso el guión o la raya (dos-cuatro, tres-seis, cinco-cinco, nueve-dos... raya B): Te identifica como un ser meticuloso, con estudios o no, pero que logra soluciones rápidas y eficientes aplicando la lógica (excepto por lo de "Raya", que descubre el pastel y te deja como mero imitador... Los valientes visten de negro y los profesionales dicen el DNI/NIE agrupando los números de dos en dos... ¿Se nota mucho cómo digo yo mi DNI? Además, me recordó a cierta anécdota de cuando fui a comer a un gallego con dos amiguetes de Las Palmas... empezamos a pedir combinados ¿Sabéis lo que es decirle, con acento canario, a un gallego Déme un dos y dos doces? ( un-dos-y-dos-doses... que los rusos hablamos a toda pastilla)


Finalmente, como el interfecto no pillaba el mensaje y no se daba cuenta de que estaba rodeado, El Señor F se dirigió a uno de los presentes y le dijo: Compañero, ¿Puedes acompañarme? algo que quería decir algo como  a ver tú, el borracho cincuentón y sucio de la primera fila... sí tú, el que se ha colado... ¡Largo!. Finalmente mucho blablablablabla sobre lo maravillosa que es la vida cuando trabajas para PROSEGUR, y una cita para volver por la tarde a hacer más tests psicotécnicos...

A propósito, antes de la segunda parte un acertijo: ¿Cuál es el sitio más raro donde crees poder encontrarte a un búlgaro...?

Martes, 22 de Noviembre de 2005 08:01. #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

I Want You

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Probablemente todos esperabais algo parecido al cartel del Tío Sam señalando con el dedo... pero la cosa no va por ahí: He sabido que la PROSEmpresa busca desesperadamente chicas que hablen inglés y den la talla para trabajar como escoltas. La situación pinta cruda dado que, si bien me hago a la idea de lo que costaría contratar una, no creo que cobren un sueldo a la altura de su coste.


Tratad de imaginar: Una chica con un alto nivel de inglés, capaz de superar las pruebas físicas, psicotécnicas y teóricas (bueno, quizá las teóricas no sean para tanto...) como para trabajar de espectacular escolta (como las súper guardaespaldas de los malos en las pelis de James Bond)... si por un casual le pidiésemos buena presencia, es decir estar buena, ¿Por qué coño iba a trabajar para una empresa de seguridad privada? Una de esas súper mujeres, de esas que sabemos que son la mujer de nuestros sueños cuando nos esposan, cuando disparan un arma de seis pulgadas, cuando nos demuestran que saben quienes son Qiao Liang y Wang Xianghui ... ¿por qué diablos iba a hacer un curso de dos semanas, pasar un tiempo de auxiliar, promocionar a Vigilante tras hacer una oposición, pasar un tiempo trabajando y promocionar a través de un curso a escolta?. En cuanto a la formación, no sé si la empresa da cursos de idiomas, pero más les valdrá... o eso, o esperar a que se presente una superagente femenina de las que hacen que el Bond se jubile... y rezar para que ningún servicio secreto (propio, enemigo o de algún país aliado) le ofrezca un pastón, una casa y un coche a cambio de hacer de fontanera (y esto es jerga de la profesión) .


No me extraña en absoluto que los escoltas sean generalmente hombres del tamaño de un armario empotrado con las puertas abiertas, si yo pillase una chica así trataría de tenerla en exclusiva (más que nada para que me defienda, que ando bajo de forma)... no sé si Baby llegaría a ese nivel, por lo menos sabe quién es Georgi Markov... eso ya es algo. Supongo que le gustaría, pero hay que tener ciudadanía de la UE... Hmmm, una vez más ganan los malos.


Si alguna chica se quedase corta en las exigencias por alguna razón (digamos que no tiene un nivel alto de inglés, o no supera las pruebas físicas... o sencillamente no le da la gana de ser escolta privada) que sepa que la Milicia de Oporto la espera con los brazos abiertos (y con la .... tiesa) nosotros no miramos ni la buena presencia (para eso está la cerveza), y ofrecemos diversión, un pantalón de camuflaje, una camiseta muy chula y, en cuanto logremos que cambie la ley, un arma enorme... o pequeña, o como le salga de las narices. ¡Colaborad en aumentar la seguridad del barrio! ¡Pocas cosas son más seguras que una panda de cazurros vestidos de Rambo! ¡Con diez cervezas de más y el gatillo fácil! ¡Alistaos! ¡Reenganchaos! ¡No veréis mundo, pero estamos a 15 minutos de Leganés!


(NB: La imagen está tomada del Top-100 Cyberpunk, por si a algún enfermillo le ponen las chicas que adoran las armas)

 

Domingo, 20 de Noviembre de 2005 13:55. #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

¡Hip-Hip Hurra!

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Creo que me han cogido... ¿Yujuuu?

La mañana de hoy ha sido de las más raras tras este curso (que ya de por si... algún día escribiré acerca de la opinión del Félix acerca de las lecciones aprendidas o mejor dicho de sus carcajadas). Hemos ido a la sede del Distinguido Departamento de Operaciones (los que presumen de decir lo que les da la gana), y ¡Bingo! ¡Dos compañeras y al menos un compañero cogidos sobre la marcha. Tras sacarles unos cafés de celebración empiezan a sonar los móviles ... más para adentro, que sigue haciendo falta gente.
Lo curioso ha sido lo mío: Me han llamado y me había dejado el móvil en casa. Al ir a comprobarlo la línea estaba ocupada, y luego he llamado al fijo desde el móvil del bueno de Hristo... Baby, cariño ¿Tenías que ir a ducharte en ese preciso momento? Mira que tienes horas para ducharte... y mira que yo siempre salgo con el móvil y para un día que se me olvida... Finalmente al llegar a casa he llamado y ¡Sorpresa! ¡Me lo han cogido! Tengo que ir el Lunes a las cinco (que lo sepas mamá, a lo mejor hasta PROSEGURizo en breve). si me dan a elegir me pediré ser Vigilante de Estornudos en un Restaurante Vegetariano
.

Poco más: La mayoría nos veremos el 15 de Diciembre en las Pruebas finales (suena a escalar una montaña y responder a los tres enigmas que nos enunciará un anciano venerable... me voy a la biblioteca, que tengo una carrera en la que licenciarme y creo que he perdido algo de ritmo). 

 Saludos a todos y felicidades a los seleccionados.

 

Viernes, 18 de Noviembre de 2005 13:27. #. Justo lo que necesita este país Hay 2 comentarios.

Fin de curso

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Hoy han terminado las clases teóricas y prácticas, y tras un breve acto protocolario mañana (una especie de bienvenida a la empresa), podré decir que mi formación como Vigilante de Seguridad (Segurata, vamos) habrá llegado a su fin, al menos hasta que la empresa me obligue a hacer cualquier curso de reciclaje.  ¿Hip-hip Hurra? ¿Dónde están las copas? ¿Dónde mi gorra de plato para lanzarla al aire? Pues no tengo ni idea, pero he encontrado un par de fotos para que os hagáis una idea -aproximada, pero idea al fin y al cabo- de cómo eran las recepcionistas citadas en la anterior PROSEanécdota. Digamos que se dan un aire.


Nos han entregado el examen teórico de la empresa… y resulta que tengo que traerlo rellenado ya el día que la empresa me ha convocado para las pruebas físicas y teóricas… así matan dos pájaros de un tiro (40 horas de formación a distancia y examen teórico, no sea que alguien pudiera pensar que nuestros Vigilantes son cortitos de mente – Una frase del Señor F.) e incluso nos han iniciado en el complejo mundo de la Ley de Seguridad Privada… sí, creo que le dedicamos unos diez minutos, luego pasa lo que pasa. Después nos han hecho un test, más que nada para comprobar si recordábamos lo que nos habían contado en las últimas dos semanas (bueno, y en las últimas dos horas porque venía todo junto).


También nos ha vuelto a visitar el Señor P. (y empiezo a estar tan hasta las narices de escribir iniciales como el lector de leerlas, pero esto le da un aire de sociedad secreta que se me antoja irresistible). Prometo todo un artículo dedicado a las frases gloriosas del Señor P, no tienen en absoluto desperdicio, entre otras las de Los de Operaciones contamos lo que nos da la gana… o Vais a acabar todos vigilando una puta obra asediada por hordas de gitanos. Maravilloso: Si alguien no ha visto aun la película Armados y Peligrosos, aun está a tiempo para hacerlo y compararla con lo que aquí os narro.


Un día muy completito, en el que cabe destacar que me dolía la mano de cojones por la práctica de defensa personal de ayer, que los lectores asiduos de mi PROSEaventura han bautizado como Clase de romper culos, principalmente porque el buen señor que hacía de instructor me cogió como Sparring… (sí, me han bautizado con ese nombre: Sparring), o mejor dicho: Me cogió como Crash Test Dummie (como esos muñecos que montan en los coches de pruebas antes de lanzarlos contra un muro). Eso, sumado al frío que ha hecho hoy, y a mi tradicional fragilidad de muñecas (como le dije a una compañera: Algunos niños tienen balones y cometas, yo de niño tenía escayolas en los brazos) ha dado por resultado que mi pulso está a tal nivel que podría dedicarme profesionalmente a robar sonajeros. Por otro glorioso lado, me tocó al lado un gordinflón (bueno, un PROSEcompañero gordinflón) que no paraba de dárselas de veteranillo y de masticar chicle. Me puso de los nervios. Lo juro, diez minutos más y habría aplicado mi propia teoría de los primeros auxilios con ese tipo: Extracción del chicle con los dedos (de una boca sin dientes) y reintroducción del mismo hasta la cavidad estomacal… vía rectal (vamos, por el culo) e impulso del mismo a través de presiones contundentes con la punta del pie (a patadas).


En fin, todo mi cariño a mis compañeras y compañeros (jadeasen o no). Creo que algunos leerán estas anécdotas sobre el curso que hemos compartido, así que prometo resumir cada día en uno o dos artículos cuanto antes.
Hala, suerte a tod@s.

 

Jueves, 17 de Noviembre de 2005 15:14. #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

PROSEanécdota del día

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Puedo escribir muy poco entre semana, ando ocupado con el jodido curso, y cuando arribo a casa no estoy ni para un capuccino. El ejercicio puede ser todo lo sano que queráis, pero cansa de cojones (con perdón). Hoy hemos corrido durante 45 minutos, en tres tramos de 15 minutos sin parar... y a mí me vendieron que iríamos en coche o en metro. Entre carrerita y carrerita, flexiones y "abominables" por un tubo (creo que he hecho 50 seguidas... me falta tatuarme Tirma en el abdomen, porque la tableta de chocolate está casi lista). También todo tipo de estiramientos, elasticidad y elongaciones variadas.

Lo de correr ha sido jodido, pero ha valido la pena mantener un ritmo constante justo delante de una chica de muy buen ver: Ella no ocntrolaba del todo la respiración y claro... ¡Qué jadeos! ¡parecía una peli porno!

 

¡Aaaah! ¡Aaaah! 

 

Estaba yo corriendo a mi ritmo, cuando noté uno de esos cambios repentinos... espontáneos y a priori inexplicables, esos que me suenan de cuando la pubertad... miré a Miniyo y caí en la cuenta: ¡Coño! ¡que me estoy poniendo!

 

¡Ooooh! ¡Oooooh!

 

El instructor nos gritaba el tiempo como si estuviésemos en Fort Benning... ¡Seis minutos!, y claro, a mantener el ritmillo de la carrera. No es para tanto pero ¿Cuántos habéis corrido con una enorme erección que te priva de la sangre necesaria para transportar oxígeno?

 

¡Aaaah! ¡Ooooh!

 

¡Joder! ¡Para ya, niña! ¿Es que tengo que meter un sprint de esos para que se me baje la erección? Porque encima, el PROSEgimnasio tiene unos enormes ventanales que dan a la recepción, y hay que ver cómo están las dos recepcionistas... ¡Exijo al jefe que si tengo que correr tanto que nos pongan a un Vigilante controlador de accesos en lugar de las dos tías buenas! ¡Porque cada vez que pasamos delante de la ventanitas todos girábamos la cabeza tratando de ver tanguilla o canalote... y Miniyo no se va a dormir ni con hielo... ni enterrándolo en un enorme iceberg (creo que lo derretiría e incluso el hielo entraría en estado de sublimación).

 

¡Iaaah! ¡Iaaah!

 

La cosa ya estaba tomando el cariz de esas películas porno alemanas (rodadas en Maspalomas) que ponen en las teles locales. ¡Chicas! ¡inclináos hacia la pantalla del ordenador, que no veo bien vuestros culos!...

¡Venga! ¡Una vuelta más y la siguiente caminando sobre los talones! Esas palabras del instructor suenan en mis oídos como las trompetas de los ángeles indicando que estoy llegndo al Cielo, o bien que el mundo se acaba y me queda poco para llegar...

 

¡¡¡IIIIIIGGGGJJJJJYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!

 

¡Tangaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Cien monjes tibetanos indican que he llegado a la meta del Juego de la Oca, la chica que corría a mi espalda parecía haberse... joder, prefiero no decirlo. Las de recepción, habían adoptado el rol de las macizas que esperan en la meta al vencedor del Tour de Francia... la clase ha terminado y, ante el asombro de todo el mundo, me fui al baño a la velocidad de la luz: Miniyo tenía unas ganas locas de escupir...

Martes, 15 de Noviembre de 2005 21:19. #. Justo lo que necesita este país Hay 6 comentarios.

Armados y Peligrosos (Frases Gloriosas de la Lección de Tiro)

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Mamá, sé que me has dicho que ni se me ocurra tocar un arma, pero tenía que hacerlo por ley. He hecho 90 sobre cien, porque un tiro se me fue al brazo y con otro le volé los huevos al blanco. Tuve que gritar ¡Numero 5! (mi nuevo nombre de tirador) dos veces, la primera porque se me empañaron las gafas, la segunda porque había contado cinco disparos en la serie libre. Las armas de fuego tienen un problema: Hacen un ruido obscenamente ensordecedor (aun me pitan los oídos): Creo que por Ley todas las armas reglamentarias deberían llevar silenciador: Mate, pero no moleste al vecino. Al principio me dio algo de miedo, porque el instructor de tiro me pareció uno de los tipos más freaks que he visto, el típico que te juega la jugarreta de meter un cartucho de fogueo en la demostración para dejarte sordo... pero al final me dijo ¿Cómo te lo has pasado Golfo?. Además es muy enrollado, me dejó llevarme de recuerdo el primer casquillo que disparé... lo del blanco de papel para colgarlo de la nevera no, porque lo habían usado antes otros tiradores, y aun quedaban cuatro más para acribillar aquel inocente trozo de papel. 


 
Sr. G (Instructor de tiro)


-         Hay gente que dice yo soy objetor de conciencia… vale, pero esto es una herramienta de trabajo, mis principios me prohíben tocar un ordenador y aquí estoy, así que coge el arma
-         Yo también soy de una ONG… coge el arma
-         Si al final te va a gustar… coge el arma
-         Para que no haya problemas morales le hemos dado la vuelta al blanco… para que no veáis una persona (pues yo a contra luz veía a una persona con dianas en el torso)
-         Sólo uno sabe por qué me he parado (me mira a mí) ¿Crees que tras veintisiete años de profesión me voy a poner a disparar con gente delante? ¡Pues entonces porqué te tapas los oídos!
-         Si alguna vez estáis en el banco pidiendo una hipoteca, y entra un atracador con un revólver que lleva el tambor abierto… que los del banco hagan lo que quieran: Acabaos el cigarrillo.
-         Si estáis abriendo una cuenta con miles de millones, y os invitan a uno de esos puros Cohiba, que no sé cómo puede alguien pagar 30€ por un puro… y entra un atracador con un revolver y el tambor cerrado, el puro lo tiráis, lo apagáis con el pie… os tiráis al suelo y le dais la cartera, el reloj y si hace falta la honra también.
-         Esto se mantiene lejos de la cara en un ángulo muerto… se carga, se amartilla, se apunta… y hace ¡PUUUUUUUUUUUUUUUUM! Y ya está.
- Nunca metáis cartuchos en este revólver que no sean del 38 Especial, si os viene vuestro primo de Murcia ...porque todo el mundo tiene un primo en Murcia, y so dice prueba esta bala de la Guerra Civil que encontré en mi huerto... no la metáis o ¡PUUUUUUUUUUUUUUUUM! y os estalla en la cara.
- No manipuléis los cartuchos, los cartuchos se portan en la canana, se cargan en el tambor y se disparan por aquí.... si los manipuláis por atrás iréis al hospital, si los manipuláis por alante (hace una señal de cruz griega, como los cortes en la punta del proyectil para fabricar una dum-dum casera) iréis a Soto del Real.
-         Espero que en un futuro nos veamos en La Casa Blanca: Vosotros de Presidentes y yo de instructor de tiro, y a ser posible que sea una mujer, que seguro que acaba con la valla de Melilla y con las Pateras.
-         Casi todos hemos bajado por esa escalera a la galería de tiro a las nueve de la mañana (todos menos yo), estaré contento cuando todos subáis esa escalera de una pieza al final del día.
-         Una alumna me preguntó una vez ¿Puedo imaginarme que el blanco es mi ex? Le respondí, Chica, algo bueno tendrá…
-         Otro empezó a subir el arma hacia su cabeza después de un tiro… me avisaron todos los compañeros, yo veía sus sesos en el techo… y va el gilipollas y sopla el humillo del cañón.
-     Uno de vuestros futuros compañeros le dio al blanco en el cuello y dijo: éste deja de fumar.
-         Veréis algunos impactos en el techo y en la moqueta… algunos proyectiles los seguimos buscando… otros agujeritos, como veréis, tienen incluso dedicatoria.
-         No quiero ningún destrozo más en mi techo ni en mi moqueta … los blancos están a diez metros, eso significa que es más fácil darle al papel que a mi techo o a mi moqueta.
-         Olvidaos de las pelis de Rambo, de policías que disparan desde el coche… y de Arma letal, aquí se dispara así.
-         Sobretodo olvidaos de los carteles de Torrente… hay que ver cómo coge el arma, cualquier día se vuela la geta…
-         Este es el arma reglamentaria de los vigilantes de seguridad con permiso. Es el Revólver del calibre 38 Especial de cuatro pulgadas… y hace un ruido característico al disparar: ¡PUUUUUUUUUUUUUUUUUUM! (y dijo PUM ochocientas veces más)
-         Como os voy a explicar las normas de seguridad, vamos a practicar el proceso en seco (es decir, sin cargar el arma) varias veces, y todos tenemos varios millones de neuronas… no quiero ningún accidente.
-         En caso de que haya cualquier problema me llamáis, que estoy detrás vuestro en la máquina. Pero no me vale que gritéis mi nombre, decid el número de vuestra calle. (Yo fui rebautizado como  nº5)
-         Y si vais a decirme algo, ¡Que nadie se gire!
-          ¡Venga!… alegría y la autoestima bien alta, que vamos a pegar unos tiros…

 

Viernes, 11 de Noviembre de 2005 21:48. #. Justo lo que necesita este país Hay 3 comentarios.

Juntos Ganamos Todos II

20051111211447-armados-y-peligrosos001.jpgMami, sigo divirtiéndome mucho en el PROSEcurso, las clases ahora son tan técnicas que ha habido menos frases gloriosas, pero pese al bajón de nivel la cosa sigue siendo entretenida. Espero con ansia el jueves, porque dicen que me van a presentar a mi segunda mejor amiga y nueva novia.  No obstante tengo mis dudas sobre si llevármela a la cama, más que nada si está cargada... peligrarían las joyas de la familia (mis dos joyas de la familia). La tarde de ayer la dedicamos a hacer más psicotécnicos (y un test de inteligencia encubierto que debe haber dado negativo... porque sigo aquí). Esto ha sido lo más destacable de la  segunda PROSEjornada:
Señor F:
 
-         Esta es la defensa semi-rígida de 50 centímetros, de caucho y recubierta de cuero… (le faltó decir que será vuestra mejor amiga)… yo con esto he dado mucho cariño, el problema es que deja marca. Además, hace más daño pinchando que golpeando.
-         Éstos son los grilletes de acero niquelado de doble manilla… (faltó decir: La chica de vuestros sueños).
-         Éstos son mis terceros grilletes: Los primeros se los quedó la Policía, los segundos los perdí… y éstos los han llevado mucha gente.
-          Cadena con silbato… para colgar las llaves de los grilletes.
-         Las corbatas no llevan nudo, sino clip de goma, para que no os arrastren de la corbata… y porque se veía cada nudo…
-         La uniformidad de verano é mú bonita.
-         Todos hemos hecho alguna vez un Control de Accesos: ¿Quién es? Cartero Comercial… pi pi  pi…
-         El aire es libre, no digas ¡ALTO!, ponte en medio de su camino e invade su espacio personal de 2 metros.
-         Como cinturón negro tengo que avisar tres veces antes de pegarle a nadie.
-         Al tener cierto nivel de artes marciales no se te considera arma blanca, pero tienes capacidad para matar a alguien… ¿Arma blanca? Y yo soy un cuchillo andante…
-         Hábito de los heroinómanos: Colocar agujas sidosas entre jerseys en las mochilas o en los vueltos del pantalón, o en los cuellos de la camisa… si te pinchas y da negativo, son seis meses que no vives.
-         El registro ha de ser visual… no toquéis nada: Se puede encontrar de todo en una mochila… yo cierta vez encontré un utensilio de placer femenino…
-         ¿Qué pasa cuando le das la vuelta a un DNI? ¡Coño! de Córdoba, ya me parecía simpático… ¡Hombre si es soltero!…
-         Ojo a las clases anti-incendios… cuando echamos un polvo rápido… un agente… a un extintor, no controlamos el incendio.
-         El problema de los servicios de vigilancia es la monotonía… (¿Nos hacemos unas pajillas?)
-         El ser humano es muy inteligente, aprende muchísimo… sobretodo en cuestión de perrerías.
-         Nunca hay que decir a los trabajadores de una empresa que vigilamos A mí me pagan por no hacer ná.
-         Interesa llevarse bien con el resto de vigilantes, aunque sean de otra compañía… somo vigilante ar fin y arcabo
-         Los malos te exigen puntos de fichaje… disminuye la cantidad a pagar a la aseguradora.
-         Gracias al Winsdor y al 11-M la seguridad privada es más que un gasto una inversión.
-         Eso os lo dejo a vuestro libre arbitrio… no os lo digo porque sé que lleváis grabadora.
-         Como é un señó dirertó, tiene, en vé de caramelo la empresa, tié Werte o Verte Originá de esos… casi 50 céntimos er caramelillo.
-         Perdone, pero é que me siento má involucrao con la empresa si me dai un bolígrafo (¿Pa qué se niega un boli? ¡É una prueba!)
-         Yo fui guía canero… me presentaron al perro durante 5 minutos… ¡Hola, soy tal… no me comas…! (y mi abuelo fue Guía Ovejero, las llevaba a pastar y tal)
-         Yo prefiero llevar perro a revólver, el revólver no puedo usarlo a no ser que me disparen… un perro é un arma mú buena.
-         Los perros hacen turnos de doce horas sin comer… pero tienen que hacer sus necesidades en los sitios estipulados, porque echan unas plastas ásín de enormes… y ésas las limpias tú.
-         Otro día daréi un cruso sobre artefactos Plosivos (vamos… sobre bombas)
-         Los vehículos de PROSEGUR suelen estar en muy buen estado, cuando el vehículo lo da la empresa contratante… verificad el coche y evitar el freno tipo Los Picapiedra.
-         Aquí no se retiene, nosotros detenemos y ponemos a disposición policial… sin límite de tiempo estipulado (el de la Policía es de 72 horas), pero si la poli no aparece en una hora soltado no sea que le de algo…
-         Y si un detenido os pide el Habeas Corpus tenéis permiso para reíros de él.
 

 

Viernes, 11 de Noviembre de 2005 21:14. #. Justo lo que necesita este país No hay comentarios. Comentar.

Juntos Ganamos todos (frases gloriosas de la 1ª semana del PROSEtutorial) I

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(Nota Previa: "Juntos Ganamos Todos" es el lema de la empresa, y a los profesores les llamo Sr. + Letra -no es su inicial- para darle un toque más a lo  Logia de la Seguridad Privada

Mamá, me estoy divirtiendo mucho con mi curso gratuito de seguridad privada, tanto es así que voy a apuntar en mi querido diario todas las lecciones y mis conclusiones sobre las mismas. Para empezar voy a anotar las frases gloriosas que he oído en el curso... pero como es intensivo son tantas que tengo que dividirlo en varias partes. Éstas que lees, queridísima Mamá, pertenecen al primer día, de hecho a una sola mañana. Como dijeron los compañeros de Facultad de El Rato Tonto: Ha nacido una estrella.
Sr. F (Psicólogo de la Empresa)
-         ¿Han hecho el proceso de selección? ¿Los tés sicotennico y tó? (todos excepto el tipo cincuentón con pinta de alcohólico que parece haberse colado y que habéis echado muy discretamente)
-         Por favó ¿Los de disposición completa para Madre Centro-Periferia? (¿Entran Alcobendas y Sanse? -un compañero-)
-         Yo empecé de Auxiliar, ahora soy cinturón negro y psicólogo de la empresa
-         ¿Alguien ha venido por devoción? Lo digo porque yo estoy aquí por dinero…
-         El curso es obligatorio por Ley… y punto, no le deis más vueltas.
-         Me suena un montón tu cara… (y a mí la tuya.. -otro compañero-)
-         El viernes tendréis Educación Física y Defensa Personal, para ver el estado lamentable en el que os encontráis… Aquí no os pedimos nada que no se pida a la Policía.
-         El curso es selectivo, es decir… Yo me cargo gente
-         Eso del vigilante cortito de mente se tié que acabá (¿Podríais explicarme qué hace mi amigo el Máquina de Matar en EULEN?)
-         Mi primer proyectil lo están buscando todavía
-         Aquí se tira como dice El Señor G… y no le dei má vueltas
-         El problema viene cuando cargamos el revólver y cerramos el tambor… ahí es donde piensas quién te cae mal de la clase… (Yo personalmente me acorde de mi querido editor y de ciertos profesores de la Facultad... y de los curas de mi cole...y de…)
-         No avises a ningún conocido de que hay un aviso de bomba en el centro comercial en el que trabaja
-         He aquí un fallo en las pruebas físicas que sólo cometen las chicas: hacen como saltos de carrerilla antes de saltar de verdad.
-         El error unisex en la prueba de salto suele ser dar dos toques… se puntúa el primero.
-         Yo cazo listillos (segundo nombre del Señor F.)
-         Si no se pasan las pruebas físicas… buéh… eso es orientativo.
-         Hacemos turnos de 12 horas para que libren los compañeros. (Joder, doce horas como si nada...)
-         Algo típico es coger la defensa (vamos, la porra) y darle demasiado cariño a alguien… yo he dado mucho cariño con ella.
-         En PROSEGUR el muerto tiene precio… mandamos unas coronas preciosas a casa del caído. (Pues yo creía que dabais una gratificación por cada baja provocada al enemigo...)
-         El guía canero es el vigilante que hace las rondas acompañado de un perro de ataque… (¿Pero el perro tiene que ser tuyo? ¿Y te lo puedes llevar a casa? -una compañera, sin duda amante de los perros-)
-         Ah, la empresa da una gratificación de 100€ por cada nuevo candidato que firme contrato como vigilante o como auxiliar, supere dos meses a prueba  y mencione vuestro nombre en la solicitud de ingreso… eso sí, que vuestros amigos no la caguen.
-         El sueldo es según convenio… no se puede empeorar. (¡Victoria! ¡No podéis pagarme menos!)
-         La nómina está domiciliada… nada en negro, eso sí: Hay que declararlo todo.
-         El departamento jurídico lo cubre casi todo… eso sí: Hay cosas indefendibles.
-         ¿Qué factores positivos veis a la hora de trabajar en PROSEGUR? Venga, hacedme la pelota.
-         PROSEGUR ofrece lo que pide el cliente. Una empresa puede llegar a pagar diecinueve millones de pesetas por un vigilante… así que si lo pide con el pelo verde…
-         Segurata… odio esa palabra… prohibido decirla.
-         Los vigilantes de seguridad fueron los primeros en llegar a recoger piernas de las vías y trozos de personas en el 11-M (con muuucho tacto)
-         Está prohibido beber durante el servicio… hay gente muy responsable que no bebe de servicio, pero antes de entrar se hincha a whisky… (NB: Todo aquel que trabaja en Seguridad Privada, por alguna razón odia las películas de Torrente)
-         Prohibido dejar pasar a personas no autorizadas… Churri, que estoy sólo en la fábrica… (¿Durante doce horas?)
-         Prohibido adormecerse… vamos, dormir. (¿Durante doce horas?)
-         El Winsdor lo protegía PROSEGUR (¿Y estamos orgullosos?)
-         Si no hay voluntarios mi sistema preferido es la dedocracia
-         El día en el que los españoles se sentían más seguros fue el 10-M
-         El día en el que España fue el país más seguro fue el 12-M (si tú lo dices...)
-         La culpa es de la prensa, que crea psicosis, a la prensa española le importa sólo sacar restos de muertos, y si hay vísceras mejor…, si no comparad con el 11-S o con lo de Londres… (vale, ya no quedan rusos)
-         ¿Alguien conoce la Pirámide de Mattlow? (¿No será Maslow? ¿O el héroe de serie televisiva preferido del Abuelo Simpson, Madlox?)
-         Una empresa nunca es virgen, tiene medios de protección, como puertas y paredes…
-         Teoría Esférica de la Seguridad: Os voy a enseñar a proteger una central nuclear.

 

Viernes, 11 de Noviembre de 2005 20:49. #. Justo lo que necesita este país Hay 1 comentario.

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